miércoles, 15 de julio de 2026

UN "PADRE NUESTRO" QUE ESTÁS EN LA TIERRA DESDE LA HABANA

Cuatro congresistas estadounidenses del Partido Demócrata se reunieron recientemente con el presidente cubano Díaz-Canel y han criticado el embargo energético del presidente Trump contra la isla. Se llaman Mark Pocan, Teresa Leger Fernández, Maxime Dexter y Delia catalina y también han dicho que Cuba es una Gaza silenciosa. El cantautor cubano Raulito Torres pide en este Padre Nuestro desde la tierra que sea derrocado el viejo reino,/ el del águila rapaz y su moneda,/el del látigo envuelto en billetes,/ el que saquea el litio, el agua, el aire/ y llama “progreso” al desierto calcinado.

 

Raulito Torres/ Desde la Habana

Padre Nuestro que estás en la tierra,
Pero jamás en las nubes doradas del imperio,
Aquí en el barro compartido,
en el hambre que grita justicia,
en el surco abierto de la mano obrera.
Santificada sea tu lucha,
la que riega con lágrimas y sangre
las semillas de un mundo nuevo,
lejos del mármol frío de los bancos
y del acero hambriento de los misiles.
Venga a nosotros tu reino horizontal,
ese que no tiene tronos ni vasallos,
sino asambleas de niños bajo los árboles
y pan cocido en hornos comunales.
Que sea derrocado el viejo reino,
el del águila rapaz y su moneda,
el del látigo envuelto en billetes,
el que saquea el litio, el agua, el aire
y llama “progreso” al desierto calcinado.
Hágase tu voluntad en el Amazonas,
en el Mediterráneo convertido en fosa,
en las montañas del Cáucaso herido,
así como en los campos de refugiados y en las fábricas.
Sin la voluntad del déspota ilustrado,
ni la del tecnócrata que programa hambrunas,
Queremos la voluntad que nace del encuentro,
del círculo de iguales que decide su destino,
sin amos, sin gendarmes, sin oráculos del mercado.
Danos hoy nuestro pan descolonizado,
el que no viaja envuelto en tratados leoninos,
el que no engorda las arcas del especulador
mientras Palestina muere de sed frente al grifo blindado.
Arranca de nuestras manos la coca-cola del olvido,
y danos el agua clara de la memoria digna.
No nos dejes caer en la tentación
de la caridad que humilla y domestica,
ese cheque en blanco para la mala conciencia
del filántropo que construye muros con la otra mano.
Perdona nuestras deudas,
pero enséñanos a no perdonar la Deuda Eterna,
esa cadena infinita que estrangula pueblos,
esa trampa mortal del Fondo y de la Troika.
No nos dejes pactar con el verdugo
a cambio de migajas de su tal
“sentido común”.
Líbranos del mal de la resignación,
del “no hay alternativa” pronunciado en Bruselas y Washington,
del nihilismo cómodo del sofá y la pantalla.
Mas líbranos, sobre todo, del Maligno:
el imperialismo de rostro amable y algoritmos,
el que bombardea escuelas con drones y llama “daño colateral”,
el que saquea continentes y los llama “mercados emergentes”,
el que patrocina golpes en la sombra
y luego ofrece su “ayuda humanitaria” como un óbolo sangriento.
Destierra de nuestra casa al falso profeta
que predica el crecimiento infinito en un planeta finito,
al mercader de armas que bendice las matanzas,
al patriarca de las finanzas que empobrece a las mayorías
mientras reza en templos de cristal y acero.
Porque tuyo es el reino de este mundo,
que no el de los césares de Davos y el Pentágono,
es el de la flor que rompe el asfalto,
el de la ola feminista que derriba siglos,
el del migrante que cruza desiertos con un mapa de estrellas,
el del niño que dibuja un sol sin alambradas.
Tuyo es el poder de las que bailan en la plaza tomada,
el de las cooperativas que encienden la luz donde el mercado ya las apagó,
el de la ternura armada de razones contra la metralla.
Tuya es la gloria,
Esa, la de los himnos nacionales que bendicen sus patrias y legitimando la muerte si se cae defendiéndola,
Así como también la gloria humilde del abrazo en la trinchera,
la del libro compartido bajo la persiana echada,
la de la semilla criolla que burló a la patente corporativa.
Amén,
que significa: así sea,
y no hay fuerza en el cielo ni en la tierra
que detenga un “así sea” pronunciado
por todos los condenados de la tierra,
unidos, al fin, en un solo canto.

DdA, XXII/6408

EL FÚTBOL ASOCIACIÓN DA A "LA ROJA" SU VICTORIA FRENTE A FRANCIA

 

Fernando Broncano tiene la amabilidad de facilitarnos lo que se publica en el diario inglés The Guardian, con estas líneas a modo de introducción: "Tiene razón Santiago Alba Rico ("España", Lengua de Trapo, 2021) en que en lo único que no discuten los españoles es en la Selección. Dejo aquí el análisis de The Guardian que, como casi toda la prensa internacional, solo habla de los franceses y poco de las virtudes de un equipo que es capaz de hacer que grandes estrellas como Lamine Yamal se ofrezcan como defensas y recuperadores y cedan su genio al servicio del grupo. Un partido para mostrar en las clases y explicar por qué los griegos consideraban el deporte como un espacio sagrado donde se suspendían los conflictos. Un lugar de reparación, si cabe, de la humanidad herida".

