martes, 3 de marzo de 2015

ESPAÑA, PAIS CONVULSO: EL PARTIDO DE LOS PROFESORES ALIVIA LA DESESPERACIÓN

Jaime Richart

Por mucho que esos sectores favorecidos de la sociedad espa­ñola, siempre al frente de regímenes del pasado y que ahora siguen gozando de la protección del partido del gobierno, digan que Es­paña es un país normal e incluso social, económica y política­mente envidiable, España vive tiempos convulsos. Me­nos mal que el partido de los profesores contiene la ira y la indignación, alivia la desesperación y alienta la esperanza de millones de perso­nas

 Después de al menos dos décadas de despilfarro y desvalija­miento del dinero público, el famoso rescue ha hecho imposi­ble seguir ocultando la realidad; es decir, lo que hay detrás de tanta hipocresía, cinismo y jactancia durante sus mandatos de uno de los dos partidos del bipartidismo virtual, y del oportu­nismo, debili­dad, incumplimientos y entreguismo del otro partido durante los suyos.

 Pero a esa situación imposible que impide seguir por más tiempo encubriendo el desempleo, las humillantes condiciones del em­pleo, la pobreza en aumento, las mentiras que no cesan, el fraude y la estafa en sus distintas variantes sufridos por millones de perso­nas, se ha su­mado la lacra de una Justicia incapaz. De una Justi­cia condicio­nada por los laberintos, las argucias, las dilacio­nes y las sospecho­sas garantías propiciadas por un legislador favora­ble a la causa de las clases sociales acomoda­das y de los dirigentes en detrimento de las clases populares, pero también por una ostensible falta de voluntad de los man­dos judiciales de, co­mo vulgarmente se dice, cortar por lo sano. Los procesos se eterni­zan, la prescripción gana terreno vertiginosamente, las manio­bras ajenas a la técnica del enjuiciamiento propiamente dicho cam­pan por sus respetos, y los jueces que se atreven a enfren­tarse a los malhechores públicos son postergados. La impuni­dad se enseñorea del país. Pero hay incluso un in crescendo en el abuso del poder cuando parecía que el poder, por vergüenza o por temor a las reacciones populares, debía remitir en sus abu­sos. (Nos encontramos ahora mismo con un atropello muy grave que afecta a tres familias madrileñas. Sin respetar el proce­dimiento, sin esperar a la resolución de los recursos inter­puestos por dichas familias y sin notificación del acto ayer el ayunta­miento de Madrid, con el respaldo de diez coches reple­tos de polic­ías, las ha desalojado de su vivienda y ha dejado ésta redu­cida a escombros con el objetivo de construir en el espacio despe­jado manu militari lo que sea). 

 Y en estas condiciones, encontrándose España en estado tan lamenta­ble de franca involución, con la sensación para muchos millones de españoles de hallarse en estado de excepción o in­cluso en una dictadura encubierta por los excesos de la ma­yoría absoluta en el gobierno central, en varias autonomías y en infini­dad de municipios, parte de los políticos y la mayoría de los periodis­tas españoles se dedican a hostigar a la democracia venezo­lana y a quienes la respetan, en parte para distraer la aten­ción que se nos obliga a prestar a la basura. Unos procla­mando directamente su adscripción neoliberal (o fascista), y los más ecuáni­mes, porque no se atreven a desentonar, secundando a los que acostumbran al libelo, a tergiversar, a magnificar lo pequeño y empequeñecer lo grave, según sobre quien o quienes dirija el foco. Y todos cerrando filas corporativa e ideológicamente en contra de Amé­rica Latina en general y en especial a Venezuela, sin tener para nada en cuenta las circunstancias que atraviesa históri­camente ese continente, desde su conquista ominosa precisa­mente a cargo de los españoles. 

 Incluso el otro día oí decir a un moderador habitualmente mode­rado (como me pareció hasta ahora quien dirige el espa­cio de aparente debate televisivo titulado "Al Rojo Vivo") que el presi­dente de Venezuela es un "indeseable"... Aparente de­bate, porque cuando hay discrepancias o se simulan, al no ter­ciar nadie de los presentes con otra óptica que no sea la que predomina, el trance se convierte en lo que ellos en otros deba­tes denuncian de parlamen­tos monocordes. Como monocor­des eran las Cortes franquistas y sistemas que conside­ran al capitalismo como una patología social y enfermos a quie­nes lo defienden...

  Si adujese que la palabra indeseable, entendida como "persona no recomendable", no sería propiamente un insulto, ¿por qué no la emplea también para el presidente de gobierno español? Pero sabemos las connotaciones que tiene el término y el impacto que causa en la opinión pública expresado por un periodista conocido en un programa de máxima audiencia. El caso es que este perio­dista, ignorante deliberado de la marcha de ese país que viene tratando desde hace varios años de zafarse de las garras del impe­rio ávido de su petróleo y de dominio, se pone a la misma altura de bajeza de otro más de los muchos informa­dores que que abun­dan en España destacados por su falta de rigor, por su nulo apre­cio de la objetividad en ciertas materias como ésta, o por ser incapa­ces de relativizar el hecho político de países ajenos a nues­tra idiosincrasia y condiciones. Porque te­niendo en cuenta la pe­nosa situación que vive España (que in­cluso justificaría que un militar tomase las riendas del poder y que tres cuartas partes de la población quizá lo apoyase), no se com­prende cómo esos periodis­tas pueden ensañarse con el gobierno de Venezuela. Pues también ellos saben hasta qué punto el impe­rio americano no tolera los intentos de desarrollar el socialismo en Venezuela; razón por la cual ha ido reduciendo a cenizas los santuarios del socialismo que estaba en desarrollo en Irak y en Libia, y asolado Afganistán por maniobras geoestratégicas...

 Pues bien, sepan que Venezuela acaba de abortar un plan de golpe de estado minuciosamente orquestado en cuatro fases con apoyo del exterior y participación de un grupo de oficiales de la aviación militar, varios de los cuales están presos y otros en fuga. Dicho plan estaba proyectado exactamente para un año después del inicio, el 12 de febrero de 2014, de las “guarim­bas” sangrien­tas protestas con el gobierno que se saldaron con 43 muertos y más de 870 heridos. () Teniendo todo esto co­mo antecedente el golpe de estado de abril de 2002, la usurpa­ción de la presidencia por unas horas por parte de, éste sí, indesea­ble (hoy refugiado en Estados Unidos) y el posterior paro petrolero que provocó ingentes daños a la economía del país”. (Ver Redes Cristianas” y “Argenpress”)

 Por ver las cosas con amplias miras, los dirigentes del partido de los profesores en España tratan con simpatía a los países latinoameri­canos que sufren el acoso permanente de un imperio que intenta desde illo tempore apoderarse del continente y del mundo entero.
  
Y es que en España la grandeza de alma reside en infinidad de españoles pruden­tes que demandan mucha más categoría y más talla que la escasa que todo el mundo viene comprobando en sus políticos, en sus periodis­tas y en sus jueces. Confiemos en que esa gran­deza la trasladen a las urnas para evitar de una vez por todas que en Es­paña reinen y gobiernen los mediocres, los pícaros y los misera­bles.

DdA, XII/2936