lunes, 15 de junio de 2026

EL MUNDIAL RESPETA MÁS LA CAJA REGISTRADORA QUE AL FÚTBOL


Ana Cardo

Con ocasión del Mundial de Fútbol ya en curso y en la jornada previa al primer partido de la selección española -decepcionante para un equipo al que se le da por favorito, digan lo que digan de su marca comercial los tediosos cronistas de nuestra televisión pública-, se nos ofreció por TVE un programa en el que se dieron rasgos biográficos de la trayectoria deportiva de cada uno de los integrantes de La Roja, empezando por su entrenador. Entre las preguntas que se le hicieron no pudo faltar una referida a las dos breves pausas para hidratación que el árbitro señala en cada uno de los dos tiempos de cada partido, pausas que el entrenador español considera necesarias si el calor aprieta y menos necesarias si no hay calor. Esas pausas se nos han querido vender como una atención a la salud de los futbolistas, cuando lo que prima, según el entrenador alemán Jürgen Klopp, son los intereses de los patrocinadores, con los tiempos de televisión dictando el ritmo del partido:  "Un partido de la Copa del Mundo debería fluir como un río. En cambio, estamos construyendo presas en medio de él para que los comerciales puedan pasar. Eso es peligroso para el espíritu del juego. El fútbol alguna vez fue el evento principal, pero ahora corre el riesgo de convertirse en la música de fondo de un espectáculo publicitario. Nos dicen que estos descansos son por el bienestar de los jugadores, y por supuesto la salud de los jugadores importa. Pero cuando el juego empieza a doblar sus rodillas ante los tiempos de la televisión, la gente va a hacer preguntas. El balón se supone que es la estrella. No un descanso comercial. La Copa del Mundo es la catedral del fútbol. Sin embargo, a veces da la sensación de que la hemos convertido en un centro comercial donde la caja registradora recibe más respeto que el propio partido. Si este es el futuro, entonces el fútbol ya no está siendo interrumpido por los anuncios. El fútbol se está convirtiendo en la interrupción entre los anuncios". Nada que añadir, salvo que la caja registradora podría acabar con el fútbol por aquello de que la codicia rompe el saco. Yo dejé de ver a La Roja en la segunda de las pausas y sólo lamenté que la modesta selección de un pequeño país africano que habla portugués no hubiera vencido al final. Sí le dieron a España una lección de humildad, como tituló un diario de aquel país.

DdA, XXII/6379

TATY ALMEIDA SE FUE SIN LOS HUESOS DE SU HIJO, PERO SIN DEJAR DE MILITAR EN LA VIDA

Lo último que le escuchó decir fue “mamá, ya vengo”. Ella miró el reloj y despotricó porque estaba por servir la comida. Alejandro salió. Y ya no regresó. Ese 17 de junio de 1975 empezó una búsqueda desesperada por ese hijo al que le habían arrebatado. Una búsqueda, de casi 51 años, que la llevó a golpear las puertas de los militares más poderosos y a reclamar siempre “justicia legal”, como le gustaba decir. A los 95 años falleció Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora y referente indiscutida del movimiento de derechos humanos. Se fue sin cumplir lo que más deseaba –acariciar los huesos de su hijo– pero sin dejar de militar un solo día por la vida.




Luciana Bertoia

Lydia Estela Mercedes Miy Uranga nació el 28 de junio de 1930. La llamaban “Taty”. Su padre, que se retiró con el grado de teniente coronel, integraba el arma de caballería; su madre era ama de casa. La familia, por el destino militar del padre, vivió en varias ciudades del interior hasta que se asentaron en Lacroze y Cabildo, pleno barrio de Belgrano. En su hogar, no simpatizaban con el peronismo. Las hermanas se casaron con integrantes de la Fuerza Aérea. Su hermano Carlos llegó a ser coronel del Ejército.

En Buenos Aires, Taty se recibió de maestra y, a los 21 años, se casó con Jorge Almeida, que también venía de familia castrense. Un accidente lo dejó fuera de las fuerzas, y se dedicó a trabajar como despachante de aduanas. Con Jorge tuvieron tres hijos: Jorge Martín en 1953; Alejandro Martín en 1955 y María Fabiana en 1956. El matrimonio duró hasta 1970. Entonces, Taty habló con sus hijos y les dijo que se iba a divorciar. Les pidió que consiguieran un trabajo y que terminaran sus estudios de noche. Ella empezó a trabajar como secretaria en un consultorio. Juntaba otros pesos haciendo encuestas: era una buena opción porque a ella le encantaba conversar con la gente.

