Año IV - Nº 1.069 / 15VIII08

PUNTOS DE PÁGINA

EUROPA Y LOS ROCES DE LOS IMPERIOS EN EL CÁUCASO

http://www.diario.com.mx/imagesnotas/2008/08/INT398192VG_1.jpg

El pulso entre Moscú y Washington se exacerba en el trasfondo del conflicto por el control del Cáucaso, geoestratégico y rico en hidrocarburos. Los dardos envenenados entre Washington y Moscú se multiplican en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, convocado en repetidas ocasiones durante los últimos días para intentar alcanzar un acuerdo de tregua entre los beligerantes georgianos y rusos. Zalmay Khalizad, el representante de Estados Unidos en la ONU, ha acusado a Rusia de llevar a cabo una «campaña de terror», a lo que el representante ruso ha respondido señalando que esa declaración es «inaceptable, sobre todo en la boca del representante de un país cuyas actuaciones en Iraq, Afganistán y Serbia conocemos muy bien»
Así, las dos superpotencias retoman las clásicas expresiones de la Guerra Fría, lo que en realidad demuestra, de forma descarnada, el verdadero trasfondo del conflicto. Se trata de las fricciones, cada vez más fuertes, que surgen entre los imperios. Así, Moscú y Washington intentan, a la manera clásica, instrumentalizar las ambiciones nacionalistas de unos y las reivindicaciones separatistas de otros.

Bruno Odent, L'Humanité/Rebelión, 14VIII08

"EL CONFLICTO EN BOLIVIA ES, SOBRE TODO, DE CLASES SOCIALES"

Martín Sivak, periodista y sociólogo, biógrafo de Evo Morales.

Entrevista en el diario Público, 13VIII08

A NADIE LE CONVIENE QUE BOLIVIA SE DIVIDA, PERO SÍ QUE SE VAYA EVO

No se puede mostrar la imagen “http://www.abc.es/RC/200808/11/Media/evo--253x190.jpg” porque contiene errores.

Evo maneja ahora un Estado que por primera vez no es deficitario, gracias a unas nacionalizaciones que ya nadie discute en un planeta donde los precios de los hidrocarburos se fueron a las nubes. La disputa es ahora por la renta que generan. Con esa caja pública, Evo tiene una formidable herramienta para impulsar cambios que democraticen a una de las sociedades más desiguales e injustas.
Cualquier ruptura o salida violenta del conflicto en Bolivia sería desestabilizante para sus vecinos. La industria paulista, que no ve con buenos ojos que sea Evo Morales el que abra o cierre la canilla de la mayor parte de la energía que consume, sería severamente afectada por una remezón brutal. A nadie le conviene que Bolivia se divida, pero sí que se vaya Evo. Por eso, lo más probable es que los autonomistas no se independicen, sino que se queden para bloquear, obstaculizar e impedir.

Luis Burschtein, Página/12, 12VIII08

RÉCORD OLÍMPICO DE BUSH

http://www.reuters.com/resources/r/?m=

Bush ha aterrizado en China disfrazado de misionero de los derechos humanos, siendo el culpable máximo de la muerte de centenares de miles de mujeres y niños en una guerra injusta en Irak, y responsable también en parte de muchos millones de muertos por hambre, por su proteccionismo agrícola y comercial; y su país acaba de menospreciar una vez más toda justicia y ley internacional al ajusticiar en 48 horas a dos latinoamericanos. Merecería que por su récord olímpico de hipocresía le den la medalla de oro del cinismo, al triunfar en su propio campo a los anfitriones con ese máximo "cuento chino" de presentarse como defensor de los derechos humanos.

Javier Cobo Antón, Público y El País, 11VIII08

LAS MENTIRAS DE HIROSHIMA COMO APOYO A LOS CRÍMENES DE GUERRA DEL SIGLO XX


Desde 1945, se cree que los Estados Unidos han estado a punto de emplear sus armas nucleares en al menos tres ocasiones. En su falaz “guerra contra el terror”, los actuales gobiernos de Washinton y Londres han declarado que están preparados para llevar a cabo ataques nucleares “preventivos” contra estados no-nucleares. Con todos los indicadores apuntando hacia la medianoche de un Apocalipsis nuclear, las mentiras con las que se justifica resultan todavía más escandalosas. Irán es la actual “amenaza”. Pero Irán no tiene armas nucleares y la desinformación de que planea crear un arsenal nuclear proviene de la MEK, un desacreditado grupo opositor iraní esponsorizado por la CIA. Exactamente lo mismo que las mentiras sobre las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein que se originaron en el Congreso Nacional Iraquí y que fabricó Washington.
El papel de la prensa occidental a la hora de poner en pie a este espantajo ha sido fundamental. Que la Inteligencia Militar estadounidense afirme que, “casi con toda seguridad”, Irán abandonó su programa de armas nucleares en el 2003, ha sido relegado al cuarto trastero de la memoria. Que el presidente iraní Mahmoud Ahmadineyad nunca amenazó con “borrar a Israel del mapa”, es algo sin interés. Pero éste ha sido el mantra de los “hechos” proporcionado por los medios de comunicación a los que, en su reciente actuación lacayuna ante el parlamento israelí, Gordon Brown aludió para amenazar, una vez más, a Irán.

