Sergi Bellver
Diario del Aire
miércoles, 23 de septiembre de 2026
LA BAJEZA MÁS ABYECTA Y SUICIDA DE NUESTRO TIEMPO
ESCRIBIR Y CREAR: CLARÍN ADENTRO: EL RECÓNDITO TALLER DEL ESCRITOR
Jean-François Botrel, egregio hispanista francés, dedicó buena parte de su actividad investigadora a sopesar, medir y delimitar la obra de Clarín como si fuera la de un vasto continente, por lo que puede considerársele, con toda justicia, el mayor explorador de la obra clariniana o, al menos, el que ha llegado más lejos, el primero que ha alcanzado el Finisterre clariniano. Esa inmersión y cercanía permanente en la obra del autor de El gallo de Sócrates hace que Botrel también sea quien mejor ha analizado la compleja personalidad de Leopoldo Alas, quien más ha profundizado, Clarín adentro, en su tarea de escribir y crear.
Ricardo Labra
Leopoldo Alas, Clarín, es un escritor que todavía resulta paradójico para cualquiera que se adentre en su obra. Y es que, hasta fechas relativamente recientes, solía considerársele autor de dos novelas, especialmente de La Regenta, y de algunos cuentos; un escritor de obra exigua, acorde con su vida corta. Sin embargo, nada más alejado de la realidad que esa cómoda etiqueta pseudoacadémica con la que se despachaba al arrinconado Clarín no solo en los libros de texto, cuando se le citaba, sino también entre lectores y algún que otro crítico de los que se consideraban especializados en los autores del realismo español del siglo xix.
Por eso no deja de producir cierta perplejidad que la obra del hacedor de Guimarán resulte, para cualquiera que transite por sus páginas, un dédalo casi insondable. A su producción narrativa hay que añadir una ingente labor periodística y crítica, artículos, ensayos, cuentos, folletos, discursos, traducciones, cartas y textos de muy diversa naturaleza que desbordan ampliamente la imagen escolar del novelista de La Regenta.
Leopoldo Alas no dejó de escribir prácticamente un solo día de su vida; por eso su obra oculta, o menos transitada por los lectores, ocasiona una admirativa impotencia en todo aquel que se sumerja en sus páginas. Esa dimensión y vastedad de su obra quizá sea la principal causa de que todavía no exista una clara categorización de ella ni de su poliédrica personalidad intelectual.
Clarín fue novelista, cuentista, crítico, periodista, profesor, polemista y lector voraz; pero, sobre todo, fue un escritor que hizo de la escritura una forma permanente de intervención en su tiempo. Su obra no puede entenderse como una sucesión de piezas aisladas, sino como un vasto taller en el que literatura, crítica, pensamiento y periodismo se entreveran continuamente.
Jean-François Botrel, egregio hispanista francés, dedicó buena parte de su actividad investigadora a sopesar, medir y delimitar la obra de Clarín como si fuera la de un vasto continente, por lo que puede considerársele, con toda justicia, el mayor explorador de la obra clariniana o, al menos, el que ha llegado más lejos, el primero que ha alcanzado el Finisterre clariniano. Esa inmersión y cercanía permanente en la obra del autor de El gallo de Sócrates hace que Botrel también sea quien mejor ha analizado la compleja personalidad de Leopoldo Alas, quien más ha profundizado, Clarín adentro, en su tarea de escribir y crear.
Botrel es el agrimensor de la obra del hacedor de Guimarán, al que todos acudimos cuando tratamos de descomponer en cifras el palimpsesto clariniano. En el prólogo de su libro Escribir y crear: Clarín adentro, ya nos da unas precisas coordenadas de la obra clariniana, de su incesante creación y escritura:
«[…] son prueba “los miles de versos y versos de su niñez”, las docenas de obras dramáticas o líricas no todas “herméticamente quemadas” o los cincuenta y pico números de Juan Ruiz, el periodiquito de su adolescencia, los poco menos que noventa artículos al año que produjo de 1875 a 1901, con puntas de más de ciento cincuenta, sus dos novelas publicadas en vida (La Regenta y Su único hijo) y sus ciento y cuarenta y pico cuentos, sus Folletos literarios, sus múltiples ensayos y/o discursos, sus traducciones, etc., equivalentes a más de 37 millones de letras de molde, en total».