Taty le consiguió empleo a Alejandro en Télam. Uno de sus cuñados era el interventor de la dictadura de la Revolución Argentina. Alejandro no dudó en organizar protestas contra su propio tío. Con el carnet de periodista, pudo cumplir un sueño: entrar a un recital de Joan Manuel Serrat, acercarse y regalarle una de las pulseritas que fabricaba. En 1974, Alejandro ingresó a trabajar al Instituto Geográfico Militar. Para entonces, estudiaba medicina en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP).

–Esta gorilita de mierda… Sin embargo, yo la quiero tanto– le decía a su mamá mientras la abrazaba.

Cuando lo desaparecieron, Taty empezó a peregrinar. Fue a golpear las puertas de militares conocidos: Orlando Ramón Agosti, Leopoldo Fortunato Galtieri, Albano Harguindeguy y Ramón Camps, entre otros. El 24 de marzo de 1976, ella tuvo cierta esperanza. Pensó que, con la irrupción de los militares –los conocidos de su familia–, iba a tener alguna respuesta. Nada de eso ocurrió. Tardó en sumarse a las Madres de Plaza de Mayo. Temía que la consideraran una espía por su entorno familiar.

Tomó coraje y se acercó a la Casa de las Madres, que estaba en la calle Lavalle. Lo primero que vio fue la pared repleta de los rostros de los desaparecidos. Por primera vez, sintió que la tragedia que estaba viviendo desde junio de 1975 no la afectaba únicamente a ella.

La atendió María Adela Gard de Antokoletz, entonces vicepresidenta de la asociación.

–¿A vos quién te falta?– le preguntó María Adela.

Taty hizo catarsis. Lloró, maldijo y finalmente se enojó con ella misma.

–No, mi hijita –la reprendió con cariño María Adela–. Cada Madre tiene su momento, y este es el tuyo.

En septiembre de 1979, hizo fila en Avenida de Mayo para denunciar la desaparición de Alejandro ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El 10 de diciembre de 1983, volvió a colgar la bandera argentina en su casa. Estaba esperanzada con la democracia.

A pesar de que las Madres querían una comisión bicameral, no dudó en ir a contar su caso a la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep). “Si me dicen que hay un brujo acá en la esquina con datos de Alejandro, yo voy”, argumentó entonces.

Dentro del movimiento de derechos humanos, Taty fue promotora de entender que la represión estatal no había comenzado el 24 de marzo de 1976. De hecho, a ella la había golpeado nueve meses antes.

“Yo me siento parida por Alejandro. Me bajó de esa burbuja en la que toda la vida había vivido. Y estoy muy orgullosa de que él haya sido quien me parió. Yo era una gorila fatal. Me afeité. Todo eso fue después de lo de mi hijo”, se sinceró en una entrevista para el Archivo Oral de Memoria Abierta.

“Es mentira eso que te dicen que el tiempo cura las heridas –continuó–: yo cada vez lo extraño más. Yo querría tener aunque sea un huesito de Alejandro”.

Una despedida

Taty no sabía que Alejandro escribía poesías. Encontró los textos en una agenda después del secuestro.

“Si la muerte me sorprende lejos de tu vientre, porque para vos los tres seguimos en él, si me sorprende lejos de tus caricias que tanto me hacen falta, si la muerte me abrazara fuerte como recompensa por haber querido la libertad, y tus abrazos entonces sólo envuelven recuerdos, llantos y consejos que no quise seguir, quisiera decirte mamá que parte de lo que fui lo vas a encontrar en mis compañeros. La cita de control, la última, se la llevaron ellos, los caídos, nuestros caídos, mi control, nuestro control está en el cielo, y nos está esperando. Si la muerte me sorprende de esta forma tan amarga, pero honesta, si no me da tiempo a un último grito desesperado y sincero, dejaré el aliento el último aliento, para decir te quiero.” La conmovió profundamente descubrir que Alejandro, a sus 20 años, sabía que iba a morir y se despedía de ella.

