domingo, 10 de mayo de 2026

LA INTEGRIDAD SIGNIFICA HOY DEFENDER A CUBA Y SU GOBIERNO (PABLO IGLESIAS)

 Sumida en la peor crisis económica de la historia de la era revolucionaria por las sanciones estadounidenses, la isla, que se ha convertido en el centro de atención de Trump y Rubio, lucha por sobrevivir. Evita los errores del pasado reciente, cuando las reformas acordadas con la administración Obama resultaron lentas e incompletas. Pero, al mismo tiempo, defiende su modelo social, que sigue siendo una espina clavada para los conservadores de Washington. No comparto ni un enfoque sectario y dogmático ni posturas que se nieguen a reconocer los errores y fracasos del socialismo -escribe Iglesias en este interesante artículo publicado en Pluralia, pero estoy convencido de que hoy la decencia exige que defendamos tanto al pueblo cubano como a su gobierno. Durante mi estancia en La Habana -escribe Pablo Iglesias en este artículo publicado en Pluralia- solicité una entrevista al presidente Díaz-Canel, quien accedió sin condiciones. Le pregunté todo lo que consideré necesario, incluso sobre las críticas que muchos cubanos le dirigen, y di voz a quienes nunca habían tenido la oportunidad de ser escuchados en los principales medios de comunicación en español. A pesar de todos sus errores, el gobierno cubano se encuentra actualmente amenazado por un criminal que dirige Estados Unidos. A pesar de todos sus reveses, ha resistido una brutal guerra económica y numerosos atentados terroristas durante décadas, y ahora se enfrenta a una enorme amenaza terrorista por parte de Trump. En mi opinión, la integridad hoy en día, por encima de cualquier otra consideración, significa defender a Cuba y a su gobierno.

Pablo Iglesias

Mi primer vuelo fue a Cuba en agosto de 1994. En aquel entonces, Cuba atravesaba una situación económica extremadamente difícil tras el colapso de la Unión Soviética, el llamado "período especial". Yo solo tenía 15 años y llevaba menos de un año en la Liga de la Juventud Comunista. Fue esta la que organizó un grupo de jóvenes para viajar a Cuba. Allí, salimos al campo a trabajar la tierra junto a nuestros compañeros cubanos y otros jóvenes activistas internacionalistas.

Visitamos varios lugares relacionados con los acontecimientos revolucionarios y participamos en diversas actividades y reuniones. En aquel viaje a Cuba, no solo aprendí a cortar caña de azúcar con un machete. Allí fue donde nació mi interés político por Latinoamérica, y fue allí donde comprendí muchas cosas. En ese viaje, me di cuenta de que no existe un mundo ideal socialista o comunista. He llegado a comprender que la política del mundo real está plagada de contradicciones, complejidades, errores e incluso injusticias. He visto que la Revolución Cubana no fue algo ajeno a todo esto. Pero entonces, en aquel viaje, y más tarde, al leer gran parte de lo que llegó a mis manos, también comprendí lo que Cuba y su revolución significaron para Latinoamérica y para el mundo entero. Después de todo, la Revolución Cubana no comenzó con un hombre barbudo en la Sierra Maestra, sino con la independencia del país del colonialismo español; luego continuó como una lucha por la independencia del colonialismo estadounidense, una lucha liderada por revolucionarios cubanos bajo el liderazgo de Fidel Castro. El hecho de que este proceso se desarrollara en plena Guerra Fría fue lo que finalmente selló el acuerdo. Los patriotas cubanos encontraron en los países del bloque socialista un aliado político, económico y militar en su oposición a Estados Unidos.

La Revolución Cubana ha traído consigo un nivel de justicia social y desarrollo sin precedentes en América Latina. El Índice de Desarrollo Humano reconocido por la ONU y otras instituciones internacionales, las victorias olímpicas posibles gracias a la educación gratuita en escuelas deportivas, los logros científicos y académicos, así como el acceso universal a los servicios públicos gratuitos, han convertido a Cuba en un faro para todos los pueblos de la periferia colonizada, así como para organizaciones de izquierda en muchos países. Cuba demostró su compromiso con la causa de la libertad de los pueblos oprimidos enviando a sus mejores soldados a luchar contra el colonialismo en África. Cuando Nelson Mandela ganó las elecciones y se convirtió en presidente de Sudáfrica, muchos desinformados se preguntaron qué hacía Fidel a su lado.

Cuba formó a líderes políticos y guerrilleros latinoamericanos destinados a cambiar la historia de injusticia que asolaba sus países desde hacía siglos. Cuba ha brindado refugio a personas perseguidas por algunas de las dictaduras más brutales, como la chilena, y ha permitido que cientos de miles de jóvenes de Latinoamérica, Asia y África estudien en sus universidades. Cuba ha apoyado sistemáticamente la lucha palestina y la del pueblo del Sáhara Occidental, y siempre ha sido un referente para los nacionalistas negros en Estados Unidos. Malcolm X afirmó que su pueblo podría haber lidiado fácilmente con elementos anticastristas, y el Partido Pantera Negra se inspiró en la Revolución Cubana. Su líder, Assata Shakur, perseguida en su país, se vio obligada a refugiarse en Cuba.

