martes, 16 de septiembre de 2014

DARIO FO: EXISTE SOBRE TODO EL INTERÉS DE LLEVAR A TODA LA GENTE A LA IGNORANCIA

Lazarillo

Sabedor de su avanzada edad, que no le exluye de mantener su habitual y gran lucidez, y del abatimiento que le produjo la muerte de su compañera Franca Rame, esperaba la entrevista con Dario Fo desde que supe que se había publicado una novela suya (Lucrecia Borgia. La hija del Papa) que todavía no he leído pero que no tardaré en leer por lo atrayente de su historia. "El juglar de tradición medieval canta y pinta ahora, a sus 88 años, las virtudes de una dama mancillada desde el Renacimiento: Lucrecia Borgia", leo en la entradilla de la excelente interviú firmada por Winston Manrique Sabogal en el diario El País
"Cinco siglos después de aquella época, Dario Fo (Sangiano, 1926) desenreda el entuerto de la infamia alrededor de la hija del papa Alejandro VI y asegura que casi todo ha sido mentira, que ella fue víctima de la corrupción y la ambición de su familia que la usó como una mujer-objeto. Que era casi todo lo contrario de lo que las lenguas viperinas han dicho hasta hoy". El titular de la entrevista da idea del calado de la misma: "No hay conciencia social para sacar adelante el mundo". Dice Fo a lo largo de la conversación con el periodista: "¿Quién inventó la forma de destruir la economía de los españoles, de los griegos? Los bancos son despiadados, el poder económico internacional, las estafas de los bancos. En realidad, no se sabe quién es el responsable. Se dice: “Es el dinero”. Como ha dicho el Papa, “esta sed de tener, de acumular, de aplastar a los otros, de someter”. También están los cánones de siempre: la corrupción, el hecho de que haya una clase dominante que no paga los impuestos y, sin embargo, los pobres diablos sí tienen que pagar. Pero, sobre todo, existe el interés de llevar a toda la gente a la ignorancia. Intentan llevar el nivel cultural al mínimo porque así es más fácil dominar. Porque la cultura es algo verdadero, la cultura aparta la violencia, la margina, margina la especulación, hace razonar al hombre, le da una moral, le da una conciencia cívica. Pero ahora lo único que parece urgente es ir tirando para vivir". Ir tirando para vivir es tirar buena parte de nuestra vida, estimo, porque la potencialidad de vivirla queda reducida a esa pobre conformidad.


                           DdA, XI/2791