miércoles, 19 de agosto de 2026

SU LUNA DE PERGAMINO/ PRECIOSA TOCANDO VIENE...


Federico vive y vivirá sin muerte, 
porque su muerte sería la del humano sentir.

PRECIOSA Y EL AIRE - FEDERICO GARCÍA LORCA

Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.
.
El silencio sin estrellas,
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.
.
En los picos de la sierra
los carabineros duermen
guardando las blancas torres
donde viven los ingleses.
Y los gitanos del agua
levantan por distraerse,
glorietas de caracolas
y ramas de pino verde.

*

Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene.
Al verla se ha levantado
el viento que nunca duerme.
.
San Cristobalón desnudo,
lleno de lenguas celestes,
mira la niña tocando
una dulce gaita ausente.

Niña, deja que levante
tu vestido para verte.
Abre en mis dedos antiguos
la rosa azul de tu vientre.

*

Preciosa tira el pandero
y corre sin detenerse.
El viento-hombrón la persigue
con una espada caliente.

Frunce su rumor el mar.
Los olivos palidecen.
Cantan las flautas de umbría
y el liso gong de la nieve.

¡Preciosa, corre, Preciosa,
que te coge el viento verde!
¡Preciosa, corre, Preciosa!
¡Míralo por dónde viene!
Sátiro de estrellas bajas
con sus lenguas relucientes.

*

Preciosa, llena de miedo,
entra en la casa que tiene,
más arriba de los pinos,
el cónsul de los ingleses.

Asustados por los gritos
tres carabineros vienen,
sus negras capas ceñidas
y los gorros en las sienes.

El inglés da a la gitana
un vaso de tibia leche,
y una copa de ginebra
que Preciosa no se bebe.

Y mientras cuenta, llorando,
su aventura a aquella gente,
en las tejas de pizarra
el viento, furioso, muerde.

DdA, XXII/6441

LA AUTONOMÍA ASTURIANA NO ABANDONÓ EL VIEJO REGIONALISMO PROVINCIANO

 

Consejo Interprovincial de Asturias y León, Gijón enero de 1937 | Foto original Constantino Suárez / Museo del Pueblo de Asturias [1]
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El historiador Pablo Martínez Corral está detrás del descubrimiento de un valioso documento hallado en el Archivo General Militar de Ávila. Se trata de un proyecto de Estatuto del Consejo Regional de Asturias y León, alumbrado durante la Guerra Civil, en el que Asturias se une a las provincias de León, Zamora y Salamanca, con un esbozo de instituciones y objetivos para articular su autonomía dentro del marco estatal. El historiador sostiene que el documento de 1937 no demuestra cuál debía haber sido la Asturias autonómica de 1981. Demuestra algo quizá más incómodo y mucho más fértil: que había alternativas. Asturias podía haberse contado desde Covadonga, pero también desde sus experiencias de soberanía, desde el municipalismo, desde el movimiento obrero, desde la República, desde León o desde quienes intentaron gobernar colectivamente sus recursos.

Pablo Martínez Corral, La Nueva España

Asturias no estaba condenada a llegar a 1981 de la mano de Pelayo. La historia del autogobierno asturiano no puede reducirse a una línea que conduzca inevitablemente desde Covadonga hasta el Estatuto. Esa es una genealogía construida, no el único camino posible. Asturias existió antes como comunidad y sobre ella se proyectaron formas muy diferentes –y muchas veces enfrentadas– de entender el país. Las élites construyeron con enorme éxito la Asturias de Covadonga y la Reconquista: una tierra singular porque habría sido la cuna de España. Ese relato permitió reconocer Asturias y, al mismo tiempo, neutralizar políticamente su singularidad. El país podía ser exaltado siempre que su historia terminase desembocando en una España unitaria. El franquismo llevó esa tradición hasta convertirla en uno de los grandes mitos del nacionalcatolicismo.

