jueves, 10 de septiembre de 2026

EL INACEPTABLE LATROCINIO CONTRA VENEZUELA Y LA ANULACIÓN DE SU SOBERANÍA

Con el anuncio del inaceptable latrocinio casi total de nuestros ingresos viene el de la reanudación de relaciones con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, instituciones especializadas en anular la soberanía de los países mediante la extorsión de Deudas Públicas Impagables. Privada de ingresos, Venezuela deberá costear sus gastos aceptando créditos usurarios garantizados con lo que reste de sus bienes y recursos. Los nuevos fondos serán aplicados de manera preferente para cancelar por la totalidad de su valor nominal  deudas adquiridas a precios simbólicos por fondos buitres. Este despojo total del ingreso público implica efectos devastadores.


Luis Brito García

Sufrimos  un golpe atroz. Si queremos superarlo, debemos admitirlo, investigar causas, corregir  efectos.

Reiteramos que según encuesta de Hinterlaces de octubre de 2025, el 83% de los consultados estaría dispuesto a enfrentar una invasión militar extranjera, sólo 6%  no lo haría, y 89% consideró que el verdadero objetivo de una eventual intervención sería derrocar al presidente Nicolás Maduro para apoderarse del petróleo. (https://extranewsmundo.com/encuesta-hinterlaces-83-de-los-venezolanos-afirma-que-estaria-dispuesto-a-enfrentar-una-invasion-militar-extranjera/I.

Seis meses más tarde, no he encontrado un solo compatriota que no reitere esas respuestas, pero acompañadas de nuevas preguntas.

En primer lugar, se ha de averiguar de manera clara, precisa y detallada qué ocurrió o dejó de ocurrir la  madrugada del 3 de enero de 2026. Venezuela disponía  y dispone de armamentos modernos, eficaces y costosos que no se emplearon. Cuarenta y siete soldados venezolanos y 32 escoltas cubamos murieron repeliendo valientemente la descomunal agresión con armas elementales. Es preciso conocer con exactitud los hechos y corregir fallas para futuros y previsibles enfrentamientos.

La investigación debe reformular la Doctrina Estratégica y Táctica de Seguridad y Defensa. Parecería que ante una rápida escaramuza que demostró la superioridad aérea del enemigo se decidió una rendición incondicional, con armas, contingentes y parques casi intactos y sin que el adversario hubiera dominado de manera efectiva y duradera ni un centímetro del territorio nacional. Una nueva doctrina ha de excluir categóricamente que el secuestro de funcionarios o la mera coerción se traduzcan en concesiones lesivas a la soberanía.

Desde siempre se ha sabido que Estados Unidos goza de superioridad en armamento convencional. Ello no es argumento para que se le rindan a discreción todos los pueblos de la tierra. Muchos de ellos lo han derrotado rotundamente con armas inferiores.  Para resistirlo cabe adoptar las tácticas de guerra no convencional que han hecho sistemáticamente  inútil dicha superioridad en casi todos los conflictos asimétricos del pasado y el presente siglo. Urge saber por qué en este caso no se aplicaron dichas tácticas, formular doctrinas que corrijan errores, incorporar a la defensa activa  a toda la ciudadanía.

El pueblo venezolano desconoce el alcance de las concesiones que se hicieron al enemigo en los minutos siguientes a la agresión, o por cual mecanismo o en qué forma varían o se amplían dichas concesiones hasta el presente y el futuro previsible. Por la indefinición que reina sobre la materia, presumimos que el agresor aspira a un poder discrecional absolutamente totalitario que implique la desaparición de la soberanía de Venezuela y la rebatiña incondicional de sus recursos. Han sido sancionadas leyes que pretenden posibilitar la inconstitucional privatización de nuestras industrias de hidrocarburos y minas, rebajar abruptamente la participación del Estado en ellas, someter las controversias atinente a las mismas a tribunales o árbitros extranjeros.  Se prentende usurpar todos los derechos que corresponden a nuestro pueblo sin asumir ningún deber hacia él.

Tal modelo es insostenible. La propaganda invasora pretende que se abre un lapso de torrenciales inversiones que traerán diluvios de divisas y de prosperidad. En otro lugar hemos reseñado el fracaso de la reunión del 9 de enero de 2026 entre el Presidente de Estados Unidos y unas 17 empresas petroleras de dicho país, para repartirse el botín energético de Venezuela. Ni una sola avanzó un solo dólar de inversión. Consideraban al país “uninvestable”, no invertible, por falta de seguridad jurídica, porque extraer la primera gota de petróleo requeriría inversión de mil millones de dólares y plazo de diez años, porque parte de la riqueza  está ya comprometida.

En efecto, sobre más del 45% de los yacimientos petroleros y gasíferos han sido legalmente otorgadas concesiones por más de 25 años a empresas chinas y a filiales de la petrolera estatal rusa Roznef, las cuales  exploraban  y extraían hidrocarburos mientras el bloqueo estadounidense impedía el mantenimiento de gran parte de los yacimientos restantes. Entre los vacíos informativos posteriores a la invasión figura el del status actual de esas explotaciones rusas y chinas y el de los hidrocarburos u otros minerales producidos en ellas.  Los ingresos provenientes de tales concesiones son inalienablemente venezolanos, y como tales, deben ingresar al Fisco y ser distribuidos mediante el Presupuesto y la Administración nacionales.

Por otra parte, el enemigo mantiene inflexiblemente su posición agresiva. Ni una sola del millar de medidas coercitivas unilaterales aplicadas contra Venezuela ha sido abrogada. No se han liberado los rehenes secuestrados por la fuerza bruta. No se ha reconocido la patente falsedad de los pretextos para la invasión: inexistencia del llamado Cartel de los Soles y del extinto Tren de Aragua, inexistencia de la producción y el contrabando de sustancias ilícitas, inexistencia de una mayoría opositora que habría obtenido supuestas mayorías electorales. Ni una palabra se ha dicho sobre las reparaciones por los daños causados por un  atroz acoso de un cuarto de siglo y un bloqueo de más de una década, por un bombardeo ejecutado por centenar y medio de aeronaves, por los bienes de Venezuela ilegítimamente confiscados en el exterior. Contra nuestro país se mantiene todo el rigor y la coacción de un estado de Guerra ilegítima, no autorizada por el Congreso de Estados Unidos.

