martes, 1 de septiembre de 2026

GUSTAVO PETRO: SOBRE LA ROBOTIZACIÓN QUE LLEVA AL FASCISMO


Félix Población

Quienes hayan escuchado alguna vez hablar en algún foro internacional al expresidente de Colombia Gustavo Petro, que dejó su cargo al final de la legislatura como algunos quizá no esperaban en un país donde la izquierda y el progresismo en general arrojan tantas vidas truncadas por la violencia, somos conscientes del valor humanístico en forma y contenido que tienen sus interesantes ponencias, sobre todo cuando las expone en tribunas institucionales y centros académicos donde puede ahondar más en sus principios y filosofía política. Gustavo Petro nos ha dejado además varios libros, uno de ellos sobre su vida (Una vida, muchas vidas, ed. Planeta), que tendrán ahora su continuidad en el tercero con un título muy específico, Economía política de la crisis climática. Lo editará esta vez para todos los países de lengua española el Fondo de Cultura Económica dirigido por Paco Ignacio Taibo en México. En este país se encuentra ahora Petro para intervenir en su primera conferencia como expresidente de Colombia en la Universidad Autónoma de México. Ojalá podamos contar a distancia con una transmisión de la charla, habida cuenta el interés despertado por el autor y el asunto a tratar, desarrollado también en el último capítulo de su libro. Analizará Petro -según nos adelanta en su cuenta- por qué la robotización que impone la actual fase de acumulación del capital nos lleva al fascismo. Hace constar el expresidente de aquella república (en la foto junto a Ignacio Taibo) que en dos horas se agotaron los cupos para su conferencia académica. Dicho sea para general conocimiento. Nadie duda de que Gustavo Petro satisfará las expectativas creadas, como suele ocurrir, por lo que esperamos que alguna universidad o institución cultural española -pública, por supuesto- lo tenga en cuenta para invitar al conferenciante cuando se haga la presentación del libro en nuestro país.

DdA, XXII/6452

¿CONDENAREMOS A NUESTROS HIJOS A UN FUTURO DE CORAZONES HELADOS?



David Pablo Montesinos

¿Cómo acabamos con los hijos de puta?
En general la vida no lo pone fácil. No ya porque los amos del mundo sean tipos protegidos por ejércitos y poderes fácticos de todo tipo que les permiten ejercer poder de forma omnímoda. Es más bien porque no siempre la maldad es como la de Trump o Musk, que se sabe que son malos sin grandes reflexiones. Al contrario de lo que sucede en las malas películas, definir con precisión la frontera del Mal siempre fue complejo.
Yo sin ir más lejos…Siendo un varón europeo de cierta edad y heterobásico doy ya motivos suficientes a los oprimidos del mundo para que me sitúen en el territorio de los malvados. Suelo pensar que no soy mal tipo, pero quizá sea porque a uno le gusta sentirse víctima antes que verdugo. Lo tengo más que comprobado: ser humano –o humanoide- consiste entre otras cosas en resultar infinitamente más sensible a las afrentas que recibes que a las que tú descargas sobre tus congéneres.
Vale, seguramente yo también soy malo. De ello es síntoma que entre quienes me detestan, aparte de algún deficiente mental, hay también quienes tienen parte de razón.
Pero hay algo que no pienso aceptar: convertir el hijoputismo en ideología y proclamarlo con orgullo, como si fuera incluso cool. Hay líderes políticos de la última hornada ultra que destruyen el derecho de los débiles a la atención hospitalaria o educativa. Hay tipejos en mi país que están saliendo –literalmente- a cazar inmigrantes. Hay quienes en los USA celebran que la policía de Trump persiga a críos de Guatemala para encarcelarlos o deportarlos. Hay quien defiende el derecho de Israel a practicar el exterminio de inocentes. Y así un largo etcétera.
Me he pasado la vida denunciando la hipocresía de la gente religiosa, y ahora empiezo a pensar si, al menos, con esa hipocresía, se ocultaban la crueldad y el odio en vez de exhibirlos como ahora.

No sé si podemos identificar con claridad a todos los malos y si yo estoy entre ellos, pero creo que tengo derecho a hacerme la pregunta: ¿queremos ser más decentes? ¿aceptamos que hay que dejar un mundo hospitalario para nuestros hijos o vamos a seguir condenándoles a un futuro de corazones helados?