Pero no fue el único proyecto. Hubo federalistas, regionalistas, republicanos y, sobre todo, una poderosa sociedad obrera que fue haciendo país desde otro lugar. Minas, fábricas, ferrocarriles y puertos conectaron el territorio; sindicatos, cooperativas, agrupaciones socialistas, ateneos y casas del pueblo construyeron una escala asturiana de organización. El movimiento obrero no necesitó proclamarse nacionalista para apropiarse políticamente del territorio. Su preocupación eran los salarios, la vivienda, la educación, la sanidad o el control de los recursos, pero al organizar esas luchas estaba creando redes, cuadros y capacidad de gobierno.

La guerra transformó esa capacidad social en poder efectivo. Después de julio de 1936, los comités, el Comité Provincial y finalmente el Consejo Interprovincial de Asturias y León tuvieron que administrar producción, abastecimientos, transportes, justicia, sanidad, orden público y defensa. El autogobierno no comenzó el 24 de agosto de 1937. Se construyó mucho antes, reunión tras reunión, porque el aislamiento obligaba a resolver en Asturias cuestiones que Valencia no podía atender a tiempo. Las propias actas muestran a un Consejo que dejó de ser un simple transmisor de órdenes y se convirtió en una verdadera administración regional.

En ese contexto aparece el proyecto de Estatuto[2] del Consejo Regional de Asturias y León, conservado en el Archivo General Militar de Ávila. El documento es mecanografiado, presenta correcciones y carece de fecha y firma. No sabemos quién lo redactó ni podemos atribuírselo a una persona concreta. Pero pertenece documentalmente al mundo institucional del Consejo y puede situarse prudentemente durante la etapa del Consejo Interprovincial, antes de la proclamación soberana. Eso cambia la perspectiva: no estamos ante una ocurrencia provocada por el derrumbe de Santander, sino ante el intento de pensar cómo aquella autonomía que ya se estaba practicando podía transformarse en una organización política duradera dentro de la República.

Aquí aparece una cuestión que va mucho más allá del documento. Había alternativas para imaginar Asturias. Una era la Asturias de Covadonga. Otra, la Asturias administrativa. Otra, la federal. Y durante la guerra apareció una Asturias popular que vinculaba autogobierno con trabajo, Hacienda, justicia, transportes, sanidad y control de los recursos. Incluso podía imaginarse Asturias más allá de los límites provinciales, recuperando su relación histórica con León y un espacio asturleonés que también pertenecía a nuestra memoria. ¿Por qué recordar únicamente a Pelayo y no reivindicar también otras tradiciones políticas de aquel viejo espacio común, incluso aquellas Cortes leonesas que forman igualmente parte de esa historia? No para inventar una continuidad medieval, sino para demostrar precisamente que el pasado disponible era mucho más amplio que el finalmente elegido.

Sin embargo, nuestra autonomía terminó simbólicamente abrazada otra vez a Covadonga y a la Santina. Y eso significaba mucho más que escoger una festividad. Se escogía un paisaje, una genealogía y una determinada manera de explicar Asturias. Frente a la Junta de 1808, Sama, Gijón o el Consejo de 1937, volvieron la cueva, Pelayo y la Reconquista.

Se construyó un Estatuto, se levantaron instituciones y se recuperó la Junta General, pero en el fondo no se abandonó por completo el viejo regionalismo provinciano. La nueva autonomía necesitó una memoria y volvió a escoger, en buena medida, la más antigua y la menos incómoda. Los lugares de memoria también son decisiones políticas: determinan qué pasado convertimos en tradición y qué otros pasados dejamos en los márgenes. Se nos vistió otra vez con la vieja casulla.

El documento de 1937 no demuestra cuál debía haber sido la Asturias de 1981. Demuestra algo quizá más incómodo y mucho más fértil: que había alternativas. Asturias podía haberse contado desde Covadonga, pero también desde sus experiencias de soberanía, desde el municipalismo, desde el movimiento obrero, desde la República, desde León o desde quienes intentaron gobernar colectivamente sus recursos.

