Patricia Esteban Erles
Diario del Aire
domingo, 12 de julio de 2026
DE AQUELLOS RAJOYS, ESTOS AYUSOS, MAZONES Y FEIJÓOES
JUALIAN ASSANGE: QUIEN BORRA EL PASADO, ROBA EL FUTURO
En este fragmento demoledor, Assange desnuda la fragilidad de nuestra historia bajo el control de unos pocos servidores:
“Los archivos digitales les permiten borrar la historia con un solo clic. Un día: “Página no encontrada.” Al día siguiente: “Eso nunca existió.” Ellos controlan tus recuerdos.”
Cuando la información se centraliza en manos privadas y bajo legislación de copyright que impide su réplica, desaparece para siempre. No hay rastros, no hay “tijeras” visibles. Solo el vacío. Orwell no era un profeta de ficción: quien controla el presente controla el pasado, y quien controla los servidores controla nuestra percepción de quiénes somos… y las leyes que aceptamos.
Esto no es paranoia. Es la mecánica del poder en la era imperial digital. Lo digo con claridad: la memoria encarnada, la que se transmite de cuerpo a cuerpo, de libro a mano, de voz a oído, resiste mejor. Los libros de papel, las bibliotecas populares, los archivos físicos y la tradición oral son actos de soberanía contra el olvido impuesto.
TODO SUGIERE QUE VOLVERÁ LA MANO DE DIOS AL PRÓXIMO ARGENTINA-INGLATERRA
Félix Población
Cuentan quienes vieron el partido de cuartos de final disputado ayer entre las selecciones de Argentina y Suiza que en los momentos en que fue expulsado del campo el futbolista suizo Breel Embolo, sin duda uno de los mejores del equipo, lo previsible era que su selección tuviera más posibilidades de vencer que la de su adversario. El empate, por lo tanto, podría resolverse finalmente a favor de la selección suiza por el juego desarrollado. Pero a Breel Embolo se le aplicó lo que en una de las últimas variantes del reglamento se llama confusión de identidad, una norma que consiste en que el VAR rectifique una amonestación cuando el árbitro comete un error al mostrar una tarjeta al futbolista equivocado. La tarjeta amarilla se había mostrado en este caso a Paredes, jugador argentino, pero afectó finalmente a Embolo por haber simulado supuestamente la falta que en principio mereció la sanción a Paredes. Se da la circunstancia de que es raro recibir una tarjeta amarilla por simulación en la zona del campo en la que se encontraba el futbolista suizo, algo que generalmente se da dentro del área adversaria para que el árbitro señale penalti. La decisión, en este caso, penalizaba aún más a la selección suiza dado que Breel Embolo, el mejor de su selección en los partidos disputados hasta hora, tenía ya una tarjeta amarilla, el partido daba paso a unas semifinales mundialistas, se podía resolver en una prórroga y la segunda sanción supuso la expulsión del futbolista suizo. No sabemos qué ocurrirá en la ronda semifinal con Inglaterra, pero desde que se le perdonó una roja a Messi frente a Argelia, pasando por el robo perpetrado contra la selección de Egipto y ahora esto con la selección suiza, corremos el riesgo de ver a la selección argentina pasar a la final con una segunda edición de La mano de Dios, aquel gol con el puño que Maradona marcó con la albiceleste a Inglaterra en 1986 en unos cuartos de final del Mundial de México. Seguro que Trump, Milei y Netanyahu, con el permiso de Infantino, darían por acertada esta segunda edición de la conocida añagaza -más celebrada que censurada- que pondría a Messi y a sus muchachos en otra final mundialista sin haberlo merecido, como hace cuarenta años*.
*Por cierto, también es de censurar lo mucho que pasan por alto los telediarios de TVE estas incidencias favorables a la selección argentina. Lo resuelven calificando de polémicas esas incidencias, tal como se sigue calificando el gol de La mano de Dios. La de ahora se podría llamar La mano de Infantino.
DdA, XXII/6405
sábado, 11 de julio de 2026
LA PATRONAL Y EL PARTIDO POPULAR DESHUMANIZAN A LA CLASE TRABAJADORA
La patronal, dirigida por el asalariado de oro Antonio Garamendi, ha cifrado el coste de las bajas laborales en 33.000 millones de euros. Pero no ha hablado, por supuesto, de su espejo, los datos sobre las horas extras: al menos el 49% de las empresas no las paga. Tampoco menciona que en 2025 las empresas españolas lograron beneficios récord (más de 71.000 millones). En lugar de abordar las verdaderas causas de estos problemas, la derecha ha optado por sembrar la sospecha sobre los trabajadores, dejando de lado los motivos reales de las bajas justificadas y hablando de absentismo, que es por cierto uno de los deportes favoritos del diputado del PP y líder de la oposición, Alberto Núñez-Feijóo.
