miércoles, 7 de enero de 2026

EL PSIQUIATRA OTTO HERNBERG AFIRMA: HAY SIMILITUDES PSICOLÓGICAS ENTRE HITLER Y TRUMP

 Otto Kernberg... Psiquiatra experto en líderes malignos: «Hay paralelismos psicológicos entre Trump y Hitler»

ESTE PSIQUIATRA NORTEAMERICANO DE 97 AÑOS ES UNO DE LOS MAYORES ESPECIALISTAS DEL MUNDO EN EL ESTUDIO DE LOS TRASTORNOS DE PERSONALIDAD. HA INVESTIGADO EN ESPECIAL LA MENTE DE LOS LÍDERES MALIGNOS. OTTO KERNBERG TUVO QUE HUIR DE HITLER CUANDO ERA NIÑO. SABE MUY BIEN DE LO QUE HABLA. ENTREVISTA EN XLSEMANAL, FACILITADA POR EL CENTRO PSICOANALÍSTICO DE MADRID (CPM)



Kernberg, de 97 años, tiene un largo día a sus espaldas. La noche anterior, el psiquiatra viajó desde Estados Unidos a Europa, dio una conferencia de seis horas en una clínica en Alemania y después concedió una entrevista televisiva de una hora. A pesar de ello, no muestra rastro de cansancio cuando a las siete de la tarde se sienta para conversar. Otto Kernberg es uno de los psicoanalistas más importantes del último siglo y uno de los mayores especialistas en el estudio de los trastornos de la personalidad.
En 1939 huyó con sus padres de Viena a Chile; casi toda su familia fue asesinada en el Holocausto. En 1961 se marchó a Estados Unidos, donde ha sido Director del Instituto de Trastornos de la Personalidad en Nueva York y Profesor en la Universidad de Cornell. Es considerado uno de los teóricos más influyentes de la psicología profunda moderna.
XLSemanal. Con casi 11 años tuvo que abandonar Viena por ser judío. Hoy, como ciudadano estadounidense, ve cómo personas son deportadas del país y separadas violentamente de sus familias. ¿Qué despierta eso en usted?
Otto Kernberg. No me sorprende que Trump use esos métodos. No espero otra cosa de él. Pero me sorprende la falta de una reacción por parte de los políticos demócratas. Trump dice abiertamente que no es presidente de los estadounidenses, sino de los republicanos, que se siente obligado solo con ellos. Eso es exactamente lo que caracteriza a las dictaduras.
XL. ¿Le viene a la mente alguna imagen de su infancia?
O.K. Hay muchas. Recuerdo el momento en que nos expulsaron de la escuela. De repente quedó claro: ya no pertenecemos. Ya no había amistades entre niños judíos y no judíos, no había conversaciones normales. Por todas partes estaban esos carteles: «Prohibida la entrada a judíos y perros».
«CUANDO UN GRAN GRUPO DE GENTE CAE BAJO UN ELEVADO NIVEL DE ESTRÉS Y MIEDO, DESARROLLA UN COMPORTAMIENTO INFANTIL Y DEPENDIENTE»
XL. ¿Habló de ello con sus padres?
O.K. No, en absoluto. Mis padres intentaron protegerme. Nosotros, los chicos, lo arreglábamos a nuestra manera. Cuatro o cinco niños judíos robábamos dulces en las tiendas. Era terriblemente peligroso para los padres. Pero nos daba un sentimiento de libertad y protesta. Mucho más tarde, cuando mi familia vivía ya en Chile junto con cientos de otros emigrantes alemanes judíos, los jóvenes hablamos entre nosotros sobre nuestras experiencias. Solo entonces me di cuenta de la magnitud de lo sucedido.
XL. ¿Por qué hay gente que anhela los llamados 'hombres fuertes' en la política, aunque mientan y dividan?
O.K. Con esta pregunta hablamos de lo que en psicología se llama 'un gran grupo regresivo': sus miembros tienen la sensación de que son otros los que controlan el mundo y que ellos son sus víctimas y deben rebelarse. A menudo, uno de ellos recibe entonces la tarea de dominar ese mundo hostil. El grupo, cuando cae bajo gran nivel de estrés y miedo, no desarrolla un comportamiento adulto, sino patrones infantiles.
XL. ¿Qué desencadena ese estrés?
O.K. Detrás hay un sentimiento de impotencia, que en cierto modo es un subproducto de la democracia: uno está insatisfecho con las decisiones de la mayoría, no se siente escuchado. Hasta cierto punto es un sentimiento inevitable; todos lo hemos experimentado. Pero, cuando esta sensación se vuelve abrumadora, es un paso natural confiar en un líder grandioso y antisocial.
Retrato de un líder narcisista maligno
Estos líderes surgen cuando se pierden las estructuras sociales y hay grandes escisiones en la población. Los grandes grupos se vuelven regresivos y buscan un líder grandioso, agresivo y desconfiado del mundo exterior. El líder y ellos se retroalimentan, y eso les da libertad para llevar una conducta antisocial (atacar, destruir…) sin sentimiento de culpa. Kernberg asegura que la diferencia entre un estado dictatorial y uno totalitario es que en el dictatorial solo hay que obedecer, mientras que en el totalitario hay que amar al líder.
Personalidad narcisista paranoide
→Egocentrismo extremo, actitud de superioridad, tendencia a sentirse en competencia con los demás, devaluar a los enemigos, incapacidad para relaciones humanas profundas, manipulación, mentiras, conducta antisocial.
Alta inteligencia
→Grandes capacidades orales, carisma y seductor. Si carece de alta inteligencia, compensa su sensación de vacío con drogas, alcohol o sexo.
XL. ¿Por qué habla de un paso natural?
O.K. Porque los grupos regresivos siempre eligen líderes similares. Se ha estudiado psicoanalíticamente ese tipo de grandes grupos, de 150 a 300 personas. Y en poco tiempo todos tuvieron el deseo de elegir un liderazgo narcisista o paranoide.
XL. Es decir, eligen a una persona egocéntrica que quiere ser admirada o alguien que es patológicamente desconfiado y se siente perseguido.
O.K. Cuando el grupo está en una fase moderada, busca un líder del tipo abuelo amable con partes narcisistas. Que calma a todos y promete paz.
«TRUMP TIENE MIEDO DE PUTIN. EN CAMBIO, COMBATE A PEQUEÑOS ESTADOS COMO VENEZUELA Y COLOMBIA PARA HACERSE EL GRAN HOMBRE»
XL. ¿Y cuando el grupo está más agitado?
O.K. Entonces quiere un jefe paranoide que los confirme en sus miedos y los lidere contra el enemigo. Los grupos que están especialmente descontentos y se sienten bajo presión a menudo quieren a alguien que combine ambas cosas: lo narcisista y lo paranoide, es decir, alguien que, por un lado, quiere ser amado, pero también temido. A eso le corresponde una personalidad de liderazgo con narcisismo maligno.
XL. ¿Es Trump así?
O.K. Ciertamente parece querer ser amado por sus seguidores y al mismo tiempo se comporta de tal manera que numerosas otras personas lo combaten. Pero no puedo hacer un diagnóstico psiquiátrico si no lo he examinado. Por lo tanto, no sé si Trump sufre de narcisismo maligno en el sentido clínico. Podría ser que en su vida privada se comportara mucho más razonable y decentemente, aunque no lo creo. Como político, en cualquier caso, muestra rasgos de narcisismo maligno.
XL. ¿Cuáles exactamente?
