Se cumplen 90 años de aquel 6 de octubre de 1936, cuando los sublevados sacaron de la prisión de Fyffes, en Santa Cruz de Tenerife, a casi toda la dirección de la federación de maestros de la UGT. Entre ellos iba José Galán Hernández, de 43 años, maestro, poeta, periodista y alcalde de Fasnia durante cuatro meses. Lo lanzaron vivo al Atlántico con un peso en los pies, junto a la cúpula dirigente de los maestros de la UGT. “Enseñaba a leer en la naturaleza; escribía poesías sobre la tala de los bosques, sobre la degradación del mar, baladas sobre los vínculos con los árboles… ". Fue un poeta y maestro que decía educar para la fraternidad y anunciaba un tiempo “de espadas rotas y cañones fundidos”, un alegato que se cree que pudo pesar en su detención.

Rodrigo Padilla
Nació el 5 de abril de 1893 en Tacoronte. Su padre era secretario del juzgado del pueblo. Sirvió en la Comandancia de Artillería de Tenerife y llegó a sargento en 1916, hasta que se licenció. Con el título de maestro bajo el brazo, empezó a dar clase en el antiguo convento agustino de su pueblo. En 1923 llegó como interino al Realejo Alto, donde conoció a Remedios Pérez Hernández, con quien tendría siete hijos. Ese año aprobó las oposiciones al Magisterio Nacional y pasó por varios municipios hasta obtener plaza en Fasnia.
El 8 de marzo de 1928 tomó posesión como alcalde de Fasnia por orden del gobernador civil. Dimitió a los cuatro meses, pero siguió como concejal hasta 1929. “Su carrera política fue muy corta. Lo nombran durante la dictadura de Primo de Rivera y hay muy poca información, porque no dio tiempo a reseñar su labor”, explica Octavio Rodríguez Delgado, cronista oficial de Güímar y Candelaria y autor de un estudio biográfico sobre Galán.
En 1931 formó parte de la comisión organizadora de la Agrupación Socialista local y llegó a ser secretario provincial de la federación de maestros de la UGT. Desde el Consejo Local de Primera Enseñanza impulsó las escuelas graduadas. José Galán Hernández fue “un hombre progresista en todos los aspectos, muy adelantado a su época”.
Redactor de Las Noticias, colaboró en Gaceta de Tenerife y dirigió en 1935 Trabajadores de la Enseñanza, la revista de su sindicato. “Su labor poética tuvo cierto prestigio. Formaba parte de las tertulias y veladas literarias de toda la isla”. El 1 de mayo de 1936 publicó el poema Al camarada maestro, una arenga que pedía educar “para la fraternidad” y anunciaba un tiempo “de espadas rotas y cañones fundidos”, un alegato que se cree que pudo pesar en su detención, aunque ningún documento lo acredita. Galán fue detenido en julio de 1936. Acabó en Fyffes, los antiguos almacenes convertidos en prisión, donde coincidió con su hermano César. Lo suspendieron de empleo y sueldo y su familia quedó sin ingresos. “No tuvieron piedad”, lamenta el cronista.
Fue un artículo de José Francisco López Felipe, publicado en 1999 a partir de una investigación periodística, el que reveló que ese día arrojaron vivos al mar a la cúpula dirigente de los maestros de la UGT. La tradición oral sitúa el lugar en la costa de Anaga: “Les hicieron un pandullo para que se quedaran hundidos”. Fue uno de los propios soldados que lo tiró al mar quien le admitió el crimen a su hermano.Según el relato, Galán “iba sereno” y aseguró que nunca le arrebatarían la libertad.
Su mujer nunca recibió una explicación. En 1947 se publicó el edicto para declararlo fallecido, y no figuró como viuda por falta de fecha oficial de muerte. “Tuvo que sacar adelante a siete hijos. Pasaron hambre”, recuerda Rodríguez. Su hija Libertad tuvo que ser rebautizada como Reme hasta 1975 y dejó el colegio porque la señalaban. “La familia se deshizo de todo el material comprometedor así como de parte de su obra, para evitar aún más represión”, explica el cronista. Remedios murió en 1982 sin saber qué le había pasado a su marido.
EL BAÚL
En enero de 2012 un grupo de jóvenes de Los Realejos abrió un arcón en la casa de la calle del Medio de Arriba donde había cuadros, anotaciones, libros del propio Galán y fotografías. Así nació el Proyecto José Galán Hernández. En Tacoronte, su pueblo natal, el reconocimiento oficial no ha prosperado.
En 2010 se impulsó un expediente para honrar su figura, pero el Ayuntamiento lo desestimó el 12 de julio al considerar que “no reunía suficientes méritos para tal distinción”. En 2016 el PSOE volvió a impulsar el expediente, que tampoco llegó a resolverse. Los Realejos le dedicó una calle y una placa en su última casa, y Güímar descubrió otra placa en el patio de su Ayuntamiento.
*Antología poética de José Galán Hernández, de Octavio Rodríguez: La obra reúne una selección de su producción poética: poemarios como Troqueles (1929) y Rojo y blanco; poemas como Evocación y Al camarada maestro, y la comedia infantil Almas de niños, estrenada en Güímar en 1929.
DIARIO DE AVISOS DdA, XXII/6490




