David Pablo Montesinos
Diario del Aire
domingo, 2 de agosto de 2026
VAN 72 MUERTOS Y LA CULPA ES DE SÁNCHEZ Y LOS ECOLOGISTAS, CLARO
LAS BUFONADAS DE MELONI Y OTROS DIRIGENTES EUROPEOS
Los cientos de miles de migrantes que sólo vio Trump en Ceuta para reafirmarse en su política racista y xenófoba, deberían avergonzar a Meloni y a algunos dirigentes europeos, prestos a ser bufones del inquilino de la Casa Blanca. Quien termina haciendo este papel, nos dice el firmante, termina descubriendo que la obediencia nunca garantiza el respeto, tal como acostumbra Trump despreciando cada poco a Europa. No debería Meloni haber olvidado Lampedusa, 2023.
José Sarria
LOS MUERTOS DE EL TARAJAL
Ana Cardo
El balance de fallecidos, según la Delegación del Gobierno en Ceuta, después de la oleada de personas que accedió desde Marruecos a la ciudad a través del paso fronterizo de El Tarajal, se cifra en 72. Pareciera, una vez comprobado que esta tragedia no se ha resaltado desde el primer momento con el énfasis requerido, que la incuestionable gravedad del hecho invasivo y la magnitud del número de migrantes (en torno a 50.000) que vulneró la territorialidad española con el permiso de las autoridades marroquíes, ha dejado en segundo término el alto número de víctimas mortales. Puede que en esto haya tenido su influencia el hecho de que los muertos no son europeos, ni estadounidense, ni israelíes. Desconozco el tratamiento que se le ha dado a esta auténtica tragedia en los medios de información de Marruecos, en los que ni se aludirá a la tolerancia de sus autoridades, ni se investigará respecto a qué motivó una tan repentina como multitudinaria invasión, pero la fotografía de esta joven futbolista de un club de Tánger, el Marocco Athletic, debería hacernos recapacitar. Como ella habrán perdido la vida otros muchos jóvenes que buscaban un horizonte más alentador que el que se les ofrece en el reino alauita. Lo mismo buscaba esa pareja que cruzó la frontera de la mano y que esperamos haya tenido mejor suerte que la futbolista Faten Ben Omar El Azizi, cuyo sueño -quizá con el balón-, se quedó ahogado en el mar*.
*Es de celebrar la dignidad del cívico comportamiento de la ciudadanía de Ceuta, rechazando desde el primer momento la presencia en la ciudad de grupúsculos de extrema derecha con el odio por bandera. También, el trabajo de la Guardia Civil, como refleja esta imagen.
DdA, XXII/6425
sábado, 1 de agosto de 2026
CUANDO HUBO GENOCIDIO Y LOS PERIODISTAS HABLARON DE BELÉN
Los soldados israelíes han orinado en las cunas, han defecado en las ollas, han quemado los libros, han destrozado las fotos de boda que colgaban de la pared de la casa de los recién casados, se han hecho selfies contoneándose con la ropa interior de la novia, que habían robado de los cajones, por encima del uniforme de camuflaje, han grabado un vídeo para enviárselo a su novia, han grabado un vídeo para aumentar el número de seguidores, pero no se puede decir que sea un genocidio y, en cualquier caso, «Harry y Meghan, junto con sus hijos Archie y Lilibet, se han reunido con el rey Carlos III en Highgrove, la residencia privada del soberano en los Cotswolds».
Francesca Fornario
Los soldados israelíes hicieron que los perros destrozaran a un joven discapacitado y lo dejaron morir desangrado, mientras se llevaban a rastras a la madre que les suplicaba que lo ayudaran, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, «Belen conduce la lancha a motor en topless, con una mano sujeta el timón y con la otra se cubre».
Los
soldados israelíes han marcado puntos jugando al tiro al blanco. Un día había
que disparar a los niños en la cabeza, otro día en los testículos, otro día en
la rótula, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos,
Massimo Recalcati analiza psicológicamente a Michele Mari, que ha ganado el
premio Strega (y ninguno de los dos dice que sea un genocidio).
