jueves, 2 de febrero de 2017

A PALOS CON LA PRENSA: LE PEN SUPERA A TRUMP

LE PEN
Lazarillo

En abril se celebran las elecciones presidenciales en Francia y el Frente Nacional de Marine Le Pen acaba de cosechar una rémora de cierta entidad. Un reportero del programa Quotidien, del canal TF1, tuvo el deber de preguntarle a Le Pen por un caso de corrupción publicado en Wikileaks del que la cabeza parece ser la propia Marine. Si se advierte la pinta ultramontaraz de los guardaespaldas que en ese momento se abalanzaron sobre el periodista para desalojarlo de la presencia de su jefa, se advertirá que su aspecto concuerda con un partido de la identidad del nombrado. Golpes y empujones contra el reportero, por el mero hecho de preguntar, no bastaron para que éste insistiera en acceder a la estancia en busca de una respuesta, por lo que los guardaespaldas pasaron directamente a combatir el pertinaz empeño del informardor y su compañero de cámara. La noticia tuvo una masiva difusión, por lo que de inmediato el Frente Nacional –acuciado por la cita de la primavera en las urnas- se ha apresurado a defender a su candidata, desvinculando a FN de los servicios de seguridad que perpetraron semejante tropelía, como si a la señora Le Pen le hubiera encantado responder al reportero y quienes le guardaban la espalda, precisamente, lo hubieran impedido por su cuenta y riesgo, ya ven. Este Lazarillo piensa, más bien, que el desprecio y las infamias a la prensa de Trump, ejemplo de líderes y lideresas a la usanza de la mentada, está cundiendo y lo que pretendía Le Pen era superarlo y pasar a la acción contra la libertad de informar, tan molesta. No hay excusa que valga porque en su ADN está golpear a la libertad.


DdA, XIV/3456