DdA, XXII/6452

EL FASCISMO CONTRA LA REPÚBLICA: UN EXPEDIENTE DE TÍTULO INEQUÍVOCO: RIVOLTA SPAGNUOLA...

 Si es indudable el interés que tiene en general la serie El fascismo contra la República, de la que el autor ya lleva publicados trece capítulos en su blog, me parece especialmente atrayente para los lectores habituales de este modesto DdA el décimo tercero de los capítulos publicado hoy por el historiador Ángel Viñas.  En el mismo, con ocasión del peregrinaje masivo de personalidades monárquicas a Roma en septiembre de 1935 para asistir a la boda del infante Don Juan de Borbón y dar testimonio de su adhesión a la extinta Corona, Goicoechea pordiosea a Mussolini y le cuenta los planes de los conspiradores de 1936, según titula Viñas. Los datos podrían parecer a los lectores una exageración, apunta el historiador, pero como es norma su conducta y criterio como tal los toma el profesor madrileño de un legajo que se encuentra en el Archivo Histórico de La Farnesina, con un sub-expediente de título inequívoco: Rivolta Spagnuola. Nominativi.

Goicoechea y José Calvo Sotelo

EL FASCISMO CONTRA LA REPÚBLICA: 13. Goicoechea pordiosea a Mussolini y le cuenta los planes de los conspiradores

(He decidido continuar, como si no hubiera habido la interrupción del mes de agosto, esta serie que paré a finales de julio. Los lectores que se incorporen a este blog por primera vez pueden acceder a los anteriores fácilmente en Substack o Reddit)

Mientras el gran tribuno de la extrema derecha en que se había convertido Calvo Sotelo continuaba pontificando sobre los males que acechaban a su querida España, en septiembre de 1935 tuvo lugar un peregrinaje masivo de personalidades monárquicas a Roma. El motivo consistió en asistir a la boda del infante Don Juan de Borbón y dar testimonio de su adhesión a la extinta Corona. También acudieron Calvo y Goicoechea. El ABC hizo un gran despliegue informativo. No en vano asistió también su director y propietario.

La presencia de ambos políticos ocultaba un propósito que no salió a la superficie y que a la derecha española le cuesta digerir: fue la tercera vez que Goicoechea se encontró con Mussolini. Calvo Sotelo, a su vez. de nuevo se abstuvo de ir a verlo. Se ignoran las razones. De cara a la entrevista misma se conserva un grueso expediente preparado por los funcionarios más próximos al Duce y que abarcó varios meses.

Goicoechea llevaba a su vez varios documentos, en castellano, con los que deseaba informar mejor a su interlocutor. Uno de ellos, consensuado con la UME, lo reproduje en mi libro ¿Quién quiso la guerra civil? (pp. 422-425). No ha despertado, que yo sepa, muchos comentarios. Ni por la derecha ni por la izquierda. Es algo sorprendente y podría obedecer a dos posibles causas: la derecha no tiene argumentos para desarticularlo o, alternativamente, prefiere ignorar la documentación que no le gusta. Hay que inclinarse ante su aplicación del proverbio de “ojos que no ven, corazón que no siente”.

Por las informaciones de MANRIQUE sabemos, no obstante, que había costado cierto trabajo consensuar el viaje y también que Goicoechea señaló como sus enemigos más encarnizados a “Santiago” (el jefe de la OIE) y a Portela Valladares, ministro de la Gobernación.

Uno de los documentos de que constaba tenía la fecha de su redacción: 16 de julio de 1935. Contenía una afirmación tajante: “por su tendencia populista es seguro que Gil Robles no se atreva a acaudillar un movimiento (…) desde el Ministerio de la Guerra pero la UME lo hará en el momento en que él abandone el Ministerio”. Así ocurrió.

Insisto: esto se comunicó por escrito al Duce pero se redactó dos meses antes que el segundo documento. Era la nota adicional de la UME. Estaba fechada pocas semanas después de la toma de posesión de Gil Robles (6 de mayo). Los monárquicos ya lo tenían “calado”.