EDITORIAL
El aumento de las bajas por enfermedad en nuestro país es un asunto que afecta tanto a los trabajadores como a las empresas, a las finanzas públicas y a nuestra forma de entender la salud en el trabajo. Al tratarse de un asunto de tal importancia, que requiere un análisis serio, resulta desolador que una parte de la derecha y de la patronal española prefiera los atajos políticos y la polémica, a solo unos meses de las próximas elecciones generales.
Las cifras son indiscutibles. Las bajas laborales aumentan en Occidente desde hace algunos años, tanto en España como en Alemania, Francia o los países nórdicos. Los factores que originan esta evolución son bien conocidos: la población activa envejece, las enfermedades crónicas ganan terreno, los trastornos relacionados con la ansiedad, el estrés o el agotamiento se producen y diagnostican hoy con más facilidad que antes, y la sanidad pública, cada vez más precaria, no tiene medios ni tiempo para tratar, atender y curar a los trabajadores que lo necesitan.
En un contexto como este, cuesta imaginar que algunos de esos factores no influya en el número de bajas prescritas. Son la consecuencia del turbocapitalismo, también conocido como capitalismo sádico. La patronal, dirigida por el asalariado de oro Antonio Garamendi, ha cifrado el coste de las bajas laborales en 33.000 millones de euros. Pero no ha hablado, por supuesto, de su espejo, los datos sobre las horas extras: al menos el 49% de las empresas no las paga. Tampoco menciona que en 2025 las empresas españolas lograron beneficios récord (más de 71.000 millones). En lugar de abordar las verdaderas causas de estos problemas, la derecha ha optado por sembrar la sospecha sobre los trabajadores, dejando de lado los motivos reales de las bajas justificadas y hablando de absentismo, que es por cierto uno de los deportes favoritos del diputado del PP y líder de la oposición, Alberto Núñez-Feijóo.
Al asimilar la baja por enfermedad a una forma de “absentismo de conveniencia”, el PP y la patronal dan la sensación de querer convertir una cuestión de salud pública en un objeto más para aumentar la crispación y la polarización política. Se trata de una estrategia de la que, en el estado actual, no se puede saber si será eficaz o no en el terreno electoral, pero que en cualquier caso no resiste el examen de los hechos. Estos demuestran que el aumento de las bajas laborales es un fenómeno observado en la mayoría de las economías europeas. Francia, por ejemplo, vive hoy un debate muy similar, donde el incremento de las bajas se atribuye a menudo a unos abusos que los datos empíricos apenas logran respaldar, según los estudios disponibles.
Sea como sea, este enfoque sesgado y malintencionado no está exento de peligros y esconde una proposición indecente: recortar derechos y aumentar el miedo y el creciente malestar de los ciudadanos. Afirmar que el problema radica ante todo en el comportamiento de los trabajadores, y definirlos como abusadores y privilegiados, es una forma de deshumanizar a la clase trabajadora en su conjunto, olvidando que uno no elige ponerse enfermo, y que una pérdida drástica de ingresos afecta siempre, en primer lugar, a los trabajadores más modestos.
La solución que proponen los líderes de la derecha y la empresa consiste en reducir las indemnizaciones por enfermedad o en dificultar las bajas. Por supuesto, esto no hará desaparecer las bajas por enfermedad, sino que aumentará el riesgo de fomentar el presentismo a cualquier precio –incluso al de propagar enfermedades en el lugar de trabajo– y retrasará unos cuidados que, de abordarse demasiado tarde, resultarán más dolorosos para los trabajadores y más dificultosos y costosos para las finanzas públicas.
CTXT DdA, XXII/6404
ESTAS IMÁGENES SON LO MÁS FESTEJABLE DE "LA ROJA"
Lazarillo
Comentado desde la perspectiva de alguien que sabe de fútbol lo justo, este Lazarillo cree que lo de ayer de la La Roja fue meritorio, sin duda, porque el adversario era el mejor de los que tuvo en frente hasta ahora la selección española en este Mundial. Sin embargo, creo que el seleccionador belga se equivocó con su planteamiento, como si no queriendo descuidar la defensa ante un adversario superior, su equipo jugara buena parte del partido dejándose dominar sin apenas inquietar al portero español. Sólo después del primer gol de La Roja reaccionaron los belgas y fue entonces cuando apenas once minutos después empataron el encuentro, dando a suponer por lo jugado hasta el final de la primera parte que la segunda iba a discurrir con una disputa más igualada. No fue así. La selección española volvió a dominar, tornando sus adversarios a no causar mayores preocupaciones a la defensa rival. Así que cuando llegó el segundo gol de España, casi al final del partido, la reacción belga fue demasiado tardía y pudimos ver, al término de los 95 minutos, a Lamine Yamal disfrutar otra vez con el alborozo de su hermano en la grada, tal como reflejan las imágenes. Personalmente me parece algo que hace aún mucho más festejable la victoria de la selección española y su paso a la siguiente ronda (semifinales frente a Francia). Lo es por el país que esas imágenes representan, aunque algunos no lo quieren.