Pero Botrel no se limita a realizar una cuantificación estadística de la obra de Clarín, sino que su prospección llega hasta los últimos resortes creativos del hacedor de Guimarán, como demuestra en sus investigaciones, por lo que su desglose cuantitativo no deja de ser una consecuencia indirecta de su perspicaz indagación. Botrel es quizá el primer investigador que aborda la obra de Clarín desde una perspectiva global, como el gran intelectual europeo que emana de su obra, tanto narrativa —novelas, cuentos—, periodística —Paliques, crítica literaria— como de su obra fáctica —cartas, conferencias— e incluso no nata, como Bárbara. El redentor, Papa o Dios, o de la que solo quedan principios o fragmentos, como sucede con su proyecto más antiguo, Juanito Reseco. Ello hace que su acercamiento al autor de La Regenta y de Pipá nos muestre al escritor total, evitando las sinécdoques investigadoras con las que se suele abordar la obra de Clarín, unas veces como autor de La Regenta y otras, como cuentista, como periodista y crítico literario, como si cada una de estas facetas literarias fuese una unidad separada, pero capaz de explicar en sí misma el conjunto de la obra clariniana. En este caso, las partes no son el todo, sino que configuran o prefiguran un todo que todavía no ha llegado a concretarse, ya que Clarín, como desvelan las investigaciones de Botrel, no se acomoda a las reduccionistas etiquetas con las que la historiografía suele sistematizarlo.
Gracias a esta dedicación investigadora, Botrel no solo ha podido rescatar algunos manuscritos perdidos, sino también exhumar algunos de sus primeros cuentos, como «Estilicón» y «Post Prandium (Cuento trascendental)»; y, sobre todo, conocer y estudiar cómo componía y escribía Clarín, no solo sus obras de ficción, sino su inmensa producción fáctica, así como aquella en la que la realidad y la ficción se entreveran.
Botrel es quien mejor ha estudiado cómo creaba y escribía el hacedor de Guimarán. Casi podría decirse, sin forzar demasiado la imaginación, que estuvo sentado al lado de Clarín viendo cómo componía sus obras, ya que son muchas las horas que Botrel ha pasado observando detenidamente, a través de su lupa filológica, cómo escribía Clarín, para analizar, como un entomólogo, su proceso de creación.
Botrel llega a demostrar, siguiendo las cuatro fases señaladas por Pierre-Marc de Biasi, que Clarín trabajaba prácticamente sin «antetextos», lo que quiere decir que escribía directamente sin quedarse, salvo contadísimas excepciones, con el manuscrito:
«La escritura es, pues, una proyección urgente, inmediata o mínimamente mediatizada, en la forma impresa: periódico o libro, con o sin corrección de pruebas de imprenta, y nadie puede razonablemente imaginar que, para La Regenta o Su único hijo, se encuentre algo parecido a los 75 “cahiers de brouillon” y cuatro “carnets de note” que acompañaron y sirvieron a la génesis de À la recherche du temps perdu, de Marcel Proust».
Clarín, más que autor de mapa o de brújula, siguiendo la distinción que hizo célebre Javier Marías, es un autor que no confecciona su obra por escrito, que confía a su memoria la reconstrucción mental, en ocasiones durante años, de la trama general de sus obras. No obstante, cuando las vierte directamente en el papel, generalmente cuando ya las tiene comprometidas a un editor o impresor, se deja llevar en ocasiones por los meandros de la escritura —como evidencian los dos volúmenes de la primera edición de La Regenta—, por lo que las correcciones y modificaciones las realiza habitualmente en las pruebas previas a la impresión definitiva: «Las primeras pruebas las considera Clarín como una especie de copia impresa pasada en limpio de su original, lugar imprescindible para establecer un diálogo con su propio texto».