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Didier Deschamps paga el precio de haberse liberado de las ataduras que le llevaron a la gloria

Jonathan Wilson en el estadio de Dallas
Francia por fin dio rienda suelta a todo su poderío ofensivo en este torneo y, sin embargo, cuando llegó la gran prueba contra España, se mostró demasiado expuesta
Miércoles, 15 de julio de 2026, 00:22
Quizá Didier Deschamps tuviera razón todo este tiempo. Durante sus 14 años al frente de la selección francesa, ha sido criticado por ser demasiado cauteloso, por dar prioridad al control y por no dar rienda suelta a su gran plantilla de jugadores ofensivos. En este torneo, el último como seleccionador nacional, Deschamps se ha relajado —al menos desde el punto de vista táctico; en sus declaraciones públicas sigue siendo tan gruñón como siempre—. Francia ha desplegado un fútbol magnífico en las últimas semanas, pero a la hora de la verdad, frente al primer equipo verdaderamente de élite al que se enfrentó, se vio arrollada. A Francia le habría venido bien ser un poco más «Deschamps».
La paradoja de este torneo fue siempre que, cuanto mejor jugaba Francia, más desperdiciados parecían los ocho años transcurridos desde que ganó el Mundial. La admiración por su excelencia ofensiva en Estados Unidos se ha visto atenuada por una sensación de pesar por la belleza y la alegría potenciales que la terquedad de Deschamps le ha negado al mundo durante la última década. Esta era la Francia que podría haber sido todo ese tiempo, jugando con brío y estilo, evocando una comparación legítima con la gloriosa Francia de principios y mediados de los 80.
España llega a la final del Mundial tras la derrota de una lamentable Francia a manos de Oyarzabal y Porro
Ahora sería exagerado decir que están a la altura de la Hungría de 1954, la Holanda de 1974 o la Brasil de 1982 como una de las mejores selecciones que no han ganado el Mundial, pero hubo un momento, antes de la victoria por 1-0 sobre Paraguay en octavos de final, en el que esa comparación podría haber parecido acertada.
Deschamps deja el cargo tras haber ganado un Mundial y haber alcanzado otra final y otra semifinal. Llegó a una final y a una semifinal de la Eurocopa. Llegar a las semifinales de cinco grandes torneos a lo largo de un periodo de 14 años suena como un logro extraordinario y, en cierto modo, lo es. Pero Deschamps ha tenido la suerte de contar con generación tras generación de jugadores extraordinarios; un trofeo con esos jugadores es quizás lo mínimo que cabría esperar. Y existe el argumento, expresado con mayor vehemencia por quienes se han cansado de su «futbol labeur», de que Deschamps, a pesar de todo su aparente éxito, frenó el avance de Francia.
¿Por qué, entonces, cambió de enfoque? Algunos lo han descrito como el pragmático por excelencia, comprometido ni con el control ni con un estilo más improvisado, sino simplemente con lo que parecía mejor con los jugadores de que disponía. El cambio radical en las percepciones es indicativo de lo poco características que han parecido las selecciones de Deschamps.
En la Eurocopa de hace dos años, Francia era considerada un equipo adusto y defensivo, que practicaba una versión poco atractiva del «fútbol de torneo» que la había llevado al Mundial de 2018, mientras que España era la versión renovada y brillante del juego de posición, capaz de mantener la posesión en el centro del campo pero realzada por la velocidad y la franqueza de sus extremos. Pero en este torneo, mientras Francia brillaba, ha sido España —con sus opciones ofensivas por las bandas mermadas por las lesiones— la que ha asfixiado a sus rivales.
Si se incluye la Liga de Naciones, son tres torneos consecutivos en los que España ha vencido a Francia en semifinales, un triunfo del fútbol de proceso.
Kylian Mbappé ha protagonizado otro torneo memorable, pero el cuarteto ofensivo fue neutralizado con facilidad por España.
Se ha barajado la teoría de que Deschamps se ha visto obligado a replantearse su estrategia por la evidente brillantez de sus opciones creativas, y quizá eso sea cierto, pero Francia ha contado con grandes opciones ofensivas —quizá no tantas ni tan variadas como las que tiene ahora— durante al menos la última década. Deschamps siempre pareció reacio a dejar que sus delanteros simplemente jugaran, a soltar el freno de mano; este partido fue la demostración perfecta de por qué.
Solo había dos dudas en esta selección francesa: en el centro del campo y en el lateral izquierdo. Fue una desgracia que precisamente esas posiciones coincidieran con los dos puntos fuertes de España. En el sentido más obvio y directo, el penalti se produjo cuando Lamine Yamal provocó una torpe falta de Lucas Digne, pero, en un nivel más fundamental, fue el resultado del dominio de España en el centro del campo.

