Ricardo Miñana
Diario del Aire
miércoles, 27 de mayo de 2026
LA FASE DE INSTRUCCIÓN COMO HERRAMIENTA DE PRESIÓN POLÍTICA Y MANIPULACIÓN
LA IZQUIERDA UNIÓ SU SUERTE A LA DEL GOBIERNO DE SÁNCHEZ
El proceso contra Zapatero va para largo, seguramente habrá acontecimientos externos que tendrán una gran influencia sobre la causa y el deterioro del gobierno se acelerará mucho. La izquierda decidió unir su suerte a la del gobierno de Sánchez y difícilmente tendrá ya vuelta atrás. Pensar que esto se resuelve con confluencias electorales o con operaciones tipo Rufián es no haber entendido nada.
Manuel Monereo
No me sorprendió demasiado la imputación de Zapatero, sí el
motivo y, sobre todo, la “construcción” de una estructura penal que lo situaba
al frente de una trama criminal. El secuestro del presidente Maduro y
la creciente sintonía de la nueva presidenta con la Administración
norteamericana invitaban a pensar que algo sustancial estaba cambiando en las
estructuras del poder venezolano. La entrega de Alex Saab era
una señal clara de que las autoridades de los EE. UU querían
ajustar cuentas a todos aquellos que de una u otra forma habían trabajada para
el chavismo en la difícil tarea de eludir las sanciones y esquivar las
múltiples barreras que pretendían ahogar a la economía y la sociedad caribeña.
Dado el protagonismo público de Zapatero y las conocidas
diferencias de Sánchez con Trump, no era demasiado
aventurado pensar que algo terminaría llegando por ese lado. Las derechas
llevan años hablando del tema, denunciando al expresidente por el cobro de
mordidas, insinuando siempre la financiación ilegal del PSOE. La
reunión en el aeropuerto de Madrid de Delcy Rodríguez y Ábalos aún
colea y ahora volverá con mucha mayor fuerza.
El domingo pasado, Enric Juliana habló del asunto,
señalando que en el origen de la imputación de Zapatero estaban
los informes de los servicios de inteligencia de la embajada norteamericana;
añadiendo que, seguramente, aparecerán muchos más, del “expediente”, así lo
llamó, Zapatero. Hay una cuestión muy delicada, conociendo cómo
funciona el sistema jurídico-penal norteamericano, la entrega de Saab puede
tener consecuencias especialmente negativas para el presidente Maduro y Celia
Flores y ocasionar la imputación de personas que de uno u otra forma
colaboraron con el gobierno venezolano en tareas específicas relacionadas con
la creación de estructuras financieras e instrumentos comerciales que
permitieran eludir la enorme batería de sanciones impuestas por las diversas
administraciones del poderoso vecino del Norte. Se sabía, además, que el
gobierno caribeño pagaba bien. No entro en la casuística, solo tomar nota que
oponerse a EE. UU siempre tiene consecuencias y que su poder
es prácticamente ilimitado cuando se trata de sus aliados, con razón Stephen
Walt ha hablado de un “hegemón depredador”.
Nada ocurre por casualidad y mucho menos cuando se trata de nuestro poder
judicial. Lo de Zapatero hay que analizarlo desde un plano
concreto, especifico, políticamente guiado, porque se trata de eso, de
política, de poder. Quizás convendría hacerse la pregunta clave: ¿por qué una
oposición tan radical a un gobierno que practica unas políticas débilmente
reformistas, siempre compatibles con los poderes existentes? Si nos tomáramos
en serio lo que dicen Abascal o Feijóo nos
encontraríamos al borde de una guerra civil y Sánchez sería el
nuevo Lenin español. No es para tanto, por mucho que los medios de las derechas
incendien periódicamente nuestras televisiones y nuestras calles. Este gobierno
es odiado no por lo que hace, sino por lo que impide hacer; no por lo que practica
y defiende sino por las (contra)reformas que no realiza en un momento crucial,
decisivo para las clases dirigentes del país.
