domingo, 25 de enero de 2026

NIÑOS: MUEREN DE FRÍO EN GAZA Y SON DETENIDOS EN ESTADOS UNIDOS

No hay nada más abyecto que planear un paraíso vacacional en el mismo lugar donde se ha perpetrado una guerra contra la infancia; nada más despreciable que postularse como líder de una Junta de la Paz alternativa a la ONU mientras se ordena detener a niños y arrancarlos de cuajo de la protección de sus padres. Estos hechos deberían actuar como antivirus contra la tibieza de algunos. En cuanto a los que babosean alrededor de este neotirano carecen de perdón moral y pasarán a la historia como actores vergonzosos, cobardes.  Quiero creer que todos ellos, líderes hermanados por la crueldad en torno al líder demente, caerán algún día como un castillo de naipes. En cuanto a nosotros, si no tenemos presente a la infancia pisoteada, si no oponemos resistencia, quedaremos retratados en el deshonroso papel de los indiferentes


Elvira Lindo

Otro niño murió de frío en Gaza este pasado jueves. Ese mismo día, Jared Kushner, yernísimo de Trump, exponía en el Foro de Davos los planes de desarrollo turístico y comercial que Estados Unidos liderará en la reconstrucción del territorio destruido. La inspiración a seguir es Dubái, aunque el ideal de este batallón de “desviados morales”, como así los llama Andrea Rizzi, es el mismo en cualquier lugar del mundo en el que instalan su ignominiosa bandera: les gusta defecar en váteres dorados. Un niño muere de frío en Gaza esta semana; otro, Liam Conejo de cinco años, es detenido junto a su padre por el ICE en Minneapolis. Al pequeñito con cara de susto le arrebatan la mochila de Spiderman; comprensible, quién puede asegurarnos que bajo su estampa de tierna criatura no está llevando al cole una mochila cargadita de explosivos. Se lo llevan a un centro de detención en Texas. A partir de ahí, su futuro es incierto. Pero Liam no es el único niño. A raíz de la conmoción que provoca el vídeo del arresto, las maestras del distrito declaran que se han producido más detenciones de escolares en los centros educativos. Hay que cortar el problema de raíz. Como bien dijo Trump, esto no pasaría si a Estados Unidos llegaran criaturas suecas o noruegas y no inmigrantes de países de mierda.

Estaba haciendo falta que el presidente americano viniera a Europa, pero no a su mansión escocesa, donde recibe el aplauso de los suyos, sino a un lugar donde quedara más patente lo grotesco del espectáculo. En mi opinión, es urgente pasearlo por las distintas instituciones europeas para que quede aún más patente que, más allá de ese Camelot de friquis que lo rodean, lo que tenemos delante no es otro que aquel hombre que lideró un reality show televisivo en el que aconsejaba a los participantes cómo triunfar en los negocios. Si un pueblo vota mayoritariamente a un individuo así (no digo payaso por respeto al noble oficio), con un vocabulario limitado a tres adjetivos y una ignorancia inconmensurable, es que también existe una degradación social.

Los niños mueren de frío en Gaza, los hijos de inmigrantes son detenidos en el país de la ejemplar democracia. ¿Por qué tras la Primera Guerra Mundial comenzaron a nacer organizaciones humanitarias dedicadas específicamente a la protección de la infancia? Es fácil deducir que su creación fue una respuesta a la indiferencia con que la clase dirigente ha reaccionado siempre ante el peor crimen contra la humanidad. No hay nada más abyecto que planear un paraíso vacacional en el mismo lugar donde se ha perpetrado una guerra contra la infancia; nada más despreciable que postularse como líder de una Junta de la Paz alternativa a la ONU mientras se ordena detener a niños y arrancarlos de cuajo de la protección de sus padres. Estos hechos deberían actuar como antivirus contra la tibieza de algunos. En cuanto a los que babosean alrededor de este neotirano carecen de perdón moral y pasarán a la historia como actores vergonzosos, cobardes. Quiero creer que todos ellos, líderes hermanados por la crueldad en torno al líder demente, caerán algún día como un castillo de naipes. En cuanto a nosotros, si no tenemos presente a la infancia pisoteada, si no oponemos resistencia, quedaremos retratados en el deshonroso papel de los indiferentes.

A través de una red social me escribe un lector adolescente de Irán. No es la primera vez que se comunica conmigo. Este viernes, me envía un poema de Ahmad Shamlu, gran poeta iraní, que me traduce él mismo al inglés: “Carniceros apostados en cada callejón / con sangrientos machetes para decapitar / Qué extraños son estos días / Aprietan bisturís contra labios que sonríen / y contra bocas que cantan / Esta es la barbacoa de los pájaros cantores/ sobre un fuego de lirios y jazmines”. Este poema es de hace 70 años, me dice; ahora estamos viviendo lo mismo. Y yo trato de mandarle palabras de aliento.

EL PAÍS DdA, XXII/6238

ALEX PRETTI: SÓLO LOS MALNACIDOS PUEDEN DUDAR DEL MENSAJE DE SUS PADRES

Félix Población

La gran diferencia entre quienes asesinan niños en Gaza por miles (un centenar desde el falso alto el fuego de Trump) y a periodistas palestinos por cientos, entre quienes persiguen, secuestran y deportan a menores en Estados Unidos, y la ciudadanía que se manifiesta en las calles de tantos países frente al mundo que representan Benjamin Netanyahu y Donald Trump, es que, como en el caso del asesinato a bocajarro hace dos semanas de la escritora Renne Good o ayer del mismo modo con el asesinato del enfermero de 37 años Alex Pretti por agentes federales de inmigración (ICE), las falacias y difamaciones de los sicarios quedan en evidencia ante la verdad de los hechos, captada por esa ciudadanía unida y solidaria que se resiste al fascismo de Donald Trump y lo combate pacíficamente en las calles de Minneapolis a más de 20 grados bajo cero, como hizo el propio Alex Pretti defendiendo a una mujer de los agentes agresores. Después de la gran masacre de Gaza podía pasar de todo, se escribió, escribimos, se sigue escribiendo, y mucho me temo que esto ya está empezando a ocurrir en Estados Unidos, cuyo gobierno apadrinó con armas el genocidio del pueblo palestino. ¿Hay alguien que pueda dudar de este mensaje de los padres del enfermero Alex Pretti? Sólo los malnacidos. También la propia imagen de Alex Pretti proclama la verdad de su persona que defienden y lloran Michael y Susan. Vaya para ellos nuestro abrazo de condolencia y admiración por su hijo.

