sábado, 1 de agosto de 2026

CUANDO HUBO GENOCIDIO Y LOS PERIODISTAS HABLARON DE BELÉN

 Los soldados israelíes han orinado en las cunas, han defecado en las ollas, han quemado los libros, han destrozado las fotos de boda que colgaban de la pared de la casa de los recién casados, se han hecho selfies contoneándose con la ropa interior de la novia, que habían robado de los cajones, por encima del uniforme de camuflaje, han grabado un vídeo para enviárselo a su novia, han grabado un vídeo para aumentar el número de seguidores, pero no se puede decir que sea un genocidio y, en cualquier caso, «Harry y Meghan, junto con sus hijos Archie y Lilibet, se han reunido con el rey Carlos III en Highgrove, la residencia privada del soberano en los Cotswolds».



Francesca Fornario

Los soldados israelíes hicieron que los perros destrozaran a un joven discapacitado y lo dejaron morir desangrado, mientras se llevaban a rastras a la madre que les suplicaba que lo ayudaran, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, «Belen conduce la lancha a motor en topless, con una mano sujeta el timón y con la otra se cubre».

Los soldados israelíes han marcado puntos jugando al tiro al blanco. Un día había que disparar a los niños en la cabeza, otro día en los testículos, otro día en la rótula, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Massimo Recalcati analiza psicológicamente a Michele Mari, que ha ganado el premio Strega (y ninguno de los dos dice que sea un genocidio).

El Gobierno israelí bloquea la salida de Gaza y la entrada a los periodistas, a los médicos e incluso a las galletas y la mermelada, porque son demasiado calóricas para las mujeres y los niños, mientras que el 77 % de la población sufre graves niveles de inseguridad alimentaria y, por ello, la mortalidad infantil se ha duplicado, pero no se puede decir que sea un genocidio; y, de todos modos, Dua Lipa se ha casado en Sicilia con 150 cannoli y un helado de sandía con flores de jazmín cristalizadas, recolectadas a las 5 de la mañana.

Han disparado contra las personas hambrientas que hacían cola en los puntos de distribución de alimentos, matando a dos mil de ellas; han destruido la red de abastecimiento de agua, obligando a los supervivientes a sobrevivir con 6 litros por persona, cuando, según la OMS, para garantizar la higiene se necesitan entre 50 y 100, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, «Taylor Swift y Travis Kelce presentan a su nuevo perrito, aunque han decidido mantener la discreción sobre los detalles más íntimos» (No sé, Tgcom24 los llama así).

Han acribillado a balazos el coche en el que una familia intentaba ponerse a salvo; han acribillado a balazos la ambulancia que se dirigía a rescatar a la niña, única superviviente en el habitáculo bajo los cuerpos ensangrentados de sus tíos, acribillaron el habitáculo para matar a la niña superviviente, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Prada propone unas zapatillas de rafia en tonos beige adornadas con el icónico logotipo triangular y acabados en piel.

Han atacado 36 de los 36 hospitales en funcionamiento, han dejado morir a los recién nacidos en las incubadoras tras cortar la corriente, han asesinado a más de 1 500 médicos y enfermeros, han detenido a decenas de ellos sin juicio ni acusación formal, y los han hacinado en cárceles donde los presos son sistemáticamente torturados y violados con objetos punzantes introducidos en el ano hasta lesionarles los órganos internos, en las cárceles donde hay más de 300 niños detenidos por terrorismo en virtud de la ley que considera terrorista al niño que lanza una piedra contra el tanque que está ocupando su pueblo, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Tarantino deja la dirección y vuelve a actuar junto a Kylie Minogue.

Han detenido las ambulancias, han hecho bajar a los paramédicos desarmados, los han asesinado uno tras otro, los han enterrado a los quince junto con sus ambulancias bajo la arena, pero no se puede decir que sea un «genocidio» y, en cualquier caso, Sinner alivia los calambres con zumo de pepinillos.

Han arrasado ciudades enteras, colegios, iglesias, mezquitas, campos de fútbol y cafeterías a orillas del mar; han ocupado militarmente casi el 70 % de la Franja; han destruido todas las universidades; han obligado al 90 % de la población a vivir en tiendas de campaña, incendiado las tiendas, asesinado a más de 72 000 personas —21 000 de ellas niños—, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, este verano puede realzar sus pestañas con postizos desechables para resaltar la mirada sin apelmazarlas.

Han disparado a los pescadores por pescar, a los periodistas por ejercer su profesión, matando a cientos de ellos en ejecuciones selectivas, pero no se puede decir que sea un genocidio; y, en cualquier caso, es el año del Caballo de Fuego en el calendario del horóscopo chino, y los asuntos prácticos, en particular los relacionados con el hogar y la familia, generan tensiones, pero solo si es usted Libra.

Han hecho sobrevolar en plena noche los campamentos de desplazados con drones que emitían llantos de bebés y ladridos de perros para que la gente, aterrorizada, saliera al exterior y luego atacarla, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, sale el nuevo sencillo de Beyoncé.

Han bombardeado sin piedad el Líbano, ocupado el sur del país, arrasado pueblos, obligado a huir a un millón de personas, matado desde el 7 de octubre a más de mil palestinos en Cisjordania, donde no hay Hamás, detenido, en Cisjordania, a uno de cada cuatro palestinos a lo largo de su vida y, también allí, han arrasado pueblos, degollado ovejas, talado olivos, agredido a las monjas, disparado a los sacerdotes y amenazado con armas a los carabineros italianos y a los diputados estadounidenses, además de torturar y secuestrar a activistas internacionales, a los eurodiputados, a los médicos y a los periodistas de todo el mundo; además, han instaurado un sistema de apartheid y han presentado planes de limpieza étnica mediante vídeos generados con IA en los que, en lugar de las casas de los palestinos, aparecen complejos turísticos de lujo y casinos, y a Trump y Netanyahu paseando por el paseo marítimo; pero no se puede decir que sea un genocidio, ni siquiera se pueden interrumpir las relaciones militares, comerciales y estratégicas con Israel, ni tampoco se puede dejar de vender armas a Israel; y solo se puede sancionar 20 —o mejor dicho, 21— veces a Putin por haber invadido Ucrania, pero cero veces a Israel, que ha invadido Palestina, el Líbano, Siria, ha bombardeado seis Estados soberanos con las armas de Trump, quien sanciona a los jueces internacionales, a la ONU y a cualquiera que tenga el valor de decir «genocidio» y de denunciar el apartheid; y, en cualquier caso, Giorgia Meloni, que no dice «genocidio», no reconoce a Palestina, no sanciona a Israel y aumenta el gasto militar tal y como le pide Trump, viste de Cucinelli —que detesta el verde y adora los colores pastel— y no dice «genocidio»; Giorgia Meloni, que promete mano dura contra los maranza, contra los migrantes irregulares y contra los Antifa, pero no mueve un dedo contra los asesinos israelíes y estadounidenses, acude a la peluquería de Mara Carfagna y Elisabetta Gregoraci para hacerse un «long bob» rubio miel con balayage.