O.K. Además de la necesidad de ser grandioso, está la agresividad, una sed de venganza casi patológica: Trump se siente rodeado de enemigos, persigue a todos los que alguna vez dijeron algo contra él. Otra característica es la deshonestidad con la que lleva a cabo la lucha contra sus supuestos enemigos. Para él es importante ganar, con qué medios no importa. Sus seguidores lo admiran por eso, porque Trump es valiente en su mentira.
XL. ¿Qué quiere decir con eso?
O.K. Trump les transmite la imagen de que miente por una buena causa: derrotar a una sociedad hostil y mentirosa que sienten que los amenaza, por así decirlo, con sus propias armas. Cuando niega el cambio climático o declara a los científicos enemigos del Estado, eso a los ojos de sus seguidores es una señal de su valentía.
Retrato de un buen líder
Aplicable tanto al líder de una compañía como al líder político de una nación, entre los que Kernberg menciona al presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt.
Alta inteligencia
→Capacidad del líder para tomar decisiones a largo plazo.
Identidad normal
→Es capaz de relacionarse en profundidad con otras personas y de evaluar a sus colaboradores adecuadamente: saber en quiénes confiar y delegar.
Integridad moral
→Necesaria para hacer frente a las inevitables tentaciones de corrupción.
Tendencias narcisistas
→Debe tenerlas para no derrumbarse ante las dificultades y ante los ataques que surgen de fuera de la organización, así como para no dudar de sus propias decisiones e inteligencia.
Ciertas tendencias paranoides
→Entendidas en oposición a una actitud de ingenuidad naíf que impide gestionar los conflictos y las amenazas internas.
XL. ¿Quiere decir que sus votantes son conscientes de que miente?
O.K. Las personas en su entorno de trabajo inmediato probablemente saben que miente. Pero la gran masa de sus seguidores le cree, incluso cuando afirma, por ejemplo, que en realidad él ganó las elecciones de 2020, y no su competidor, Biden. Los millones de estadounidenses que lo siguen piensan ante todo que él es poderoso, que puede lograr lo que quiera y que resuelve todos los problemas. Al mismo tiempo les muestra que es una persona normal, uno de ellos: habla como ellos y se atreve a decir todo, incluso los insultos más groseros, para luchar por su bienestar. Estos son patrones similares al entusiasmo nacionalsocialista de Hitler.
XL. ¿Ve entonces paralelos entre ambas personalidades?
O.K. Sí. Pero, por supuesto, también hay diferencias. Hitler inmediatamente hizo asesinar a personas que declaró enemigas. Y Trump tiene un carisma más infantil, a veces casi juguetón. Hitler, por el contrario, siempre parecía mucho más consecuente, por ejemplo, en la manera en que imponía lo que quería. Pero él tampoco toleraba críticas. Si alguien intentaba criticarlo, se enfadaba y abandonaba a la persona.
«EL MAL NO SOLO ES EL RESULTADO DE LA HISTORIA O DE LA VIDA DE LAS PERSONAS. TAMBIÉN HAY GENTE QUE SE ALIMENTA DE ÉL PARA SENTIRSE PODEROSA»
XL. ¿Los narcisistas malignos se comportan también agresivamente hacia sí mismos y sus seguidores?
O.K. Por supuesto, especialmente cuando subestiman la realidad y sobreestiman su propio poder. También para eso se encuentran ejemplos en Hitler, su campaña contra Rusia fue un momento de autodestrucción. Sus generales podrían haberlo advertido. Pero unos tenían tanto miedo de él y otros lo encontraban tan grandioso que no se atrevieron a decirle lo difícil que sería derrotar un país enorme como la Unión Soviética cuando Estados Unidos estaba a punto de entrar en la guerra.
XL. Cuando los seguidores de Trump asaltaron el Capitolio porque no aceptaban su derrota y la democracia estadounidense pareció tambalearse, ¿usted qué pensó?
O.K. Fue una rebelión abierta contra la sociedad democrática. Gracias a Dios, la rebelión estaba mal organizada y Trump fue incapaz de conducirla a un movimiento revolucionario antidemocrático. Dio grandes discursos y luego se escondió. Trump no es constante. Hace promesas grandiosas, pero generalmente no las persigue hasta el final. De lo que sí es capaz es de reconocer intuitivamente lo que las personas desean y convertirlo en un mensaje. Lo recuerdan: dijo que quería terminar la guerra entre Rusia y Ucrania en un día.
XL. Pero no ha sucedido.
O.K. Al final, Trump tiene miedo de Putin. No se atreve a enfrentarse a él y debe disimularlo para que se mantenga la impresión de su grandiosidad.
XL. ¿Cómo debería tratarse con un político del calibre de Trump?
O.K. Con una oposición fuerte y consecuente que se oriente en el principio del liberalismo democrático.
XL. ¿Qué entiende por eso?
O.K. Una actitud como la que mostró una persona tan valiente como Alexéi Navalni en Rusia, que pagó con su vida criticar a Putin y su régimen. O un intelectual como el historiador Timothy Snyder, que abandonó la Universidad de Yale en protesta. Políticos demócratas como los gobernadores Josh Shapiro en Pensilvania o Gavin Newsom en California no se oponen con suficiente claridad a Trump. Parecen tener miedo de él.
XL. ¿El miedo de los demás anima a una persona como Trump?
O.K. Por supuesto. Sin embargo, si se confronta con alguien igual de poderoso, tiene miedo, como con Putin. Trump podría haberlo obligado a terminar la guerra en Ucrania entregando armas más potentes. No lo hizo. En cambio, da explicaciones ridículas que suenan infantiles sobre lo decepcionado que está con Putin. Y combate a pequeños estados como Venezuela y Colombia, donde puede hacerse el gran hombre.
XL. ¿Trump ha cautivado a Estados Unidos o había en el país un caldo de cultivo para un liderazgo autoritario?
O.K. En Estados Unidos se ha extendido desde hace algún tiempo un sentimiento antidemocrático. Los gobiernos anteriores bajo los presidentes Obama y Biden apoyaron tan claramente a los grupos oprimidos y desfavorecidos que eso provocó protestas y grandes resistencias en el país. Así que sí: podría haber habido otros Trump.
XL. De niño vio que la gente se entusiasmaba cada vez más con el nacionalsocialismo. ¿Es un rasgo básico arcaico del ser humano sentirse atraído por lo autoritario?
O.K. Sí, y eso tiene que ver con la ya mencionada psicología de grupos. Nos lleva de vuelta a un sentimiento infantil, en el que somos dependientes y así no tenemos que asumir ninguna responsabilidad. Se opone a la responsabilidad del adulto por su propio comportamiento. Sin embargo, el deseo de un mundo perfecto y simple tiene algo primitivo. Para eso está Trump.
XL. ¿Qué es exactamente el mal?
O.K. El mal es un comportamiento lleno de odio y destructivo que se explica por la historia de los pueblos o por la vida de las personas. Pero también hay personas cuyo odio se alimenta de sí mismo, que se convierte en un propósito de vida porque así se sienten poderosos y grandiosos.