En texto anterior  señalamos  que el invasor, mediante la Executive Order 14.373, pretende que todo ingreso procedente de los hidrocarburos y minerales venezolanos –históricamente, el 80% de la entrada de divisas del país- sea desviado hacia una partida del Tesoro de Estados Unidos o cuentas secretas privadas en Qatar, bajo administración discrecional estadounidense y única y exclusivamente para adquirir bienes producidos en dicho país.

Con el anuncio del inaceptable latrocinio casi total de nuestros ingresos viene el de la reanudación de relaciones con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, instituciones especializadas en anular la soberanía de los países mediante la extorsión de Deudas Públicas Impagables. Privada de ingresos, Venezuela deberá costear sus gastos aceptando créditos usurarios garantizados con lo que reste de sus bienes y recursos. Los nuevos fondos serán aplicados de manera preferente para cancelar por la totalidad de su valor nominal  deudas adquiridas a precios simbólicos por fondos buitres.

Este despojo total del ingreso público implica efectos devastadores. En los últimos tiempos, el Gasto Social del Gobierno venezolano ascendió a más del 70% de los egresos. La brutal disminución de fondos disponibles acarreará un paralelo desmantelamiento de todos los actuales programas de educación, salud, vivienda, asistencia social, alimentación, cultura, investigación científica, desarrollo agrícola y pecuario, industrialización, defensa  e infraestructuras, por cierto ya duramente castigados por más de un cuarto de siglo de agresión, una década de bloqueo y más de un millar de medidas coercitivas unilaterales destinadas a estrangular y destruir nuestra economía.

Con el desmantelamiento de dichos programas o la reducción drástica del personal de los mismos imponiéndoles salarios apenas simbólicos, vendrá una oleada de desempleo que la limitada inversión privada será incapaz de absorber.

Esta situación arrojará efectos políticos. En la medida en que se muestren progresivamente incapaces de paliar las más vitales necesidades de la población, se producirá una merma en el apoyo hacia las organizaciones que colaboren con la ocupación.

La oposición de derecha, desechada como instrumento político por los invasores por su falta de apoyo popular, se hará progresivamente violenta buscando hacer méritos ante los ocupantes. Procesos electorales administrados por las mismas firmas que cometieron fraudes en Honduras, Perú, Ecuador y otros países legitimarán  simulacros inconsistentes que arrebatarán el poder a las organizaciones representativas.

Se sancionarán drásticas reformas en las leyes laborales que revertirán o aniquilarán los derechos de los trabajadores, con  repercusiones  sociales, económicas y políticas iguales a las que  medidas de tal índole acarrearon durante el pasado siglo.

La colaboración con los invasores reportará ganancias ilegales a una ínfima élite de traficantes de influencias y especuladores transnacionales, y anulará el prestigio de los movimientos políticos y sociales que se entreguen a ella.

Del Imperio puede decirse, como de los Borbones, que no ha olvidado ni aprendido nada. Emprenderá sistemática, implacable e integral erradicación de cuantos movimientos tengan o hayan tenido orientación progresista o asomos de ella. Una vez  agotada su utilidad, el sector colaboracionista  no será la excepción. De los medios, programas educativos y de la Historia misma desaparecerán los hechos e ideas de los Libertadores, o serán grotescamente falsificados para que representen lo opuesto de sus ideales. Siguiendo lineamientos de Rudolf Atkon, la educación será meramente instrumental; de acuerdo con los de Laura Berns, se eliminará la educación superior gratuita.

Todos sabemos lo que esconde el ensordecedor silencio que nos oprime. Sin consulta alguna sobre nuestra voluntad, se pretende despojarnos de soberanía, Independencia, recursos naturales autonomía, derechos, pasado, presente y futuro, a favor de una potencia agresora que nos odia y  desprecia.

Desde la invasión se libran dos batallas: una por la aniquilación de nuestro país, y otra por la plena recuperación de la soberanía, los recursos, la Independencia, la autonomía y la autodeterminación del pueblo venezolano.

Ya sabes en cuál bando debes estar. 

La defensa propia es el más innegable de los Derechos Humanos, y nos corresponde ejercerla como Resistencia en la medida de nuestras posibilidades, con pensamientos, palabras y obras. Ideas para comprender la atroz realidad, palabras para denunciarla, obras para modificarla. Las organizaciones existentes han de ser orientadas hacia la resistencia y la victoria; cuando ello no sea posible, cabe crear otras nuevas.  Hay tantas formas de resistencia como personas y talentos; cada quien debe asumirla en el ámbito de sus habilidades, capacidades  y competencias. La resistencia debe revestir más formas que la opresión que combate, y un pueblo tiene derecho a ejercerlas todas antes que consentir en su servidumbre o su extinción.

Resisto, luego existo.


TEXTO/FOTOS: LUIS BRITTO GARCÍA

ESTE TEXTO NO HA SIDO PUBLICADO EN LOS MEDIOS CONVENCIONALES

LA BANDERONA DEL MUNDIAL Y LA CASA DE VERANO DE NICANOR PIÑOLE


Félix Población

Será este mismo otoño cuando la villa de Gijón lucirá en el entorno del estadio de fútbol de El Molinón, que desde esta temporada contará con una vinoteca, una banderona de España similar a la que desde hace unos años ondea en la Plaza de la Escandalera de Oviedo.

Desconozco si en extensión la de Gijón superará a la ovetense*, pero sí se sabe que los 96 metros cuadrados de tela rojigualda le costarán al contribuyente unos 72.000 euros, que el pendón flameará a 25 metros de altura y que, en evitación de que los vientos puedan hacerlo jirones, dispondrá de un dispositivo para arriarlo ante tal riesgo. 

Por si no lo recordase el avisado lector, el anuncio de La Banderona lo dio a conocer el consistorio gijonés con el ánimo arrebatado que siguió a la consecución del Mundial de fútbol (masculino, por supuesto) el pasado mes de julio, si bien ya años antes Vox  pretendió una banderona patria en El Humedal, sin que fuera preciso efeméride deportiva alguna.

He leído esta noticia después de enterarme de que el gobierno del Principado instó hace años al Ayuntamiento gijonés a restaurar la casa de verano del pintor Nicanor Piñole, sita en la vecina localidad de Cabueñes, para convertirla en un museo similar al que no muy lejos de allí tiene otro destacado pintor gijonés, Evaristo Valle, de muy recomendable visita. Desconozco el estado en el que se encuentra actualmente la casa, donada por la esposa de Piñole con ese fin, pero no hay noticia de que el proyecto se hiciera realidad.