Pablo Martínez Corral es historiador e investigador de «La Trókola», asociación asturiana dedicada al estudio, la investigación, la recuperación y la divulgación de la memoria histórica y social

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Notas Asturias Laica

[1] La foto de Constantino Suarez incluida en el blog tiene «retocada» la nitidez con IA (ver original difundida en prensa). De izquierda a derecha, Onofre García Tirador, Ramón Fernández Posada, Maximiliano Llamedo (de pie), Antonio Ortega, Valentín Calleja, Belarmino Tomás, Juan Ambou, Gonzalo López, Rafael Fernández (de pie), Maldonado y Aquilino Fernández Roces.

[2] Hallan un plan de Estatuto de Autonomía de Asturias hecho durante la Guerra Civil que aglutinaba también a León, Zamora y Salamanca (incluye el texto del proyecto de Estatuto).

ASTURIAS LAICA  DdA, XXII/6441

LO QUE FUE "ERA", UNA EDITORIAL DEL EXILIO ESPAÑOL

 Ediciones Era anunció ayer su cierre definitivo a causa de la inviabilidad económica de proseguir sus operaciones. En un comunicado dirigido a clientes y amigos, la casa editora dio a conocer que “a 66 años de la publicación del primer libro de Ediciones Era, nos vemos en la necesidad de reconocer que el mercado del libro ha cambiado tanto que no nos permite vivir de las ventas de nuestros libros. La red de librerías que existía antes de la pandemia y que garantizaba nuestra subsistencia desapareció, al grado de que las ventas se desplomaron hasta ser apenas 25 por ciento de lo que eran antes”El sello fue fundado en septiembre de 1960 por tres integrantes del exilio español: Neus Espresate, José Azorín y Vicente Rojo.



La pérdida de Era trasciende el ámbito comercial o bibliográfico para convertirse en un duelo colectivo en la cultura, la política y la sociedad de México y América Latina. Más que una editorial, se apaga una de las trincheras intelectuales de las izquierdas, un espacio que durante generaciones dio voz a la disidencia, al rigor estético y a la convicción transformadora en momentos en que la censura y la represión pretendían imponer el silencio.

El sello fue fundado en septiembre de 1960 por tres integrantes del exilio español: Neus Espresate, José Azorín y Vicente Rojo. Desde su nacimiento, hizo saber su vocación de parteaguas: el primer título al cual se alude líneas arriba fue nada menos que La batalla de Cuba, reportaje realizado por Fernando Benítez y Enrique González Pedrero, que hasta hoy es fundamental para entender la verdadera dimensión histórica de la revolución cubana. Once años después, Era se atrevió a imprimir La noche de Tlatelolco, de Elena Poniatowska, una obra que ninguna editorial orientada al lucro habría publicado por la evidente animadversión que generaba en el régimen ese documento clave para la memoria histórica del país.

La impresionante reunión de plumas cobijada por Era incluyó a Malcolm Lowry, José Revueltas –cuyas obras probablemente habrían quedado inéditas por décadas sin la valentía de Era–, Vicente Leñero, Carlos Monsiváis, Augusto Monterroso, Sergio Pitol, Friedrich Katz, Adolfo Gilly, Efraín Huerta, Juan Gelman, Eliot Weinberger, Carlos Fuentes y muchos otros. Allí se editó el primer poemario de José Emilio Pacheco, y allí el Premio Cervantes publicó el resto de su poesía y su narrativa. Además, se tradujo a Gramsci y a György Lukács; y se publicó a uno de los más insignes marxistas mexicanos, Adolfo Sánchez Vázquez. También fue la casa de Pablo González Casanova, quizá el sociólogo más importante de nuestro país y sin duda uno de los pensadores más lúcidos y comprometidos de nuestros siglos XX y XXI. Su revista Cuadernos Políticos fue el foro en el que se suscitaron los más importantes debates de la intelectualidad progresista en las décadas de 1970 y 1980, es decir, cuando México se convirtió en refugio para las grandes mentes que huían de las dictaduras auspiciadas por Washington en América Latina y el Caribe. En artículos de Cuadernos y en libros de Era se encuentran algunas de las páginas más importantes de la teoría de la dependencia, la propuesta conceptual latinoamericana más trascendente, el intento más acabado de explicar el origen y las peculiaridades del subdesarrollo en el subcontinente. Ya en la década de 1990, Era dio voz a los testimonios del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, cuya causa fue central en el pensamiento de González Casanova y renovó a las izquierdas mexicanas.