Estos días se discute, digámoslo así, sobre el cambio de ciclo en la
izquierda. No, el verdadero cambio es de ciclo histórico-social, que afecta a
todos los planos de la vida pública, de la política, de la cultura, de las
relaciones internacionales y, fundamentalmente, del poder entre las clases en
cada uno se los Estados singularmente considerados. La Unión Europea vive
su enésima refundación, situando en su centro el rearme y la guerra a plazo
fijo (2029/30) con Rusia; la hegemonía alemana se hace cada vez más
evidente y la OTAN se convierte de facto en la verdadera
dirección política de unas instituciones demasiado lentas y
burocratizadas. Mertz lo ha defendido con mucha claridad:
desreglamentar, desregular, prioridad absoluta a la economía de guerra y
reducción de los derechos sociales y sindicales, comenzando por las pensiones.
El concepto clave: el Estado Social es insostenible. El gran problema de lo que
queda de la izquierda es que no tiene capacidad ni coraje moral para afrontar
este cambio de ciclo y sigue pensando que términos como social democracia,
Europa social, orden internacional basado en normas, autonomía estratégica o
soberanía europea dicen algo que tenga que ver con la realidad o con los
imaginarios sociales asentados.
Cuando Pedro Sánchez se retiró en meditación existencial
en abril del 2024, sabía lo que le venía encima. Le hicieron una oferta que no
podía rechazar, pero lo hizo. En el manual del superviviente no había espacio
para la retirada. Construyó su figura reactivamente, asumió como propia lo que
la derecha decía de él, jugó al límite, sacándole partido a la polarización,
gobernado como oposición a la derecha. Su táctica, al final, consistió en
diferenciarse de Trump cumpliendo estrictamente los acuerdos
de la OTAN, seguir las políticas de la Unión Europea de
enfrentamiento con Rusia y de apoyo a Ucrania y
a la vez propiciar el acercamiento a China, defendió los derechos
sociales sin cuestionar nunca las líneas rojas que gobierna el poder real, el
de verdad. Maestro de la finta, del regate, terminó por convertirse en el líder
de la izquierda, incluida la que se llama a sí misma alternativa.
La historia vuelve y se venga. Los poderes saben que la “constitución
material” del régimen del 78 está en crisis desde hace más de una década, que
el bipartidismo que gobernó el país está obsoleto y que hace falta ordenamiento
jurídico-político que dé cuenta de la nueva relación de fuerzas en un Estado de
Excepción global. Eso de establecer una sociedad democrática avanzada es cosa
del pasado, los derechos sociales y sindicales, antiguallas, la soberanía
nacional, idea obsoleta y peligrosa. Ahora los tiempos son otros, son tiempos
de tecno-fascismo, de guerra, de contrarrevolución preventiva. Las derechas
(las duras y las extremas) quieren el poder para alinearse férreamente con los
que mandan y no se presentan a las elecciones y dar por concluido el ciclo
histórico anterior y abrir el nuevo. Se trata de poner fin a una experiencia
social que cambió a Europa, que la hizo diferente (después de dos guerras
mundiales y durísimos conflictos de clase), que consagró la presencia de las
masas en la política, que convirtió a las clases trabajadoras en sujetos con
vocación de hegemonía y que definió un tipo de democracia basada en la
transformación social.
El proceso contra Zapatero va para largo, seguramente
habrá acontecimientos externos que tendrán una gran influencia sobre la causa y
el deterioro del gobierno se acelerará mucho. La izquierda decidió unir su
suerte a la del gobierno de Sánchez y difícilmente tendrá ya
vuelta atrás. Pensar que esto se resuelve con confluencias electorales o con
operaciones tipo Rufián es no haber entendido nada.
martes, 26 de mayo de 2026
SILVIO RODRÍGUEZ: SIGUE CRECIENDO LA DECADENCIA DEL MAYOR IMPERIO DE LA HISTORIA
Este otoñó visitará diversas ciudades de España el cantautor cubano, casi medio siglo después de aquella primera gira en 1977, cuando nuestro país inauguraba la llamada transición democrática. Silvio Rodríguez aún gasta papeles para recordar, “para anotar e incluso para desvariar”, responde a la pregunta de si, bien entrados como estamos en la era digital y al filo de sus seis décadas de carrera, sigue emborronando cuadernos a mano con primeras versiones. “… Claro, después todo eso se transforma en bits”, añade. Días atrás anunció con un video en redes sociales su próxima gira: un recorrido por ocho ciudades españolas entre septiembre e inicios de octubre. En el país ibérico se presentó por última vez en 2021, y debutó en 1977. Aquel fue un año fundamental en la transición española, con la celebración de las primeras elecciones democráticas, después del fin de la dictadura franquista.
