jueves, 24 de septiembre de 2015

BARES DONDE HALLARTE Y DONDE DEJARTE

Foto de Nacho González.
 
Juan Ignacio González

De "Cimavilla de retornos, pasiones y canallas", sobre fotografías de Juan Garay y textos de José Carlos Díaz, Emilio Amor y un servidor. Gijón, 2004.

Hay bares que redimen del mal de la vida y bares que apuran el mal de la muerte, bares que amanecen contigo y resuelven las duras llamadas del lado del tiempo, bares con noches canallas y bares con tipos sanguíneos que tiran de faca. Bares que te buscan y bares que anuncian las últimas horas de la madrugada, bares que prometen robarte la vida y cumplen promesas y pagan la cuenta, y bares que buscas pero no hallas nunca, y bares que quieren que nunca los halles. Hay bares de esquina y bares de infancia y del último trago. Bares de ignominias y de escapularios, de putas y artistas y de confidentes. Bares de borrachos y de malos tragos que ronda la dura verdad del suicida. Hay bares que duermen con la luz prendida por si necesitas la ruina y la calma, bares de la noche y bares del día que clavan la duda y hurgan en la herida, bares con la música pegada a la barra, lánguida de noche y ávida de cama. Bares que se esconden y bares que acechan, bares con idus de marzo que aguardan a que te descuides pa matarte el alma. Hay bares de sombras y bares de luces que cierran persianas y abren madrugadas. Bares donde hallarte y donde dejarte, de escotes de gatas, de rubias de frasco, de tipos cretinos y tipos cetrinos. Bares de chaperos, de cuero y de napa, bares donde amarse, y bares de Chueca y de Malasaña. Bares sol y sombra de las madrugadas, llenos de albañiles con hembra en la barra. Hay bares que huyen conmigo y hay bares que acaban la noche con la mar en calma, y bares de sueños que anuncian el alba, y lloran contigo porque es medianoche y aún hay esperanza. Hay bares que alumbran criaturas de hambre, bares de muchachas con ojos de selva y sal en el vientre, de ritos y danzas, y bares que nunca sabrás que te aguardan. Bares que te duelen de tanta nostalgia y bares que te matan de muerte barata. Bares que no existen aunque hayas estado, bares que te acechan y bares que te espantan. Y hay bares de todos y bares de nadie, bares que prometen pero luego nada. 

DdA, XII/3088