jueves, 27 de agosto de 2026

ACOM, UN "MANOS LIMPIAS" AL SERVICIO DE NETANYAHU


Lucio Martínez Pereda

Lo que le ocurre a Suso de Toro es un aviso. Todos los que denuncien el genocidio cometido por Netanyahu en Gaza pueden ser llevados ante la justicia
Según ACOM (Acción y Comunicación sobre Oriente Medio) -organización propagandística israelí en España- la Audiencia Provincial de Madrid ha dejado sin efecto el sobreseimiento de una causa contra el escritor por «presunto delito de incitación al odio antisemita» De Toro afirma que aun no ha recibido notificación de la justicia. Todo lo que sabe lo ha leído en la nota de prensa de esta organización propagandística
El mensaje amenazante lanzado por ACOM es claro: quien denuncie el genocidio en Gaza se expone a ser investigado por la justicia española. No importa que la Corte Internacional de Justicia y la propia ONU hayan utilizado términos similares; no importa que Turquía, Indonesia y otros países hayan presentado denuncias por crímenes de lesa humanidad.
El aviso está lanzado. Los que denuncian, critican o comentan lo que ocurre en Gaza saben ya cuál es el precio: el expediente, la investigación, la etiqueta de antisemita. Y saben también que, mientras tanto, el autor intelectual de los hechos que denuncian sigue gobernando su Estado, con orden de arresto internacional pendiente pero con pasaporte diplomático en vigor.
Queda por ver si la justicia española terminará notificando oficialmente a De Toro su condición de investigado. Y queda por ver, sobre todo, si alguien en este país se atreverá a preguntar por qué un Estado extranjero puede utilizar las instituciones españolas para perseguir la libertad de expresión de sus ciudadanos.

DdA, XXII/6448

TRUMP Y SU PERIODISMO SUBVENCIONADO DE EXTREMA DERECHA CONTRA LA UE

El Departamento de Estado de EEUU pretende crear un consorcio de “periodismo independiente” que elabore reportajes críticos sobre las políticas públicas de los países europeos, con especial atención a la inmigración, los “valores civilizatorios” y “el estado de la soberanía”. La Administración Trump busca ahora reforzar sus críticas contra Europa usando el periodismo como pretexto. Se  pretende un “consorcio de periodistas y medios de comunicación independientes en toda la Unión Europea (UE) y otros países europeos”, señala, dada la amenaza de “censura de los medios de comunicación que no cuentan con el favor de los gobiernos europeos”. Tal consorcio de “periodismo independiente” produciría contenidos con un carácter reaccionario. Habrá que desconfiar, aún, más de los medios que se dicen "independientes" por su mayor dependencia al imperio.



Charles R. Davis/ The Redoubt

El presidente Donald Trump no ha ocultado su desdén hacia la mayoría de los gobiernos europeos. “Vuestros países se están yendo al infierno”, declaró en un discurso pronunciado en septiembre de 2025 ante las Naciones Unidas, afirmando que las “fronteras abiertas” de Europa –una afirmación que contrasta con los esfuerzos muy visibles de la UE por disuadir y deportar a los inmigrantes– están conduciendo al colapso social. También el vicepresidente JD Vance está haciendo campaña abiertamente a favor de todos los partidos de oposición de derechas en el continente, incluida la neofascista Alternative für Deutschland.

Pues bien, la Administración Trump busca ahora reforzar sus críticas contra Europa usando el periodismo como pretexto. Como parte de una convocatoria de subvenciones publicada el pasado 18 de agosto, la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado anunció que buscaba un socio –que podría incluir “organizaciones o empresas con ánimo de lucro”– que pudiera ayudar a “desarrollar un consorcio de periodismo independiente en Europa”. Según la convocatoria, la subvención, valorada en un millón de dólares, se concederá en el marco de un “acuerdo de cooperación” tan solo dos semanas después de que se hiciera pública por primera vez la convocatoria. El plazo de presentación de solicitudes finaliza el 1 de septiembre.

“Unos ciudadanos bien informados son fundamentales para la salud de cualquier sistema democrático”, afirma el Departamento de Estado en un documento que establece los criterios para la subvención, en el que se describe el “periodismo independiente” como “esencial para proporcionar al público información objetiva y de alta calidad sobre las acciones del Gobierno”. Se necesita el desarrollo de un “consorcio de periodistas y medios de comunicación independientes en toda la Unión Europea (UE) y otros países europeos”, señala, dada la amenaza de “censura de los medios de comunicación que no cuentan con el favor de los gobiernos europeos”.