Y hay dos cosas que estudiarán las generaciones futuras: cómo fue posible y cómo fue posible que nosotros, los periodistas, habláramos principalmente de otras cosas. «Se nota que todos aspiraban al Premio Strega».

Fuente: https://rafaelpoch.com/2026/07/19/la-miseria-de-nuestro-periodismo-en-el-genocidio/

TOPOEXPRESS  DdA, XXII/6424

QUE NO HAYA TERCERA VEZ EN LA FRONTERA DE CEUTA

Lamentamos desconocer al autor de esta magnífica fotografía, que ilustraba el texto de González Posada, merecedora de un editorial. 

Félix Población

Sumar 50.000 personas, en su mayoría muy jóvenes, para que entren de mogollón por la frontera de Marruecos con Ceuta, no se improvisa, sobre todo si se cuenta con el caso de las 10.000 que lo hicieron hace un lustro. La conclusión que internacionalmente se saca, entonces y mucho más ahora, es que el Gobierno español presenta una vulnerabilidad alarmante en ese punto de su frontera sur. Que ahora diga que no vio venir la crisis por carencia de información, debería ser más una autocrítica que una excusa, porque tanto el presidente autonómico de la ciudad de Ceuta como los primeros informes de la Guardia Civil apuntaban a un repunte de las entradas a nado de migrantes irregulares. Cierto, desde hace unas semanas el Gobierno estaba muy ocupado por la grave situación originada en el país por los incendios forestales, algo de lo que quizá fue consciente la "organización" de lo que ha sido, una vez más, una vulneración del espacio territorial de España. En evitación de que haya una tercera vez, en la que quizá el número de personas fallecidas sea aún mayor que ahora (casi 70), puede que al régimen dictatorial alauita  no le importe sumar más víctimas entre su pueblo, pero al Gobierno de España le corresponde tratar diplomáticamente el asunto con Rabat con más contundencia que hasta la fecha, llamando también la atención en Bruselas sobre lo que implica "organizar" en el vecino país, con la tolerancia e incluso el estímulo manifiestos de sus autoridades*, una violación multitudinaria de un territorio de la Unión Europea. No puede haber próxima vez porque lo mismo que se monta una como la presenciada, sin más víctimas que las muchas que perdieron la vida ahogadas en el mar, un mínimo brote de violencia podría ocasionar muchas más. Y es de lo más fácil provocar ese brote cuando se juntan miles de personas extranjeras, invadiendo la vida cotidiana de una ciudad, tan hartas de vivir mal como con muchas ganas de vivir mejor en un país que tienen tan cerca de sus pies descalzos.

*Está dando mucho que que hablar lo que leemos en New York Times: No dijeron que las autoridades marroquíes les animaron a cruzar.

NO ES LA CRISI DE CEUTA, ES UN FRENTE INTERNACIONAL
Juan González Posada
No es la crisis de Ceuta. Es otra cosa: un frente discursivo internacional en el que confluyen varios actores, cada uno con un interés distinto y ninguno inocente. Italia amenaza con restringir Schengen y culpa a España, reforzando el discurso antiinmigración de Meloni. Marine Le Pen ha acusado a Sánchez de “alentar la entrada masiva de migrantes” y ha exigido más controles en la frontera francesa, anunciando que limitará la libre circulación de Schengen a los nacionales de la UE si gana las presidenciales de 2027: la crisis le ofrece, a las puertas de esa campaña, un argumento inmediato.
La Administración Trump habla de “políticas de extrema izquierda” para legitimar su propia agenda migratoria, mientras congresistas de su entorno, como Mario Díaz-Balart, cuestionan si Ceuta y Melilla “forman parte del territorio geográfico de España”, apoyándose en que el artículo 6 de la OTAN excluye de la defensa colectiva a los territorios africanos.
La diplomacia israelí ha entrado con fuerza: el embajador Danny Danon calificó los enclaves de “colonias” españolas, y el ministro Ben Gvir se burló de Sánchez sugiriéndole acoger a la población de Gaza. No es casualidad: las relaciones con Tel Aviv atraviesan su peor momento desde que España reconoció el Estado palestino, y desde los Acuerdos de Abraham de 2020 Israel respalda las aspiraciones marroquíes sobre el Sáhara a cambio del reconocimiento de Rabat. Presionar a España por Ceuta es, también, presionarla por Gaza.
La ultraderecha española y europea presenta la llegada como “invasión” para debilitar al Gobierno y endurecer la política migratoria. Marruecos, mientras tanto, niega responsabilidad y ofrece cooperación una vez que la presión ya ha hecho su trabajo: mantiene así su capacidad de presión sin asumir el coste diplomático.

Ninguno de estos actores discute los hechos de Ceuta; discuten, cada uno por su lado, otra cosa: Schengen, las presidenciales francesas, política interior estadounidense, Gaza, un Gobierno al que debilitar.
Algunos dicen que llamarlo operación coordinada sería más de lo que prueban los hechos: lo verificable es un ecosistema ideológico convergente, un puñado de figuras de primer nivel internacional que, sin necesidad de ponerse de acuerdo, coinciden con extraña puntualidad en poner el mismo asunto sobre la mesa —unidas, eso sí, por un mismo pensamiento reaccionario. La crisis migratoria es la excusa común; el interés, siempre, es otro.

Hace falta vigilancia intelectual para no repetir, sin darse cuenta, su vocabulario, y para pensar el tema desde el sitio correcto.