DdA, XXII/6408

EL ARTE DE GOBERNAR DE M. RAJOY

 


Félix Población

Como cabía esperar de quien lo firma, M. Rajoy no se ha disculpado ni pedido perdón por manifestarse como lo hizo en su croniquilla futbolística o lo que sea sobre una selección francesa sin franceses, cuya carácter xenófobo o racista tanto y tan lógico enojo causó en la opinión pública de aquel país, desde la izquierda a la extrema derecha. El firmante, hoy, en su croniquilla futbolística o lo que sea sobre el partido disputado ayer entre la selección francesa y la española, con resultado favorable a La Roja, se ha limitado a reprocharnos nuestra falta de sentido del humor y a dar por hecho que "muchos saben como pienso", como descartando que M. Rajoy sea lo que su comentario reflejó e indignó a todo un país, incluyendo a una buena parte del nuestro y hasta a una de sus compañeras de partido. Así es el expresidente que llegó a escribir no sólo esas patochadas de croniquillas en un periódico ultra, sino todo un libro titulado con la mayor de las modestias El arte de gobernar, como si lo suyo entre los años 2011 y 2018 desde su residencia oficial en La Moncloa hubiera sido lo que el título indica, totalmente improcedente cuando durante su presidencia afloraron decenas de casos de corrupción que afectaron al Partido Popular y trajeron consigo la dimisión o condena de no pocos altos cargos, con los casos Gürtel y Bárcenas como episodios más destacados, a los que en 2021, después de haber pasado al retiro mediante una moción de censura que acabó con su gobierno, se añadió el caso Kitchen. Puede que algún día los historiadores que analicen el periodo histórico que vivimos durante esas legislaturas, con el llamado procés catalán de por medio, tan mal gestionado por el gobierno de Rajoy, reparen en que este señor llegó a escribir un libro en el que se hizo protagonista del arte de gobernar, dando con ello el perfil más acertado de su personalidad, esa que de la que también ha dejado constancia con sus insustanciales y xenófobas croniquillas futbolísticas o lo que sean.

SI EL PP CALIFICA DE BROMA UN TESTIMONIO RACISTA, VAYÁMONOS PREPARANDO...

Lola Campos Palacio

A los que tenemos hijos de otro color nos ha dejado muy preocupados el comentario del expresidente Rajoy. No ya por su visión racista de la selección de fútbol de Francia, que no sorprende, sino por la reacción de sus compañeros de partido, que han preferido sostenerla y no enmendarla.
Escucho a Borja Sémper justificar el comentario de Rajoy y me da doble pena. Por él (en política hay momentos intragables) y por la hipocresía que destila la respuesta. Son tan ladinos a la hora de escurrir el bulto, que te obligan a consultar el diccionario.
La Academia de la Lengua habla de "burla sangrienta con que se ofende o maltrata a alguien". El sarcasmo, visto así, empeora la frase del político gallego. Y se contradice con la buena intención con que, según sus compañeros, escribió su comentario.
Si el partido que aspira a gobernar España, y que gobierna en Aragón, califica de broma un testimonio racista, vayámonos preparando. Algo estamos viendo ya. Porque no fue un calentón de boca, fue un vomito ideológico.
Para ellos el color y el origen definen la nacionalidad. Ni disimulan ya. Para ser español de verdad no te basta el DNI ni otros documentos legales, debes responder a unos rasgos concretos. Como si nuestros genotipos y fenotipos fueran puros. No saben ni Historia.
¿Qué pueden sentir, ante esto, los extranjeros que no son blancos y que viven en España? ¿Qué podemos decir los españoles con hijos negros, marrones, amarillos o del tono que sea?
Para mí son unos catetos, unos indocumentados, unos bárbaros, unos falsos y unos xenófobos. Lo digo en tono de sarcasmo, con buena intención, al estilo Rajoy.

Claro que sí, con la buena intención de denunciar el racismo del expresidente y de quienes lo justifican, y de mostrar preocupación por el futuro de much@s españoles de otras razas. 

DdA, XXII/6408

GRITOS CON CITA Y GLOSA (LXXXIV): SER JÓVENES HASTA MORIR DE VIEJOS



José Ignacio Fernández del Castro

«Half-cracked prejudice leaped forth,
"Rip down all hate," I screamed,
Lies that life is black and white,
Spoke from my skull, I dreamed
Romantic facts of musketeers
Foundationed deep, somehow
Ah, but I was so much older then;
I'm younger than that now.»

«Medio atormentado me saltaban prejuicios,
“destruir todo odio” gritaba,
mentía que la vida es blanco o negro,
hablaba desde mi cráneo, soñaba
románticas hazañas de mosqueteros
de algún modo profundamente instauradas.
Ah, pero yo era entonces más viejo;

soy más joven ahora...»
Robert Allen Zimmerman, conocido como Bob DYLAN; Premio Príncipe de Asturias 
de las Artes 2007, Premio Nobel de Literatura 016 (Duluth, Minnesota, Estados Unidos; 
24 de mayo de 1941): Estrofa de la canción “My Back Pages”, publicada en 
Another Side of Bob Dylan (1964).

