viernes, 16 de enero de 2015

UN DÚO PARA LA DERECHA PURA Y DURA: FLORIANO/CASADO

Félix Población

Se podría tener la sensación, a la vista de los últimos nombramientos en el Partido Popular,  de que quien se volverá a presentar otra vez como candidato a la Presidencia del Gobierno que actualmente gestiona, esto es, don Mariano, no tiene más remedio que elegir entre lo malo lo peor. Pero me temo que esa es una falsa sensación. Tanto el señor Hernando, portavoz del PP en el Congreso, como los señores Floriano y Casado, que estarán al frente de la campaña electoral para los comicios municipales y autonómicos, responden a la línea que el partido gubernamental tiene trazada para acometer el decisivo año en curso.

Del portavoz parlamentario ya se ventilaron, con ocasión de su nombramiento, algunas de sus desventuradas y en ocasiones miserables declaraciones -como la grave ofensa a las víctimas de la dictadura franquista-, por lo que correspondía ahora hacer memoria hemerográfica de las que competen al dúo Floriano/Casado, tal como hizo recientemente El Intermedio. Sobre Casado, al que hemos visto frecuentar las tertulias televisivas con muy torpe pero combativo argumentario en defensa del Gobierno, podemos leer en El Plural un currículum que identifica sus méritos, anclados en el sector más conservador o neocon de su partido.

A esos hay que añadir una información más que podemos leer hoy también en la citada publicación. En octubre de 2010, dentro de un movimiento impulsado por Hasbará (la oficina de propaganda del Gobierno israelí y diversos grupos de presión sionistas) que se reprodujo por todo el mundo occidental, cuatro personas, cuatro, presentaron en el registro del ministerio de Cultura de España la solicitud de inscripción de la Fundación Friends of Israel Initiative. Entre esos cuatro firmantes, como se ve en el BOE donde se recoge la solicitud, figura Pablo Casado, que entonces tenía como ocupación la de ser Vocal Asesor de José María Aznar.

En consonancia con esa trayectoria y mentalidad, se podría pensar que Casado no puede aspirar a otra cosa que no sea la de afianzar el voto de la derecha pura y dura a través del cargo para el que ha sido nombrado, como si el vigente Partido Popular no tuviera más objetivo en la próxima campaña electoral que defender sus auténticas esencias, en previsión acaso de que sus adversarios (PSOE y Podemos) se repartan el voto centrista tornadizo (PP/PSOE),  que por lo tanto no va a ser esta vez decisivo para dar la victoria a uno de los hasta ahora grandes partidos. Ojo que, con estas posibles expectativas, el expresidente Felipe González se declara disponible para echar una mano a Rajoy.

DdA, XII/2899