John Pilger, The Guardian, 8VIII08

¿PUEDE CRECER LA IZQUIERDA EN USA?


Creo que EEUU ofrece una enorme oportunidad para los organizadores de izquierdas. Esto se observa cuando analizamos la opinión pública. Los estudios de búsqueda sobre la opinión de la población estadounidense, sobre sanidad, muestran como la población de EEUU desea un programa nacional de salud financiado públicamente. Si tuviéramos una democracia que funcionara, los EEUU haría décadas que disfrutarían de un sistema de sanidad pública nacional. Lo mismo podría aplicarse a la política exterior.

Noam Chomsky, La República (Uruguay), 7VIII08

Memoria republicana 75 años después
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POESÍA NECESARIA

Al vino


Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy.
Toma un cántaro de vino,
siéntate a la luz de la luna

y bebe pensando en que mañana

quizá la luna te busque inútilmente.

Omar Khayyam


Oda al Aire

Oda al Aire

No, aire,
no te vendas,
que no te canalicen,
que no te entuben,
que no te encajen
ni te compriman,
que no te hagan tabletas,
que no te metan en una botella,
¡cuidado!,
llámame
cuando me necesites,
yo soy el poeta hijo
de pobres, padre, tío,
primo, hermano carnal
y concuñado
de los pobres, de todos,
de mi patria y las otras,
de los pobres que viven junto al río,
y de los que en la altura
de la vertical cordillera
pican piedra,
clavan tablas,
cosen ropa,
cortan leña,
muelen tierra,
y por eso
yo quiero que respiren,
Tú eres lo único que tienen,
por eso eres
transparente,
para que vean
lo que vendrá mañana,
por eso existes,
aire,
déjate respirar,
no te encadenes,
no te fíes de nadie
que venga en automóvil
a examinarte,
déjalos,
ríete de ellos,
vuélales el sombrero,
no aceptes
sus proposiciones,
vamos juntos
bailando por el mundo,
derribando las flores
del manzano,
entrando por las ventanas,
silbando juntos,
silbando
melodías
de ayer y de mañana,
ya vendrá un día
en que libertaremos
la luz y el agua,
la tierra, el hombre,
y para todos
será, como tú eres.
Por eso, ahora,
¡cuidado!
Y ven conmigo
nos queda mucho
que bailar y cantar,
vamos
donde esté floreciendo
la nueva primavera
y en un golpe de viento
y canto
repartamos las flores,
el aroma, los frutos,
el aire
de mañana.

(Oda al aire), Pablo Neruda



Clarin

martes 26 de octubre de 2004

Las cacerías del Rey

Félix Población

Una vez más se han vuelto a glosar en los medios, si bien con la letra pequeña que hace al caso, las cacerías del Rey. La afición cinegética le viene a Su Majestad de casta y parece muy propio que a don Juan Carlos de Borbón le guste pegar tiros por las fincas más selectas del territorio patrio. Para eso están en el catastro y en la historia de la oligarquía y el caciquismo.

En esta ocasión, sin embargo, la montería tuvo lugar en Rumania, en la región de Covasna, lugar muy frecuentado por los cazadores españoles en los últimos años según referencias del Ministerio de Turismo rumano. Allí se encuentra la reserva de Talisoara Baraolt, cuya población de osos ronda los 5.000 ejemplares. Las capturas permitidas este año se cifraban en 300 plantígrados y 370 lobos. De los primeros, cuatro o cinco están ya en el haber de Su Majestad, a quien suponemos dichoso por el amenísimo y detonante placer deportivo de las emociones vividas. Dios guarde el oído del monarca.

Lo malo es que en Rumania también se dan esas catervas importunas y puntillosas de ecologistas cojoneros que se permiten denuncias tan razonables como la que sigue: para el año que viene se incrementará en la citada región el número de capturas permitidas hasta 342 osos y 555 lobos, según datos del Ministerio de Agricultura, y eso, que ecológicamente resulta reprobable, sólo se aviene a intereses de mera codicia económica. Téngase en cuenta que cada oso muerto deja en el país unos 20.000 euros.

El rechazo que el primer ministro rumano Adrian Nastase hace de esas imputaciones no ofrece síntoma claro de credibilidad objetiva. Más que nada porque Nastase no se dedica al tenis en sus ratos de ocio, como por su apellido cabría colegir: es por azarosa coincidencia presidente de la Asociación Rumana de Cazadores. Se ve que en aquella nación, como en otras, tiene mucho arraigo entre la cúpula dirigente el gusto por el gatillo. Recuérdese que el dictador Ceaucescu, de triste remembranza, fue muy censurado a su caída por sus profusas carnicerías cinegéticas.

Sería recomendable que a Su Majestad, ante ésa y otras circunstancias similares que le puedan sobrevenir aquende o allende nuestras fronteras, se le asesorase convenientemente.

