jueves, 4 de septiembre de 2014

¿DÓNDE ESTÁ EL EXREY JUAN CARLOS I Y PARA CUÁNDO SU DIVORCIO?

 Félix Población

El diario italiano La Repubblica, uno de los de mayor difusión y prestigio en aquel país, publicó recientemente la noticia de que pronto se iba dar a conocer un comunicado oficial según el cual quien fuera rey de España por la gracia de Franco, Juan Carlos I, se separaría definitivamente de quien fuera su esposa doña Sofía desde 1962. El adverbio da a entender que separación habíala desde hace lustros, acaso decenios, si bien el protocolo obligaba a mantenerla oculta en las respectivas dependencias de palacio que uno y otra utilizaban. Según el medio, la reina "ha aguantado en silencio la traición de su marido", pero desde que éste abdicó, no tiene necesidad "de ocultar la realidad".
 
La Repubblica sostiene que se ha acelerado una separación que ya estaba en marcha, pero que había sido paralizada debido a las obligaciones institucionales. El periódico afirma que Juan Carlos I y Sofía no se ven desde julio y que este verano, mientras ella veraneó en Mallorca junto a su hermana Irene, el monarca se mantuvo a gran distancia, sin que se tenga constancia del lugar o lugares por donde anda o anduvo, pues la imagen del exrey se ha eclipsado a raíz de su abdicación.

El diario italiano destaca el "silencio absoluto" que se ha cernido sobre Juan Carlos -"nadie sabe a dónde ha ido y en compañía de quién"-, con solo una fugaz aparición hace unos días en Granada, en un partido del Mundial de Baloncesto de España. No faltan quienes dicen que puede haber aprovechado la jubilación para dedicarse a fondo a las actividades cinegéticas, aunque después de lo de Botsuana sus aptitudes estén seriamente mermadas para seguir dándole al gatillo, aunque su antecesor lo hiciera hasta bien avanzada y provecta edad. 

El caso es que, desde que no quiso privar de protagonismo a su hijo el día de su coronación -según palabras de la Casa Real- y desistió de estar presente en el acto oficial, sobre Juan Carlos I se ha abatido la oscuridad, sin que ni un solo diario español -que sepamos- se haya preguntado por qué. ¿Obedece ese en verdad noticioso y llamativo silencio mediático a razones relacionadas con un agravamiento en el estado de salud del exmonarca? ¿A qué tanta discreción para no preguntarse al menos por su paradero y nuevas actividades?



                             DdA, XI/2.780