A lo largo de los años, Taty cumplió: fue encontrando parte de lo que fue Alejandro en sus compañeros. A través de ellos, supo de su militancia en el PRT. Ella solía recordar con gracia que una vez vio una estrella de cinco puntas y le preguntó a su hijo si era la estrella de David –totalmente ajena a la militancia por el socialismo que abrazaba su hijo–.

Con más pena, contaba otra anécdota: cuando fue a visitar a su hijo Jorge a España y juntos viajaron a Marruecos, ella les bajaba las chilabas a los hombres que se tapaban la cabeza con la intención de comprobar si alguno de ellos era Alejandro. No perdía las esperanzas de volver a abrazarlo.

No pudo encontrar los huesos de su hijo, como tanto quería. Tampoco pudo saber qué hicieron con él después del secuestro. Durante todas estas décadas, Taty siguió viviendo en el departamento de Palermo desde donde lo vio partir para no volver.

Defender la alegría como trinchera

Desde 2024, Taty presidió Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora. Como tal visitó a Cristina Fernández de Kirchner en su prisión domiciliaria. Fue la cara y el empuje de la mesa de organismos de derechos humanos, que organizó la masiva movilización del 24 de marzo pasado, al cumplirse medio siglo del inicio de la dictadura.

Ni la tristeza ni la derrota estuvieron jamás unidas a su nombre. Ella solía repetir “no nos han vencido” como un mantra. Gozaba de la compañía y las buenas charlas, como lo mostraba en cada emisión de ¿Qué me contás? por la AM750. Compartía el programa con “Charly” Pisoni y Paula Maroni, dos H.I.J.O.S. Para ella, era muy importante saber que las Madres habían pasado la posta de la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia.

En abril pasado, celebró y lloró cuando la Universidad de Buenos Aires (UBA) la distinguió con el honoris causa, que recibió rodeada de su hija Fabiana y sus nietos. “Le demostramos a (Javier) Milei que la resistencia continúa”, se entusiasmó.

Cada vez que recibía un reconocimiento, Taty imaginaba que Alejandro la miraba y se reía: “Mirá en lo que se convirtió la gorilita”. Tenía la tranquilidad de saber que su hijo estaría orgulloso de todo lo que ella hizo –por él y por tantos otros–. “Quisiera que me recuerden con mi carácter –chinchuda–, con mis discusiones y con esa alegría de vivir. Y esa alegría dársela a la que está caída por algún motivo”, dijo en la entrevista con la que Página/12 inauguró el ciclo de charlas por los 50 años del último golpe de Estado.

Taty no dejó nada librado al azar. Será despedida en la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (FOETRA), donde tantas veces festejó sus cumpleaños. El velatorio será el lunes, de 14 a 24, y el martes, 8 a 12, en Hipólito Yrigoyen 3171. No querían que llevaran flores, sino que ayudaran al sostenimiento del organismo que ella presidía. Taty estaba internada desde hacía casi tres semanas en el Hospital Italiano. El sábado había estado animada. Tanto que se maquilló y posó para unas fotos. También se tomó un rato para enviar un mensaje a este diario para pedir que se publicara una actividad sobre los 71 años de los bombardeos en Plaza de Mayo. Ella, que era una gorila depilada, como bromeaba.

“Luchadora incansable que honraste la vida”, la despidió CFK en X. “Taty querida, donde estés, con tu hijo Alejandro, descansando al fin en paz, queremos decirte que acá las locas seguimos de pie, y somos millones”, la saludaron sus amigas de Abuelas de Plaza de Mayo en un comunicado. “Gracias por enseñarnos que amar es resistir, que la única lucha que se pierde es la que se abandona y que no existe fuerza más grande que la del amor”, escribieron sus compañeras de la Línea Fundadora en redes sociales.

Su partida deja una herida profunda en el movimiento de derechos humanos y para gran parte de la sociedad que no olvida a sus desaparecidos ni perdona a los criminales. En cada marcha, el vozarrón de Taty seguirá gritando que los 30.000 desaparecidos están presentes. Como ella.

PÁGINA/12  DdA, XXII/3679

¡QUÉ FRÁGIL ES LA CIVILIZACIÓN CUANDO EL ODIO RECIBE UNIFORME!