DdA, XXII/6424

EL MOVIMIENTO POÉTICO MUNDIAL SE SOLIDARIZA CON EL PUEBLO CUBANO



CARTA ABIERTA AL PUEBLO DE CUBA

Querido pueblo cubano,
El 1° de enero de 1959 ustedes derribaron la dictadura militar de Fulgencio Batista y un espíritu semejante al del primer día de la primavera recorrió la Isla de la Luz y a toda América Latina. En los años siguientes el mundo percibió que una generación visionaria podía imprimir un rumbo fresco y renovador a un continente que soñaba y buscaba cambios profundos en la sociedad contemporánea.
Ustedes se convertían en la promesa de una nueva etapa de la joven humanidad en la que los derechos del pueblo trabajador, de los campesinos y los estudiantes, de las mujeres, los niños y los ancianos, de los artistas y pensadores, estarían protegidos por una legislación revolucionaria en una sociedad latinoamericana por fin humanísima y colectivista.
Fue a raíz de la percepción poética del pensamiento y la acción transformadora del mundo en Cuba que se desencadenó una ola de simpatía y de respaldo al nuevo proyecto liberador humano.
No obstante las décadas posteriores a la instauración de hondas medidas políticas, económicas y sociales en su país, probaron que los enemigos de los cambios históricos continuarían renuentes a aceptarlos. Entonces sobrevinieron la Crisis del Caribe de 1962 y el bloqueo sistemático y creciente, que fue estrangulando paulatinamente la economía propiciando el estrechamiento a las vías de la esperanza humana en la paz, la justici social y la dignidad.
La guerra silenciosa y desgastante contra ustedes continúa. El boicot norteamericano sigue vedando el ingreso de petróleo, bienes y productos básicos, alimentos y medicinas, llevándolos a una difícil circunstancia en la que carecen incluso de electricidad y de agua. Y no obstante su valentía y su integridad permanecen incólumes.
Los abrazamos con cariño, llamando al mundo entero a movilizarse para ayudar a proteger su existencia y soberanía. El pueblo de Cuba es el nuestro: el pueblo latinoamericano, a cuya consciencia y espíritu de unidad apelamos. El destino de nuestros pueblos es el del continente, así como el destino de Venezuela y de Colombia son el destino de América Latina. Es el momento de la sincera solidaridad y dignidad en esta zona del mundo, a la que parece estar cubriendo una gran sombra. Pero como todas las grandes sombras, esta tiniebla será temporal, interrumpida siempre por agujas de luz que hilvanan sin tregua la presencia de un porvenir libre en el presente. Toda la poesía del mundo está con ustedes, querido pueblo de Cuba.
Con mi cálido abrazo,
Fernando Rendón
Presidente del
Movimiento Poético Mundial

DdA, XXII/6424

viernes, 31 de julio de 2026

UNA CRISIS MIGRATORIA INDUCIDA EN PLENO PROCESO REGULADOR

¿Qué puede dañar más al gobierno que una crisis migratoria inducida cuando aún no ha terminado el proceso regularizador de inmigrantes abierto? ¿Alguien puede tener dudas razonables de que estas salidas masivas en pocas horas de miles de marroquíes, jóvenes en su mayoría, no es posible en ese país sin la connivencia de su gobierno? Marruecos además es el país árabe más alineado con el tándem Trump-Netanyahu. No les resultará difícil a estos tres sátrapas -añadamos al rey marroquí- desencadenar una crisis que tiene difícil gestión y que tiene como damnificado principal al gobierno y beneficiario a la ultraderecha y a una derecha que abandonó la política de estado y cuyas convicciones democráticas se muestran cada vez más endebles al haber elegido como socio y como discurso a Vox.



Patricio Hernández Pérez

En las circunstancias actuales es muy difícil que un gobierno progresista sobreviva en España y en casi todas partes. Es relativamente fácil generar problemas para desestabilizarlo. Multiplicar la sensación de crisis permanente y alimentar la tentación autoritaria. No podemos frivolizar con la expresión 'emergencia' porque la crisis climática es una terrible realidad que ya nadie puede negar (aunque haya todavía quien lo haga), pero es que los años del gobierno de coalición de Sánchez han sido una emergencia tras otra. Los ultras y la derecha que le ha comprado el discurso dirán que es Sánchez el problema, que muerto el perro se acabó la rabia. Sabemos muy bien que no es así, al contrario, muchos problemas aumentarán si llegan al gobierno estos reaccionarios, que añadirán la degradación de una democracia que tiene dificultades para su consolidación porque ha dejado problemas sin resolver -como la endogamia conservadora en buena parte de la justicia y su pulsión de intervención política, entre otros- en sus cincuenta años de existencia. ¿Qué puede dañar más al gobierno que una crisis migratoria inducida cuando aún no ha terminado el proceso regularizador de inmigrantes abierto? ¿Alguien puede tener dudas razonables de que estas salidas masivas en pocas horas de miles de marroquíes, jóvenes en su mayoría, no es posible en ese país sin la connivencia de su gobierno? Marruecos además es el país árabe más alineado con el tándem Trump-Netanyahu. No les resultará difícil a estos tres sátrapas -añadamos al rey marroquí- desencadenar una crisis que tiene difícil gestión y que tiene como damnificado principal al gobierno y beneficiario a la ultraderecha y a una derecha que abandonó la política de estado y cuyas convicciones democráticas se muestran cada vez más endebles al haber elegido como socio y como discurso a Vox. Esta crisis se resolverá en unos días pero el gobierno se dejará un nuevo jirón de credibilidad ante una parte de la opinión pública y estará más cerca de su derrota electoral. Aunque objetivamente el gobierno pueda presentar un balance muy positivo, no le servirá en las actuales condiciones porque la ciudadanía no es objetiva. Ya lo dejó dicho en uno de sus aforismos Bergamín: "si fuera objeto sería objetivo, pero como soy sujeto soy subjetivo'. Y estos sujetos que somos en esta sociedad de la digitalización, de redes y plataformas controladas por oligarcas comprometidos políticamente con la nueva reacción, somos muy influenciables. Y el resultado es el que estamos viendo en todas partes. ¿Íbamos a ser nosotros una excepción? El último eslabón de esta cadena es que nos resignemos a que las cosas son así y no hay nada que hacer, que abandonemos la resistencia. Y esto es lo único que no podemos hacer.

