viernes, 23 de enero de 2015

ESTA VEZ EL PAPA NO APOYARÁ LA CAMPAÑA DEL PARTIDO POPULAR


Lazarillo

El papa Francisco, que tantos disgustos está ocasionando en el sector más integrista del catolicismo español, no está dispuesto a seguir el ejemplo  viajero de Juan Pablo II, que tan eficazmente contribuyó a favorecer alguna campaña electoral del Partido Popular. En un año con doble convocatoria en las urnas como 2015, Francisco ha decidido no vistar nuestro país con motivo del año del quinto centenario de Santa Teresa de Ávila, mística y escritora, además de doctora de la Iglesia de Roma. No lo hará porque la intención del pontífice es justamente la contraria a la que esperaba el partido en el Gobierno: No interferir en los procesos electorales que este año tendrán lugar en España. Como es sabido, Franco consiguió autorización eclesiástica para conservar el relicario de la mano de Santa Teresa en la capilla de su residencia, en el Palacio del Pardo, donde se mantuvo como objeto de especial devoción. Pocas semanas después de la muerte de Franco, fue restituido el relicario a las monjas del Carmelo de Ronda. Por expresa voluntad de la familia de Franco (se desconoce si antecedió un deseo personal suyo), el antiguo relicario traía engastado en el puño, en la parte del dorso, la insignia de la Laureada de San Fernando, una bella condecoración de oro y brillantes, la misma que Franco llevaba a diario en la solapa de su guerrera de general. Puede que también estas circunstancias  hayan concurrido a incrementar el enojo del PP por el feo del papa no solo a su campaña electoral, sino a lo que la santa representó para el extinto caudillo.

PS.- Según fuentes de la propia basílica, el ministro del Interior acostumbra a orar y meditar en la iglesia del Valle de los Caídos, lugar donde está enterrado el extinto.

DdA, XII/2904