Ángel Pedrosa

Hoy se está faltando el respeto al pensamiento progresista... de esto a lo siguiente hay un suspiro, no lo permitas.
No era una batalla.
No había trincheras en aquella plaza, ni mapas, ni generales inclinados sobre una mesa.
Solo una mujer.
Una mujer rodeada de risas ajenas, de dedos que señalaban, de ojos que aprendían demasiado pronto cómo puede humillarse a un ser humano.
Le cortaron el cabello.
Cayeron los mechones como si quisieran arrancarle también el nombre, la memoria, la costumbre de caminar erguida.
El suelo se llenó de hebras oscuras y el aire de silencio.
Después llegó el aceite de ricino.
No como medicina, sino como castigo.
No para curar, sino para exhibir.
La obligaron a tragar la vergüenza que pertenecía a sus verdugos.
Y las calles, esas mismas calles que habían visto mercados, juegos de niños y conversaciones bajo las ventanas, fueron convertidas por un instante en escenario de la crueldad.
Qué frágil es la civilización cuando el odio recibe uniforme.
Qué fácil resulta hablar de patria mientras se rapa una cabeza, mientras se obliga a alguien a beber el miedo, mientras la dignidad es arrastrada como un objeto inútil.
Pero el cabello vuelve a crecer.
La memoria también.
Y aunque los años levanten polvo sobre los nombres y las fechas, permanece la certeza:
ninguna bandera justifica la humillación, ninguna consigna absuelve la crueldad, ninguna victoria merece construirse sobre la vergüenza de los indefensos.
Por eso aún hablan las sombras.
No para pedir venganza, sino recuerdo.
Para que nadie confunda jamás la violencia con el honor, ni el fanatismo con la justicia, ni el poder sobre los débiles con la grandeza.
Y para que el amargo sabor de aquel aceite siga siendo, para siempre, una acusación.

LA VOZ DE ALMERIA DdA, XXII/6379

EL "GRITO HACIA ROMA" QUE GARCÍA LORCA ESCRIBIÓ POR EL PACTO VATICANO/MUSSOLINI



Paco Gallego

Hace unos días Luis García Montero recordaba que en un viaje regaló al Papa una edición de 'Grito hacia Roma' que Lorca escribió en 1929 cuando se enteró de los acuerdos entre el Vaticano y el régimen fascista de Mussolini. Los versos de Lorca no solo son terriblemente dolorosos sino proféticos.
Un fragmento*.

"Porque ya no hay quien reparte el pan ni el vino,
ni quien cultive hierbas en la boca del muerto,
ni quien abra los linos del reposo,
ni quien llore por las heridas de los elegantes.
No hay más que un millón de herreros
forjando cadenas para los niños que han de venir.
No hay más que un millón de carpinteros
que hacen ataúdes sin cruz.
No hay más que un gentío de lamentos
que se abren las ropas en espera de la bala.
El hombre que desprecia la paloma debía hablar,
debía gritar desnudo entre las columnas,
y ponerse una inyección para adquirir la lepra
y llorar un llanto tan terrible
que disolviera sus anillos y sus teléfonos de diamante.
Pero el hombre vestido de blanco
ignora el misterio de la espiga,
ignora el gemido de la parturienta,
ignora que Cristo puede dar agua todavía,
ignora que la moneda quema el beso de prodigio
y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán."
(fragmento de 'Grito hacia Roma', F. García Lorca)

*La imagen corresponde a la firma del 'tratado de Letrán' entre el cardenal Gasparri y Mussolini por el que, a cambio de reconocer al estado Vaticano independiente y soberano dentro de la ciudad de Roma, el papa acordaba enviar a los candidatos para el obispado al gobierno de Italia, requerir a los obispos que jurasen lealtad al Estado de Italia, antes de tomar el cargo y prohibir al clero tomar parte en la política. También volvió a imponerse la enseñanza de la religión católica incluso en los centros públicos, colocar el crucifijo en las escuelas y en los tribunales de justicia. Muchas gracias a Paco Gallego por compartir el poema y el motivo por el que García Lorca lo escribió .

DdA, XXII/6379

¿PARA CUÁNDO SERÁ EL PUENTE DE LAS PALOMAS LUGAR DE LA MEMORIA?*


Félix Población

Hace unos días volví a pasar, después de aquellos veranos en los que lo hacíamos cada año camino del suroccidente astur, por la carretera que comunica Piedrafita de Babia y Villaseca de Laciana, en el límite entre las comarcas de Babia y Laciana, donde está el impresionante Puente de las Palomas, situado creo que en el municipio de Cabrillanes. El puente cruza el río Sil, cuyo cauce discurre allí por una profunda hoz de 82 metros de altura. 

