domingo, 10 de enero de 2016

CATALUÑA SE LO PONE CRUDO A PEDRO SÁNCHEZ

 Ante el nuevo panorama, el PP ya ha comenzado a forzar la máquina para conseguir que el PSOE se una a la gran coalición con Ciudadanos para afrontar la nueva situación, y "salvar" la unidad nacional.
Fernando de Silva
Mas ha tirado la toalla, y evita con ello unas nuevas elecciones en Cataluña. Pero al mismo tiempo ha conseguido, sin ser su verdadera intención, que el independentismo salga fortalecizo y Convergencia se convierta en un títere de la CUP, al depender de esta formación todas las decisiones políticas de calado que se tomen en los próximos meses. Y, de rebote, obligará a que los diputados de Podemos en la Asamblea Catalana tengan que posicionarse definitivamente. Una cosa es estar a favor del derecho a decidir, y otro cosa es ser independentista, pero, de tanto jugar a la confusión, ahora les toca tomar partido en cuanto al fondo.
Esta nueva situación va a tener una gran repercusión en el ámbito nacional, ya que es posible que el Gobierno provisional del PP considere que se ve obligado a utilizar la vía del art. 155 de la Constitución, de producirse un incumplimiento en Cataluña de nuestra Carta Magna,  y con ello intervenir la autonomía catalana, si es preciso utilizando la fuerza; y para ello tan solo precisa que tal decisión sea tomada por la mayoría absoluta del Senado, con la que cuenta ya el PP tras los últimos resultados electorales.
Ante el nuevo panorama, el PP ya ha comenzado a forzar la máquina para conseguir que el PSOE se una a la gran coalición con Ciudadanos para afrontar la nueva situación, y "salvar" la unidad nacional. Pedro Sánchez lo tiene crudo con sus votantes y sus volátiles proyectos de futuro, para los que no cuenta con los apoyos necesarios dentro del interior de su propio partido. Si dice que no, puede forzar unas nuevas elecciones generales, y ser engullido por Podemos; y si se une a la gran coalición, el PSOE perderá en las próximas elecciones una gran parte de su electorado, que en su mayoría es de izquierdas de verdad; es lo que tiene renovarse de mentira.
Pero de la misma manera que el independentismo se fortalece a costa de sacrificar a Mas, una posible gran coalición requerirá sacrificar a Mariano Rajoy, principal responsable del crecimiento del independentismo catalán, al negarse a dialogar pensando que los problemas se solucionan aparcándolos.  Los pirómanos son los menos idóneos para apagar los incendios, y este puede llegar a ser de grandes dimensiones.
Quizás a Mariano Rajoy, para salvar su cabeza, le vendrían mejor unas nuevas elecciones, en las que con este nuevo panorama a buen seguro ganaría con una mayoría lo suficientemente holgada como para gobernar en solitario. Pero con ello solo se conseguiría prolongar el enfrentamiento entre Cataluña y el resto de España, y eso no es bueno para nadie.
En el nuevo tablero sale ganando el PP y pierden Ciudadanos y los socialistas. ¿Y que pasa con Podemos?; ahora les toca hacer política de verdad, y espero que estén a la altura de las circunstancias, priorizando siempre el interés de los ciudadanos.
DdA, XII/3180