lunes, 9 de marzo de 2015

LA CAPITÁN ACOSADA ZAIDA CANTERO: DESDE EL 23-F NO HABÍA SENTIDO TANTA VERGÜENZA

Félix Población

Fue el periodista Jordi Évole el último en ofrecer una rememoración del intento de golpe de estado del 23-F, mediante una singular estrategia en la que echó mano de la ficción para reclamar la posibilidad de investigar a fondo los hechos. Que tan flagrante lacra en la historia de este país siga siendo todavía un asunto pendiente de esclarecimiento por no poder acceder a toda la documentación, es lamentable.

Como lo sería que la capitán Zaida Cantera hubiera silenciado la agresión,  el acoso sexual y laboral a los que fue sometida por parte de un superior por no perjudicar su propia carrera militar, por la que dice sentir vocación. Creo que desde la mencionada fecha del 23-F, hace más de treinta años, los ciudadanos de este país no han sentido un bochorno tan intenso ante la actitud mantenida por las más alta cúpula militar con respecto al Caso Zaida, según versión aportada por la diputada Irene Lozano, de Unión, Progreso y Democracia.

A falta de saber las consecuencias que tendrá para la afectada su valentía en denunciar los hechos, no se puede sentir más que indignación ante la evidencia de que, desde las instancias superiores del Ejército, se haya respondido a la denuncia de la capitán contra el teniente coronel acosador con la venganza, falsificando un documento y tratando de imponer a Zaida Cantera una pena de cárcel muy superior a la impuesta y ya saldada por su acosador sexual y laboral. Todo eso, por preservar los altos mandos entre sí los ascensos en sus respectivas carreras, y sin que ni el Jefe del Alto Estado mayor ni el ministro Morenés hicieran el más mínimo caso a la dignidad herida, como mujer, como ciudadana y como profesional, de la capitán Cantera. 

Se tiene la impresión, después de escucharla, de que lo que le ha ocurrido a ella -y teniendo en cuenta que también se refirió a otros hechos similares-, no sería una caso aislado, sobre todo si una denuncia de estas características puede repercutir en la carrera militar tanto de quien la hace como de quien ha sido el acosador: "La credibilidad depende de las estrellas que lleves sobre los hombros", afirmó Zaida. 

Por todo ello y por haber declinado tanto el ministro Morenés como el Jefe del Alto Estado Mayor hacer declaraciones al respecto en el programa de Évole, me parece que no exagero si afirmo que, desde el 23-F, no había sentido tanta vergüenza ante un episodio protagonizado por muy altos superiores del estamento castrense.

DdA, XII/2942