XLSEMANAL

GRITOS CON CITA Y GLOSA (LVII): DE LA PERTINENCIA DE UN NOBEL DE LA PAZ PARA LA COBARDÍA

 


José Ignacio Fernández del Castro

«Tempo de solidão e de incerteza
Tempo de medo e tempo de traição
Tempo de injustiça e de vileza
Tempo de negação.
Tempo de covardia e tempo de ira
Tempo de mascarada e de mentira
Tempo que mata quem o denuncia
Tempo de escravidão.
Tempo dos coniventes sem cadastro
Tempo de silêncio e de mordaça
Tempo onde o sangue não tem rastro
Tempo de ameaça.»

«Tiempo de soledad e incertidumbre
Tiempo de miedo y tiempo de traición
Tiempo de injusticia y de vileza
Tiempo de negación.
Tiempo de cobardía y tiempo de ira
Tiempo de mascarada y de mentira
Tiempo que mata a quien lo denuncia
Tiempo de esclavitud.
Tiempo de desleales sin registro
Tiempo de silencio y de mordaza
Tiempo donde la sangre no deja rastro
Tiempo de la amenaza.»
 Sophia de Mello BREYNER ANDRESEN 
(Oporto, 6 de noviembre de 1919 — Lisboa, 2 de julio de 2004) Prémio Camões 1999
Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2003: “Data [à maneira de Eustache Deschamps] ” en Livro Sexto, (1962).

