La primera certeza que debe tener el pueblo es que Iván Cepeda ganó la presidencia, que las elecciones se las robaron los israelíes adinerados dirigidos por un genocida y lo hicieron desde el extranjero modificando la votación en 1665 puestos electorales ya detectados. Actuaron sobre casi dos millones de votos de la ciudadanía cambiándolos. Los lugares fueron donde aseguraban mesas con jurados de ellos mismos y sin testigos electorales del Pacto a los que movieron previamente, en Antioquia, Bogotá y Norte de Santander.
Diario del Aire
martes, 4 de agosto de 2026
GUSTAVO PETRO: SALGO MÁS POBRE DE LO QUE ENTRÉ A LA PRESIDENCIA
La primera certeza que debe tener el pueblo es que Iván Cepeda ganó la presidencia, que las elecciones se las robaron los israelíes adinerados dirigidos por un genocida y lo hicieron desde el extranjero modificando la votación en 1665 puestos electorales ya detectados. Actuaron sobre casi dos millones de votos de la ciudadanía cambiándolos. Los lugares fueron donde aseguraban mesas con jurados de ellos mismos y sin testigos electorales del Pacto a los que movieron previamente, en Antioquia, Bogotá y Norte de Santander.
GIJÓN/XIXÓN NO PUEDE CONVERTIRSE EN UN PARQUE TURÍSTICO
Laura Tuero
UN CONFUCIO PARA ENTENDER NUESTRO CAOS AUTODESTRUCTIVO
Al llegar al hotel -escribe Tecé de su viaje a China-, revisando por encima las noticias de España, Confucio tomaba mi mente. La China de hoy no se entendería sin la filosofía de ese tipo capaz de dotar a mil millones de personas de una visión común y duradera y en España necesitaríamos algo parecido. Algo que nos ayude a entender en parte el caos autodestructivo al que llamamos martes cualquiera. Tener un ático a tu nombre es bueno, pero tener dos áticos a tu nombre es mejor, diría el Confucio madrileño. Para qué quieres invertir en prevención de incendios cuando puedes invertir en periódicos que digan que la culpa fue de otro. Si líderes extranjeros atacan tu país, lo patriota es ponerte de parte de esos líderes y compartir sus argumentos.
Gerardo Tecé
Conocí China estos días. Un país al que conviene aproximarse con buenos zapatos, un guía con ganas de hablar y desodorante en bote grande para no perder una tarde recorriendo supermercados porque a los chinos no les huele el sobaco y tapar olores es un capricho exótico. Tras mi paso por Beijing la ciudad huele más fuerte, pero a nivel zapatos y guía fue todo bien. Diana, como se hacía llamar cansada de que los españoles no supiéramos pronunciar su nombre, nos explicó los recovecos de la Ciudad Prohibida, los edificios de poder que conforman Tiananmén o las leyendas que encierra el Templo del Cielo como si lo hiciera el mismísimo presidente Xi Jinping. Puro aparato del partido a disposición, en este caso, del turista españolito. Todos los chinos sabemos qué lugar nos corresponde ocupar, nos explicaba orgullosa de la sincronización nacional bajo la batuta del comunismo con características chinas, que es como llaman a que el McDonalds trabaje para China y no China para el McDonalds. Nuestros niños ya estudian IA y nuestros mayores hacen ejercicio en los parques para no saturar la sanidad, iba señalando a izquierda y derecha lo que parecían paisajes urbanos, pero en realidad eran planes perfectamente diseñados a diez años vista. Todo se nos da bastante bien por aquí, decía, menos la bolsa y el fútbol –enhorabuena por el Mundial, a propósito, gracias, gracias–. Las finanzas y darle a la pelotita con el pie son las dos asignaturas pendientes de una China orgullosa de su historia, entregada a su actual vigorexia económica y religiosamente practicante de la filosofía atea de Confucio. Ya saben, el que inventó la confusión.
