martes, 5 de enero de 2016

LOS DIPUTADOS DE PODEMOS, SIN PRIVILEGIOS POR SERLO

Félix Población

No sé si será sólo por unos meses, entrevista la probabilidad de que se convoquen nuevas elecciones, pero ya tenemos en el Congreso de los Diputados a la mayor concurrencia de señorías con título universitario de la historia. No es una noticia baladí, habida cuenta el precario nivel cultural exhibido en muchas ocasiones desde la tribuna. Únase a eso el vestuario novedoso y de calle que aportan a sus escaños los diputados de Podemos, muchos de ellos calzando zapatillas deportivas o con luenga cabellera, al estilo de su secretario general. Esto último me recuerda los trajes de pana del PSOE cuando accedió al Parlamento o a Javier Solana acudiendo en vespino los primeros días de aquel lejano otoño del 82 tan lleno de expectativas. 

Bien es cierto que por entonces nadie entre los congresistas socialistas quiso renunciar a los privilegios que comportaba su representación política, algo que sí ha ocurrido ahora. Es lo que harán los 69 diputados de Podemos: nada de pensiones extraparlamentarias, ni de tarjetas por un importe de 3.000 euros para taxis. Renuncian también al pago de Internet en el domicilio a quienes se desplacen desde sus lugares de residencia. Su remuneración será como prometieron la que comprenda tres salarios mínimos, esto es, 1965 euros mensuales, frente a la asignación fija de un diputado raso, cifrada en casi 3.000 euros, a la que se suman indemnizaciones y beneficios adicionales asignados individualmente, con lo que el sueldo asciende a unos 4.600 euros de media. 

Habrá entre los nuevos diputados del partido más joven de nuestra historia una limitación igualmente en el importe a recibir en calidad de indemnización por gastos, fijada en un máximo de 850 euros por alojamiento y manutención para los parlamentarios que vivan fuera de Madrid. También reducirán al mínimo posible las prestaciones incluidas en la póliza de seguro de accidentes. 

Dicho lo anterior y sabiendo como todos sabemos las incontables y a veces bochornosas críticas que han recibido y siguen recibiendo los líderes de Podemos por parte de sus adversarios políticos y la mayoría de los medios de comunición, es clamoroso el silencio que se guarda respecto a las medidas acordadas por el Consejo Ciudadano Estatal de este partido en algo que tanto ha beneficiado al mismo en el favor y el voto de los ciudadanos. ¿Cómo es que los restantes colegas en el Congreso, de uno u otro partido, no han participado de estas medidas que tanto les habrían acercado al común de la gente en unos tiempos tan adversos como los que corren? 

DdA, XII/3176