martes, 20 de enero de 2026

NOS QUIEREN IGNORANTES Y APOLTRONADOS EN UN ABORREGAMIENTO COLECTIVO

Leo con retraso el artículo que publicó este pasado sábado, como hace semanalmente, el escritor Antonio Muñoz Molina en el diario El País sobre la educación y me parece digno de subrayar los que sostiene en las últimas líneas a propósito de los buenos profesores, la última líneas casi contra el triunfo de la barbarie y la ignorancia: Los buenos profesores -dice Antonio Muñoz- sufren el descrédito, la postergación y el asedio porque son una barrera, casi la última, contra el triunfo de la ignorancia y la barbarie, de la amnesia colectiva y el cinismo insidioso para el que todo da igual, salvo la ansiosa satisfacción de cualquier capricho instantáneo. Nos quieren ignorantes, groseros, sectarios, ansiosos, apoltronados, narcisistas, aislados cada uno en su paraíso virtual, insolentes y mansos en nuestro aborregamiento colectivo. En la Guerra Civil, los fascistas españoles tenían predilección por fusilar maestros. Ahora se trata de volverlos irrelevantes, de despojarlos de su dignidad y de los medios necesarios para su trabajo hasta que claudiquen y se rindan, o esperen desmoralizados a jubilarse.


Antonio Muñoz Molina

Cabe la triste posibilidad de que la educación, en España, no le importe a nadie, salvo a algunos profesores no vencidos por el desaliento ni aquejados en exceso por las oscuridades depresivas, a algunos alumnos y alumnas misteriosamente poseídos por el deseo de aprender, a algunos padres y madres de convicciones humanistas, y a unos cuantos ilustrados sueltos que siguen sosteniendo la extraña convicción de que el saber es un ingrediente de la libertad y también de la dicha. Son ilusos convencidos de que el ser humano, para alcanzar la plenitud de sus facultades, necesita un aprendizaje en ocasiones arduo que le ayude a comprender racionalmente el mundo, a reconocerse en la humanidad de los otros, a situarse en el espacio gracias a la geografía y en el tiempo gracias a la historia. Sin tal aprendizaje no hay posibilidad alguna de distinguir entre las cosas ciertas y los embustes, entre la astronomía y la astrología, entre la evidencia fiable y la propaganda religiosa o política, entre la justicia y la injusticia, la democracia y la tiranía.

No nacemos de la nada ni somos los primeros ni los únicos en el mundo. Desde que salimos de nuestra deliciosa condición prenatal y submarina empezamos a aprender, porque nuestro equipaje genético no nos provee con la mayor parte de las capacidades que otros animales ya tienen al nacer. Aprendemos por nosotros mismos, y aprendemos de los adultos y los niños que nos rodean, y sin los cuales nuestro aprendizaje quedaría malogrado y nuestras posibilidades de sobrevivir serían irrisorias. La mayor parte de las cosas un ser humano no las aprende solo: ni a caminar, ni a hablar, ni a leer ni a escribir. Y quien nos enseña no es el transmisor mecánico de un conocimiento, o de una destreza, o de una pantalla. Aprendes de quien amas y te ama. Después del padre y la madre, el buen maestro te enseña no solo porque sabe las cosas que necesitas aprender, sino porque pone un fervor cordial en esa transmisión, sea en una escuela de párvulos o en un aula de Instituto.

Las religiones, las ideologías racistas, las tradiciones sagradas, dividen a los seres humanos en jerarquías según ellos innatas: los hombres por encima de las mujeres, los nobles de los plebeyos, los fieles de los infieles, los ricos de los pobres, los blancos de los negros. La convicción ilustrada es que todos los seres humanos, tan diferentes entre sí en inclinaciones y caracteres, poseen una misma dignidad y un conjunto de capacidades que no están marcadas por el origen, sino que se descubren y se van desarrollando través de la buena salud y la enseñanza sólida e igualitaria. Solo así se puede lograr que cada uno y cada una den lo mejor de sí, al ejercer destrezas y formas de talento científico, técnico o creativo que de otro modo se habrían frustrado, y por lo tanto habrían empobrecido la propia vida y a la comunidad.