Confucio, como Mao, está presente en todo lugar y todo momento. Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro, citaba la guía al gran maestro para preguntarnos por los incendios que cada verano queman España, según decía la tele internacional china CGTN. ¿Cuando pasa una vez no hacéis nada para que no vuelva a pasar al verano siguiente? Correcto, Diana: allí somos más de la Virgen de la Cueva, de recortar presupuesto y de cruzar los dedos. Todas las culturas son respetables, respondía mientras se encogía de brazos haciendo el gesto de seguidme por aquí, que hay un templo muy bonito. Podré desconectar de la actualidad unos días, pensé al subir al avión, porque que coincidieran el mayor incendio de la historia con una entrada masiva de migrantes en Ceuta y otro ático a nombre de Ayuso era tan improbable como leer un cartel en chino y entender algo. Decía Confucio, según Diana, que el hombre superior se adapta a las circunstancias como el agua se adapta a la jarra que la contiene, así que, traducido a lo mío, me adapté a las circunstancias intentando mirar el móvil lo menos posible para no joderme el viaje con el último tuit de Miguel Ángel Rodríguez. También decía el filósofo que la experiencia convierte el conocimiento en sabiduría, y la experiencia nos dice que la culpa de los incendios, de la operación de desestabilización coordinada de Ceuta y del ático de Ayuso serán de Pedro Sánchez, así que lo sabio es no perder el tiempo confirmándolo, sino disfrutar del viaje.
Diana nos explicó con detalle que a China le interesaba lo que ocurría fuera de China lo mismo que a Abascal pegarse un madrugón, así que se conformó rápido con las explicaciones de que en España somos más de alimentar problemas que de solucionarlos. Si os gusta eso, está bien, dijo, y siguió con su guía, que era para lo que le pagaban. Al llegar al hotel, revisando por encima las noticias de España, Confucio tomaba mi mente. La China de hoy no se entendería sin la filosofía de ese tipo capaz de dotar a mil millones de personas de una visión común y duradera y en España necesitaríamos algo parecido. Algo que nos ayude a entender en parte el caos autodestructivo al que llamamos martes cualquiera. Tener un ático a tu nombre es bueno, pero tener dos áticos a tu nombre es mejor, diría el Confucio madrileño. Para qué quieres invertir en prevención de incendios cuando puedes invertir en periódicos que digan que la culpa fue de otro. Si líderes extranjeros atacan tu país, lo patriota es ponerte de parte de esos líderes y compartir sus argumentos. Yo voy lanzando propuestas.
Decía Diana, de quien empiezo a sospechar que era Mao reencarnado en guía turística, que cuando un chino quiere ir del punto A al punto B, traza una línea recta mientras los occidentales vamos haciendo curvas, lo que nos convierte en gente poco fiable. Ojalá. Se nota que la guía enviada por el partido comunista chino para adoctrinarnos aún más de lo que ya nos adoctrina el sanchismo no conoce bien la España en la que al punto A se le llama B, a la curva atajo y a la indecencia y la estupidez, lideresa madrileña. Decía Confucio que no importa lo despacio que vayas, lo importante es que no te detengas. Tengo que escribirle a Diana con la excusa de contarle que llegamos bien a casa para preguntarle si la frasecita del maestro sirve cuando te diriges al precipicio. Conociéndola dirá que, si eso es lo que queremos, para China no hay problema. Tanta fama de intervencionismo comunista para esto…
CTXT DdA, XXII/6427
EL INTERÉS DE ISRAEL POR CEUTA YA EMPIEZA A COSTAR MUERTES
Ana Cardo
Digna de relevancia la información que facilita con su opinión acerca de Ceuta como enclave estratégico mundial una de las personalidades que más respeto merecen por su defensa de los Derechos Humanos. Se trata de Kenneth Roth, ex director de Human Rights Watch, un historiador estadunidense descendientes de judíos represaliados en Alemania. Roth se refiere al interés de Israel por la ciudad autónoma española. "Ceuta, dice, es el punto más cercando de África a Europa, a horcajadas sobre el estrecho de Gibraltar. El estrecho mide sólo 8 millas de ancho [casi 13 kilómetros, al cambio], en comparación con el Estrecho de Ormuz, que mide 21 millas [casi 34]. Si Irán puede controlar el estrecho de Ormuz, España podría fácilmente controlar el Estrecho de Gibraltar y potencialmente bloquear el acceso de Israel al Atlántico". Las relaciones entre Israel y Marruecos son inmejorables. Los Acuerdos de Abraham (auspiciados por EEUU), son un documento de reconocimiento mutuo que ha abierto la puerta a acuerdos comerciales, académicos y hasta energéticos y defensivos entre los dos países. Tel Aviv suministra a Marruecos drones kamikazes, sistemas de defensa antiaérea avanzados y tecnología de satélites espías operativos las 24 horas. Mohamed VI se lleva, así, el apoyo de la Casa Blanca por llevarse bien con su mayor aliado en Oriente Medio y, a la vez, consolida su fortaleza militar frente a su rival regional, la vecina Argelia. El estrecho de Gibraltar concentra cerca del 10% del tráfico marítimo mundial de contenedores y mercancías, funciona como la ruta principal para el transporte de petróleo e hidrocarburos hacia Europa y une las grandes rutas comerciales entre América, Asia (a través del canal de Suez) y Europa. Militarmente, desde Ceuta se controla el acceso exclusivo al Mediterráneo desde el océano abierto, por lo que representa un punto de seguridad clave para la navegación internacional y la defensa de la OTAN. También delimita la frontera política y de seguridad entre el norte de África y el sur de Europa, como se ha visto en esta crisis humanitaria. El interés de Israel por Ceuta ya está empezando a costar muertes entre la juventud marroquí sin futuro. Hace apenas tres meses se publicó un artículo en Ynet, medio israelí, en el que se hacía un llamamiento para que Marruecos arrebatara Ceuta a España mediante la influencia que Israel ejerce sobre Trump.