Cuando uno ve, en todo, prejuicios que deben ser saltados alegremente, cuando uno piensa que el mundo puede ser una especie de armonía preestablecida donde desaparezca el conflicto y reine el amor, cuando uno percibe la realidad en maniqueos fotogramas de blanco y negro, cuando uno dirige sus sueños hacia las mediáticas hazañas de viejos superhéroes, entonces, sí, la gente suele opinar que uno anda un poco perdido en la confusión entusiasta de los pocos años... Pero, en realidad, más bien parece el resultado simplificador de la pérdida de facultades, de la decrepitud vital, anímica y cognoscitiva.

Porque, en realidad, cuando uno se va haciendo mayor en años (bien empleados y cumplidos), va consolidando sus facultades para captar lo complejo, va fortaleciendo el lugar que le permite desarrollar algún punto de vista propio sobre la vida, va fortaleciendo su ánimo y haciendo crecer su conocimiento… Así que uno se va volviendo casi imperceptiblemente, si es honesto consigo mismo y con el mundo, más radical, más capaz (y deseoso) de ir a las raíces de las cosas. Es decir, más joven, más dispuesto a emplear la pasión racional (y la razón apasionada) en la búsqueda de las verdaderas raíces de los problemas y situaciones. Y acaba por aceptar casi gozosamente que el conflicto es el verdadero caldo de cultivo que hace crecer la vida, que los desastres vienen siempre dados por las actitudes fanáticas que se adoptan ante él, que algunos prejuicios tienen su (prudencial) razón de ser, que nunca nada se soluciona mediante las hazañas de superhéroe o superheroína alguna...

Se trata simplemente de seguir siendo jóvenes hasta morir de viejos... Personalmente, hoy, más cerca ya de las siete décadas que de las seis, siento que, como cantaba Bob Dylan hace bastante más de medio siglo, yo era mucho más viejo por entonces... O, bueno, soy más joven (y radical) ahora.

DdA, XXII/6408

martes, 14 de julio de 2026

LOS IMPERIOS NUNCA SE RINDEN, SE PUDREN

 Los imperios nunca se rinden: se pudren; no hay imperio sin final. Tenemos la rara oportunidad de ver al imperio gringo volverse escoria cuando aún conserva un enorme poder militar. Pero ese poder no le vale. La gangrena avanza y va carcomiendo el cuerpo que la padece. Los signos de la gangrena son Trump, Marco Rubio, Pete Hegseth, JD Vance, Kristi Noem, Rusell Vought, Elon Musk, Peter Thiel, Larry Page, Mark Zuckerberg, Bill Gates y sus numerosos congéneres. Los imperios muestran su descomposición en la corrupción de sus élites dirigentes, en el desgaste inevitable de las ideas con las que un día produjeron consensos en su rededor, en las crisis y brutalidades que su economía causa en las sociedades dominadas, y en un destino ineluctable: el que mucho abarca, poco aprieta…, los imperios anhelan con vehemencia abarcar, siempre abarcar más y más, territorios, sociedades, riquezas


José Blanco

El Imperio romano terminó con una inflación masiva, un gasto militar que no paró de crecer, una necesidad apremiante de contar con más, siempre con más, esclavos. A esta potencia la debilitó la división política entre el Imperio de Oriente y el de Occidente; la debilitaron las guerras civiles y las intrigas palaciegas por el poder del trono. El Imperio español terminó en la bancarrota financiera, la inflación galopante provocada por la riqueza saqueada en las colonias americanas, y su participación interesada en guerras como la de los Treinta Años, que secaron sus arcas; también fue una economía parasitaria que evitó crear industrias propias confiando en un saqueo infinito del oro y la plata de las colonias; y al final la pérdida de la gallina de los huevos de oro: las colonias se independizaron. El Imperio británico murió ahogado por dos guerras mundiales que fueron su bancarrota total, al lado de los movimientos de descolonización, entre otros el de la India. Mientras el imperio se ahogaba, surgían Estados Unidos y la URSS como nuevas potencias, ambas radicalmente opuestas al viejo colonialismo de base territorial del Imperio británico. Este imperio no cesó en su intento de abarcar más y más; llegó a dominar y gobernar cerca de la cuarta parte del planeta: un intento lunático para una islita exhausta. 

Allá va el imperio gringo. Con la muerte de la URSS, creyó que podía abarcar, mediante instrumentos económicos y financieros –como la estructura internacional que mantiene el dólar–, un dominio absoluto sobre el planeta entero. Creyó que con unas fuerzas armadas sin paralelo podría someter a cualquier insubordinado. Pensó que la ideología Hollywood, más su impronta industrial y su gran capacidad para innovar, dominaría por siempre. Se equivocó de medio a medio. 

La ideología Hollywood es despreciada por capas cada vez más amplias de todos los continentes. La fuerza de las bombas, con sus barcos, submarinos, aviones y toda su parafernalia, van en camino de volverse chatarra. La primera gran muestra de esa tendencia es su guerra impotente con Irán. El costo mil millonario de los bombazos gringos sirve para un carajo. Su presupuesto militar no hace sino aumentar e impactar cada vez en mayor medida la deuda interna. 

