jueves, 2 de febrero de 2017

LA VEJEZ ES UN DRAMA EN LAS CIUDADES


Lazarillo

"El antropólogo estadounidense Jared Diamond escribió hace unos años un ensayo que tituló El mundo hasta ayer y en el que exponía qué cosas podemos y debemos aprender las sociedades urbanas modernas de las prehistóricas aún existentes en las profundidades de Brasil o Nueva Guinea. A Adolfo García Martínez no le hizo falta sumergirse en las selvas de las antípodas para encontrar esa clase de enseñanzas valiosas. Él no practicó el extrañamiento que recomiendan los manuales de etnografía y se quedó en Asturias, donde estrenó su extensa bibliografía en los años setenta con un minucioso trabajo sobre los vaqueiros de alzada. Cuarenta años después, acaba de publicar un librito de poco más de cien páginas, Alabanza de aldea, que ha publicado KRK en su colección de «Cuadernos de pensamiento», y que de alguna manera resume toda su obra. En él aboga por dignificar y recuperar la vida campesina y por una idea de progreso que no consista en arrumbar la tradición, sino en fundirse con ella en un proceso dialógico que no tire, como dicen los ingleses, al niño con el agua sucia". Esta es la entradilla de la larga e interesante entrevista que Pablo Batalla Cueto firma hoy en el diario La Voz de Asturias y cuyo titular bien pudiera interesar a cuantos son conscientes de lo que en el mismo se indica: La vejez en el mundo urbano es un drama. Muchos hemos reflexionado sobre esta cuestión ante determinados episodios de la vida cotidiana que se viven actualmente en las grandes ciudades, sobre todo. Se trata de una muy interesante entrevista, como de seguro lo será el libro de Adolfo García Martínez, cuyo título toma en parte prestado del que escribiera Antonio de Guevara, publicado en 1539. Y eso que entre las ciudades de entonces y las de ahora media un abismo.

DdA. XIV/3456