En julio, el Financial Times informó de que la Administración Trump tenía previsto destinar casi cinco millones de dólares a “grupos europeos afines al movimiento MAGA” para que se pronunciaran sobre cuestiones como la migración y “el patrimonio común de la civilización occidental”.

Sin embargo, un análisis de The Redoubt revela que el Departamento de Estado ya ha puesto a disposición más de 7,9 millones de dólares en concepto de dicha financiación, incluida una subvención por valor de casi dos millones de dólares, ofrecida el 14 de agosto, para un análisis de cómo “los gobiernos extranjeros y sus representantes utilizan la migración como arma”.

Aunque aparentemente es apartidista –un requisito de la ley federal sobre ayuda exterior–, el consorcio de “periodismo independiente” produciría contenidos con un carácter reaccionario. El Departamento de Estado sugiere que los periodistas financiados por EEUU podrían, entre otras cosas, cubrir el “impacto de la migración masiva en la seguridad y el Estado de derecho” y “el papel de la política gubernamental a la hora de contribuir a la migración masiva”.

El contenido también parece estar sesgado en contra de la propia UE, ya que los periodistas, como parte de su cobertura sobre la “soberanía nacional”, producirían trabajos que aborden “las actitudes hacia las identidades nacionales frente a una identidad “europea” supranacional, así como el papel y el impacto de las políticas europeas en las libertades y la política a nivel nacional”.

El Departamento de Estado prevé una estrecha colaboración entre la Administración Trump y los beneficiarios de su generosidad. En caso de que los fondos se ofrecieran como parte de un “acuerdo de cooperación”, el departamento insistiría en una “participación sustancial” en el proyecto, incluido el derecho a “aprobar al personal clave”.

El Departamento de Estado “desempeñará un papel activo en la configuración de la estrategia general del programa”, afirma, garantizando “la alineación con los objetivos estratégicos de EEUU”.

La subvención para los medios afines a Trump se produce después de que la Casa Blanca y el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Elon Musk eliminaran la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y congelaran unos 268 millones de dólares en fondos autorizados por el Congreso para medios independientes, según la Fundación Nieman para el Periodismo de la Universidad de Harvard. Las subvenciones anteriores habían apoyado el periodismo independiente en Estados autoritarios y devastados por la guerra, como Siria y Myanmar, pero se consideró que no estaban “plenamente alineadas con la política exterior” de la Administración Trump.

En declaraciones a The Redoubt, el Departamento de Estado defendió su financiación del periodismo afín al movimiento MAGA en Europa, presentándola como una respuesta a la “censura” y al ostracismo de “periodistas o medios de comunicación en desfavor”.

“Bajo esta administración, hemos dejado claro que defender la libertad de expresión es una prioridad”, afirmó un portavoz, aunque la propia Casa Blanca está intentando retirar las licencias de emisión a las emisoras que dan voz a quienes critican al presidente. Por encima de todo, señaló el portavoz, el dinero de los contribuyentes estadounidenses destinado a financiar a creadores de contenidos de ultraderecha sirve a “las prioridades de la política exterior estadounidense”.

“El programa del Consorcio de Periodismo Independiente se ajusta estrechamente a los objetivos de política exterior de la Administración Trump en Europa”, afirmó el portavoz. Citó un documento de estrategia de seguridad nacional, publicado el año pasado, que manifestaba abiertamente el apoyo de EEUU a “partidos europeos patrióticos” como la AfD alemana. “La Administración da prioridad a la democracia y a la libertad de expresión”, dijo el portavoz, “en la región europea”.

 CTXT  DdA, XXI/6448

LAS GRANJAS DE BOTS: EL ALGORITMO TIENE IDEOLOGÍA DE CLASE

El algoritmo tiene ideología de clase; la adquiere a través de los criterios económicos, institucionales y culturales que organizan aquello que premia, amplifica, entierra o vuelve viral. Cada clic parece una decisión individual, mientras millones de decisiones son conducidas por arquitecturas que conocen nuestras vulnerabilidades con una precisión que ninguna vieja maquinaria propagandística habría imaginado. Es el capitalismo de plataformas que ha llevado sus antiguas técnicas de poder, espionaje y opresión a una escala nueva: convertir la atención humana en territorio de distorsiones rentables.



