jueves, 14 de mayo de 2026

LA SANGRE DE PALESTINA: VERSOS COMO GRITOS



Valentín Martín

Cuando yo llegué a la cantina de las viudas madrileñas, Mahmud Darwisch ya había cambiado de casa 12 veces. Darwisch amaba las aldeas, como sus siete hermanos y la estirpe galilea de sus padres. Nunca olvidó Birwa. Pero murió a corazón abierto, en el mismo lugar donde asesinaron al primer presidente católico de los Estados Unidos de América. Se le había hecho muy corta la vida, como a todos los palestinos a los que iban echando de sus casas los colonos sionistas.
Cuando yo llegué a la cantina de las viudas madrileñas era también un hijo ardido de aquel Mayo del 68 que pudo cambiar el mundo. Tiempo después, Don Victoriano, que había sido estudiante en Salamanca y ahora ganaba debates en la capital, cerró el nuestro con una contundencia: se perdió Mayo del 68 porque los obreros dejaron solos a los estudiantes. Que un obrero se ausente de una revolución va contra natura. Así que no sé yo, Don Victoriano.
Cuando yo llegué a la cantina de las viudas madrileñas los palestinos habían visto morir todas sus esperanzas al perder los árabes la guerra de los Seis Días que empezó con el exterminio de los aviones egipcios antes de despegar. Algo tendrían que decir los servicios secretos británicos y estadounidenses, pero el tema es otro: el olvido de Palestina.
Junto a un joven guerrillero y con un ensayo sobre poetas palestinos recorrí los periódicos de Madrid intentando evitar ese olvido. Todos hicieron oídos sordos, incluso el periódico del Opus que tenía como entrevistador de lujo para los domingos a un magnífico poeta comunista. Sólo escuchó el portaviones menos esperado.
No hay mayor dolor que el olvido. El olvido es la muerte total porque es como si no hubieses existido. Y hacia ese olvido silencioso de Palestina caminamos, no dándonos por aludidos cuando nos hablan 77.000 cadáveres que ya no palpitan.

Nuestro Félix Maraña sigue con la guadaña diaria contra las arrogancias y las tonterías. Pero también con un profundo amor por los más débiles o pobres. Y no hay pobreza mayor que 77.000 cadáveres palestinos. Para que no se olviden, para gritar sus nombres, ha escrito un libro, "La sangre palestina", con prólogo de Mikel Ayestaran, corresponsal de prensa en Oriente Medio, y un epílogo de Alfonso Pascal, edición de Huerga y Fierro (en su web está ya). El libro es un grito. Contra el genocidio, pero también contra el olvido. Porque nos estamos acostumbrando al olvido diario. Cómplices de ese genocidio seremos todos si nos callamos o no escuchamos. La sangre lejana de Palestina clama en los versos también. Y esta vez no hay un solo obrero a quien echar la culpa. 

DdA, XXII/6345

TRAS EL SHOW DE FLORENTINO, EL NACIONALMADRIDISMO PODRÍA LLEGA A SER CÓMICO

Ayer La Sexta, la de Ferreras, íntimo de Pérez, ofreció una larga y sumisa entrevista sorpresa con Florentino, presidente del Real Madrid, que fue de lo más denigrante para la profesión periodística, dado que el periodista se limitó a acatar las interrupciones continuas de su entrevistado, insistiendo hasta el hartazgo en que defendía a los socios del club, auténticos propietarios del mismo, y que por eso se presenta a las elecciones que ha convocado otra vez. Hoy nos dice Tecé en CTXT que lo que lo que hasta ayer era una tragedia de medios en manos del nacional-madridismo podría convertirse en algo cómico tras el show de Florentino. 


