miércoles, 4 de febrero de 2015

EL PSOE FIRMA CON EL GOBIERNO EL PACTO DE LA VERGüENZA


Antonio Aramayona
Anteyer me frotaba los ojos, incrédulo, al ver al PP-PSOE, Rajoy-Sánchez, firmando un pacto antiterrorista (antiyihadista, dicen, intentando maquillarlo). El PSOE asegura quitar cuando gobierne la cadena perpetua, que además ha recurrido ante el Tribunal Constitucional. ¿Por qué firma entonces el pacto que lo incluye y lo liga al Código Penal, que también requeriría ser reformado?
El País publica un editorial (En defensa de la libertad), que viene a decir que ese pacto antiterrorista firmado ayer es un paso imprescindible para combatir el yihadismo. En otras palabras, el mantra de los próximos días. La mentira o la media verdad de la semana. No me entra la cabeza que la pena de cadena perpetua tenga algún efecto disuasorio para alguien dispuesto a suicidarse-inmolarse y así conseguir una plaza especial en el paraíso junto a Mahoma y Alá. La policía y el gobernante, eso sí, tienen las manos libres para actuar con la impunidad que le permite el pacto PP-PSOE a la hora de conculcar derechos y libertades de la ciudadanía.
Dice el PSOE que eliminará este punto del Acuerdo antiterrorista “cuando gobierne".  ¿Pero en qué mundo vive el Partido otrora socialista, liderado de momento y aparentemente por Sánchez? ¿Con quién podrá pactar ese cambio en el Pacto? ¿Es que aún espera realmente tener la mayoría suficiente como para proponer/imponer tales cambios?
¿Han pensado seriamente unos y otros qué es eso de terrorismo? Se agarran a los últimos videos donde el Estado Islámico degüella a periodistas, pero a muchos más ejecuta “legalmente” Arabia Saudí, aliado de los Estados Unidos y buen suministrador de dinero al Estado islámico y el yihadismo, y nadie dice una sola palaabra. ¿Es menos terrorismo los asesinatos de ciudadanos en Chiapas y Guerrero a manos de paramilitares y narcos mexicanos? ¿Alguna vez hemos visto algunos de estos asesinatos en los medios? ¿Qué tiene de más el terrorismo yihadista respecto del terrorismo sionista?
¿Cuánto terror causó el atentado contra las Torres Gemelas y cuánto la invasión  de “las fuerzas aliadas” en Irak, escudándose en mentiras y patrañas, dejando un millón de muertos, civiles en su inmensa mayoría?
El PSOE fue ejemplo y punta de lanza en la defensa de la democracia y de la clase trabajadora en España. Baste pensar para ello en Largo Caballero, Indalecio Prieto, Julián Besteiro o la Revolución de 1934. Ahora el PSOE ha llegado ya al último escalón autodegradante al que puede llegar un partido político: la carencia absoluta de CREDIBILIDAD. Ayer el PSOE se hizo el harakiri con la firma del Pacto antiterrorista con el PP. Me vienen a la memoria las felonías, las mentiras, los graves insultos e infamias vertidos por el Partido Popular durante el Gobierno de ZP en materia de terrorismo, víctimas y antiterrorismo. Resulta incluso raro que Rajoy no haya propuesto a Sánchez también la firma conjunta de la teoría de la conspiración en el 11-M.
El Pacto antiterrorista va ligado a la reciente reforma del Código Penal, aprobada el 21 de enero en el Congreso de los Diputados. Entre las medidas previstas, están las relativas a “atentado, resistencia y desobediencia”. He recibido avisos por parte de especialistas en leyes amigos y he tomado nota de qué se pretende subrayar en el texto recibido de la última sanción de 600 euros, aún en Recurso de Alzada, al leer, por ejemplo en el BOE  (121/000065 Proyecto de Ley Orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal):
Centésimo undécimo. Se introduce un nuevo artículo 172 ter, con el siguiente contenido:
«1. Será castigado con la pena de prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses el que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, alguna de las conductas siguientes y, de este modo, altere gravemente el desarrollo de su vida cotidiana:
             1º  La vigile, la persiga o busque su cercanía física.
          2º  Establezca o intente establecer contacto con ella a través de cualquier medio de comunicación, o por medio de terceras personas.
                   3º Mediante el uso indebido de sus datos personales, adquiera productos o mercancías, o contrate servicios, o haga que terceras personas se pongan en contacto con ella.  
                   4º Atente contra su libertad o contra su patrimonio, o contra la libertad o patrimonio de otra persona próxima a ella.  
                   5º Realice cualquier otra conducta análoga a las anteriores.

DdA, XII/1915