El interés geológico del lugar, por ser punto de observación del río Luna integrándose en el Sil, lo suelo pasar por alto ganado por la relevancia histórica que este puente adquirió durante la guerra y la dictadura franquista. Su hondo precipicio sirvió para arrojar a las víctimas republicanas de la represión, según testimonios orales y familiares, los únicos que han mantenido vivo a través del tiempo el significado memorial de este lugar.  

Me he enterado, por una información publicada hace más de seis meses, que Izquierda Unida (IU) tiene registrado en el Congreso de los Diputados una iniciativa dirigida al Gobierno del que forma parte para que se impulse la declaración del Puente de las Palomas como Lugar de la Memoria Democrática. Tal iniciativa se debe a la falta de respuesta que desde hace tiempo denuncian colectivos culturales y memorialistas de la montaña occidental leonesa, según leo.

En la carta presentada por IU se solicita información a la Dirección General de Memoria Democrática para saber si tiene previsto incoar los expedientes de declaración de todos los espacios señalados por el tejido asociativo y por la ciudadanía de la comarca. Se trata de doce lugares en total, cuya importancia testimonial, histórica y simbólica cumple —según Izquierda Unida— los criterios establecidos en la Ley 20/2022 de Memoria Democrática. Además del Puente de las Palomas, estarían otros enclaves como el Puerto de Leitariegos, en el que subsiste la denominada Línea Maginot Cantábrica, además de una fosa común. 

También figuran en el escrito los espacios de Caboalles de Arriba vinculados al asesinato de miembros de la junta vecinal, a los que se les recuerda en la Plaza de la Concordia, y la casa de Ramiro Pol, donde se decía que había una emisora clandestina con Radio Pirenaica, además de ser un centro de reuniones obreras

Otros lugares serían los de los destacamentos penales de Orallo y Villaseca de Laciana, vinculados al trabajo forzado de presos durante la dictadura. También, el cargadero de Villager, donde hubo fusilamientos y una fosa común, así como la Casa del Pueblo de la misma localidad, que fue bombardeada. Igualmente, la cascada de Lumajo, señalada por testimonios como lugar donde fueron arrojadas personas durante la guerra, incluido el caso de un vecino mudo muy recordado en la zona.

Por último, el prado de Villaseca, tradicional espacio de duelo donde las familias depositaban flores en recuerdo de personas desaparecidas y las Escuelas Graduadas de Villablino, construidas durante la República y posteriormente militarizadas.

La Dirección General de Memoria Democrática debería tener en cuenta, para cumplir con el requerimiento solicitado por Izquierda Unida hace medio año,  lo que toca hacer ahora antes de que un gobierno contrario a esa memoria democrática intente anularla. ¿O seguimos esperando a que sobre estos lugares venza el olvido que se les impuso durante ochenta años? "Si olvidamos que la democracia fue interrumpida por la fuerza, acabaremos enseñando a nuestros hijos que no hubo -ni hay- nada que recuperar".(Emilio Silva).

*Artículo publicado hoy también en el diario Heraldo de León.

DdA, XXII/6379

domingo, 14 de junio de 2026

COMO LA MANO ABIERTA QUE NO TRUNCA/ SU OFICIO DE SEMBRAR A TIEMPO Y LUEGO...

 