Gerardo Tecé

Sentados en el sofá, con el niño acostado y el mando de la tele en la mano, convencí a mi novia para cambiar la serie por el vídeo de la rueda de prensa que Florentino había dado por la tarde. Ni de coña, dijo en un primer momento de negociación. Te va a gustar, tiene muy buenas críticas, respondí. Ni muerta. Dura una hora, como un capítulo. Me divorcio. Tengo que escribir una columna mañana sobre esto –jugué sucio–, es un tema de trabajo. Pásame el cuaderno de crucigramas y déjame en paz para siempre, acabó aceptando encantada. Como el viejo Logan Roy en Succession, el capo del Real Madrid llegó a la rueda de prensa que había convocado de urgencia con esa cara de pocos amigos tan característica en gente que amasa enormes cantidades de poder y dinero. Buenas tardes, no voy a dimitir, voy a convocar elecciones porque hay gente que quiere robarnos el Real Madrid. ¿Ves? Es un thriller, le dije, pero ella andaba con el 8 horizontal –símbolo del cobalto, CO–. No tengo cáncer, como se ha dicho por ahí. Si lo tuviera, alguien me habría visto entrar en una clínica o algo, ¿no?, explicaba el presidente y ella, orgullosa y cabreada, fijaba la vista en un país europeo de cinco letras negándose al placer de aquella maravilla televisada.

He visto un artículo en el ABC que no me ha gustado, sacó el móvil Florentino y preguntó si estaba allí presente el despojo humano capaz de escribir con tono negativo sobre el mejor club de la historia de la Vía Láctea. Tras encararse con un periodista presente en la sala y decirle aquello de me llamo Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre del disgusto, prepárate a morir, Florentino anunció que mañana mismo se daría de baja del periódico del Grupo Vocento al que su padre lo suscribió hace 40 años. Un drama familiar, le dije a ella, que ya había llegado a la conclusión de que el país era Suiza y andaba por un guiso de carne picada de seis letras y sin inmutarse ante el acontecimiento cinematográfico de la década. Si entrase ahora desnudo Ferreras y se sentase junto a Florentino, ¿aceptaría que esto es majestuoso o seguiría negando la realidad por pura cabezonería?, me llegué a preguntar en plan con quién comparto mi vida.

¿Por qué se meten los periodistas con el Madrid?, se lamentaba Florentino una y otra vez en lo que ya hacía rato había pasado a ser un homenaje a Donald Trump. Make Real Great AgainGreat, Again: MR. GAGA. Hay una mujer que ha escrito un artículo sobre el Real Madrid y ni siquiera sé si esta señora sabe de fútbol, denunciaba Florentino que hay gente –mujeres para más inri– que no ha superado el Floren-test que permite ejercer el oficio en España. Y sin embargo ahí están, escribiendo en medios como si tal cosa. Indignante. Gracias a mí, los niños de África ven el fútbol gratis. Soy el mejor presidente de la Historia. Todos los años se dan de hostias varios jugadores en el vestuario –mira, ¿ves? A ti te gustó El club de la lucha, le dije, y el guiso de seis letras era gigote–. Esto es lo normal en el vestuario del club más señor del planeta, lo indignante es que la prensa lo cuente, explicaba Florentino, que de ahí pasó a denunciar que le han robado siete ligas. Es decir, que la carrera futbolística de Messi fue una estafa, un cuento, un invento perpetrado por aquellos que tanto odian al Real Madrid, que son muchos. Turno de preguntas. Venga, niña, pregunta tú que estos son muy feos. Es The Office, le dije, y ella que si río de Italia PO.

Tras cinco años usando su poder para censurar la publicación de sus famosos audios crucificando a periodistas y jugadores, Florentino Pérez convocó a los medios para insultar a todo bicho viviente, esta vez sin grabadora oculta, mostrando lo de aquellos audios en directo y televisado. Una estrategia curiosa, un guion difícil de entender como una peli de Christopher Nolan –¿de verdad va a terminar este espectáculo y tú sin mirar? Nave es Nao– en el que el argumento central es que existe gente que opina cosas sobre el Real Madrid sin permiso de Florentino y eso no se va a tolerar más. Como en la escena de El Padrino en la que durante el bautizo del hijo de Michael Corleone se aprovecha para ajustar cuentas pendientes, Florentino dirigía su propia eucaristía mientras en la sede de Vocento, editor de ABC, se anunciaba un repentino cambio en la presidencia. Tras años de litigio, en la mañana posterior al show florentiniano, la Audiencia Provincial de Madrid anuncia que lo del ruido de los conciertos del Bernabéu no tiene nada que ver con el Real Madrid. Las quejas vecinales han sido, una vez más, un movimiento malintencionado. Puro antimadridismo, tal vez. O, quién sabe, el vecino del quinto infiltrado en la trama Negreira para dañar al club más grande, limpio y admirado de la historia universal del fútbol mundial.

