lunes, 24 de octubre de 2016

SIN MEMORIA PARA LAS BRIGADAS INTERNACIONALES EN LOS CENTROS DE LA MEMORIA

Félix Población

Es de lamentar que el Centro Documental de la Memoria Histórica, que tiene su sede estatal en Salamanca y que dispone de un nuevo y magnífico edificio en la Plaza de los Bandos de esta ciudad, no haya reparado hasta la fecha que en este mes y este año se cumple el octogésimo aniversario de la creación de las Brigadas Internacionales. Estos voluntarios, venidos por decenas de miles de hasta medio centenar de países (65.000), llegaron a España para defender a la segunda República del golpe militar de 1936 que dio paso a una crudelísima guerra y a la consiguiente y larga dictadura franquista

Fueron miles (15.000) los que murieron en combate como auténticos adelantados en la lucha contra el fascismo que poco después se desarrollaría en Europa durante la segunda Guerra Mundial. De aquellos generosos combatientes apenas quedan hoy con vida una decena, puede que menos, después de conocer los dos últimos fallecimientos, según informamos en este DdA. En septiembre pasado murió Antoine Pinol a los 101 años de edad en la localidad francesa de Agen, que había luchado en el batallón Garibaldi. Stan Hilton, el último sobreviviente británico, falleció en un hogar de ancianos de Melbourne el pasado día 21 a los 98 años. Fue miembro de la décimo quinta brigada, que combatió en la cruenta batalla de Teruel y otros frentes de Aragón y Cataluña.

La Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales (ABBI) celebrará en Madrid y varias localidades alcarreñas entre los días 27 y 29 de este mes una serie de actos conmemorativos del octogésimo aniversario de la llegada a España de quienes fueron llamados por Miguel Hernández almas sin fronteras. No habría estado de más que el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca hubiera organizado algún tipo de evento con este motivo. Tampoco el centro equivalente en Cataluña (Memorial Democràtic) hizo lo propio. A las Brigadas Internacionales se las despidió de modo entusiasta en Barcelona en octubre de 1938. Dejarlas sin memoria no es lo más idóneo en centros llamados a lo contrario.

DdA, XIII/3369