Dice el profesor Enrique del Teso en su artículo de hoy, publicado como cada semana en Nortes, a propósito del informe Pisa y la creciente incomprensión lectora de niños y adolescentes en general (El informe PISA y la lectura (Con saludo cariñosos al Supremo): "La lectura, en cambio, es demorada, suministra caldo gordo que espesa la atención, el entendimiento y el tacto de la belleza. Es un ejercicio que en estos tiempos nos protege del nerviosismo y chisporroteo que induce la tecnología. La lectura va a contracorriente del mundo que el consumo y los medios tejen alrededor de adolescentes y no adolescentes. La lectura cruje con el ambiente como un barco agrietando un iceberg. Las consecuencias de la falta de comprensión de textos extensos son, lógicamente, inquietantes. Afectan a capacidades que no se pueden adquirir sin entrar en las disciplinas por la puerta natural de la lectura y el estudio. Y dejan a los sujetos en una ingrata indefensión ante los chisporroteos embrutecedores de redes y bocazas. Tomen nota de lo importantes que son esas cosas tan inútiles. Hablamos de narraciones, de literatura".
Diario del Aire
sábado, 12 de septiembre de 2026
INFORME PISA: LA LECTURA, A CONTRACORRIENTE DEL MUNDO QUE NOS HACEN
ENTRE 8.000 Y 14.000 DESAPARECIDOS ENTRE LAS RUINAS DE GAZA
Mikel Ayesterán
INFORMES PISA PARA EL CONJUNTO DE LA POBLACIÓN
Fernando Broncano
OVIEDO, HOY, CONTRA LA VIOLENCIA FASCISTA EN LA PLAZA DE LA CATEDRAL
Lazarillo
Dos médicos voluntarios de una asociación de sanitarios de Asturias (AMA) denunciaron ayer una agresión contra ellos mientras atendían una caseta callejera de las instaladas con motivo de las fiestas de San Mateo en Oviedo. Las víctimas fueron Rubén Rosón, que fuera concejal de economía en el Ayuntamiento de la ciudad hace unos años, y Jorge Fernández. Los agresores trataron de arrancar un cartel arcoíris colocado en la caseta y profirieron gritos xenófobos y racistas antes de golpear a los médicos. Después, abandonaron corriendo el lugar al grito de "Arriba España", mientras los agredidos fueron traslados al HUCA, donde se le aplicó a uno de ellos varios puntos de sutura. Como la mayoría de los partidos políticos han condenado los hechos, salvo Vox, es de esperar que todos contribuyan eficazmente a que los agresores no queden impunes y que a la concentración de protesta convocada para esta tarde a las siete en la Plaza de la Catedral acuda la ciudadanía de forma masiva. Percances como el ocurrido no pueden ser tolerados bajo ningún concepto por una sociedad democrática que quiere vivir en paz y libertad, máxime sabiendo históricamente -como desgraciadamente se sabe en este país- adonde conducen episodios de este tipo. Se cuenta con imágenes grabadas para que los violentos no se salgan de rositas. La cita esta tarde está sin duda en la Plaza de la Catedral, porque la respuesta a la violencia ha de ser siempre, necesaria y diligentemente, la de una sociedad unida mayoritariamente frente a ella. La indiferencia ante ella, la favorece*.
*La indiferencia es el peso muerto de la historia. Opera pasivamente, pero opera. Antonio Gramsci, La città futura.
DdA, XXII/6462
viernes, 11 de septiembre de 2026
UNA LEY USA COMO INSTRUMENTO DE COERCIÓN UNIVERSAL
NO SON NUMERO, SON NIÑOS
Rosa Miriam Elizalde
En 2003, antes de que Estados Unidos desatara la guerra en Irak, una webcam mantuvo durante horas un encuadre fijo de Bagdad. El rótulo de la página era más importante que la tecnología: “No son números”. Allí no había mapas militares ni partes de guerra, sino una calle, autos, peatones, gente que todavía iba y venía por una ciudad a punto de ser bombardeada. La cámara no detuvo la invasión. Sin embargo, hizo algo indispensable. Puso rostro a quienes pronto serían reducidos a estadísticas.