Habrá que pensar sin extrañeza alguna que el sentido patriótico-futbolístico del consistorio gijonés de izar La Banderona después de un Mundial glorioso  y  en el entorno adecuado que hace al caso, prima sobre cualquier otra inversión en una ampliación del patrimonio cultural de aquella villa. Igual hasta esa gran enseña al viento del Cantábrico le permite a la alcaldesa y a su equipo, de cara a las próximas elecciones municipales, lograr los votos que no ha conseguido por su irrelevante ejecutoria durante la legislatura.

*Que sí que la de Gijón casi duplicará en tamaño, al parecer, la banderona de Oviedo y está entre las banderonas más grandes del país. 

DdA, XXII/6460

RUBIOCALIPSIS: CUBA COMO BOTÍN IDEOLÓGICO



Raulito Torres Candil/Aquí en La Habana

Existe una tragedia particular, un desgarramiento del espíritu, cuando el verdugo lleva algo que recuerda tu mismo acento, los mismos gestos y la quizá distorsionada memoria de tu misma isla en el apellido. No hablo de un enemigo abstracto del Norte, sino de una criatura de nuestra propia geografía mítica, hijo de la diáspora que ha hecho del rencor su bandera y de la venganza heredada su programa político. Marco Rubio, el anticubano, es la encarnación de una fatalidad shakespeariana: la del que, para demostrar una lealtad que siempre le fue exigida como prueba, debe extremar la crueldad contra su propio pueblo en origen. Su existencia en la Secretaría de Estado además de un premeditado accidente burocrático, es un síntoma terrible de que, para ciertos poderes, la isla no es un pueblo, sino un botín ideológico.
Cada vez que este hombre, con la frialdad de un contador y la teatralidad de un predicador, saca de su cartera un nuevo "paquete de sanciones", no está golpeando a un gobierno abstracto: está apretando, una vuelta más, el torniquete sobre la respiración del cubano de a pie. Y lo hace con la precisión de quien conoce la herida, porque al parecer lleva el odio en su historia familiar. Esa es la calamidad: que el castigo no se diseña en un laboratorio distante, sino en la mente de alguien que sabe exactamente qué es un apagón en Centro Habana, qué significa hacer una cola bajo el sol para un pan, qué desesperanza anida en el hueco de una olla vacía. Su conocimiento íntimo de nuestra fragilidad convierte cada medida coercitiva en un acto de una perversidad refinada, una venganza de clase y de ideología que se disfraza de justicia.
Las sanciones, como él las concibe, no son herramientas de presión diplomática; son una metafísica del castigo, una losa que se renueva para impedir que el enfermo se levante de la cama. Se nos dice que se busca la "libertad", pero la única libertad que garantizan es la libertad de sufrir. El bloqueo recrudecido, los obstáculos a la inversión, la caza de cada dólar que intenta llegar a la isla: todo es parte de una liturgia de la asfixia. Y el, ese pueblo noble y terco que ha aprendido a hacer milagros con la escasez, es el rehén eterno de esta batalla de titanes. Es una condena a la precariedad perpetua, una manera de mantener a la nación arrodillada, castigada por el pecado original de haber escogido un camino distinto.
Lo más desgarrador no es la hostilidad, pues a la hostilidad ya estamos acostumbrados, como el que se acostumbra a los ciclones. Lo que desmoraliza es la alevosía de la traición. Un enemigo extranjero puede ser combatido, ignorado o, al menos, comprendido en su lógica imperial. Pero el que habla tu idioma y usa tu historia para construirte una jaula, ese te despoja de algo más profundo: te roba la posibilidad del diálogo. Rubio es un puente que se ha negado a serlo, un hijo que regresa, no con el abrazo del reencuentro, sino con la factura de un pasado que él no vivió. Cada sanción es una reafirmación de su exilio interior, un grito mudo que dice: "prefiero verlos sufrir antes que verlos vivir en una Cuba que no sea la de mis fantasmas".
Y aun así, en medio de esta calamidad, hay una verdad que ni todas las sanciones del imperio pueden borrar: la dignidad del pueblo cubano no se decreta ni se importa, se cultiva en la resistencia cotidiana. Sufrimos, es cierto. Sufrimos la saña de los de afuera y, también, las ineficiencias de los de adentro. Pero la fatalidad de tener a un Rubio como verdugo no puede hacernos olvidar que la historia no la escriben los secretarios de Estado, la escriben los que, a pesar de todo, siguen bailando, creando, amando y sembrando en esta tierra nuestra. Porque, como dijo el poeta, "hay que endurecerse, pero sin perder la ternura jamás". Y esa, compañero, es la única victoria que ningún paquete de sanciones podrá confiscar.
Sigue entonces desparramando charcos de odio contra tu original pueblo, que terminarás eventualmente, ahogándote en nuestro océano de ternura.

DdA, XXII/6460

"EL CAZADOR DE INVASORES", JUNTO AL PRELADO QUE LOS NOMBRA

 


Lazarillo

La instantánea se veía venir desde hace unos años, a medida que las prédicas del arzobispo de Oviedo  se iban pareciendo más a las soflamas de la extrema derecha cada vez que se celebraba confesionalmente el Día de Asturias en la basílica de Covadonga, con o sin Barbón, que ahora por fin se hartó de admoniciones en sagrado. Sin embargo, para que hasta la cueva donde se encuentra la venerada imagen llegara el más flamígero reconquistador de los diputados de Vox, era preciso que éste se ganara el puesto junto a monseñor Sanz en tan señalada fecha.  Este Lazarillo piensa que si en lugar de hermanos, según el Evangelio, el prelado trató a los migrantes de invasores, después de que traspasaran por miles la frontera de Ceuta con el permiso de las autoridades marroquíes, el diputado asturiano de Vox se hizo ganar el puesto como reconquistador en Covadonga cuando dijo aquello de cazar [a los invasores] uno a uno. Y ahí está, junto al máximo representante de la religión de Cristo en Asturias, aquella que ofrece refugio al extranjero, según el apóstol Mateo. Aunque esto para Sanz debe de ser literatura.

DdA, XXII/6460

miércoles, 9 de septiembre de 2026

SI NETANYAHU LO SABÍA Y OCURRIÓ LO QUE OCURRIÓ Y OCURRE...


