Diario del Aire
martes, 13 de octubre de 2026
EL MITIN DE JEAN-LUC MÉLENCHON EN CLERMONT FERRAND
LOS QUE PATROCINAN EL FANGO SE SALPICAN EN MIERDA
FRAGMENTA MÁS QUE UNE EL PACTO DE ESQUERRA CON PODEMOS
Iñaki Errazkin
domingo, 11 de octubre de 2026
LO DE RUFIÁN Y PODEMOS EN "LA SEXTA" ES MUY BURDO
Ana Cardo
Lo habitual y también lo lógico es que cuando se publican encuestas en los medios de información, los candidatos preferentes de los encuestados aparezcan en primer término, seguidos de los que están por debajo en las preferencias del respetable. Por esta razón me ha extrañado que el diario digital El Plural, proclive al PSOE, haya publicado en una tipografía inhabitual los resultados de una pequeña encuesta en la que los participantes debían elegir a su candidato preferente para liderar un supuesto Frente Amplio entre los partidos de izquierda. En lugar de aparecer de más a menos los elegidos, con Irene Montero (40 por ciento) a la cabeza y Pablo Bustinduy (24 por ciento) en segundo lugar, se invierte el orden dando preferencia sin orden algunos a quienes cuentan con menor apoyo. Como ayer La Sexta quiso marcarse en su programa nocturno una supuesta exclusiva con el supuesto pacto o colaboración entre Rufián y Podemos (Cataluña/Madrid) al margen del Frente Amplio, me parece preciso advertir que tanto el gráfico de arriba como el citado canal están al juego de rebajar el incuestionable liderazgo del que gozaría Montero entre la ciudadanía de izquierda. Desde luego, la "exclusiva" de La Sexta es tan infumable como aquello del "es muy burdo pero vamos con ello" y me está extrañando que Podemos no la desmienta, aunque quizá sea lo más prudente, habida cuenta la turbia consistencia de la fuente.
DdA, XXII/6494
MARICARMEN ABASCAL: LA DIGNIDAD CÍVICA FRENTE AL DESPOJO
El marco del 78 consagró esta asimetría desde su génesis. Mientras blindó la propiedad privada con amparo preferente, relegó la vivienda al artículo 47, confinada en el capítulo secundario de los principios rectores. En la práctica jurídica cotidiana, esta arquitectura implica que el derecho a un hogar no puede reclamarse de forma directa frente al interés de rentistas o fondos de inversión.
Miguel Bernardo
La muerte de Mari Carmen Abascal, desalojada en camilla tras toda una vida en su hogar, desnudó con una crudeza insoportable el cinismo del sistema actual. Su resistencia vecinal y su doloroso desenlace no constituyen un caso aislado ni una desgracia técnica: representan el síntoma terminal de un orden social que sacrifica a sus miembros más vulnerables para salvaguardar el beneficio especulativo. Mari Carmen encarnó la dignidad cívica frente al despojo; el Estado que la expulsó demostró que, sin un techo inviolable, la ciudadanía no es más que una ficción decorativa.
La tradición republicana enseña que no existe libertad civil posible sin independencia material. La verdadera libertad no consiste en el permiso formal de votar cada cuatro años o transitar libremente por la calle, sino en la ausencia de dominación: la garantía inquebrantable de no vivir sometido al arbitrio ajeno.
Quien carece de un techo seguro o padece la amenaza constante de un desahucio no es un ciudadano soberano; es un siervo contemporáneo obligado a tragar abusos cotidianos y salarios precarios solo para no verse en la indigencia.
El marco del 78 consagró esta asimetría desde su génesis. Mientras blindó la propiedad privada con amparo preferente, relegó la vivienda al artículo 47, confinada en el capítulo secundario de los principios rectores. En la práctica jurídica cotidiana, esta arquitectura implica que el derecho a un hogar no puede reclamarse de forma directa frente al interés de rentistas o fondos de inversión. El régimen protege el lucro mercantil antes que la vida de su propia gente.
Solo un proceso constituyente netamente republicano puede quebrar esta lógica oligárquica. Una Constitución republicana debe elevar la vivienda a derecho fundamental subjetivo e inalienable, prohibir la especulación inmobiliaria, subordinar la propiedad al interés general y construir un parque público protegido contra cualquier privatización.
La memoria de Mari Carmen y de quienes batallan contra los desahucios nos recuerda que la soberanía popular no se sostiene sobre el vacío: la conquista de un hogar digno es, en su raíz, la conquista inaplazable de la República.
LA VOZ DE ASTURIAS DdA, XXII/6494
EL DESCARO DE UNA NIÑA POBRE EN LA ESPAÑA DEL HAMBRE
Paco Arenas
ELLA SOSTENÍA UNA PLUMA, NO UN ARMA: GAZA, 1500 MUERTOS BAJO UNA JUNTA DE PAZ
Un año ya del ficticio alto el fuego en Gaza y aunque los periódicos titulan que el balance se traduce en 1500 muertos, lo que habría que especificar es que los muertos son todos palestinos, porque el Estado de Israel muestra cada día su total disconformidad con una supuesta Junta de Paz vaciando la tregua de contenido ante el silencio también de Estados Unidos. Los bombardeos se suceden cada día y niñas como la pequeña Sahahd encuentran la muerte en la propia tienda familiar, sosteniendo una pluma, no un arma, escribiendo sobre su futuro hasta que una bala le escribió su final. Israel en una sola demolición en Jerusalén Este, deja sin casa a 69 personas, la mayor cifra registrada por la ONU. Las autoridades israelíes han demolido o obligado a demoler más de 1.800 viviendas palestinas en toda Cisjordania sólo en 2026.
Ahmed Khaled Al Najjar
sábado, 10 de octubre de 2026
LA CALLE COMO ALTERNATIVA HABITACIONAL
Lazarillo
Se podría pensar, en medio de las expectativas que el brutal desahucio y muerte de la anciana Maricarmen Abascal en Madrid ha levantado para revitalizar el voto progresista, que El Roto no comulga racionalmente con ese clima esperanzador sobrevenido ante las urnas, más que nada porque en poco más de un mes va a ser muy difícil, si no imposible, que la derecha extrema no acceda al gobierno de la nación. Caso de que se confirmara su victoria el 29 de noviembre, según reflejan las encuestas, lo que se pregunta Rábago en su viñeta de hoy en el diario El País, sobre la acampada actual en la Puerta del Sol de Madrid y en otras plazas de España, tendría una respuesta afirmativa. Con la derecha extrema, la política de vivienda seguirá siendo la de los especuladores y rentistas. Las acampadas reivindicativas de estos días podrían convertirse en un entrenamiento para vivir en la calle como alternativa habitacional. A menos que no muera la reivindicación ante esa alternativa.
DdA, XXII/6493
EL ULTIMO RECITAL DE LA GIRA DE SILVIO RODRÍGUEZ EN LA TABERNA GARIBALDI
DdA, XXII/6493