Veintitrés años después conviene encender otra cámara, esta vez sobre Cuba. No para negar sus errores internos, su infraestructura eléctrica envejecida o los daños acumulados por los huracanes. Sería poco serio atribuir cada apagón a Washington. Pero sería igualmente deshonesto ocultar que Estados Unidos convirtió el combustible que llega a la isla en objetivo explícito de presión sobre terceros países.
La Casa Blanca ya no pretende solamente decidir con quién pueden comerciar los estadunidenses. La Orden Ejecutiva 14404, emitida el 1º de mayo, faculta a Washington para sancionar a personas y entidades extranjeras por determinadas relaciones con Cuba, particularmente en el sector energético, aunque esas actividades sean lícitas en el país donde se realizan.
Dicho con claridad, el gobierno de Estados Unidos va un paso más allá de la tradicional aplicación extraterritorial del bloqueo y se arroga ahora el derecho de pasar por encima de las jurisdicciones nacionales y convertir en sancionable desde Washington lo que puede ser perfectamente legal en Roma, Madrid, Ciudad de México o cualquier otra capital.
La ley estadunidense se convierte así en un instrumento de coerción universal y el dólar, en una jurisdicción de facto. Si se aceptan estas premisas, tiene sentido que Trump logre rebautizar a la Tierra como “Planeta América”, que además suena a cómic de la agencia Marvel.
¿En qué se traduce una arquitectura de sanciones cuando baja de los decretos a la casa de cada cubano? En comida que se echa a perder durante apagones prolongados. En padres que abanican a un bebé para que pueda dormir. En un niño que hace la tarea con la luz de una vela. En contenedores con medicinas que no llegan. En bombas de agua que dejan de funcionar y obligan a cargar cubos escaleras arriba.
Los datos reunidos esta semana por el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, describen meses con apenas dos o tres horas de electricidad al día en numerosos lugares y daños en cadena sobre la salud, la alimentación y el transporte. Naciones Unidas informó el 1º de mayo que más de 96 mil operaciones habían sido pospuestas por los cortes eléctricos; unas 11 mil correspondían a niños. Un mes después hablaba ya de más de 100 mil cirugías aplazadas. También advirtió que la falta de combustible golpeaba las diálisis, las incubadoras, el agua y la distribución de alimentos. No es una metáfora. Cuando falta la energía en el hospital pediátrico de Santiago de Cuba, una máquina puede dejar de suministrar oxígeno y convertirse en la sentencia de muerte de un bebé.
El informe cubano presentado por el canciller, que se discutirá en octubre próximo en la ONU, tiene, además, nombres concretos. Diego, diagnosticado de cáncer a los 15 años, debe desplazarse con su madre, Licet Rodríguez, entre Villa Clara y La Habana para recibir tratamiento. La pregunta de ella –“¿qué ocurre si el hospital se detiene?”– contiene toda la discusión moral. No estamos hablando de “presión máxima” como una abstracción diplomática, sino del momento exacto en que el equipo de radioterapia necesita estar conectado para que el hijo de Licet no se diluya en una cifra ni su vida termine confundida con el ruido de fondo del “Planeta América”.
Aunque ayer, en Colombia, el secretario de Estado, Marco Rubio, reconoció que “trágicamente, el pueblo cubano está sufriendo”, él repite una y otra vez que las sanciones buscan presionar al gobierno cubano, no a la población. Sus pretextos evitan la expresión “daño colateral”, pero ésta sobrevuela, como en Gaza o en Irak, para desviar la responsabilidad hacia la víctima y hacer que “lo abominable nos parezca benigno”, como decía Howard Zinn.
Por eso el debate no puede reducirse a estar a favor o en contra del gobierno cubano. El dilema ético es anterior: ¿puede considerarse legítima una política que pretende modificar la conducta de un Estado mediante medidas cuyo efecto previsible es aumentar la vulnerabilidad material de toda una sociedad? Y hay otra pregunta que desborda la relación entre Cuba y Estados Unidos: ¿con qué legitimidad puede Washington sancionar a ciudadanos, empresas, bancos o instituciones de terceros países por realizar actividades que son legales bajo sus propias leyes y que no tienen lugar en territorio estadunidense?