DdA, XXII/6404
CUBARSÍ Y FEIJÓO
Celso Miranda
Hay un Mundial de las grandes estrellas (no cito para no dar más bombo innecesario) y otro de enormes jugadores de oficio: de segunda línea o, incluso, defensas. Como este guaje de 19 años, Pau Cubarsí, que, ayer, sí, cometió su primer fallo en una marca y costó el primer gol a España pero que, con justicia poética, se redimió chutando a puerta para que el portero belga fallara y Mikel Merino se cubriera de gloria elevando la productividad gol/minuto. La productividad es lo que quiere aumentar el inútil de Feijóo, que no atina ni para hacer el mal. ¿Los trabajadores enfermos, de cáncer o de cualquier otra enfermedad, una lesión de menisco para un futbolista, deberían dejar de cobrar su sueldo, única vía de ingresos en la mayor parte de los casos? ¿Deberían esos trabajadores dejar de pagar, por ejemplo, el alquiler, o la hipoteca, si caen enfermos y no cobran sus sueldos insuficientes? ¿Deberían de dejar de dar de comer a sus hijos/as menores no emancipados? Ay, Feijóo, Feijóo, te sacan de la lancha con tus amigos del narco y te despistas rápidamente. Ya se desmarca hasta Abascal de ti, hombre. Recuerda que te tienen que votar esos mismos trabajadores a los que desprecias para llegar a Presidente, aunque no lo eres porque no quieres. Sólo te sigue Ayuso, pero porque lo suyo es llevar la contraria. No atinaste todavía a decir algo laudatorio a esta selección española, multicultural, plurinacional, joven y moderna, que ya está en semifinales y a la que sólo se acercan de forma natural Javier Bardem y Penélope Cruz, que representan, de las dos Españas que hay, la contraria a lo que pueda representar su señoría. De la OTAN hablamos otro día, porque hoy queríamos hablar de gente extraordinaria, pero normal (como Pau Cubarsí) y de otra gente, ejem, no tan normal, como el mentado dizque presidentequenoloesporquenoquiere.
DdA, XXII/6404
viernes, 10 de julio de 2026
UN RASTRO AMBULANTE LIDERADO POR EL MAYOR MERCACHIFLE DEL PLANETA
No podemos normalizar que la geopolítica se haya convertido en la tienda de un vendedor de elixires que un día te envenena y al siguiente te vende la cura. Exigimos transparencia, seriedad y, sobre todo, que se nos deje de tratar como a espectadores mudos de un teatro de variedades absurdo y peligroso.
Marian Fz Okariz
No podemos normalizar que la geopolítica se haya convertido en la tienda de un vendedor de elixires que un día te envenena y al siguiente te vende la cura. Exigimos transparencia, seriedad y, sobre todo, que se nos deje de tratar como a espectadores mudos de un teatro de variedades absurdo y peligroso. Una ciudadana estupefacta y atenta a las locuras de este MERCACHIFLE .
DdA, XXII/6403
DOCE MUERTOS EN EL INCENDIO DE ALMERÍA Y 100 PROFESIONALES MENOS PARA EXTINGUIRLO
MOHAMED SALAH NO SÓLO ES EL MEJOR FUTBOLISTA AFRICANO DE LA HISTORIA
Ana Cardo
Se dice de Mohamed Salah que es el mejor futbolista africano de la historia, pero es menos conocido lo que el destacado futbolista egipcio, actualmente en la plantilla del Liverpool, ha gestionado con su fortuna personal. Salah financió de su propio bolsillo la construcción de escuelas, hospitales y redes de agua potable en Nagrig, su pueblo natal, mitigando drásticamente la pobreza de su comunidad al rescatar a cientos de familias vulnerables. A través de su fundación benéfica, el delantero egipcio ha transformado por completo la infraestructura de su región de origen, garantizando el acceso a una educación digna y a servicios de salud especializados, sin costo alguno para los habitantes de escasos recursos. Además de estas obras, Mohamed Salah entrega pensiones mensuales estables y subsidios financieros directos a madres solteras, enfermos y personas en situación de extrema precariedad, convirtiéndose en un motor de desarrollo social y un símbolo de generosidad que demuestra la solidaridad efectiva con los más desfavorecidos a la que se puede llegar a través del éxito deportivo de un solo futbolista. Ha tenido que ser a través de un Mundial de fútbol, en el que la selección de Salah fue eliminada injustamente por la selección argentina, para que sepamos que no sólo hay capacidad de lucha, entrega y buen fútbol en la selección egipcia. También hay corazón de arraigo, solidaridad con la gente más necesitada y memoria natal o de clase de la que se procede.
DdA, XXII/6403
ESTÁ CLARO QUE RUTTE NO SE TIENE RESPETO A SÍ MISMO, RASMUS SVANEBORG






