jueves, 21 de mayo de 2026

LA MEMORIA NO SE VENCE: NO SABEN LO QUE DESPIERTAN


La noche montevideana me enseña entonces que el sufrimiento bajo las botas del Cóndor nos hermanó en una misma geografía del horror. Hoy, 31 años después de aquella primera marcha (impulsada por la Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos de Uruguay), el silencio es ensordecedor. Pero no es un silencio cobarde: es el que precede al grito de “Nunca Más”. Y se me ocurre que desde La Habana, con el Malecón rompiendo contra el muro, aplaudimos a ese pueblo pequeño en territorio pero gigante en dignidad, que cada 20 de mayo le recuerda al mundo que el Plan Cóndor no fue un cuento, y que mientras haya uno solo desaparecido, la lucha no termina.

Orestes Hernández/Aquí en Montevideo

Montevideo tiñe de silencio la memoria desde la mirada de un cubano.
El 20 de mayo —fecha espinosa que nuestros vecinos del norte celebran como su “independencia” tutelada, en Montevideo el pueblo uruguayo se apropia de la noche para decirle no al olvido.
Esta vez, la 31 Marcha del Silencio ha sido un torrente contenido, una marea de gente y pasos que no hacen ruido pero que retumban en toda América Latina.
Desde mi visión de isleño, acostumbrado a nuestros propios dolores, el bloqueo, las amenazas, los ataques de bandas mercenarias financiadas desde el Norte, vemos con especial estremecimiento cómo los uruguayos vuelven a tomar la avenida cada 20 de mayo.
No es una fecha cualquiera: rinden tributo a más de 200 detenidos desaparecidos durante la dictadura cívico-militar (1973-1985), capítulo del Plan Cóndor, ese monstruo de coordinación represiva que también ensangrentó a la Argentina, Chile, Paraguay, Bolivia, Brasil y tambien a Cuba.
Caminan en silencio, y yo, cubano, oigo los ecos de otros crímenes.
Porque la dictadura uruguaya no fue un caso aislado: vuelos de la muerte, centros de tortura como la cárcel de Punta Carretas, se hermanan con la ESMA argentina, o Automotores Orletti, donde dos diplomáticos cubanos fueron arrancados de la vida para siempre.
Jesús Cejas Arias y Crescencio Galañena Hernández: sus nombres apenas resuenan fuera de nuestras fronteras, pero para nosotros son heridas abiertas.
Los dos diplomáticos de nuestra embajada en Buenos Aires, que fueron secuestrados el 9 de agosto de 1976 por un comando de la dictadura argentina.
El Plan Cóndor los engulló: aparecieron en listas de vuelos de la muerte, como los desaparecidos uruguayos, como los chilenos de Víctor Jara, como los paraguayos del Archivo del Terror.
Por eso, cuando veo por mis ojos de esta noche en Montevideo a miles de personas con carteles que piden “¿Dónde están?”, velas que dibujan un río de luz, niños llevando fotos de sus abuelos que nunca volvieron, no puedo evitar pensar que también caminan por Cejas y Galañena.
Porque el Cóndor no entendía de fronteras, y la memoria tampoco.
La marcha parte desde la Universidad de la República, recorre mas de 15 cuadras y al llegar a la Plaza Mayor, levantan aun mas las fotos de los desaparecidos mientras los hacen PRESENTES.
En Cuba sabemos de atentados: el de Barbados (1976, 73 muertos, un avión de Cubana de Aviación volado por la CIA y sus aliados anticubanos), el del hotel Copacabana (1997, un italiano muerto por explosivos puestos desde Miami), y los más de 600 planes magnicidas contra Fidel.
Nuestra lucha fue y es aun muy fuerte: una revolución que enfrenta al imperio y a sus lacayos locales.
Que intentaron matar a Fidel (símbolo) y hoy intentan contra Raúl otro de nuestros símbolos.
No saben lo que despiertan.
La noche montevideana me enseña entonces que el sufrimiento bajo las botas del Cóndor nos hermanó en una misma geografía del horror.
Hoy, 31 años después de aquella primera marcha (impulsada por la Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos de Uruguay), el silencio es ensordecedor.
Pero no es un silencio cobarde: es el que precede al grito de “Nunca Más”. Y se me ocurre que desde La Habana, con el Malecón rompiendo contra el muro, aplaudimos a ese pueblo pequeño en territorio pero gigante en dignidad, que cada 20 de mayo le recuerda al mundo que el Plan Cóndor no fue un cuento, y que mientras haya uno solo desaparecido, la lucha no termina.
Ojalá que algún día, en alguna marcha del silencio, nombremos juntos, uruguayos, argentinos, cubanos, a todos los que el terrorismo de Estado robó de la tierra.
Porque la memoria no se vence.
Y porque los 200 uruguayos, los dos cubanos, y los 30.000 argentinos, siguen pidiendo justicia desde el fondo del Plata.
Montevideo, 20 de mayo de 2026.