Desde sus inicios, Cuba ha sido blanco de guerra económica, bloqueos y cientos de atentados terroristas orquestados por sucesivas administraciones estadounidenses y sus cómplices. ¿Qué significa para un país, su gobierno y la sociedad en su conjunto estar atrapados en un estado de guerra económica y terrorismo patrocinado por la principal potencia mundial? Significa vivir en un estado de guerra constante, con todas las restricciones a la libertad que ello conlleva. Y, a pesar de todo, Cuba ha demostrado su fortaleza al mundo como potencia cultural, deportiva y científica.

El colapso de la Unión Soviética provocó dificultades mucho más graves e hizo necesaria la apertura de la economía —es decir, su liberalización—, lo que inevitablemente generó nuevos conflictos sociales y desigualdad. La Revolución Bolivariana en Venezuela ayudó a la isla a liberarse de su dependencia del combustible; a cambio, Cuba envió a sus mejores médicos a Venezuela y le brindó asesoramiento estratégico. Durante la presidencia de Barack Obama y la gestión de Raúl Castro al frente del gobierno cubano a través de una serie de reformas complejas, el bloqueo se alivió en cierta medida y reinó un clima de esperanza en el contexto de una clara recuperación económica. Cuba ha centrado su atención en China y Vietnam, y hoy cualquier economista sensato reconocería que, de no ser por el bloqueo y la guerra económica, Cuba estaría en una mejor posición que cualquier otro país del Caribe o Centroamérica.

Hoy, Donald Trump está asfixiando al pueblo cubano con sanciones económicas y un bloqueo aún más severo que los anteriores, y amenaza con una intervención militar semanalmente. Piensen en lo que eso significa. Imaginen el sufrimiento que el bloqueo y la prohibición de importar combustible están causando a la población. ¿Por qué tratan así a Cuba? ¿Por qué, si no tiene petróleo como Venezuela o Irán? Si, ​​como ellos mismos afirman, el socialismo cubano se ha derrumbado, ¿por qué imponer un embargo a Cuba? ¿Por qué no dejarla ahogarse en sus propios problemas? La respuesta es obvia: una Cuba que pudiera competir en igualdad de condiciones con otros países de la región le daría al mundo muchas lecciones, y esto es algo que Estados Unidos y sus cómplices no pueden tolerar.

Treinta y dos años después de mi primera visita, regresé a Cuba, donde me habían invitado a participar en los eventos de la Internacional Progresista y en la flotilla humanitaria. Vi a Cuba enfrentando dificultades aún mayores que las que había encontrado en 1994. Vi a Cuba debilitada por el bloqueo y la escasez de combustible. Soy muy consciente del hartazgo de amplios sectores de la población con el gobierno cubano. He leído casi todas las novelas de Leonardo Padura; en ellas, describe con gran emotividad la vida de los cubanos y pinta un retrato mordaz del gobierno. Pero, ¿cuál es exactamente mi papel como europeo de izquierda? ¿Criticar al gobierno cubano? ¿Centrarme en sus dificultades o sus errores? ¿Dar voz a elementos anticastristas que ya tienen presencia permanente en todos los principales medios de comunicación occidentales? ¿Convertirse en alguien como la izquierda que insiste en que «Cuba fue maravillosa durante la época del Che Guevara y bajo el joven Fidel», pero ahora que la posibilidad de una agresión estadounidense se cierne en el horizonte, la gente prefiere arremeter contra su gobierno con críticas? No me busquen en ese bando. No comparto ni un enfoque sectario y dogmático ni posturas que se nieguen a reconocer los errores y fracasos del socialismo, pero estoy convencido de que hoy la decencia exige que defendamos tanto al pueblo cubano como a su gobierno. Durante mi estancia en La Habana, solicité una entrevista al presidente Díaz-Canel, quien accedió sin condiciones. Le pregunté todo lo que consideré necesario, incluso sobre las críticas que muchos cubanos le dirigen, y di voz a quienes nunca habían tenido la oportunidad de ser escuchados en los principales medios de comunicación en español. A pesar de todos sus errores, el gobierno cubano se encuentra actualmente amenazado por un criminal que dirige Estados Unidos. A pesar de todos sus reveses, ha resistido una brutal guerra económica y numerosos atentados terroristas durante décadas, y ahora se enfrenta a una enorme amenaza terrorista por parte de Trump. En mi opinión, la integridad hoy en día, por encima de cualquier otra consideración, significa defender a Cuba y a su gobierno.