Félix Población

Los medios de información que se dicen independientes y a veces disparan contra el gobierno vigente tienen cosas como la del diario israelí Haaretz, que todos sabemos no es muy muy proclive al primer ministro Netanyahu. Por eso está entre sus prerrogativas, antes de unas elecciones como las que se van a celebrar en Israel próximamente -las primeras desde el 7-O de 2023- revelar una información con la que posiblemente contaba el citado periódico desde hace algún tiempo: acabamos de saber que el primer ministro de aquel país estaba advertido, diez días antes de que ocurriera la masacre de Hamás contra ciudadanos israelíes, de que esto podría ocurrir, como es el caso, sin que los poderosos servicios de inteligencia y seguridad de Israel pudieran hacerle frente, aun siendo conocedores también de la amenaza varias semanas antes, algo que igualmente sabía Egipto, al parecer. El presidente de Emiratos Árabes le dio al primer mandatario israelí la noticia de que Yaya Sinwar, líder entonces de Hamás en Gaza, preparaba una gran operación armada contra Israel. Como bien conocemos, Netanyahu nunca asumió responsabilidad política alguna por lo ocurrido y rechazó en sucesivas ocasiones que una comisión estatal independiente lo investigase (1.400 víctimas mortales), algo que habría sido lo normal en cualquier otro país. Se podría pensar que, para llevar adelante después lo que se dio en llamar guerra defensiva de Israel contra el terrorismo de Hamás y terminó siendo un genocidio en la Franja arrasada de Gaza, el gobierno israelí requería un motivo lo más cruento posible -mediáticamente explotable- para que a una barbarie la siguiera otra de mucho mayor de magnitud genocida de la que se van a cumplir tres años, sin que el asesinato de ciudadanos palestinos -muchos de ellos menores- haya acabado en aquel territorio y tenga también su prolongación colonial en Cisjordania.

DdA, XXII/6459

DECIDIR SI "INVASOR" O "HERMANO" ES LA PRUEBA DE FUEGO DE NUESTRA PROPIA FE

 No se puede vestir el Evangelio con el camuflaje de la sospecha ni pretender que la caridad pida pasaporte antes de conmoverse. Al final, la cruz no es una trinchera para defenderse del mundo, sino los brazos abiertos a quien llega exhausto a la orilla. Decidir qué palabra pesa más —si "invasor" o "hermano"— no es un debate estratégico: es la prueba de fuego de nuestra propia fe. Y en esa elección, la ambigüedad no es una postura pastoral, sino una renuncia.



José Carlos Enríquez

 No es un flujo migratorio sin más… sino una calculada acechanza… una auténtica avalancha que nos ha invadido”. Así comienza el artículo de Jesús Sanz, arzobispo de Oviedo. Y con ese arranque, más propio de un análisis de seguridad que de una reflexión cristiana, el lector ya sabe a qué atenerse: el problema no será la falta de palabras, sino el exceso de marco ideológico.

Porque el texto intenta un malabarismo imposible: por un lado, reconoce que estos jóvenes huyen de la miseria, las dictaduras y el extremismo religioso; por otro, los describe como un ejército de ocupación que trae consigo «miedo, podredumbre e intimidación». Y ahí se rompe la argumentación. No se puede retratar a un colectivo como una horda agresora y, en el párrafo siguiente, pedir que se les vea como «víctimas a las que acompañar». La compasión no puede convivir con la demonización: cuando primero se siembra el pánico, el llamado a la fraternidad no suena a pastoral, sino a parche para maquillar el titular.

El Evangelio, sin embargo, no parece especialmente interesado en ese tipo de equilibrios. En Mateo 25,35, la propuesta de Jesús es de una simplicidad que desarma cualquier intento de matización: “Fui forastero y me acogisteis”. Sin notas al pie, sin informes previos, sin advertencias sobre posibles “acechanzas”. El texto no pide prudencia estratégica, sino respuesta humana inmediata. Y quizá por eso resulta tan incómodo: porque no deja espacio para el lenguaje de la sospecha. Pero el artículo insiste en ese registro. “Avalancha”, “asedio”, “guerra híbrida”. Términos eficaces si lo que se pretende es generar una atmósfera concreta. No describen solo la realidad: la interpretan y la orientan. Y lo hacen en una dirección muy precisa: la del temor. Porque cuando alguien invade, uno se defiende; cuando alguien sufre, uno se acerca. La elección de la palabra decide la respuesta moral.

Y aquí es donde la ironía resulta difícil de evitar. Tras dibujar ese escenario casi bélico, aparece la apelación a la dignidad humana, la cita del papa León XIV sobre los mares convertidos en “cementerios sin lápidas”, la llamada a no olvidar el drama. Un giro conmovedor, si no fuera porque llega después de haber convertido a quienes sobreviven a ese drama en potenciales agresores. Se lamenta el naufragio, pero se recela del náufrago.

La parábola del Buen Samaritano (Lucas 10,33-34) introduce, en medio de este planteamiento, una incomodidad difícil de esquivar: “Lo vio y se compadeció; se acercó…”. No evaluó riesgos, no elaboró hipótesis sobre posibles trampas, no reinterpretó la escena en clave geopolítica. Se acercó. Y lo más incómodo del relato es que Jesús no deja margen para reinterpretarlo: ese es el comportamiento correcto. Todo lo demás, por razonable que parezca, queda en evidencia.

Sin embargo, el artículo de Jesús Sanz parece sugerir justo lo contrario: que antes de acercarse conviene interpretar, analizar, contextualizar… en definitiva, filtrar la compasión a través del cálculo. Se habla de chantajes, de intereses ocultos, de estrategias de países de origen. Todo ello puede ser cierto, pero la cuestión no es su veracidad, sino su función: ¿sirven para comprender mejor al que sufre o para justificar una distancia prudente?

La Primera Carta de Juan lo plantea sin rodeos: “Quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve” (1 Jn 4,20). No hay matices estratégicos en esa afirmación. No contempla excepciones por presión migratoria ni introduce categorías como “invasor”. Es una línea recta, sin escapatoria. Y precisamente por eso, cualquier intento de doblarla termina siendo evidente.

Quizá por eso la palabra más reveladora del artículo no sea “víctimas”, sino “invasores”. Porque no es una palabra neutra. Nombrar es tomar partido, y en este caso el partido parece claro: el del repliegue, el de la prevención, el de la defensa. Después vendrá, si eso, la compasión. Pero ya en un segundo plano, cuidadosamente dosificada para no desbordar el marco inicial.

Y ahí es donde el texto deja de ser simplemente discutible para volverse problemático. No por su dureza —que puede ser legítima—, sino porque termina subordinando el Evangelio a una narrativa previa. En Mateo 20,25-26, Jesús advierte: “Los jefes de las naciones las dominan… No será así entre vosotros”. Es decir, la lógica del poder —y su lenguaje— no puede ser adoptada sin más y luego suavizada con referencias piadosas.