No es sencillo afrontar los retos de este tiempo, hora en que la confusión desborda cualquier certeza y el ansia de construir algo nuevo (y mejor) hace que se olvide a veces la necesidad de eliminar antes drásticamente las vigas carcomidas del edificio de una vida, un mundo, una sociedad podridas en el patetismo de su ya estéril voluntad de poder... Porque, ¿qué pueden realmente quienes ya sólo representan las sombras tras las que intuimos los intereses de los dueños del mundo?, ¿qué pueden más allá del raudo y sumiso acatamiento de la voz de su amo?.
Por eso, en este tiempo en el que la inmensa mayoría de los seres humanos se siente sola en medio de la incertidumbre ante el mañana, la insoportable evidencia de tantas traiciones, públicas y privadas, hacen que florezca el miedo ante una opresión globalizada capaz de las mayores vilezas para garantizar el imperio de la injusticia distributiva... Ahí está Trump, aquel “pacificador” que prometía acabar con las guerras (las de sus amiguetes y con repercusión económica en su mundo, claro, no las africanas que no molestan el tráfico/rapiña internacional de materias primas, como Sudán, o incluso lo favorecen, República Democrática del Congo) en cuestión de semanas, sin acabar con ninguna y ejecutando sin detención ni juicio a ciudadanos extranjeros fuera de su territorio, bombardeando países sin declaración de guerra y secuestrando sus presidentes sin fuero alguno (eso sí, con el aval del Premio Nobel de la Paz a quien le susurraba en la oreja la conveniencia de tales acciones y el alborozo de cuantos pequeños sátrapas ejercen de palmeros)…
Así que cada cual, dentro de esa inmensa mayoría desvalida, padece formás específicas de negación por ser lo que su yo múltiple condensa (mujer o negro, gitano o vieja, desempleada o sarasa, inmigrante o jovenzuelo sin oficio ni beneficio, discapacitado o gorda...) ante las que sólo puede responder con cobarde aceptación o ira frecuentemente irreflexiva en medio de la gran mentira, la gran impostura de esta mascarada de penumbras... Porque el patetismo final de esos actos vacíos de poder (“No al principio de autoridad sin principios” dice uno de los lúcidos disidentes de El Roto) dictados por la tiniebla (donde están quienes manejan realmente la tramoya) siempre pretende doblegar las disidencias y resistencias, matar (física o socialmente, mediante su demonización) a quienes se sienten urgidos a la denuncia de tanto oprobio...
En este tiempo, en fin, de deslealtades multiformes que taimadamente procuran no dejar huella, se nos quiere esclavizar en cuerpo y alma para, silentes o (si fuere menester) con mordaza, servir sin trabas al progreso de la cultura del emprendimiento...
Pero esto se agota... Y hay ya mucha gente, cada día más, que no traga. Así que este tiempo convierte sus grotescos actos finales de poder interpuesto en un reguero de sangre mediática, tan incógnito (“se dice que...”) como ejemplarizante (“mira lo que pasa si...”). Tiempo, a fin de cuentas, de la amenaza en el que Trump, sus secuaces y sus palmeros se pueden comportar en el mundo como envalentonados abusones de patio de colegio mientras ensayan su mueca de ufana sonrisa/desvarío ante la tortícolis que empiezan a padecer el común de los mortales y los supuestos controladores del orden internacional de tanto mirar para otro lado… Tiempo, a buen seguro, en el que acabará siendo necesario reclamar un oportuno Nobel de la Paz para la cobardía.

DdA, XXII/6220

CORINA MACHADO DICE QUE MEDIO NOBEL DE LA PAZ ES DE TRUMP Y SE OLVIDA DE NETANYAHU


Lazarillo

María Corina Machado quiere compartir el premio Nobel de la Paz, que ganó en 2025, con al presidente estadounidense, luego de que este último bombardeara e invadiera el territorio venezolano para secuestrar al presidente Nicolás Maduro, y de que la ningunease en favor de la nueva jefa de Estado de ese país, Delcy Rodríguez. Lo dijo en una entrevista con la Fox News, la cadena de televisión conservador: "Me encantaría decirle personalmente (a Trump) que creemos que el pueblo venezolano -porque es un premio del pueblo venezolano-, sin duda quiere dárselo y compartirlo con él". En ese contexto, y desde una ubicación no revelada fuera de Venezuela, elogió el bombardeo de Caracas y el secuestro de Maduro al agregar que "lo que ha hecho (Trump) es un gran paso hacia una transición democrática". Como la dotación económica del premio suma un millón de euros, medio millón sería para Trump, por bombardear Venezuela, y el otro medio para el pueblo venezolano, JA, JA. Debería haber incluido también a Netanyahu, a quien Corina Machado igualmente profesa rendida admiración.

DdA, XXI/62120

NUEVO LIBRO DE ANTONIO MONTERRUBIO: LA MENTIRA Y LA IGNORANCIA NOS ACOSAN


El próximo día 9, a las siete de la tarde, tendrá este Lazarillo el honor de presentar en la Biblioteca Pública de Zamora el nuevo libro de mi estimado Antonio Monterrubio, colaborador desde hace unos meses, entre otras publicaciones como El viejo Topo, Nueva Tribuna o El Cuaderno, de este modesto Diario del Aire. Se trata del cuarto libro de este profesor y ensayista sanabrés desde que llegó a lo que él llama frontera de la jubilación, y contiene un total de veinte artículos que el autor ha querido titular con el primero de los que aparecen en el índice, El Serano (CASTILLA EDICIONES), un sustantivo propio de algunas zonas de Asturias, Galicia, León y Zamora, aunque el diccionario de la RAE generalice su uso sin concreción geográfica como "tertulia nocturna que se celebra en los pueblos".  Monterrubio ha pretendido con ello, según sus palabras, homenajear a su tierra natal, calcinada este año por los incendios forestales, como lo fue la región leonesa en su conjunto este verano y Zamora en concreto un verano más después de las tragedias de años precedentes en la Sierra de la Culebra y Losacio de Alba. "Ese atentado a su espléndida belleza actualizó en mi memoria la magia que viví en aquellos parajes en mi infancia y adolescencia", nos dice el autor. También quiere Antonio Monterrubio con el título homenajear a aquellas tertulias o asambleas convocadas a la caída de la tarde, que sazonaron su tiempo de niñez y mocedad, con el lenguaje como herramienta de creación, acción y entendimiento. Para el el escritor nacido en un aldea sanabresa, la comunicación directa, abierta y permanente es la base que sustenta las relaciones humanas más auténticas y que con los nuevos dispositivos de comunicación a distancia y en reclusión individual está cada vez en mayor declive. La comunicación de verse y sentirse próximos y presenciales, es válida para el amor y la amistad, pero también para la vida pública y colectiva. "Ser receptivo a concepciones y valoraciones ajenas no es simple cuestión de cortesía. Enriquecen tu reflexión y la ayudan a crecer. En el roce con los demás, vivos o muertos, antiguos o modernos, famosos o anónimos, nuestro pensamiento evoluciona, se afina y prolifera. Es de añorar el serano de otros tiempos ante el nivel abisal de las tertulias y debates hoy".