Que una casa editorial con semejante patrimonio no pueda sostenerse bajo las reglas del modelo económico actual evidencia las fallas estructurales de un sistema que valora las ideas en función de su rentabilidad. El cierre de Ediciones Era exige una reflexión urgente sobre la necesidad de proteger la edición independiente y la soberanía cultural ante un mercado que sólo es libre de nombre, pero en realidad está controlado por un puñado de corporaciones. La despedida de Era es un llamado a sostener la trinchera del pensamiento verdaderamente crítico y a defender la cultura como derecho inalienable de los pueblos.

Era surgió en el momento preciso para ser la voz de una generación, y desaparece víctima del cambio de época: más allá de la vigencia de su catálogo y de la necesidad de que las nuevas generaciones conozcan la praxis de Revueltas, la mordacidad de Monsiváis y la perenne lucha contra el imperialismo, lo cierto es que hoy las pantallas desplazan al papel; la capacidad de atender lecturas extensas y complejas se reduce por el ansia de inmediatez; las causas revolucionarias son aplastadas por el consumismo, pero también por un capitalismo mucho más salvaje que el de 1960, en el cual los jóvenes deben resolver lo inmediato y no parece quedar tiempo para hacer la revolución.

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LA JORNADA MX.  DdA, XXII/6441

GARCÍA LORCA, PORTADA DE L'HUMANITÉ, EL PERIÓDICO DE OTRO ASESINADO

Lazarillo

Ningún periódico diario de su país se atrevió con esta portada que le dedicó a Federico el 18 de agosto el diario francés L'Humanité con motivo del nonagésimo aniversario del asesinato en su Granada de García Lorca. Por esta y otras razones frecuento desde hace tiempo las páginas del diario fundado en 1904 por Jean Jaurés, el político socialista francés, también asesinado por oponerse a la barbarie de la Primera Guerra Mundial. Aquí en España parece que estamos abonados a un periodismo que no ceja en obsequiarnos con la actualidad corrupta de cada día o con la refriega permanente entre la oposición y el gobierno. Ni siquiera en el mes vacacional de agosto cabe la posibilidad excepcional de dedicar a uno de los más sobresalientes poetas en lengua española una primera página como la del periódico francés. Con ello nos viene a decir L'Humanité que sus lectores se la merecen, lo cual denota en ellos una cualificación cultural loable. Es lo que tiene haber tenido a Jean Jaurés como fundador y mantener como cabecera la que desde hace más de 120 años honra los derroteros de este diario. Esto escribió Jaurés en el primer editorial de L'Humanité: "Hacia este gran objetivo de la humanidad, el socialismo también progresa por medios humanitarios. A medida que la democracia y la razón se desarrollan entre los pueblos y los individuos, la historia se libra de la necesidad de recurrir a la violencia. Que se afirme e ilumine el sufragio universal; que una educación laica vigorosa abra las mentes a nuevas ideas y cultive el hábito de la reflexión; que el proletariado se organice y agrupe según una ley cada vez más equitativa y amplia; y la gran transformación social que debe liberar a la humanidad de la propiedad oligárquica se logrará sin la violencia que, hace ciento diez años, ensangrentó la Revolución democrática y burguesa, y que nuestro gran comunista Babeuf lamentó en una admirable carta". 