La pasada primavera, el 26 de abril sin ir más lejos, don Juan Carlos estuvo de caza en la finca salmantina de Aldeanueva de la Sierra, propiedad de Alfonso Sánchez Fabrés. Al lugar acuden con asiduidad, además del rey, políticos de renombre como Manuel Fraga, empresarios acaudalados como Alberto Alcocer o aristócratas de rancia prosapia como el duque de Calabria.

Dicha finca ha sido denunciada repetidamente por otro mocerío cojonero, los Ecologistas en Acción de Salamanca, por el uso de lazos y el hallazgo de especies protegidas envenenadas tales como el buitre leonado o el águila real. Los hechos fueron investigados y denunciados oportunamente por el Seprona en 2.001. De nada sirvió la correspondiente apertura de diligencias y su tramitación por vía judicial hace tres años. El caso fue archivado.

Con fecha 1 de julio de 2003, el Defensor del Pueblo resolvió en relación con la autorización para la colocación de lazos con freno en ese coto, por parte del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, que dicho permiso vulneraba no sólo la Ley de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres de 1.989, sino la propia Ley de Caza de 1.996. La conclusión que se perseguía con el mismo -ante la total perplejidad del Defensor- era taxativamente asegurar cierta rentabilidad económica al terreno cinegético.

Nada se puede hacer para corregir una afición, la del cartucho, que como ciudadano lamento en un monarca de nuestra época. Preferiría que esa vieja tradición borbónica, alojada en la memoria más oscura de la Corona, se perdiera definitivamente con el futuro rey Felipe VI y que éste resolviera sus querencias, de modo inequívoco, a favor precisamente de la legislación que hoy no se respeta en las fincas donde su padre, sin duda muy mal aconsejado, practica su deporte preferido.

Ciudadano Zapatero: recuerde usted las grandes alamedas

Félix Población

De aquella era yo mozo, más o menos feliz e indocumentado, se abría el incitante prólogo de la primera transición y me iniciaba en las artes y malandanzas del oficio de informar, en cuyos acrisolados principios deontológicos, reforzados por los saludables aires de libertad de los nuevos tiempos, cifraba un porvenir tan abierto como prometedor. Madrid, de tránsito entre la dictadura y la democracia, era para un tierno aprendiz de periodista -venido de la oscura provincia- un atrayente campo de acción donde le cabía la ventura de aventurarse con lo mejor de sus energías.

Con todo, y a pesar de tan propicias circunstancias, no crea usted, estimado presidente, que el que suscribe se abalanzó al vacío entusiasta como un cándido perseguidor de utópicos horizontes. Antes bien al contrario. De esa etapa queda constancia del escepticismo que en materia política me provocaba, sobre todo, la posibilidad de que un país, hasta entonces más o menos sumiso con la dictadura, se trocara en una modélica democracia merced al consenso de quienes habían respaldado el viejo régimen y los que lo habían combatido. El recordado profesor Tierno, por entonces al frente del Partido Socialista Popular, tuvo la deferencia de prestar su escucha y asesoramiento a mis dubitaciones y suspicacias.

Le puedo asegurar, señor Rodríguez Zapatero, que desde entonces hasta la fecha he tratado de defenderme del desencanto sin mucho éxito. El discurrir de este largo cuarto de siglo no ha deparado a la ciudadanía muchas oportunidades para sentirse a gusto con su clase política. Máxime a la que, tras las repetidas victorias del Partido Socialista en sucesivas elecciones a partir de 1982, esperaba muchos más de los logros sin duda obtenidos y la máxima pulcritud de seguimiento en la brillante trayectoria ética del PSOE. El GAL y los sonados casos de corrupción política, tan jaleados por la prensa aliada de la oposición, supusieron en este sentido todo un fiasco.

La dignidad recuperada

Dicho lo que antecede, paso a lo que me reconforta. Me reconforta que, a pesar de las precedentes consideraciones, su actitud y su persona me hayan levantado el ánimo. Se hizo usted con el liderazgo de su partido con muy pocas apuestas a su favor. Verificó usted una campaña electoral tan limpia, amable y confiada frente a la soberbia y prepotencia de sus adversarios que acabó por ponerlos nerviosos. Tanto que, tras la tragedia del 11-M, sus cabezas pensantes perdieron los papeles y extraviaron en tres días la renta que pretendieron ganar al miedo, no a la libertad. Fue entonces cuando usted acabó por colmar el respeto de la ciudadanía. Aquel minuto de silencio, antes de celebrar la victoria de su partido, supuso todo un adelanto de intenciones para recuperar la dignidad política y apetecer la regeneración democrática.

Ha cumplido usted hasta el momento lo más fundamental del programa que le ha llevado a La Moncloa. Sus oponentes le reprochan que está en la nubes, que con buen talante y sonrisa a flor de boca no se resuelve el déficit del 1,8 por ciento, el enconado conflicto de los astilleros, la predecible crisis económica, el contencioso territorial, el freno a la emigración descontrolada, etc. Usted, sin embargo, sostiene sus principios, mantiene sus promesas y se permite la magnífica osadía de sentir, pensar y expresarse tal como acaba de hacerlo ante la ONU. A pesar de que su discurso le haya parecido a Zaplana infantil, sobre todo frente al dechado de madurez intelectual exhibido por Aznar remontándose a Santiago Matamoros, soy de los españoles que se han sentido muy orgulloso de su actual presidente.