Conocimiento de las propias limitaciones y defectos, ocho letras, humildad. Me van a tener que echar de aquí a tiros, dejó como gran titular Florentino y no era fácil elegir ante tal avalancha de señorío y saber estar desplegado durante más de una hora. ¿Por qué los madridistas tenemos que soportar leer o escuchar cosas que no nos gustan? No hay derecho. Los florentiners, doloridos como quien durmió anoche en el –asiento cómodo para dos o más personas– sofá, lamen las heridas de su amo a la espera de que los terribles enemigos anunciados aparezcan por algún lado. Si no lo hacen, si todos esos enemigos finalmente no llegan, a alguien se le va a poner cara de Quijote. Quijote con poder suficiente para poner y quitar periodistas. Para obligar a este oficio a llevar en portada que hay molinos moviéndose. Lo que hasta ayer era una tragedia de medios en manos del nacionalmadridismo podría convertirse en algo cómico tras el show de Florentino. Estaremos atentos.

DdA, XXII/6345

HERNANDO VUELVE A MANCHARSE DEFENDIENDO A ACOSADORES


Lazarillo

Como se les ha retirado la acreditación a dos acosadores de los parlamentarios y periodistas de izquierda que acudían con ese fin al Congreso de los Diputados, uno de los diputados cuyo currículum cuenta con episodios tan poco ejemplares como un intento de agresión de Pérez Rubalcaba o sus agravios a los familiares de las víctimas de la dictadura, acaba de encorajinarse diciendo que esa retirada de acreditación a periodistas no tiene precedentes en el Congreso en casi cincuenta años de democracia. Defiende con ello Rafael Hernando a quienes no son periodistas pero contaron con el dinero del Partido Popular para que un determinado canal catapultara a uno de los acosadores para que ejerciera como tal micrófono en mano. En efecto, no hay precedentes en casi cincuenta años de democracia de que tipos así actuaran como lo viene haciendo estos sujetos, a sueldo de medios afines a una derecha cada vez más montaraz. No debería Hernando recurrir a los precedentes históricos en el Congreso, sabiendo como sabe que en los suyos hay manchas que no se quitan, mucho menos si se defiende a quienes trata de defender. 

DdA, XXII/6345

CARTELADA DESMOVILIZADORA DEL PP CONTRA EL PSOE EN ANDALUCÍA


Félix Población

Parece que sí, que definitivamente y a pesar de las encuestas favorables, el Partido Popular se ha puesto nervioso ante la posibilidad de que las elecciones autonómicas en Andalucía ofrezcan unos resultados no tan favorables como los previstos. Si no, no se explica la pegada de carteles que han aparecido por las ciudades andaluzas, tal como el que ilustra este post, tratando de desmovilizar el voto al Partido Socialista. Lo leemos en El Diario y tal como también se indica en este mismo periódico, el hecho nos recuerda una campaña desmovilizadora similar que en este caso pretendió dirigirse a los electores de izquierda en general. El promotor entonces (2019) fue un empleado del consultor Aleix Sanmartín, gurú electoral de Pablo Casado, y puesto que Sanmartín ya había lanzado anteriormente una operación similar a favor del Partido Popular en Andalucía con mensajes falsos de supuestos militantes socialistas que enfrentaban a Pedro Sánchez con Susana Díaz, bien parece que lo de ahora a modo de copia literal podría tener similar origen. En todo caso, este recurso me parece, por viejo y simple, un síntoma de que al Partido Popular alguien le ha ido con el soplo de que no se fíe de las encuestas que se publican y ha tratado de reaccionar con lo primero que se le ha ocurrido, que es esta muy primaria y caduca pegada de carteles a unos pocos días de los comicios. Puede también que esta operación tan avejentada de sentido obedezca a que en la calle Génova no han quedado muy satisfechos con la semblanza de Moreno con los papeles por el suelo en el primero de los debates televisivos, sin que tan mala imagen haya sido enmendada con el segundo. Ya sabemos que no son comparables unas elecciones autonómicas con unas generales, pero no debemos olvidar que en las generales de hace tres años Partido Popular y Partido Socialista estuvieron bastante igualados, sin que esto quiera decir que lo vayan a estar ahora. Con todo, esta cartelada de última hora resucitando a Susana Díaz de una vieja campaña no me parece lo más concordante con la previsión de resultados que han dado las encuestas.