Clarín, como indica Botrel, fue un escritor poco valorado por sus coetáneos, que lo consideraban sobre todo un crítico literario pro causa eorum. En esta dolorosa postergación como escritor tal vez se encuentre, como compensación, su enfermiza propensión a convertir cualquiera de sus textos en dinero y, aunque en menor cuantía, también sus obras de creación literaria. Esta justificación compensadora de su frustrada actividad literaria estaba solapada bajo el interés mayor que Clarín proclamaba a los cuatro vientos: el de defender los garbanzos de sus hijos.
Además de las razones literarias esgrimidas, Clarín también defendía su condición de intelectual y, por lo tanto, su visión del mundo y su independencia crítica, que lo llevó a ejercer, para imponer su criterio, una deliberada combatividad como táctica y, como señala Botrel, «acaso también como manera de ser, que en algún momento pudo ser percibida como agresividad».
Pero Botrel llega a realizar la descripción más perturbadora de Clarín al ir más allá de los tópicos y los lugares comunes que sobre el autor se han venido repitiendo a lo largo del tiempo, algunos incluso para perfilarle una especie de leyenda negra:
«Podríamos preguntarnos si el seudónimo Clarín no llega a ser un verdadero heterónimo, sintomático del perpetuo desdoblamiento entre el escritor público, seguro y dominador hasta en el desprecio, y el hombre, humanamente frágil e hipersensible que, en momentos de crisis, no puede sostener el personaje social detrás del cual se refugia y tiene que crear otros personajes literarios como catarsis para sus continuas tensiones y búsquedas de solución para sus profundos desequilibrios».
Botrel reúne en Escribir y crear: Clarín adentro ocho trabajos sobre el hacedor de Guimarán, que adquieren otro significado al conformar, en su connotación, un libro nuevo, que muestra en su crudeza los interiores ahumados de Clarín y también la inagotable fuente de donde emana su deslumbrante creatividad.
Botrel nos muestra en este libro el taller de Clarín, un espacio recóndito y casi secreto, en el que podemos sentir, en su quehacer creativo, al hacedor de Guimarán. Llave que generosamente ofrece al lector el mayor agrimensor de su obra. Gracias al libro de Jean-François Botrel, lo sabemos (o lo recordamos) todo en lo que atañe a la manera de escribir de Clarín.
EL CUADERNO DdA, XXII/6474
PALESTINA EN LA ONU Y NETANYAHU CASI SE QUEDA SOLO
Lazarillo
Dos imágenes a considerar en la Asamblea General de la ONU que se viene celebrando estos días. Por un lado, la de la delegación de Palestina sentada por primera vez en la historia del organismo internacional entre los Estados miembros que lo integran, después de que se aprobara con 152 votos una resolución que exigía revertir el bloqueo de la delegación palestina por parte de Estados Unidos. Sólo tres países votaron en contra: Estados Unidos, Israel y Paraguay. Se abstuvieron cuatro: Colombia, Honduras, Panamá y Perú.
La otra imagen, en el mismo escenario, capta la masiva retirada con algún abucheo de los delegados de la mayoría de los países cuando el primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu apareció en la tribuna para leer su discurso. No es que sea para llenarnos de júbilo mientras en Gaza las tropas israelíes siguen asesinando bajo un alto el fuego a la población palestina, pero ambos imágenes han de tenerse en cuenta porque reconfortan al menos un poco, tal como está el mundo con Trump y Netanyahu como principales responsables.
DdA, XXII/6474
LAS TELEVISIONES, CONTRA TRUMP A 6 MESES DE LAS ELECCIONES MDM
BS, NBC, ABC y Fox News anunciaron que suspenden la cobertura conjunta de las actividades del presidente Donald Trump en solidaridad con CNN, MS NOW y Politico, los cuales fueron vetados de la Casa Blanca por el mandatario. Las seis cadenas de televisión mencionadas llevan a cabo un seguimiento permanente y rotatorio de la agenda presidencial, es decir, que en ocasiones sólo una de ellas acude físicamente a los eventos, pero comparte las imágenes obtenidas con todas las demás. Por ello, la negativa de CBS, NBC, ABC y Fox News a ser cómplices de la censura contra sus colegas deja a Trump sin una sola televisora de alcance nacional que lo siga a donde vaya y difunda sus declaraciones. The New York Times y The Washington Post, los dos medios escritos más importantes del país, no dejarán de cubrir las actividades del Ejecutivo, pero se abstuvieron de tomar y divulgar fotografías de sus eventos hasta la medianoche de ayer como un gesto simbólico de respaldo.