Fernando Buen Abad

Una granja de bots no produce únicamente mensajes falsos: produce la evidencia de nuestra incapacidad para intervenir en la guerra cognitiva que se despliega por todo el mundo, sin leyes; sin organización social activa, crítico-científica; sin acción gubernamental decisiva. Se produce una realidad social degradada y degradante, una atmósfera ideológica de las ultraderechas, en la que lo repetido adquiere apariencia de verdad, lo emocional suplanta a lo demostrable y la multitud parece hablar cuando, detrás de miles de perfiles, apenas respiran unos cuantos operadores mercenarios, algoritmos y centros de decisión distorsionante. 

Es una forma de impudicia e impunidad para dominar una sociedad que puede coincidir en conseguir que sus dominados confundan el espejo con la ventana: que contemplen en la pantalla una imagen fabricada de sí mismos y crean estar viendo el mundo. Ahí comienza la guerra semiótica contemporánea. La paradoja tiene una fuerza inquietante: cuanto más automatizada está la fabricación del discurso, más se nos presenta como espontaneidad popular. La máquina imita a la multitud para convencer a la multitud de que la máquina expresa su voluntad. 

Importa denunciar en pie de lucha cultural el nombre de los mercenarios, sus contactos influyentes, sus amigos presidentes, ministros y empresarios. La operación golpista decisiva, por eso, no reside no sólo en cuántos bots existen: está en comprender qué relaciones corruptas necesitan de los bots para que su financiamiento parezca natural. 

El artificio adquiere eficacia cuando encuentra una sociedad previamente fragmentada, fatigada, insegura, endeudada, atravesada por desigualdades y disponible para transformar su malestar en hostilidad horizontal. La tecnología proporciona velocidad, la estructura social proporciona combustible. El odio fabricado funciona mejor cuando encuentra resentimientos verdaderos a los que ofrece dirección falsa, sometida por la dictadura de las desigualdades. 

Esa delincuencia ideológica tecnificada aparece entonces como modalidad de administración de la percepción. No necesita inventar problemas, le basta con seleccionar qué sufrimientos merecen indignación, cuáles deben ser ridiculizados, cuáles pueden convertirse en espectáculo y cuáles deben desaparecer del campo visual. 

El algoritmo tiene ideología de clase; la adquiere a través de los criterios económicos, institucionales y culturales que organizan aquello que premia, amplifica, entierra o vuelve viral. Cada clic parece una decisión individual, mientras millones de decisiones son conducidas por arquitecturas que conocen nuestras vulnerabilidades con una precisión que ninguna vieja maquinaria propagandística habría imaginado. 

Es el capitalismo de plataformas que ha llevado sus antiguas técnicas de poder, espionaje y opresión a una escala nueva: convertir la atención humana en territorio de distorsiones rentables. Además de saquear tierras, fábricas, rutas comerciales y materias primas, ahora también se disputa la capacidad de una población para mirar, recordar, asociar ideas y sostener una conversación sin ser interrumpida por estímulos corruptos calculados. El recurso estratégico puede ser el segundo de atención. Quien administra ese segundo esclaviza una porción de la conciencia ajena. Multiplicada por millones, esa posesión adquiere dimensión política y lo convierten en un gran negocio. 

Por eso la guerra semiótica no ocurre únicamente en las pantallas de los celulares. Penetra las relaciones laborales, las familias, las aulas, las calles y los afectos. Un trabajador puede terminar odiando al desempleado porque una cadena de contenidos le ha enseñado que la pobreza es una elección. Una mujer puede ser presentada como amenaza al orden familiar porque su autonomía altera una distribución histórica del poder. 

Cuando la raíz material de su ofensiva se encuentra en un mercado laboral que convierte vidas enteras en mercancías remplazables, la perspectiva de género permite descubrir una operación esencial: el poder patriarcal no sobrevive únicamente mediante leyes o instituciones, también se reproduce enseñando a las personas a interpretar las relaciones de dominación como conflictos naturales entre individuos, y un pueblo puede ir a votar contra sus más preciados intereses y derechos. 

Según le convenga, la ideología dominante disfrazada de bots puede presentarse como ausencia de ideología. Sus valores aparecen como sentido común, sus intereses como eficiencia, sus privilegios como mérito, su historia como naturaleza humana. El truco es antiguo, sólo que disfrazado de moderno. Así se produce una de las formas más refinadas de dominación: lograr que las causas desaparezcan y sobrevivan únicamente las culpas individuales. 