Había que decir en voz alta lo que usted ha dicho al mundo: La simiente del mal se malogra cuando cae en la roca de la justicia, del bienestar, de la libertad, de la esperanza; pero puede arraigar cuando cae en la tierra de la injusticia, de la pobreza, de la humillación, de la desesperación. Era preciso hacerlo, tal como usted reflejó con muy acertadas palabras, no sólo desde la ética de la convicción sino sobre todo desde la convicción de la ética. Ciertamente la guerra es mucho más fácil de ganar que la paz. Su valiente precisión en torno al conflicto palestino fue de una evidente relevancia: Israel podrá contar con la comunidad internacional en la medida en que respete la legalidad internacional; y el trazado del muro de separación no lo hace. Que el odio y la incomprensión no levanten más muros, adujo, hagámoslo imposible mediante una Alianza de Civilizaciones entre el mundo occidental y el mundo árabe y musulmán.

Gracias, señor presidente, por reafirmar el necesario y perentorio compromiso de nuestro país con los pueblos iberoamericanos y el de las Naciones Unidas con su razón de ser, ese legado de utopía que es la fe en el entendimiento de los pueblos, las culturas y los países. Como sencillo conciudadano, me siento muy satisfecho de que nos represente en esa Alianza contra el Hambre fomentada por el presidente Lula. Le agradezco mucho la delicadeza de aludir en esa Casa de las Naciones a las voces de los más débiles y entre éstas a las de los niños que viven en tierras asoladas por la pobreza y las desigualdades.Dejando al margen a quienes son incapaces de conmoverse ante esas verdades –acaso porque su sensibilidad purga las consecuencias del mal perder y otras atrofias interiores que hasta pueden acabar por dividirlos-, sepa, ciudadano Zapatero –tal como le nombra un viejo republicano de mi tierra-, que su discurso me empieza a sonar en la memoria con el mismo aliento de esperanza que dejaron en mí las últimas palabras de Salvador Allende. Él se definió entonces como un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia y que aspiró, como mejor recuerdo entre los suyos, al de un hombre digno que fue leal con su patria. Por eso, estimado presidente, no se olvide usted de seguir abriendo las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

El dios de la lluvia vela por Muniellos

Félix Población

Para quienes hicimos de aquella comarca territorio de arraigo y vínculo con lo más emocional que pueda darse en el hombre de identificación con su tierra, las llamas de Muniellos, levantadas como un presagio de fatídica catástrofe el pasado fin de semana, nos helaron el corazón.

Al margen del origen que motivó el incendio –al parecer provocado-, no pude evitar ante la noticia una especie de aciago presentimiento –otro más- sobre el porvenir de nuestro planeta. Cuesta admitir sin una cierta aprensión fatalista que los bosques sagrados de la Asturias interior y profunda, donde el aliento de la niebla se espesa en el aire hasta encharcar el alba, ardan en otoño.

Lo sé por haberlo sentido y disfrutado verano tras verano como una cita regular y pasional de adhesión y comunicación con la Naturaleza. Asturias puede ofrecer al mundo tal privilegio en ése y otros rincones cada vez menos perdidos de su geografía. Bien a pedal, por sus pequeñas carreteras de montaña, o andando por trochas y cordales, conozco aquellos caminos y el umbrío sosiego de los senderos que llevan a las Fuentes del Narcea, entre la mágica pulcritud de quimera y vida abrazadas que destila la espesura de las hayas.

No creo que la vieja oposición a la declaración de parque natural de la zona tenga que ver con la causa del incendio. Las cien hectáreas arrasadas en Larón, en las inmediaciones del puerto de Rañadoiro, repobladas de roble y abedul, son de propiedad vecinal y parece lógico suponer su defensa por parte de los lugareños.

Los casi sesenta kilómetros cuadrados del bosque de Muniellos son desde el año 2000 Reserva de la Biosfera, según declaración de la UNESCO. Al lugar sólo se accede previa petición muy adelantada de fecha y en grupos que no superan al día las veinte personas. Eso otorga al visitante, al que se le ruega la máxima discreción y silencio desde que accede al recinto a primera hora de la mañana, una integración y concentración casi panteistas con el entorno.

La ruta desde Tablizas a las Lagunas, a mil cuatrocientos metros de altitud, es inolvidable. Para quien tenga la suerte de ver levantarse el día, a medida que el cortinaje azulino de la bruma se va difuminando sobre la inmensa masa forestal, el itinerario les resultará digno de la mejor memoria. Mi hija Alicia, que lo hizo con siete años, describe ese recuerdo como una de sus más importantes maravillas personales. Es un bosque de sueño que se anda despierto, dijo entonces, al final de una radiante jornada, mientras nos mojábamos los cansados pies en las aguas frías y transparentes del río Tablizas, a la orilla de las truchas saltarinas y entre charquitos de lodo con salamandras y tritones.