Raulito Torres/Aquí en La Habana

CAFÉ FÉNIX!!!
He visto la fatiga en los portales
y un cielo que se anuncia con estruendo,
pero también he visto, amaneciendo,
la obstinación secreta en los umbrales.
y en medio de esta plaza transparente
donde escasea el pan y sobra el día,
yo vuelvo a convocar la rebeldía
de un pueblo que no entrega su simiente.
Defiendo la esperanza como un fuego
que no se compra ni se vende nunca,
como la mano abierta que no trunca
su oficio de sembrar a tiempo y luego.
Defiendo el corazón que se hace ciego
a la fatiga larga del camino
porque conoce bien que en el molino
de cada esfuerzo crece la mañana:
a esta patria le sobran las sotanas,
que desparraman odio en el camino...
Yo creo en esa mano encallecida
que parte piedras sin pedir la gloria,
mano de anónima y larga memoria
que zurce redes, que levanta vidas.
La veo en las cosechas sumergida
y en el sudor que riega las ideas,
la veo firme donde el mar golpea,
la veo uniéndose en la sombra pura:
un continente mínimo perdura
si todas sus mitades son marea.
No nombro a esos hermanos que respiran
junto a nosotros sin pedir aplauso,
ellos conocen bien que en este arcano
las gratitudes callan y no giran.
Basta saber que afuera se conspiran
razones, luces, médicos, andamios,
mientras aquí, con actos cotidianos
sin alardear, el día nos sostiene:
la isla entera en cada mano viene
como un antiguo pacto entre sudarios.
Levántate, levántate, te digo,
patria con rostro de azúcar y espera,
que si el mundo nos da la espalda fiera
nosotros nos tenemos al abrigo.
Somos la sal que permanece, el trigo
que vuelve a germinar bajo el quebranto,
somos la fe del que construye, el canto
que enronqueció luchando noche a noche.
Creer en ti, Cuba, no es un reproche:
es levantar la aurora con el llanto.

DdA, XXII/6378

MARÍA SOSA, UN ANCIANA CUBANA DE 107 AÑOS Y SU MEMORIA DE "LOS DEMONIOS"

 

María: «Cuando necesite saber alguna cosa de Guantánamo, venga a verme» Foto: Jorge Luis Merencio

Más cercanos a los de tiempos de Matusalén que a los nuestros se antojan aquellos sucesos. Pero discurren como manantiales, contados por los labios de María Sosa. Algún que otro gesto expresivo y pinceladas de historia salpican las vivencias de esta cubana, que todavía mira sin lentes artificiales, como si el mundo no le hubiera dado 107 vueltas al sol desde que ella lo habita, a partir del 13 de junio de 1919. Es la menor de cinco hermanos, confirma la nacida en la ciudad de Guantánamo. «Mi madre, para sostenernos, tuvo que lavarle y plancharle ropas a gente de color blanco».

AQUELLA VIDA EN EL GUASO

Aunque viene de un siglo y más, su vida, contada en primera persona, es un torrente de lucidez. Vivencias como lechugas frescas acabadas de cosechar. Hasta los nubarrones de antaño se vuelven inconfundibles en la voz de la singular cubana.   

«Yo empecé a trabajar a los 13 años. Jacobina, una mujer del barrio, me llevó a la trillería de café que estaba en Agramonte entre Prado y Aguilera, casi en la esquina». Trillaban hasta los viernes. Los sábados y domingos había que encerrarse en las casas, «porque esos demonios de la Base Naval, venían y no respetaban a nadie. Tocaban puertas y, si lograban entrar, ni pensarlo».

«En tren llegaban al paradero. Los esperaban allí los buquenques, gente que les alquilaban caballos. Los gringos tomaban las calles. Pasaban a toda carrera, borrachos, eran insoportables». Dice que un joven guantanamero, apodado El Nene, un día «le metió una «trompá» a uno de esos engreídos, y lo tiró a la calle. Se formó un titingó tremendo».

Hubo otro lugar donde les salió el tiro por la culata. Muchachos del barrio les tiraron piedras y partieron una cabeza. Otros gringos vinieron a defenderlo, y los chicos los trataron igual. Salieron como el perro que tumbó la cazuela. Jamás volvieron allí».

El suceso, según María, tuvo lugar en la Loma del Chivo, nombrada así -aclara-, gracias al arria de esos animales que tenía Panchita Lanfernal. Dormían en el sótano de su casa de piso alto, y pastaban en un «sao» que se extendía hacia la parte de atrás. La gente los veía, y le pusieron a ese barrio: Loma del Chivo».

María, que vivió sus primeros 41 años en la seudorrepública, prefiere la Revolución. «Después del 59, tuve mis cinco hijos. Cuatro de ellos, pudieron hacerse profesionales: una doctora, una profesora, una economista y un ingeniero». «Ya no tuvimos que encerrarnos los sábados y los domingos, por temor a los soldados yanquis. De aquel país vienen los problemas del nuestro, porque, óyeme, es verdad que la vida está dura».

Su longevidad, María se la atribuye a «una dieta sana, que alternaba zanahoria, rábano, quimbombó, remolacha. «Viandas y verduras, pero en cantidad moderada», detalla, antes de hablar de sus descendientes, que son 22, desde hijos hasta bisnietos.