PLURALIA  DdA, XXII/6341

AYUSO QUISO UTILIZAR EL NOMBRE DEL ESTADO PARA "HACER LAS AMÉRICAS"

Quizás Ayuso, acostumbrada a que su corte mediática le ría las ocurrencias y le aplauda hasta las pedorretas intelectuales, pensó que los mexicanos la recibirían entre plumas, mariachis y danzas folclóricas, agradecidos por aquella misión civilizadora que algunos todavía evocan con nostalgia de sacristía. Pero ocurrió exactamente lo contrario. México respondió con dignidad, con rechazo y con una lección política elemental: las relaciones entre Estados no pueden convertirse en el patio de recreo ideológico de una dirigente autonómica en campaña permanente.


José Sarria

Isabel Díaz Ayuso se presentó en México calada con el morrión y con el catecismo debajo del brazo, convencida de que aztecas y mayas la recibirían como una especie de virreina redentora llegada desde la metrópoli para iluminar a ese “narcoestado” al que, según su incontinencia verbal, parecen estar condenados los pueblos indígenas.

La lideresa de Chamberí, abrazada a un neocolonialismo de opereta, creyó que nada mejor podía ocurrirles a aquellos “indios” que rendir pleitesía a Hernán Cortés, glorificar la conquista y celebrar en la Catedral Metropolitana de Ciudad de México un homenaje al conquistador extremeño. Y para semejante ceremonia imperial, nada mejor que llevarse como gran referente intelectual a Nacho Cano, convertido para la ocasión en una especie de monaguillo del revisionismo kitsch, dispuesto a concelebrar aquello de la “Evangelización y el Mestizaje”.

Pero olvidó doña Isabelita un pequeño detalle: algunos pueblos tienen memoria. Precisamente eso que aquí, desde determinados sectores de su partido, llevan años intentando borrar o relativizar. Porque un pueblo sin memoria es dócil; un pueblo sin memoria acepta cualquier caricatura de la Historia y termina confundiendo la democracia con una charanga de consignas y mamandurrias.

Y México, afortunadamente, tiene memoria. Memoria de la conquista, de la colonia, de las humillaciones y también de su independencia. Porque México dejó de ser el Virreinato de Nueva España hace más de dos siglos. Exactamente desde 1821. Algo que, al parecer, nadie le explicó a la presidenta madrileña antes de embarcarse en esta expedición tardocolonial.

Quizás Ayuso, acostumbrada a que su corte mediática le ría las ocurrencias y le aplauda hasta las pedorretas intelectuales, pensó que los mexicanos la recibirían entre plumas, mariachis y danzas folclóricas, agradecidos por aquella misión civilizadora que algunos todavía evocan con nostalgia de sacristía. Pero ocurrió exactamente lo contrario. México respondió con dignidad, con rechazo y con una lección política elemental: las relaciones entre Estados no pueden convertirse en el patio de recreo ideológico de una dirigente autonómica en campaña permanente.

Y así, entre cancelaciones, ridículos y agenda vacía, la lideresa tuvo que recoger el morrión, guardar el catecismo y emprender la retirada. Porque una cosa es representar institucionalmente a España y otra muy distinta utilizar el nombre del Estado para ir a “hacer las Américas” por cuenta propia, dinamitando desde el sectarismo las relaciones de respeto y cooperación que durante décadas han construido la diplomacia, la Corona y la sociedad civil entre España y México.

Octavio Paz escribió que “la arrogancia es el disfraz de la impotencia”. Y pocas veces una frase retrató con tanta precisión un viaje político convertido, desde el primer minuto, en sainete colonial y naufragio diplomático.

DdA, XXII/6341

VILEZAS E IMPOSTURAS TRANSMITIDAS COMO LACRAS ENDÉMICAS


Ana Cardo

Se nos recuerda hoy en las redes, mi gratitud por ello a Paco Gallego, que leer a mi admirado José Manuel Caballero Bonald, extraordinario poeta y uno de los escritores que mejor prosa escribieron en nuestro país y en la literatura en general en lengua española, es siempre un buen propósito y una segura satisfacción. Precisamente estos días se cumple el quinto aniversario del fallecimiento de Caballero (9 de mayo de 2021), que nos dejó como patrimonio cultural en Jerez la fundación que lleva su nombre (1998), con todo su legado y un programa de actividades que honran la personalidad y memoria del escritor. La cita viene a cuento para ilustrar la fotografía que la acompaña: "Vengo de una tierra que nunca ha sido capaz de atajar los escarnios perpetrados por sus propios moradores. Vilezas e imposturas que se han trasmitido como lacras endémicas hasta hoy mismo, en una gradual propagación contaminante. Gente soez que de la religión hace una treta y de la vanagloria un catecismo; gente que enarbola la egolatría a modo de trofeo y gusta de mostrar su condición como sostén de la banalidad. Ninguno de sus lerdos narcisismos concuerda con sus más inequívocos modales, mientras todas sus faramallas remiten al mismo barrizal de fingimientos. El majadero es allí un cofrade eminente, y el badulaque el jefe de la tribu. Los más divulgados atributos de su naturaleza son también los más falibles. Pues ¿qué son sino innobles perifollos los gracejos, los regocijos, las alharacas?". (José M. Caballero Bonald, Su oscuridad, su luz. Desaprendizajes, 2015).