El
Gobierno israelí bloquea la salida de Gaza y la entrada a los periodistas, a
los médicos e incluso a las galletas y la mermelada, porque son demasiado
calóricas para las mujeres y los niños, mientras que el 77 % de la población
sufre graves niveles de inseguridad alimentaria y, por ello, la mortalidad
infantil se ha duplicado, pero no se puede decir que sea un genocidio; y, de
todos modos, Dua Lipa se ha casado en Sicilia con 150 cannoli y un helado de
sandía con flores de jazmín cristalizadas, recolectadas a las 5 de la mañana.
Han
disparado contra las personas hambrientas que hacían cola en los puntos de
distribución de alimentos, matando a dos mil de ellas; han destruido la red de
abastecimiento de agua, obligando a los supervivientes a sobrevivir con 6
litros por persona, cuando, según la OMS, para garantizar la higiene se
necesitan entre 50 y 100, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de
todos modos, «Taylor Swift y Travis Kelce presentan a su nuevo perrito, aunque
han decidido mantener la discreción sobre los detalles más íntimos» (No sé,
Tgcom24 los llama así).
Han
acribillado a balazos el coche en el que una familia intentaba ponerse a salvo;
han acribillado a balazos la ambulancia que se dirigía a rescatar a la niña,
única superviviente en el habitáculo bajo los cuerpos ensangrentados de sus
tíos, acribillaron el habitáculo para matar a la niña superviviente, pero no se
puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Prada propone unas
zapatillas de rafia en tonos beige adornadas con el icónico logotipo triangular
y acabados en piel.
Han
atacado 36 de los 36 hospitales en funcionamiento, han dejado morir a los
recién nacidos en las incubadoras tras cortar la corriente, han asesinado a más
de 1 500 médicos y enfermeros, han detenido a decenas de ellos sin juicio ni
acusación formal, y los han hacinado en cárceles donde los presos son
sistemáticamente torturados y violados con objetos punzantes introducidos en el
ano hasta lesionarles los órganos internos, en las cárceles donde hay más de
300 niños detenidos por terrorismo en virtud de la ley que considera terrorista
al niño que lanza una piedra contra el tanque que está ocupando su pueblo, pero
no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Tarantino deja la
dirección y vuelve a actuar junto a Kylie Minogue.
Han detenido las ambulancias, han hecho bajar a los paramédicos desarmados, los han asesinado uno tras otro, los han enterrado a los quince junto con sus ambulancias bajo la arena, pero no se puede decir que sea un «genocidio» y, en cualquier caso, Sinner alivia los calambres con zumo de pepinillos.
Han
arrasado ciudades enteras, colegios, iglesias, mezquitas, campos de fútbol y
cafeterías a orillas del mar; han ocupado militarmente casi el 70 % de la
Franja; han destruido todas las universidades; han obligado al 90 % de la
población a vivir en tiendas de campaña, incendiado las tiendas, asesinado a
más de 72 000 personas —21 000 de ellas niños—, pero no se puede decir que sea
un genocidio y, de todos modos, este verano puede realzar sus pestañas con
postizos desechables para resaltar la mirada sin apelmazarlas.
Han
disparado a los pescadores por pescar, a los periodistas por ejercer su
profesión, matando a cientos de ellos en ejecuciones selectivas, pero no se
puede decir que sea un genocidio; y, en cualquier caso, es el año del Caballo
de Fuego en el calendario del horóscopo chino, y los asuntos prácticos, en
particular los relacionados con el hogar y la familia, generan tensiones, pero
solo si es usted Libra.
Han
hecho sobrevolar en plena noche los campamentos de desplazados con drones que
emitían llantos de bebés y ladridos de perros para que la gente, aterrorizada,
saliera al exterior y luego atacarla, pero no se puede decir que sea un
genocidio y, de todos modos, sale el nuevo sencillo de Beyoncé.