La sensación final es la de un discurso que quiere cubrir todos los frentes: firmeza ante la amenaza, sensibilidad ante el sufrimiento. Pero el resultado no es síntesis, sino contradicción. Porque el Evangelio no se deja utilizar como corrector de estilo de un relato basado en el miedo.

Y así, lo que podría haber sido una reflexión pastoral sobre la dignidad humana termina pareciéndose más a una columna de alerta con epílogo espiritual. Con una diferencia importante: que el Evangelio, cuando aparece, no lo hace para confirmar el planteamiento, sino para cuestionarlo.

Porque, al final, la pregunta sigue siendo la misma que planteó Jesús, sin adjetivos ni marcos defensivos: ¿quién es mi prójimo? (Lc 10,29). Y la respuesta, por incómoda que resulte, no incluye la categoría de “invasor”. Incluye, simplemente, a quien necesita ser reconocido como hermano. Aunque eso, claro, complique mucho más el discurso.

Así, pues, no se puede vestir el Evangelio con el camuflaje de la sospecha ni pretender que la caridad pida pasaporte antes de conmoverse. Al final, la cruz no es una trinchera para defenderse del mundo, sino los brazos abiertos a quien llega exhausto a la orilla. Decidir qué palabra pesa más —si "invasor" o "hermano"— no es un debate estratégico: es la prueba de fuego de nuestra propia fe. Y en esa elección, la ambigüedad no es una postura pastoral, sino una renuncia.

*Luis José Rueda, Arzobispo de Bogotá y Cardenal Primado de Colombia, expresa su respaldo a las luchas campesinas del Departamento de Santander en defensa del territorio frente a la minería. Sus palabras de aliento animan a las defensoras y defensores a sostener el cuidado de la vida y la Casa Común.

DdA, XXII/6459

UN ANESTESISTA DEL HOSPITAL DE SALAMANCA, A MAÑUECO: 4 GUARDIAS EN 8 DÍAS

Hasta hace un par de años o menos éramos 6 anestesistas y hoy somos la mitad, escribe el comunicante respecto al Hospital Universitario de Salamanca en el que trabaja. Los que estamos, estamos haciendo 8, 9,10 ó más guardias mensuales, añade, y el culpable es uno: el Señor Mañueco. Sabe la situación del hospital de su ciudad, hospital de referencia en multitud de patologías y especialidades.



“12:00 h. Hoy he empezado mi cuarta guardia de septiembre en el hospital de Salamanca. Sí, la cuarta guardia de 24 horas en 8 días. Hoy concretamente comparto guardia con otros dos compañeros anestesistas. Hasta hace un par de años o menos éramos 6 anestesistas y hoy somos la mitad. Los que estamos, estamos haciendo 8, 9,10 ó más guardias mensuales. El culpable es uno: el Señor Mañueco. Sabe la situación del hospital de su ciudad, hospital de referencia en multitud de patologías y especialidades: Cirugía Pediátrica, Cirugía Vascular; Neurocirugía, Cirugía Cardiaca, Cirugía Torácica, Neurología con la unidad de Ictus, Hematología etc. Hospital de Cuarto Nivel asistencial.
La población tiene que saberlo. Si usted o un familiar suyo tiene que ser operado de urgencia es probable que no se pueda hacer por falta de anestesista. En lo que llevamos de guardia ya hemos atendido una cesárea urgente y un politraumatismo. En ambos casos nos jugamos la vida de los pacientes. Si hubiera una tercera emergencia, lo cual es muy probable o al menos posible en este hospital, no se podría atender. De hecho, nos han llamado por otras urgencias y de momento, tienen que esperar. Lo mismo puede pasar con la anestesia epidural para el trabajo de parto. Sí, para la epidural es posible que no haya quien la administre. No es una emergencia calmar el dolor. Esto último es típico en países del tercer mundo o en vías de desarrollo, no en un hospital de IV nivel. En esto quiere convertir el Señor Mañueco el hospital de Salamanca, en un hospital comarcal; qué digo, en hospitales comarcales sí se pone la epidural.
A esto le sumamos el cansancio acumulado de tanta guardia.
Este tema estaría resuelto si el Señor Mañueco o su Consejero de Sanidad hubieran actuado a tiempo. Podrían haber contratado a 8 compañeros y por motivos políticos o por lo que sea no lo hicieron. No sé si es porque están sobornados por el diputado de "Por Ávila" o por otros motivos. Lo cierto es que los compañeros que fueron a estos hospitales están haciendo menos de la mitad de guardias, en hospitales de II nivel.
Hoy es fiesta en Salamanca, la Virgen de La Vega. Le pido a ella que no tengamos que atender a ningún político porque vamos a actuar, yo por lo menos, con el mismo criterio que con el resto de la población. Vamos a atender lo que sea emergente (siempre y cuando no estemos ocupados). Lo Urgente, va a tener que esperar.

DdA, XXII/6459

ÁLAVA PONE A TRABAJAR A CIENTOS DE ANIMALES PARA PREVENIR LOS INCENDIOS

Mientras en otras comunidades autónomas como la de Castilla y León, una de las más castigadas por el fuego en los últimos años, sigue habiendo problemas para contar con unos equipos de prevención más numeroso que hagan frente a la gran propagación que los incendios forestales están alcanzando con el cambio climático -quizá porque los gobernantes siguen sin creerse esto último-, leemos en el diario Naiz que el diputado general de Araba, Ramiro González, acompañado por la diputada foral de Agricultura, Noemí Aguirre, ha visitado este sábado en Egino una de las cinco explotaciones ganaderas financiadas como método de prevención de incendios, donde 14 cabras de la explotación SAT OLANO trabajan desde el mes de agosto en el desbroce de los márgenes de las pistas forestales. Es de hacer constar que Euskadi es una de las comunidades autónomas más respetadas por los incendios forestales que cada verano se dan en otras de España, con Castilla y León a la cabeza (salvo la provincia de Soria) por el número de hectáreas quemadas. (El titular podría tener una doble interpretación ante la ineficacia en la prevención de incendios que se sufre en este país año tras año, pero debe entenderse en este caso como una de las recetas más "naturales", entre otras que nos corresponden como sociedad, para que no ocurra lo que todos los veranos ocurre con cada vez más arrasadores resultados).  