Las monedas son piezas decisivas en la conformación de los estados. Se sostienen sobre estructuras institucionales y legales complejas. Las monedas de los imperios tienen un rol central en el comercio internacional y, por ende, tienen un rol prominente en el juego geopolítico. La libra esterlina continuó como la principal moneda internacional años después del apogeo geopolítico de Gran Bretaña. Algo similar puede ocurrir con el dólar. 

El acuerdo entre Estados Unidos y Arabia Saudita de 1974, por el cual el petróleo se comercializaría internacionalmente sólo en dólares, duró 50 años. Ese acuerdo creó el superdólar y el mundo árabe ya no lo renovó. El dólar entró en una senda de debilitamiento, aumentada por la desconfianza internacional en los bonos del Tesoro, debido a una deuda pública federal de Estados Unidos equivalente a 122.5 por ciento del PIB. La industria, que catapultó a Estados Unidos como máxima economía mundial, está en picada. El valor añadido de la industria manufacturera como porcentaje del PIB siguió un declive secular. En los años 50, representaba entre 21 y 28 por ciento del PIB. Hoy en día, esta proporción se ha reducido a 9.5 por ciento. 

En tanto, China crece y brilla. Más de un tercio de la producción manufacturera mundial se origina en China. Numerosas ciudades relucientes por su limpieza y modernidad contrastan vívamente con la decadencia y la suciedad de las ciudades gringas. Por ejemplo: Shenzhen es un centro manufacturero de innovación tecnológica de primer orden; presume su Estación Shenzhen Norte de trenes y Metro, que tiene el alucinante aspecto de una estación espacial; Nueva York, la ciudad más importante de Estados Unidos, tiene un Metro que apesta a mierda y mota. 

Estados Unidos, para revivir su declinante existencia, se dispone a acabar con el comunismo: hallará lo que no existe. Rubio ha sido destacado para cazar a las izquierdas de todas partes porque son el diablo. Caput.

    LA JORNADA  DdA, XXII/6407

EL MEJOR GOL DE LAMINE YAMAL DURANTE ESTE MUNDIAL


Ana Cardo

Hay en las cuatro selecciones que llegan a la semifinales de este Mundial de Fútbol, caracterizado por una serie de arbitrajes que permitieron a la selección argentina llegar hasta esa ronda, reconocidos y sobresalientes integrantes, con Messi probablemente al frente de todos ellos por su edad y condición, 39 años. En la selección inglesa, sus figuras más destacadas andan los 32 y 23, mientras que en la francesa están entre 24 y 29. En la selección española contamos con un joven de 19 años que seguirá jugando al fútbol cuando los demás se hayan retirado. Hoy he leído que Lamine Yamal ha sido hasta ahora el que menos destacó de todos ellos en los campos, con sólo un gol marcado y ninguna asistencia, pero sí al frente del mayor número de regates, 21. No obstante, esos regates sirvieron para mermar la resistencia de la defensa adversaria. A falta de lo que suceda hoy en el partido contra la selección francesa y sin saber aún si Yamal sobresaldrá por los regates, las asistencias o algún gol más, ya demostró que está jugando un papel digno de resaltar cuando le preguntan por las inadmisibles palabras racistas del expresidente Rajoy*: "El fútbol, si sirve para algo, es para integrar la sociedad, y no hay mejor ejemplo que Francia y nosotros, que somos ejemplo de la integración. El fútbol es eso, no hablar de lo que ha dicho otra persona.", ha dicho. Y quienes contribuyan a lo contrario -añado- están de más. Un gol de madurez como este de Lamine, no lo superará ningún otro en el campo.

*El principio de Hanlon establece que no debes explicar como maldad lo que puede ser explicado como estupidez. Hay que retocarlo. Los que se comportan como estúpidos, si está acreditada su maldad, son malvados y son estúpidos. Enrique del Teso.

DdA, XXII/6407

GUSTAVO PETRO: ME VOY CON EL DEBER CUMPLIDO Y CON MIS PRINCIPIOS INTACTOS

Esto es lo que nos dice Petro cuando está a punto de despedirse de la presidencia de su país: "Pasé por el poder y me hizo mucho daño personal y familiar, pero cumplí mi palabra. No me robé un peso del presupuesto ni entró un solo billete del narcotráfico a mi billetera o a mis campañas. El capital del narco debe regresar a la sociedad, como hicimos con sus tierras". Algunos vamos a lamentar que Gustavo Petro ya no vaya a presidir aquella república, sobre todo porque no tendremos oportunidad de escuchar los magníficos discursos que pronunciaba en los organismo internacionales. Es de esperar que los foros políticos, universidades y demás centros de educación y cultura sigan contando con la palabra de Petro y su perspicaz análisis del mundo y la política global.


Gustavo Petro

Estoy muy tranquilo. Transmito esta foto, en algún lugar de Bogotá, donde examino los documentos y las pruebas de lo que la inteligencia artificial, basada en las matemáticas, puede hacer.