Han
bombardeado sin piedad el Líbano, ocupado el sur del país, arrasado pueblos,
obligado a huir a un millón de personas, matado desde el 7 de octubre a más de
mil palestinos en Cisjordania, donde no hay Hamás, detenido, en Cisjordania, a
uno de cada cuatro palestinos a lo largo de su vida y, también allí, han
arrasado pueblos, degollado ovejas, talado olivos, agredido a las monjas,
disparado a los sacerdotes y amenazado con armas a los carabineros italianos y
a los diputados estadounidenses, además de torturar y secuestrar a activistas
internacionales, a los eurodiputados, a los médicos y a los periodistas de todo
el mundo; además, han instaurado un sistema de apartheid y han presentado
planes de limpieza étnica mediante vídeos generados con IA en los que, en lugar
de las casas de los palestinos, aparecen complejos turísticos de lujo y
casinos, y a Trump y Netanyahu paseando por el paseo marítimo; pero no se puede
decir que sea un genocidio, ni siquiera se pueden interrumpir las relaciones
militares, comerciales y estratégicas con Israel, ni tampoco se puede dejar de
vender armas a Israel; y solo se puede sancionar 20 —o mejor dicho, 21— veces a
Putin por haber invadido Ucrania, pero cero veces a Israel, que ha invadido
Palestina, el Líbano, Siria, ha bombardeado seis Estados soberanos con las
armas de Trump, quien sanciona a los jueces internacionales, a la ONU y a
cualquiera que tenga el valor de decir «genocidio» y de denunciar el apartheid;
y, en cualquier caso, Giorgia Meloni, que no dice «genocidio», no reconoce a
Palestina, no sanciona a Israel y aumenta el gasto militar tal y como le pide
Trump, viste de Cucinelli —que detesta el verde y adora los colores pastel— y
no dice «genocidio»; Giorgia Meloni, que promete mano dura contra los maranza,
contra los migrantes irregulares y contra los Antifa, pero no mueve un dedo
contra los asesinos israelíes y estadounidenses, acude a la peluquería de Mara
Carfagna y Elisabetta Gregoraci para hacerse un «long bob» rubio miel con
balayage.
Y
hay dos cosas que estudiarán las generaciones futuras: cómo fue posible y cómo
fue posible que nosotros, los periodistas, habláramos principalmente de otras
cosas. «Se nota que todos aspiraban al Premio Strega».
Fuente:
https://rafaelpoch.com/2026/07/19/la-miseria-de-nuestro-periodismo-en-el-genocidio/
TOPOEXPRESS DdA, XXII/6424
QUE NO HAYA TERCERA VEZ EN LA FRONTERA DE CEUTA
Félix Población
Sumar 50.000 personas, en su mayoría muy jóvenes, para que entren de mogollón por la frontera de Marruecos con Ceuta, no se improvisa, sobre todo si se cuenta con el caso de las 10.000 que lo hicieron hace un lustro. La conclusión que internacionalmente se saca, entonces y mucho más ahora, es que el Gobierno español presenta una vulnerabilidad alarmante en ese punto de su frontera sur. Que ahora diga que no vio venir la crisis por carencia de información, debería ser más una autocrítica que una excusa, porque tanto el presidente autonómico de la ciudad de Ceuta como los primeros informes de la Guardia Civil apuntaban a un repunte de las entradas a nado de migrantes irregulares. Cierto, desde hace unas semanas el Gobierno estaba muy ocupado por la grave situación originada en el país por los incendios forestales, algo de lo que quizá fue consciente la "organización" de lo que ha sido, una vez más, una vulneración del espacio territorial de España. En evitación de que haya una tercera vez, en la que quizá el número de personas fallecidas sea aún mayor que ahora (casi 70), puede que al régimen dictatorial alauita no le importe sumar más víctimas entre su pueblo, pero al Gobierno de España le corresponde tratar diplomáticamente el asunto con Rabat con más contundencia que hasta la fecha, llamando también la atención en Bruselas sobre lo que implica "organizar" en el vecino país, con la tolerancia e incluso el estímulo manifiestos de sus autoridades*, una violación multitudinaria de un territorio de la Unión Europea. No puede haber próxima vez porque lo mismo que se monta una como la presenciada, sin más víctimas que las muchas que perdieron la vida ahogadas en el mar, un mínimo brote de violencia podría ocasionar muchas más. Y es de lo más fácil provocar ese brote cuando se juntan miles de personas extranjeras, invadiendo la vida cotidiana de una ciudad, tan hartas de vivir mal como con muchas ganas de vivir mejor en un país que tienen tan cerca de sus pies descalzos.