“Estamos con el corazón roto, pero también muy enojados.
Alex era un alma bondadosa que se preocupaba profundamente por su familia y amigos, y también por los veteranos estadounidenses a quienes cuidaba como enfermero de UCI en el hospital de Veteranos de Minneapolis.
Alex quería marcar la diferencia en este mundo. Desafortunadamente, no estará con nosotros para ver el impacto que tenía. No uso el término héroe a la ligera. Sin embargo, su último pensamiento y acto fue proteger a una mujer.
Las asquerosas mentiras contadas sobre nuestro hijo por la administración son reprobables y repugnantes. Alex claramente no estaba sosteniendo un arma cuando fue atacado por los asesinos y cobardes matones de ICE de Trump.
Tenía su teléfono en la mano derecha y su mano izquierda vacía levantada por encima de su cabeza mientras intentaba proteger a la mujer que ICE acababa de empujar, todo mientras le rociaban con gas pimienta.
Por favor, hagan que se conozca la verdad sobre nuestro hijo. Él fue un buen hombre. Gracias.”
Michael y Susan Pretti.


ESCRIBIR CONTRA LA FUERZA*
Simone Weil
1934
"El periodo presente es uno de esos en los que todo lo que suele dar sentido a la vida desaparece, en los que debemos, so pena de hundirnos en la desolación o la inconsciencia, cuestionarlo todo. Que el triunfo de los movimientos autoritarios y nacionalistas esté arrasando todas las esperanzas que la gente de bien había depositado en la democracia y el pacifismo solo es una parte del mal que padecemos, que es mucho más profundo y está mucho más extendido.
¿Existe algún ámbito de la vida pública o privada en el que las fuentes mismas de la actividad y de la esperanza no se hayan visto envenenadas por las condiciones en las que vivimos? Ya no trabajamos con la conciencia orgullosa de ser útiles, sino con el sentimiento humillante y agónico de disfrutar de un privilegio concedido (...).
Vivimos una época privada de futuro. La espera de lo que vendrá ya no es esperanza, sino angustia."
Simone Weil, en “Escribir contra la fuerza”. Paidós. Barcelona, 2026.
*Gracias, Carlos Lomas.

GOBERNADOR DE MINNESOTA: ES EL MOMENTO DE DECIR BASTA

El gobernador de Minnesota, Tim Walz, ha informado a Washington de que las autoridades estatales van a abrir una investigación propia sobre la muerte de un hombre este sábado durante una operación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en Minneapolis.
"No se puede confiar en el gobierno federal para llevar esta investigación. El estado la llevará. Punto", ha afirmado Walz en una rueda de prensa en un claro gesto de desafío a la administración federal que lidera el presidente Donald Trump, que ha obstaculizado el acceso a la zona del incidente. "El sistema de justicia de Minnesota tendrá la última palabra", ha remachado.
Walz ha cuestionado además las "mentiras" de la versión de las agencias federales sobre lo ocurrido. "Gracias a Dios tenemos el vídeo porque según el Departamento de Seguridad Interior estos siete heroicos tipos se enfrentaron a la carga de un batallón o algo así", ha afirmado. "No tiene sentido. Son mentiras. Este debe ser el momento de decir 'basta'", ha añadido. El gobernador ha relatado que ha visto el vídeo "desde varios ángulos" y "es repugnante". "Donald Trump. Se lo pido otra vez. Retire esta fuerza de Minnesota. Están sembrando el caos y la violencia".

DdA, XXII/6238

sábado, 24 de enero de 2026

WALTER MARTÍNEZ NOS EXPLICABA EL MUNDO SIN TRADUCTOR IMPERIAL

Atilio Borón

Se fue uno de los últimos que nos explicaba el mundo sin traductor imperial.
Walter Martínez partió ayer, y con él se cierra una época del periodismo latinoamericano que no volverá a repetirse. 84 años, más de 50 de oficio, y una claridad geopolítica que incomodaba tanto como iluminaba.
¿Por qué su muerte duele tanto? Porque era de los pocos que te contaba lo que pasaba en Medio Oriente, en los Balcanes o en la ONU sin pedirle permiso a Washington. Porque fue corresponsal de guerra en Irak, Irán, El Salvador, Líbano, Nicaragua. Primer latinoamericano en pisar ciertos frentes. Y volvía a la pantalla no para vender miedo, sino para dar contexto. Para explicar.
Su programa "Dossier" fue escuela para generaciones enteras. No necesitaba efectos especiales ni musiquita dramática. Solo su parche negro, su rigor académico y esa frase que tatuó en nuestra memoria: "nuestra querida, contaminada y única nave espacial".
Walter no hacía periodismo de declaraciones ni de copiar y pegar cables. Hacía periodismo de entender. De pensar. De comprometerse con la verdad aunque incomodara a propios y ajenos.
Hoy queda un vacío. Pero también un legado: nos enseñó que informar es un acto político. Que explicar el mundo desde el Sur es posible. Y necesario.
PD: Si Walter te enseñó a mirar la geopolítica de otra manera, capaz es hora de seguir profundizando esa mirada colectivamente. Seguimos charlando sobre cómo entender el mundo que nos dejó.
👉

DdA, XXII/6237

LOS ÚLTIMOS ARTÍCULOS DE ANTONIO MACHADO Y LA AUSENCIA DE SU VOZ

Félix Población

Hace ya unos cuantos años, bastantes, pude consultar en la valiosa hemeroteca del diario La Vanguardia alguno de los artículos que Antonio Machado publicó en este periódico durante su estancia en la ciudad en 1938.  A Barcelona llegó Machado procedente de Valencia en el mes de abril y allí residió junto a su madre, su hermano José, su cuñada Matea y las tres hijas de ésta hasta que se vieron obligados a tomar el camino del exilio al comienzo del año siguiente. Un exilio muy corto pues don Antonio falleció el 22 de febrero en Collioure, antes de que acabara la guerra que, con el frío invernal de aquella diáspora, adelantó la quiebra de sus pulmones de fumador empedernido. 