La webcam de Bagdad no salvó a Irak de la guerra ni evitó los horrores de Abu Ghraib, pero dejó una advertencia que sigue ignorándose. Cuando se habla de castigos que pueden traducirse en barriles, megavatios o contenedores que no llegan, miremos quién camina por las calles: el hijo de Licet, la abuela de alguien, una madre, un padre, los niños de una escuela. No son números.
LA JORNADA DdA, XXII/6461
EZEQUÍAS BLANCO: MILES DE PÁGINAS ESCRITAS Y NINGUNA HUELE A VIENTO
EL FIRME DEL TRAMO LEÓN-BENAVENTE DE LA A 66 ESTÁ CADA VEZ PEOR*
Félix Población
Leo que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ya ha anunciado la formalización del contrato de rehabilitación estructural del firme en diversos puntos de la carretera N-630, entre los puntos kilométricos 152+971 y 204+100, en la provincia de León, según publicó hace unos días el Boletín Oficial del Estado (BOE) y recoge Ical.
Las obras se producirán entre Ardón y el límite provincial de León con Zamora. El valor de la oferta seleccionada asciende a 5,56 millones de euros y la empresa encargada de acometer esta obra es la UTE, formada por Padecasa Obras y Servicios S.A. y Aglomex S.A.
Me parece estupendo, como siempre que se atiende al estado de conservación de nuestras carreteras cuando requieren obras de reparación de este tipo, pero me gustaría aprovechar la circunstancia para llamar la atención del hundimiento del firme que se observa desde hace tiempo en muchos puntos concretos de la autovía (A 66, Ruta de la Plata) que comunica la ciudad de León con la de Benavente.
Se trata de un bacheado sobre el que circulan los vehículos a velocidades propias de autovía, rebasadas en muchos casos -para acumulación de sanciones en uno de los radares instalados-, que a medida que pasa el tiempo y discurren más y más vehículos va deteriorándose y pueden llegar a comportar serios peligros para la circulación, sin que al parecer haya indicios de que se tenga en cuenta por parte de los servicios de conservación correspondientes.
El tramo de autovía afectado en las dos direcciones se extiende prácticamente a lo largo de casi todo el recorrido entre la capital leonesa y la localidad zamorana, por lo que se les está haciendo especialmente dilatado a los usuarios de este trayecto muy transitado el tiempo que se está tardando en tomar medidas. No ocurre lo mismo, salvo en puntos muy concretos -siguiendo la misma Autopista de la Plata- en el tramo comprendido entre Benavente y Zamora, al que en el último año se le dedicaron una serie de obras de reparación que se echan en falta entre León y Benavente.
*Diario Heraldo de León.
DdA, XXII/6461
jueves, 10 de septiembre de 2026
EL INACEPTABLE LATROCINIO CONTRA VENEZUELA Y LA ANULACIÓN DE SU SOBERANÍA
Con el anuncio del inaceptable latrocinio casi total de nuestros ingresos viene el de la reanudación de relaciones con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, instituciones especializadas en anular la soberanía de los países mediante la extorsión de Deudas Públicas Impagables. Privada de ingresos, Venezuela deberá costear sus gastos aceptando créditos usurarios garantizados con lo que reste de sus bienes y recursos. Los nuevos fondos serán aplicados de manera preferente para cancelar por la totalidad de su valor nominal deudas adquiridas a precios simbólicos por fondos buitres. Este despojo total del ingreso público implica efectos devastadores.

Luis Brito García
Sufrimos un golpe atroz. Si queremos superarlo, debemos admitirlo, investigar causas, corregir efectos.
Reiteramos que según encuesta de Hinterlaces de octubre de 2025, el 83% de los consultados estaría dispuesto a enfrentar una invasión militar extranjera, sólo 6% no lo haría, y 89% consideró que el verdadero objetivo de una eventual intervención sería derrocar al presidente Nicolás Maduro para apoderarse del petróleo. (https://extranewsmundo.com/encuesta-hinterlaces-83-de-los-venezolanos-afirma-que-estaria-dispuesto-a-enfrentar-una-invasion-militar-extranjera/I.