DdA, XXII/6341

A TODAS LAS MADRES DEL MUNDO,/ BRÚJULAS DE LA ESPECIE, RAÍZ QUE DA FRUTOS...



Raulito Torres/ Aquí en La Habana

Madre de todos los nombres,
madre de la espera infinita y del pan callado,
vengo a encender en tu pecho un verso
como quien enciende una vela en la noche de los que no vuelven.
Madre del hijo en la guerra,
tu corazón es un campo minado de silencios,
cada latido un disparo lejano
que no sabes si aún es eco o ya es ausencia.
Tú que hilas la luz de la mañana
con el hilo negro de las noticias,
tú que le has dado a la patria
el panal de tu vientre,
y ahora solo recibes el zumbido hueco
de un fusil que no nombra a tu hijo.
Tejedora de banderas que no pediste,
custodia de un retrato que se va quedando pálido,
a ti te canto, madre trinchera,
con el himno de las palomas que no se rinden.
Madre del hijo que está cerca, tan cerca
que su respiración roza la puerta,
pero no escucha tu voz de agua mansa.
Él mira pantallas que no miran
y responde con monosílabos de niebla,
mientras tú le dejas la comida tapada
como si fuera una ofrenda a un dios distraído.
Tú, que fuiste su selva primera,
ahora eres isla que sin tocar él rodea .
Pero el amor tuyo no reclama,
se disfraza de silencio,
se vuelve una silla vacía que espera,
un plato que enfría su paciencia.
No le gritas: el amor tuyo es un río subterráneo
que sabe que el agua, tarde o temprano,
besará las raíces.
Madre de la visita que no llega,
tu casa se ha vuelto un museo de la espera.
Guardas el polvo sobre los muebles
como una sábana santa,
y el teléfono es un animal dormido
que ronca su silencio de hierro.
Sin embargo, tú sales al balcón
y le hablas a las nubes como si fueran nietos,
porque sabes que el amor no es un calendario,
es una raíz que bebe de lluvias invisibles.
Cuando al fin la puerta se abra,
no preguntarás "por qué tardaste",
porque tu amor es la sal que no pregunta,
solo sazona el pan del regreso.
Y luego estás tú, madre encendida,
la que se vuelve loca de amor cuando ve a sus nietos,
madre que de repente olvida sus achaques,
sus años de cansancio acumulado,
y corre por el parque con rodillas de niña,
inventa canciones que no existían,
se disfraza de oso, de luna, de payaso triste
que ha esperado siglos para esta risa.
Tú que guardaste juguetes polvorientos
en un arcón de madera herida,
ahora los sacas como reliquias
y le explicas al pequeño ese misterio:
"Este era de tu padre, que un día fue chiquito
y yo le cantaba lo mismo que a ti te canto".
Eres madre dos veces, abuela eterna,
corazón que se derrama como un panal vencido de dulzura.
Y por fin, madre del sacrificio mudo,
madre que nunca contó las noches en vela,
los pies descalzos sobre la escarcha,
el hambre que fingió no tener
para que el plato del hijo lleno estuviera .
No le contaste las fábricas grises,
las manos heridas, el llanto ahogado en la almohada
para que él durmiera soñando mundos justos.
Tú callaste el cansancio, la ausencia,
el orgullo roto que remendaste con hilo de seda,
porque tu amor es un escudo al revés:
protege por dentro, sangra por fuera.
Y él, que hoy camina erguido,
no sabe que sus hombros
son el monumento vivo de tus ruinas silenciosas.
A todas, madres del mundo,
brújulas de la especie,
raíz que da frutos sin pedir tormentas,
les traigo en este vuelta como un hijo que vuelve,
tarde, pero con el mar en las palabras.
Ustedes son la piedra donde Dios se arrodilla,
el fuego que no se apaga cuando la ceniza es más terca
Benditas las que paren hijos,
las que paren la vida, las que paren la espera,
las que no paren y crían, las que paren la paz, las que paren la ausencia
En cada una vive un verso que me ayuda
y un candil para que me encienda...
porque ser madre es firmar un pacto de luz
con la eternidad,
aunque la eternidad a veces llegue
disfrazada de silencio
y pariendo la primavera...