Y la conciencia crítica comienza exactamente ahí, cuando las víctimas descubren que también están dentro de la escena. Y esa revelación transforma la mirada: el problema ya no consiste únicamente en distinguir verdad y mentira, realidad y propaganda, humano y bot. Consiste en comprender quién tiene capacidad para fabricar las condiciones bajo las cuales una mentira puede resultar socialmente verosímil y rentable. 

Cuando esa pregunta se vuelve colectiva, la semiótica deja de ser una ciencia de los signos para convertirse en una ciencia de las relaciones de poder. El signo revela entonces su secreto: nunca estuvo solamente representando el mundo, también estaba ayudando a producirlo. Y cuando una sociedad aprende a leer esa producción, comienza a recuperar algo que ninguna granja de bots puede automatizar por completo: la facultad de imaginarse diferente de aquello que el poder le había enseñado a considerar inevitable. 

Todas las granjas de bots de la derecha pueden reforzar esa operación hasta producir una especie de teatro ontológico. No se limitan a decirnos qué pensar: escenifican quién existe. Fabrican mayorías falsas, enemigos imaginarios, consensos instantáneos, indignaciones multitudinarias. El ciudadano entra a la plataforma y encuentra un mundo donde aparentemente todos están furiosos, todos sospechan, todos compiten por demostrar pureza, todos reaccionan antes de comprender; reflejos de neonazifascismo.

La pantalla revela una humanidad deformada por el dispositivo que la observa. Después, esa imagen se incorpora con todo género de odios a la conducta cotidiana. La perversión de las fábricas de bots y sus estadísticas terminan produciendo consecuencias materiales. Hoy está todo a la vista de todos, y veremos si eso alcanza para organizar alguna respuesta seria: un desafío para la revolución de las conciencias. 

LA JORNADA MX.  DdA, XXII/6448


Y PARA AZNAR, PEREJIL, COMO CORRESPONDE

Risotada patriótica de Aznar ante el rey de Marruecos


Félix Población

Sabemos muy bien que en eso de ponerse medallas por su historial al frente del Gobierno, Aznar el de las Azores es capaz hasta de sentirse a gusto con sus falacias sobre el mayor atentado sufrido por nuestro país en la historia, cuando estando en La Moncloa metió a España en la invasión de Irak después de mentir también sobre las armas de destrucción masiva del régimen de Sadam Hussein. Ahora Aznar, una vez anunciada su visita a Ceuta con motivo de las crisis migratoria que soporta aquella ciudad autónoma, recuerda con orgullo la hazaña del islote desierto de Perejil, reconquistado a un grupillo de militares marroquíes en 2002 que se presentaron allí con la intención de provocar al ministro Trillo, aquel patriota del avión Yak 42 en el que perdieron la vida 62 militares españoles, institucionalmente maltratados por el gobierno de Aznar, como bien saben los familiares de las víctimas. Dice el expresidente que lo de Perejil fue una muestra de como defendió su gobierno las fronteras. Menos mal que Aznar ha eludido la defensa que hizo el gobierno de su sucesor Rajoy, con Fernández Díaz al frente del ministerio de Interior, en la playa del Tarajal. Allí, en febrero de 2014, los disparos de goma de la Guardia Civil sobre un grupo de inmigrantes que trataba de llegar a nado a Ceuta, ocasionaron la muerte de 15 por ahogamiento. Por eso el ministro Óscar Puente, que lo es de Transportes y tiene la respuesta siempre a punto para comentar las ocurrencias de la oposición -en este caso las maneras del gobierno de Aznar de proteger la frontera sur-, no ha podido resistirse a lo que algunos pensamos del viaje Aznar a la ciudad autónoma: "Sería un detalle regalarle un ramito de perejil a su llegada a Ceuta. Verás lo que tarda Aznar en vender a Vivas lo importante que es tener a Trump y a Netanyahu de su lado". A falta de una representación en activo con la que sacar rédito político -no lo dan, al parecer, las vigentes- el Partido Popular se ve en la necesidad de recurrir al presidente de la FAES, desde donde, una vez más, se atiende más a esa finalidad espuria que a respaldar al gobierno de la nación en un conflicto internacional. Nada nuevo en el currículum patriótico del principal partido de la oposición.