DdA, XXII/6427
LO DEL CIERVO TOMÁS, VECINO DE LINAREJOS (ZAMORA)
Félix Población
Lo del Ciervo Tomás, en Linarejos, Zamora, también ocurrió en La Vecilla (León). Así que habrá que preguntarse por qué estos dos animales hicieron lo mismo, buscando su acogimiento, como si fueran una mascota común, en dos lugares poblados por el ser humano. Desconocemos cómo se resolverá el caso en la localidad zamorana, pero si en la leonesa parece que se llevaron al animal al hábitat que le correspondía, en Linarejos no valió el mismo procedimiento.
Hubo consenso en el pueblo, en efecto, para que una vez sedado Tomás fuera trasladado al monte público del que procedía, a 50 kilómetros de distancia. Pero el ciervo ha vuelto, hecho a la querencia por la localidad y al afecto de los quince vecinos y unos cuantos visitantes que vienen a verlo atraídos por la circunstancia. Seis días tardó en volver el cérvido a Linarejos, así que esa fidelidad fue compensada por los lugareños, según leo, con medidas preventivas a base de carteles en las que se especifica lo que no se debe hacer con Tomás, pues al fin y al cabo se trata de un animal montaraz que, por lo que sea, ha renunciado a esa vida.
Se podría pensar, dado que la provincia de Zamora es la que más hectáreas suma de monte quemado en los últimos años, que Tomás hizo balance: si en los últimos cinco años han ardido unas cien mil hectáreas del ámbito al que pertenecemos y pateamos a nuestro libre albedrío, equivalentes a las isla de La Palma y El Hierro juntas, mejor dejo esos montes susceptibles de convertirse en infiernos y me acojo a recintos urbanos, de momento más protegidos. Y ahí tenemos a Tomás, vecino de Linarejos por su expreso y reiterado apego al lugar y a sus gentes.
UN BUITRE ENTRE LAS CENIZAS
DdA, XXII/6427
lunes, 3 de agosto de 2026
LA COMPASIÓN ES A VECES LA FUERZA MÁS GRANDE
Refaat Alathamna
NUEVA MARCHA VERDE, CELEBRADA COMO UN FRACASO PERSONAL DE PEDRO SÁNCHEZ
Esta “invasión” fake, extraña, de ida y vuelta –el 95% de las personas que entraron en Ceuta han regresado ya a Marruecos por su propio pie–, es una nueva Marcha Verde organizada por Rabat. Y ha sido celebrada como un fracaso personal de Pedro Sánchez por las derechas y las ultraderechas estatales y foráneas. El episodio solo se puede leer como una advertencia/castigo de Marruecos y de sus poderosos socios contra las posiciones del Gobierno español sobre temas diversos pero muy relacionados entre sí: la regularización, la denuncia del genocidio de Israel en Gaza, la resistencia a cumplir con las peticiones desorbitadas de inversión de la OTAN, y la negativa a ceder el uso de las bases de Rota y Morón a Estados Unidos para operaciones militares contra Irán.
EDITORIAL
Hay imágenes que trascienden el impacto inmediato de la actualidad. Miles de cuerpos agotados, tendidos sobre el césped de los parques de Ceuta, y familias enteras cruzando a nado el espigón, mientras otros se lanzan al mar con un flotador improvisado. Y, al mismo tiempo, la noticia más trágica: al menos 57 personas han perdido la vida intentando alcanzar territorio español. Detrás de estas cifras hay un fracaso; pero también hay un chantaje, una agresión que parece haber sido pactada, fomentada o coordinada al más alto nivel internacional. Además de una responsabilidad política que no puede despacharse con consignas: Marruecos ha usado a miles de civiles, muchos de ellos menores de edad, como arma para tratar de desestabilizar al Gobierno de España.