La vida de María es un silencioso acto de amor, resistencia y coraje. Amor que ella recibió y no se cansa de dar; que asoma tierno y valiente. Amor que es también del barrio y de quienes lo habitan. Amor que salva, María.

GRANMA  DdA, XXII/6378

EL PROBLEMA NO SON LOS CINCO DE ULM, EL PROBLEMA ES ALEMANIA

El problema no son los Cinco de Ulm, entre ellos una ciudadana española. El problema es Alemania. Durante décadas, Alemania construyó una identidad política basada en la promesa del Nunca Más. Sin embargo, Gaza ha revelado que el país que juró que nunca volvería a colaborar con crímenes de exterminio vuelve a encontrarse del lado de quienes los hacen posibles. Si quienes intentan impedir un genocidio terminan entre rejas mientras quienes contribuyen a hacerlo posible ocupan los despachos ministeriales, ¿quiénes son realmente los criminales?


Jaume Asens

Alemania prometió que nunca más sería cómplice de un genocidio. Hoy encarcela a quienes intentan impedir uno. Los Cinco de Ulm llevan meses en prisión preventiva por una acción, realizada en septiembre de 2025, contra instalaciones de Elbit Systems, una de las principales empresas armamentísticas que abastecen al ejército israelí. No están acusados de haber atacado a personas ni de representar una amenaza para la seguridad pública. Sin embargo, en el juicio que se está siguiendo contra ellos comparecen en jaulas de cristal y esposados. Mientras, permanecen sometidos a condiciones de detención que vulneran principios fundamentales del Estado de derecho y la presunción de inocencia.

Pero el problema no son los Cinco de Ulm, entre ellos una ciudadana española. El problema es Alemania. Durante décadas, Alemania construyó una identidad política basada en la promesa del Nunca Más. Sin embargo, Gaza ha revelado que el país que juró que nunca volvería a colaborar con crímenes de exterminio vuelve a encontrarse del lado de quienes los hacen posibles.

Y esta vez lo hace frente a un derecho internacional consolidado y contra resoluciones judiciales inequívocas. La Corte Internacional de Justicia ha dictado medidas cautelares de obligado cumplimiento para prevenir el genocidio en Gaza. Obligan no solo a Israel, sino también al resto de la comunidad internacional. A partir de ellas, ningún gobierno puede afirmar que ignoraba lo que estaba ocurriendo.

Cuando Alemania y EEUU continúan proporcionando apoyo político, diplomático, económico o militar a un régimen que se parece demasiado al que Europa prometió no volver a tolerar jamás, la cuestión de la responsabilidad deja de ser abstracta.

En derecho penal existe una figura bien conocida: la cooperación necesaria. Un crimen no lo comete únicamente quien aprieta el gatillo. También es responsable quien proporciona los medios sin los cuales ese crimen no podría cometerse. La justicia internacional ya ha aplicado este principio. El caso más conocido es el de Charles Taylor, expresidente de Liberia, condenado por facilitar armamento a grupos responsables de atrocidades masivas en Sierra Leona.

La pregunta resulta inevitable. Si los Cinco de Ulm están hoy sentados en el banquillo por intentar impedir que esas armas siguieran llegando a Gaza, ¿no sería más razonable preguntarse si quien debería estar sentado en el banquillo de acusados ante la Corte Penal Internacional junto a Benjamin Netanyahu es el canciller alemán Friedrich Merz o el presidente de EEUU? Incluso la inacción puede generar responsabilidad jurídica. Así lo reconoció recientemente el Tribunal de Apelación de Bruselas, en marzo de 2026, al advertir de que la pasividad de las autoridades belgas frente a lo que sucede en Gaza puede tener consecuencias legales. Pero el caso alemán va mucho más allá de la inacción. Estamos hablando de colaborar.

Quizá la respuesta a esa pregunta hay que buscarla en el pasado colonial de Alemania en Namibia. Quizá por eso Gaza ha abierto una herida tan profunda. ¿Qué ocurre cuando quienes sufren la deshumanización no son europeos sino árabes, musulmanes o palestinos? La respuesta la estamos viendo hoy. En Alemania, cada vez con más frecuencia, la criminalización se dirige contra palestinos, árabes, musulmanes e incluso contra judíos que rechazan identificar el judaísmo con las políticas del Estado de Israel.