DdA, XXII/6423

MARAVALL NO ENTIENDE LA POSICIÓN POLÍTICA ACTUAL DE FELIPE GONZÁLEZ

 

Lazarillo

Me parece oportuna la entrevista que el diario El País publica con quien fuera ministro de Educación del primer gobierno de Felipe González, José María Maravall, que además es una personalidad intelectual respetable, con 16 libros publicados, a la que conviene tener en cuenta cuando, como es el caso, no elude respuestas a algunas cuestiones que le plantea el entrevistador, sobre las que quizá preferiría guardar silencio. La última de sus obras se acaba de publicar ahora en inglés (sin traducción por ahora al castellano). Su título en español podría ser: Intrigas políticas: socialdemocracia, rendición de cuentas electoral y manipulación. El contenido parece muy prometedor, aunque el título debería ser más breve. En la entrevista, quien fuera por aquellos años demiurgo político y electoral de Felipe González, al que conoció en la mili, considera que el expresidente no ha contribuido a nada con sus últimas intervenciones  en el debate público sobre el PSOE: "No entiendo su posición política actual", afirma. Comparto plenamente lo que sostiene como titular. (Pinchar sobre el recorte para leer la entrevista)*.

*Mi recuerdo afectuoso para María Jesús, la esposa de Maravall, con la que este Lazarillo trabajó cuando su marido era ministro.

DdA, XXII/6423

EL MAESTRO RIPOLL, ÚLTIMO EJECUTADO POR LA INQUISICIÓN, MERECE MEMORIA

Un 31 de julio de 1826, el maestro Gaietà Ripoll era ahorcado en la plaza del Mercado de València por orden de la Junta de la Fe, órgano continuador del Santo Oficio. Valencia tiene el dudoso honor de ser la ciudad donde la Inquisición ajustició a la última víctima en el mundo. Sin embargo, la mayoría de ‘patriotas’ valencianos no sabe quién fue Ripoll. Casi un siglo después, la España franquista de la victoria (no de la paz) impondría tribunales como el de la Represión de la Masonería y el Comunismo, que por sus procedimientos recordaron a los del Santo Oficio. Europa, y no sólo Valencia -se dice en el artículo-, tiene una gran deuda con el maestro Gaietà Ripoll. Y en ello están varias entidades (Cullera Laica, València Laica, Associació Valènciana d’Ateisme i Lliurepensament), que, con pocos medios y mucha dejadez institucional, intentan aflorar su memoria, recuperando documentos y pidiendo al ayuntamiento erigir una estatua en lugar digno, tal como ya disponen Miguel Servet, Giordano Bruno y François-Jean Lefebvre.

Gaietà Ripoll | Levante-EMV

Marc Cabanilles, Levante

Fue hace doscientos años, un 31 de julio de 1826, el maestro Gaietà Ripoll era ahorcado en la plaza del Mercado de València por orden de la Junta de la Fe, órgano continuador del Tribunal del Santo Oficio. Tenemos el dudoso honor de ser la ciudad donde la Inquisición ajustició a la última víctima en el mundo. Pero también ostentamos el triste récord, no ya de haber olvidado, sino que tan siquiera la mayoría de patriotas valencianos sabe quién fue Gaietà, cuyo proceso, constituye uno de los episodios más nefastos de represión ideológica y religiosa en nuestra historia contemporánea.

Por supuesto que antes de Gaietà Ripoll hubo muchísimas más víctimas, y algunas siguen presentes en la memoria.

Miguel Servet, médico y teólogo aragonés, descubridor de la circulación pulmonar sanguínea, quemado vivo en Ginebra a causa de sus “errores” teológicos. Tiene dedicadas calles, plazas, hospitales, estatuas en numerosos países (Suiza, España, México, Francia, Estados Unidos, …) y hasta un asteroide lleva su nombre.

Giordano Bruno, astrónomo, matemático, filósofo y poeta. Por sus opiniones científicas y sus dudas respecto a algunos dogmas de católicos, la Inquisición le condenó a morir quemado, previo amarre de su lengua a una estaca, para que no pudiera hablar durante su ejecución. En 1889 se erigió la actual estatua en la plaza del Campo dei Fiori en Roma. El cardenal que dirigió el proceso inquisitorial (Roberto Belarmino), fue canonizado en 1930.

François-Jean Lefebvre, acusado de blasfemia por no quitarse el sombrero al paso de una procesión. La Inquisición registró su casa y encontró libros prohibidos de Voltaire. Fue condenado a morir en la hoguera junto a uno de los libros prohibidos, previa amputación de la lengua, una mano y su decapitación. En 1897 una comisión de librepensadores le erigió una estatua junto a la Basílica del Sacre Coeur en París. Anualmente, cada primer domingo de julio, una manifestación parte del monumento y finaliza en el sitio donde sufrió el suplicio.

Todos estos ajusticiamientos, no tenían únicamente la finalidad de castigar a cada persona en particular por haberse apartado del rebaño, por haberse atrevido a pensar por su cuenta, sino que servía como un mecanismo de control social, de inculcar miedo a la población, de demostrar quien tenía el poder, un recordatorio de cuáles son las normas de obligado cumplimiento, de quienes se encargan de aplicarlas y de hasta dónde están dispuestos a llegar para que se cumplan.

Ubicación de la barraca escuela del Mestre Ripoll, según Guillermo González en la calle Jesús Morante Borras

Gaietà Ripoll, nuestra víctima, ejerció la docencia en el barrio de La Punta (Russafa). Era deísta, por lo tanto, creía en la existencia de un dios creador, que diseñó el cosmos y estableció las leyes naturales, pero que no se involucra en los asuntos humanos, ni altera el curso de los acontecimientos del mundo. Por tanto, Ripoll cree en los Diez Mandamientos, pero no en milagros, no practica ritos religiosos ni rezos, no cree en Jesucristo, ni en la Santísima Trinidad, ni el misterio de la Encarnación, ni en la virginidad de María, ni en los Evangelios, ni en la infalibilidad del Papa, no obligaba a sus alumnos a decir “Ave María Purísima”, ni hacer la señal de la cruz, no creía necesario ir a misa, retiró el crucifijo de su aula, tampoco sacaba a sus alumnos a la calle al paso del “señor sacramentado”…

Con esas creencias y comportamientos, y recién creadas las Juntas de Fe, en pleno reinado absolutista del borbón Fernando VII, fue declarado fuera de la comunión de la Iglesia Católica, condenado a la horca y a ser quemado como hereje pertinaz y acabado, con plena confiscación de sus bienes (Salustiano Olózaga, periódico Las Novedades, Madrid, 1863).