Me voy con el deber cumplido y con mis principios intactos. Pasé por el poder y me hizo mucho daño personal y familiar, pero cumplí mi palabra. No me robé un peso del presupuesto ni entró un solo billete del narcotráfico a mi billetera o a mis campañas. El capital del narco debe regresar a la sociedad, como hicimos con sus tierras.
Medio millón de robots informáticos inflaron las redes de mentiras y odio y lograron manipular a millones de personas. Que los científicos investiguen lo que aconteció en Colombia, el corazón del mundo.
Lo cierto es que Abelardo no ganó las elecciones reales. No le alcanzaron el medio millón de robots ni las personas pagadas por empresas extranjeras, algunas con financiación antioqueña de mafiosos y entidades públicas.
El tótem que dejo en manos del pueblo es que la política debe guiarse por la ciencia humana. El objetivo es construir una humanidad más inteligente y libre, capaz de superar los problemas que el capitalismo ya no puede resolver. Llegó el momento de superarlo, y ello implica una revolución mundial.
El pueblo que lanzó el mensaje de libertad al mundo el 20 de julio de 1810 no es el mismo pueblo colombiano de hoy. Por eso debemos comprender científicamente la sociedad, incluso sus pasiones, porque también pueden ser manipuladas.
Yo aposté por la vida y la libertad y me mantengo ahí. El tótem que dejo a las generaciones futuras es la lucha por la libertad y la vida.
No es libertad o muerte. Debe ser libertad y vida.
La inteligencia artificial puede estar al servicio de la humanidad o convertirse en la estupidez artificial que marque su extinción.
Yo fui un Aureliano en el M-19: rebelde, caminante y pensante. Siempre el pueblo me abrió las puertas de sus casas. Un Aureliano fue presidente y los cien años de soledad deben terminar en Colombia.

DdA, XXII/6407

lunes, 13 de julio de 2026

RAJOY Y LO COMPATIBLE QUE SON LOS PENSAMIENTOS PODRIDOS CON EL BUEN ROLLO

Con la croniquilla futbolera de Rajoy recordó Tecé  que la fuerza del fascismo no está en el nazi capaz de patear a un inmigrante, sino en el tipo simpaticón que cuenta chistes racistas en la sobremesa recibiendo risas. Rajoy nos recuerda en su columna que la gran ventaja de los pensamientos podridos es su enorme compatibilidad con el buen rollo. Uno puede ir por ahí diciendo que no le gustan los gitanos, que las tías son unas histéricas y los mariquitas viciosos y que eso sólo le convierta en racista, machista u homófobo en los histéricos ojos de los amargados que pretenden darte una charla.


Gerado Tecé

La última actuación de Mariano Rajoy como cómico fue en una de esas quedadas organizadas por señores con chaqueta, corbata y suficientes apellidos como para jurar por el marquesado del abuelo que llegaron a CEO mediante sacrificio y esfuerzo. Empecé en un garaje, fue aparcando el Porsche cuando mi padre me dijo que se jubilaba. En una de esas reuniones en las que a darse la razón y comer bien se le llama foro, el expresidente nos hizo reír una vez más. Ahora no puedes separar el tapón de la botella de agua, decía, y yo me pongo perdido, qué necesidad hay de esto, un poco de sentido común, por favor, se quejaba de las medidas medioambientales europeas –con el voto a favor de su propio partido– y los presentes se meaban de la risa. No se puede ser más gracioso, es un crack, alababan en los corrillos a aquel tipo inhabilitado para abrir una botella girando un tapón de rosca, pero capaz de aplicar recortes salvajes contra los pobres, esa gente que si no se ríe es porque no acude a los foros suficientes.

Que Rajoy cae mejor que Greta Thumberg no es un secreto ni en una manifestación por el clima. Es humano. ¿Quién no se ríe más con el repetidor que con el empollón de la clase? ¿Quién prefiere quedar para unas cervezas con el amigo responsable que con el inconsciente? ¿Cómo no va a caer bien un Rajoy –no confundir con M.Rajoy– que, mientras negociaba presupuestos para asfixiar a los trabajadores, hacía pausas para ver jugar al Madrid? Quien pensó que, tras cada partido de la selección española, don Mariano podría escribir –o enviar por audio de whatsapp– una columna de opinión, es un genio. Como amante del fútbol y de la política no me pierdo una. Con Rajoy siempre se aprende. Que gana el que marca más goles, que son once contra once y eso suma veintidós. Que, al fin y al cabo, una portería está formada por tres palos y se trata de hacer pasar la pelota por ahí en medio. Sus análisis no ganarán un Pulitzer, pero un buen día podrían sacar del coma cerebral a una coliflor o una lechuga y verás el susto. 