Seis meses más tarde, no he encontrado un solo compatriota que no reitere esas respuestas, pero acompañadas de nuevas preguntas.
En primer lugar, se ha de averiguar de manera clara, precisa y detallada qué ocurrió o dejó de ocurrir la madrugada del 3 de enero de 2026. Venezuela disponía y dispone de armamentos modernos, eficaces y costosos que no se emplearon. Cuarenta y siete soldados venezolanos y 32 escoltas cubamos murieron repeliendo valientemente la descomunal agresión con armas elementales. Es preciso conocer con exactitud los hechos y corregir fallas para futuros y previsibles enfrentamientos.
La investigación debe reformular la Doctrina Estratégica y Táctica de Seguridad y Defensa. Parecería que ante una rápida escaramuza que demostró la superioridad aérea del enemigo se decidió una rendición incondicional, con armas, contingentes y parques casi intactos y sin que el adversario hubiera dominado de manera efectiva y duradera ni un centímetro del territorio nacional. Una nueva doctrina ha de excluir categóricamente que el secuestro de funcionarios o la mera coerción se traduzcan en concesiones lesivas a la soberanía.
Desde siempre se ha sabido que Estados Unidos goza de superioridad en armamento convencional. Ello no es argumento para que se le rindan a discreción todos los pueblos de la tierra. Muchos de ellos lo han derrotado rotundamente con armas inferiores. Para resistirlo cabe adoptar las tácticas de guerra no convencional que han hecho sistemáticamente inútil dicha superioridad en casi todos los conflictos asimétricos del pasado y el presente siglo. Urge saber por qué en este caso no se aplicaron dichas tácticas, formular doctrinas que corrijan errores, incorporar a la defensa activa a toda la ciudadanía.
El pueblo venezolano desconoce el alcance de las concesiones que se hicieron al enemigo en los minutos siguientes a la agresión, o por cual mecanismo o en qué forma varían o se amplían dichas concesiones hasta el presente y el futuro previsible. Por la indefinición que reina sobre la materia, presumimos que el agresor aspira a un poder discrecional absolutamente totalitario que implique la desaparición de la soberanía de Venezuela y la rebatiña incondicional de sus recursos. Han sido sancionadas leyes que pretenden posibilitar la inconstitucional privatización de nuestras industrias de hidrocarburos y minas, rebajar abruptamente la participación del Estado en ellas, someter las controversias atinente a las mismas a tribunales o árbitros extranjeros. Se prentende usurpar todos los derechos que corresponden a nuestro pueblo sin asumir ningún deber hacia él.
Tal modelo es insostenible. La propaganda invasora pretende que se abre un lapso de torrenciales inversiones que traerán diluvios de divisas y de prosperidad. En otro lugar hemos reseñado el fracaso de la reunión del 9 de enero de 2026 entre el Presidente de Estados Unidos y unas 17 empresas petroleras de dicho país, para repartirse el botín energético de Venezuela. Ni una sola avanzó un solo dólar de inversión. Consideraban al país “uninvestable”, no invertible, por falta de seguridad jurídica, porque extraer la primera gota de petróleo requeriría inversión de mil millones de dólares y plazo de diez años, porque parte de la riqueza está ya comprometida.
En efecto, sobre más del 45% de los yacimientos petroleros y gasíferos han sido legalmente otorgadas concesiones por más de 25 años a empresas chinas y a filiales de la petrolera estatal rusa Roznef, las cuales exploraban y extraían hidrocarburos mientras el bloqueo estadounidense impedía el mantenimiento de gran parte de los yacimientos restantes. Entre los vacíos informativos posteriores a la invasión figura el del status actual de esas explotaciones rusas y chinas y el de los hidrocarburos u otros minerales producidos en ellas. Los ingresos provenientes de tales concesiones son inalienablemente venezolanos, y como tales, deben ingresar al Fisco y ser distribuidos mediante el Presupuesto y la Administración nacionales.