DdA, XXII/3641

sábado, 9 de mayo de 2026

O "EL PAÍS" O NADA, Y ASÍ SEGUIMOS

 


Lazarillo

Desconoce este Lazarillo la presentación que habrá hecho el diario El País, con motivo de las publicaciones y eventos organizados al cumplir este mes de mayo medio siglo, de las siete personas que aparecen en la ilustración que encabeza este post. Era totalmente imposible que en las condiciones históricas en las que se encontraba España, medio año después del fallecimiento del dictador, un grupo de demócratas que se hubiera opuesto a su régimen fundara el que, con el tiempo, se erigió en periódico clave del régimen aflorado con la Constitución de 1978. Fue un grupo de reformistas y liberales, procedentes del propio régimen franquista, quienes se erigieron en fundadores de El País, caracterizados todos ellos por su arraigado anticomunismo, como el propio régimen del que provenían y fue también nota distintiva de la línea editorial del diario. Lo que me parece más significativo de estos cincuenta años del diario de PRISA, coincidentes casi con la conmemoración de los falsos cincuenta años íntegros de libertad promocionados por el actual gobierno, es que El País nació, creció y se desarrolló en Madrid como diario de difusión nacional sin que ningún otro periódico a su izquierda fuera capaz de hacerle sombra, y los que lo intentaron, fracasaron. O El País o nada, y así seguimos.

DdA, XXII/6340

EL VIAJE DE AYUSO A MÉXICO NOS HA PUESTO A TODOS EN RIDÍCULO

La insistencia de Ayuso en escribir “Méjico” tal vez deba interpretarse como la manifestación de un ambicioso e inconfesable sueño: volver a conquistar América del Sur. Prefiero no saberlo. Sea como sea, el viaje de Ayuso a México nos ha puesto a todos en ridículo, pues muchos mexicanos pensarán con razón que España es un país de borregos, donde “solo se premia -como dijo Valle-Inclán- el robar y el ser sinvergüenza”. Nos queda el consuelo de saber que en la superpotencia situada al norte de México, esa que robó el 55% de su territorio, también se recompensa la imbecilidad y la vileza.