DdA, XXII/6345

EL ARMA EN LA SIEN DEL PUEBLO CUBANO

El arma en la sien. Esa metáfora que brota desde las entrañas del pueblo cubano no es hipérbole literaria, escribe Raulito Torres desde La Habana: es la traducción emocional exacta de lo que significa vivir seis décadas bajo la amenaza constante, bajo el castigo colectivo disfrazado de política exterior. Hablo del bloqueo, sí, pero hablo sobre todo de esa sensación viscosa e incómoda que describen quienes lo padecen: la presión psicológica de saberse en el punto de mira, de entender que tu sufrimiento cotidiano —la medicina que falta, el alimento que se raciona, el futuro que se aplaza— es simplemente un daño colateral aceptable para quienes hacen del odio una plataforma electoral.



Raulito Torres
/Aquí en La Habana

Imagina despertar cada mañana con la certeza de que alguien, desde la distancia burocrática de un despacho con aire acondicionado, ha decidido que tu existencia merece ser asfixiada. Pero no con manos propias —porque eso sería demasiado íntimo y demasiado humano—, sino con el mecanismo impersonal de un bloqueo económico que aprieta como un tornillo de banco, lento pero inexorable.
El arma en la sien. Esa metáfora que brota desde las entrañas del pueblo cubano no es hipérbole literaria: es la traducción emocional exacta de lo que significa vivir seis décadas bajo la amenaza constante, bajo el castigo colectivo disfrazado de política exterior.
Hablo del bloqueo, sí, pero hablo sobre todo de esa sensación viscosa e incómoda que describen quienes lo padecen: la presión psicológica de saberse en el punto de mira, de entender que tu sufrimiento cotidiano —la medicina que falta, el alimento que se raciona, el futuro que se aplaza— es simplemente un daño colateral aceptable para quienes hacen del odio una plataforma electoral.
Hay algo profundamente obsceno… digamos que bastante cochino, en la manera en que el lobby cubanoamericano ha convertido el dolor de toda una isla en una industria rentable.
Marco Rubio y los suyos no son patriotas extraviados: son operadores políticos que entendieron hace décadas que mantener viva la llama del resentimiento produce réditos electorales, contratos mediáticos, influencia y poder. La cizaña que siembran no es ideológica: es contable en dólares.
¿Qué clase de deformación moral permite que alguien construya una carrera sobre la perpetuación del sufrimiento de la tierra que lo vio nacer? ¿Cómo se duerme por las noches sabiendo que cada discurso incendiario, cada amenaza de invasión, cada bomba mediática sembrada en los grandes periódicos, se traduce en rostros concretos, en insomnios reales, en vidas puestas entre paréntesis?
A esa pregunta, la filosofía política le ha puesto nombre: necropolítica, ese poder de decidir quién merece vivir y quién debe morir lentamente, administrando la precariedad como quien dosifica un veneno.
Pero lo más cruel no es el bloqueo en sí. Lo más cruel es la rentabilidad infinita de mantenerlo. Porque el exilio cubano más reaccionario necesita que Cuba siga siendo el enemigo, necesita que el bloqueo perdure, necesita que el sufrimiento continúe siendo noticia para justificar su propia existencia como casta política. El día que Cuba deje de ser un problema, ellos dejarán de ser relevantes. Y eso, sencillamente, no lo pueden permitir.
Por eso siembran cizaña. Por eso fabrican miedo mediático. Por eso amenazan con invasiones y bombardeos mientras desayunan en Miami, a salvo de las consecuencias.
El arma en la sien, decíamos. Fría, metálica, constante. No se dispara, pero está ahí. Y estar ahí ya es una forma de violencia. Y si un día se dispara, quién sabe si entonces surja del espíritu adolorido de un pueblo una sed de justicia tan descomunal que se parezca a una sed de venganza… Y quién sabe hasta dónde llegará esa sed para saciarse, después de tanto árido maltrato.
A los mercaderes del odio, a los vendepatrias electoralistas, habría que recordarles las palabras de José Martí: «Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen». Ustedes eligieron el último bando. La historia y los corazones que hoy sangran sabrán juzgarlos.