EDITORIAL
La restricción a CNN, MS NOW y Politico no es, ni de lejos, el primer intento de Trump por callar a cualquier voz que no sea lo suficientemente obsecuente con él. Hasta la fecha, exige en tribunales 15 mil millones de dólares al Times por la presunta difamación en su contra durante la cobertura de la campaña presidencial de 2024, así como 10 mil millones a The Wall Street Journal por publicar un reportaje en el que se afirmaba que en 2003 el mandatario escribió una carta de cumpleaños con tono lascivo a su difunto amigo y violador de menores, Jeffrey Epstein. También demandó a CBS News y ABC News (filiales de Paramount Global y Disney, respectivamente) por una entrevista y afirmaciones de un presentador que no fueron de su agrado. Estos dos casos se saldaron con acuerdos extrajudiciales –eufemismo para extorsiones– por 16 y 15 millones de dólares.
Pese a éstos y muchos otros antecedentes, el conflicto actual lleva a un nivel inédito la ruptura del magnate con la prensa y es muestra del desquiciamiento que le ha llevado a pelearse no sólo con quienes percibe como enemigos, sino incluso con sus más cercanos aliados. La participación en el boicot de Fox, un conglomerado tan abiertamente trumpista y favorable al Partido Republicano, es el mejor indicador de que el mandatario ha cruzado todas las líneas rojas de la institucionalidad y la cultura política estadunidenses. Además, ha elegido el peor momento posible para embarcarse en un pleito innecesario: a sólo seis semanas de las elecciones de mitad de mandato y con su popularidad por los suelos.
De acuerdo con una encuesta de Reuters/Ipsos, el índice de aprobación del presidente cayó a 32 por ciento, el nivel más bajo en sus dos mandatos. Lo más inquietante para él y su partido es la velocidad del desplome, pues apenas en una semana el respaldo general retrocedió tres puntos y el de sus correligionarios, nueve, al pasar a 73 por ciento desde el 82 por ciento anterior. Ya en julio pasado, una encuesta de CNN encontró una cifra récord de 73 por ciento de adultos quienes creen que no ha prestado suficiente atención a los problemas más importantes del país, y Trump no hace nada por disipar esta percepción: en mayo dijo no pensar “ni un poco” en la situación financiera de los estadunidenses durante las negociaciones con Irán, y apenas hace una semana reiteró que los precios más altos de la gasolina son un pequeño costo a pagar por su guerra en Medio Oriente.
En suma, cabe saludar la solidaridad entre los grandes medios de comunicación estadunidenses frente al ataque contra la libertad de expresión, aunque este cierre de filas sea tardío y se produzca cuando ya transcurrió una década de normalizar agresiones inadmisibles a comunicadores, desde reporteros de a pie hasta importantes figuras mediáticas. La determinación de las televisoras para mantenerse unidas y los resultados de los comicios de noviembre próximo parecen factores decisivos en la posibilidad de rescatar la democracia estadunidense, con todos los defectos que ésta ya presentaba antes del trumpismo.
LA JORNADA DdA, XXII/6474
MURIÓ FRANCES SAUNDERS, AUTORA DE "LA CÍA Y LA GUERRA FRÍA CULTURAL"
Frances Stonor Saunders murió a los sesenta años de edad el pasado 31 de agosto, víctima de un tumor cerebral. Con ella desaparece una de esas investigadoras que logran algo infrecuente: escribir un libro después del cual resulta imposible contemplar de la misma manera toda una época histórica o el perfil de algunos de sus personajes, ni más ni menos. “Who Paid the Piper? The CIA and the Cultural Cold War”, publicado en 1999 y conocido en su versión castellana con el título de “La CIA y la guerra fría cultural”, no fue simplemente una simple investigación sobre operaciones de espionaje. Fue la reconstrucción minuciosa, elaborada y sin concesiones de uno de los mayores dispositivos conocidos de intervención política sobre la cultura y la intelectualidad occidental. Su lectura sigue siendo muy recomendable y ahora puede servir también de merecido homenaje póstumo a su autora, que inició su investigación casi accidentalmente en 1995, mientras estudiaba las relaciones entre el expresionismo abstracto estadounidense, sus instituciones y los organismos de inteligencia de aquel país. Lo que Saunders descubrió fue la otra cara del poder imperial estadounidense.