Muniellos, cuyo nombre obedece a la expresión asturiana muniechas (comadrejas, muy abundantes en la zona), acoge el robledal más extenso de Europa. En sus valles y laderas resisten como testimonio de un ecosistema privilegiado nueve especies de fauna y seis de flora amenazadas de extinción. Sobreviven allí quince mil especies de invertebrados y casi doscientas de vertebrados. Su emplazamiento, su protección y su proyección como foco de civilidad y cultura no deben estar a expensas del mínimo riesgo que contribuya a reducir o diezmar tan singular santuario de vida.

El pasado fin de semana Muniellos y las Fuentes del Narcea perdieron una superficie total equivalente a trescientos campos de fútbol de bosque autóctono. Las altas temperaturas, el soplo inoportuno del viento del sur y las escarpaduras del terreno hicieron muy laboriosas las tareas de extinción. Sólo la providencial llegada de las lluvias al otoño asturiano impidió lo peor. Fue como una bendición del cielo, dijo el director general de Seguridad Pública del Principado, por buen nombre Francisco de Asís.

Pero el valor y las trascendencia de Muniellos no pueden quedar a expensas de esos prodigios redentores. El gobierno regional debe preservar ese bosque de sueño con las máximas medidas de seguridad para que las próximas generaciones puedan andarlo y vivirlo despiertas. Lo ocurrido supone una seria advertencia que no debe quedar al albur de las nubles. Sólo despiertos es posible velar porque el sueño viva y nos haga revivir siempre.

Si Bush gana, Aznar vuelve

Félix Población

Se sostiene en algunos mentideros de la Villa y Corte que si el Partido Popular anda a la deriva, medio año después de su derrota en las urnas, no es por la profunda decepción mal asimilada de ese fracaso imprevisto, sino porque nadie sabe aún en qué manos puede quedar el timón de la nave.

Las de Rajoy, mientras no se demuestre lo contrario, son las de Aznar, y bien que lo ha probado el animoso Ruiz-Gallardón, obligado por inteligencia, ambición y concordancia con el sentir de la calle a la azarosa tentativa de batallar por Madrid frente a Esperanza Aguirre. Si la presidenta de la Comunidad le pudo no fue precisamente por atributos personales, aunque su victoria dejase en evidencia dos corrientes de opinión muy dispares en el interior del partido.

La de Gallardón apunta al futuro, convencido de la necesidad de recuperar el próspero espíritu centrista que don José María malversó con su ardor guerrero. La de don Mariano y sus adeptos tiende a respetar la tutelar custodia de su ex presidente, por más que les importune el rigor de sus mensajes ultraconservadores.

Esa dependencia del jefe honorífico puede ser muy bien la razón por la que el PP, a lo largo de estos últimos meses, se muestre tan insustancial como incivil de modales en su política de oposición. Es como si nadie en la cúpula dirigente estuviera seguro del puesto que ocupa y todos, ante esa provisionalidad, se mostraran desconcentrados y tardos de reflejos para acometer sus críticas al Gobierno. Incapaces de atinar en el papel que les corresponde, y con los humores resentidos por su propias circunstancias, los populares más conspicuos no dejan de soltar dislates. Tal parece que doña Loyola, Acebes, Trillo, Zaplana y el propio Rajoy no quisieran desentonar con su presidente honorífico.

Don José María, mientras, hace campaña internacional a favor de su amigo Bush en esta última fase de la reñida campaña electoral norteamericana. De Moscú a Puerto Rico, Aznar insiste en el mezquino recurso al mensaje del miedo para que los Estados Unidos reelijan a su actual presidente. Aplica allá por donde pasa, del uno al otro confín del planeta, la medicina que tan mal resultado y memoria le dio en su propio país.

Al verle involucrado con semejante fervor en esa apuesta partidista, inaudita en un ex presidente europeo, se podría pensar que la victoria de Bush podría significar de paso un renacimiento político de José María Aznar, insatisfecho con la nada gloriosa retirada a que le obligaron sus últimos y graves errores. Quienes le conocen aseguran que esa posibilidad cabe en su programa, cabe en la vigente y fiel ejecutiva del Partido Popular y está en relación proporcional con las expectativas de triunfo de su candidato a la Casa Blanca.

Quizá por eso, hasta que no se sepa quién encabezará los destinos del mundo desde el Despacho Oval, la sombra tutelar de don José María siga cerniéndose sobre sus fieles, incapaces hasta ahora de acertar en una crítica de oposición constructiva y en un estilo conforme con los principios más elementales de respeto al adversario desde la discrepancia. Carentes de la certidumbre de su retorno, los populares sin Aznar siguen siendo de Aznar y viven con la zozobra de saberse dependientes de un futuro incierto. La desazón de esta coyuntura les tiene vacíos de contenido crítico y propensos al malaje dialéctico.

Gane Kerry o Bush, no cambiarán muchas cosas en el mundo. Acaso sólo las más precisas para que la actual y grave coyuntura internacional no se deslice hacia más adversas circunstancias. Es muy probable, sin embargo, que los sectores ideológicamente más centrados del PP, al tiempo que más a tono con la sociedad a la que deben representar, prefieran la victoria de Kerry.