-El idioma universal de hoy no es el inglés, sino la neolengua, entiende Monterrubio. El único modo de pensamiento tolerado es el doblepensar orwelliano. La percepción y las sensaciones están embotadas, pervertidas. Más allá de ocultar la verdad, la finalidad es educar a la población en su superfluidad, acostumbrarla a su ausencia. A cambio, se le ofrece un nuevo entorno confortable y relajante. «No pienses, déjate llevar por la corriente», susurran las sirenas de la programación mental. Por doquier impera la simulación y, para mantener hinchada la burbuja, se echa mano de la más letal de las armas de destrucción intelectual: la simplificación. Habitamos un espacio binario, y no es debido al lenguaje cero-uno de los artilugios cibernéticos. Todo se presenta como pura dicotomía: blanco o negro, bueno o malo, nosotros o ellos. Lo falso, lo facticio, lo pseudo, amén de confundir nuestro ya debilitado sentido de la realidad, están destinados a eliminarlo, despojarnos de cualquier rastro de sistema inmunitario intelectual. El objetivo es que hablemos con la voz del amo, y el primer paso es que veamos el mundo a través de su mirada. Lo que se busca es abolir la mera tentación de pensar otras opciones, y no digamos de proclamar la urgencia de alternativas.

-En una entrevista publicada hace algunos días en Nueva Tribuna con motivo de tu nuevo libro afirmas, categóricamente, que la desfachatez es el motor del actual circo político-mediático.

-En esos dos campos, la egolatría inculta y vacía está consiguiendo una hegemonía casi incontestable gracias a que la violencia simbólica está de su parte. La defensa de la crítica y la disidencia se ha vuelto ineludible necesidad y esperanza frente al Nuevo Salvajismo auspiciado por un Tinglado cada vez más agresivo, soberbio y enloquecido. El hogar natural del combate de ideas es el ágora, no la palestra; el foro, no el anfiteatro. A la vulgaridad debe oponerse una ética, pero también una estética de la resistencia. El barro siempre favorece a las posiciones reaccionarias, justamente porque no son ideas: son guantes de boxeo. No hace falta echarle bilis al asunto, sino logos, repoblar de vida esa ágora que han convertido en un desierto.

-Y en ese circo político-mediático, es preocupante que haya ido prodigándose el discurso del odio, la xenofobía, el machismo, la aporofobia, el racismo, algo que de la ultraderecha y su entorno mediático ha llegado a calar en la derecha.

-Por razones electorales, la derecha conservadora tradicional precisa el apoyo del nacionalpopulismo. En el cuadro de Otto Dix Los siete pecados capitales, acabado tras la caída del Tercer Reich, se percibe algo de profundo comentario histórico en esa maligna coalición entre la codicia y el mal. Presentar a orcos y troles como si fueran elfos un poco quisquillosos es un error mayúsculo que abre el camino del Infierno. El nacionalpopulismo es el último avatar de un miedo al Otro que enmascara el pavor al futuro y a lo desconocido. Los flautistas de Dachau son muy conscientes de que quien se siente acosado se convierte con facilidad en un monstruo. El nihil obstat que los poderes mediáticos otorgan al rugido del mal posibilita que vaya arraigando, especialmente en las mentes más moldeables. Desde el instante en que es admitido, aceptado y aplaudido en esos foros masivos, puede hacerse pasar por un mensaje igual de respetable que cualquier otro.

Una retórica que busca despertar los demonios interiores del público a fin de ponerlos a su servicio esconde un inmoderado apetito de poder. Y en su celo por maximizar los beneficios que les reporta a ellos, sus próximos y quienes los respaldan, no le van a dejar ninguna oportunidad a la ética. Se trata de crear un desierto en el cual cuanto suena a intelectual sea automáticamente sospechoso. Justicia, verdad, razón o decencia se tornan palabras apolilladas, entradas perdidas en viejos diccionarios que nadie abre desde hace años. El reinado de los mediocres al servicio de la codicia solo es posible en un ambiente de pobreza espiritual, moral e incluso material.

-No puede faltar entre los ensayos de tu nuevo libro, sobre todo ante la actual situación geopolítica global, un artículo sobre la guerra, en uno de los primeros ensayos, Olvidar los tambores

En Las Troyanas, el lamento de los vencidos viene a recordarnos que los verdaderos vencedores son el sufrimiento, la muerte y la destrucción. Como ovejas llevadas al sacrificio por la traición de sus pastores, generaciones enteras han sido diezmadas por mezquinos intereses. Los más han sido inmolados en nombre de todos para beneficio exclusivo de los menos. A los muertos en combate y las víctimas civiles se añaden las existencias destrozadas, las mentes devastadas, el dolor por doquier. Y la sociedad, tras haber saludado a sus héroes, al día siguiente de la paz se olvida de ellos. Eso cuando no se dan, como después de una guerra civil, abismales diferencias de trato entre ganadores y perdedores. Aquí mismo conocimos durante décadas la distinción que separaba a los caballeros mutilados del bando franquista de los jodidos cojos o mancos rojos que lucharon en defensa del legítimo gobierno de la República.

-También la memoria ha ocupado tu atención en el capítulo correspondiente, Lugares de la memoria. Podría ocurrir que una sociedad sin capacidad o posibilidad de memoria democrática, perdiese su capacidad o posibilidad de vivir en democracia.