PABLO BARRIO, LOS ÚLTIMOS SEGUNDOS DE VIDA DE UN JOVEN MAQUINISTA


Lazarillo

Desde el mismo momento en que supe de las circunstancia del choque, al descarrilar en una dirección dos vagones de cola de un tren con el tren que en ese momento se cruzaba en dirección contraria, pensé y sigo pensando en esos pocos segundos que el maquinista del segundo convoy, el Alvia que circulaba desde Madrid a Huelva, tuvo para enfrentarse al brutal impacto a 200 kilómetros por hora y tener conciencia absoluta de que eran los últimos segundos de su vida, joven y entusiasta por los trenes, la música y la fotografía. Pablo había estudiado trompa en el conservatorio de Alcorcón, ciudad en la que residía junto a su madre, profesora jubilada. Era ingeniero electrónico y llevaba cinco años como maquinista de Renfe. Su mayor pasión era la fotografía. De hecho, la única imagen suya de la que disponemos es una instantánea en la que aparece con su cámara en un país posiblemente tropical. Como consecuencia del impacto, Pablo Barrio salió despedido de la cabina, después de haber experimentado, diez minutos antes de llegar a Córdoba -en donde debería ceder según lo programado la conducción del tren a un compañero-, los segundos más angustiosos que puede sufrir un ser humano, consciente de que su muerte iba a comportar también la de muchos viajeros.

DdA, XXII/6233

LA MEDIA DE EDAD MENTAL DE LA EXTREMA DERECHA ES LA EDAD MEDIA



Lazarillo

No se esperaba otra cosa del principal partido de la extrema derecha en España. Su líder aprovecha el más grave accidente ferroviario en la reciente historia del país para criticar al Gobierno, y su partido mantiene la agenda política habitual, sin suspenderla en señal de respeto a las víctimas de la tragedia. Me parece que debería bastar para que en las próximas citas electorales autonómicas, en Aragón y Castilla y León, el electorado lo tuviera en cuenta. El Roto ha sabido ilustrarlo como acostumbra. Lo peor es que esta gente, después de haberse sentado en los gobiernos autonómicos colaborando con la derecha, puede llegar a sentarse en el Consejo de Ministros con esa media de edad media mental propia de la Edad Media. Así un país sólo puede ir hacia atrás, como ocurrió en nuestro pasado y vivieron las generaciones que nos precedieron. Una derecha democrática debería evitarlo, pero lo que tenemos es una derecha que reniega de la memoria democrática, como la propia extrema derecha. Aplíquese a la democracia española lo escrito por mi admirado José Saramago: Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir. 