DdA, XXII/6449  

miércoles, 26 de agosto de 2026

LOS QUE SE BENEFICIAN DEL ESTADO Y LO CRITICAN


Manuel Maurín

A los de La Nueva Engaña [LNE, diario La Nueva España] se les olvidó citar a los terratenientes que reciben sustanciosos fondos de la PAC, a las multinacionales subvencionadas por su producción electrointensiva, a los propietarios arrendadores compensados por alquilar sus pisos a precios desorbitados, a los de OTEA para sus campañas publicitarias, a los transportistas y los que cobran peajes en la sombra y en el sol, a los de la sanidad y la enseñanza concertada, a la iglesia en general, a los corruptos que se apropian de los fondos públicos desde dentro y fuera del Estado, a los de los lobbies y las puertas giratorias, a la banca rescatada, a la familia real, a las empresas de armamento, a los medios de comunicación, (como LNE) que también reciben generosas ayudas y publicidad institucional, etc., etc.

Hay que reconocer que el Estado redistribuidor, que se nutre de las aportaciones de quienes trabajan y producen la riqueza del país, es uno de los mayores logros de la evolución social. Y si no le se saquease de manera tan descarnada por parte de quienes, paradójicamente, defienden su adelgazamiento, podría garantizar la igualdad y el bienestar del conjunto de la población.

Hay que tener la cara muy dura para beneficiarse del Estado, o sea del esfuerzo común, y criticarlo al mismo tiempo.

DdA, XXII/6447

LA REALIDAD SE PARECE ASQUEROSAMENTE A UN MAL CHISTE

El número de zumbados medievales al frente de Estados modernos no deja de crecer. De la Espriella, nuevo miembro del selecto club, hizo un inventario de la crème de la crème mundial aprovechando el terremoto. Sólo aceptaremos ayuda de Estados Unidos, Israel y Argentina, dijo. Sabemos gestionar crisis, declaró el norteamericano que recomendó beber lejía durante el covid. Seremos solidarios, gritó el argentino que le vendió criptomonedas fraudulentas a sus propios votantes. De cadáveres entre escombros nadie sabe más que nosotros, pensó, pero no lo dijo, el primer ministro de Israel. La realidad se parece asquerosamente a un mal chiste.



 Gerardo Tecé

Abelardo de la Espriella es la última incorporación a la Familia Monster de la ultraderecha mundial. Millonario y propietario de una de esas barbas que parecen dibujadas por un tatuador amante del barroco, este abogado de 48 años decidió hacerse llamar “el tigre” en plena campaña electoral. Desde su círculo cercano explican hoy con orgullo cómo surgió tan brillante idea: “Como Milei es el león y ganó, pues Abelardo quiso ser el tigre”. Y la gente lo llamó el tigre. Y él, con su aspecto de tertuliano de Sálvame Deluxe con varios trienios cotizados, rugía como un tigre en sus mítines porque Milei rugía como un león. Y a la gente le gustaba. Y lo votaron porque el tigre prometió muchas cosas buenas y a ti cuándo te han mentido un león o un tigre. Y chao pescao, que diría Ayuso.

Nada más estrenarse De la Espriella como presidente, el gran terremoto sacudió Colombia. Al flamante mandatario, que había asegurado tener a Dios en su equipo de campaña, no le quedó más remedio que convocar a los medios para dar explicaciones por lo sucedido con su colaborador. Al parecer, Dios había decidido ponerle esa prueba en su primer día de trabajo, a ver qué tal se desenvolvía, explicó en rueda de prensa el presidente colombiano. En su mirada vimos la gravedad lógica de quien sabe que Dios no solo lo está observando, sino que, además, le mueve placas tectónicas en plan El Grand Prix. Por supuesto, explicó De la Espriella, el todopoderoso quedó la mar de satisfecho con el resultado de su test al verlo aparecer por las zonas afectadas repartiendo balones de fútbol con propaganda de su partido político.

El número de zumbados medievales al frente de Estados modernos no deja de crecer. De la Espriella, nuevo miembro del selecto club, hizo un inventario de la crème de la crème mundial aprovechando el terremoto. Sólo aceptaremos ayuda de Estados Unidos, Israel y Argentina, dijo. Sabemos gestionar crisis, declaró el norteamericano que recomendó beber lejía durante el covid. Seremos solidarios, gritó el argentino que le vendió criptomonedas fraudulentas a sus propios votantes. De cadáveres entre escombros nadie sabe más que nosotros, pensó, pero no lo dijo, el primer ministro de Israel. La realidad se parece asquerosamente a un mal chiste.