DdA, XXII/6345

miércoles, 13 de mayo de 2026

MURIÓ "EL CABRERO", PASTOR DE NUBES, AL QUE EL MIEDO HIZO REBELDE


Ana Cardo

Muchas de las letras de las canciones del cantaor flamenco El Cabrero, fallecido ayer en Sevilla a los 81 años de edad, fueron escritas por su compañera de vida Elena Bermúdez, como ésta de Pastor de nubesque data del año 2011 y habla del nacer y el morir: "Nací una tarde de octubre / cuando pardean los cerros / y en el llano los rastrojos / tapizan los barros negros. / Cuna de cabrero pobre / pañales de trapos viejos / de dolor fue el primer grito / el segundo fue de miedo / Si el dolor templó mi voz / como a los buenos cencerros / el miedo me hizo rebelde / en vez de hacerme borrego. / Amaneceres de frío, atardeceres de acero / mi infancia fue una ilusión / si la tuve, no me acuerdo. / Por eso, a veces me paro / a jugar con lo que encuentro / a la piola con el alma / y al escondite con el tiempo / Y cuando el tiempo me gane / Ya cansado y para viejo / jugaré a pastor de nubes / y a sacar coplas al viento".

DdA, XXII/6344

HILDA FARFANTE: MIENTRAS LE QUEDÓ VOZ, NO CALLARON SUS MUERTOS

 


Con motivo del fallecimiento de Hilda Farfante (1930-2026) recuperamos esta entrevista difundida en La Sexta hace años, cuando Hilda buscaba los restos mortales de sus padres, maestros republicanos, asesinados en Cangas del Narcea (Asturias) por las tropas sublevadas. De entre los varios artículos escritos sobre esta maravillosa mujer en DdA, rescatamos este publicado en octubre de 1995, a raíz de la entrevista que Gonzo hizo a Hilda Farfante en La Sexta. De Hilda Farfante bien se puede decir lo que los versos de Marisa Peña dijeron: Mientras me quedé voz/ no han de callar mis muertos. El más destacable de todos los artículos sobre esta mujer lo escribió Gregorio Morán y lo incluimos también en este DdA (El grito de Hilda Farfante) con motivo del fallecimiento del periodista asturiano el pasado mes de febrero.

Félix Población

"Ya no hay más fosas que descubrir, salvo que se empeñen en buscar a Federico García Lorca en los cuatro puntos cardinales de España. Ahora mismo no hay más sitio donde ir". Con estas palabras, el senador del Partido Popular, José Joaquín Peñarrubia, aseguró ayer en la Comisión de Presupuestos que en España "no hay demanda" de exhumaciones. 

Como no podía ser menos ante la desfachatez de la falacia, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica criticó a Peñarrubia por su "enorme incultura en cuestión de derechos humanos" y por "insultar" a las víctimas del franquismo. "No es solo que sea mentira lo que dice, esto ya es un ejercicio de negacionismo. Es casi como negar que había campos de concentración en Alemania", señaló Emilio Silva, presidente de la asociación. "Ahora mismo tenemos una lista de 1.539 personas desaparecidas y reclamadas por familiares, que cumplen los requisitos del protocolo establecido por Naciones Unidas. Son personas de las que sabemos dónde podrían estar y que, si tuviéramos los recursos, podríamos ir a buscar". 