Dado que no se incluyó ninguna modificación en la nota adicional esto significa que hacia el verano de 1935 los alfonsinos pensaban que la situación podría tornarse crítica hacia enero/febrero de 1936. Como así ocurrió. Lo que no cabía prever serían las circunstancias concretas.

También figura en el expediente que el 1º de junio de 1935 sus funcionarios habían alertado a Mussolini sobre los monárquicos que continuaban laborando para derribar al régimen español a la primera oportunidad. Se habían visto obligados a modificar sus planes cuando se les informó que Italia no podía facilitarles los materiales previstos. (OJO a esta afirmación tan interesante). Los conspiradores no caerían otra vez en tal error y ello explica que lo hicieran tan pronto como fue posible pocos meses después.

En efecto, en aquel verano de 1935 la atención del Duce giraba intensamente en torno a Abisinia. Lo que Italia sí podía hacer era continuar suministrando fondos, que no interferían con la futura invasión africana a la mayor gloria del Impero y de Mussolini.

Por desgracia, no se ha encontrado la minuta de la entrevista. Sabemos, eso sí, que Goicoechea, de nuevo, solicitó apoyo financiero, quizá enterado de la buena disposición existente. Ya lo había hecho por primera vez en marzo de 1934 y es improbable que no lo repitiera en enero de 1935, de cuyos resultados no he encontrado nada salvo la fecha. En octubre lo acentuó por tercera vez aunque con un tonillo de urgencia.

De aquí una conclusión: la evolución de la conspiración de los monárquicos y de la UME dependía críticamente de los militares y de las cantidades que movilizaran internamente pero, y esto es lo que los historiadores españoles no suelen enfatizar, también de las armas y dineros procedentes del extranjero.

Los funcionarios italianos que prepararon la entrevista (tuvo lugar el 11 de octubre) recordaron al Duce que los acuerdos con los españoles se basaban en un programa político que preveía la restauración de la Monarquía, el nombramiento de un regente (Sanjurjo) y la formación de un gobierno con plenos poderes y que tuviese como jefe al propio Goicoechea (sic).

En este último aspecto sin duda se equivocaban. Quizá porque Calvo Sotelo nunca había hecho acto de aparición en los contactos bilaterales o porque Goicoechea exageró su propio papel.

De lo que antecede se desprende que los monárquicos y la UME estaban dispuestos a reaccionar por las armas si las izquierdas volvían al poder tras unas futuras elecciones. En aquel momento no era posible determinar cuándo se celebrarían.

El encuentro Mussolini-Goicoechea se celebró una semana después de la invasión de Abisinia. En una ocasión, pues, en la que la política interior y exterior fascistas se encontraban en estado de máxima agitación. Que el Duce hubiese dedicado a Goicoechea unos minutos de su precioso tiempo permite pensar que no lo consideraba como un acto de mera rutina.

Los amables lectores podrán pensar que exagero. En absoluto. Lo que antecede está tomado de un legajo que se encuentra en el Archivo Histórico de La Farnesina y en el que figura un expediente titulado Goicoechea y con un sub-expediente de título inequívoco: Rivolta Spagnuola. Nominativi.

DdA, XXII/6452

¿CABE ESPERAR CON EL TIEMPO QUE VENEZUELA REVIERTA EL DESPOJO?

Se preveía, el ataque del 3 de febrero –que fue precedido por asesinatos de decenas de personas presuntamente inocentes y que, el día de los hechos, causó la muerte de una treintena de efectivos cubanos que custodiaban al jefe de Estado– nunca tuvo el propósito de “democratizar” Venezuela ni combatir el narcotráfico; se trataba, en cambio, de apoderarse de los recursos petroleros del país embestido. Al margen de las circunstancias que indujeron u obligaron a la presidenta venezolana a firmar esa gravísima cesión de recursos naturales y de soberanía, lo cierto es que con ella su país ha perdido, así sea por 25 años, el control sobre la mayor de sus riquezas naturales. Cabe esperar que en ese lapso los acontecimientos permitan revertir el despojo.