EL MOVIMIENTO POÉTICO MUNDIAL SE SOLIDARIZA CON EL PUEBLO CUBANO
CARTA ABIERTA AL PUEBLO DE CUBA
viernes, 31 de julio de 2026
UNA CRISIS MIGRATORIA INDUCIDA EN PLENO PROCESO REGULADOR
MARAVALL NO ENTIENDE LA POSICIÓN POLÍTICA ACTUAL DE FELIPE GONZÁLEZ
Lazarillo
Me parece oportuna la entrevista que el diario El País publica con quien fuera ministro de Educación del primer gobierno de Felipe González, José María Maravall, que además es una personalidad intelectual respetable, con 16 libros publicados, a la que conviene tener en cuenta cuando, como es el caso, no elude respuestas a algunas cuestiones que le plantea el entrevistador, sobre las que quizá preferiría guardar silencio. La última de sus obras se acaba de publicar ahora en inglés (sin traducción por ahora al castellano). Su título en español podría ser: Intrigas políticas: socialdemocracia, rendición de cuentas electoral y manipulación. El contenido parece muy prometedor, aunque el título debería ser más breve. En la entrevista, quien fuera por aquellos años demiurgo político y electoral de Felipe González, al que conoció en la mili, considera que el expresidente no ha contribuido a nada con sus últimas intervenciones en el debate público sobre el PSOE: "No entiendo su posición política actual", afirma. Comparto plenamente lo que sostiene como titular. (Pinchar sobre el recorte para leer la entrevista)*.
*Mi recuerdo afectuoso para María Jesús, la esposa de Maravall, con la que este Lazarillo trabajó cuando su marido era ministro.
DdA, XXII/6423
EL MAESTRO RIPOLL, ÚLTIMO EJECUTADO POR LA INQUISICIÓN, MERECE MEMORIA
Un 31 de julio de 1826, el maestro Gaietà Ripoll era ahorcado en la plaza del Mercado de València por orden de la Junta de la Fe, órgano continuador del Santo Oficio. Valencia tiene el dudoso honor de ser la ciudad donde la Inquisición ajustició a la última víctima en el mundo. Sin embargo, la mayoría de ‘patriotas’ valencianos no sabe quién fue Ripoll. Casi un siglo después, la España franquista de la victoria (no de la paz) impondría tribunales como el de la Represión de la Masonería y el Comunismo, que por sus procedimientos recordaron a los del Santo Oficio. Europa, y no sólo Valencia -se dice en el artículo-, tiene una gran deuda con el maestro Gaietà Ripoll. Y en ello están varias entidades (Cullera Laica, València Laica, Associació Valènciana d’Ateisme i Lliurepensament), que, con pocos medios y mucha dejadez institucional, intentan aflorar su memoria, recuperando documentos y pidiendo al ayuntamiento erigir una estatua en lugar digno, tal como ya disponen Miguel Servet, Giordano Bruno y François-Jean Lefebvre.

Marc Cabanilles, Levante
Fue hace doscientos años, un 31 de julio de 1826, el maestro Gaietà Ripoll era ahorcado en la plaza del Mercado de València por orden de la Junta de la Fe, órgano continuador del Tribunal del Santo Oficio. Tenemos el dudoso honor de ser la ciudad donde la Inquisición ajustició a la última víctima en el mundo. Pero también ostentamos el triste récord, no ya de haber olvidado, sino que tan siquiera la mayoría de patriotas valencianos sabe quién fue Gaietà, cuyo proceso, constituye uno de los episodios más nefastos de represión ideológica y religiosa en nuestra historia contemporánea.
Por supuesto que antes de Gaietà Ripoll hubo muchísimas más víctimas, y algunas siguen presentes en la memoria.
Miguel Servet, médico y teólogo aragonés, descubridor de la circulación pulmonar sanguínea, quemado vivo en Ginebra a causa de sus “errores” teológicos. Tiene dedicadas calles, plazas, hospitales, estatuas en numerosos países (Suiza, España, México, Francia, Estados Unidos, …) y hasta un asteroide lleva su nombre.