-La memoria juega un papel esencial en la vida individual, y debería hacerlo en la comunitaria y colectiva. Una sociedad amnésica está condenada al declive intelectual y a la decadencia ética. La razón por la que las fuerzas reaccionarias patrocinan la desmemoria histórica es también la de quienes obran en favor del olvido en la pareja o la familia: la culpabilidad. La obsesión de la derecha más ultramontana por retorcer el pasado a su gusto forma parte de la estrategia que busca borrar la diferencia entre el bien y el mal, lo moral y lo inmoral, lo justo y lo injusto, o incluso invertir sus significados. Y eso se aplica al pasado, al presente y al futuro. Lo que se pretende es enmarañar y confundir todos los valores. A ello se entregan con entusiasmo quienes manejan los medios de creación de relatos para consumo de masas, y no conocen límite ético alguno. El miedo de aquellos que se afanan en ocultar y subvertir lo que ocurrió en otro tiempo no es solo a que el foco recaiga en lo que hicieron sus ancestros y congéneres. Es ante todo pavor a que la luz sobre el pasado pueda alumbrar la nostalgia de un porvenir distinto al que nos preparan. Por eso continúan con su inveterada costumbre del golpe de Estado, ahora a la verdad.

En el segundo capítulo del libro abordas los mecanismos que propician la involución, entre los que la amnesia histórica, entiendo, puede ser una de las principales causas.

La Reacción política, periodística, social y económica siempre saca de su chistera estrategias de recambio. Y para distraer a una opinión pública adocenada por el espectáculo, ha encontrado un nuevo filón: las guerras culturales. El ruido y la furia evitan que la ciudadanía se fije en el evidente fracaso de la utopía neoliberal. La provisión cada vez más insuficiente en cantidad y calidad de servicios sociales sería electoralmente preocupante si no se consiguiera enmascararla. De modo que se convierten en temas de vida o muerte el feminismo devastador, la transexualidad borradora de identidades, las migraciones invasoras, el Gran Reemplazo, el buenismo de las ONG o la crisis de la nación y las conjuras de los rompepatrias de rigor. Cualquier excusa vale con tal de que no se hable de una catástrofe social prolongada que beneficia a unos pocos y hunde a los más, o de sus complicidades políticas y mediáticas. Hoy el pensamiento mainstream preconiza el conformismo, el dulce sueño de la existencia inexistente que entierra cualquier aspiración espiritual bajo los escombros de la banalidad cotidiana y la vulgaridad consumista. La repetición incesante de un discurso vacío y vaciante va apagando lentamente los circuitos neuronales. Tal estrategia persigue que la mayoría de los cerebros no alberguen más que neuronas espejo, o solo reflejen la imagen que interesa a quienes deciden. Los prisioneros del mito platónico en el Libro VII de La República han vuelto a la caverna, y motu proprio esta vez. En estos tiempos, es casi un acto heroico sostener que el sentido de la vida es su contenido, fruto de una conciencia libre y atenta. Esto es lo que somos, y no lo que comemos, ni mucho menos lo que consumimos. Llenar la vida de vida es labor harto difícil, si bien la única que merece la pena.

-El serano preconiza la vuelta a la modernidad

-La modernidad se mantiene joven, no porque crea que el futuro ha de ser mejor que el presente, sino porque cree que puede serlo. En su versión más auténtica no trata solo de revisar el pasado y su herencia; con mayor ahínco aún, escruta la actualidad y sus falsas innovaciones. El porvenir empieza cambiando, aunque sea mínimamente y poco a poco, el ahora. Esto lo saben muy bien los conservadores neoliberales que, en apenas unos lustros, sustituyeron el consenso socialdemócrata del estado de bienestar por la imposición de un malestar fluido aceptado como inevitable. Política de las mentalidades. La maquinaria de producción de realidad obra para beneficio de los menos. La nueva posmodernidad reaccionaria patrocina la idolatría de lo contemporáneo, sazonada con la añoranza de un pasado que nunca fue. Oponer a la seguridad de lo dado, convalidado, compulsado e integrado la incertidumbre de una forma de vida distinta, pero aún por construir, es una tarea inextinguible. Por eso la modernidad no puede morir. Renace cada vez que se cuestiona el mundo realmente existente. Por ella nos es dada la esperanza. 

-En tus libros, al menos en los dos que yo he leído. se navega entre obras artísticas y literarias, la mitología, el cine, la historia, el psicoanálisis, la filosofía, las ciencias…No crees que la ciencia esté separada de las humanidades.

Las chispas que surgen de la fricción entre ideas y campos aparentemente alejados entre sí desencadenan desarrollos nuevos y permiten ver con mayor claridad la realidad. Y la magia del arte, de la poesía, pone orden en el sinsentido que nos rodea, crea cosmos donde había locura y caos. Permite atravesar las fronteras de la insignificancia. Es una protesta contra la fosilización del mundo y una apuesta por esa belleza que está en todas partes, hasta en lo inhabitable. La ciencia no es, al contrario de lo que se nos hace creer, un campo separado de las humanidades. No son esferas aisladas, independientes e incomunicadas, sino dos modos de un mismo saber, compatibles y complementarios, que deben marchar codo con codo. Más aún en estos tiempos donde el conocimiento y la razón son acosados por la ignorancia y la mentira. El humanismo sin ciencia puede acabar en la superstición, y la ciencia sin el humanismo corre el riesgo de caer en las garras del tecnototalitarismo. De hecho, la esencia de este libro cabe entera en las palabras que dan título a uno de sus capítulos: vindicación de lo humano. Todo El serano está enfocado, en último término, hacia los grandes ideales de la humanidad: verdad, belleza, bondad, sabiduría. 

-En medio de una perspectiva como la que avistamos desde hace un tiempo, proclive a la distopía, crees que sigue habiendo lugar para la utopía. ¿Se han escapado demasiados males de la tinaja de Pandora como para que la utopía vuelva a ser posible?