EDITORIAL

Los anuncios del acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela, dados a conocer tanto por la gobernante encargada Delcy Rodríguez como por el presidente Donald Trump, permiten apreciar la falsedad de los argumentos ideados por Washington para agredir militarmente a la nación sudamericana y secuestrar a su mandatario, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, quienes aún permanecen como rehenes en Nueva York: el ataque del 3 de febrero –que fue precedido por asesinatos de decenas de personas presuntamente inocentes y que, el día de los hechos, causó la muerte de una treintena de efectivos cubanos que custodiaban al jefe de Estado– nunca tuvo el propósito de “democratizar” Venezuela ni combatir el narcotráfico; se trataba, en cambio, de apoderarse de los recursos petroleros del país embestido.

El sábado pasado, Delcy Rodríguez –cuyo gobierno fue reconocido por el Departamento de Estado unos días después de la agresión– ofreció detalles sobre el acuerdo con Washington que implica ceder a Estados Unidos la explotación y comercialización de 17 campos petroleros y de ocho bloques de territorio sin infraestructura previa durante 25 años, lo que aportará a la nación sudamericana unos 19 dólares por barril.

En Venezuela, la extracción de cada barril de crudo tiene un costo de entre 8 y 22 dólares, dependiendo del yacimiento, la zona y los requerimientos del proceso posterior. El precio en el mercado internacional es de entre 70 y 83 dólares, dependiendo de la calidad del hidrocarburo. Ello significa que en el peor de los casos –extracción más cara y cotización menor–, el margen de utilidad es de 48 dólares, y en el mejor –mayor facilidad de extracción y mayor cotización–, de 75 dólares. En consecuencia, Estados Unidos obtendrá un promedio de 74.5 por ciento del valor del petróleo venezolano y cederá al país de origen el 25.5 por ciento restante. Por donde se le vea, es un pacto leonino y ruinoso para el país de Bolívar, y más que ventajoso para la potencia del norte.

No extraña que Trump haya estado alardeando desde el año pasado con la expresión “apropiarse”, al hablar de ese recurso natural ajeno ni que ayer se haya referido a un “regalo de Venezuela al pueblo de Estados Unidos”, país que ha experimentado un agudo declive de sus reservas estratégicas. En rigor, la exigencia estadunidense a Caracas de que entregara su petróleo fue un robo, y Delcy Rodríguez le otorgó, mediante el acuerdo referido, la apariencia de un regalo.

No pasarán por alto para la opinión pública mexicana las marcadas semejanzas entre lo dicho por la presidenta venezolana y los argumentos que en 2008 esgrimió el gobierno de Felipe Calderón en su intento por entregar a capitales privados, particularmente extranjeros, las riquezas petroleras de México, argumentos que fueron posteriormente retomados por el de Enrique Peña Nieto para perpetrar la “reforma energética” que despedazó la industria nacional de hidrocarburos. “Nuestras reservas –arguyó Delcy Rodríguez– deben convertirse en bienestar, prosperidad y felicidad para este país (...). De nada sirve tener nuestras reservas petroleras bajo tierra únicamente para que aparezcan en una estadística o en una contabilidad”.

Al margen de las circunstancias que indujeron u obligaron a la presidenta venezolana a firmar esa gravísima cesión de recursos naturales y de soberanía, lo cierto es que con ella su país ha perdido, así sea por 25 años, el control sobre la mayor de sus riquezas naturales. Cabe esperar que en ese lapso los acontecimientos permitan revertir el despojo.

LA JORNADA MX.  DdA, XXII/6452

lunes, 31 de agosto de 2026

"EL MONO AZUL" PUBLICÓ "UNA MUJER Y UN HOMBRE GASTADOS POR LOS BESOS"

 


El primer número de la revista El Mono Azul se publicó el 27 de agosto de 1936, un mes y pico después del inicio de la guerra incivil. Se trataba de una publicación de orientación comunista, auspiciada por una asociación civil creada al inicio del conflicto, la Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura, cuyo ámbito de difusión y lectura eran los frentes de batalla. Su cabecera obedece a la prenda que vestían los milicianos y en su contenido había tanto páginas de instrucción militar como secciones de literatura y política. Se llegaron a editar 47 números desde esa fecha hasta febrero de 1939, con periodicidad irregular, de los que solo los diez primeros constaban de ocho páginas, que finalmente quedaron reducidas a una sola, impresa y difundida con el diario vespertino La Voz en Madrid. (Félix Población, El Salto). (En el número 19 del 10 de junio de 1937 se publicó en la portada del periódico el poema de Miguel Hernández Canción del esposo soldado):

He poblado tu vientre de amor y sementera,
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo.
 