Uno observa a tipos como De la Espriella, con su aspecto extravagante, sus declaraciones de lunático, sus granjas de bots fabricando bulos para idiotas y su gestión de la crisis y se pregunta cómo hemos llegado hasta aquí. Por qué ponemos voluntariamente nuestras vidas y sociedades en manos de desequilibrados. Por qué, el votante de derechas, ha decidido apostar firmemente por darle el poder a imbéciles a los que no soportaría ni cinco minutos en la cena de Nochebuena.

Es por la inmigración, responderán los votantes más entrañables e infantiles, esos que creen que la sanidad y la vivienda son un problema porque un tipo se subió a una patera y no porque otro se subió los dividendos. Es un voto de castigo contra la corrupción de la política, dicen divertidos analistas que dejan pasar por alto el detalle de que Trump y sus discípulos multiplican su patrimonio cada curso político. Me informo por Iker Jiménez, el de los espíritus y fantasmas, porque la prensa manipula. La realidad es que no hay un motivo racional ni lógico al que agarrarse para explicar esta enfermedad abrazada en masa. Si mañana Trump anunciase que suspende las elecciones o cierra periódicos, sus votantes, los que gritaban libertad, aplaudirían hasta destrozarse las manos. Abascal, nuestro fascista de kilómetro cero, se posiciona sistemáticamente del lado de potencias extranjeras que atacan a España, pero sigue haciendo llamamientos al voto patriota, con éxito.

Al votante del odio todo le da igual. Como si de un terremoto se tratase, vecinos, familiares y amigos parecen querer derrumbarlo todo. ¿Será que la derecha tradicional, machista, racista y homófoba, vio cómo mujeres, negros y homosexuales ocuparon con naturalidad lugares a los que no debían llegar? ¿Es dispararnos a todos en el pie la venganza de la derecha moderna por la tremenda derrota social sufrida? Antes rota que roja, que se dice en España. En Colombia andan indignados los afectados del terremoto por la gestión de su nuevo presidente. Si en la próxima crisis humanitaria un De la Espriella o un Abascal le regalan un balón con propaganda, pregúntele a su vecino votante, a ver si quiere dos.

CTXT  DdA, XXII/6448

MARCELINO FERNÁNDEZ VILLANUEVA Y SUS GUERRILLEROS: ÚNICA REFERENCIA GRÁFICA


Aunque no apreciemos los rostros del citado y demás guerrilleros de los que habla Santiago, que tuvo el honor de conocer a su jefe, la fotografía bien merece el puesto que ocupa en la memoria y la casa del autor de El monte o la vida. Más que guardianas, diría yo que valedores, Santiago.   

Santiago Macías

Marcelino Fernández Villanueva nació en Olloniego (Asturias). Militaba en el Partido Socialista cuando fue detenido por participar en la revolución de 1934 y salvajemente torturado, perdiendo la visión de un ojo. Con la sublevación militar de 1936 y el inicio de la guerra, ejerció como comisario político de la 15ª Brigada.

Tras la caída del frente norte, se ocultó para salvar la vida e intentó huir por Portugal. Sin embargo, la imposibilidad de exiliarse, el fin de la contienda y el estallido de la Segunda Guerra Mundial actuaron como detonantes para refundar la lucha: así nació la Federación de Guerrillas de León-Galicia, la primera organización de resistencia antifranquista en España.
Marcelino fue nombrado jefe de su Estado Mayor. Aquella guerrilla no solo resistió en el monte: celebró congresos, editó su propio periódico, organizó la red de enlaces entre la población a través del SIR (Servicio de Información Republicano) y redactó unos estatutos con un estricto código disciplinario.
Finalmente, en octubre de 1948 logró salir de España para rehacer su vida en Argentina.
Conocí a “Gafas” hace 30 años. Figura de personalidad arrolladora, pude entrevistarle en varias ocasiones y tuvo la generosidad de confiarme parte de su legado. Entre esos recuerdos guardo, como un auténtico tesoro, la fotografía original del congreso fundacional celebrado el 24 de abril de 1942 en las peñas de Ferradillo (El Bierzo). En la ampliación que preside el pasillo de mi casa impresiona contemplar los rostros nítidos de guerrilleros de los que no existe otra referencia gráfica, y el vigor -en muchos casos juvenil- de quienes no lograron sobrevivir a aquellos años.
Ser guardianes de su memoria es, hoy más que nunca, una obligación democrática.

