miércoles, 25 de enero de 2017

BIMBA BOSÉ Y LAS REDES DEL ODIO

Félix Población

Si algún estudiante de Periodismo tuviera a bien analizar la trayectoria de un periódico de difusión nacional durante los cuarenta años del régimen del 78, yo le recomendaría que revisara el periodo en que el diario ABC, empujado por la competencia del diario La Razón y el diario El Mundo, hubo de extremar su conservadurismo hasta llegar a la etapa en que lo ha sumido su actual director.

Tres columnistas definen el celo montaraz adquirido en los últimos tiempos por el citado rotativo: los señores Sostres, Tertsch y Burgos. Ninguno de ellos desentonaría en la redacción de El siglo futuro, el periódico que entre 1875 y 1936 representó lo más granado y cerril del integrismo patrio.

Toca hoy referirse a don Antonio Burgos, por su bilioso comentario en torno al tuit escrito por Miguel Bosé con motivo del fallecimiento de Bimba Bosé: Buen viaje Bimba, mi cómplice, mi compañera, mi amor, mi hija querida. Guíame. Se trata de la emocionada expresión de un sentimiento por parte del afamado cantante, que jamás debió obtener esta réplica totalmente improcedente a cargo del periodista: Buen viaje ¿dónde? Vaya con el laicismo de la moda del "donde quiera que esté". 

Mucho amargor de ánimo o resquemor de sórdida inquina se ha de tener hacia alguien que expresa un sentimiento por la muerte de un familiar querido para ser capaz de semejante vómito. Sí, ya sabemos que el firmante es el mismo que dijo de Leire Pajín que tenía cara de película porno, que llamó a Carme Chacón animal de compañía o que calificó de tiorras feas a algunas políticas independentistas, pero precisamente por su reincidencia debería un diario digno desalojar de sus páginas a tal energúmeno. Si no lo hace, es de suponer que sea porque esa dignidad ya la ha perdido. 

En esta ocasión, el tuit del periodista ha dado pie a todo un tuiterío infame propio de un lodazal de miseria moral alarmante, tejido y difundido en las redes del odio, peligrosamente enredadoras para un país como el nuestro.
 

                             DdA, XIV/3449