Manuel Medina
martes, 22 de septiembre de 2026
¿DE QUÉ SE REÍA MAZÓN EN EL CONGRESO?
Se lo preguntó Rufián durante su intervención de ayer en la que el portavoz de Esquerra Republicana le planteó una serie de preguntas dirigidas a Mazón por los familiares de las víctima de la DANA. No obtuvo ninguna respuesta, salvo esa sonrisa que define a quien sigue viviendo de su poltrona política como diputado autonómico después de una catástrofe cuyo balance se hubiera podido evitar, al menos en parte, con una buena gestión a cargo del gobierno que ese señor presidía.
QUÉ BESTIALIDAD TAN INCONMENSURABLE ES ESTO DE LA MATERNIDAD, AMIGAS
Singlutenia Maralar
Qué bestialidad tan inconmensurable es esto de la maternidad, amigas. Y pensar que el cincuenta por ciento de la población tiene que parir al cien por cien... No, no me parece justo, y tal vez aquí, esté el principio de toda la desigualdad...
DdA, XXII/6472
EL EJEMPLO DE DIE LINKE, VENCEDORA EN BERLÍN
Félix Población
Desde que surgió Die Linke, conocido como Die Linkspartei (El Partido de la Izquierda) en Alemania (2007), siempre pensé que un nombre así es el que debería plantearse la izquierda en España, desperdigada en siglas y egos diversos, así como en partidos territoriales varios. Sigo pensando que después de tantas experiencias frustradas por juntar de una vez a una izquierda a la izquierda del PSOE, el electorado de izquierda de este país podría encontrar un incentivo con un único nombre a la hora de votar en cualquier comunidad autonómica. Creo que agradecería en cierto modo un sustantivo tan definido, sobrio y reparador como el que nombra a la izquierda en Alemania y que este domingo ha cosechado su mayor éxito en la capital-estado de Berlín, donde venció con autoridad a los demás partidos, incluida a esa extrema derecha tan crecida en aquel país. Elif Eralp, hija de refugiados turcos, podría ser por lo tanto la alcaldesa de Berlín, gracias sobre todo al voto joven y centrar en el alquiler el asunto capital de una campaña muy trabajada. Para ello propone Die Linke poner límite a los precios y hacer que las viviendas en poder los fondos buitre vuelvan a ser públicas. Die Linke ha logrado casi el 26 por ciento de los votos, por lo que ha duplicado lo conseguido en los comicios anteriores. Cabe la posibilidad, por lo tanto, de que en pleno despegue de la extrema derecha en la nación donde más nefastos fueron sus éxitos electorales y que ha vuelto a ganar en el estado de Mecklemburgo-Antepomerania, una mujer de ascendencia inmigrante lidere por primera vez en la historia un estado alemán. Contando como asesor a Morris Katz, el mismo que llevó a Zohoran Mamdani a la alcaldía de Nueva York, Die Linke ha hecho de la vivienda el corazón de su campaña, poniendo como prioridades además el costo de la vida y la desigualdad social. O sea, la vida cotidiana, con el consiguiente respaldo de los sectores más jóvenes de la población. Junto a ello, la izquierda alemana defiende el derecho de los palestinos a un estado propio y muestra una política antimilitarista que contrasta con las postura de los demás partidos. Cabe preguntarse si una reacción así del electorado más joven sería posible en España, por ejemplo en la Comunidad de Madrid, con un partido que aglutinase a la izquierda y emprendiera una campaña como la de Die Linke. Siento decirlo pero me temo que no, incluso con Morris Katz a la batuta y su feliz estrategia de convertir en objetivos concretos asuntos tales como alquileres, trabajo, sanidad o transporte, con miles de voluntarios dialogando durante la campaña electoral puerta a puerta con el electorado*.