DdA, XXII/6448

ISRAEL PROHIBE VOLAR COMETAS A LOS NIÑOS DE GAZA


Félix Población

Puede que el número de menores asesinados en la Franja de Gaza sea mayor a la cifra que se da habitualmente y que cada día se incrementa bajo el falso alto el fuego durante el que más de 1.300 palestinos han sido víctimas de la barbarie israelí. Muchos de los 21.300 menores asesinados habrán jugado durante su corta vida, siguiendo una de sus más arraigadas aficiones, con las cometas que ahora el gobierno de Netanyahu considera un juego peligroso, tras encontrar cuatro de esas cometas de plástico en la comunidad israelí de Nahal Oz. Hamás considera que esos volantines, sin explosivos ni material incendiario alguno, fueron lanzados por los niños que jugaban con ellos. Pero como todo le vale al Estado invasor para tratar de justificar sus acciones armadas, el gobierno de Netanyahu, con su ministro de Defensa al frente, advierte que intensificará sus intervenciones (1.300 palestinos asesinados bajo un supuesto alto el fuego, los últimos ayer en una escuela) si se repiten estos episodios. O sea, que a los niños de Gaza, víctimas del mayor horror criminal armado de nuestro siglo, también sus victimarios les prohíben volar cometas si traspasan los límites cada vez más estrechos de su territorio devastado.  Una madre ⁠de Ciudad de Gaza que habló con la agencia Reuters a través de una aplicación de chat, dijo que le preocupaba que su hijo pudiera resultar herido. "Cada verano, mi hijo Ahmed, de 10 años, y los niños ​del barrio hacen volar esos papalotes para entretenerse, ​pero ​no le voy a dejar hacerlo, ya no". Israel les prohíbe a los niños de Gaza, que han sobrevivido al espanto, jugar con el aire. 