La experiencia de Egino forma parte de un proyecto de mayor dimensión que la Diputación está desarrollando actualmente en cinco puntos del territorio. En conjunto, participan 746 animales de distintas especies (vacas, cabras, yeguas u ovejas) seleccionadas en función de las características de cada zona y del tipo de vegetación sobre el que deben actuar.

Las pruebas se están realizando en Egino, Inoso y tres puntos de Sierra Cantabria y permitirán analizar cuestiones como la eficacia del desbroce realizado por los animales, el tipo de vegetación sobre el que actúan mejor, el tiempo necesario para realizar los trabajos o la forma de cuantificar y remunerar el servicio prestado por las explotaciones ganaderas. Concretamente, en Egino, las cabras de raza Azpi Gorri actúan sobre aproximadamente 2,5 kilómetros de caminos, pastando en una franja de unos diez metros a cada lado.

Para dirigir su movimiento se emplea un sistema de vallado virtual mediante collares GPS, que permite delimitar las zonas en las que deben trabajar sin necesidad de instalar cerramientos físicos. El seguimiento de los dispositivos permitirá también obtener información sobre los movimientos y el comportamiento de los animales y evaluar los resultados del trabajo realizado. Los animales son conducidos a zonas previamente seleccionadas para que consuman la vegetación existente junto a caminos y pistas forestales, creando espacios con menor carga de combustible y facilitando, además, el acceso de los medios de extinción en caso de emergencia.

«Estos animales están haciendo un trabajo. Están desbrozando zonas que hemos identificado previamente y contribuyendo a proteger nuestros montes. Queremos comprobar con datos hasta qué punto este sistema puede convertirse en una herramienta más dentro de nuestra estrategia de prevención de incendios», ha explicado el diputado general. A partir de los resultados, la Diputación analizará cómo articular un sistema que permita a juntas administrativas, ayuntamientos y otros propietarios de terrenos forestales recurrir a este tipo de actuaciones, siempre de forma planificada y en coordinación con el Servicio de Montes. Araba cuenta con alrededor de 188.000 hectáreas de superficie forestal, de las que aproximadamente el 80% corresponde a montes de utilidad pública gestionados mayoritariamente por juntas administrativas y entidades locales.

DdA, XXII/6459


NO FUE EL IMÁN DE UNA MEZQUITA SINO EL PÁRROCO DE HUARTE

 EL PÁRROCO DE HUARTE COMO SÍNTOMA

Supongamos que, en vez de un párroco, hubiera sido el imán de una mezquita navarra quien hubiera llamado a bombardear Tel Aviv, abrir fuego masivo contra la población israelí y aplicar a ésta las recetas de la catolicísima IsabelQue se sepa, no ha habido por parte del arzobispado navarro ninguna  apertura de expediente, amonestación, sanción, desposesión de cargo o imposición de penitencia alguna. Se ve que cuando se viste sotana, la apología del crimen es menos apología.

 Sabino Cuadra | 29/08/2026

D. Javier Aizpún Bobadilla, sobrino de Jesús Aizpún Tuero, fundador de UPN de Navarra, arquitecto por la Universidad de Navarra (Opus Dei), teólogo al uso, párroco de la localidad de Huarte, canónigo de la catedral de Pamplona, autor de doctos trabajos tales como “La cristiandad occidental y el rito romano” y activa sotana en la redes sociales, se ha despachado a gusto comentando la entrada masiva de miles de personas en Ceuta. Sin cortarse un pelo, el mentado se ha mostrado favorable a “impulsar la reconquista de Marruecos y su conversión al cristianismo”, para terminar así lo que la reina Isabel la Católica “dejó sin hacer”. Llamó incluso, si fuera necesario, a “bombardear” Rabat, y a “abrir fuego masivo contra los invasores de Ceuta”.

La noticia petó todo tipo de redes, informativos, tertulias y grupos de whatsapp. Ante ello, el arzobispo de Pamplona, Florencio Roselló, no pudo menos que afirmar que la opinión de su subordinado “era estrictamente personal y en ningún caso representa ni es compartida por la Iglesia diocesana”, valorándola simplemente como “muy poco acertada”. Que se sepa, no ha habido por su parte ninguna apertura de expediente, amonestación, sanción, desposesión de cargo o imposición de penitencia alguna.

Las respuestas sociales, institucionales, gubernativas y judiciales dadas a estas declaraciones se han quedado cortas, muy cortas. Se ve que cuando viste sotana, la apología del crimen es menos apología. Reclamar del arzobispado que tome enérgicas medidas en el asunto, tal como se ha hecho por parte de algunos partidos políticos, es echar pelotas fuera, porque para la Iglesia, los delitos de sus pastores son tan solo pecados que se borran vía confesión sacramental, sin que sea preciso abrir ante ellos vía penal alguna.

Supongamos sin embargo que, en vez de un párroco, hubiera sido el imán de una mezquita navarra quien hubiera llamado a bombardear Tel Aviv, abrir fuego masivo contra la población israelí y aplicar a ésta las recetas de la catolicísima Isabel: conversión forzosa, expulsión de sus tierras, expropiación de bienes, tortura, hoguera… ¿Qué habrían hecho ante esto nuestros grupos políticos, instituciones, judicatura, etc…? ¿Habrían dejado en manos de la comunidad islámica y sus normas al efecto la resolución y el juicio sobre el caso?

El delito de odio regulado en el art 510 del código penal se refiere a “quienes públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo… por razón de su pertenencia a aquel, por motivos racistas… u otros referentes a la ideología, religión o creencias….”; o sea, algo hecho a medida de las declaraciones del párroco de Huarte. Sin embargo, no consta que ningún fiscal haya movido un solo dedo por esta razón. Quienes son tan propensos a rasgarse las vestiduras por una pintada en la sede de un partido político, la canción de un rapero (Hasel) o el recibimiento a un preso excarcelado tras cumplir 30 años de condena, ahora miran para otro lado.

La Iglesia fue pilar esencial de la dictadura franquista durante décadas, practicando con ella público concubinato. La primera paseó al genocida bajo palio y Franco sentó a obispos y arzobispos en las Cortes. Luego, durante la Transición, acordaron gatopardianamente acabar con aquel folklore, si bien a cambio de mantener lo esencial del negocio.