Dado que, en 1826 ya no se quemaba, una vez ahorcado, fue introducido en un barril pintado con unas serpientes y unas llamas figuradas.

Su detención se prolongó durante dos años, encerrado en la cárcel de San Narciso, antigua prisión histórica de la ciudad de València, ubicada cerca de las actuales Cortes Valencianas. Dos años de acoso y derribo, de sufrir los constantes interrogatorios por parte de sacerdotes de conocido celo y buen saber que lo desengañasen de sus creencias” (Cirilo García. Periódico El Pensamiento Español, 1869). Dos años buscando testigos que corroborasen los atentados, blasfemias y herejías vertidas por Ripoll”. El maestro nunca se retractó de sus creencias.

Gaietà Ripoll, símbolo de coherencia y honestidad, fue enterrado, como apestado, en lugar profano, fuera del Cementerio General, mientras que el responsable de su muerte, el obispo Simón López, enterrado en la catedral de València, dijo sobre la ejecución: Dios quiera que sirva de escarmiento para unos y de lección para otros”.

El pensamiento conservador nos ha ganado la partida. El olvido de Gaietà Ripoll, es todo un síntoma de una sociedad poco conocedora de su historia y que no demuestra ningún interés en recuperarla. Si Ripoll hubiera vivido en la antigua Grecia, sería discípulo aventajado de Sócrates. En Roma lo hubiera admirado Catón. Pero vivió en València, donde cabría esperar la progresía (o lo que queda de ella), no sólo supieran de Jaume I (un rey conquistador) o de Vicente Ferrer (bestia negra del judaísmo).

Todo esto pasó hace doscientos años, pero siguen ocurriendo episodios de señalamiento público de quienes no aceptan ciertas “verdades”, campañas para difamar o arrinconar a quienes ejercen un pensamiento crítico, uso de instituciones o poderes del Estado para perseguir al discrepante, y ahora, en plena democracia, nos arrasa una corriente de incultura, intolerancia y autoritarismo que, de no reaccionar, nos devolverá a los tiempos oscuros del asesinado Gaietà Ripoll.

Europa, y no sólo València, tiene una gran deuda con el maestro Gaietà Ripoll. Y en ello están varias entidades (Cullera Laica, València Laica, Associació Valènciana d’Ateisme i Lliurepensament), que, con pocos medios y mucha dejadez institucional, intentan aflorar su memoria, recuperando documentos y pidiendo al ayuntamiento erigir una estatua en lugar digno, tal como ya disponen Miguel Servet, Giordano Bruno y François-Jean Lefebvre.

Marc Cabanilles Ateneo Libertario Al Margen de València | Associació Valenciana d’Ateisme i Lliurepensament (AVALL).

ASTURIAS LAICA  DdA, XXII/6423

LA DIPLOMACIA DE VECINDAD NO EQUIVALE A SOMETIMIENTO



Félix Población

Tanto la derecha como la extrema derecha española, ante un problema de grave calado internacional como el que ha supuesto la entrada ilegal y organizada en Ceuta y Melilla de miles de marroquíes, han reaccionado como acostumbran desde hace años: haciendo politiquería partidista y culpando al presidente del Gobierno de un hecho del que, como ocurrió también hace cinco años cuando se ofreció asistencia médica en nuestro país al presidente de la República Árabe Saharui Democrática, sólo cabe responsabilizar al gobierno marroquí. No es, lógicamente, la postura que debería primar en una oposición política seria que defienda ante todo los intereses de España ante el conflicto que nuevamente se plantea con el reino de Marruecos. Tal conflicto bien podría estar originado por la sumisión del vecino país a la política exterior de la Casa Blanca y al expansionismo sionista, con los que el presidente español ha manifestado reiteradamente su discrepancia. No parece aventurado pensar que con este acceso masivo y programado marroquíes a territorio español, transportados en algún caso en camiones hasta la frontera de Ceuta con la colaboración permisiva de la policía marroquí, Trump y Netanyahu se hayan unido con la colaboración del rey sátrapa marroquí al intento de desestabilizar  al gobierno de Pedro Sánchez*, visto que la oposición por sí sola es incapaz de hacerlo con la política nacional. Aquí tendríamos por lo tanto la razón de por qué Feijóo y Abascal a dúo, y casi al dictado de una tercera voz, culpen a Sánchez, en lugar de mantener la dignidad que les correspondería defendiendo ante todo al gobierno de su país de este inadmisible episodio revestido de estratégica presión migratoria contra España y la Unión Europea por parte de un Estado extranjero con pretensiones de ocupar Ceuta y Melilla. Tan patriotas son que culpan a su gobierno democrática de lo que organiza una dictadura. Ahora le toca a Pedro Sánchez dirimir con Rabat que la diplomacia de vecindad no puede resolverse en sometimiento. No debería volver a ocurrir lo que ahora se ha repetido y ha costado casi veinte muertos.


*La dictadura marroquí al servicio de EEUU e Israel chantajea un verano más a España y Europa convirtiendo a su propia gente en carne de cañón arrojadiza. Algo que en lugar de ser objeto de politiqueo partidista debería ser objeto de un pacto de Estado transversal. Gabriel Rufián

Léase@también: Así normaliza Marruecos la ocupación del Sahara: La autopista Donal Trump, los viajes de Ryanair y el rodaje de La Odisea

OJOEl embajador de Israel en la ONU critica a España por su colonialismo en Ceuta y Melilla y el ministro Puente le da una inquietante réplica.

DdA, XXII/6423

jueves, 30 de julio de 2026

PIEDRALAVES: YA NO VIVIRÉ LOS ÚLTIMOS AÑOS DE MI VIDA EN EL LUGAR QUE AMABA

Conozco gente que lo ha perdido todo, salvo la vida: animales, fincas, tierras, negocios. Aún no hemos podido volver, pero sé que mi casa está a salvo; pero sé también que, fuera del casco urbano, el grado de devastación en Piedralaves alcanza el 80% del territorio: en mi caso, sesenta años de biografía visual y afectiva han desaparecido para siempre. Ya no viviré los últimos años de mi vida en el lugar que amaba. Muchas veces temí morir antes de poder volver a España e instalarme en el valle del Tiétar a vivir hasta el final de mi existencia. Nunca pensé que era el lugar el que iba a desaparecer antes que yo. Ojalá este soplido letal sirviera al menos para hacernos mejores. No estoy seguro. En España ha habido dos incendios. Uno estructural de estallido aleatorio, fruto del estrés climático, la mala gestión y la composición misma de los bosques. Y otro provocado de orden político.