Teniendo en cuenta que desde el 8 de noviembre de 1937 ya La Vanguardia dedicó su portada a parte del texto del discurso con el que el poeta sevillano clausuró el II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas, en el que se le ha llegado a ver en imágenes en movimiento, era deseable desde hace tiempo que el diario, en edición conjunta con el Ayuntamiento de Barcelona, publicara por fin todos los artículos que don Antonio escribió para el periódico durante la Guerra Civil. Creo haberlo sugerido en algún artículo, dada la importancia de ser los últimos textos publicados por el poeta. 

La edición  es ya una tardía realidad y es de agradecer que se haga con ese primer texto de su discurso como apertura del libro (Sobre la defensa y difusión de la cultura. El poeta y el pueblo), al que siguen 28 más. El último de los artículos, que lleva como titular el que agrupó a varios de los publicados (Desde el mirador de la guerra), apareció el 6 de enero de 1939. Semanas después, entre los más de 100.000 republicanos españoles que entre el 28 de enero y el 10 de febrero salieron del país por la estación francesa de Cerbere hacia el exilio, se encontraba Antonio Machado con los suyos, bajo una fría intemperie invernal que hizo aún más dura esa diáspora. Tratándose de un episodio histórico de los más dramáticos de nuestra historia contemporánea, no dejaré de lamentar que no haya sido llevado nunca al cine, teniendo a don Antonio y a otros escritores, políticos e intelectuales republicanos como protagonistas. 

Una doble introducción en catalán y en castellano abre esta edición,  escritas por el periodista Josep Playá Maset y la creadora de la Fundación Antonio Machado en Collioure, Monique Alonso. Es de destacar que entre los textos del libro figura una alocución en la radio del poeta de Campos de Castilla. Se trata de la emisión patriótica difundida a través de La Voz de España desde la capital de Cataluña, cuya publicación nos hace lamentar que no se conserve o no se haya localizado la grabación correspondiente con la voz del poeta, tal como escribí en ¿Encontraremos algún día la voz perdida o enterrada de Antonio Machado?.

Como publicamos en este mismo DdA no hace mucho, en una vieja maleta conservada en el garaje de la casa de Vicente Aleixandre apareció "una pequeña caja redonda con un carrete de alambre (utilizado en las grabaciones de los años treinta y cuarenta), en aparente buen estado, en el que figura la anotación: G.L. Radio Stentor, Buenos Aires, 1933, del que no se conoce el contenido, ya que aún no ha podido ser reproducido". Las iniciales podría ser las del poeta García Lorca, que viajó a Buenos Aires ese año e intervino en alguna emisora de la ciudad.

Puede que alguna vez se recuperen las voces de dos de nuestros poetas mayores, apagadas la una en el exilio y la otra en una fosa clandestina de su tierra natal como símbolo de tantas otras voces asesinadas para que fueran pasto del olvido y seguro de impunidad de quienes las mataron.

DdA, XXII/6237

LA CANTINA DE ABLAÑA Y EL ABANDONO DE UN PATRIMONIO HISTÓRICO


Alberto nos pone con su artículo ante una fotografía que está en la memoria de este Lazarillo, cuando con motivo de las fiestas del pueblo sufrió de niño, una vez más, el pánico que sentía ante el estallido de los voladores. Apenas recuerda más, pero sí que, voladores aparte, aquella fue una corta y divertida estancia en la que, entre otras vivencias, tuvo la de probar el vino de misa en la vieja iglesia parroquial, muy cerca de la casa de una de las primas de su padre en donde pasó algunos días de un lejano verano rural. Lamentable el abandono patrimonial que denuncia Alberto.

Alberto Alonso

Una pena, era la única superviviente en la línea del Vasco de Oviedo a Collanzo, y era el último bar que quedaba en el pueblo, en el que hubo, según me comentaron, hasta 17 bares cuando se trabajaba en los pozos de Llamas y Nicolasa. Me parece que, tal como están las cosas, es poco probable que la tal cantina vuelva a ser abierta.
Mi mujer y yo empezamos a ir por allí hace bastantes años, porque nos habían dicho que era un sitio donde se comía muy bien y a buen precio. Era verdad, a veces invitábamos a algún pariente o amigo y siempre quedábamos plenamente satisfechos, no solo de la comida sino de la amabilidad de quienes atendían el bar y, en general, del ambiente que había en el local, que estaba entonces regentado por Geli y por Miguel, ayudados por Seila, hija de Geli. Tenían mucha clientela y era un lugar muy acogedor donde fácilmente trababas conversación con cualquiera, con el añadido de que conservaba todo el encanto de la vieja cantina del tren, algo muy difícil de encontrar en estos tiempos.
Desde la pandemia de coronavirus redujimos mucho lo del salir de bares, no obstante, algún sábado o domingo íbamos hasta Ablaña a tomar un vino por la mañana y a charlar de todo y un buen rato con los clientes habituales que conocíamos.
Cuando se jubilaron Geli y Miguel, Seila se hizo cargo del bar, con su compañero, pero dejaron de dar comidas tal como se hacía antes, y dado que la gente sale cada vez menos de casa y a que el pueblo de Ablaña viene a menos, la clientela ya no era la misma, de tal forma que, por ésta o por otra razón, la tan característica y acogedora cantina, que tenía también dos agradables terrazas cubiertas, está cerrada desde hace aproximadamente un mes.
Vaya este escrito en recuerdo y agradecimiento a quienes mantuvieron la cantina como tal durante muchos años, y en especial a los que la regentaron desde que mi mujer y yo empezamos a ser clientes.
NOTA: Pego a continuación una foto antigua de los edificios de la estación, en la que se ve en primer lugar la cantina y más allá la propia estación, que fue demolida, como probablemente lo será la cantina. Estamos viendo una absoluta falta de respeto al patrimonio histórico. En Ablaña hay varios edificios de interés en estado de absoluto abandono, entre ellos la estación y los almacenes de Renfe muy próximos a la cantina de la que hablo.