Por otra parte, el enemigo mantiene inflexiblemente su posición agresiva. Ni una sola del millar de medidas coercitivas unilaterales aplicadas contra Venezuela ha sido abrogada. No se han liberado los rehenes secuestrados por la fuerza bruta. No se ha reconocido la patente falsedad de los pretextos para la invasión: inexistencia del llamado Cartel de los Soles y del extinto Tren de Aragua, inexistencia de la producción y el contrabando de sustancias ilícitas, inexistencia de una mayoría opositora que habría obtenido supuestas mayorías electorales. Ni una palabra se ha dicho sobre las reparaciones por los daños causados por un atroz acoso de un cuarto de siglo y un bloqueo de más de una década, por un bombardeo ejecutado por centenar y medio de aeronaves, por los bienes de Venezuela ilegítimamente confiscados en el exterior. Contra nuestro país se mantiene todo el rigor y la coacción de un estado de Guerra ilegítima, no autorizada por el Congreso de Estados Unidos.
En texto anterior señalamos que el invasor, mediante la Executive Order 14.373, pretende que todo ingreso procedente de los hidrocarburos y minerales venezolanos –históricamente, el 80% de la entrada de divisas del país- sea desviado hacia una partida del Tesoro de Estados Unidos o cuentas secretas privadas en Qatar, bajo administración discrecional estadounidense y única y exclusivamente para adquirir bienes producidos en dicho país.
Con el anuncio del inaceptable latrocinio casi total de nuestros ingresos viene el de la reanudación de relaciones con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, instituciones especializadas en anular la soberanía de los países mediante la extorsión de Deudas Públicas Impagables. Privada de ingresos, Venezuela deberá costear sus gastos aceptando créditos usurarios garantizados con lo que reste de sus bienes y recursos. Los nuevos fondos serán aplicados de manera preferente para cancelar por la totalidad de su valor nominal deudas adquiridas a precios simbólicos por fondos buitres.
Este despojo total del ingreso público implica efectos devastadores. En los últimos tiempos, el Gasto Social del Gobierno venezolano ascendió a más del 70% de los egresos. La brutal disminución de fondos disponibles acarreará un paralelo desmantelamiento de todos los actuales programas de educación, salud, vivienda, asistencia social, alimentación, cultura, investigación científica, desarrollo agrícola y pecuario, industrialización, defensa e infraestructuras, por cierto ya duramente castigados por más de un cuarto de siglo de agresión, una década de bloqueo y más de un millar de medidas coercitivas unilaterales destinadas a estrangular y destruir nuestra economía.
Con el desmantelamiento de dichos programas o la reducción drástica del personal de los mismos imponiéndoles salarios apenas simbólicos, vendrá una oleada de desempleo que la limitada inversión privada será incapaz de absorber.
Esta situación arrojará efectos políticos. En la medida en que se muestren progresivamente incapaces de paliar las más vitales necesidades de la población, se producirá una merma en el apoyo hacia las organizaciones que colaboren con la ocupación.
La oposición de derecha, desechada como instrumento político por los invasores por su falta de apoyo popular, se hará progresivamente violenta buscando hacer méritos ante los ocupantes. Procesos electorales administrados por las mismas firmas que cometieron fraudes en Honduras, Perú, Ecuador y otros países legitimarán simulacros inconsistentes que arrebatarán el poder a las organizaciones representativas.
Se sancionarán drásticas reformas en las leyes laborales que revertirán o aniquilarán los derechos de los trabajadores, con repercusiones sociales, económicas y políticas iguales a las que medidas de tal índole acarrearon durante el pasado siglo.
La colaboración con los invasores reportará ganancias ilegales a una ínfima élite de traficantes de influencias y especuladores transnacionales, y anulará el prestigio de los movimientos políticos y sociales que se entreguen a ella.
Del Imperio puede decirse, como de los Borbones, que no ha olvidado ni aprendido nada. Emprenderá sistemática, implacable e integral erradicación de cuantos movimientos tengan o hayan tenido orientación progresista o asomos de ella. Una vez agotada su utilidad, el sector colaboracionista no será la excepción. De los medios, programas educativos y de la Historia misma desaparecerán los hechos e ideas de los Libertadores, o serán grotescamente falsificados para que representen lo opuesto de sus ideales. Siguiendo lineamientos de Rudolf Atkon, la educación será meramente instrumental; de acuerdo con los de Laura Berns, se eliminará la educación superior gratuita.