Morena de altas torres, alta luz y altos ojos,
esposa de mi piel, gran trago de mi vida,
tus pechos locos crecen hacia mí dando saltos
de cierva concebida.

Ya me parece que eres un cristal delicado,
temo que te me rompas al más leve tropiezo,
y a retorzar tus venas con mi piel de soldado
fuera como el cerezo.
 

Espejo de mi carne, sustento de mis alas,
te doy vida en la muerte que me dan y no tomo.
Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas,
ansiado por el plomo.

Sobre los ataúdes feroces en acecho,
sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa
te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho
hasta en el polvo, esposa.
 

Cuando junto a los campos de combate te piensa
mi frente que no enfría ni aplaca tu figura,
le acercas hacia mí como una boca inmensa
de hambrienta dentadura.
 

Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera:
aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo,
y defiendo tu vientre de pobre que me espera,
y defiendo tu hijo.

Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado,
envuelto en un clamor de victoria y guitarras,
y dejare a tu puerta mi vida de soldado
sin colmillos ni garras.

Es preciso matar para seguir viviendo.
Un día iré a la sombra de tu pelo lejano,
y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo
cosida por tu mano.

Tus piernas implacables al parto van derechas,
y tu implacable boca de labios indomables,
y ante mi soledad de explosiones y brechas
recorres un camino de besos implacables. 

Para el hijo será la paz que estoy forjando.
Y al fin en un océano de irremediables huesos
tu corazón y el mío naufragarán, quedando
una mujer y un hombre gastados por los besos.

DdA, XXII/6451

CUANDO LO QUE DEBERÍA SER UN CHISTE ES LA PURA REALIDAD

 Vivimos una era en la que Iker Jiménez, el de los fantasmas, es el referente informativo de buena parte de la población española mientras en el mundo manda la ideología de quien recomendaba beber lejía para combatir un virus. Cuando lo que debería ser un chiste es la pura realidad, el humor y la sociedad tienen un gran problema.


Gerardo Tecé

Mucho se habla de la mujer y el inmigrante como víctimas del tsunami derechista y poco de la comedia. No me refiero a que las teles generalistas, repletas de nazis tertulianos hablando de libertad, censuren a humoristas que se atreven a desnudar al facherío. Tampoco a que jueces metidos a caudillo dibujen los límites del humor donde les salga de los cojones, siendo siempre casualmente el cojón izquierdo el elegido. Un saludo a los amigos de Mongolia, Héctor de Miguel, etc. Me refiero a la suplantación, al robo de la risa que la derecha está perpetrando a ojos de todos en los últimos tiempos.

He trabajado muchos años escribiendo comedia para tele y radio y esta semana me ponía en la piel de los pobres equipos de guion que tuviesen que tratar, desde el humor, el asunto ceutí. Imaginen una habitación repleta de personas con lápices afilados y ganas de generar risa entrando al asunto café en mano. Lo de Pedro Sánchez negando que Marruecos haya tenido algo que ver tendría un enfoque relativamente sencillo. Sánchez ha dicho que aparecerá por Ceuta cuando los Pegasus vuelen, propondría un guionista, y el chiste tendría luz verde rápidamente. ¿Y si hacemos un doblaje de Yolanda Díaz amenazando firmemente con dejar de respirar durante un minuto si el Mundial se juega en Marruecos?, propondría otro, y la idea sería comprada. El marrón y el drama de época llegan cuando la derecha aparece por la costa ceutí.

Un montón de barcos que se hacen llamar Armada Solidaria han ido este fin de semana a Ceuta para navegar por las costas mostrando sus banderas de España. Están liderados por el patriota Marcos de Quinto, explicaría el jefe de guion. ¿El millonario que tributaba en Portugal? Ese. Podríamos hacer una parodia diciendo que esta Armada va en yates. No, verás, es que realmente van en yates. Mierda. ¿Y si decimos que hay barcos capitaneados, no sé, por gente de la nobleza, un conde por ejemplo? No, es que sí que va un conde, el tío de Froilán, Amalio de Marichalar y Sáenz de Tejada, conde de Ripalda, es otro de los promotores de esto. Shit. Cuando las manos abandonan el café para apoyarse en la frente buscando estimular las estupefactas neuronas, una idea parece ser la solución. Lo tengo, ¿y si los presentamos vestidos con ropa de marcas caras, pegándose una comilona a costa de los ceutíes? Ha pasado. ¿Y explicando que han venido a defender España mientras sujetan un botellín de cerveza en la mano? Mirad, vamos a parar la reunión un rato, echadle un ojo a estos vídeos. Si el Grinch se robó la Navidad, tipos como Marcos de Quinto se han robado la parodia.