DdA, XXII/6233 

NUEVA GORRA VISERA PARA LOS ESTADOUNIDENSES: MAKE TRUMP GO AWAY


Félix Población

Donald Trump insiste en apropiarse la Tierra Verde, que es lo que significa en danés Groenlandia, la isla situada en la zona nororiental de América del Norte. Por momentos habla de ocuparla y por momentos habla de comprarla, así, a las claras. Añade a continuación que esta perspectiva tiene su razón de ser porque está en juego la seguridad interior del país ante la presencia de China y Rusia en el Ártico. Frente a esta aspiración, algunas naciones de la OTAN a la que pertenecemos han mandado a unos cuantos militares a Groenlandia por si Trump se atreve a atacar a soldados de su OTAN y acaba por herirla de muerte. Más tarde el inquilino de la Casa Blanca amenaza con imponer aranceles a los países que se opongan a su decisión y hayan mandado soldados. Alemania, de inmediato, retira a los cuatro militares que puso en la Tierra Verde en señal de rendido vasallaje, por si la amenaza se cumple. Queda con ello más en evidencia de lo que sabemos lo poco o nada que significa la soberanía de Unión Europea. La dirigencia política, tanto en Groenlandia como en Dinamarca, reiteran una y otra vez su rechazo a las pretensiones colonialistas de Donald Trump en pleno siglo XXI. Mientras estamos en estas, se ha puesto de moda popularizar entre la ciudadanía groenlandesa una gorra visera roja a la americana que tiene al frente bordada las siglas MAGA y la bandera de la isla a los costados. A diferencia de las que usan los cada vez menos seguidores del presidente Donald Trump con su decreciente popularidad, (Make America Great Again, Hagamos fuerte a América), la gorra visera groenlandesa se explica así: Make America Go Away (Hagamos que América se vaya). Por otra parte, en Estados Unidos, Minneapolis y otras ciudades no dejan de manifestarse el personal en protesta por el asesinato de una mujer por un agente de Inmigration and Customs Enforcement. Bernie Sanders*, el senador independiente del Partido Demócrata, señaló que esa muerte no fue un accidente: fue el resultado previsible de una política que habilita el uso de la fuerza federal como herramienta ordinaria de control interno. Cuando esto ocurre, el problema deja de ser un “incidente”. Pasa a ser una forma de gobernar. Si una agencia administrativa actúa como fuerza armada interna, el uso de la violencia se normaliza y la rendición de cuentas se posterga o se diluye. La protesta social se convierte en un problema de orden y la militarización del territorio aparece como respuesta legítima. Por todo esto y por lo que pueda proseguir debemos confiar y esperar que la próxima gorra visera en la cabeza de los estadounidenses adopte las siglas MTGA, o sea Make Trump Go Away. Será la mejor manera de que la ciudadanía vista su cabeza con el pensamiento más razonable para aquel país y el planeta todo. Hace mucha falta que la gente de Estados Unidos se arrope de razón frente a los delirios neoimperialistas de su primer mandatario.

*Por cierto, Sanders le ha preguntado a Trump, caso de ocupar Groenlandia, si adoptará los mismos beneficios sociales que se tienen en Dinamarca y en la isla: Atención médica gratuita, educación universitaria gratuita, 52 semanas de licencia parental remunerada, cinco semanas de vacaciones pagadas


DdA, XXII/6233

LA FALTA DE RESPETO DE JULIO IGLESIAS A LAS MUJERES


"Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer". ¡Huea! Coacciones y abusos ya tal -escribe Torres-, pero con lo de faltar al respeto hay tantos vídeos que sólo con ellos podría ilustrarse un programa especial sobre babosos, testosterona y derecho de pernada. Presentadoras que ríen incómodas mientras Julio les soba el culo y las caderas. Entrevistadoras que intentan apartar la cara mientras Julio les va plantando lametazos por cojones. Periodistas que asistían, atónitos, a la entrada triunfal del cantante en un hotel y al modo en que iba repartiendo besos y pellizcos a todas las jóvenes que se le cruzaban por delante: admiradoras, empleadas, camareras, clientas, lo que fuese. Le va, le va, le va...

David Torres

En el comunicado que hizo público el pasado viernes, Julio Iglesias respondía a las acusaciones de agresión sexual con una frase digna de figurar en la pizarra de un oftalmólogo. Sus abogados, sus consejeros, sus amigos, su esposa, su mucama incluso, deberían haberle advertido de que la frase en cuestión era una patada en los ojos, pero tampoco puede esperarse que un millonario que rateaba 350 euros mensuales a unas empleadas del hogar -que, por lo visto, eran chicas para todo- disponga de un gran asesoramiento técnico y legal. La frase, breve y rimbombante, merecería que Julio la cantase con ese ramoneo espasmódico -una mano freudiana en el micro y otra en la boca del estómago, napoleónica- que ha hecho las delicias de tantos sordos y sordas. Dice así: "Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer". ¡Huea!

Coacciones y abusos ya tal, pero con lo de faltar al respeto hay tantos vídeos que sólo con ellos podría ilustrarse un programa especial sobre babosos, testosterona y derecho de pernada. Presentadoras que ríen incómodas mientras Julio les soba el culo y las caderas. Entrevistadoras que intentan apartar la cara mientras Julio les va plantando lametazos por cojones. Periodistas que asistían, atónitos, a la entrada triunfal del cantante en un hotel y al modo en que iba repartiendo besos y pellizcos a todas las jóvenes que se le cruzaban por delante: admiradoras, empleadas, camareras, clientas, lo que fuese. Le va, le va, le va, le va, le va. Si estas exhibiciones de pavorreal en celo sucedían en público y ante las cámaras, imagínense lo que podía suceder en privado y en su casa. Ya le vale.