Todos los males han vuelto a escaparse de la tinaja de Pandora, pero al igual que en la historia original, algo muy valioso ha quedado dentro: la esperanza. Tal y como está el patio, considerar que aún puede alimentarnos puede parecer una utopía cuando vemos crecer a nuestro alrededor los síntomas y signos de una grave distopía. Pero la utopía, al fin y al cabo, no es sino la convicción inquebrantable de que, aun si otro mundo no fuera posible, nada nos autoriza a renunciar a él. Aferrémonos pues, con toda nuestra inteligencia y toda nuestra voluntad, al bien más preciado que la humanidad atesora: el regalo de Pandora.

DdA, XXI/6220

martes, 6 de enero de 2026

ESE GOOD NIGHT, HAPPY NEW YEAR DE MADURO ESCONDE MÁS DE LO QUE PARECE

Esa felicitación de Nicolás Maduro esposado en Nueva York esconde mucho más de lo que parece, según escribe el profesor de filosofía de la Universidad de Salamanca. Venezuela, según Sarrión Andaluz, no es una victoria imperial, es una confesión de debilidad. Mucho músculo, mucha bandera y mucho ruido para ocultar una realidad simple: el control se está perdiendo. Y cuando un imperio entra en esa fase, se vuelve más agresivo, porque ya no sabe mandar de otra manera. Mientras tanto, creer que el gobierno venezolano se va debilitar por esta acción es tener los conocimientos políticos de un berberecho.


José Sarrión 

El último gran troleo de Maduro al Cheeto, ese “Good night, Happy New Year”, esconde mucho más de lo que parece.
Como explica el economista Richard Wolff, los imperios no recurren a la fuerza cuando están fuertes, sino cuando empiezan a perder el control por vías económicas y políticas.
Por eso, no es descabellado pensar que la intervención de Estados Unidos en Venezuela no sea una muestra de poder, sino de debilidad.
Como es sabido, Venezuela concentra unos 300.000 millones de barriles. En los últimos años empezó a salirse del carril del dólar y acercarse al entorno BRICS: comercio en otras monedas, acuerdos con China, menos dependencia del sistema financiero estadounidense.
Y ahí saltaron las alarmas. Porque Venezuela no es el problema central. El problema es el precedente. Si un país con ese volumen de recursos puede operar fuera del dólar y no hundirse, el castillo empieza a temblar. Y eso es lo que no perdonan.
Entrar a sangre y fuego a raptar a un presidente es la respuesta de un Imperio que se siente acorralado: fuerza bruta y gasto público masivo. Miles de millones en operaciones militares que acaban en el complejo militar-industrial. Subidas inmediatas en bolsa de Exxon, Chevron y compañía. Beneficios privados, costes sociales.
Pero la clave, en mi opinión, es esta: si EE. UU. tuviera el control que presume, no haría falta nada de esto. El uso de la fuerza no demuestra liderazgo; demuestra que las herramientas normales ya no funcionan. Cuando necesitas tanques y secuestros de Presidentes para sostener tu modelo económico, es que ese modelo está fallando.
Solo el tiempo dirá si la pataleta surte efecto o si les sale por el lado contrario. Si el golpe sirve para disciplinar, o si cada intervención empuja a más países hacia BRICS, hacia sistemas alternativos, hacia menos dólar y menos obediencia. Veremos si en lugar de frenar el mundo multipolar, lo aceleran. Menos aliados, menos consenso y más Estados buscando salida.
De momento, Venezuela no es una victoria imperial, es una confesión de debilidad. Mucho músculo, mucha bandera y mucho ruido para ocultar una realidad simple: el control se está perdiendo. Y cuando un imperio entra en esa fase, se vuelve más agresivo, porque ya no sabe mandar de otra manera.
Mientras tanto, creer que el gobierno venezolano se va debilitar por esta acción es tener los conocimientos políticos de un berberecho.

DdA, XXII/6219

LOS MIGRANTES VENEZOLANOS EN USA Y EN ESPAÑA Y LAS "DICTADURAS COMUNISTAS"


Lazarillo

Parece que en la ciudad de Nueva York fue muy celebrado por los venezolanos residentes el ataque a su país perpetrado por Estados Unidos y que ha ocasionado casi un centenar de víctimas mortales, entre militares y población civil, así como el secuestro del presidente de aquella república y su esposa, herida durante el mismo. Pero el presidente de Estados Unidos, máximo responsable del júbilo de los venezolanos residentes en Nueva York, apenas comprobada esa alegría, ha advertido que ahora que "sacamos a Maduro, [esos venezolanos migrantes] podrán regresar al país que tanto aman". La ironía de Trump hace prever que los vuelos de deportación y la redadas proseguirán con mayor afán, después de que más de 200.000 migrantes iberoamericanos hayan sido deportados en los primeros diez meses de gobernación de Donald Trump. De ellos, 17.000 eran venezolanos. En España también fue celebrado el secuestro del presidente Maduro y su esposa por los venezolanos residentes, que en este caso aplicaron al gobiernos del país de acogida las mismas calificaciones que dispensaron el gobierno venezolano, propias de la derecha extrema española: "dictadura comunista". Consta, sin embargo que desde  2018, los gobiernos de esta "dictadura comunista" priorizaron las solicitudes de asilo procedentes de ciudadanos venezolanos, reconociendo persecución política y colapso institucional, algo que no ocurría con los gobiernos del PP. 