DdA, XXII/6237

¿CÓMO SE PUEDE CELEBRAR UN BLOQUEO TOTAL DE PETRÓLEO A CUBA?

Asistencia alimentaria china a Cuba

Tere Felipe

Es difícil, profundamente difícil, comprender cómo algunas personas en Cuba, puedan sentir algo que se parezca a la felicidad o la esperanza ante una noticia tan devastadora, como lo es la posibilidad que el gobierno fascista de Trump, considere un bloqueo total de petróleo contra nuestra isla. Es una condena concreta a la oscuridad. O ante el solo rumor, reportado por Reuters, de que México pudiera replantearse el envío de combustible.
Celebrar esto es ser insensible hasta lo inconcebible. ¿En qué mente cabe alegrarse de que pueda faltar la luz en los hospitales, donde un niño lucha por su vida o un abuelo necesita un respirador? ¿De que se apaguen los quirófanos en medio de una operación haciendo aún más dura la ya difícil vida cotidiana?
De aquellos que viven fuera, alimentados por el rencor, la maldad y la cobardía; uno lo puede esperar… Pero, ¿cómo explicar esta posición en alguien que está dentro, que respira este mismo aire, que camina por estas mismas calles? El desabastecimiento de combustible no solo golpeará al gobierno, es de cobardes pensar así para justificar un bloqueo total; quebrará la columna vertebral de la sociedad. Afectará a tu abuelo, a tu amigo, al médico que trabaja contra el tiempo, a tu vecino. Te afectará a ti, que hoy pareces verlo como un espectáculo lejano.
No les tenemos miedo alguno… Cuba, sin duda, vencerá. Porque su pueblo ha resistido lo inimaginable. Y cuando esto pase, porque pasará, quedará grabado en la memoria colectiva el rostro de quienes, en la hora más crítica, no solo se cruzaron de brazos, sino que sonrieron ante la desgracia ajena y desearon más dolor para los suyos. Ante el sufrimiento infligido al pueblo, no habrá perdón fácil. Y no debe haber olvido para aquellos que quisieron mal a la patria y a su gente. ¡Venceremos!

DdA, XXII/6237

viernes, 23 de enero de 2026

LA "PROTECCIÓN" QUE PRESTÓ LA DICTADURA A LAS CHICAS "INMORALES" HASTA 1985

 Los reformatorios ocultos de Franco para reprimir a chicas ‘inmorales’: 

La historiadora Carmen Guillén, investigadora pionera del Patronato de Protección a la Mujer, publica un libro en el que analiza una de las instituciones represoras del franquismo menos conocidas, la que encerró en centros regentados por órdenes religiosas a adolescentes que no habían cometido ningún delito. Perduraron hasta 1985, con financiación estatal, después de que el Partido Socialista ganara las elecciones de 1982 por mayoría. Aparte de la pérdida de una buena parte de la documentación  sobre estas instituciones, Guillén hace constar igualmente que hubo un gran silencio de las supervivientes marcado por la estigmatización, el tabú y la culpa. El Patronato no sería nada sin las congregaciones religiosas femeninas. Todo pasaba por ellas, explica la investigadora. El perdón por ello de estas organizaciones sigue siendo una asignatura pendiente.

Carmen Guillén, profesora de Historia de la Ciencia en la Universidad de Castilla-La Mancha. |  Foto cedida
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Marta Borraz, El Diario

Cuando Carmen Guillén (Mazarrón, 1988) acabó la carrera y el máster de Historia no había oído hablar del Patronato de Protección de la Mujer. No había rastro en las aulas, artículos o manuales que había leído de la institución que desde 1941 encerró a las adolescentes que transgredían las normas morales del franquismo. Lo descubrió “casi por casualidad”, rastreando información en un archivo sobre la prostitución durante la dictadura. Este silencio en torno a una de las instituciones represivas más longevas del régimen, que incluso sobrevivió al propio dictador, ha empezado a romperse hace poco.

Las voces de las mujeres que pasaron por estos centros, regentados por monjas de órdenes religiosas, se suman a un interés creciente de la historiografía. Pero en 2021, cuando Guillén publicó la primera tesis doctoral[1]sobre el Patronato, apenas había referencias sobre el organismo, encargado de reeducar a la “mujer caída o en riesgo de caer” que no se adaptara al férreo molde de mujeres sumisas, esposas y madres abnegadas que la dictadura pensaba para ellas. Todo ello lo analiza la historiadora, profesora de Historia de la Ciencia en la Universidad de Castilla-La Mancha, en Redimir y adoctrinar. El Patronato de Protección a la Mujer, que publica con Crítica este miércoles.

Cuando empezó a investigar sobre el Patronato apenas encontró información, pero fue tirando del hilo hasta que fue capaz de reconstruir su historia. ¿Qué es lo que más le llamó la atención cuando conoció lo que fue realmente?