Vía correo electrónico le pedimos una breve evocación de aquella experiencia vivida hace casi medio siglo, y algún adelanto sobre los conciertos que vendrán. Mientras aguarda que se complete la instalación de paneles solares en su estudio para sortear los apagones diarios y poder comenzar los ensayos, nos hace llegar estas respuestas.
¿Cómo fue la gira que te llevó a España por primera vez?
Nos presentamos en colegios mayores y en pueblitos. Duró como mes y medio. También estuvimos en eventos, en fiestas regionales. Recuerdo que hubo un estadio, en Málaga, supongo que por alguna fiesta.
¿Qué representó para tu carrera?
Primero, la impresión de conocer España, sabiendo que parte de mis ancestros procedían de por allá. Tenía 30 años. El año anterior había viajado dos veces a la República Popular de Angola, en plena guerra. Había olvidado un poco este otro tipo de viaje. Algo bueno que recuerdo es que aquella gira sirvió para que latinoamericanos de países con gobiernos militares conocieran nuestro trabajo y enviaran nuestras canciones a sus países, tanto en casetes como en vinilos camuflados con otras portadas de discos. De esto nos enteraríamos años después, cuando pudimos visitar esos países.
Según la promoción, celebras 50 años de carrera, ¿qué repertorio llevarás? ¿Con qué criterio seleccionas las canciones para celebrar tu vida artística a partir de una obra tan prolífica?
En realidad son casi 60. Empecé profesionalmente el 13 de junio de 1967, en el programa de televisión "Música y Estrellas". Esto quiere decir que cuando llegue a España voy a haber cumplido 59 años de carrera profesional como trovador, y harán 49 años de mi primera visita a ese país. La idea es hacer temas de todos los tiempos: de aquellos iniciales, de los del medio y de algunos últimos también.
Recorrerás ocho ciudades entre septiembre y octubre. ¿Alguna o algunas de ellas tienen una significación especial para ti?
La verdad es que siento afecto por todas las regiones del Estado español. De todas partes guardo recuerdos especiales en algún sentido. Del País Vasco siempre he recibido enormes muestras de solidaridad con nuestra isla. En Cataluña tengo un nieto, un hijo y una nuera. En Valencia está o estaba una tremenda Asociación de Solidaridad con Cuba. Con Galicia acabo de hacer una colaboración, con Uxía, en un tema suyo dedicado a la escritora Begoña Caamaño, que además fue mi amiga. En Alicante tengo a Antonio Gades, un hermano inmortal; y más andaluza que mi querida Pepa Flores, habría que mandarla a hacer. En Granada tengo a Paco Marín, un luthier asombroso y buen amigo. Imagínate en Madrid, donde tengo a los Aute, que son mi familia. Tengo tantos amigos en toda la península, tantos recuerdos, tantas buenas vivencias, que siempre que regreso a España es como continuar una conversación que interrumpimos hace un rato.
Has dicho alguna vez que desde que empezaste a actuar piensas que cada gira puede ser la última, y que nunca te consideraste “un animal de escena”. ¿Qué te llevó a decir sí a esta gira?
Me llevó a decir sí el hecho de que hace un lustro que no hacía conciertos por allá. Y porque son jóvenes y afectuosos los organizadores, y me caen bien.
¿Habrá concierto de partida en La Habana?
O de regreso. Aún no lo hemos decidido.
¿Cómo se prepara una gira internacional desde una ciudad que resiste el coma inducido de un bloqueo de combustibles (y de tanto más)?
Es un lío constante la falta de petróleo. Nos golpea con el transporte y la electricidad. En [los Estudios] “Ojalá" estamos en proceso de colocar paneles solares, para poder grabar y ensayar. Por suerte, los ensayos no requieren de burocracia estatal alguna. Los músicos siempre estamos dispuestos y trabajamos las horas que sean necesarias.