Dicen que la parte más importante de la estrategia de bulos de la ultraderecha no es tanto que te creas las miles de mentiras puestas en circulación, como que ya no sepas diferenciar qué es verdad y qué no. Lo mismo parece estar pasando con el humor. ¿Cómo hacer parodia cuando todo lo es? ¿Cómo bromear sobre Ayuso pillándose áticos con tu dinero y culpando al comunismo cuando la realidad es un chiste en sí misma? De Aznar hablando de corrupción, de Soto Ivars quejándose de la cancelación en prime time o del niño Figaredo de Vox mencionando la meritocracia. Vivimos una era en la que Iker Jiménez, el de los fantasmas, es el referente informativo de buena parte de la población española mientras en el mundo manda la ideología de quien recomendaba beber lejía para combatir un virus. Cuando lo que debería ser un chiste es la pura realidad, el humor y la sociedad tienen un gran problema.

CTXT  DdA, XXII/6451


EL VALOR DE LA MEMORIA ORAL PARA CON LA MEMORIA DEMOCRÁTICA*



Félix Población 

Fueron 19 las personas de Villamartín del Sil víctimas de la represión franquista tras la sublevación militar de 1936. Las 19 tendrán por fin un homenaje a su memoria en el cementerio con la colocación de una placa que rescate sus nombres del olvido, a iniciativa de sus familiares y con el apoyo del Ayuntamiento de Páramo del Sil. La mayoría de las víctimas (16) fueron ejecutadas extrajudicialmente.

Debemos a mi estimado Santiago Macías, autor del libro El monte o la muerte: la vida legendaria del guerrillero antifranquista Manuel Girón, la relación de esas víctimas, facilitada a sus familiares y al Ayuntamiento de Páramo del Sil. Treinta años de investigación por parte de Macías sirven finalmente para que la memoria de los asesinados tenga el nombre que sus ejecutores también pretendieron enterrar.

Solo 8 de las 19 víctimas aparecían inscritas en los correspondientes registros civiles, por lo que para saber la identidad de las restantes, el investigador hubo de recurrir a la memoria oral con el tiempo suficiente para contar con los testimonios correspondientes antes del fallecimiento de quienes los prestaron.

Algo similar ocurrió con la investigación que logró la identificación de las 35 víctimas del franquismo enterradas en la curva de Magaz de Abajo. Todos los nombres recuperados para dar luz a su memoria fueron también entregados al Ayuntamiento de Camponaraya en 2021 por Santiago Macías. 

Coincido con el investigador berciano en que la memoria oral no es un sustituto imperfecto de los papeles. A menudo -tal como nos dice- es el único refugio donde sobrevivió la verdad cuando el Estado se ocupó de borrar las huellas de las víctimas: "Condicionar la existencia de una víctima al hecho de aparecer en un documento oficial es una forma sutil de perpetuar la impunidad. En un régimen que controlaba, alteraba, obviaba o destruía documentación, la "versión oficial" es la del vencedor; la memoria oral, sin embargo, guarda la dimensión de la tragedia".

No se puede despreciar el testimonio oral bajo el pretexto del "rigor académico" o la falta de pruebas documentales, porque eso no es neutralidad sino complicidad con el silencio, entiende el autor de "El monte o la muerte". En el caso de los vecinos y vecinas de Villamartín del Sil que fueron asesinados en 1936, 11 de ellos hubieran sido víctimas de un doble olvido. El primero, impuesto por la represión franquista y el segundo por la burocracia institucional. Para evitarlo, ahí está el trabajo de Santiago Macías al "validar la voz de quienes guardaron la verdad cuando nadie más quería escucharla".

*Enviado al diario Heraldo de León.