La desproporción tan grande que había entre lo que había supuesto y el silencio que lo rodeaba. Fue una institución que sobrevivió al régimen y al propio dictador y que encerró a decenas de miles de mujeres, pero no se sabía nada. También me sorprendieron los diez años extra que vivió el Patronato en democracia y que siguiera activo hasta 1985 con financiación estatal. No era capaz de entender cómo eso había podido existir y ni social ni políticamente fuéramos capaces de mirarlo de frente.

¿Cómo puede ser que de una institución represiva que se alargó durante cuatro décadas no hubiéramos oído hablar hasta hace poco?

No hay un único motivo. Hay un problema de fuentes documentales que tiene que ver con que buena parte de la información que se conservaba en el archivo se perdió por culpa de una inundación. Eran 1183 cajas de las que hoy solamente tenemos 31. Lo que queda, además, está afectado por la Ley de Protección de Datos, lo que impide consultar documentación hasta pasados 50 años, por lo que no podemos acceder a la última década del Patronato.

Ha habido también un problema con las fuentes orales porque, aunque ahora mismo se está rompiendo, ha habido un gran silencio de las supervivientes marcado por la estigmatización, el tabú y la culpa. Cuando empecé solo había una, Consuelo García del Cid, que quería explicar su historia. Muchas no se lo han contado ni a sus maridos ni a sus hijos. Por último, la narrativa que se creó sobre lo que es una víctima de la represión franquista se asocia a los fusilamientos, el exilio o las cárceles, pero hay otras violencias que no se han tenido en cuenta o no han interesado a la historiografía.

Un grupo de mujeres que pasaron por los centros del Patronato de Protección de la Mujer de Madrid y Barcelona durante una sesión de la Comisión de Investigación sobre la Pederastia en la Iglesia del Parlament | EFE/Marta Pérez
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¿Hasta qué punto esto se debe a que sus víctimas fueron mujeres?

Tiene que ver 100%. Cuando la represión franquista empezó a articularse a nivel de discurso historiográfico se hizo principalmente hacia la víctima masculina y las violencias que vivieron las mujeres tendieron a invisibilizarse. Este tipo de represión como la que efectuó el Patronato, que es menos tangible porque es moral y sexual, ha quedado en un segundo o tercer plano. Todo esto ha cambiado en los últimos años, pero todavía una gran parte de la población no sabe lo que fue, principalmente porque no está en los planes de estudio y porque desde el Estado todavía no se han dado pasos suficientes para reconocerla. Poca parte de la población sabe, además, que los centros siguieron abiertos hasta 1985, bien entrada la democracia.

Durante los diez años que el Patronato siguió funcionando más allá de la dictadura, ¿cambiaron en algo sus métodos de reclusión y castigo?

Se mantuvo exactamente igual que en sus primeros años. Su supervivencia tiene que ver con que la Transición estaba ocupada en otros procesos ajenos a la represión femenina y también con que el Patronato, aunque parece que tiene una fecha de inicio y de fin, es parte de un fenómeno que venía sucediendo desde hace décadas e incluso siglos. Este tipo de instituciones llevadas por congregaciones religiosas de supuesta asistencia a mujeres fueron comunes desde el siglo XVII y XVIII. Es algo que en la vida social y cultural española estaba muy integrado, así que nadie se lo cuestionó. El Patronato se camufló muy bien en la estructura social.

De hecho, asegura que la propia sociedad había interiorizado las creencias que lo hicieron posible.

Sí. El Patronato existió porque había un sustento social muy potente, la gente se convirtió en su mejor aliada y una especie de cómplice. Sin eso no habría podido actuar tanto y tan bien. La estructura estaba muy ramificada con mucho personal a su cargo, pero la parte clave es la base social, los cimientos de la institución. Se había asimilado tanto el discurso de lo que era ser una buena y mala mujer y lo considerado desviado de lo femenino que la sociedad era la que denunciaba a las chicas para entrar. Era una especie de control panóptico ejercido por sus propias familias y vecinos, aparte de autoridades.

¿Qué tenía que hacer una joven para acabar internada en un centro?

Prácticamente cualquier cosa. He visto expedientes tan absurdos y ridículos como que salía con un músico, tenía demasiados amigos, llegó a altas horas de la madrugada a casa o, literalmente, ‘suspira demasiado por los hombres’. Cualquier divergencia del modelo de moralidad impuesto que no fuera estar casada, querer ser madre, ir a la iglesia y ser sumisa y abnegada podía ser calificado de inmoral. En la fase final nos encontramos también causas de disidencia política, mujeres que empezaban a pensar más allá del ideario franquista.

Un concepto tan resbaladizo como la moralidad fue el que guio la actuación de la institución, lo que la convertía en prácticamente incontrolable ¿no?

La línea es tan difusa y tan ambigua que cabía de todo. La inmoralidad en su sentido más amplio es el motivo que nos encontramos en muchísimos expedientes. Es esta categoría la que articuló todo el sistema de control y, además, permaneció inamovible durante todos los años del régimen, incluso en su fase final, en los años del desarrollismo, cuando a pesar de la época del destape, el Patronato siguió reproduciendo un parámetro tremendamente conservador. Esto no cambió ni en la Transición. Hay una anécdota que ilustra el abismo que había entre la nueva realidad social que se abría y lo que sucedía en los centros: una interna siempre cuenta que encontró un trabajo fuera y que, cuando volvía al centro, vio un día en un kiosco una portada de Interviú y llegó escandalizada diciendo que iban a encerrar a la mujer que salía en la portada.

¿Cómo eran las condiciones dentro?