El diálogo musical con artistas jóvenes —exponentes del trap, el reguetón, el rap— supone un cruce entre mundos distintos o distantes. ¿Qué te parecen estos géneros?
Me parecen productos de los tiempos y de las tecnologías.
A propósito de géneros, siempre has dicho que en tu búsqueda creativa das importancia a que cada trabajo tenga vida propia, que no se parezca a otro; también has incursionado en numerosos estilos musicales y formatos, ¿hay alguno que no hayas explorado y te gustaría hacerlo?
Me hubiera gustado desarrollarme más orquestalmente. Inconforme con eso, en el año 2000 me propuse orquestar un largo y variado trabajo para el que compuse bastante y que llamé “Expedición". Por otra parte, es muy difícil no parecerse a uno mismo, mucho más cuando se ha andado un buen tramo. Hay recurrencias que son inevitables. A esas características algunos les llaman “estilo”. Cuando empecé a componer me preocupaba –y lo expresé– que mis trabajos se parecieran entre sí. Por esa razón he sido muy autoexigente, aunque determinadas recurrencias o preferencias es imposible que no se manifiesten (en definitiva, uno es uno mismo, mal que le pese).
Junto al músico y productor argentino Alejo Stivel has lanzado la canción “Déjame en paz”, con un videoclip hecho con inteligencia artificial. ¿Qué piensas sobre la IA, “gran tema” del momento? ¿Te interesa experimentar con ella en tu trabajo?
En cosas como ese video, que realmente es magnífico, me parece bien experimentar con la IA. Pero en lo que es mi trabajo composicional, prefiero seguir “a la antigua”, como decía aquel cuento.
¿Cuál es el lugar de un artista en un momento histórico marcado por tanta fragmentación y tanto ruido?
Creo que está bien que cada cual decida cómo conducirse. Yo me confieso producto de mi geografía, de mis circunstancias históricas, de la familia que me tocó tener. Tomando en cuenta todo esto, hay comportamientos que me son esenciales. Hay principios que me han formado y que, sencillamente, son parte de mis huesos, de mi espíritu: ser solidario, respetuoso, humanista… Son cosas sin las que no sabría vivir.
Tu lista de colaboraciones recientes es muy diversa: del rapero argentino Milo J, X Alfonso, hasta Chico Buarque, que no necesita presentación. ¿Qué buscas al compartir una canción con alguien? ¿Hay un criterio, una intuición?
Empiezo aclarando que no siempre tengo tiempo para aceptar invitaciones, cosa que lamento. En los casos que ha sido posible, he buscado complacer a quienes me invitan a colaborar con su trabajo. El criterio que sigo es que me guste la canción, sentirme bien interpretando la música y las palabras propuestas. Así me pasó con Camilo: me gustó mucho su canción y por aquellos días pude dedicarle algo de tiempo. En el caso de Alejo, parte del texto es mío, porque escribimos a cuatro manos la canción. El caso de Chico es muy especial, porque fue un gesto solidario que él ha tenido con Cuba, en nuestra dura situación actual. Él vino hasta La Habana a grabar en nuestro estudio Ojalá, con un gesto de hermano. Con él vinieron su esposa, la abogada Carol Proner, y su hijo Francisco, que hizo el video. Fue una acción solidaria con Cuba.
Comenzaste tu oficio antes de mediados de los 70. ¿Nos compartes una memoria de tus primeros momentos a solas con la guitarra, y de cuando empezaste a encontrar en esa relación un camino de vida?
Sí, como expliqué antes, llevo 59 años de carrera profesional en la música. Mis primeros momentos a solas con la guitarra fueron durante mi servicio militar en 1964 (primer llamado), en el campamento militar de Managua. Desde que tuve mi propio instrumento, cada instante que pude lo dediqué a superarme e intentar escribir canciones. Como en aquel primer llamado daban muy pocos pases, tuve muchas noches solo, practicando, tratando de ampliar mi escaso universo guitarrístico. En los festivales de aficionados de las FAR empecé a cantar mis temas, con un compañero llamado Luis López. El último año de servicio lo pasé en la revista "Verde Olivo", donde me daban pase los fines de semana. En uno de ellos, el periodista y narrador Guillermo Rosales, amigo mío desde el semanario Mella, me llevó a conocer a Belinda Romeu, que tocaba la guitarra y hacía canciones como yo. Aquella noche conocí a su padre, Mario Romeu, un pianista extraordinario y director de la orquesta de la radio y la televisión. Fue Mario quien me puso ante las cámaras, aquel martes 13 de junio de 1967.
