jueves, 10 de diciembre de 2015

EL ÁNGEL DE LA GUARDA DEL MINISTRO DEL INTERIOR LE AYUDA A APARCAR

Lazarillo

Todos sabíamos de lo hábitos religiosos del ministro del Interior: condecorar vírgenes, reflexionar en el Valle de los Caídos al pie de la tumba del extinto caudillo o estar presente en la beatificación de los mártires de la cruzada franquista. Lo que desconocíamos y ha salido hoy publicado por el diario La Vanguardia, en una entrevista con Jorge Fernández Díaz, es que el ministro reconoce la asistencia que le presta cada día un ángel de la guarda de nombre Marcelo, que le facilita entre otras pequeñas y gandes cosas la siempre dificultosa operación de aparcar. No especifica el ministro por qué Marcelo y no Cristóbal, patrón de los conductores. Que yo sepa no figura entre las cualidades de san Marcelo, un centurión de la Legio VII Gemina Pía Félix que nació y vivió en León durante la segunda mitad del siglo III y es venerado como santo y uno de los patrones de aquella ciudad, la de operar milagros abriendo huecos para estacionar un vehículo, pero si Díaz lo dice habrá que convenir la existencia de alguna razón para que sea Marcelo y no Cristóbal el ángel de la guarda de jefe máximo de nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad. Lamento que el periodista de La Vanguardia no haya sondeado a fondo un asunto de tan capital importancia para la buena administración del congestionado tránsito rodado en nuestras contaminadas ciudades.


DdA, XII/3152