DdA, XXII/6351

UN AUTO (EL DE ZAPATERO) QUE ARRASA CON LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA

Por el pormenorizado y claro análisis que hace Ernesto Ekaizer en su Newsletter, publicado también hoy en el diario El Periódico, transcribimos parte del artículo firmado por el periodista a partir de la expeditiva entrada que hace el juez Calama al abordar los hechos investigados. El esfuerzo de la UDEF y de la Fiscalía Anticorrupción -escribe Ekaizer-, por situar de manera indubitada a Zapatero como “núcleo decisor” de una banda organizada de delincuentes que trafican con influencias y blanquean capitales ha sido acogido sin complejos por el juez José Luis Calama Teixeira, titular del juzgado central de instrucción número 4 de la Audiencia Nacional.


La entrada del juez Calama es impactante nada más abordar los hechos investigados (página 7).

“En el vértice de la estructura se sitúa José Luis Rodríguez Zapatero, quien ejerce el liderazgo estratégico y mantiene los contactos institucionales y empresariales de alto nivel. Desde su oficina de Ferraz -centro de coordinación de la red- se imparten instrucciones, se elaboran documentos, se gestionan comunicaciones sensibles y se articula la operativa financiera y societaria. A su alrededor actúan colaboradores de confianza, entre ellos Julio Martínez Martínez, responsable de la captación de clientes y de la gestión operativa de los encargos; María Getrudis Alcázar, encargada de la elaboración y cobertura formal de documentación; y Cristóbal Cano, gestor del entramado societario y de la facturación ad hoc”.

Mira por dónde, 49 páginas más tarde, cuando esperabas, en vano, conocer a Zapatero en acción, esto es, la descripción de que “mantiene los contactos institucionales y empresariales de alto nivel”, el relato te echa un jarro de agua fría.

“Su liderazgo no se manifiesta de forma formal o pública, sino a través de su capacidad de dirección, coordinación y supervisión, evitando en lo posible la ejecución directa de las gestiones más comprometidas. Este rol se deduce de múltiples evidencias, entre ellas las conversaciones en las que se hace referencia a su capacidad de decisión”.

Y entre la página 56 y la 85, la última, resulta que no queda constancia de “los contactos institucionales y empresariales de alto nivel” anunciados a bombo y platillo en la página 7, después de haber proclamado que Zapatero es el “líder estratégico”.

¿Cómo, por tanto, UDEF, Fiscalía Anticorrupción y juez, han llegado a la conclusión repetida una y otra vez sobre el liderazgo de Zapatero?

Habida cuenta de que “su liderazgo no se manifiesta de forma formal (sic) o pública, como advierte el juez, la narración se apoya en lo que dicen que se supone que se le pide a Zapatero que haga.

Dicen que dicen.

Julio Martínez Martínez, Julito, sería el nexo -el único- entre los dueños y ejecutivos de la aerolínea hispano-venezolana Plus Ultra, una empresa que pide, durante la pandemia, un préstamo de 53 millones de euros para salvarse, y Zapatero.

Julito es quien monopoliza la relación con Zapatero.

Julito ha hecho amistad con Zapatero y juntos lanzan una actividad a través de una especie de ‘think tank’ que elabora informes sobre temas geoestratégicos y organiza ‘webinars’, seminarios o conferencias interactivas por internet. Zapatero avizora Análisis Relevante, como una consultora, un proyecto al que ha incorporado a sus dos hijas a través de otra empresa.

Tanto Zapatero, por su lado, como esa empresa creada para respaldar la consultora, y que dirigen sus hijas, cobran durante 2020-2025 alrededor de 1,95 millones de euros por la actividad para Análisis Relevante.

Julito es generoso con Zapatero en las tarifas que abona la consultora.

Sus planes tendrá.

Empresarios preguntados por este diario aseguran haber participado en muchas de estas actividades. Reconocen conocer informes.

Uno de ellos, que prefiere mantenerse en el anonimato, señala: “Fue un intento de emular a lo que hace la agencia 8 con sus informes especiales”.

Otros recuerdan que Zapatero compatibilizaba esta actividad con la de conferenciante. Las ofertas le han llegado desde la principal empresa española del ramo: Thinking Heads.

Y hay quien no olvida, especialmente, actividades en China, donde el expresidente ha impartido numerosos seminarios.

¿Adónde nos lleva esta parte del relato?

A un hecho: el eslabón más débil de la cadena que describe el relato criminal es que Zapatero, teniendo a su disposición todo el andamiaje de la estructura societaria de la llamada boutique financiera, receptora de “mordidas” para la ocultación de los pagos recibidos por sus labores de intermediación -tráfico de influencias- decidiera voluntariamente adjudicarse los fondos contra informes sobre geopolítica para tributar en sede de renta (IRPF) con un elevado coste fiscal al acogerse a una tributación progresiva.