Ochenta años después de Auschwitz, el problema no es que el antisemitismo haya desaparecido. El problema es que las estructuras mentales que hicieron posible la deshumanización se han desplazado hacia otros cuerpos y otros pueblos. Alemania prometió que nunca más permitiría que un pueblo fuera reducido a una categoría inferior de seres humanos.

Por eso el caso de los Cinco de Ulm importa mucho más de lo que parece. Si quienes intentan impedir un genocidio terminan entre rejas mientras quienes contribuyen a hacerlo posible ocupan los despachos ministeriales, ¿quiénes son realmente los criminales?

CTXT  DdA, XXII/6378

BELARRA Y MADRID


Félix Población

Falta casi un año para que se celebren las elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid. Con esta antelación, acabamos de saber que Ione Belarra será la candidata por Podemos a la presidencia de la Puerta del Sol. Lo acaba de comunicar este sábado durante la Fiesta de la Primavera que su partido ha celebrado este sábado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. No le ha faltado contundencia a Belarra para justificar su candidatura como cabeza de lista, después de que Podemos quedara sin representación en la Asamblea de Madrid en las elecciones de 2023. A quien se define como navarra de nacimiento y vallecana de adopción, le “come la rabia” por la “mierda de gobernantes” que lideran tanto la Comunidad como el Ayuntamiento de Madrid. Dice que se presentará “con toda la humildad, pero con toda la determinación” para pelear “por todos” los madrileños y por el “futuro” de sus propios hijos. Lo expresado son sentimientos que comparte sin duda un sector de la población madrileña, pero en buena medida el papel que le va a tocar jugar a Podemos no sólo va a depender de esto sino de la relevancia que pueda tener el candidato o candidata del del Partido Socialista -con la rémora del caso Zapatero, sea cual sea su desenlace-, una vez sabido que Mónica García será la cabeza de lista de Sumar, a la que quizá puedan estorbar las diferencias internas que afectan a su partido y su invisibilidad en el gobierno de Sánchez. Dar a conocer con suficiente antelación el nombre de Ione Belarra como aspirante a la presidencia de la Comunidad de Madrid, puede denotar una confianza absoluta en su persona y un ánimo recrecido para encarar esos comicios con quien es a todas luces una excelente parlamentaria en el Congreso, capaz de decir mucho y consistente en sus breves intervenciones, y cuya trayectoria ética hasta el momento no admite la menor sombra de duda. Me parece la mejor alternativa de la izquierda para encarar a la actual e indeseable presidenta, por reiterados que hayan sido los éxitos cosechados por Ayuso en elecciones anteriores, siendo como fue la máxima responsable de los llamados protocolos de la vergüenza.

DdA, XXII/6378

sábado, 13 de junio de 2026

EL DIARIO EL PAÍS APUESTA POR VOLVER A LA MILI


Lazarillo

Puede que esté equivocado, pero mientras en nuestro mundo se sigan publicando periódicos en papel, habrá todas las ediciones digitales que se quieran pero los diarios impresos en papel subsistirán. Lo digo porque los creo necesarios y porque en España parece que no van a surgir nuevos periódicos en esta modalidad. Hoy alguien comenta en las redes la portada del suplemento dominical del diario El País, advirtiendo que el giro a la derecha experimentado por el periódico de Prisa se refleja en esta portada de modo muy evidente, dado que sugiere la posibilidad de volver atrás con el retorno a un servicio militar obligatorio, decantándose así por un ardor guerrero -no se qué pensara Muñoz Molina, colaborador del periódico- que sería inimaginable en el diario progresista español en su quincuagésimo aniversario, celebrado por Javier Cercas con un libro que le da a El País la exclusiva de la democracia (El periódico de la democracia). Tal portada se entiende, sin embargo, sabiendo que Amber Capital, de capital judío con intereses en la industria del armamento a través de Indra, es el principal accionista del Grupo PRISA. Actualmente  posee un 29,72% del total de acciones de la compañía dueña de El País y la Cadena SER. Además, su fundador, Joseph Oughourlian, es también el actual presidente de PRISA y del diario El País. Lamentable que en España no exista al día de hoy un solo periódico progresista de difusión nacional publicado en papel, como ocurre en otros países europeos de nuestro entorno. Siento cada vez más vergüenza de la transición (transacción) española, con resultados periodísticos al cabo de medio siglo como el de esta ominosa portada en pro de la mili.

DdA, XXII/6377