DdA, XXII/6219

EL MATÓN DEL BARRIO TENDRÁ QUE NEGOCIAR CON EL RÉGIMEN QUE PRETENDÍA REEMPLAZAR


A propósito del artículo que sigue, publicado en el diario argentino Página/12, leemos estas recomendaciones para acabar con el matón del barrio:

Visibilizarlo. El matón vive del miedo y del silencio.
Denuncias formales, registros escritos, audios, videos, testigos. Todo documentado.
Acción colectiva. Solo es fuerte frente a individuos aislados. Con vecinos organizados pierde poder. Reclamos firmados, reuniones barriales, consorcio, junta vecinal.
Vía legal sostenida. Denuncias reiteradas por amenazas, coacción, disturbios, ruidos, violencia. No una sola: constancia. La ley actúa por acumulación.
Autoridades correctas. Policía cuando corresponde, fiscalía si hay amenazas, mediación comunitaria si el conflicto es cotidiano. Cada cosa por su canal.
No confrontarlo a solas. La confrontación directa es su terreno. Ahí gana.
Evitar provocaciones y discusiones cara a cara.
Límites claros y públicos. Cuando hay que hablar, que sea con testigos o por escrito.
Frases breves, firmes, sin insultos ni desafíos.
Persistencia. El matón se cansa cuando ve que no intimida y que cada acto tiene consecuencia.
EN DEFINITIVA: El matón no se “termina” a golpes. Se termina cuando deja de ser impune.

Luis Bruschtein

Si algo confirmó el ataque norteamericano a Venezuela fue que Nicolás Maduro era el presidente legítimo de ese país. Terminó con la discusión de su elección y de las famosas actas. Si no fuera así, la oposición no habría presentado actas truchas y Washington no hubiera necesitado intervenir por la fuerza. Si la oposición tenía tanto respaldo como decían, Donald Trump no los hubiera despreciado públicamente como hizo en la conferencia de prensa donde anunció el secuestro del mandatario venezolano y su esposa.

El mundo cambió, algunos dicen que no es cierto que Estados Unidos sea una potencia en decadencia. Y es al revés. Tiene que usar la fuerza para mantener su hegemonía porque su economía está en problemas y es difícil que pueda recuperarse. Pero es la primera potencia militar por lejos. La sigue Rusia y después China.

Pero China y Rusia sumadas sobrepasan el poderío norteamericano, que tiene 18 bases militares fuera de su territorio, más sus aliados de la OTAN. Como las medidas económicas ya no tienen la fuerza necesaria, aplica la fuerza más importante que le queda, que es la militar.

Es obvio que a China y a Rusia no les gusta la intervención militar norteamericana, pero no moverán un soldado porque aceptan que América sea zona de influencia norteamericana. Si Latinoamérica es zona de influencia de Washington, es obvio que Ucrania resulta zona de influencia de Rusia y que Taiwán y sus alrededores es zona de influencia de China. Las potencias están demarcando sus zonas de influencia. Permitirán la presencia de otras economías mientras no crean que los amenaza.

Lo que no se resuelve por la política, se resuelve por la fuerza. Los argentinos sabemos esa máxima de la realidad. Y la lógica de la fuerza, no es progresiva porque la única forma de defenderse es tener más fuerza que el posible agresor. O sea: la regla será una nueva carrera armamentística con la proliferación de arsenales nucleares. Muy peligroso.

El tema principal con Venezuela no sería tanto la provisión de petróleo, porque le vende todo el que necesita y ha aclarado en repetidas oportunidades que no tienen intenciones de retacearlo. Tampoco sería el hecho de que le venda a China. El problema es que los tratos con Beijing no se realizan en dólares. Y si el mundo abandona el dólar como moneda internacional, Estados Unidos sería aplastado por su enorme deuda y los problemas en sus cadenas de suministro internacionalizadas. El año próximo, por primera vez, los vencimientos de su deuda serían mayores que su enorme gasto militar. Por supuesto que la intención de máxima es tomar el control directo de las grandes reservas de petróleo venezolano.

En Argentina y en todas partes, pasa a ser más necesario que nunca que sus Fuerzas Armadas recuperen el sentido nacional que terminaron de perder durante la Guerra Fría. Es un mundo en el que prima la fuerza y las relaciones de dominación. Resignarse en este mundo es aceptar el sometimiento como ocurre con el gobierno actual. El camino para preservar los intereses propios está en fortalecerse en los organismos de integración regional y la diversificación de mercados en organismos como el de los BRICS.

La operación de comandos que secuestró a Maduro fue exitosa desde su punto de vista. Pero como Estados Unidos no puede arriesgar una invasión de infantería similar a la de Panamá el objetivo de máxima era de cambio de régimen. El secuestro de Maduro debía provocar saqueos, levantamientos de multitudes y en cascada, fracturas en las Fuerzas Armadas. La oposición de Corina Machado no podía garantizar ni un acto mínimo.

La decepción de Trump fue evidente. En vez de reemplazar al régimen está obligado a negociar con él, aunque presione con la cárcel de Maduro. La fuerza de elite norteamericana tenía información precisa para el ataque, desde los movimientos de Maduro hasta el despliegue de sus guardaespaldas. Tuvo informantes dentro de su círculo más cercano. Treinta de sus guardaespaldas cubanos resultaron muertos en el combate, y seis de los atacantes se retiraron heridos.

El dato más fuerte fue que, en vez de saqueos y manifestaciones contra Maduro, hubo una enorme manifestación de apoyo al gobierno. La gente se movilizó a pesar del miedo. Las Fuerzas Armadas se mantuvieron leales y ordenadas. Y la nueva presidenta, Delcy Rodríguez ha sido una militante revolucionaria destacada. Su padre fue un dirigente guerrillero que murió en la tortura en los años ’70. No parece que hubiera un cambio en la política del gobierno venezolano.

Estas son las cartas. Pero solamente las que se pueden conocer. Quedan abiertas muchos interrogantes. Y muchos de ellos dependen del proceso interno en los Estados Unidos.

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