DdA, XXII/6341

APROPIARSE DE GARCÍA LORCA Y EVACUAR LA HISTORIA

Decir «todos somos Federico» no equivale necesariamente a reconocer por qué Federico fue asesinado, puede significar lo contrario: convertir su muerte en una desgracia meteorológica, en una fatalidad  sin verdugos ni cómplices. Se trataba de intentar construir un artificio sobre la desaparición de las diferencias: víctimas y victimarios, republicanos y sublevados, perseguidos y perseguidores reunidos en una misma fotografía.



Lucio Martínez Pereda 

En 1998 el Partido Popular y la prensa española de derechas descubrieron que los derechos humanos podían ser una herramienta de propaganda política. Aznar visitó entonces la casa natal de Federico García Lorca, acompañado de Ana Botella. Al día siguiente, el diario ABC titulaba a toda página: «Aznar: Hoy todos somos Federico».La frase convertía a Lorca en una figura abstracta, despojada de su biografía política, de sus compromisos, de la violencia que lo asesino. Federico podía ser de todos siempre que dejara de ser, al mismo tiempo, el poeta republicano, homosexual, antifascista y asesinado por una maquinaria de terror cuyos responsables jamás fueron objeto de investigación. El muerto -una vez deshistorizado- resultaba  integrable en el patrimonio propagandístico de la derecha. La operación era sencilla: apropiarse del símbolo y evacuar la historia.

Porque decir «todos somos Federico» no equivale necesariamente a reconocer por qué Federico fue asesinado, puede significar lo contrario: convertir su muerte en una desgracia meteorológica, en una fatalidad  sin verdugos ni cómplices. Se trataba de intentar construir un artificio sobre la desaparición de las diferencias: víctimas y victimarios, republicanos y sublevados, perseguidos y perseguidores reunidos en una misma fotografía.

Así, el asesinato deja de ser asesinato y adquiere el estatuto de desgracia nacional. Una tormenta histórica. Un exceso de pasión colectiva. Una inclemencia de aquellos tiempos. Y como sucede con las catástrofes meteorológicas: no hay responsables, sólo mala fortuna; no hay una violencia política organizada, sino una abstracción llamada “la Guerra”; no hay verdugos, sino un país entero sumido en una especie de extravío simétrico.

La fotografía de 1998 aspiraba a producir esa simetría retrospectiva. Víctimas y victimarios, republicanos y sublevados, perseguidos y perseguidores debían caber, en el mismo álbum familiar de la Transición. El procedimiento era de una eficacia notable: se igualaba a todos ante un Federico convenientemente vacío de biografía, de política, de Historia  y de cadáver.

NUEVA REVOLUCIÓN DdA, XXII/6441

martes, 18 de agosto de 2026

CUBA SÍ QUIERE AL JOSÉ MARTÍ QUE NO QUIEREN EN LÁNCARA

 El alcalde de Láncara, el socialista Darío Piñeiro, confirmó este domingo que enviará una carta a la cónsul de Cuba en Galicia solicitando formalmente la retirada del busto de José Martí, instalado el pasado jueves en este municipio, junto a la casa en la que nació Ángel Castro, el padre de Fidel Castro, convertida en Centro de Interpretación de la Emigración GallegaEl regidor, que avanzó el contenido de esta misiva a través de sus redes sociales, argumenta que la escultura de José Martí, inaugurada durante la celebración del centenario de Fidel Castro, ha generado "profundo malestar e indignación" en la ciudadanía.

(De los periódicos)



Raulito Torres Candil/Aquí en La Habana

Láncara, tierra de niebla y piedra antigua, cuna de Ángel Castro, guarda con nosotros un vínculo que no se rompe con un acuerdo de pleno ni con el silencio de un bronce ausente. Si el busto de José Martí les pesa, si les incomoda su mirada de hombre libre, no lo arrumben en un almacén: entréguennoslo. Nosotros, los cubanos, lo reclamamos con el derecho que da la sangre y la gratitud. Martí no es una pieza decorativa; es la voz que nos enseñó que “Patria es humanidad”. Y si en su plaza ya no hay sitio para esa voz, la nuestra le abrirá las puertas.

