martes, 16 de septiembre de 2014

CEBRIÁN, PODEMOS Y EL LARGO SILENCIO MEDIÁTICO SOBRE EL "CASO PUJOL"

Félix Población

No podían faltar, en el denominado desayuno/conferencia que celebró ayer Juan Luis Cebrián con los periodistas, que mis colegas planteasen una pregunta al exdirector del diario El País y presidente de PRISA sobre el fenómeno político y social que ha representado la irrupción de Podemos en España en los últimos meses, dado que el evento discurrió sobre asuntos relacionados con la política y los medios, como no podía ser de otro modo.

Siempre estuve de acuerdo con aquel verso de no sé ahora qué poema o canción en el que se dice que el pensamiento no debe tomar asiento. Se corre el riesgo, como le ha ocurrido a Cebrián ayer, de que su lucidez mental ande muy rebajada de neuronas. De otro modo no se entiende una crítica en clave de gracieta que sorprende por su simpleza. Dijo Cebrián que le hacía gracia que "los dos líderes más conocidos de un grupo anarquista o antisistema o lo que sean, se apelliden Iglesias y Monedero, apellidos que no dan mucha idea de alternativa”. 

Se le había preguntado antes al exdirector y fundador de El País si Podemos es un producto de los medios de comunicación, algo que Cebrian solventó reconociendo  "habilidad a los dirigentes de la nueva formación, que son los que más han sabido escuchar a la gente y dar incluso prestancia a las discusiones en unas tertulias en las que sus colegas andan gritándose y luego se van juntos a tomar una copa”

La simpleza de la pregunta casa con la simpleza de la contestación, pues si bien todos sabemos que sin medios no es posible la difusión de un mensaje, está claro que Podemos rebasa actualmente como fenómeno político el carácter mediático, sobre todo a raíz de los resultados obtenidos por el nuevo partido en las elecciones europeas de mayo y lo que eso supuso tanto en la abdicación del rey como en el proceso de renovación del Partido Socialista, aunque haya sido con el peor de los candidatos a llevarlo a cabo.

En ese desayuno/conferencia me hubiera gustado plantear otra cuestión que creo mucho más pertinente ahora mismo en España, dirigida a quien ha sido director del más importante de sus rotativos y es presidente de la empresa que lo administra.  Sería saber qué grado de responsabilidad le corresponde a su periódico en Cataluña, y a los de Cataluña en general, por haber mantenido en silencio el mayor caso de corrupción política habido en Europa (el de los Pujol), cuya existencia fue silenciada a su vez con toda seguridad por los gobiernos centrales que se han sucedido en este país? ¿No deberíamos buscar en este "fenómeno" las razones por la que Podemos y otras organizaciones políticas nacen y crecen, al tiempo que unos nuevos medios digitales van ganando en prestigio el que los convenciales han perdido y siguen perdiendo? 

PS.- Una pregunta más respecto a los medios en Cataluña, para Cebrián o para cualquiera de los directores de esos medios: ¿Cabría esperar el descubrimiento del Caso de los Pujol en unos medios  acogidos a la generosidad soberanista de la Generalitat a través de unas subvenciones valoradas desde hace seis años en 82 millones de euros?

                                     DdA, XI/2791