Buena parte del estupor con que se ha recibido la publicación de las denuncias viene del aplauso masivo con el que desde siempre le hemos reído las gracias a nuestro cantante más internacional. De haberlo convertido en un meme sonriente y lo sabes. De haberle amputado el apellido para nombrar un mes veraniego, como si no hubiera existido Cortázar. Y, sobre todo, de haberlo celebrado como nuestro mamarracho ibérico predilecto, la única competencia seria del rey Juan Carlos en el campo del ligoteo desenfrenado, del folleteo indiscriminado y universal. Antes de preguntarnos por la caída de nuestros ídolos, quizá deberíamos preguntarnos qué ídolos de mierda hemos ido exportando al extranjero y con qué clase de porquería hemos ido levantándolos.

Menos mal que, para quienes no entendíamos la peculiar dinámica amorosa de Julio Iglesias, han salido unos cuantos expertos a explicarla. El cantante Francisco, por ejemplo, asegura que "es una buena persona, siempre ha sido un caballero con todo el mundo". Dejando aparte el adverbio y más aparte la intimidad del hogar, hay que tener un concepto bastante primitivo de la caballerosidad para aceptar bajo ese epígrafe los tocamientos y baboseos de un señor que, en presencia de una mujer, no puede dejar quietas ni la lengua ni las manos. Francisco debe de referirse a esos caballeros medievales que iban por ahí montados a caballo con una lanza fálica, escogiendo muchachas entre los trigales y beneficiándoselas en un pajar. En el empalagoso cancionero de Julio Iglesias, hay bastantes letras que hablan de estas cosas, de desfloraciones, de estrenar unos labios de niña, de ser un truhan y un señor.  

Sin embargo, hablando de muchachas y de niñas, la mejor explicación de todas la dio Ramón Arcusa, del Dúo Dinámico, un grupo cuyo mayor éxito, no lo olvidemos, es Quince años tiene mi amor. En una entrevista en Telemadrid digna de figurar en el próximo especial de Nochevieja, Antonio Naranjo le preguntaba por unas polémicas declaraciones hechas días atrás mientras le iba dictando palabra por palabra un guion para que rectificara: sólo tenía que repetirlo. A lo mejor la conexión no era buena, a lo mejor no le dio la gana, pero el caso es que Arcusa vino a decir que el roce hace el cariño, que cuando una violación se repite muchas veces, pues ya hay una relación. Naranjo, pobrecillo, no sabía dónde meterse y al final parafraseó a su invitado por si alguien no lo había entendido: "Suena un poco raro decir que, si te violan muchas veces, es que lo acabas aceptando". 

Casi sin pretenderlo, mientras intentaban ridiculizar a unas pobres trabajadoras que se atrevían a denunciar a un millonario todopoderoso, Arcusa y el mamporrero oficial del PP estaban contando una versión de aquel chiste, machista hasta la médula y asqueroso a más no poder, que habla de una mujer que va a la comisaría a denunciar una violación. "¿Cuándo la han violado?", pregunta el policía. "Dos veces", responde la mujer. "Ayer y mañana". "¿Cómo que mañana?". "Sí, es que he quedado". En Telemadrid lo contaron otra vez, sólo que mucho mejor. Con letra y música de Julio Iglesias. ¡Huea! 

PÚBLICO  DdA, XXII/6233

DE SUMISIONES EN TIEMPO DE AMENAZA O NUESTRO REFLEJO EN LOS CHARCOS


José Ignacio Fernández del Castro

«Nos vamos a calar hasta los huesos. ¡Vaya un chaparrón!. ¡Quién lo hubiese esperado, con una noche tan serena cuando salimos de casa!. Pero ¿en qué estará pensando Freddy?. Ya han pasado por lo menos veinte minutos desde que se fue en busca de un coche.» George Bernard SHAW 
(Dublín, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, 26 de julio de 1856 – 
Ayot St. Lawrence, Hertfordshire, Inglaterra, 2 de noviembre de 1950) 
Premio Nobel de Literatura 1925Oscar al Mejor Guión 1938 por Pigmalión: 
Queja de la hija con la que se inicia Pygmalion (1913).