Lo pondremos en una plaza de Cuba, donde el sol lo abrace y los niños aprendan que la decencia no prescribe. Allí estará mejor, rodeado de los suyos, sin pedir permiso para ser amado. Porque un busto se retira, pero una idea no se desaloja con un decreto. Si Láncara decide olvidar, nosotros recordaremos por los dos: sin rencor, con la firmeza dulce de quien camina la historia, la canta y la defiende. Ese bronce no sea un símbolo de ruptura, ya no de continuidad entonces: de Galicia a Cuba el tramo es corto cuando se trata de acoger un símbolo tan elevado que representa una humanidad que no se rinde.

DdA, XXII/6440

Y AHORA, FLAVIO BOLSONARO, FINANCIADO POR TRUMP

 


Después de las elecciones en Colombia y la victoria de su seguro servidor en la presidencia de aquella república, y tras el secuestro del presidente de Venezuela y la imposición de sus directrices a la presidenta encargada, Estados Unidos pone la mirada en Brasil, como cabía esperar, en el marco de las elecciones presidenciales que tendrán lugar el próximo 4 de octubre, con un Lula da Silva exultante como adversario. El inquilino de la Casa Blanca Donald Trump, fijó su posición para impulsar y financiar la candidatura del ultraderechista Flavio Bolsonaro, quien se medirá al candidato del PT y representante de la continuidad de la izquierda en aquel extenso país de América del Sur. El nuevo episodio de #LaOtraVoz de Sasi Alejandre nos cuenta, como Donald Trump promueve al hijo de Jair Bolsonaro, al objeto de ampliar su dominio en América Latina.

DdA, XX/6440

INCENDIOS Y ESCOPETAS CONTRA EL LOBO


Félix Población

El incendio forestal de la Mierla, en la Sierra Norte de Guadalajara, ha quemado este verano 32.000 hectáreas. En esa sierra vivían hasta cuatro manadas de lobos, cuatro. Es muy posible, con algo de suerte, que los animales adultos hayan huido y que los cachorros hayan sido víctimas del fuego en las loberas. Lo ha comentado Juan Carlos Blanco, doctor en biología y experto en esta especie animal, a la que en algunas comunidades al norte del Duero se la ha vuelto a cazar poniendo en riesgo, otra vez, el carácter protegido del que gozaba y en contra de los criterios científicos. Es muy posible que entre los incendios y decisiones como las de esos gobiernos, estemos poniendo otra vez en riesgo la vida del lobo en nuestros montes. De momento, y sin necesidad de escopetas, parece dudoso que vuelva a haber lobos en la Sierra de Norte de Guadalajara. Quedaban cuatro manadas y escuchando el otro día una grabación nocturna de los aullidos de este animal en la Sierra de la Culebra zamorana, que también sufrió un gran incendio hace unos años, casi les digo a los amigos de Aherca que me dolían por lo que, entre incendios y cazadores, le puede aguardar a la especie si no se repara en el despropósito que supone volver a cazar al lobo en un país en el que cada verano arden masivamente los (sus) montes. 

Estos días ha muerto Marcos Rodríguez Pantoja, el que fuera un niño abandonado en la posguerra española que convivió en los montes de Sierra Morena con una manada de lobos. Su historia lo hizo tan popular que se llegó a hacer una película. Por mucho que se haya fabulado sobre su niñez, lo cierto es que hace tiempo que el aullido del lobo no se escucha en Sierra Morena. Su voz era la más grave de toda la manada, leo hoy que escribe alguien que lo conoció y escuchó muchas veces variantes de su historia como si intentara explicarse  a sí mismo lo que le había ocurrido. Quizá lo haya sabido esa manada de lobos con los que se crio y vivió diez años de aquella oscura y hambrienta posguerra.