Todos sabemos lo que esconde el ensordecedor silencio que nos oprime. Sin consulta alguna sobre nuestra voluntad, se pretende despojarnos de soberanía, Independencia, recursos naturales autonomía, derechos, pasado, presente y futuro, a favor de una potencia agresora que nos odia y desprecia.
Desde la invasión se libran dos batallas: una por la aniquilación de nuestro país, y otra por la plena recuperación de la soberanía, los recursos, la Independencia, la autonomía y la autodeterminación del pueblo venezolano.
Ya sabes en cuál bando debes estar.
La defensa propia es el más innegable de los Derechos Humanos, y nos corresponde ejercerla como Resistencia en la medida de nuestras posibilidades, con pensamientos, palabras y obras. Ideas para comprender la atroz realidad, palabras para denunciarla, obras para modificarla. Las organizaciones existentes han de ser orientadas hacia la resistencia y la victoria; cuando ello no sea posible, cabe crear otras nuevas. Hay tantas formas de resistencia como personas y talentos; cada quien debe asumirla en el ámbito de sus habilidades, capacidades y competencias. La resistencia debe revestir más formas que la opresión que combate, y un pueblo tiene derecho a ejercerlas todas antes que consentir en su servidumbre o su extinción.
Resisto, luego existo.
TEXTO/FOTOS: LUIS BRITTO GARCÍA
ESTE TEXTO NO HA SIDO PUBLICADO EN LOS MEDIOS CONVENCIONALES
LA BANDERONA DEL MUNDIAL Y LA CASA DE VERANO DE NICANOR PIÑOLE
Félix Población
Será este mismo otoño cuando la villa de Gijón lucirá en el entorno del estadio de fútbol de El Molinón, que desde esta temporada contará con una vinoteca, una banderona de España similar a la que desde hace unos años ondea en la Plaza de la Escandalera de Oviedo.
Desconozco si en extensión la de Gijón superará a la ovetense*, pero sí se sabe que los 96 metros cuadrados de tela rojigualda le costarán al contribuyente unos 72.000 euros, que el pendón flameará a 25 metros de altura y que, en evitación de que los vientos puedan hacerlo jirones, dispondrá de un dispositivo para arriarlo ante tal riesgo.
Por si no lo recordase el avisado lector, el anuncio de La Banderona lo dio a conocer el consistorio gijonés con el ánimo arrebatado que siguió a la consecución del Mundial de fútbol (masculino, por supuesto) el pasado mes de julio, si bien ya años antes Vox pretendió una banderona patria en El Humedal, sin que fuera preciso efeméride deportiva alguna.
He leído esta noticia después de enterarme de que el gobierno del Principado instó hace años al Ayuntamiento gijonés a restaurar la casa de verano del pintor Nicanor Piñole, sita en la vecina localidad de Cabueñes, para convertirla en un museo similar al que no muy lejos de allí tiene otro destacado pintor gijonés, Evaristo Valle, de muy recomendable visita. Desconozco el estado en el que se encuentra actualmente la casa, donada por la esposa de Piñole con ese fin, pero no hay noticia de que el proyecto se hiciera realidad.
Habrá que pensar sin extrañeza alguna que el sentido patriótico-futbolístico del consistorio gijonés de izar La Banderona después de un Mundial glorioso y en el entorno adecuado que hace al caso, prima sobre cualquier otra inversión en una ampliación del patrimonio cultural de aquella villa. Igual hasta esa gran enseña al viento del Cantábrico le permite a la alcaldesa y a su equipo, de cara a las próximas elecciones municipales, lograr los votos que no ha conseguido por su irrelevante ejecutoria durante la legislatura.
*Que sí que la de Gijón casi duplicará en tamaño, al parecer, la banderona de Oviedo y está entre las banderonas más grandes del país.
DdA, XXII/6460
RUBIOCALIPSIS: CUBA COMO BOTÍN IDEOLÓGICO
Raulito Torres Candil/Aquí en La Habana