El fuego es antiguo, hermoso y terrible.

Santiago Alba Rico

El jueves 23 de julio por la mañana, muy temprano, al mirar por la ventana vimos una herida roja en la cresta de la Serradilla, uno de los picos de Gredos. En la penumbra de la madrugada parpadeaba como una estrella caída, con tan tímido fulgor que la montaña se erguía contra el cielo más alta y misteriosa que nunca. Durante dos días vimos la llaga crecer, cambiar de lugar, alargarse como una procesionaria incandescente. El pueblo se había vaciado de turistas, pero no teníamos miedo. La fuente de amenaza era al mismo tiempo una fuente de inesperada belleza. Nos sentábamos a beber cerveza frente a la sierra salpicada de hogueras, en un silencio atronador. El sábado por la mañana, de hecho, el peligro parecía conjurado. La temperatura había bajado y se anunciaba una lluvia que nunca cayó. Casi estábamos decepcionados. Y de pronto a las diez toda esa lentitud se derritió. Por primera vez comenzó a oler a quemado. El cielo se cubrió de una capa de plomo y empezaron a nevar pavesas. Enseguida sonaron las alarmas. En medio de una atmósfera de sueño todos reunimos cuatro enseres y bajamos hacia el Prao. En dos horas el pueblo estaba vacío. En cuatro el fuego había llegado a la carretera.

Desde el sábado somos refugiados climáticos. No somos afganos ni sirios ni palestinos. Tenemos tarjetas bancarias y amigos generosos que nos ofrecen sus casas. Pero viendo la fila de castellanos contritos arrastrando sus bártulos hacia el polideportivo de Arenas de San Pedro era inevitable evocar imágenes de otros lugares de la tierra. No está en el ADN de los otros pueblos la guerra, la desgracia y el destierro; ni en el nuestro el bienestar, la estabilidad y la calma. Creemos que nuestras casas son sólidas, que nuestros objetos nos esperarán siempre sobre la mesa, que nuestros bosques nos sobrevivirán. Es un milagro -un milagro también de buena gestión- que el mayor incendio de la historia de España no haya ocasionado hasta ahora ninguna muerte, pero lo cierto es que un soplido de fuego se ha llevado en un instante décadas y siglos de trabajo -humano y natural- solidificado ante nuestros ojos. Se ha llevado en un instante -aún peor- la idea misma de solidez: de confianza en la materialidad de las cosas. Conozco gente que lo ha perdido todo, salvo la vida: animales, fincas, tierras, negocios. Aún no hemos podido volver, pero sé que mi casa está a salvo; pero sé también que, fuera del casco urbano, el grado de devastación en Piedralaves alcanza el 80% del territorio: en mi caso, sesenta años de biografía visual y afectiva han desaparecido para siempre. Ya no viviré los últimos años de mi vida en el lugar que amaba. Muchas veces temí morir antes de poder volver a España e instalarme en el valle del Tiétar a vivir hasta el final de mi existencia. Nunca pensé que era el lugar el que iba a desaparecer antes que yo.

Ojalá este soplido letal sirviera al menos para hacernos mejores. No estoy seguro. En España ha habido dos incendios. Uno estructural de estallido aleatorio, fruto del estrés climático, la mala gestión y la composición misma de los bosques. Y otro provocado de orden político. En estos días de dolorosa itinerancia no he dejado de escuchar en las farmacias, en los bares, en los comercios, a gente honrada y, al mismo tiempo, bocazas; gente solidaria y, al mismo tiempo, fanática; gente generosa y, al mismo tiempo, envenenada por el odio: "Sánchez está quemando España para instalar placas solares", "el gobierno nos ha abandonado", "los ecologistas impiden desbrozar los campos y recoger piñotes”, "la UME no hace nada", y todo ello con el aplomo gritón del que identifica su relato con la verdad verdadera, sin esperar jamás de su interlocutor un contraste o un desmentido. No pienso perder un minuto en desmontar estos bulos en un diario que no leerán los que los difunden. Estos honrados bocazas -que no me van a leer- tienen miedo, como todos. Frente al horror  necesitamos siempre una explicación sencilla, es decir, un culpable en el que descargar la angustia de la incertidumbre. La política de la derecha consiste en proporcionarles uno. Es el victorioso populismo expiatorio que, en un mundo de complejidad abstracta y pasiones negativas, proporciona a los perdedores el goce de un odio visceral. La gente verdaderamente honrada de estas tierras de Castilla combina de un modo muy destructivo la fragilidad neoliberal y el casticismo ancestral. Fruto del individualismo consumista y del abandono secular, esta combinación fatal se manifiesta en la desconfianza más feroz hacia el Estado: en la España de hoy, en efecto, la izquierda urbana y periférica es institucionalista mientras que la derecha reaccionaria y rural es "libertaria". No se puede dejar de admirar un poco la cabezonería irracional del castellano que sólo confía en sí mismo para salvar sus cabras, apagar los incendios y vengar sus agravios. No se puede tampoco dejar de temerla, como tememos los tsunamis de fuego.

Puede ser una alucinación de cercanía, pero me atenaza la sombría convicción de que estos dos incendios, el estructural y el provocado, acabarán dando el gobierno a los incendiarios. La izquierda, en lugar de regañar y dar lecciones, debería aprovechar el paréntesis de desolación para hacer propuestas. Mi amigo Dani Iraberri, experto en agricultura regenerativa, me decía el otro día que el paisaje del que estaba yo enamorado y cuya desaparición tanto me duele no era un paisaje: era una herida: lo que él llama "paisajes simplificados" o "no naturales" ("desiertos verdes"), por eso mismo mucho más vulnerables al fuego. En Castilla, me insiste, no había bosques: había monocultivos de pinos plantados por el franquismo e incapaces de resistir el cambio climático: el trágico fuego se ha limitado a "retirar una costra". El mayor incendio de la historia de España es, por tanto, la oportunidad de restaurar el bosque nativo con sus robles, encinas, castaños, alcornoques, y todos los arbustos ignífugos y todos los pájaros y todos los mamíferos que desaparecieron con él. ¿Por qué no se hará? El pasado jueves, cuando el fuego se apoderaba de San Martín de Valdeiglesias, tardé seis horas y media en recorrer setenta y un kilómetros. Venía de El Escorial, en cuyo curso de verano otro buen amigo, Emilio Santiago, tras describir la revolución luminosa ya en curso, preñada de un futuro de abundancia racional, resumía los obstáculos: "No tenemos un problema, tenemos un enemigo". Ese enemigo, si gana las elecciones, aprovechará su oportunidad para culminar proyectos devastadores que la resistencia ciudadana había contenido provisionalmente: autopistas, campos de golf, parques temáticos. O paraíso o infierno: no hay ya lugar para neoliberales purgatorios intermedios. Sólo la propuesta firme de un paraíso sostenible podrá salvar España y, de paso, este gobierno.