DdA, XXII/6440 

GRITOS CON CITA Y GLOSA (LXXXIX): SOBRE OPROBIOS GLOBALIZADOS Y LA DULZURA DE LA VIDA

 


José Ignacio Fernández del Castro

«Quiero sentir el peso del mundo...
Volver a oír
entre las olas del mar,
del mar profundo,
la voz lejana que me susurra:
“La vida es dulce”.»
José María López Sanfeliu, conocido artísticamente como Kiko VENENO (Figueras, Gerona, 3 de abril de 1952): Inicio de “La vida es dulce”, 
primera canción del álbum Sensación térmica, (2013).

Mucha gente querría que, en cualquier mar (aunque no fuese muy profundo), las olas que llegan hasta su orilla le susurrasen con voz lejana que “la vida es dulce”... O, al menos, que “puede llegar a ser dulce”… O, simplemente, que tal vez pueda llegar un día, acaso por un instante, a tornarse dulce.

Pero no puede... Porque no tiene una orilla ni un mar a los que acercarse (todos están ya en proceso de privatización bajo la tutela de cualquier impulso de las políticas neoliberales: las orillas del mar y sus susurros para quien pueda pagárselos)...
Así que, desesperada por tantos desahucios vitales, la buena gente prefiere no acercarse a las orillas de mar alguno (sobre todo cuando toman la forma de acantilado) para evitar la tentación de acabar con todo de una vez... Porque ofuscada por las consecuencias concretas de las sucesivas crisis-estafa sobre su persona, se ha ido  quedando sorda para cualquier rumor marino... Y, hundida bajo el oprobio globalizado y demonizado su grito de queja como un desafuero antidemocrático, se halla definitivamente persuadida de que, en su indisimulable condición de lumpen, no merece dulzura alguna de la vida...
Y, sin embargo, Kiko Veneno tiene razón... El propio peso del mundo nos hace sentir que la vida es dulce... O que puede serlo... O que debiera serlo.
Por eso la voz colectiva debe crecer para reclamar el derecho de cada cual a participar de esa dulzura de la vida...  Puede y debe hacerlo señalando nítidamente a los responsables del injusto reparto de la dulzura de la vida.
Aunque los poderosos, sus testaferros políticos y sus voceros de turno descalifiquen torticeramente ese comprensible, necesario y urgente (y, por definición, absolutamente pacífico) escrache vital.
Porque en la defensa del derecho universal a la dulzura nos va la posibilidad misma de reinventar la vida… ¡Sin piedad!.

DdA, XXII/6340

RECUERDO DE JAVIER GARCÍA SANCHO, CON LA MAYOR GRATITUD


Ana Cardo

Las últimas noticias acerca del incendio de Peñas de Riglos, en Huesca, que han calcinado más de 17.000 hectáreas, dan por estabilizado la mayor parte del mismo, pero también dan cuenta de la muerte durante las labores de extinción de un cabo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), cuya colaboración contribuyó a que las llamas no prosiguieran su marcha devastadora. Se llamaba Javier García Sancho y su persona, su trabajo y su compromiso jugándose la vida en una labor de tanto riego como la que acometía deben merecer el mayor reconocimiento. Quienes trabajaron en la extinción de este gran incendio evitaron no sólo que afectara a las localidades de la zona, sino también al convento de San Juan de la Peña, un edificio histórico, lugar de enterramiento de algunos de los primeros reyes de Aragón. En la hora de adiós, es posible que nada ni nadie pueda consolar a los familiares y amigos de la víctima, a quienes mandamos desde aquí un abrazo, pero sí sería desconsolador y muy deplorable que, de confirmarse la culpabilidad de la persona detenida como presunto autor del incendio, no se le aplicase la ley con el máximo rigor*. 

*Murió defendiendo el paraíso pirenaico, donde fuimos felices. Toda nuestra gratitud.

DdA, XXII/6440