El 3 de enero de 1979, tan solo cinco días después de entrar en vigor la Constitución, se firmaron cuatro Acuerdos entre el Gobierno español y el Vaticano: “Asuntos Jurídicos”, “Enseñanza y Asuntos Culturales”, “Asuntos Económicos” y “Asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas”. Se actualizaba así el viejo Concordato franquista de 1951, nunca derogado. Por esta vía, gran parte de los privilegios otorgados a la Iglesia por el dictador siguieron vivitos y coleando: religión católica en la enseñanza pública, exenciones fiscales generalizadas (impuestos de Bienes Inmuebles, Sucesiones y Donaciones, Sociedades, Construcciones..), subvenciones sociales, etc…. Hace diez años, la asociación “Europa Laica” contabilizó que, entre una cosa y otra, el total anual que el Estado destinaba a la Iglesia rondaba los 11.000 millones de euros.

En el 39º Congreso del PSOE (“Somos la izquierda”), de junio de 2017, Pedro Sánchez, se comprometió a suprimir la religión de la escuela y a denunciar y derogar los Acuerdos de 1979. Poco después, en febrero de 2018, estando el PSOE en la oposición, la Comisión de Educación del Congreso aprobó una resolución a fin de “dejar la religión confesional fuera del sistema educativo oficial” y proceder a la “derogación del Concordato y posteriores Acuerdos con el Vaticano”. La cosa prometía.

Vagas ilusiones. Cuatro meses después, el PSOE presidido por Pedro Sánchez llegó al gobierno, sin que lo dicho y acordado figurara ya en su programa, ni en los compartidos con Unidas-Podemos y Sumar. Todo lo avanzado en este terreno (inmatriculaciones de la Iglesia, pederastia eclesial, Patronato de Protección de la Mujer…) se ha debido básicamente al empuje incansable de grupos e iniciativas sociales. Las instituciones siempre han ido a remolque y con el freno puesto, a pesar de que, según el CIS, la creencia religiosa y, mucho más aún, su práctica diaria (misas, bodas, vocaciones,..) siguen desmoronándose. Y así seguimos.

Visto lo visto, las más altas jerarquías católicas se han crecido (Rouco Varela, Luis Argüello…) y no dejan de lanzar anatemas contra el gobierno, los derechos LGTBI, el aborto, la memoria democrática, la enseñanza, el matrimonio homosexual… Todo les sabe a poco. Es en este caldo de cultivo en el que se dan afirmaciones como las del párroco de Huarte y otros como él. Mientras tanto, una izquierda condescendiente se niega a agarrar el toro por los cuernos, limitándose a sacar ante estos hechos, eso sí, críticas notas de prensa que pasados dos días se las lleva el viento. Los Aizpunes de todo pelo y condición volverán a las andadas.

NUEVA REVOLUCIÓN  DdA, XXII/6459

martes, 8 de septiembre de 2026

ASÍ CASTIGA EL BLOQUEO LA VIDA COTIDIANA DEL PUEBLO DE CUBA

 Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, denunció ante la prensa nacional y extranjera el impacto del cerco económico, comercial y financiero en el acceso a combustibles, agua, medicamentos, servicios de salud y transporte, y subrayó que «no se castiga a un gobierno, se castiga la vida cotidiana de un pueblo en todos los ámbitos». El informe que tradicionalmente presenta la República de Cuba al Secretario General de las Naciones Unidas, a solicitud de este, «aporta información rigurosa sobre los daños económicos, comerciales y financieros del bloqueo del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba».



El bloqueo de Estados Unidos castiga la vida cotidiana del pueblo cubano

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de Estados Unidos contra Cuba constituye un acto de «castigo colectivo» que impacta directamente en la vida cotidiana de las familias cubanas, afirmó Bruno Rodríguez Parrilla, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido y ministro de Relaciones Exteriores, durante la presentación ante la prensa nacional y extranjera acreditada en el país del Informe de Cuba sobre el Bloqueo.

El titular de Relaciones Exteriores explicó que el informe que tradicionalmente presenta la República de Cuba al Secretario General de las Naciones Unidas, a solicitud de este, «aporta información rigurosa sobre los daños económicos, comerciales y financieros del bloqueo del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba».

Sin embargo, subrayó que en esta ocasión se pone énfasis en «el impacto tremendo en las personas, en las familias cubanas, en definitiva, en todo nuestro pueblo», porque «el bloqueo no castiga a un gobierno, castiga la vida cotidiana de un pueblo en todos los ámbitos, es un acto de castigo colectivo».

Ese impacto, señaló, se expresa en «los largos meses viviendo con solo dos o tres horas diarias de electricidad o menos, con los alimentos echándose a perder, el calor que no deja dormir, los padres abanicando a sus bebés, los niños en penumbras haciendo sus tareas escolares, los jóvenes sin conectividad o sin recreación, los abuelos sin televisión o a veces incluso radio, toda la vida familiar dañada».

Rodríguez Parrilla denunció, además, el impacto de las medidas dirigidas contra el suministro de combustibles. Recordó que la orden ejecutiva del Presidente de Estados Unidos, del 29 de enero, «decretó el bloqueo de combustibles que impide los suministros, incluso pagados, por la amenaza de sanciones», al tiempo que «intimida a las compañías dueñas de los buques, tanqueros y los acosa».

«Amenaza a las navieras y les prohíbe transportar incluso partes y piezas para las termoeléctricas o para sistemas fotovoltaicos», señaló.

En ese sentido, explicó que «un barco de crudo de 100 000 toneladas permitiría reducir drásticamente los apagones por aproximadamente dos semanas», mientras que la importación de fuel y diésel para los grupos electrógenos de la llamada generación distribuida permitiría «reducir el apagón al mínimo». Sin embargo, «el bloqueo de combustible impide importarlos».

Cuba, precisó, «ha cambiado aceleradamente la matriz energética con la fuente solar», pero también en este ámbito se han incrementado las presiones. «Ahora se amenaza a las navieras para que no traigan tampoco paneles solares ni baterías para los nuevos parques fotovoltaicos que hemos aprendido a instalar en solo 45 días», denunció.

El bloqueo energético, agregó, tiene consecuencias que van más allá de la interrupción del servicio eléctrico. «El castigo se expresa en las semanas sin abasto de agua», afirmó.

Explicó que las fuentes de abasto de agua funcionan mediante conjuntos de motores eléctricos que se detienen durante los apagones y que, incluso ante una interrupción breve, «requiere después varias horas para recuperar la presión de agua en las conductoras».

La misma situación, señaló, afecta a «las plantas de bombeo, las estaciones de rebombeo y los impulsores en las tuberías». Aunque estos sistemas se protegen con grupos electrógenos, «estos funcionan también con fuel o diésel que no nos dejan importar».