Ojalá viva lo bastante para ver surgir de las cenizas de Piedralaves un paisaje que, lujuriante de verdes diferentes, me haga olvidar el que el fuego ha quemado estos días. Ojalá lo vean al menos mis hijos. Mi casa está a salvo. Ahora hay que salvar la de la humanidad entera.

PÚBLICO  DdA, XXII/6421

VACIAR DEL TODO LA ESPAÑA VACIADA


Félix Población

A veinte kilómetros del lugar en el que se produjo ayer a mediodía un nuevo incendio en la provincia de León (San Cipriano del Condado, en el municipio de Vegas del Condado), llegó la hoja quemada de roble que ilustra estas líneas. No hay vuelo que comporte mayores indicios de riesgo para el patrimonio natural y el vecindario de estos pueblos leoneses de la España vaciada. 

A falta de saber la evolución del incendio, hay lugareños de Castro del Condado que se preguntan, a la vista de algunos edificios calcinados de la localidad, si la tónica de los incendios sufridos en la provincia, desde el gran desastre del verano pasado, puede ser a partir de ahora que ardan las casas, como ocurrió en 2025 en Palacios de Jamuz, con el incendio de Molezuelas de la Carballeda que el 10 de agosto calcinó 37.000 hectáreas. 

Fueron aquellas imágenes de las casas ardiendo durante la noche, en el interior de la localidad, las que sin duda más impresionaron de aquel desastre. Las llamas se han repetido ayer en Castro del Condado, tal como vemos en los periódicos, aunque con menor voracidad. 

Como el gobierno competente en esta materia es más o menos el mismo que teníamos en Castilla y León hace un año y en las localidades afectadas por los incendios entonces ha vuelto a ser mayoritario el voto a su favor en los pasados comicios autonómicos, parecería que lo que cabe esperar, cuando los incendios se repiten un año más tarde en el recinto urbano de los pueblos, es que esta España vaciada de la que León es tan cabal ejemplo se quede vacía a fuerza de votar a los mismos gobernantes ineptos, incapaces de prevenir lo que va siendo habitual cada verano. Incluso cuando, como el año pasado, hubo víctimas mortales. (No olvidemos que este verano se registraron catorce en el incendio de Almería).

Como aún queda verano por delante, y después de lo adelantado que esta canícula viene el fuego, se tiene la sensación de que lo ocurrido hasta ahora puede ir a más. Las hojas quemadas de los robles, desplazadas por el aire a veinte kilómetros de donde han muerto, trasmiten eso al vecindario que tiene más conciencia del problema en la admirable montaña leonesa. Todo cuidado debería ser poco con ella. Y toda negligencia, ineptitud o incapacidad de gestión, delito*.

*Publicado también Heraldo de León.


Ahí está, la casa de mi sobrina Julia, que con toda la ilusión del mundo arreglaba en Fornillos de Fermoselle. Dando vida a estos pequeños pueblos donde viven personas que luchan a diario, tan abandonados por los gobiernos que no dejamos de votar. (De las redes).

DdA, XXII/6421

CONCHILLA LA DEL PERNALES, ULTIMA AMANTE DEL BANDOLERO ANDALUZ

 


Fotografía difundida hoy en facebook

Félix Población 

Los de mi generación, o al menos quien esto escribe como integrante de la que fue niño en los cincuenta y sesenta del pasado siglo, siempre que tenemos oportunidad de observar imágenes como la que quedó impresa en esta fotografía, tenemos en cuenta que el periodismo propio de aquella época formó parte de la vida cotidiana de la generación de nuestros abuelos

Esto quiere decir que por antiguas y hasta violentas que nos parezcan instantáneas como esta publicada en los periódicos, formaron parte de la vida más joven de quienes nos dejaron en nuestra infancia y no están tan lejos en la historia de este país, nuestro, teniendo en cuenta, además, lo que el pasado siglo representó para la historia de España con la crudelísima guerra de 1936 y la subsiguiente dictadura como periodos regresivos. 

La fotografía (retocada) la publicó el diario ABC en su edición sevillana en los primeros días de septiembre de 1907 y corresponde a la exposición pública en la plaza de Villaverde de Guadalimar (Albacete) del cadáver (1) de quien es considerado el último bandolero romántico, Francisco Ríos González (Pernales), y el de su compañero Antonio Jiménez Ramírez (Niño de Arahal), ambos sevillanos, nacidos en 1879 y 1881, respectivamente. (Hablando de periodos regresivos, este tipo de exposiciones intimidatorias que servían para amedrentar a la población, se recuperaron con frecuencia durante los primeros años de la dictadura franquista, cuando el régimen ejecutaba a los guerrilleros republicanos que se emboscaban en los montes).

La cuadrilla de Francisco Ríos, que actuaba tanto en Andalucía como en La Mancha asaltando cortijos y robando a hacendados y terratenientes, ganando entre el pueblo fama de generosidad hacia los  pobres, estaba formada por Antonio López (el Niño de la Gloria), Juan Muñoz (el Canuto) y Antonio Sánchez (el Reverte), si bien al comienzo El Pernales fue un bandolero solitario, casado y con fama de mujeriego.

El Pernales y el Niño de Arahal fueron abatidos el 31 agosto de 1907 en una emboscada de la Guardia Civil en la Sierra de Alcaraz*, cuando pretendían huir de Andalucía, dejando atrás su vida de forajidos obligados por la miseria en la que nacieron y emprender desde Valencia rumbo a América, tierra de promisión para tantos y tantos españoles entonces y muchos años después. 