De lo contrario, volverá Aznar, sin haberse ido del todo, y la unidad del partido correrá el riesgo de desgajarse porque la coexistencia de las dos actuales tendencias que ahora se soportan se hará de todo punto imposible. El nombre de ese gajo bien pudiera llamarse PCI (Partido del Centro Integrador), al que don Alberto Ruiz-Gallardón tiene todo el derecho y la capacidad de aspirar para un no muy lejano porveni

jueves 21 de octubre de 2004

La caída de Castro y la ruta del Che para turistas

Félix Población

Hace 37 años mataron a Ernesto Guevara en Bolivia. Promovía en aquel país una insurrección armada cuya malograda trayectoria revolucionaria se inscribió después en la aureola del mito. Por mucho que hoy nos choque, corrían vientos propicios a esa idea y sentir entre la mocedad sesentayochista. Parece que fue ayer pero ocurrió en otro siglo.

Desde entonces a nuestros días, la iconografía guevarista no ha dejado de emplearse como objeto de consumo. El poder fagocitador de la sociedad vigente ha sido de tal calibre que hay muchachos hoy que visten camisetas con la imagen del Che sin saber su identidad. El firmante de esa imagen fue Alberto Díaz Gutiérrez, Korda, cuya carismática fotografía del comandante fue sucia y abyectamente adulterada en todo tipo de propaganda para mayor menoscabo de su memoria.

No hace mucho, incluso, la hija de Korda, Diana Díaz López, llevó a los tribunales franceses a una renombrada organización internacional que hubo de desestimar el previsto empleo de la instantánea en contra del régimen castrista.

(Sería deseable, por cierto, que la reciente caída de Fidel al descender del mausoleo de Guevara le hiciera considerar que la colaboración de Europa, y los consiguientes pasos en contra del brutal y largo bloqueo económico que sufre la isla, reclaman como contrapartida una transición política, propulsada desde La Habana, que favorezca el entendimiento antes que la hostilidad entre los cubanos del interior y del exilio).

Las últimas imágenes que nos han llegado del Che proceden de la película del director brasileño Walter Salles, producida por Robert Redford, Diarios en motocicleta. Recrean las experiencias acumuladas por el entonces estudiante de medicina cuando, en compañía de su amigo Alberto Granado, recorrió en moto varios países de América. El viaje favoreció el ulterior compromiso de Ernesto Guevara con la lucha revolucionaria al reconocer sobre el terreno la miseria endémica padecida en muchas regiones de las naciones visitadas.

No estaba Bolivia en esa ruta juvenil y motera del Che. Bolivia quedó para el final de trayecto de una biografía entregada con total derroche de generosidad a una causa tan altruista como solidaria. Fue en el sudeste de la selva boliviana, en el pequeño poblado de La Higuera, donde la persecución implacable del ejército acabó con la vida del comandante guerrillero en octubre de 1967.

Recuerdo muy bien esos días porque un estimado amigo de la adolescencia, a quien admiraba por sus facultades artísticas, pintó un lienzo de gran formato con El Che crucificado para concursar, con provocadoras intenciones, en un certamen de pintura que no ganó por razones obvias.

Ahora, los indígenas guaraníes y los municipios de la zona donde combatió y murió Ernesto Guevara, con el apoyo de una organización no gubernamental inglesa y la financiación del gobierno británico, han decidido recuperar la Ruta del Che como itinerario turístico. Al aliciente histórico personal hay que unir la atracción añadida de los tres parques naturales protegidos existentes en la región. El propio Estado boliviano favorecerá la promoción de la Ruta en las ferias internacionales de turismo.

Nelly Romero, dirigente guaraní comprometida desde el principio con el proyecto, justificó su postura con muy juiciosos argumentos: Si El Che peleaba por los pobres, los indígenas y los campesinos, seguramente no le habría molestado que su nombre y su sacrificio sean aprovechados por nosotros los guaraníes.

Personalmente pienso que, para evocar la razón de su vida, El Che hubiera preferido, antes que la memoria de los turistas o el frío simbolismo de los mausoleos, el activo ejercicio de la conciencia a través de la última recomendación dada a sus hijos: Sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo.

miércoles 20 de octubre de 2004

Carta abierta a un adolescente acosado y agredido

Félix Población

Querido Eduardo:
Te escribo porque lo estás pasando mal y no parece que tu problema incumba a quienes deberían sentirse involucrados. Me consta que en casa cuentas con el apoyo familiar y eso no es poco en los tiempos que corren. Tus padres no son de los que levantan los hombros o se escudan en la premura de este acelerado vivir ante los conflictos de sus hijos. De otro modo no estarías tú ahora en esa circunstancia que, por mucho que te afecte, te honra. Resulta que un compañero de colegio te ha puesto un ojo morado porque lo mirabas y a él le salió de las narices castigar tal atrevimiento.

