lunes, 31 de agosto de 2015

HOMENAJE ROJO Y GUALDA DE PEDRO SÁNCHEZ AL PRESIDENTE CÁRDENAS


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Félix Población

No ha llegado a los medios, o no ha sido publicada en evitación de la vergüenza que produce, la fotografía que ilustra este comentario. En ella aparece el joven secretario general del Partido Socialista Obrero Español y candidato a la Presidencia del Gobierno de España en las próximas elecciones generales, señor Sánchez, intentando homenajear a quien fuera presidente de México, Lázaro Cárdenas. 

Digo "intentando" porque no puede tener carácter de homenaje un acto en el que Pedro Sánchez ofrece una corona de flores con los colores de la monarquía española a quien tanto hiciera en pro de los exiliados republicanos que fueron acogidos en aquel país, tras la victoria del dictador Francisco Franco, victoria que contó con el apoyo del padre del rey Juan Carlos I, Juan de Borbón. 

Cárdenas fue presidente de aquella república entre 1934 y 1940, y desde el inicio de la Guerra de España prestó su apoyo a la segunda República. En torno a 25.000 ciudadanos españoles fueron acogidos en México al término del conflicto, en correspondencia con la integridad de un hombre que desde muy joven se caracterizó por el respeto y la defensa de la justicia social y la legalidad. Los primeros en llegar a aquel país fueron los llamados Niños de Morelia (400) y el primer barco en arribar a las costas mexicanas, cargado de exiliados, el Sinaia, que hizo su entrada en Veracruz el 13 de junio de 1939. Después lo hicieron el Ipanema, Mexique, Nyasa y Champlain.   

"Aunque existía una cierta identidad entre los gobiernos de México y la República, y entre sus ideologías, mi padre simplemente cumplió con sus compromisos internacionales. Se limitó a apoyar a un Gobierno amigo cuya legalidad estaba siendo cuestionada y ofreció toda la ayuda que pudo dar, sin condiciones, a todos los que defendían el régimen legal, fueran del partido que fueran", manifestó hace años Cuauhtémoc Cárdenas, hijo del presidente mexicano. La bandera con la que se identificaron todos no fue la roja y gualda que Pedro Sánchez puso ante el monumento a Lázaro Cárdenas durante su visita a México hace unos días. 

Miles de defensores de la segunda República, que no pudieron tomar el amargo camino del exilio, siguen enterrados sin nombre en fosas y cunetas de España, cerca de donde fueron asesinados, sin que los gobiernos de uno y otro signo que se han sucedido en el reino de España hayan reparado tal ignominia, cuarenta años después del fallecimiento del general Franco.

DdA, XII/3065