DdA, XXII/6448

LA CANCIÓN DE SILVIO, LA FIRMEZA DE DÍAZ-CANEL Y LA ESPERANZA DE ANGIE NIXON



Raulito Torres Candil/Aquí en La Habana

Pretenden, los mismos de siempre, los que cargan con el rencor de una patria que abandonaron o traicionaron, arrancarle la voz a Silvio Rodríguez en Madrid. Creen, en su ceguera histórica, que el boicot es un arma de la libertad, cuando en realidad es la confesión descarnada de su impotencia. Silvio no es un simple trovador; es el latido sonoro de una Revolución que alfabetizó, curó y dignificó. Quieren silenciar al poeta porque no soportan que su guitarra siga siendo más poderosa que todos los panfletos pagados por la sedición. Pero la poesía, cuando es verdadera, no entiende de bloqueos ni de aduanas ideológicas. Silvio cantará en Madrid, y su voz resonará sin afán de propaganda, pero con el testimonio vivo de un pueblo que, contra viento y marea, decidió ser dueño de su destino. Boicotear a un trovador es intentar prohibir el canto de los pájaros; es la pataleta de quien, teniendo el oro, jamás podrá comprar la dignidad hecha verso.
La reciente entrevista del presidente Miguel Díaz-Canel ha sido despedazada por la maquinaria mediática del odio [se refiere a la concedida a un medio brasileño]. Se rasgan las vestiduras por una respuesta enérgica, sacando de contexto un momento de legítima defensa ante una afirmación que, a mí modo de ver y conociendo el portugués y su pronunciación (sutaque) pareció un dardo envenenado disfrazado de neutralidad. Lo real es que la periodista brasileña no sabe en profundidad la mecánica del genocidio económico que sufre Cuba; lo que el mundo vio no fue a un líder confundido, sino a un estadista firme. En su mirada había fuego, sí, pero no el fuego del odio, sino el de la pasión por defender a los suyos. En su gesto no hubo debilidad, sino la contundencia de un padre que protege a su familia de una acusación injusta. La Revolución Cubana ahora mismo no necesita de líderes tibios que asientan ante cualquier resquicio de calumnia; necesita de esa energía moral que no se arrodilla, que explica, que confronta y que, sobre todo, ama. Lejos de debilitar la entrevista, la respuesta presidencial reveló la médula ética de un proceso que se niega a ser juzgado por sus verdugos.
La resistencia cubana es una lección ontológica de lo que significa ser en medio de la hostilidad. Nos enseña que la existencia digna no es un regalo, sino una conquista diaria contra el asedio. En ese mismo campo de batalla moral, donde el Imperio ha sembrado sal durante seis décadas, emerge una figura que rompe el maniqueísmo: Angie Nixon. Su candidatura en Florida es la prueba de que la verdad, como el agua, siempre encuentra la grieta. Su propuesta de levantar el embargo no es solo un gesto de buena voluntad; es un acto de lucidez política. Mientras otros candidatos compiten por ver quién es más servil al exilio extremista, Nixon comprende que el bloqueo es un castigo a la vida. Es la navaja que corta el medicamento que salvaría a un niño, es el muro que impide el comercio y la fraternidad. Su voz es la de una nueva generación que se niega a heredar los odios de la Guerra Fría. Ojalá su semilla germine, no solo por Cuba, sino para liberar a los propios estadounidenses de la carga de una venganza absurda.
Angie Nixon representa la grieta en el muro de la propaganda imperial. Su valentía nos recuerda la tesis del filósofo: el poder no es un bloque monolítico; es una relación de fuerzas donde la conciencia puede doblegar a la inercia. Quien pretenda quitar el embargo no está atacando los intereses de su nación, los está rescatando. Está extirpando un tumor que ha corrompido la política exterior de los Estados Unidos. Si Nixon triunfa, no solo ganará la justicia para Cuba; ganará la cordura para Florida. Su lucha demuestra que el cambio no vendrá desde las viejas élites, sino desde las bases de un pueblo que, harto de la decadencia, decide tender la mano. Esa es la dialéctica de la esperanza: mientras en Madrid se organiza un boicot enano y patético, en la propia casa del Imperio crece un movimiento que aboga por la paz. Es la historia dándole la razón a la Revolución Cubana, que siempre ha sabido esperar sin doblegarse.
Y así, entre el ruido de los boicots fallidos, la furia malinterpretada de un presidente y la promesa de una candidata valiente, Cuba permanece. Silvio seguirá cantando, Díaz-Canel seguirá firme, y Angie Nixon quizás, solo quizás, empiece a desmontar el muro de la incomprensión. Nosotros, los que amamos la justicia, celebramos este triunvirato de la esperanza. Celebramos al poeta que no se calla, al líder que no se arrodilla y a la contrincante que, desde el Norte, se atreve a soñar con el Sur. La historia no la escriben los que boicotean conciertos; la escribe la voz del trovador que, desde Madrid, le recordará al mundo que hay una isla donde la Revolución es, ante todo, un acto de amor inquebrantable. Que no se equivoquen: esta es la era de la resistencia creadora, y el canto apenas comienza.

DdA, XXII/6448

martes, 25 de agosto de 2026

EL TRIÁNGULO INQUISIDOR ROMPIÓ LA FRAGILIDAD DE AS MARÍAS


Por respeto y admiración a una lengua por la que en este DdA sentimos auténtica debilidad, mantenemos en gallego el texto que sigue sobre As Marías, una pareja de mujeres cuyas vidas reflejan lo que fue la larga noche de la dictadura, onde só había escuridade, medo e silencio, moito silencio. Con nuestra gratitud a la firmante, porque hay historias como esta de la historia de Galicia durante el franquismo que se dicen y calan mejor en la memoria si se cuentan así, como bien se constata en la última frase del texto.

Encarna Otero

O 24 de agosto de 1914 nace en Compostela Coralia Fandiño Ricart, xunto a súa irmá maior María "Maruxa", foron unha parella de irmás coñecidas na súa cidade como As Marías. Desde 1994 están representadas nunha célebre escultura situada no parque da Alameda, obra do escultor César Lombera.

Pertencentes a unha familia anarquista, os seus irmáns Manuel, Antonio e Alfonso foron destacados dirixentes e líderes da CNT, o golpe de Estado do 18 de xullo do ano 1936 afogou as ansias de liberdade de todo un pobo e a represión feroz chegou á familia Fandiño Ricart.

Chamáronlles “roxas”, tratáronas de “putas”. O traballo desapareceu como medio de sustento e de dignidade; a fame estivo presente diariamente nas súas vidas a partir de entón. Continuaron vivindo na rúa do Medio, naquela Compostela dos anos 40, 50, 60 e 70, onde só había escuridade, medo e silencio, moito silencio. O triángulo mortal e inquisidor que formaron Falanxe, Igrexa e Exército no franquismo triunfante tras a guerra esnaquizou a súa fraxilidade e a súa cabeza escachou coma o cristal.

DdA, XXII/6447