Rafael Narbona

Ramón María del Valle-Inclán contaba que viajó a México porque se escribía con equis, pero Isabel Díaz Ayuso se empeña en utilizar la jota. La RAE recomienda utilizar la equis, pues considera que es más correcto, ya que pone de manifiesto que México fue creado por el pueblo mexica o azteca. Sin embargo, Díaz Ayuso considera que México no fue fundado por el pueblo mexica, sino por Hernán Cortés. Nacho Cano, admirador de la lideresa y autor del indigesto musical Malinche, suscribe esa interpretación y celebra que los colonizadores fueran españoles y no ingleses. Si los pérfidos hijos de Albión hubieran ocupado Tenochtitlán, capital del imperio azteca, habrían degollado a todos sus habitantes. En cambio, Hernán Cortés y sus aliados indígenas, mucho más compasivos, solo exterminaron a 240.000 nativos, sin hacer distinción entre hombres, mujeres y niños.
Ayuso y Nacho Cano reivindican la figura de Hernán Cortés como precursor de la Hispanidad. Al parecer, Cortés comprendió que el “descubrimiento de las Indias Occidentales” constituía uno de los momentos más gloriosos de la humanidad. Gracias al genio de España, un continente sumido en la barbarie y el paganismo pasó a formar parte de un Imperio cristiano donde no se ponía el sol. No creo que Ayuso haya leído a Ramiro de Maeztu, pero sí lo ha hecho la corte de políticos, plumíferos y pseudohistoriadores que elaboran su discurso y han convertido la provocación en una imagen de marca. Publicada en 1934, la Defensa de la Hispanidad de Maeztu describía la colonización española de América como una misión civilizadora. Los españoles habían creado una comunidad con una sola lengua y un solo credo. La fe católica había sido el elemento que había disuelto las diferencias étnicas, aglutinando a hombres y mujeres alrededor de la Cruz, símbolo de grandeza y abnegación. Maeztu opinaba que América y España se habían distanciado por culpa de la democracia y el liberalismo, pero esperaba que volvieran a estrechar lazos bajo la bandera de la Tradición.
Los ideólogos de Ayuso han modernizado su discurso, pero sin alterar el mensaje. España no debe sentirse mal por la conquista. En realidad, no destruyó nada. Al revés, fundó universidades e iglesias, sacando de su atraso a pueblos bárbaros y primitivos. El hecho de que perdieran la vida el 90% de los nativos solo es un incidente menor. Es cierto que la mayoría de las muertes se produjeron por culpa de enfermedades infecciosas como la viruela o el sarampión, pero se calcula que varios millones perecieron a consecuencia de las masacres, el trabajo forzoso en las minas y el régimen de servidumbre en las encomiendas. La población de lo que hoy es México central se redujo en poco más de un siglo de veinticinco millones a poco más de un millón. Hernán Cortés fue uno de los artífices de esta gran obra.
Entre sus grandes aportaciones, hay algunos eventos particularmente destacables. En 1519 ordenó una matanza preventiva en Cholula que acarreó el asesinato de 5.000 civiles, incluyendo mujeres, ancianos y niños. En 1525, torturó con aceite hirviendo a Cuauhtémoc, el último tlatoani mexica, para que revelara la ubicación del tesoro real y, tiempo después, ordenó que lo ahorcaran con el pretexto de una supuesta conspiración, lo cual provocó la indignación de varios capitanes españoles, pues sabían que era una acusación injusta. Se sospecha que Cortés estranguló a su esposa, Catalina Juárez, tras una disputa conyugal, y es sobradamente conocido que esclavizó a miles de prisioneros de guerra marcándoles la mejilla con un hierro candente. A la luz de esta trayectoria, está claro que su principal preocupación era cristianizar y civilizar a unos salvajes.
Ayuso, una mujer con un bagaje cultural muy limitado, quizás desconoce algunos aspectos de la biografía de Hernán Cortés, pero si profundizara en ella, no modificaría su punto de vista, pues nunca le ha interesado la verdad. Al igual que otros líderes populistas, considera que la objetividad histórica es secundaria. Su prioridad es imponer su visión ideológica, aunque eso implique mentir, distorsionar o engañar. Ayuso insiste en escribir México con jota porque alguien le ha dicho que es una forma de subordinar la identidad mexicana a la colonización española. No le interesan las cuestiones filológicas, pero no le vendría mal saber que el topónimo “México” procede del náhuatl, el idioma de los aztecas. Significa “lugar en el ombligo de la Luna”. El sonido de la equis sería /sh/, un sonido que existía en el castellano antiguo y que se conocía como sonido fricativo prepalatal sordo. Alfonso X de Castilla, que fijó el canon del castellano en el siglo XII, estableció que el sonido /sh/ debía escribirse con equis y los colonizadores españoles del siglo XVI aplicaron esa norma a los sonidos del náhuatl, acordando que la tierra conquista debería llamarse Mexico (sin tilde). Sin embargo, el sonido fricativo prepalatal sordo /sh/ desapareció del castellano en el XVII. En su lugar, comenzó a utilizarse el sonido fricativo velar sordo, que corresponde a la jota y la ge.
En 1815, la RAE estableció en su Ortografía de la Lengua Castellana que todas las palabras que se escribían con equis y que se pronunciaban con /j/ debían ahora escribirse con jota, y no con equis. Esa decisión surgió en el contexto de lucha por la independencia y la equis, asociada a muchas palabras de origen prehispánico, se transformó enseguida en símbolo de liberación frente a la dominación española. A lo largo del siglo XIX se fundaron Academias de la Lengua en los países que iban logrando la independencia y ninguna admitió la posibilidad de escribir México con jota. Hasta 1992, la RAE no aceptó México como un término correcto y hubo que esperar a 2001 para que recomendara esa forma como la más adecuada.
Al igual que la tumba de Alejandro Magno, el expediente académico de Díaz Ayuso se halla en un lugar desconocido y nada indica que vaya a salir a la luz. Hasta que se resuelva este enigma arqueológico, aconsejaría a la presidenta de la Comunidad de Madrid que estudiara un poco y aprendiera que es más acertado utilizar el sonido fricativo prepalatal sordo en vez del sonido fricativo velar sordo cuando se habla de México. Quizás ya se lo haya soplado alguien y, en ese caso, su insistencia en escribir “Méjico” tal vez deba interpretarse como la manifestación de un ambicioso e inconfesable sueño: volver a conquistar América del Sur. Prefiero no saberlo. Sea como sea, el viaje de Ayuso a México nos ha puesto a todos en ridículo, pues muchos mexicanos pensarán con razón que España es un país de borregos, donde “solo se premia -como dijo Valle-Inclán- el robar y el ser sinvergüenza”. Nos queda el consuelo de saber que en la superpotencia situada al norte de México, esa que robó el 55% de su territorio, también se recompensa la imbecilidad y la vileza.

DdA, XXII/6340

LA ESTUPIDEZ NO ES INOFENSIVA: SU CÓLERA EN MOVIMIENTO PUEDE CON TODO

El Sistema señala a cualquiera que cuestione sus planes y métodos como objeto de menosprecio y aversión de las masas. Los desposeídos se revuelven con furia contra quienes protestan por la injusticia de esa desposesión, escribe Monterrubio, y recurre a una cita muy oportuna en estos tiempos del novelista y ensayista francés Georges Bernanos en Los grandes cementerios bajo la lunaLa cólera de los imbéciles llena el mundo. Vuestro profundo error es creer que la estupidez es inofensiva […] pero una vez en movimiento, puede con todo. Ninguno de vosotros ignora de lo que es capaz el odio paciente […] y sembráis el grano en los cuatro puntos cardinales.