*Ciertamente, el programa que más se acerca al de Die Linke es el de Podemos, "Paz, casa, trabajo". Pero volver a empezar es más que complicado.
**El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, expresó su interés en trabajar con la presidenta Claudia Sheinbaum, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, y otros representantes de México para atender problemas que, señaló, comparten distintas ciudades, como el costo de vida, la vivienda y las condiciones laborales. “Quiero trabajar con la presidenta Sheinbaum, así como con otros líderes de todo México. Las crisis que enfrentamos son crisis globales. Observamos con admiración las iniciativas de Sheinbaum y las formas como está enfrentando temas como el costo de la vida, así como la importancia de garantizar condiciones dignas para personas trabajadoras”, afirmó Mamdani.
DdA, XXII/6472
SOBRE LA ESPERANZA DE VIDA COMO DURACIÓN MEDIA DE NUESTRO NAUFRAGIO
lunes, 21 de septiembre de 2026
"LA HORAS PERDIDAS" HACE APOLOGÍA DEL GOLPISMO Y VULNERA LA LEY DE MEMORIA
Paco Vigueras, periodista y portavoz de la Asociación Granadina Verdad, Justicia y Reparación, expresa su indignación por la emisión, en la televisión pública, de un documental sobre Lorca "sin rigor histórico". El artículo se ha publicado hoy en el diario El Independiente de Granada y a su autor le parece indignante que TVE, la televisión pública, haya emitido "Lorca, las horas perdidas", un documental sin rigor histórico, de la productora El Rugido, que dirige un periodista tan cuestionado como Pedro J. Ramírez. Un docudrama que manipula la historia, hace apología del golpismo y vulnera la Ley de Memoria Histórica. El documental no arroja luz sobre los últimos días del poeta, pero sí provoca confusión, sobre todo entre los jóvenes, pues noventa años después del genocidio, la memoria democrática no ha entrado aún en la escuela

El documental da a entender que, tras el asesinato de Calvo Sotelo, el gobierno de la República armó a partidos extremistas de izquierda, lo que provocó la guerra civil. O sea: que la sublevación militar fue legítima "para poner orden en el caos" de la República. Pedro J. Ramírez, destacado portavox de la derecha mediática, se suma así a los creadores de bulos, que con esta falacia pretenden justificar el golpe de Estado del 36.
El guionista ignora, a estas alturas, que historiadores, como Julián Casanova o Paul Preston, han demostrado que los fascistas llevaban preparando el golpe contra el gobierno legítimo de la República, mucho antes del asesinato de Calvo Sotelo
El guionista ignora, a estas alturas, que historiadores, como Julián Casanova o Paul Preston, han demostrado que los fascistas llevaban preparando el golpe contra el gobierno legítimo de la República, mucho antes del asesinato de Calvo Sotelo. Entonces, cabe preguntarse: ¿El autor del guión es un indocumentado o un propagador de bulos?
En el documental, Federico García Lorca sale huyendo del avispero madrileño y viene a Granada, buscando un lugar seguro en la Huerta de San Vicente. Y aquí llega el segundo bulo del documental, de nuevo legitimando el golpe contra la legalidad democrática, pues pone en boca del Lorca unas palabras que nunca dijo:
"En Madrid, el ambiente es irrespirable y la opinión ajena es apuñalada, los cuchillos vuelan por los aires y suenan voces de muerte. Y entre tantas armas tapando el cielo, en mi cabeza sólo hay un lugar al que quiero regresar" … El poeta no se merece este despropósito, en el 90 aniversario de su asesinato, pues provoca aún más confusión en este país desmemoriado.
¿Y cómo recrea el crimen este docudrama?