Asimismo, el pasado martes, el Partido Popular rechazó en la Comisión de Justicia del Congreso la enmienda transaccional pactada por el PSOE con el Grupo Mixto y la Izquierda Plural, en base a la proposición no de ley presentada por ambos grupos, en la que se insta al Gobierno a extraditar a Argentina a una veintena de exaltos cargos del franquismo -algunos ya fallecidos- acusados de crímenes de lesa humanidad y genocidio, o bien, propiciar que se les juzgue en España. La diputada conservadora Rocío López acusó entonces a los diputados autores de la propuesta de “querer reabrir heridas del pasado", y tuvo el menor reparo en añadir: "Para eso con nosotros no van a contar. Dejen en paz a los muertos”.

Ayer, el reportero Gonzo -en El Intermedio-, creyó oportuno dar respuesta tanto al diputado Peñarrubia como a la senadora López, y para ello tuvo la perspicacia de buscar entre varias de las víctimas del franquismo –hijas e hijos de ese millar y medio de personas desaparecidas y reclamadas por sus familiares- a la maestra Hilda Farfante, hija de un matrimonio de maestros de la localidad asturiana de Cangas del Narcea, asesinado por la dictadura fascista. 

Hilda tiene muy vivas, muy lúcidas y muy sensibles las facultades del recuerdo y la expresión, y supo resumir en una frase la contestación que le dio a Gonzo cuando el periodista le preguntó si mataron a sus padres por haber ejercido algún tipo de resistencia armada. “Sólo tenían la llave de la escuela”, respondió Farfante, y para dejar bien claro cuál es su propósito hasta que le llegue la muerte, recitó estos magníficos versos de Marisa Peña, que no sé si el senador Peñarrubia o la diputada López tienen la posibilidad de comprender, porque  para dejar en paz a los muertos hay que heberles reconocido su derecho a la verdad, la justicia y la reparación. Mientras tanto, seguirán siendo una herida abierta en el corazón de quienes no los olvidan y en el de una democracia que, para serlo, debe cumplir con el requisito fundamental de cerrar esa herida.

Mientras me quede voz  
hablaré de los muertos,
tan quietos, tan callados,
tan molestos.  
Mientras me quede voz
hablaré de sus sueños,
de todas las traiciones,
de todos los silencios,
de los huesos sin nombre
esperando el regreso,
de su entrega absoluta
de su dolor de invierno.
Mientras me quede voz
no han de callar mis muertos.

DdA, XXII/6344

¡RESPIRA VIDA LA HUMANIDAD EN LA FRANJA DE GAZA!



Bahaa Saleh/Aqui en Gaza

Cuando las ambulancias ya no podían llegar a los heridos y las carreteras fueron destruidas,
Y cuando el rescate se convirtió en una misión mortal...
Estos jóvenes formaron una cadena humana entre los escombros para rescatar a una persona herida a la que ni siquiera conocían.
No tenían equipo de rescate. Ni cascos. Ni protección.
Ni siquiera tenían un camino.
Lo que sí tenían hombro con hombro era coraje...
Y la creencia de que por salvar una vida valía la pena arriesgarlo todo.
Esta no es solo otra imagen de la guerra.
Es un testimonio de la humanidad de Gaza,
De gente tratando de mantener vivos unos a otros.
En medio de la destrucción, el hambre, los bombardeos y el desplazamiento.
Querían que Gaza se convirtiera en un lugar de muerte...
Pero incluso debajo de los escombros
Su gente todavía elige jugarse la vida por el otro.
(Sobre un texto en inglés del autor)

DdA, XXII/6344

ANDALUCÍA: NO ESTAMOS EN 2022, PERO...


