lunes, 15 de septiembre de 2014

LA ÚLTIMA CENA DE BOTÍN, SALVADOR MONEDERO Y JOSÉ ANTONIO ERREJÓN

 Bandera de España a media asta por el fallecimiento de Botín 
en la sede del Banco Santander de Santander
 Félix Población

Las bases del Partido Socialista le han pedido a Pedro Sánchez Pérez-Castejón que modere sus ataques al joven partido de Pablo Iglesias, pues en nada se diferencian de los que propina a Podemos el sector más conservador del Partido Popular tildándolo de chavista, populista y demás.

Sánchez sintoniza más en ese sentido con el sueño de Botín (PP+PSOE), postulado en su última cena en Milán con los periodistas que con el ideario de Pablo Iglesias, fundador del partido de Sánchez Pérez-Castejón. Es de temer que éste siga prestando más atención al sueño de Botín que a sus bases, porque con sus ataques a Podemos se está ganando la imagen que en su día complacerá a Washington para aspirar a La Moncloa en sustitución de quien hoy la ocupa, avejentada en origen y en desbocado tránsito retrógrado hoy.

Este fin de semana me ha llamado la atención la entrevista que publicaba el diario El Mundo con el padre de Juan Carlos Monedero, Salvador Monedero, propietario de un castizo bar en Madrid, en el que uno de los fundadores de Podemos trabajó como recadero cuando era adolescente. Salvador es militante del Partido Popular y devoto de Esperanza Aguirre, a quien considera la política con más pelotas que ha conocido. Eso no excusa para que Papá Monedero -título de la interviú- ensalce la capacidad intelectual de su hijo y hasta comprenda el nacimiento y reivindicaciones de su partido. La entrevista tiene el valor de revelar algunos aspectos de la vida de Juan Carlos Monedero, que hasta ahora nos eran desconocidos, y algo tan común en las familias españolas como las diferencias ideológicas entre padres e hijos.

Más interés despertó en mí el artículo que José Antonio Errejón, padre de Íñigo Errejón –director de campaña del partido en las pasadas elecciones europeas- , ha publicado en la revista Viento Sur. Leo que quien fuera uno de los fundadores de Los Verdes en los años ochenta, considera imprescindible que en el proceso constituyente de Podemos –ahora en marcha- no se debe olvidar a la vieja militancia de izquierda. Sus expresiones -considera Errejón padre- son parte de la emergencia de un movimiento como el 15 M, y hasta parte indispensable sin la que ese movimiento no hubiera sido posible. Subraya que "la lealtad de estas mujeres y hombres de izquierda a sus organizaciones, con frecuencia más litúrgica que sentida, no les ha impedido volcar todas sus energías, conocimientos y capacidad en la construcción de los nuevos movimientos populares y, por ahí, a la de la unidad popular en ciernes".

Respecto a Izquierda Unida, entiende que la unidad popular para derrotar al Partido Popular no puede construirse hablando con IU, pero tampoco sin ella. Apunta en el artículo que Izquierda Unida se ha debatido en una vacilación permanente entre ejercer como la izquierda del régimen y su deseo de capitanear los procesos de construcción de la unidad popular que lo cuestiona, intentando postularse como su referente: "Ha sido la pujanza del movimiento popular de la que Podemos es una expresión la que ha dado aliento a un sector de IU para reclamar su compromiso con el proceso constituyente".

Obviamente, en ese objetivo de la unidad popular, no cabe para Errejón padre posibilidad alguna de entendimiento con el Partido Socialista de Sánchez Pérez-Castejón. Mucho menos, entiendo yo, si al mismo tiempo que se empeña este partido en una nueva operación de maquillaje con su nuevo líder, éste hace declaraciones idénticas a las del Partido Popular y en pro del sueño de Botín a la hora de atacar como enemigo común a Podemos, que sigue creciendo en expectativas de voto ante tan flagrante carencia de alternativas. 

PS.- En este desglose de opiniones en torno a la unidad popular, no se debe olvidar la excelente entrevista por extenso que acabo de leer con Pablo Iglesias en Nueva Tribuna, en la que el líder de Podemos reniega de "una coalición de siglas que pareciera un frente de izquierdas" porque eso "le interesaría muchísimo al poder". Conviene leer asimismo la opinión de Escudier al respecto: Iglesias se desnuda.


                         DdA, XI/2790