Cincuenta y nueve años de carrera son también cincuenta y nueve años de vida en Cuba. ¿Cómo describes la distancia entre el país en el que empezaste a cantar y el de hoy?
En 1967 ya teníamos bloqueo, pero también más posibilidades y amigos. Faltaba mucha épica. El Che aún vivía y estaban activas las ideas tercermundistas de la Tricontinental. Estábamos a tres años de la zafra del 70 y a punto de la Ofensiva Revolucionaria, lo que significó la estatalización de toda actividad laboral del país (error que se entiende por la influencia del campo socialista, pero que todavía estamos pagando). Yo era un exrecluta (la gente nos llamaba “hombres de 7 pesos”). De pronto me propusieron un programa de televisión semanal y 100 pesos mensuales de sueldo. Yo vivía con mi madre y mi hermana menor y pedí 200. Ese fue mi sueldo histórico casi hasta que me jubilé, a los 60 años. Fuimos una juventud patriótica y también rebelde, contestona. Nos querían, pero no todo el tiempo (y mucho menos todo el mundo). Por suerte, hubo personas como Haydée, como Alfredo, como el mismo Fidel, que se preocuparon por los que empezábamos. La inmensa mayoría de mis compañeros de generación han muerto; algunos viven fuera. Hoy sigue creciendo la decadencia del imperio más grande de la historia humana, lo que arrastra al mundo político, económico y propagandístico. Se cometen genocidios como el de Palestina a la vista de todos. Los principios que el fin de la Segunda Guerra Mundial fijó son pisoteados. La ONU, anulada. ¿Hará falta una guerra nuclear para volver a la decencia? Dicen que después no quedaría mucha vida. Los abusadores siguen usando ese chantaje.
LA REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA ES IMPOSIBLE CON EL PARTIDO MÁS CORRUPTO
Utilizando la frase del autor que nos sirve de titular para republicar su interesante artículo en el diario La Nueva España, cabe afirmar sin ninguna reserva que, si se diera el caso de que ese partido llegara a gobernar en connivencia con la extrema derecha, lo que tendríamos en nuestro país sería una regresión democrática, auspiciada por el régimen de Donald Trump, cómplice con el Estado de Israel de un genocidio en la Franja de Gaza. Puede que no exista en la ciudadanía una concienciación suficiente para darse cuenta de esta posibilidad.
EL AVIESO FELIPE GONZÁLEZ Y ZAPATERO
Ana Cardo
A estas alturas, y merced a sus declaraciones -mas propias de un aliado de la derecha-, nadie se sorprende de lo que pueda decir Felipe González, dios en otro tiempo del Partido Socialista. Incluso cuando opina de Zapatero, con el que nunca sintonizó ni en carácter ni en ideas. Si embargo sí puede haber motivos esta vez para indignarse por la actitud de González al juzgar a su compañero en el PSOE: “No le veo con capacidad para montar una ingeniería financiera…”, ha dicho entre las risas asertivas de sus devotos en un evento de carácter empresarial, no intelectual: “Que Zapatero haya llegado en su carrera vital a saber lo que es una sociedad offshore... No lo veo”. Después comentó que lo mismo se ha dejado arrastrar por Maduro. Luego citó a su discípulo manchego García-Page para decir que debería haber elecciones este año. El otrora calificado como gran estadista ha dejado patente que se trata no sólo de un político mediocre que traiciona a su partido, sino de una persona aviesa*.
*Comprendo el comentario de mi estimado colega Juan Cabrera Padilla: Deseando que declare Zapatero a ver si podemos seguir creyendo en algo o lo mandamos todos a la mierda. Sólo añado que la mierda puede ganar si lo mandamos todo a la mierda.