Félix Población

No estamos en 2022, cuando el Partido Popular se benefició del acabamiento de Ciudadanos y absorbió sus votos, que eran muchos, para lograr el doble de los logrados cuatro años antes y conseguir una diferencia con Vox de más de un millón, que apenas logró superó los obtenidos en 2018. Creo que lo previsible es que el partido de extrema derecha no supere el domingo que viene los de 2022, ni siquiera los de 2018, que sorprendieron a todos y fueron el punto de arrancada del partido. Digo esto porque se está hablando de que Juanma Moreno no consigue la mayoría absoluta en las encuestas y creo que es el dato más fiable que da la demoscopia en su último sondeo. Si desde la óptica del Partido Popular y sus medios afines se ha programado que están muy cerca para gobernar por mayoría, lo que se pretende es estimular el voto hacia sus siglas, algo que en esta ocasión me parece que no van a consumarse. Al desgaste ocasionado por los años de gobierno, muy especialmente por su lamentable gestión de la sanidad pública, hay que unir en esta ocasión que no contará el PP con el muy nutrido incremento votos que aportó a sus siglas el hundimiento de Ciudadanos. Tengo para mí que la mayoría absoluta de 2022 quedará para siempre como un resultado histórico de la derecha en un territorio donde el Partido Socialista gobernó durante decenios. Que desde los periódicos y canales mediáticos de la derecha se diga ahora que el PSOE está como hace cuatro años, no es cierto. No siendo la mejor candidata María Jesús Montero para incentivar el voto a su partido, sí creo que la política internacional de Pedro Sánchez, sobre todo, y la consideración de la que goza en Europa, se dejarán notar esta vez en las urnas, recuperando parte del electorado con el que el PSOE contó históricamente. Será decisivo, una vez más, el grado de compromiso que el electorado de izquierda tenga por participar esta vez en las urnas. No lo favorece el hecho de que a la izquierda del PSOE haya dos partidos que concurren por separado, llevando los dos el nombre de Andalucía en las papeletas, como si con esto suplieran la unidad que requiere la izquierda para no seguir siendo derrotada. Si esa izquierda consigue un total de once escaños separada, lo probable es que fueran algunos más concurriendo junta. Así, me parece, no se puede, ni se suma, ni se gana.

DdA, XXII/6344

EN TORNO A CIEN MIL MUJERES MURIERON EN EL CAMPO DE RAVENSBRÜCK

Mercedes Monmany (Barcelona, 1957) es una periodista, traductora y crítica literaria española especializada en la literatura europea. Este año ha publicado el ensayo Algo quedará de mí (Galaxia Gutenberg, 2026), en el que cuenta las vivencias de algunas de las mujeres que fueron deportadas al campo de concentración nazi de Ravensbrück. "De las 130.000 mujeres que pasaron por aquel horror -dice en la siguiente entrevista la autora-, entre 90.000 y 117.000 murieron. Algunas, como la novia del escritor Franz Kafka, Milena Jesenská, lo hicieron de hambre. Otras por las enfermedades, los duros trabajos forzados, los salvajes experimentos médicos o las ejecuciones.

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Jayro SánchezNueva Revolución

Tu nuevo libro habla sobre el complejo de Ravensbrück, el único que los nazis construyeron para recluir a mujeres a gran escala. ¿Qué horroroso propósito se escondía detrás de su edificación?

Los primeros campos alemanes se establecieron poco después del nombramiento de Hitler como canciller, en enero de 1933. Eran los lugares perfectos para encarcelar, amedrentar, torturar y asesinar a todos los que los nazis consideraban como elementos subversivos de la sociedad. Como bien dices, Ravensbrück, que fue creado en 1939, solo albergó a mujeres. El 80% de las confinadas fueron resistentes políticas, aunque también hubo perseguidas raciales en él. Y el objetivo principal de los que lo idearon era sembrar el terror. Quebrantar y someter a sus víctimas hasta la completa «autonegación del propio cuerpo», como decía el escritor austriaco Jean Améry.

El hilo narrativo de Algo quedará de mí se configura a través de las biografías de 10 presas del campo. ¿Por qué elegiste sus historias para contar lo que se hacía en él?