Aquí estamos aguantando el chaparrón, como en el inicio de la obra teatral que a Shaw, recogiendo los ecos de  Ovidio, acabaría por valerle un Oscar de Hollywood... Y la verdad es que, a veces, muchas veces, uno siente que, como la hija de la historia, no sabemos más que quejarnos y esperar que Freddy se apure para solucionarlo todo.

Es un mal principio... “Nuestro chaparrón”, el chaparrón que a nos empapa, tiene responsables con nombres y apellidos (sí, por ejemplo, Trump y sus invitados a ese personalista Consejo Internacional de Paz que ahora quiere inventarse para que los países más ricos puedan intervenir en la “resolución de los conflictos internacionales” a cambio de gestionar la reconstrucción): hay unos dioses tonantes, alejados del mundo en sus cielos particulares desde los que lo controlan todo a su antojo (en realidad, los amos del mundo, esos poderes económicos que estimulan y avalan dichas prácticas), que han conjurado las nubes para que viertan toda el agua aquí y ahora, y, además, nos hacen ceder impermeables y paraguas para garantizar su mayor comodidad… Y sí, hay unos supuestos expertos en meteorología que no supieron (ni quisieron, ni pudieron) interpretar las isobaras para prevenir lo que se nos venía encima; hay unos especialistas en arquitecturas eficientes e impermeabilizaciones varias que no pudieron (ni quisieron, ni supieron) garantizar a tiempo nuestra adecuada protección... Nosotros mismos, aún sabiendo que ahí estaba la amenaza, salíamos cada día alegremente desprevenidos como si alguien fuese a arbitrar un aplazamiento eterno. O como si el control de la comunicación meteorológica no fuese a general sumisión ante el diluvio.
Y, ahora, que ya empezamos a estar calados hasta los huesos, en vez de unirnos para buscar entre todos las mejores protecciones, seguimos esperando por algún Freddy que se apure a traernos un coche en el que, al menos nosotros (¡cada cual que se busque la vida!), podamos encontrar refugio...
Mientras, la lluvia sigue, con su amenaza universal de que, cuando amaine, se perpetuará su lúgubre siembra de fiebres, gripes y neumonías... Que ya están aquí.
Pero seguimos... Aguantando el chaparrón. Y aprovechando, al menos, los charcos para encontrar el verdadero reflejo de lo que somos.

GRITOS CON CITA Y GLOSA (LIX)  DdA, XXII/6233

lunes, 19 de enero de 2026

LA GUARDIA CIVIL IMPIDE A LA SEXTA GRABAR IMÁGENES DE LAS VÍCTIMAS MORTALES

Sabemos que las relaciones del director de Canal Red, Pablo Iglesias,  con el presentador de Al rojo vivo Antonio García Ferreras y directivo de La Sexta no son las mejores, pero esta información de Diario Red podría ser rebatida o desmentida, en todo caso, por el citado Canal. Se habla en ella de que reporteros de La Sexta trataron de conseguir imágenes del rescate de cadáveres de las víctimas mortales del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, algo que fue interceptado por la Guardia Civil. La zona era de acceso restringido, para la que los reporteros no contaba con permiso alguno. Rodrigo Romaneli firma la noticia en Diario Red. No se espera que se publique en otro medio, a pesar de la gravedad que supondría esa falta de respeto las víctimas y a sus familiares, de haber cumplido su propósito el citado canal:


La emisión en directo de un especial de Al Rojo Vivo dedicado al accidente de tren de Adamuz, que ha costado la vida al menos a 39 personas, con datos aún provisionales y posibilidad de que aumente según avancen las labores de rescate, vuelve a poner sobre la mesa la línea roja que separa el derecho a la información del sensacionalismo. Durante la cobertura del descarrilamiento del tren Iryo, La Sexta volvió a demostrar que el respeto a las víctimas y a sus familiares queda en un segundo plano frente a la necesidad de alimentar el “minuto a minuto” con carnaza televisiva.

