jueves, 20 de agosto de 2015

EL SUEÑO DE SALMONES

Foto de Milagros Millar Lopez.

Lazarillo

Fue durante la aprobación en el Congreso del tercer rescate griego cuando el ministro de economía arremetió contra  los “espejismos” y los “cantos de sirena” del “populismo”, que “dejan frustración y descontento social”. Se refería Luis de Guindos al gobierno de Alexis Tsipras y, por lo tanto y según su punto de vista, a quien considera su partido hermano en España, Podemos. Las diputados conservadores alertaron contra un eventual acuerdo del partido de Pablo Iglesias con el PSOE tras las generales -habida cuenta los suscritos en algunos ayuntamientos-, acuerdo que para el ministro de Asuntos Exteriores sería “una catástrofe de dimensiones bíblicas para este país”. No tenemos noticia de en qué momento del debate sobre este asunto la muy consolidada diputada del Partido Popular Beatriz Rodríguez Salmones, cuyo meritoriaje viene de largo, tuvo a bien echarse un sueñecito para pasar a engrosar la nómina de colegas que aprovecha su representación ciudadana para tan ocioso esparcimiento, sin que ello le plantee ninguna reserva ante el riesgo de quedar reflejada en la cámara de algún fotógrafo de la canallesca, como es el caso. Es lo que tiene apergaminarse en un escaño por méritos ajenos a los que deberían exigirse a quien ha sido elegido para ocuparlo. Sabíamos que a Salmones no se le notaba su educación de pago, pero no hasta el punto de hacer tan bochornosa ostentación de esa carencia, en menoscabo de su dignidad como parlamentaria.

DdA, XII/3059