¿No sería más lógico que Zapatero hubiese mantenido las cantidades recibidas remansadas en las sociedades, a reserva, y ocultas al escrutinio público y buscase la fórmula de distribuirlas sin repercusión fiscal, mediática ni judicial?

Porque, según nos cuenta el juez, Zapatero se encontraba en el “vértice” de la organización criminal.

¿Y eso en plata qué quiere decir?

Que era el administrador de hecho de toda la estructura societaria, más allá de los testaferros colocados al efecto.

Si se sigue la lógica delincuencial o criminal, según se prefiera, ¿no era más lógico que Zapatero alejase de sí mismo lo más posible las fuentes de cobro del núcleo de sociedades que recibieron pagos directamente de Plus Ultra y más disponiendo de la capacidad de expandir y constituir a modo de telaraña sociedades deslocalizadas?

Razonemos: ¿se compadece con una organización criminal cobrar directamente de aquellas sociedades mercantiles que han recibido transferencias contaminadas del préstamo que la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales?

Lo que dice Julito -Julio Martínez Martínez, el amigo con el que corría- sobre las acciones emprendidas por Zapatero y que los otros socios-ejecutivo susurran de unos a otros, ¿no forma parte de la célebre técnica del ‘name-dropping’ o la alusión a gente importante o instituciones cuando uno quiere reforzar su propia posición de fuerza, lo que suele definirse como ‘leverage’ (apalancamiento o ventaja)?

La UDEF, la Fiscalía Anticorrupción y el juez han forzado extraordinariamente los indicios para poner como líder a Zapatero.

Es lo que podríamos llamar voluntarismo golpista.

Todo el relato, insistimos, consiste en lo que dicen aquellos que suponen, o dan por hecho, lo que hacía Zapatero.

Pero no se menciona una sola acción del expresidente para materializar el tráfico de influencias con aquellos que eran responsables de otorgar el crédito a Plus Ultra.

Que policías judiciales, fiscales y juez crean a aquellos que dicen lo que podía o debía hacer Zapatero para ayudarles es manifiestamente insuficiente.

Permite tejer una trama, pero con apoyo probatorio escaso.

Un periodista especializado en tribunales de un medio de tirada nacional, al reproducir párrafos del auto se refirió el pasado martes al “auto de procesamiento” erróneamente.

Confundió, pues, el auto de imputación con el auto de procesamiento.

Pero el error tiene su miga: ¡es que el auto donde se cita a Zapatero parece un auto de procesamiento!

Y ¿puede saberse por qué en lugar de anonimizar se reproduce en el auto el domicilio particular del expresidente en tiempos de huliganismo provocador de ciertos mal llamados periodistas?

El auto, además, arrasa con la presunción de inocencia al afirmar:

“La amplia difusión mediática y la notoriedad del procedimiento judicial en curso hacen razonablemente presumible que cualquier elemento incriminatorio eventualmente existente habría sido ya retirado, destruido o trasladado, lo que debilita la proporcionalidad y necesidad de la medida restrictiva solicitada”.

El juez asume así que el expresidente ya ha destruido prueba y ello después de rechazar lo que pedían la UDEF y la Fiscalia, a saber una orden de entrada y registro en el domicilio familiar de Zapatero además del registro autorizado en la oficina de Zapatero en la calle de Ferraz, cuya dirección también aparece en el auto.

Y ¿por qué no se han borrado las cuentas bancarias de sus dos hijas?

En otros términos: se ha buscado hacer sangre, ir a saco, contra la figura del expresidente, arramplar con todo lo que le rodea.

El daño ya está hecho.

Pero irá a más de aquí al 2 de junio, fecha en que se le ha citado para prestar declaración.

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Lazarillo

Con la imputación del expresidente Rodríguez Zapatero, días después de la celebración de las elecciones autonómicas en Andalucía y tras las victorias de las derechas en otras tres comunidades autónomas, tal parece que desde el Partido Popular y las instancias que le son afines en la justicia, se hubiera dado la orden de salida para emprender la precampaña electoral con vistas a los comicios generales, sean estos más temprano o más tarde. Para ello, y teniendo en cuenta los valores que para el electorado socialista representa la personalidad de Rodríguez Zapatero -compartidos incluso por otros sectores de la sociedad-, era preciso algo tan influyente de cara a unas elecciones generales como la imputación del expresidente, trabajada desde hace al menos cinco años. Es lo que está teniendo judicializar hasta el exceso la vida política, que sus consecuencias públicas y mediáticas suelen ser devastadoras, y van a acompañar a ZP durante un tiempo, el suficiente como para que posiblemente se dejen notar cuando se convoquen elecciones, que será probablemente antes de que a Zapatero se le absuelva, como pienso. De este modo, con la imputación sobre su cabeza, se pretende reducir o incluso anular la influencia de su papel -siempre relevante- en la próxima campaña electoral. Falta saber lo que ocurrirá hasta entonces, porque podría ser que ni así la imagen de integridad que siempre ha dado el expresidente sufra lo que sus imputadores han pretendido, sobre todo porque esta estrategia de la derecha empieza a oler a podrido*.

*Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS son sus siglas en inglés) confirmó a la agencia Reuters su colaboración en la investigación que condujo el martes a la imputación del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero. (El País).

**Zapatero y la opinión de la CIA sobre el expresidente, artículo de Jesús Cacho.

DdA, XXII/6351 

NO BASTA CON CONDENAR EL MALTRATO A LOS ACTIVISTAS DE LA FLOTILLA DE GAZA



Félix Población

Italia, Francia, los Países Bajos y Canadá han convocado a los embajadores israelíes en sus respectivas capitales para expresar su "indignación" por el trato que Israel ha dado a los activistas secuestrados de la Flotilla de Gaza. La condena se produjo ayer poco después de que el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, de extrema derecha, publicara un vídeo en las redes sociales en el que se le veía burlándose de los activistas mientras estos permanecían arrodillados en el suelo con las manos atadas. “Las imágenes del ministro israelí Ben Gvir son inaceptables. Es inaceptable que estos manifestantes, entre ellos muchos ciudadanos italianos, sean sometidos a este trato que viola su dignidad humana”, declaró la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en un comunicado publicado en X. El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, también denunció las acciones de Ben-Gvir como "inaceptables" y pidió la liberación de los ciudadanos franceses "lo antes posible". La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, calificó el incidente de "profundamente preocupante" y añadió que Ottawa convocará al embajador israelí para tratar el asunto. Los Países Bajos también convocarán al embajador de Israel, ya que el ministro de Asuntos Exteriores neerlandés, Tom Berendsen, afirmó que el trato que Ben-Gvir da a los detenidos "viola la dignidad humana básica". El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, calificó de "monstruoso" el trato recibido por los activistas, mientras que su homóloga irlandesa, Helen McEntee, se declaró "conmocionada" por las imágenes y pidió la liberación inmediata de los activistas, entre las que se encuentra su propia hermana. Todas estas condenas están muy bien pero son insuficientes, porque es hora de pasar a decisiones más drástica con un gobierno que vulnera los derechos humanos y lo exhibe además de modo tan indignante. El actual ministro de Seguridad israelí  fue condenado hace años, con sentencia firme, por delitos de odio y sigue ejerciendo como delincuente en el gobierno de Netanyahu, además de ser el promotor de la nueva ley de pena de muerte para los palestinos en Cisjordania. Una vergüenza de individuo -nos dice Javier de la Puerta desde Jerusalén-, al que votan las personas con el nivel educativo más bajo de todo Israel, junto a una parte de los religiosos más fanáticos, tal como ocurre con Donald Trump en Estados Unidos. Ante la actitud de su compañero, el ministro de Asuntos Exteriores de Israel ha dicho que Ben Gvir avergonzó a su país con el vídeo en cuestión, pero con la trayectoria genocida que lleva el gobierno al que ambos pertenecen más bien contribuyó a narrar explícitamente lo que pasa. Si estas vejaciones y agresiones se hacen y se exhiben a ojos vista con ciudadanos pacíficos de otros países que fueron secuestrados y detenidos en aguas internacionales, cobran mayor evidencia los malos tratos, las torturas y muertes que se registran en las prisiones y centros de detención israelíes y de los que son víctimas los palestinos encarcelados. Según una asociación israelí de derechos humanos, casi un centenar de los encarcelados perdieron la vida en los dos últimos años. Las violaciones flagrantes del derecho internacional y del derecho internacional humanitario por parte de Israel, merecen más que las denuncias y condenas de los países que se expresaron en este sentido. De momento, los gobiernos que han protestado ahora deberían romper las relaciones diplomáticas con el gobierno israelí si no son liberados de inmediato los activistas humanitarias que han sido maltratados y humillados públicamente por un ministro del gobierno de Netanyahu cuyos antecedentes lo delatan*.

*El vídeo fue difundido por Itamar Ben Gvir. En las imágenes se le ve paseándose entre los detenidos, sonriendo y llamándolos “terroristas” y “simpatizantes de Hamás”. Uno de los momentos más polémicos muestra cómo varios agentes israelíes reducen violentamente a una activista que gritaba “Palestina libre”. La agarran por la cabeza, la empujan y la tiran al suelo mientras permanece esposada. Pedro Sánchez ha anunciado que propondrá sanciones europeas contra Ben Gvir.

DdA, XXII/6351