Además de aprender, con Rajoy se recuerda. En su último análisis, quien dirigiera el gobierno de España durante siete años aseguró que en la selección de Francia no hay franceses y no sabemos cómo han reaccionado las lechugas, pero esto ha confundido a muchos humanos. Yo, que he visto durante este último mes marcar goles a los parisinos Mbappé y Dembélé, dar asistencias al llionés Barcolá o defender al normando Tchouamení, no entendía hasta que recordé. Recordé que los titulares de Francia son negros y que Rajoy es aquel gallego de familia acomodada que en su juventud, antes de ser presidente del gobierno o periodista deportivo, escribía que los hijos de buena estirpe siempre superan a los demás. Recordé que la fuerza del fascismo no está en el nazi capaz de patear a un inmigrante, sino en el tipo simpaticón que cuenta chistes racistas en la sobremesa recibiendo risas. Rajoy nos recuerda en su columna que la gran ventaja de los pensamientos podridos es su enorme compatibilidad con el buen rollo. Uno puede ir por ahí diciendo que no le gustan los gitanos, que las tías son unas histéricas y los mariquitas viciosos y que eso sólo le convierta en racista, machista u homófobo en los histéricos ojos de los amargados que pretenden darte una charla. Uno puede ser el presidente del gobierno que cobraba sobresueldos y animaba por SMS a corruptos mientras castigaba a los pobres para pagar la fiesta de los ricos y que esos mismos pobres te consideren un un tío majo, encantador, simpático. Rajoy no hace daño a nadie por decir que si eres negro no eres francés. Negar derechos por el color de la piel no lo convierte en un ultra o un racista, sino en el tío simpático de siempre, un moderado que habla de fútbol sin meterse con nadie. Pues verás como viene algún radical y llama facha al pobre Mariano.

UN ARTÍCULO DE RAJOY DE 1983 EN EL DIARIO FARO DE VIGO (PINCHAR EN EL TEXTO PARA LEERLO)


CTXT  DdA, XXII/6406

QUE EL BUEN FÚTBOL EN BUENA LID RESPONDA AL BOCHORNOSO RAJOY


Félix Población

No creo que Rajoy se disculpe por sus palabras claramente xenófobas respecto a la selección francesa de fútbol, publicadas en una de sus insustanciales crónicas en el diario El Debate. Su soberbia, además de su pensamiento retrógrado, se lo impide. Pero al menos debería saber la indignación que ha causado en la opinión pública francesa en vísperas del enfrentamiento deportivo entre las selecciones de España y Francia. El diario que se ha expresado más rotundamente ha sido Liberation. A lo escrito por Rajoy respecto a la victoria de España sobre Bélgica en los cuartos de final: "Me alegro doblemente. Por vencer a los diablos y a los rojos [diablos rojos se le llama a la selección belga], que no me gustan salvo la excepción que confirma la regla general, que es la camiseta de España", el diario francés considera que "el tono es verdaderamente absurdo, más propio de los desvaríos de un fascista borracho al final de una comida familiar que de las declaraciones de un antiguo líder político, Mariano Rajoy no duda en establecer un paralelismo sumamente dudoso entre la victoria de España contra Bélgica y la historia de su país". En cuanto a la referencia a la selección francesa, Liberation considera repugnante escribir que "tiene, además, una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses". El mencionado diario califica de ingenuas y superficiales las crónicas del expresidente, no sin olvidar que su gobierno "cayó en 2018 en medio de acusaciones de financiación ilegal de campaña, causaron conmoción". En cuanto a otras opiniones al respecto publicadas en Francia, he aquí el resumen que hace Liberation«Racismo repugnante», «odio»: el exabrupto de Rajoy ha indignado a la clase política francesa. «Comentarios inaceptables», reaccionó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, en BFM. «La selección francesa está compuesta enteramente por franceses. Francia no es una nación étnica; no tiene color de piel ni religión. Es una nación política unida en torno al lema republicano. Para disgusto de la derecha racista », replicó Olivier Faure en X. «Con cada victoria de Les Bleus, resurgen las mismas obsesiones e insultos racistas. No son “lapsus”. Es un odio metódico y normalizado hacia Francia y lo que representa », tronó la ministra de Territorios de Ultramar, Naïma Moutchou (Horizontes), pidiendo a la Federación Francesa de Fútbol que inicie acciones legalesLa portavoz del gobierno, Maud Bregeon, también reaccionó a sus declaraciones el lunes por la mañana en RTL. "Estas declaraciones son despreciables y demuestran una profunda ignorancia de la historia de Francia, de lo que es Francia y del orgullo que los franceses sienten por su selección nacional , dijo. Ahora lo que toca es que ambas selecciones, la de Francia y la de España, disputen un partido con la máxima deportividad y al máximo de las magníficas cualidades de todos y cada uno de sus futbolistas. Será la mejor forma de responder a quien de modo tan bochornoso se ha expresado públicamente y que posiblemente no va a tener la dignidad de disculparse por lo escrito*.

*Nadie hasta ahora en el Partido Popular ha desautorizado las palabras de Rajoy, que sí recriminó con contundencia el Presidente del Gobierno, antes de su presencia en París. Tampoco cabe esperarlo.

Léase@también: Los franceses no son negros, por David Torres.