La eliminación de los dos bandoleros, por lo mucho que incomodaban a las autoridades, fue muy celebrada por el ministro de la Gobernación, Juan de la Cierva. La autopsia demostró que un disparo en la ingle había roto la femoral de Pernales y otro disparó en el corazón acabó con la vida de su compañero. Cinco personas identificaron los cadáveres, dando por cierto que se trataba de los dos bandoleros, si bien dos de ellas no estaban seguros pues no tenía Pernales el mechón de pelo que llevaba siempre sobre la frente. 

Se cuenta que en Valencia esperaban a Pernales su amante Concepción Fernández Pino (Conchilla la de Pernales) y la hija de ambos, un bebe de pocos meses. La historia tiene trazas de guión cinematográfico: "La joven aguardaba ansiosa verle aparecer cuando escuchó en las calles el grito de los vendedores de periódicos que voceaban la muerte de «el Pernales». Sintióse totalmente desamparada y estuvo todo un largo día sin saber qué hacer. Al fin decidió regresar a El Rubio, aunque no había tenido contacto alguno con sus padres desde la mañana en que huyó con el bandido. Hizo el viaje en ferrocarril hasta Puente Genil y allí encontró a un arriero que por tres pesetas le llevó a El Rubio. Llegó al anochecer del miércoles 4 de septiembre. Su presencia en el pueblo con una niña de poco más de un mes produjo el natural revuelo. Halló refugio, como esperaba, en casa de sus padres, y el párroco don Ángel González Valencia se ofreció desinteresadamente para cristianar a la hija del bandido al día siguiente. Brindóse para madrina una señora viuda llamada doña Isabel Jardón García, natural de Osuna, quien costeó todos los gastos del acto. Recibió por nombre el de Juana Isabel Cristina, hija natural de Concepción Fernández Pino".

No terminarían aquí las tribulaciones de Conchilla la de Pernales, pues el juez de instrucción de Écija, encargado de los asuntos relacionados con el bandolerismo, ordenó la detención de la joven madre, para lo que requirió contar nada menos que con nueve guardias civiles y dos cabos, como si fueran a enfrentarse a la misma cuadrilla de su amante: "Este exagerado alarde de fuerza para conducir a la cárcel de Écija a una desgraciada e indefensa mujer, que ningún delito había cometido, indignó a no pocos, y la prensa se hizo eco de ello con las lógicas censuras".

En el momento de la detención se la intervinieron una serie de alhajas, procedentes todas ellas de los regalos con los que la obsequiaba el bandolero: "unos pendientes de oro con nueve brillantes cada uno, los cuales llevaba puestos; un alfiler de plata en forma de guitarra y unas arracadas hechas con monedas de plata de a peseta. En el dedo anular de la mano izquierda, vuelto, como queriendo ocultarlo, llevaba un grueso anillo de oro con las iniciales F.R. (Francisco Ríos). También le fue ocupado un lío de ropa que permanecía aún atado, tal como lo trajo de Valencia. Contenía tres camisas de hombre, tres calzoncillos blancos y algunas prendas de mujer de escaso valor. Cuidadosamente liado en una de ellas apareció un mechón de pelo rubio oscuro. ¿Era el famoso tupé de «el Pernales», que dos de las personas echaron de menos en la identificación? Puede ser. Tal vez le fue entregado por el bandido como prenda de amor la noche en que conoció a su hija y se vieron por última vez en aquel caserío, junto a la estación de Cabra".

En la cárcel de la localidad de El Rubio, antes de salir para la de Écija,  Conchilla se encontró "con una arrogante morena, no mayor de veinte años, también detenida el día anterior y que llevaba su mismo destino. Se trataba de Encarnación Ruiz Vargas y era la viuda de Antonio López Martín, «el Niño de la Gloria», activísimo elemento de la cuadrilla de «el Pernales» que fue muerto, cerca de Villafranca, en el mes de mayo. Hasta entonces no se habían conocido. Ahora la desgracia las unía y juntas caminaron esposadas, entre civiles, para responder de no se sabe qué cargos, hacia Écija, la noble ciudad del sol".

"Digamos, como final -según leemos en el recomendable libro del que extraigo la información y del que es autor Luis Joaquín Bermúdez López Francisco Ríos, El Pernales, realidad y leyenda del bandolerismo español,  que en los años que siguieron a la muerte de «el Pernales», las gentes de los campos, impresionables e imaginativas, comenzaron a airear una noticia que, por lo que tenía de insólita, se extendió  pronto por toda Andalucía. Decíase con insistencia que el muerto de la sierra de Alcaraz no fue el famoso bandido, sino un anónimo malhechor a quien las autoridades adjudicaron aquella personalidad para así encubrir los repetidos fracasos de sus campañas de persecución y justificarse ante el país. Aseguraban que «el Pernales» había marchado a Méjico, con nombre supuesto, como uno más de la cuadrilla de Antonio Fuentes, dueño de la finca la Coronela, en la que dos habían tenido ocasión de verse algunas veces. Luego se dijo que, rayando en la treintena, había muerto, oscuramente, en aquel país hermano, de una vulgar pulmonía".

En el citado libro, ciertamente, se hace responsable a la imaginación del pueblo andaluz, que ante la figura del Pernales había sentido tantos temblores como admiraciones, de que  el bandolero siguiese viviendo muchos años después de su muerte en la narrativa oral que inicia y nutre la leyenda, de la que en este caso nos ha interesado subrayar como titular las penalidades que para la amante del bandolero supuso seguirle con la intención de vivir juntos allende la mar Océano. Me parece lo debido al último bandolero romántico y a quien quiso embarcarse con él en otra vida con una nueva vida en los brazos.



*Leo que en el término municipal de Villaverde de Guadalimar se encuentra la llamada Cruz de Pernales, que recuerda la muerte de los dos bandoleros, pero la tumba de ambos se encuentra en el cementerio de la citada localidad, sin que falten en ella las flores cada año en la fecha de su muerte. Personalmente desconozco si este extremo forma parte de la realidad o la leyenda, por si alguien de esa zona geográfica me lo puede puntualizar. Las flores que aparecen junto a la lápida, que identifica a los dos bandoleros y la temprana edad de su muerte, parecen de plástico.

DdA, XXII/6422