Giordano Bruno, astrónomo, matemático, filósofo y poeta. Por sus opiniones científicas y sus dudas respecto a algunos dogmas de católicos, la Inquisición le condenó a morir quemado, previo amarre de su lengua a una estaca, para que no pudiera hablar durante su ejecución. En 1889 se erigió la actual estatua en la plaza del Campo dei Fiori en Roma. El cardenal que dirigió el proceso inquisitorial (Roberto Belarmino), fue canonizado en 1930.
François-Jean Lefebvre, acusado de blasfemia por no quitarse el sombrero al paso de una procesión. La Inquisición registró su casa y encontró libros prohibidos de Voltaire. Fue condenado a morir en la hoguera junto a uno de los libros prohibidos, previa amputación de la lengua, una mano y su decapitación. En 1897 una comisión de librepensadores le erigió una estatua junto a la Basílica del Sacre Coeur en París. Anualmente, cada primer domingo de julio, una manifestación parte del monumento y finaliza en el sitio donde sufrió el suplicio.
Todos estos ajusticiamientos, no tenían únicamente la finalidad de castigar a cada persona en particular por haberse apartado del rebaño, por haberse atrevido a pensar por su cuenta, sino que servía como un mecanismo de control social, de inculcar miedo a la población, de demostrar quien tenía el poder, un recordatorio de cuáles son las normas de obligado cumplimiento, de quienes se encargan de aplicarlas y de hasta dónde están dispuestos a llegar para que se cumplan.

Gaietà Ripoll, nuestra víctima, ejerció la docencia en el barrio de La Punta (Russafa). Era deísta, por lo tanto, creía en la existencia de un dios creador, que diseñó el cosmos y estableció las leyes naturales, pero que no se involucra en los asuntos humanos, ni altera el curso de los acontecimientos del mundo. Por tanto, Ripoll cree en los Diez Mandamientos, pero no en milagros, no practica ritos religiosos ni rezos, no cree en Jesucristo, ni en la Santísima Trinidad, ni el misterio de la Encarnación, ni en la virginidad de María, ni en los Evangelios, ni en la infalibilidad del Papa, no obligaba a sus alumnos a decir “Ave María Purísima”, ni hacer la señal de la cruz, no creía necesario ir a misa, retiró el crucifijo de su aula, tampoco sacaba a sus alumnos a la calle al paso del “señor sacramentado”…
Con esas creencias y comportamientos, y recién creadas las Juntas de Fe, en pleno reinado absolutista del borbón Fernando VII, fue declarado “fuera de la comunión de la Iglesia Católica, condenado a la horca y a ser quemado como hereje pertinaz y acabado, con plena confiscación de sus bienes” (Salustiano Olózaga, periódico Las Novedades, Madrid, 1863).
Dado que, en 1826 ya no se quemaba, una vez ahorcado, fue introducido en un barril pintado con unas serpientes y unas llamas figuradas.
Su detención se prolongó durante dos años, encerrado en la cárcel de San Narciso, antigua prisión histórica de la ciudad de València, ubicada cerca de las actuales Cortes Valencianas. Dos años de acoso y derribo, de sufrir los constantes interrogatorios por parte de “sacerdotes de conocido celo y buen saber que lo desengañasen de sus creencias” (Cirilo García. Periódico El Pensamiento Español, 1869). Dos años buscando testigos que corroborasen “los atentados, blasfemias y herejías vertidas por Ripoll”. El maestro nunca se retractó de sus creencias.
Gaietà Ripoll, símbolo de coherencia y honestidad, fue enterrado, como apestado, en lugar profano, fuera del Cementerio General, mientras que el responsable de su muerte, el obispo Simón López, enterrado en la catedral de València, dijo sobre la ejecución: “Dios quiera que sirva de escarmiento para unos y de lección para otros”.