Mientras los servicios de emergencia trabajaban contrarreloj en tareas de excarcelación —un proceso traumático y delicado donde la intimidad de las víctimas debería ser la prioridad— un equipo de reporteros se encontraba apostado en un terreno privado, grabando las labores de rescate a escondidas a través de una valla, cuando fue interceptado por la Guardia Civil. En el momento en que los agentes solicitaron documentación y permisos para emitir imágenes en una zona de acceso restringido, la narrativa del programa cambió de forma instantánea.

Mientras se producía la petición de documentos, las cámaras registraron toda la escena. El reportero, ante la solicitud de identificación, respondió que contaba con un permiso verbal del propietario de la finca desde la que estaban grabando. Desde el plató, Ferreras criticó la intervención de la Guardia Civil: “Bueno, pues nada, ahora se dedican a pedir la documentación del periodista de La Sexta, del jefe de informativos de  La Sexta Noticias en Andalucía y de Tano, nuestro cámara, que estamos ofreciendo esas imágenes.” En ese momento, el accidente de Adamuz dejó de ser el centro de la noticia y el foco se desplazó hacia el propio programa, que utilizó el incidente para presentarse como víctima de una supuesta persecución. Así, se desvió la atención de lo verdaderamente grave: el uso de la muerte y del rescate como material televisivo para sostener el share.

DdA, XXII/6232

FELIPE ALCARAZ SE DESPIDE DE "MUNDO OBRERO" DEFENDIENDO EL FRENTE AMPLIO

Durante muchos años, el escritor y exdiputado comunista andaluz ha venido manteniendo en la revista Mundo Obrero una siempre interesante columna de opinión a la que, con el comienzo de este nuevo año, acaba de poner punto final. La echaremos de menos, como cada vez se echa mas de menos a quienes, además de escribir bien, plantean y desarrollan criterios con los que coincidir o no, pero siempre merecedores de atención y reflexión. Vuelve a hacerlo Alcaraz en esta última ocasión a modo de despedida, haciendo constar que la dinámica dominante para ese frente amplio de la izquierda que tanto ha defendido y que tanto necesitamos ahora para hacer frente las derechas extremas, no va en la dirección adecuada cuando más se precisa del mismo. "La situación actual -escribe Felipe- puede conducir a un crecimiento de la derecha, al restablecimiento del bipartidismo y, en otro orden de cosas, a la imantación por parte del social-liberalismo de los proyectos alternativos y transformadores". Considera Alcaraz, dicho en román paladino y escuchado en un bar, según sus propias palabras, que "el malestar social no se solucione metiéndoles 200 euros en el bolsillo a los pobres”, sino a través de una lucha ideológica que cambie el sentido común popular". Piensa que no se ha olvidado esa lucha sino que se ha desestimado, "aceptando el marco de la ideología posmoderna y el marco de la política como mercado electoral". Vaya para Felipe Alcaraz nuestro más cordial abrazo*.


Felipe Alcaraz

Como quiera que ha pasado mucho tiempo “esperando a los bárbaros” (título de mi sección) y estos no han llegado, aunque hubieran podido ser una solución (poema de Cavafis), me despido de ustedes, al modo cordial con que lo hacían los actores al final de una comedieta. Ustedes disculpen y conste que cualquier error o salida de tono ha sido siempre responsabilidad de quien suscribe.

He de declarar, de un lado, mi admiración por el nivel de Mundo Obrero y, de otro, he de dejar aquí constancia de lo que significa, de lo que sigue significando esta publicación, en la trayectoria larguísima de la lucha de clases en España desde el punto de vista de la explotación y contra el dominio. Por eso, entre otras cosas, ha sido un honor publicar durante tantos años columnas y artículos de fondo, muchos de ellos en espacios privilegiados. Quiero decir que Mundo Obrero es quizás una de las herramientas esenciales a la hora de demostrar la presencia histórica actuante del Partido Comunista de España. Casi nada.