PuesSegún este bulo, García Lorca no pertenecía a ningún partido político, pero olvida, intencionadamente, que estaba comprometido con el Frente Popular y con la República
Según este bulo, García Lorca no pertenecía a ningún partido político, pero olvida, intencionadamente, que estaba comprometido con el Frente Popular y con la República. Firmó manifiestos antifascistas y participó activamente en las misiones pedagógicas, con el teatro ambulante de La Barraca. De hecho, la propia policía franquista redactó un informe oficial en 1965, en el que reconocía a la investigadora Marcelle Auclair que el poeta había sido asesinado por ser "socialista, masón y homosexual". Además de ser autor del Romancero Gitano, que tanto molestó a la Guardia Civil, y de obras como Yerma, considerada inmoral y anticatólica por la peor burguesía de España. Recordemos que Ramón Ruiz Alonso, llegó a decir, en su denuncia contra Lorca, que "hizo más daño con su pluma, que otros con su pistola". Por tanto, las rencillas familiares pudieron contribuir, pero los motivos políticos fueron determinantes para asesinarlo.
En otro momento del documental, se dice que el capitán Nestares fue un buen militar y no un asesino. Otro bulo. Buen militar fue el capitán general de Granada, Miguel Campins Aura, que se resistió a firmar el bando de guerra y fue fusilado por Queipo de Llano, responsable de la brutal represión en Andalucia. Por el contrario, Jose María Nestares fue un militar golpista, que deshonró el uniforme, cuando violó su juramento de lealtad al orden constitucional de la República.
Recordemos también que José Valdés Guzmán, gobernador militar de Granada, enviaba al capitán Nestares a los presos que iban a ser "paseados", y Nestares daba el visto bueno a la Escuadra Negra, encargada de hacer el trabajo sucio: asesinar a población civil
Recordemos también que José Valdés Guzmán, gobernador militar de Granada, enviaba al capitán Nestares a los presos que iban a ser "paseados", y Nestares daba el visto bueno a la Escuadra Negra, encargada de hacer el trabajo sucio: asesinar a población civil. Por tanto, el capitán Nestares fue responsable de crímenes contra la humanidad y tan asesino como José Valdés.
El documental recuerda también el intento de buscar la conocida como Fosa de Lorca en el Peñón del Colorado, según la versión de los falangistas. Tras remover toneladas de tierra, la Asociación Regreso con Honor sólo encontró un casquillo de bala. Es lógico, pues se trataba de un campo de instrucción del ejército golpista. Y para no reconocer el fracaso, lanzó un bulo más: "esta bala podría ser la que mató a Lorca".
Además, el documental da por confirmado que el asesinato de Lorca se produjo el 17 de agosto de 1936, cuando existen documentos relevantes que fijan el 18 de agosto como el día del crimen. Uno de esos documentos es la carta que escribió Antonio Galindo, hijo del maestro Dioscoro Galindo, asesinado junto al poeta.
Antonio escribe: "A las dos de la madrugada del 18 de agosto vinieron a casa dos guardia civiles y le dijeron a mi padre que tenía que irse con ellos para prestar declaración, que volvía enseguida. Y ya no volvimos a verlo".
También disponemos de la carta que escribió José María Berriz, abogado golpista y secretario de los banqueros granadinos Rodríguez Acosta. La misiva fue descubierta por el investigador Manuel Titos Martínez, y dice así: "Manuel y Bernabé llegan ahora, 13:30, de su guardia en la Casa de la Perra Gorda, me dicen que las fuerzas de Falange han matado esta madrugada a Federico García Lorca" (18 de agosto de 1936).
El documental no arroja luz sobre los últimos días del poeta, pero sí provoca confusión, sobre todo entre los jóvenes, pues noventa años después del genocidio, la memoria democrática no ha entrado aún en la escuela. Por este motivo, colectivos memorialistas se han quejado a la defensora del telespectador de TVE y con razón, pues este docudrama, lleno de bulos, ha sido visto por más de un millón de personas. La televisión pública debe retirar el polémico documental, por ser un insulto a la inteligencia y porque ofende a miles de víctimas del franquismo, todavía desaparecidas en fosas comunes.
EL INDEPENDIENTE DE GRANADA DdA, XXII/6471