Las últimas veinticuatro horas han puesto al Estado español, obligado a movilizar el Ejército, ante una de las crisis internacionales más graves de los últimos años. La presión sobre Ceuta y Melilla ha sobrepasado hace tiempo la capacidad de acogida de ambas ciudades. Esto ha forzado a España a desplegar recursos de emergencia en un escenario que cambia casi cada minuto. Se puede discutir, criticar o mejorar la respuesta. Sin embargo, esta vez el foco hay que ponerlo en otro lugar, porque las causas son diferentes.
No estamos ante un aumento súbito de la presión migratoria sino ante un mensaje que los actuales dueños del mundo emiten contra el insumiso Gobierno español. El rey de Marruecos ha movilizado, en el día del 27º aniversario de su llegada al trono, a cerca de 50.000 personas, según cálculos oficiales españoles, muchas de ellas transportadas y escoltadas en camiones por la Gendarmería nacional, y las ha lanzado contra la frontera de Ceuta. Y, en cuestión de horas, el Gobierno de Estados Unidos, el de Israel, el de Italia y luego el Partido Popular europeo y las extremas derechas locales –es decir los grandes adversarios del actual Ejecutivo español– han manipulado el hecho, achacándolo al efecto llamada provocado por la regularización de inmigrantes que el Gobierno Sánchez aprobó hace unos meses.
Hay algunos factores geopolíticos que ayudan a entender lo sucedido. El 20 de julio, Pedro Sánchez viajó a Argel para certificar el deshielo con Argelia y el aumento de las importaciones de gas. Ocho días después, la presión sobre el Tarajal se disparó. A ello se suma un elemento jurídico nuevo: una sentencia del Tribunal Supremo conocida el 8 de julio impide aplicar el rechazo en la frontera a quienes son interceptados en el mar mientras intentan llegar a nado: su caso debe tramitarse por el procedimiento ordinario de devolución, con resolución individual. El retorno sigue siendo posible, aunque ya no sea automático. Quien organice o simplemente tolere una salida masiva lo sabe.
Esta “invasión” fake, extraña, de ida y vuelta –el 95% de las personas que entraron en Ceuta han regresado ya a Marruecos por su propio pie–, es una nueva Marcha Verde organizada por Rabat. Y ha sido celebrada como un fracaso personal de Pedro Sánchez por las derechas y las ultraderechas estatales y foráneas. El episodio solo se puede leer como una advertencia/castigo de Marruecos y de sus poderosos socios contra las posiciones del Gobierno español sobre temas diversos pero muy relacionados entre sí: la regularización, la denuncia del genocidio de Israel en Gaza, la resistencia a cumplir con las peticiones desorbitadas de inversión de la OTAN, y la negativa a ceder el uso de las bases de Rota y Morón a Estados Unidos para operaciones militares contra Irán.
La alianza entre EEUU, Israel y Marruecos, flamante miembro de la Junta de Paz de Gaza y firmante de los Acuerdos de Abraham, late con fuerza en el fondo del asunto. En abril pasado, un informe de un comité del Congreso de EEUU recordó que las ciudades de Ceuta y Melilla “están situadas en territorio marroquí y siguen siendo una reivindicación vigente de Rabat”. El informe apoyó también “los esfuerzos del secretario de Estado, Marco Rubio, para alentar un compromiso diplomático entre Marruecos y España sobre el futuro estatus de Ceuta y Melilla”.
El párrafo lo introdujo Mario Díaz-Balart, uno de los congresistas más próximos a Rubio. Analistas como Michael Rubin llevan meses reclamando a Trump el reconocimiento formal de las dos ciudades como territorio ocupado, y han vuelto a hacerlo esta misma semana, aprovechando las imágenes del espigón. Ayer mismo, Trump volvió a referirse al “gobierno de extrema izquierda español”. Al cabo, la National Security Strategy ya hablaba de intervenciones como esta dentro de la UE, con el objetivo de reforzar la extrema derecha “para ayudar a Europa a corregir su trayectoria actual” de supuesta “aniquilación civilizacional”. De hecho, la portavoz adjunta de la Casa Blanca, Anna Kelly, ha advertido a España de que debería cambiar de rumbo “o arriesgarse a su propia desaparición”.
Tel Aviv tampoco se esconde. Hoy mismo, Danny Danon, embajador israelí ante la ONU, ha mentido al afirmar que “España ha declarado el estado de emergencia en Ceuta tras la crisis provocada por su política de inmigración”. Para añadir: “Quizás, antes de que continúe dándonos lecciones, sea hora de que explique al mundo por qué aún mantiene enclaves coloniales en África”.