Mundo Obrero, en un alarde de libertad de prensa y de respeto a la opinión ajena, jamás me ha dicho lo que debía entregar o con qué limites argumentales. En todo caso, las coincidencias, que han proliferado, han sido causa del acuerdo común en línea editorial, tácticas y estrategias. Las disonancias ahí están, negro sobre blanco, como prueba de lo que digo.

En el último periodo, desde hace algunos años, junto a los textos aprobados por la dirección del partido, he defendido la forma “frente amplio”. No he podido considerar aceptable la organización de la izquierda transformadora en España a través de una “marca” basada en el hiperliderazgo, sin programa participativo y sin militancia real; en suma, sin democracia interna, sin apuesta por organizar todo lo que se mueve desde su propia mochila y sus propias determinaciones históricas. El nuevo sujeto político de la izquierda transformadora no puede ser una “marca” que absorbe y diluye todo lo anterior desde un puente de mando.

En este momento, ojalá me equivoque (nunca lo he deseado tanto), pienso que la dinámica dominante no va en la dirección adecuada, a pesar del esfuerzo en el que se han comprometido una serie de dirigentes, tanto del partido como de IU. La situación actual puede conducir a un crecimiento de la derecha, al restablecimiento del bipartidismo y, en otro orden de cosas, a la imantación por parte del social-liberalismo de los proyectos alternativos y transformadores.

Sé que muchos/as actúan de buena fe en el intento por cortar esa dinámica según la cual aumenta sin cesar la ultraderecha, el neofascismo, decreciendo al par, incluso desapareciendo, los proyectos transformadores. Pero buena fe no es sinónimo de acierto. Que conste que hablo fundamentalmente de la “marca”, como voz dominante de nuestro proyecto común. Y al detenerme en esa voz dominante, creo que comete un error político e ideológico. Dicho en román paladino (como lo he oído en un bar): “el malestar social no se solucione metiéndoles 200 euros en el bolsillo a los pobres”, sino a través de una lucha ideológica que cambie el sentido común popular. Y a mi juicio, y esta es una de las causas fundamentales de no seguir esperando a los bárbaros, creo que no se ha olvidado, sino que se ha desestimado la lucha ideológica, aceptando el marco de la ideología posmoderna y el marco de la política como mercado electoral.

Quizás es posible que se haya adoptado una estrategia electoral adecuada, cosa que dudo, de cara a las próximas generales (ya se han celebrado elecciones en las nacionalidades históricas que han aportado ciertos datos, no positivos), pero algunos, a estas alturas, no podemos arriesgarnos a una victoria en el terreno de juego de los adversarios, a pesar de que compartimos, y apoyamos, los esfuerzos que se están haciendo desde la actual mayoría en el Congreso para abrir paso a la instauración de un estado compuesto, plurinacional, frente al esquema recentralizador, y a veces tardofranquista, de la derecha.

Pero vuelvo al principio. Reitero que ha sido un honor publicar de manera permanente en este medio impar, que, por serlo, conserva todas las determinaciones que caracterizan el verdadero periodismo, absolutamente diferente del funcionamiento de ese otro periodismo que el poder ha amonedado en términos de oferta y demanda, de libertad de mercado y empresa, y no de libertad de opinión y expresión o de respeto a la verdad y honestidad informativa al margen y frente al poder. Hoy, en una gran parte del periodismo comercial, la mentira bien dicha equivale a la verdad.

Bueno, os doy un fuerte abrazo. Adiós “muchachos”, “compañeras” de mi vida. Seguimos en contacto y, desde luego, seguimos en la lucha. No podrán con nosotros. Somos invencibles precisamente porque no queremos parecernos a los vencedores.

*La editorial Atrapasueños y el Partido Comunista han editado todos los artículos de Felipe Alcaraz en el libro titulado como la sección que firmó en Mundo Obrero. Esperando a los bárbaros. Quizá ha dejado de escribirla porque ya están llegando.