«El bloqueo nos priva de recursos, tampoco nos permite importar partes y piezas para esos grupos electrógenos», denunció. No obstante, afirmó que «trabajamos arduamente para movilizar grupos electrógenos con capacidad de funcionar y para asegurar energía fotovoltaica al suministro de agua».

UN APAGÓN PUEDE DEFINIR UNA VIDA

Las consecuencias adquieren una dimensión especialmente dramática en el sistema de Salud Pública. «El bloqueo energético castiga a los niños recién nacidos que para sobrevivir dependen del funcionamiento estable de un equipo médico, como una incubadora, por ejemplo», sostuvo.

Cuando ocurre un apagón y falla el grupo electrógeno del hospital, «los médicos tienen que salvarlos con técnicas aplicadas de forma manual», como ocurre para suplir la ventilación asistida. Una situación similar, enfrentan quienes esperan una cirugía, incluidos niños, ante las dificultades para garantizar el funcionamiento de los grupos electrógenos que protegen los quirófanos.

El Ministro de Relaciones Exteriores refirió que «han ocurrido hechos dramáticos en que ha habido que terminar algunas cirugías mayores con el alumbrado de lámparas recargables o en algún caso con la luz de los teléfonos móviles del personal médico».

«Saben las personas que están pendientes de una cirugía que este servicio está limitado precisamente por la falta de electricidad que genera, sobre todo, la falta de combustible», afirmó.

A pesar de estas limitaciones, destacó que «se ha hecho un gran esfuerzo con resultados alentadores para proteger con sistemas fotovoltaicos a los hospitales, policlínicos y otros centros de salud».

El bloqueo, agregó el Canciller, «castiga a quienes tienen un enfermo en casa y dificultades para transportarlo al hospital o un familiar que requiere hemodiálisis» y conocen «las limitaciones por combustible del servicio de ambulancias y de otros igualmente afectados».

«Pese a todo, se han adquirido ambulancias, se garantiza un mínimo de combustible para ellas y se asegura el transporte para hemodiálisis», precisó.

La denuncia alcanzó también las dificultades para garantizar medicamentos imprescindibles. «Sufren los padres o familiares que buscan con angustia un medicamento imprescindible que puede estar en uno de los más de 7 000 contenedores que las amenazas del gobierno de Estados Unidos a las compañías navieras no dejan llegar a la isla o que se produce en Cuba, pero cuyas materias primas o insumos están en otro contenedor», explicó.

Al referirse a los indicadores de mortalidad infantil, Rodríguez Parilla señaló que los datos muestran «un aumento de la mortalidad infantil de cuatro por cada 1 000 nacidos vivos en 2018 a 9,9 en 2025». Y enfatizó: «Son niños, no son números».

«Son las muertes que no debieron ocurrir por privarse a Cuba y a su sólido y eficaz sistema de salud pública de recursos legítimos», afirmó, al tiempo que recordó que se trata del sistema encargado de «cuidar a una mujer embarazada, tratar a un niño enfermo y atender a quien llega a una urgencia médica».

«La salud necesita los recursos, los pacientes necesitan los tratamientos a tiempo que el cerco energético y las medidas contra las navieras impiden llegar a Cuba», sostuvo.

La crueldad del bloqueo, concluyó en este segmento de su intervención, también se expresa «en los miles y miles de cubanos y cubanas que luchan a diario sin transporte público para llegar al trabajo porque el parque automotor está prácticamente paralizado sin combustible».

LOS DAÑOS DEL BLOQUEO, DURANTE MARZO DEL 2025 Y FEBRERO 2026, INCREMENTARON A UN 7% POR ENCIMA DEL AÑO ANTERIOR

El canciller cubano informó que los daños del bloqueo en el período de marzo de 2025 a febrero de 2026 alcanzaron la cifra de 8 083 000 000 de dólares, lo que representa un incremento del 7 por ciento por encima del récord registrado el año anterior.

Asimismo, aseguró que los daños acumulados en décadas de aplicación del bloqueo ascienden a 178 700 000 000 de dólares a precios corrientes, un 4,7 por ciento más elevado que lo informado. 

El informe estima que, de no existir el bloqueo, el Producto Interno Bruto de Cuba a precios corrientes habría crecido significativamente en 2025, lo que expresa oportunidades de revitalización productiva, exportación y desarrollo social perdidas por los efectos del castigo colectivo.

Rodríguez Parrilla señaló que, a pesar del recrudecimiento extremo del bloqueo con la orden ejecutiva del primero de mayo, que provoca sufrimientos y angustias a las familias cubanas por la depresión de los ingresos reales y el encarecimiento de la vida, Cuba ha logrado iniciar el curso escolar con garantías y aseguramiento en condiciones de universalidad, equidad y calidad «que países latinoamericanos o los propios Estados Unidos en comunidades de bajos ingresos», asegurando el financiamiento anual indispensable para la educación especial de niños y jóvenes con discapacidades.

Puntualizó que el bloqueo de combustible y las amenazas contra las navieras producen apagones, impiden el abasto de agua y afectan todos los servicios a la población. La hostilidad y la agresión alcanzan todos los ámbitos de la vida, y no se trata de daños colaterales, sino de las víctimas de un diseño agresivo y un plan fríamente calculado.

Refirió que el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró el 8 de enero de 2026 que, «respondiendo sobre la política contra Cuba, «no creo que se pueda ejercer mucha más presión salvo entrar y destrozar el lugar», de igual forma el secretario de Estado, Marco Rubio, que consistentemente mentía diciendo que el bloqueo de combustible no existía, declaró el 7 de agosto: "no hay válvulas de escape"». 

El canciller señaló que cada vez que se crea un nuevo mecanismo para intentar librarse del cerco, simplemente lo bloquean, y calificó ese sentimiento como el mismo espíritu destructivo detrás del genocidio que se comete en Gaza, «aunque en Cuba es silencioso, sin bombas, pero también mata.

«¿Qué país en esas condiciones podría mantener la paz, el consenso social, la estabilidad, la participación de los ciudadanos en las soluciones a las dificultades y la seguridad ciudadana?

Cuba nunca se dejará vencer. Se atiende hoy con gran esfuerzo las necesidades más perentorias de la población, se mantiene y se propone mejorar las políticas sociales como máxima prioridad sin que nadie quede desamparado. Avanzaremos rápida y resueltamente en la aplicación de los cambios económicos y sociales recientemente aprobados por la Asamblea Nacional del Poder Popular».

«CUBA NO ES UNA AMENAZA. EL BLOQUEO, SÍ»     diario GRANMA