El pensamiento conservador nos ha ganado la partida. El olvido de Gaietà Ripoll, es todo un síntoma de una sociedad poco conocedora de su historia y que no demuestra ningún interés en recuperarla. Si Ripoll hubiera vivido en la antigua Grecia, sería discípulo aventajado de Sócrates. En Roma lo hubiera admirado Catón. Pero vivió en València, donde cabría esperar la progresía (o lo que queda de ella), no sólo supieran de Jaume I (un rey conquistador) o de Vicente Ferrer (bestia negra del judaísmo).
Todo esto pasó hace doscientos años, pero siguen ocurriendo episodios de señalamiento público de quienes no aceptan ciertas “verdades”, campañas para difamar o arrinconar a quienes ejercen un pensamiento crítico, uso de instituciones o poderes del Estado para perseguir al discrepante, y ahora, en plena democracia, nos arrasa una corriente de incultura, intolerancia y autoritarismo que, de no reaccionar, nos devolverá a los tiempos oscuros del asesinado Gaietà Ripoll.
Europa, y no sólo València, tiene una gran deuda con el maestro Gaietà Ripoll. Y en ello están varias entidades (Cullera Laica, València Laica, Associació Valènciana d’Ateisme i Lliurepensament), que, con pocos medios y mucha dejadez institucional, intentan aflorar su memoria, recuperando documentos y pidiendo al ayuntamiento erigir una estatua en lugar digno, tal como ya disponen Miguel Servet, Giordano Bruno y François-Jean Lefebvre.
Marc Cabanilles Ateneo Libertario Al Margen de València | Associació Valenciana d’Ateisme i Lliurepensament (AVALL).
ASTURIAS LAICA DdA, XXII/6423
LA DIPLOMACIA DE VECINDAD NO EQUIVALE A SOMETIMIENTO
Félix Población
Tanto la derecha como la extrema derecha española, ante un problema de grave calado internacional como el que ha supuesto la entrada ilegal y organizada en Ceuta y Melilla de miles de marroquíes, han reaccionado como acostumbran desde hace años: haciendo politiquería partidista y culpando al presidente del Gobierno de un hecho del que, como ocurrió también hace cinco años cuando se ofreció asistencia médica en nuestro país al presidente de la República Árabe Saharui Democrática, sólo cabe responsabilizar al gobierno marroquí. No es, lógicamente, la postura que debería primar en una oposición política seria que defienda ante todo los intereses de España ante el conflicto que nuevamente se plantea con el reino de Marruecos. Tal conflicto bien podría estar originado por la sumisión del vecino país a la política exterior de la Casa Blanca y al expansionismo sionista, con los que el presidente español ha manifestado reiteradamente su discrepancia. No parece aventurado pensar que con este acceso masivo y programado marroquíes a territorio español, transportados en algún caso en camiones hasta la frontera de Ceuta con la colaboración permisiva de la policía marroquí, Trump y Netanyahu se hayan unido con la colaboración del rey sátrapa marroquí al intento de desestabilizar al gobierno de Pedro Sánchez*, visto que la oposición por sí sola es incapaz de hacerlo con la política nacional. Aquí tendríamos por lo tanto la razón de por qué Feijóo y Abascal a dúo, y casi al dictado de una tercera voz, culpen a Sánchez, en lugar de mantener la dignidad que les correspondería defendiendo ante todo al gobierno de su país de este inadmisible episodio revestido de estratégica presión migratoria contra España y la Unión Europea por parte de un Estado extranjero con pretensiones de ocupar Ceuta y Melilla. Tan patriotas son que culpan a su gobierno democrática de lo que organiza una dictadura. Ahora le toca a Pedro Sánchez dirimir con Rabat que la diplomacia de vecindad no puede resolverse en sometimiento. No debería volver a ocurrir lo que ahora se ha repetido y ha costado casi veinte muertos.
*La dictadura marroquí al servicio de EEUU e Israel chantajea un verano más a España y Europa convirtiendo a su propia gente en carne de cañón arrojadiza. Algo que en lugar de ser objeto de politiqueo partidista debería ser objeto de un pacto de Estado transversal. Gabriel Rufián
Léase@también: Así normaliza Marruecos la ocupación del Sahara: La autopista Donal Trump, los viajes de Ryanair y el rodaje de La Odisea
DdA, XXII/6423