El 31 de agosto de 2022, falleció Josefina Alonso Ruiz, de 101 años. Era de La Bañeza. En 2008 la ARMH exhumó los restos de su hermana María, en Izagre, León. Junto a su cuerpo apareció un sólo pendiente. Los arqueólogos buscaban el otro y ella lo aclaró: Por una irritación en el lóbulo su hermana María lo dejó en casa el día que la secuestraron y asesinaron. Josefina había convertido el pendiente de su hermana en un anillo. Gracias a la memoria de Josefina se han conocido muchas cosas de cómo fue la represión de los golpistas

DdA, XXII/6451

domingo, 30 de agosto de 2026

AZNAR EN CEUTA: LA DERIVA EXTREMISTA DEL PARTIDO POPULAR SE ACENTÚA GRÁVEMENTE

  La irresponsable actitud del PP, con la visita del criminal de guerra y prosionista José María Aznar como broche final, supone un paso más en la deriva extremista de un partido que parece dispuesto a cometer cualquier dislate con tal de hacer caer al gobierno como sea, y cuanto antes. Si había alguna duda del papel que han jugado Israel y Estados Unidos en la gestación de esta crisis, ya no queda ninguna. 


EDITORIAL

Ceuta viene de cruzar un umbral. Lo que hace unas semanas era una crisis migratoria difícil de gestionar se está convirtiendo en una crisis de convivencia y de orden público. Las violencias del jueves 27 de agosto son la señal más preocupante: grupos de ultras atacaron campamentos de migrantes, mientras militares fueron agredidos por algunos migrantes. Los acontecimientos se suman a una triste lista en la que figuraban ya El Ejido y Torre Pacheco. Una ciudad ya bajo tensión, pero con un evidente pulso solidario, ve instalarse ahora una lógica de enfrentamiento, violaciones y violencia contra menores migrantes y sed de pogromos.

La presencia de varios miles de migrantes menores de edad y el sentimiento de abandono de la ciudad pueden alimentar una inquietud legítima. Pero una preocupación legítima no da derecho a la violencia. Atacar a migrantes, a periodistas o a voluntarios de la Cruz Roja es inaceptable, como lo es agredir a militares. La diferencia está en que las agresiones a los migrantes responden a una coordinación deliberada, con convocatorias, listas y rondas por los barrios, incluidos desplazamientos ad hoc de seguidores ultras del Sevilla F.C., mientras que la agresión a los militares se produjo en el marco de un enfrentamiento puntual.

Es precisamente ahí donde la instrumentalización política se vuelve peligrosa. Evidentemente, ni el PP ni Vox han creado la crisis, pero ambos la cabalgan sin pudor y endurecen de manera cínica su marco político. Vox produce el relato de la “invasión” y del enfrentamiento identitario, mientras el PP se encarga de volverlo respetable desde la posición de un partido que aspira a gobernar. La crisis acaba siendo presentada como un enfrentamiento entre quienes dicen defender la ciudad y quienes son convertidos en los enemigos de España. Los vecinos de Ceuta, que llevan semanas pidiendo plazas de acogida, información y un calendario, acaban convertidos en argumento de quienes se aprovechan de esta crisis. 

Es el mecanismo clásico de la polarización: cuanto más se deteriora una situación, más terreno ganan los discursos que prometen respuestas fáciles y extremas. Y cuanto más se prolonga una crisis, más difícil resulta volver a una solución política. Ceuta corre así el riesgo de convertirse en el escenario permanente de una confrontación entre dos bandos, la extrema derecha identitaria impulsada y financiada por el trumpismo internacional, y un gobierno completamente desbordado por los acontecimientos, que intenta cumplir la legalidad mientras la oposición le anima a saltársela.

Los ceutíes tienen un derecho legítimo a no sufrir indefinidamente una situación que altera su vida cotidiana y genera inseguridad, y a reclamar que las instituciones estén a la altura de sus responsabilidades. Al Gobierno le corresponde garantizar el orden público y proteger a los vecinos, pero también impedir que la respuesta a la crisis termine convirtiendo a los migrantes en el enemigo. Su obligación es recuperar una convivencia que una tardía y pésima gestión ha contribuido a deteriorar y devolver a los ciudadanos la confianza en las instituciones, ya que lo que se juega en Ceuta va más allá de la gestión de una crisis migratoria y humanitaria. Se trata de saber si las instituciones son capaces de impedir que el miedo, la frustración y la inseguridad terminen convertidos en una forma permanente de conflicto político.