DdA, XXII/6406

EL OBISPO ARGÜELLO SE MANIFIESTA EN PRO DE "EL QUE PUEDA HACER, QUE HAGA"



Hace bien el firmante en tener una gran preocupación por el contenido de las homilías semanales del prelado Argüello, dado el sesgo ideológico que transmite en sus manifestaciones públicas, que coinciden plenamente con el ideario de la derecha común y de la extrema. La más rancia y cruel institución de la historia trabaja por conseguir votos de los pobres para los ricos, desde los púlpitos, todos los domingos, contribuyendo a la célebre frase de “el que pueda hacer, que haga”. Ahora el ejemplo del presidente de la Conferencia Episcopal les ha dado vía libre para "extremar" sus prédicas.

Manuel Iglesias

Señor Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal de la iglesia católica, apostólica y romana de España, me permito recordarle un par de cosas o tres o cuatro:
Gracias a los acuerdos con la Santa Sede, al inicio de la transición, que supusieron la renovación del Concordato firmado en pleno franquismo, la Iglesia católica sigue gozando de unos privilegios, ventajas y prerrogativas en todos los órdenes de la vida de este laico país. Una situación, a todas luces, incompatible con un estado moderno. Este hecho requeriría un poquito de prudencia y humildad por su parte.
La organización Europa Laica estima que la Iglesia católica recibe cerca de 12.000 millones de euros anuales de financiación pública, dinero que, evidentemente, el Estado detrae de otros fines. Ingresos de dinero público sin control ni transparencia, que, incluso, han levantado sospechas en la Unión Europea.
Una de las mayores partidas que reciben es en el campo de la Educación, donde el poder de la jerarquía eclesiástica se hace más evidente, ganando terreno a la cada vez más maltratada enseñanza pública. El Gobierno de coalición no cuestiona ya los centros concertados, desde donde divulgan sus dogmas e ideología con fondos públicos (5.400 millones, según Europa Laica). En este ámbito se da una situación curiosa, y como poco irregular, como es que el Estado paga al profesorado de la asignatura de Religión Católica, de oferta obligatoria, también en los centros públicos, pero es la jerarquía episcopal quien lo elige. En el resto de áreas, es una oposición la que determina la idoneidad del docente.
Además de los “cepillos”, evidentemente libres de impuestos, que se recogen en cada una de las misas que diariamente se celebran en España y otras exenciones fiscales (IBI, IVA…), la Iglesia católica recibe, según la fuente citada, alrededor de 2.900 millones de euros, para desarrollar fines sociales y asistenciales. Podrán faltar médicos en los hospitales, pero no un cura.
Desde el fin de la Guerra Civil - considerada por la Iglesia Católica como Cruzada Anticomunista- han registrado a su nombre –inmatriculado- más de 100.000 propiedades de todo tipo. Diferentes partidos y organizaciones tratan de exigir la nulidad de estas operaciones al considerar que son bienes que corresponden al Dominio Público. Algo que, salvo raras excepciones, es más difícil que cantar ópera.
Por otra parte, el mantenimiento del patrimonio artístico (iglesias, catedrales, monasterios, etc.) también corre a cargo del Estado (600 millones), aunque es la Iglesia la que hace “caja “con la visita, a un precio que muchos aficionados no pueden pagar, conformándose con contemplar el monumento por fuera. No descarto que la Iglesia esté estudiando como cobrar la visita exterior de esos edificios. Si no, al tiempo.
En otro orden de cosas, también conviene recordar, que la Conferencia Episcopal española es propietaria, entre otras empresas y medios digitales, de la cadena COPE o de 13 TV, desde donde difunde su ideario sectario, influyendo en la opinión pública con ideas claramente derechistas y ultras, muy alejadas de los preceptos cristianos. Hasta el Papa anda preocupao.
En el ámbito judicial es destacable la opacidad de la Iglesia española con los miles de casos de pederastia, de los que la inmensa mayoría o han prescrito o cuando se ha descubierto a alguna oveja descarriada, se la ha cambiado de parroquia y aquí paz y después gloria. No creo que la frase “dejad que los niños se acerquen a mí”, atribuida a vuestro señor Jesucristo, sea de la que se han hecho eco los miles de curas y frailes, sospechosos de infames agresiones a menores. Los abusos y violaciones cometidos por su tropa sobre niñas y niños, a lo largo de los años, NO SON PECADOS, SON DELITOS, por los que deben de pagar sus miembros ante la Justicia. (Esto último es un vano deseo ya que si el clero anda como está, la justicia no pondrá carne en el asador ya que son, mayoritariamente de los suyos).
Por último, tengo una gran preocupación por el contenido de sus homilías semanales, dado el sesgo ideológico que transmiten en sus manifestaciones públicas, que coinciden plenamente con el ideario de la derecha común y de la ultra. La más rancia y cruel institución de la historia trabaja por conseguir votos de los pobres para los ricos, desde los púlpitos, todos los domingos, contribuyendo a la célebre frase de “el que pueda hacer, que haga”.
P.D.: El Nazional-catolicismo sigue entre nosotros, 90 años después de la gloriosa cruzada anti-comunista.
“Dios nos ampare”.
Manolo iglesias de Valladolid, de toda la vida.

DdA, XXII/6406