Básicamente se basaban en el silencio y el trabajo. El objetivo era reeducarlas en la moralidad católica, así que la religión tenía un peso muy importante en la vida cotidiana, con rezos constantes y misas diarias. Sabemos que las internas hacían trabajos para empresas, algunas muy conocidas como El Corte Inglés o Iberia, que seguramente no sabían de dónde procedían estos artículos que encargaban. Lo que cuentan las mujeres que han pasado por los centros es que había unas condiciones de vida bajas, pasaban frío y hambre. No podían tener un contacto libre con las familias, a veces les permitían hacer llamadas pero siempre con una religiosa delante y les controlaban las cartas.

Las congregaciones religiosas femeninas regentaban los centros en los que internaban a las mujeres. ¿Cuál era su papel?

Absolutamente central, el peso real de la institución lo llevaban ellas. Se organiza en base a Juntas locales y provinciales, pero realmente las religiosas son las que marcan la vida dentro, todo pasa por ellas. El Patronato no sería nada sin ellas. Por eso también es desconocido porque, aunque el nombre no se haya oído mucho, sí se sabe el papel que han desempeñado las monjas en nuestro país desde hace mucho. Yo lo primero que hice cuando conocí el Patronato fue preguntarle a mis abuelas y las dos me dijeron lo mismo: no habían oído hablar de él, pero sí sabían que vivían bajo la amenaza de los adultos de que ‘si nos portábamos mal, nos llevarían con las monjas’.

Es significativo que de la treintena de cargos de la Junta Nacional solo tres estuvieran ocupados por mujeres, pero ellas fueran las que las reprimieran en el día a día.

Sí, reproduce el marco patriarcal del franquismo. Son mujeres quienes ejercen el control y el adoctrinamiento sobre otras mujeres. Había muchas congregaciones detrás, aunque las más destacadas fueron las Adoratrices del Santísimo Sacramento y de la Caridad y las Oblatas del Santísimo Redentor. Todas cedieron su arquitectura a la causa. Venían haciendo esto mucho tiempo atrás.

¿En qué sentido?

Son congregaciones que tienen un peso fundamental en España desde hace siglos y que empezaron con ese discurso de supuesta ayuda y protección de la mujer. Las prácticas que venían haciendo desde hacía tiempo son las que aplican durante el periodo franquista, no es algo nuevo, no es que las congregaciones religiosas tengan que formarse para ver cómo van a gestionar el Patronato. Es importante abrir la concepción de lo que es esta institución porque va más allá del franquismo, es un intento constante a lo largo de la historia de dominar el cuerpo y la conducta de las mujeres, algo que se ha hecho en nombre de la religión, el Estado o la medicina considerando sus conductas pecado, delito o patología.

Muchas de estas congregaciones siguen en activo, incluso con programas en los que trabajan con mujeres y por los que reciben subvenciones públicas. ¿Cómo lo valora?

Soy historiadora, no sé exactamente lo que hacen ahora, pero entiendo y espero que sea diferente a lo que hacían. En cualquier caso, ellas cargan con el peso de su historia y por eso es tan importante que den pasos adelante hacia el perdón real a las supervivientes.

El año pasado la Conferencia Española de Religiosos (Confer), que agrupa a las congregaciones, organizó un acto con este objetivo en el que las superioras reconocieron su papel y pidieron perdón, pero fue rechazado por las víctimas. ¿Lo entiende?

Lo que sucedió fue un perdón a medias. Por un lado, porque no aceptaron la apertura total de sus archivos, que es lo que necesitamos para poder hacer una comisión de investigación y para que las propias supervivientes accedan a sus expedientes. Por otro lado, deberían nombrarse todas las violencias que hubo dentro de la institución y en ese acto hubo cierta censura a la hora de que las mujeres hablaran de robo de bebés o intentos de suicidio de las internas. No fue un perdón real. Sigue siendo una asignatura pendiente.

Cada vez hay más visibilidad e investigación en torno al Patronato, pero ¿qué queda?

Rellenar las piezas del puzzle. Ahora mismo estamos haciendo una reconstrucción desde los márgenes y con lo que podemos a nivel de archivo, pero no sabemos el número exacto de mujeres afectadas o de centros. Nos faltan muchas piezas fundamentales. Lo que necesitamos es que desde el Estado se impulse una comisión de investigación y lo que están pidiendo las supervivientes es ser reconocidas como víctimas de la represión franquista.

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Notas Asturias Laica
-Sobre Carmen Guillén en el blog de Asturias Laica
-Tesis doctoral Carmen Guillén

El Patronato controló la moral femenina a través de un sistema carcelario”. Entrevista a Carmen Guillén, (2023)
«El Gobierno ya está trabajando en un acto de reparación para el próximo mes de septiembre», Cristina Hernández, directora del Instituto de las Mujeres (2025)
Consuelo García del Cid, Carmen Guillén y Ana Martínez Pérez en el Encuentro por la memoria de las supervivientes del Patronato de Protección a la Mujer 

[1] El Patronato de Protección a la Mujer: Prostitución, Moralidad e Intervención Estatal durante el Franquismo (2018) PDF

ASTURIAS LAICA  DdA, XXII/6236

EL FUNERAL DE AYUSO POR LAS VÍCTIMAS DE ADAMUZ Y EL ODIO


Lazarillo

Hemos sabido, por la presidenta de esta comunidad autónoma, que Madrid celebrará una misa funeral por las 45 víctimas del accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en Adamuz. Esta individua, máxima responsable de la muerte en el abandono de más de 7.291 ancianos en las residencias a consecuencia del COVID, da a conocer la noticia al poco de que el Gobierno de la nación señale el próximo día 31 para la celebración de un funeral laico en Huelva, de donde eran naturales o residentes el 63 por ciento de los viajeros fallecidos. Supongo que el arzobispo de Madrid, a quien la presidenta ha solicitado el funeral, estará encantado de que se oficie esa misa, sin considerar que ya no estamos en los tiempos de la dictadura en que esos eran los únicos funerales posibles y que quien lo propone es, como máxima autoridad de una comunidad autónoma, la persona que de continuo, y por más que probable instigación de su jefe de gabinete, está favoreciendo con sus provocadoras declaraciones e iniciativas un clima de odio contra la izquierda y las ideas progresistas que encuentra su constatación en una de las páginas de la encuesta Mapa de Odios que con motivo de las I Jornadas Internacionales Contexto y Acción se acaba de presentar*.