Antonio Monterrubio

Uno de los fines que persigue Mammón, apoyado por su sacerdocio político, mediático o institucional, es la extensión de la desconfianza hacia el Estado. Pero no por sus deficiencias democráticas, sus rigideces burocráticas o su insuficiente aportación a la justicia socioeconómica. Lo que se busca, aunque se tenga buen cuidado de mantenerlo en secreto, es gripar su funcionamiento, impedir que ponga límites a los abusos y la arbitrariedad de los poderes económicos. La meta es manipularlo, moldearlo, jibarizarlo y, en último término, transformarlo en un adorno inútil, ya que las decisiones relevantes se tomarían fuera de él. En esta nueva etapa de acumulación acelerada de capital, las élites han decretado que una clase media amplia es un lujo que no quieren permitirse. Durante décadas los empleos fijos, los buenos salarios y el acceso al consumo operaron a modo de estabilizadores automáticos de la maquinaria. Pero la clase media ha periclitado, tanto material como ideológicamente. La demolición del estado de bienestar ha comenzado.
A pesar de que el riesgo de conflicto social está ahí, ya hay preparadas estrategias para conjurarlo. Si antes la crème se aseguraba el dominio a base de confort, real o soñado, ahora lo hace mediante el condicionamiento mental, el hipnotismo colectivo. En su afán de reforzar la domesticación, el Tinglado echa mano de las herramientas más sofisticadas: biopoder, tecnomisticismo, psicopolítica. Ha logrado canalizar en su provecho el resentimiento de una clase media frustrada en sus aspiraciones, bien de llegar a serlo, bien de ejercer como tal. En un país tras otro, está imponiendo su programa máximo en el campo electoral: que las dos fuerzas políticas decisivas sean la derecha conservadora y neoliberal, y la extrema derecha reaccionaria y neoliberal. A veces le será útil una coalición entre ambas, que se diferencian tan solo, si acaso, en los modos. En otras ocasiones, se servirá del miedo a la segunda para afianzar la hegemonía de la primera. Esa situación política le allanaría la consecución de su gran objetivo. Pues una economía extractiva y depredadora al estilo de la practicada por las élites únicamente puede mantenerse a través de la liquidación total a medio e incluso corto plazo del estado de bienestar. El sueño húmedo de Trilaterales, clubes Bilderberg y demás agrupaciones de gentes de bien, como Dios manda y peligrosamente forradas, es bailar sobre su tumba. Por eso es esencial reivindicar, por activa y por pasiva, una y otra vez, el Estado social, la necesidad de lo público y una fiscalidad redistributiva.
La precariedad es el fantasma que recorre hoy todos los sectores económicos, públicos y privados. No se trata de un acto gratuito. Permite al Capital dominar sin mayor dificultad al mantener a los trabajadores constantemente al borde del abismo, con la espada de Damocles del paro sobre su cabeza. Transformando el porvenir en un oscuro túnel sin atisbo de luz al final, hurta al individuo la confianza en sus capacidades y, por ende, lo priva no ya de la libertad de elegir, sino de la misma esperanza.
La leyenda urbana de que el éxito y el triunfo son el corolario lógico y necesario del tesón, el valor y el sacrificio ya no cuela. Los mecanismos cuantitativos y cualitativos para asegurárselos no se encuentran al alcance del común de los mortales. Las opciones de acceso a la cumbre están íntimamente relacionadas con la clase social de procedencia. La cultura del esfuerzo es un bluffY sin embargo, conserva su atractivo incluso entre los desheredados. Es uno más de los espejismos con los que se entretiene a los prisioneros de la caverna. Atenazados por el miedo, la ignorancia y la impotencia, se resignan a su suerte ante la sonrisa hipócrita de unas élites que han logrado alejar de sus mentes la urgencia de cambios estructurales profundos.
Pero la humillación permanente genera un malestar que exige ser canalizado. Y ahí hacen su aparición los profetas del odio. Esta peligrosa fe tiene la misión de calmar el sentimiento de debilidad y frustración, enmascarando el propio sufrimiento. Es el nuevo opio del pueblo. Individuos y colectivos se convierten en dianas ideales de la violencia verbal o física. Rizando el rizo, el Sistema señala a cualquiera que cuestione sus planes y métodos como objeto de menosprecio y aversión de las masas. Los desposeídos se revuelven con furia contra quienes protestan por la injusticia de esa desposesión.
La cólera de los imbéciles llena el mundo. Vuestro profundo error es creer que la estupidez es inofensiva […] pero una vez en movimiento, puede con todo. Ninguno de vosotros ignora de lo que es capaz el odio paciente […] y sembráis el grano en los cuatro puntos cardinales (Bernanos: Los grandes cementerios bajo la luna).
DdA, XXII/6340

¿Y NO DEBERÍA EL GOBIERNO PEDIR EXCUSAS POR LA ACTITUD DE AYUSO EN MÉXICO?