Mientras tanto, el debate interno vuelve a endurecerse. La oposición de PP y Vox reclama reformas legales, medidas excepcionales y comparecencias parlamentarias. Puro teatro a la búsqueda de votos emocionales. El patriotismo de las derechas españolas europeas es un esperpento. Muy probablemente, más pronto que tarde, España tendrá que dialogar con el dictador marroquí y con sus socios prioritarios sobre el futuro de Ceuta, Melilla y el Estrecho de Gibraltar. Que la integridad territorial española empiece a aparecer como materia opinable no es una casualidad incómoda solo para Madrid: es sobre todo una oportunidad para EEUU, Israel y Marruecos.
Pero no debemos olvidar que mucha gente espera poder migrar de países como Marruecos, y que lo hace cuando puede, antes o después. Y por supuesto ese proyecto vital es totalmente legítimo y respetable. Este nuevo marco de guerra híbrida que moviliza y usa civiles como método de presión o chantaje puede servir para justificar una represión todavía más brutal en Europa, pero es inaceptable que actores externos e internos conviertan esa dramática situación en una farsa para dar lecciones sobre soberanía y políticas migratorias.
CTXT DdA, XXII/6426
RABAT ES RESPONSABLE ESTA VEZ DE SUS CIUDADANOS MUERTOS*
Con Rajoy y Fernández Díez se les recibió de otro modo en 2014: 15 muertos
Félix Población
Al paso que va el aumento en el número de víctimas mortales, bien pudiera ser que en breve se alcanzara la cifra de un centenar. Imaginen la que se hubiera armado si, como dice Feijóo, el Gobierno hubiese pretendido frenar la avalancha de 50.000 jóvenes marroquíes cruzando con la tolerancia de las autoridades de Rabat el paso fronterizo de El Tarajal. ¿Cómo habría frenado la masiva avalancha un ejecutivo del Partido Popular+Vox?
Leemos hoy que los servicios de inteligencia de España han sacado por conclusión que Rabat permitió esa entrada multitudinaria de ciudadanos de su país, pero no la planteó. Sí tuvo conocimiento Marruecos del bulo que impulsó en las redes sociales la organización de la invasión -leemos también-, por lo que cabe interpretar que el día de la Fiesta del Trono la actitud permisiva se la podría calificar de estimulante, sin que oficialmente se pueda decir que promoviera la gran oleada.
Pero como esta es la segunda vez que ocurre, después de aquella otra invasión que no pasó de las 8.000 personas, y como el reino alauita tiene casi patentado este tipo de estrategia después de lo bien que le salió la Marcha Verde en 1975, pienso que aunque Rabat reconozca sólo once muertes en su territorio ahora, es al reino alauita al que cabe responsabilizar de la muerte de todas las demás.
Quienes están en la morgue improvisada de Ceuta, jóvenes en su mayoría, fueron víctimas de una permisividad por parte de las autoridades marroquíes que les hizo encontrar la muerte cuando buscaban la vida más allá de las miserias de su país. La oposición reprocha a Pedro Sánchez no haber hecho nada para impedir tan masiva avalancha, precedida de la visita que el Presidente del Gobierno hizo a Argel, al objeto de superar la crisis por el giro histórico a favor de Marruecos sobre el Sáhara.
¿Cómo hubiese evitado la avalancha un ejecutivo del PP+Vox? El 6 de febrero de 2014, sin Vox en el gobierno, ocurrió la llamada Tragedia del Tarajal. Bajó las órdenes del ministro de Interior Jorge Fernández Díez, 56 agentes de la Guardia Civil utilizaron 145 balas de goma y lanzaron cinco botes de humo contra casi 300 personas subsaharianas con el resultado de 15 víctimas mortales entre los migrantes. Fueron 16 los agentes juzgados e imputados por delitos de homicidio imprudente y lesiones. La imagen de la Guardia Civil estos días fue otra y la celebramos.
DdA, XXII/6226
domingo, 2 de agosto de 2026
VAN 72 MUERTOS Y LA CULPA ES DE SÁNCHEZ Y LOS ECOLOGISTAS, CLARO
David Pablo Montesinos
LAS BUFONADAS DE MELONI Y OTROS DIRIGENTES EUROPEOS
Los cientos de miles de migrantes que sólo vio Trump en Ceuta para reafirmarse en su política racista y xenófoba, deberían avergonzar a Meloni y a algunos dirigentes europeos, prestos a ser bufones del inquilino de la Casa Blanca. Quien termina haciendo este papel, nos dice el firmante, termina descubriendo que la obediencia nunca garantiza el respeto, tal como acostumbra Trump despreciando cada poco a Europa. No debería Meloni haber olvidado Lampedusa, 2023.
José Sarria







