sábado, 22 de noviembre de 2014

ANTONIA FERNÁNDEZ, IN MEMORIAM: MODELO DE MUJER

El pueblo llora la pérdida...

Alejandro López Andrada

Un pasillo de jaras, lentiscos, y el silencio violeta del monte, eran su diario, el cuaderno de hierba en que sus pasos se escribían. Nunca piso el resplandor de las moquetas, ni olió el perfume feliz de los palacios. Pero sostuvo en sus dedos la emoción del sol trasponiendo en los cerros del estío, entre veredas y caminos de caolín. Los mejores años de su juventud los pasó trabajando junto a su marido. Una casa en el monte, al pie de una arboleda, y sus cuatro hijos varones, conformaban la sustancia lumínica de su felicidad. La dignidad, la honradez, la fortaleza, también la ternura, habitaron su carácter. Para mí, y para muchos, fue un modelo de mujer. Hoy, a esta hora, la entierran allá, en mi pueblo. La noticia no aparecerá en la prensa, ni ocupará un segundo las pantallas de una televisión pensada para imbéciles. En este país sólo adoran a los famosos, a los que tienen pupilas de cuché. No obstante, en la galería de mis héroes, ella siempre estará destellando como un astro, guiando mis pasos, mostrándome el camino de la dignidad, el amor, la sencillez. 

DdA, XI/2850