Ese tipo de chulos lo fabrica con suma prodigalidad esta sociedad nuestra. De nada sirve que se pregonen los valores cívicos como un slogan más sin cultivo de arraigo, si en el fondo asistimos a una incapacidad creciente para hacerlos respetar entre quienes, a diferencia de ti, no los han asumido como regla de conducta. Te estarás preguntando si merece la pena. ¿Vale de algo ser tolerante, respetuoso y decente si un energúmeno, que comparte contigo aulas y aprendizaje, es capaz de agredirte a capricho? ¿Qué derechos y prerrogativas te asisten para defenderte de un compañero camorrista e incivil cuando en tu propio centro pasan por alto lo que debería constituir una muy seria falta de disciplina? ¿Qué dignidad puede tener la enseñanza que se os imparte si no se atajan por lo sano tipo de desmanes? ¿Es que estamos asistiendo a una solapada indefensión ante la fuerza bruta por aquello de que más vale esconder las miserias debajo de la alfombra? ¿Quién o quienes de los que te están trazando el camino del conocimiento, sin apoyarte en esa afrenta personal, están en disposición de asegurarte que su magisterio es el adecuado?

Lo que debes tener claro, estimado Eduardo, como supongo que así te lo habrán inculcado quienes están contigo, es que la fuerza bruta sólo define a las bestias. Basta ese sólo principio para seguir adelante y dejar de lado cualquier conato de resentimiento o zozobra. Los indeseables que apelan al puño, no pueden hacerte sombra en el camino que te has trazado. El tuyo es el de aprender en la tolerancia, mediante el estudio y el trabajo, el respeto a los demás y la conciencia social. El suyo se basa en todo lo contrario. La razón del puño desprecia cuanto ignora y en su propia violencia lleva la de excluirse de comprender la libertad. El que sigan o no pateando al prójimo, dependerá en buena medida de gente como tú, capacitada en el futuro para hacer frente a su pequeña tiranía cotidiana gracias, precisamente, a los principios que a ti te guían.
Puede que ese compañero tuyo aspire a integrarse en ese sector pedestre tan divulgado por los canales mediáticos. Casi todos los días los medios de información nos saturan con reportajes sobre las peñas de jovenzuelos que atentan en el Norte contra la convivencia urbana o convierten las calles de nuestras ciudades en un estercolero. A los primeros se les llama violentos, como si sustantivando el adjetivo se pretendiera eludir el calificativo que merecen. A los segundos se les ha dejado campar a sus anchas, hasta los límites que hoy padecemos, por temor acaso a que cualquier medida coercitiva y civilizadora, tomada a tiempo y con el debido refrendo vecinal, pueda ser estimada como represión autoritaria del libre albedrío juvenil, hipócritamente jaleado como atributo de una mocedad marchosa y desinhibida. A lo de arriba hay quien pretende darle proyección política según unas reivindicaciones basadas en el chantaje, la extorsión y el asesinato, y a lo de aquí y allá y todo barrio con marchamo de movida se lo conceptúa eufemísticamente como sociología del botellón. De unos y otros se da noticia, por desalmados que sean los cachorros independentistas y golfas, en el más genuino sentido de la expresión, las pandas de borrachos que alborotan y empuercan nuestras calles de madrugada.

Bien sé que tú, y otros muchos que como tú estáis a lo vuestro, cívicamente instalados en las circunstancias que a vuestra naturaleza y edad competen, no parecéis tener protagonismo frente a tanta inmundicia social una y otra vez aireada. Pensarás, sin duda, que no es justo que los medios de comunicación se ocupen tanto de la juventud como conflicto, asazmente manipulada por esta sociedad de consumo que sólo la tiene en cuenta como nicho o cuota de mercado, y que permanezcan en el silencio los que como tú tratan de llenarse las meninges de otros alicientes que no sean una marca de ropa, unos graznidos musicales, una moda, un reclamo o cualquier oferta simplista pastoreada hasta la extenuación para nutrir el rebaño de las multinacionales.

Probablemente al sistema le convenga hacernos creer que eso es lo que hay y más allá de eso todo es, definitivamente, utopía. Que ocuparse en mejorar lo que tenemos y preocuparse por una proyección más saneada de nuestro porvenir son cantos de sirena. No te lo creas nunca. Sólo así, al que te ha dado esa arbitraria bofetada, y con la razón que te asiste, lo dejaremos solo. Y hasta cabe la posibilidad de que lo hagamos persona.

miércoles 13 de octubre de 2004

USA: Elecciones reñidas, peligro de fraude

Félix Población

Todo hace presagiar que estamos en vísperas de una reñida disputa por el poder en Estados Unidos. Demócratas y republicanos se hallan quizá ante la convocatoria electoral teóricamente más igualada en la joven historia de su país. Más incluso que hace cuatro años, cuando Jeb Bush favoreció la elección de su hermano merced a la privación del derecho al voto de 94.000 afro-americanos en el estado de Florida.

Como lo más conforme y acomodaticio en los medios convencionales de información es poner como modelo la democracia norteamericana, los apretados resultados de los comicios del año 2000 y las irregularidades que auparon al actual presidente no pasaron de ser una anécdota. Recuérdese, sin embargo, que el señor Bush, con ocasión de su paseo triunfal hasta la Casa Blanca, hubo de soportar airadas manifestaciones en contra y el impacto de algún que otro huevo sobre la carrocería de su vehículo. Algo totalmente inédito en la memoria de unos desfiles más llamados al reconocimientos de los honores que a la hiel de las invectivas.