*Es de agradecer que el presidente del gobierno andaluz, compañero de partido de la presidenta madrileña, no comparta la instrumentalización política del dolor de los familiares de las víctimas que ésta insidiosamente protagoniza cuando se acaba de rescatar a los últimos viajeros fallecidos.

DdA, XXII/6236

BORO: DESCOSIFICAR A LOS ANIMALES PARA HUMANIZARNOS A NOSOTROS MISMOS

 No se trata de prestar asistencia a los animales para negársela a los humanos, escribe Natalia Menéndez a propósito del rescate del perro Boro y su vuelta a casa gracias a un magnífico equipo de búsqueda. Se trata de dejar de tratar como cosas a quienes sienten y padecen como nosotros. Se trata de descosificarlos a ellos para humanizarnos a nosotros mismos. Porque nacer humano, no lleva necesariamente asociada la cualidad de ser humanitario o compasivo con el vulnerable. Esto se nos suele olvidar y es necesario enseñarlo con orgullo, sin vergüenza o miedo a ser criticado. Un superviviente llamado Boro, entre el dolor y el desgarro, nos da una razón para la esperanza: ellos también importan. Importan mucho y eso nos hace más humanos.


Natalia Menéndez del Valle Rodríguez

Cuando el pasado 18 de enero de 2026 dos trenes colisionaron en Adamuz (Córdoba), dejando 43 muertos y decenas de heridos, algo pasó desapercibido en la narración de la catástrofe. No hubo información oficial sobre los otros animales que también eran viajeros a bordo.

Entre las terribles noticias que nos llegaban de muerte y desolación, se abría paso la historia de Boro, un perro mestizo con mirada dulce que viajaba en el vagón 7 del Iryo, junto a Ana y su hermana Raquel. Cuando el desastre llegó, sus humanas lo protegieron del tremendo impacto pero, aterrorizado, se escapó.

La historia de supervivencia de Boro y su impacto social, nos plantea cuestiones muy interesantes a partir de las cuales podemos reflexionar sobre nuestra relación con los otros animales y sobre si sufrir por todas las víctimas, también por Boro, nos hace más o menos humanos.

Richard Ryder, psicólogo y filósofo británico acuñó el término "especismo" en 1970 y lo definió como "la discriminación o explotación de ciertas especies animales por los seres humanos, basada en la presunción de superioridad de la especie humana". Desde entonces, por lo menos para los animales que habitan en nuestros hogares, nuestra percepción social ha ido evolucionando en términos de progreso moral. Somos muchos, cada vez más, los que consideramos a nuestros animales amigos leales e insustituibles pilares fundamentales de nuestras vidas, familia.

Este contexto de catástrofe que golpea y desgarra, se ha estado intentando instrumentalizar, en clave peyorativa, indignándose porque una relevante parte de nuestra sociedad acompañe a Ana y Raquel en su amor y preocupación por Boro, y que se exijan también protocolos, medios y asistencia para las otras víctimas no humanas de las emergencias.

Se aprovecha la ocasión para, nuevamente, tildarnos de frívolos, insensibles e inhumanos a quienes también sufrimos por ellos y con ellos. A pesar de esas reiteradas críticas malintencionadas, a menudo procedentes de quienes no sienten empatía ni por sus semejantes ni por los desiguales y permanecen cegados por un antropocentrismo incapacitante, el progreso social, ético y legal sigue imparable su marcha.

Boro es un símbolo claro de esa España moderna, inclusiva y empática que nos enorgullece. Abre informativos y su búsqueda nos tiene en vilo. Entre tanta tristeza y desolación generalizada, su historia brilla como un faro. Es una historia real, de lealtad y de amor, de un amor de doble dirección.

Cuando el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (2009), reconoce a los animales como seres sintientes, cuando nuestro legislador descosifica legalmente a los animales (2021) o la evidencia científica, plasmada en las Declaraciones de Cambridge (2012) y de New York (2024) sobre la conciencia animal, nos dice que los animales no humanos poseen los sustratos neurológicos necesarios para tener conciencia, se constata que estamos en el lado correcto de una falsa disyuntiva. Porque no se trata de prestar asistencia a los animales para negársela a los humanos. Se trata de dejar de tratar como cosas a quienes sienten y padecen como nosotros. Se trata de descosificarlos a ellos para humanizarnos a nosotros mismos. Porque nacer humano, no lleva necesariamente asociada la cualidad de ser humanitario o compasivo con el vulnerable. Esto se nos suele olvidar y es necesario enseñarlo con orgullo, sin vergüenza o miedo a ser criticado.

El especismo no es un error que cometamos por ignorancia. Es una pesada herencia moral que arrastramos desde hace siglos y que se perpetúa porque encaja perfectamente con la lógica del poder. Es la forma en que nos hemos organizado: como un proyecto exclusivamente humano. Somos nosotros, importamos solo nosotros. Los demás animales existen en el espacio y en el lugar que nosotros les permitimos. Consumen los recursos que nos sobran. Sobreviven en los márgenes de lo que hemos decidido que es suficiente y digno de protección para ellos, y sin pasarse de sensibleros.

Durante siglos, hemos justificado esta estructura violenta de opresión hacia otras especies – y hacia muchos sectores de la nuestra también– con argumentos como su irracionalidad o sus supuestas diferencias en comparación con nosotros (aunque, en mi opinión, siempre salimos perdiendo). Claramente, éstos no dejan de ser excusas, argumentos especistas para mantener nuestro statu quo dominante y privilegiado.