Félix Población

Lo que cabía pensar, y también en cierto modo esperar -teniendo en cuenta lo que México es desde que López Obrador llegó a la presidencia de aquella nación-, es lo que acaba de suceder con la presidenta del gobierno autonómico de Madrid: que una estancia de diez días, con carácter supuestamente institucional, se iba a reducir unos cuantos días menos (la mitad) en el momento en que Ayuso tratara de imponer en aquella república un homenaje al conquistador Hernán Cortés, además de prodigarse en injerencias inadmisibles en la política interna del gobierno de Claudia Sheinbaum. Ayuso vuelve a España, sin haber cumplido la mitad de su estancia en aquella república, después de haber fracasado rotundamente en sus objetivos políticos, si bien su gabinete de comunicación ha tratado de justificar el adelantado retorno este fin de semana arguyendo que la presidenta mexicana había amenazado con cerrar el hotel donde se iba a celebrar una ceremonia presidida por Ayuso. Totalmente descartable esto en Sheinbaum, por su personalidad y estilo, tal como han confirmado además los propietarios del hotel, que sí intervinieron para negarle el permiso de intervención a la presidenta madrileña*. No es descartable, sin embargo, que quien mintió al respecto sea el mismo que propuso a su jefa la absurda idea de este viaje con la reivindicación de  Hernán Cortés como motivo y que ha concluido en el más absoluto ridículo. No esperamos reseña detallada de los gastos que ha originado a la ciudadanía madrileña el propósito "reconquistador" de su presidenta, ni tampoco referencia alguna de los logros institucionales alcanzados porque me temo que no los hubo. Creo que al Gobierno español le correspondería pedir disculpas a la presidenta mexicana por los propósitos reivindicadores de Hernán Cortés y la injerencia de la presidenta de un gobierno autonómico del Estado español en los asuntos internos del país visitado. En cuanto a la señora Ayuso, no debería dejar sin reprensión a jefe de gabinete por promover tan absurda como bochornosa estancia en un país con el que se deben mantener las más fluidas y cordiales relaciones. Esta señora ha tratado de entorpecerlas y encresparlas con su visita y sus intervenciones públicas en representación de una ideología, no de un país**.

*El mayor parque hotelero de Riviera Maya solicitó a la organización que retirase la invitación a la presidenta madrileña a causa de sus "desafortunadas declaraciones" sobre la historia y cultura mexicanas, leemos en el diario La Vanguardia, no en ABC ni en La Razón.

**Ante la cancelación de su gira en México por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, la Secretaría de Gobernación del ejecutivo mexicano informó que sus actividades en aquel país las pudo desarrollar “en un ambiente de total libertad, que es lo que caracteriza a nuestro gobierno. En ningún momento se intentó evitar alguna de sus presentaciones públicas o privadas”.

DdA, XXII/6340

viernes, 8 de mayo de 2026

LA VIVIENDA SE ESTÁ CONVIRTIENDO EN UN PROBLEMA DE SALUD

 


Violeta Martínez

La carta de esta médica de familia no descubre nada nuevo, pero complementa algo que psicólogas, trabajadores sociales y especialistas en salud mental llevan años advirtiendo: la vivienda se ha convertido en un problema de salud para la gente que trabaja y para la que no. Ansiedad, insomnio, depresión, dependencia económica o imposibilidad de salir de relaciones violentas no aparecen de la nada. Cuando una persona vive con miedo constante a perder el techo, compartir habitación o no poder independizarse, el cuerpo y la mente acaban pasando factura. Y el problema no es qué medicamento recetar, sino haber normalizado condiciones de vida que enferman a las personas sin que haya ningún patógeno.

DdA, XXII/6399

CON ABASCAL ASÍ, PARECIERA QUE HAY MÁS RIESGOS DE FUGA EN VOX


Ana Cardo

Algo realmente preocupante debe de estar ocurriendo en el partido mayor de la extrema derecha, liderado por Santiago y Cierra España Abascal, para que este señor haya perdido los estribos últimamente y, en plena campaña electoral en Andalucía, pretenda hacer responsable al presidente del Gobierno de poco menos que una pandemia a cuenta de un virus localizado en un trasatlántico. Todo esto, además, con tal de que no se hable de Koldo. La glosa satírica es cosa de El Intermedio de Wyoming y puede que haya hecho arrepentirse al propio Abascal de su desvarío. No cabe tamaño despropósito en alguien que pretende cogobernar con su derecha y cuyo partido aspira a seguir juntado gobiernos autonómico con el PP. ¿Qué esta pasando en Vox para que su líder no deje de tirarse piedras a sí mismo con tanto despropósito? ¿Cabe esperar más fugas en Vox  antes o después de que se celebren las elecciones andaluzas? ¿Traman algo los que ya se fueron para que Vox deje de ser el partido mayor de la extrema derecha española? Me dicen desde mentideros próximos al PP que un Abascal tan extraviado de crítica podría ser indicio de que los ya fugados camaradas están trabajando contra Vox y él lo sabe.

DdA, XXII/6339

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