**Qué prodigiosa casualidad, comenta José Sarria. Bastó con que apareciera el “caso Zapatero” para que desaparecieran del mapa mediático el caso Kitchen, la Gürtel, la Púnica o Lezo. Como si alguien hubiese pulsado el botón de “borrado automático” en redacciones, tertulias y portadas. Igual el borrado procede también de la inteligencia USA. ¡Y no nos olvidemos del postergado caso Montoro! En estos seis años de gobierno de coalición se ha logrado:
DdA, XXII/6356
¿FALLIDO UN PAÍS QUE SIEMBRA MÉDICOS DONDE OTROS SIEMBRAN GUERRAS?
Raulito Torres/Aquí en La Habana
DE AQUELLOS BARROS ESTOS LODOS, DE MONEDERO A ZAPATERO
Félix Población
En circunstancias como las que afectan estos días al expresidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, que acabó con ETA después de sufrir los más graves ataques dirigidos a un jefe de gobierno por el Partido Popular, conviene tener en cuenta el papel jugado por la mayoría de los medios de información -incluidos aquellos que se dicen progresistas- en el acoso y persecución que sufrieron los dirigentes y diputados de Podemos a base de difamaciones e infundios, de los que en todos los casos salieron absueltos.
De aquellos barros vienen los lodos que en los casos de la esposa del presidente Sánchez, el anterior Fiscal General del Estado y ahora Zapatero está soportando el ejecutivo con objeto de acabar con la legislatura. En el caso de Podemos, no bastó que se probara repetidamente la inocencia en los tribunales. El dispositivo mediático puesto al servicio de la mentira trabajó a destajo en su contra para convertir a un partido sin mancha de corrupción que llegó a competir con el Partido Socialista en un partido testimonial con una escasa representación en el Congreso, a la que también contribuyeron las desavenencias internas.
Hoy un amable comunicante ha tenido el acierto de rescatar y publicar oportunamente en las redes una primera página del diario El País, que ahora, previa reconducción hacia la derecha de la empresa que lo administra, ya avanza en sus titulares y editoriales El caso Zapatero sacude un final de legislatura agónico. Tenemos esa portada después de que este periódico celebrase recientemente su quincuagésimo aniversario y haya publicado para la ocasión, con la firma de un afamado escritor de la casa, un libro titulado El periódico de la democracia.
Supongo que al atreverse con un título en el que parece que el periódico se haya ganado la democracia en exclusiva -todos recordamos aquella edición especial al poco del 23-F-, no habrán cabido en sus páginas episodios como el de esta primera página dedicada a difamar al profesor Juan Carlos Monedero, cofundador de Podemos, que creo también compartió El País con algún otro diario editado en Madrid porque casi todos competían entonces en difundir falacias con una misma diana.
El llamado periódico de la democracia, cuando se demostró el infundio tipográficamente magnificado, dedicó sólo tres líneas a la reparación del mismo, que obviamente no salieron en la primera página sino bien disimuladas en la sección de Cartas al Director, como si formaran parte de una fe de erratas.
Tengo la sensación, por el cariz que está tomando el caso Zapatero y la colaboración estelar en el mismo de agentes de la inteligencia estadunidense, que la contribución del diario El País en aquellos barros contra Podemos se convertirá en lodos contra el presidente del actual gobierno de coalición. Habrá que prestar atención a partir de ahora a los editoriales. De momento, en el primero ya se calificó la imputación del expresidente como seísmo inédito para España, que también podría servir de titular a cualquier otro diario de la derecha extrema.
¿Y SI LA DERECHA EXTREMA SE HUBIERA PASADO DE FRENADA?
DdA, XXII/6356
GRITOS CON CITA Y GLOSA (LXXVII): TIEMPO DE CONTRADICCIONES… Y LO QUE ESTÁ POR VENIR
lunes, 25 de mayo de 2026
UN ÚNICO MENSAJE RELACIONADO CON ZAPATERO EN 300 PÁGINAS
Ricardo Miñana
COMO ÚNICA BANDERA, NUESTRA HUMANIDAD COMPARTIDA
Claudio Caiozzi/Aquí en Chile