Cuando una crisis dura demasiado, el riesgo no es sólo que se agrave. Es que el espacio que deberían ocupar las soluciones políticas termine ocupado por quienes ofrecen respuestas cada vez más radicales, basadas en el racismo, el rechazo del otro y la confrontación. En ese sentido, la irresponsable actitud del PP, con la visita del criminal de guerra y prosionista José María Aznar como broche final, supone un paso más en la deriva extremista de un partido que parece dispuesto a cometer cualquier dislate con tal de hacer caer al gobierno como sea, y cuanto antes. Si había alguna duda del papel que han jugado Israel y Estados Unidos en la gestación de esta crisis, ya no queda ninguna. 

CTXT  DdA, XXII/6451

EXPECTACIÓN POR LA OLONA DE 1967 EN EL DIQUE DE LIQUERIQUE



Félix Población

En efecto, debió de ser Vegafer, el fotógrafo en vespa del diario El Comercio, el que dejó plasmada para la posteridad en la que estamos esta peculiar instantánea que ejemplifica la expectación que levantó  en la villa de Gijón la posibilidad de que una gigantesca ola estallara en su litoral. Nos lo cuenta con cierto detalle Gijón, un corazón abierto al mar, y la verdad es que para quienes vivimos aquel episodio en nuestra adolescencia, es de agradecer la información facilitada. El gentío que se aglomera en la escalera anexa a la llamada Casa de los Prácticos, lugar batido por las olas donde los haya al comienzo del dique de Liquerique, eligió el 27 de marzo de 1967 el sitio idóneo para asistir a La Olona durante la anunciada como marea del siglo. Los medios de comunicación lo anunciaron, sin que yo lo recuerde, y hubo ciudadanos que se lo tomaron tan en serio como para esperar pacientemente la ola mayor de sus vidas, en lugar de tomar las precauciones propias del caso. Fue tanta la expectación creada que hasta de fuera de Asturias llegaron curiosos en trenes y autobuses, con los periódicos y emisoras de radio cebando la singularidad del episodio con imágenes de temporales pasados. Al final, sin embargo, tal como se dice en la página citada, fue más la prudencia del mar que la de los espectadores. Todo quedó en un temporal que no pasó de inundar un poco El Muelle (puerto interior) y las habitaciones de la Casa de los Prácticos. Visto desde el presente y refrescada la memoria con la curiosa fotografía y la información correspondiente, es posible que lo que más lamentara -incluso hasta el enojo- aquel adolescente con ganas ya de ser periodista fuera la falsa expectación mediática creada, haciendo posible imágenes como esta del personal en las escaleras de Liquerique, en la que hasta podría haber estado el firmante.

DdA, XXII/6451

MARRUECOS NO ES NUESTRO ALIADO


Ricardo Miñana

Un aliado no mantiene aspiraciones sobre territorios que España considera propios. Un aliado no utiliza la presión migratoria como herramienta de presión política. Y un aliado no debería poner a prueba constantemente la capacidad de respuesta de un país con el que supuestamente mantiene una relación de amistad y cooperación.
España debe dejar de actuar desde la dependencia y empezar a actuar desde la firmeza. La soberanía y la integridad territorial no se negocian. Las fronteras tampoco pueden utilizarse como instrumento de chantaje.
Si Marruecos decide utilizar la presión contra España, España debe responder con medidas proporcionales y contundentes: control y cierre de las fronteras cuando sea necesario, refuerzo y militarización de su vigilancia, revisión de toda la cooperación económica y de las ayudas, y utilización de nuestras relaciones energéticas y comerciales como instrumentos de presión diplomática.
No se puede exigir respeto mientras se financia, se facilita o se sostiene económicamente a quien actúa contra nuestros intereses.
España no necesita enemigos, pero tampoco necesita aliados que solo sean aliados cuando les interesa. Porque una cosa debería estar por encima de cualquier gobierno, cualquier tratado y cualquier interés económico: España debe defender sus fronteras, su soberanía y su dignidad nacional.

DdA, XXII/6451