Un superviviente llamado Boro, entre el dolor y el desgarro, nos da una razón para la esperanza: ellos también importan. Importan mucho y eso nos hace más humanos.

Mientras tanto, querido Boro, no sabes la felicidad que nos produce tu rescate y el reencuentro con tu familia.



 PÚBLICO  DdA, XXII/6236

¿PADECE DEMENCIA FRONTOTEMP0RAL DONALD TRUMP?



Félix Población

Donald Trump en Davos acaba de dar estos días una imagen que induce a preguntarse una vez más por su estado de salud. Mostraba hematomas en ambas manos, por lo que los rumores no se dejaron esperar*. También fue noticia reciente que quien fuera médico del vicepresidente Dick Cheney, Jonathan Reiner, solicitó una investigación sobre el estado de salud mental de Trump.  Lo que aquí sigue puede que muchos lo hayan pensado, sin ser médicos, a la vista de los modos y talante de quien ha llegado a la Casa Blanca a más avanzada edad que ninguno de sus predecesores (79 años). El doctor Héctor L. Brisbie, que es o ha sido director de Investigación en Salud Pública en Colorado, asegura lo siguiente en el Canal Astillero, presentado por el periodista mexicano Julio Astillero: Donald Trump no llegará como primer mandatario al Campeonato Mundial de Fútbol de este año que se celebrará en su país, México y Canadá, puesto que se lo impedirá la demencia frontotemporal que padece. El doctor explica en el vídeo detalladamente los síntomas de esta enfermedad neurodegenerativa que se pueden advertir en el comportamiento del actual inquilino de la Casa Blanca y que se refleja en cambios conductuales, cognitivos y motores. Tiene Trump, según el doctor Brisbie, señales inequívocas de desinhibición conductual, un control ejecutivo deteriorado y una apreciable confabulación mental que lo hace prodigarse en mentiras que da como verdades. También se perciben en su relación social incoherencia comunicativa y deterioro en la organización del lenguaje, entre otras características propias de ese tipo de dolencia. Su conducta es fluctuante, pasando de periodos de somnolencia a otros de gran actividad, apreciables los primeros a mitad del día y los segundos antes de esa hora o ya de madrugada. La intervención del doctor en Canal Astillero merece ser escuchada, pues en ningún momento habla Héctor L. Brisbie de la posibilidad de que Donald Trump sufra demencia frontotemporal. Las del doctor son afirmaciones rotundas, asegurando que el mandato del presidente no pasará de este primer semestre, dado que desde hace diez años se pueden advertir indicios de la enfermedad, si bien no tan notables como ahora.

*TRUMP EN DAVOS

Lo que presenciamos en Suiza no fue un discurso político. Era una radiografía
Michael Jochum*
En el Foro Económico Mundial de Davos, Donald Trump no se limitó a avergonzar a los Estados Unidos frente a sus aliados; reveló, con claridad clínica, la patología que ahora define su presidencia y la patología de sus partidarios activamente anhelan. La fanfarrona, el agravio, las amenazas finamente veladas, el fanfarrón adolescente disfrazado de fuerza: esto no es deriva o declive. Ese es el punto.
Aquí está la peligrosa verdad que finalmente se centra después de Davos: el trastornado Trump en ese escenario es exactamente el presidente que sus seguidores quieren. No toleran el caos; lo requieren. No excusan la crueldad; la aclaman. No malinterpretan las posturas geopolíticas de la propiedad de tierras y la guerra; las ven como prueba de dominio. El espectáculo es la sustancia.
Lo que hace que este momento sea único peligroso no es sólo la depravación de un hombre. Son los millones que miraron esa actuación y pensaron, finalmente, alguien que habla por mí. No nos enfrentamos a un político convencional o a una plataforma opuesta. Nos enfrentamos a un movimiento animado por:
El racismo incrustado en "Make America Great Again", que siempre se ha traducido como Hacer a América Blanca otra vez.
La misoginia que ondeó "Agarralos por el coño" como charla en el vestuario y llamó histeria de responsabilidad.
El antiintelectualismo que confunde la crueldad con la fuerza y trata el conocimiento como debilidad.
Una cosmovisión provincial, empapada en agravios que confunde las torpezas con liderazgo y la exclusión con la soberanía.
Trump no es una pesadilla por accidente. Es el presidente más desprevenido, incondicional y deshonrado en la historia estadounidense por diseño. Un fanático. Un odioso. Un sexista. Un xenófobo. Un hombre con la madurez intelectual y emocional de un niño de cinco años. Está mentalmente enfermo. Es un mentiroso patológico que miente sobre sus mentiras. Está obsesionado con atacar verbalmente a Hillary Clinton, y revela su profundo racismo a través de su constante y obsesivo desprecio de Barack Obama. Donald Trump es una vergüenza para la humanidad.
Nunca he escuchado —ni estoy escuchando— una sola razón coherente, racional, inteligente, informada, educada, moral, basada en hechos, cuerda, madura, patriótica o políticamente válida para apoyar a este “presidente analfabeto, ilegítimo, mentalmente enfermo, con boca de pez. "Lo que sí escucho, fuerte y feo, es resentimiento, odio a sí mismo, rabia impotente, y la alegría de la gente que parece perversamente orgullosa de haber puesto en peligro a todos en este país.
Esto ya no es izquierda contra derecha. La verdadera pregunta es si normalizamos esta enfermedad colectiva—o la extirpamos antes de que haga más metástasis.
Cada vez que alguien dice, "Pero la economía... y esos ilegales... ” para justificar su apoyo, escucha atentamente. Te están diciendo exactamente en qué parte del reflejo de Trump se ven a sí mismos.
¿Las buenas noticias? Los espejos pueden romperse. Pero solo si dejamos de mirar hacia otro lado.
*Michael Jochum: No es solo un baterista: Reflexiones sobre el arte, la política, los perros y la condición humana

  
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