DdA, XXII/6232

CRUCE FATAL DE TRENES EN ADAMUZ


Félix Población

Horas después de ocurrido el muy grave accidente por descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba), en la redacción de un diario de la extrema derecha ya se especulaba con la posibilidad de que el hecho hubiese ocurrido por deficiencias en las infraestructuras ferroviarias, tratando de responsabilizar al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible del trágico suceso, según se observa en la portada del digital. Sin embargo, el ministro advirtió desde el primer momento -a la espera de  las investigaciones que se realicen- que los expertos consultados le informaron de lo muy extraño y "difícil de explicar" del hecho, teniendo en cuenta que ese tramo de las vías había sido renovado recientemente y uno de los trenes era prácticamente nuevo. Lo que sí resultó a todas luces una fatal y trágica coincidencia fue que el tren que cubría el trayecto entre Málaga y Madrid descarrilara a las 19:39 horas a la altura de Adamuz, que tres vagones se salieran de la vía y provocaran el impacto y el posterior descarrilamiento -menos de veinte segundos después, sin posibilidad de evitarlo- del tren que circulaba por la vía contigua desde Madrid en dirección a Huelva, cayendo por un terraplén de unos cuatro metros de altura. Si el descarrilamiento se hubiera producido sólo en el primero de los trenes, sin posibilidad de coincidencia con el paso del segundo tren por la vía paralela, la gravedad del accidente hubiera sido mucho menor, dado que la gran mayoría de las víctimas se ha registrado en el tren que circulaba en dirección a Huelva. Lo que toca ahora mismo es respetar el dolor de todos los familiares de las personas fallecidas y heridas, cuando nada se puede saber hoy de las causas del primer descarrilamiento que originó el trágico accidente, aunque haya quienes desde la prensa de cloaca no tengan la decencia ni la delicadeza de hacerlo porque anteponen otros intereses al sentimiento de humanidad.

*Pasada o antes de la estación de Córdoba, a veinte minutos del lugar del accidente, el cruce en Adamuz no se habría producido porque uno y otro tren no circularían por vías paralelas sino por sus respectivas vías hacia Sevilla (Alvia) y desde Málaga (Iryo).

**He aquí, una vez más, a un sinvergüenza o, como diría Cervantes, un persona "vil y encanallada": "Por desgracia, y lamento decirlo, como en tantas catástrofes que nos han golpeado estos años, no puedo confiar en la acción de este gobierno", ha lamentando, alegando que "nada funciona bajo la corrupción y la mentira". (Santiago Abascal).

***Iryo, actor clave en la liberalización de la alta velocidad y señalada por sus trabjadores. (El Salto).

DdA, XXII/6232

EL TREN DE LEÓN QUE NO LLEGA A LEÓN


 

Ana Gaitero

Este domingo vivimos una jornada emocionante. Miles de personas desfilando pacíficamente por las vías del tren de vía estrecha que el Ministerio de Transportes quiere tapar para poner un autobús. Un sinsentido después de casi 15 años de obras, abandono, mentiras y promesas incumplidas. Queremos que el tren de FEVE, llegue hasta el centro de la ciudad. A la estación de Matallana, donde están los escudos de León y Vizcaya. Este tren nos une a la montaña, vertebra la ciudad y la zona metropolitana de la Universidad a Villaquilambre y nos hermana con Vizcaya a lo largo de cinco provincias. Si viviéramos en un mundo sensato se habrían unido provincias y comunidades para potenciar este medio de transporte, que durante casi un siglo alimentó de carbón la siderurgia vasca, para cohesionar territorialmente zonas despobladas con ciudades pequeñas y medianas y con la gran urbe de Bilbao. Apostar solo por la alta velocidad es negocio para las grandes empresas que compiten con Renfe, pero no es desarrollo. Es extractivismo de la movilidad. No es equidad. Nuestro tren del Torío no es un privilegio, es parte de la que debe ser una red de transporte moderna, es una necesidad para la montaña, para la ribera y para la ciudad. León existe, no está muerto.

DdA, XXII/6232