Un resultado confuso ahora sería de más graves consecuencias, pues implicaría al propio presidente -algo que no sucedió entonces-, la nación está en guerra y, por una y otra causa, los efectos del mismo podrían ocasionar incluso una crisis constitucional.

En esta ocasión parece que no será sólo Florida el estado llamado a decidir quién se sentará en el Despacho Oval. Otros dos, Ohio y Pensylvania, comparten esa responsabilidad según las predicciones de los estrategas. Aseguran éstos que el vencedor será quien gane en dos de esos tres estados. Es por lo tanto de obligada custodia el rigor y la transparencia con que se lleve a cabo el cómputo de votos en cualquiera de ellos.

A pesar de que sólo en el estado de Florida la imparcialidad del proceso electoral será inspeccionada por casi 2.500 abogados representantes de los dos partidos mayoritarios contendientes, la suspicacia de los ciudadanos se ha incrementado en los últimos días tras la difusión de algunas noticias ciertamente sintomáticas.

El diario The Washington Post informó no hace mucho de algunas fallas en el proceso electoral tendentes a amedrentar a los potenciales votantes de John Kerry. Esos datos coinciden con los revelados por la AFL-CIO, el mayor sindicato del país, según los cuales las autoridades de Florida, con Jeb Bush a la cabeza, se negaron a contar las papeletas de votos provisionales, concedidas a las personas aptas para ejercer el sufragio pese a que sus nombres no figuren en el censo.

La BBC dio a conocer la existencia de dos mensajes electrónicos, de 15 páginas de extensión, redactados por la oficina del partido republicano en ese estado, en cuyo texto figura una larga lista de electores a quienes se tratará de intimidar para que no ejerzan su derecho al voto. Dichos mensajes fueron remitidos al director ejecutivo de la campaña de Bush en Florida y contienen los nombres y direcciones de 1.886 votantes, en su mayoría de color, residentes en la áreas de tradición demócrata de Jacksonville. A esto hay que añadir recientemente el extravío de 60.000 votos cursados por correo de potenciales electores demócratas.

Los norteamericanos decidirán el martes el porvenir del planeta para los próximos cuatros años. La actual y difícil coyuntura internacional hace de esa consulta un acontecimiento de relevante trascendencia para el mundo. La entidad de los comicios debería estar avalada por la máxima pulcritud en su desarrollo y contabilidad. Pero el sistema electoral norteamericano arroja dudas de cierta entidad desde la última confrontación democrática y con tal inquietud se vivirá en muchos casos la jornada al pie de las urnas.

Es de esperar que esas dudas no sienten precedente y que las mentiras despachadas por un Gobierno para justificar la invasión y la guerra de Irak no salpiquen con el fraude la columna vertebral de todo régimen democrático que se precie. La sombra de esa certidumbre, advertida en Florida hace cuatro años, ha de ser erradicada.

Decía José Martí que las campañas presidenciales en USA eran necias y nauseabundas: Se vuelcan cubas de lodo sobre las cabezas. Se miente y exagera a sabiendas. Se dan tajos en el vientre y por la espalda. Se creen legítimas todas las infamias. El que inventa una villanía eficaz, se pavonea orgulloso. Se vive de mayo a noviembre viendo ruindades, y en disgusto y alarma.

Todo eso, que resulta más o menos perceptible, no ha de implicar que se corran riesgos de pucherazo susceptibles de instalarse también como viciosa usanza en el derecho, la libertad y el cómputo de votos de la ciudadanía.

viernes 1 de octubre de 2004

Cállese, señor Aznar

Alba Custodia

Desde hace meses me viene preocupando el estado de higiene mental de nuestro último ex Presidente. El otro día lo vi comparecer en la Fundación de su retiro muy bajo de aliento y entre un apagado concurso de acólitos. Lo que dijo desde la peana fue una vez más motivo de mayúscula titulación en las portadas de los periódicos.

Para buscar razones a las que expuso don José María habría que recurrir a tres que me parecen de todo punto irrazonables. La primera: el señor Aznar no ha sabido encajar la pérdida por voluntad propia –y de los españoles- de su cargo, y sus reacciones verbales obedecen a extraños e insondables despechos, capaces de generar semejantes ventoleras.

Segunda: voluntaria o involuntariamente, el ex Presidente del Gobierno viene colaborando con sus manifestaciones, de manera singularmente asidua, a mermar la personalidad de su sucesor, fruto de su dedo, y a poner en peligro la estabilidad de su partido.

Tercera: de persistir en ese empeño, y con el congreso del PP en puertas, tal parece que don José María aspirase a romper su formación y fundar más a la derecha un nuevo partido que afinase mejor, en un improbable porvenir, con la mentalidad de su amigo Busch, caso de que éste revalidara su presidencia en la Casa Blanca.

En todo caso, por el bien de esta nación, de su partido y de su propia imagen, el señor Aznar debería callarse si no tiene otras cosas que decir.

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