Por una circunstancia azarosa. Hace un tiempo estuve en la Fundación Treilles, en la Provenza francesa, y en la habitación que me asignaron encontré unos libros que alguien se había dejado. Uno de ellos era Ravensbrück, de la etnóloga francesa Germaine Tillion, una mujer ejemplar que luchó por revelar la guerra sucia en la que participaron sus compatriotas contra los independentistas argelinos en las décadas de 1950 y 1960. Años antes, fue deportada a aquel centro por pertenecer a la Resistencia. Y allí escribió el tomo al que me refiero: una biblia de su atroz funcionamiento. Solo puedo decir que los hechos que describía me espantaron. Al volver a España, investigué a las más de 100.000 internas para saber cuáles tenían biografías interesantes que pudieran ser narradas. Y quise reflejar la enorme pluralidad que las caracterizaba, porque entre las resistentes contra el nazismo hubo: comunistas, católicas, liberales, socialistas, aristócratas, periodistas, poetas, escritoras, historiadoras, espías, estudiantes, antiguas prisioneras de los gulags e incluso monjas.

¿Qué las hizo ser tan respetadas dentro del campo?

Su juventud y su valor. Muchas de ellas no solo se encargaron de testimoniar la brutalidad de las políticas exterminadoras nazis, sino que sacrificaron sus propias vidas en favor de las de otras y por la causa de la libertad, en la que creían con firmeza. Un buen ejemplo es Violette Szabo, una espía británica ejecutada con 23 años cuya historia ha sido objeto de diversas biografías literarias y cinematográficas.

¿Fueron las únicas heroínas dentro de Ravensbrück?

No. Hubo muchas presas que mostraron enormes dosis de dignidad, arrojo y solidaridad con las más débiles. Espero que las investigadoras que crean en la importancia de este tema sean tenaces y sigan profundizando en él. Me consta que tanto en Francia como en Italia están apareciendo libros como el mío cada poco tiempo. Creo que sus autoras coincidirán conmigo en que nuestra maestra fue Sarah Helm, con su If This Is A Woman (Little Brown Book, 2015).

¿Qué ocurrió con los miles de personas anónimas que fueron internadas allí?

Al hablar de cifras tan monstruosas, solo podemos hacer cálculos aproximados. De las 130.000 mujeres que pasaron por aquel horror, entre 90.000 y 117.000 murieron. Algunas, como la novia del escritor Franz Kafka, Milena Jesenská, lo hicieron de hambre. Otras por: las enfermedades, los duros trabajos forzados, los salvajes experimentos médicos o las ejecuciones. Cuando fueron liberadas, las supervivientes, fueran conocidas o no, volvieron a sus respectivas ocupaciones y tuvieron que llevar consigo terribles recuerdos durante toda la vida. Como decía la escritora y resistente Charlotte Delbo, «sus fantasmas», sus amigas y camaradas desaparecidas, siempre las acompañaron.

Los testimonios que recoges en el libro citan la incomprensión, e incluso el deseo de ignorar u olvidar, que esas mujeres encontraron en el resto del mundo al salir de su cautiverio. ¿Existe alguna explicación razonable para ello?

Si la hay, yo no la he encontrado. Para mí, es incomprensible. Quizá sea el miedo que tienen las personas a enfrentarse al Mal absoluto. O bien el egoísmo de los que no hicieron nada para evitar lo que ocurrió en los campos. La que fue la primera presidenta del Parlamento Europeo, Simone Veil, que había sido deportada a Auschwitz a los 16 años, lo expresó de una manera muy sintética: «Aburríamos»Como explicó de forma muy acertada, la soledad de aquellas deportadas que regresaban a sus antiguos hogares fue absoluta. Solo podían hablar con los más cercanos: sus familiares o sus compañeros de infortunio. El resto de individuos desviaba la conversación con rapidez si intentaban comentar algo sobre ello.

Al acabar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), parecía que los terribles crímenes que se cometieron en los campos nunca podrían volver a producirse. La historia ha demostrado lo contrario. Hoy, más que nunca. ¿Crees que todavía hay tiempo para luchar contra la barbarie?

Siempre hay tiempo de detenerla si existe la voluntad de hacerlo. Pero nuestros días están dominados por la hipocresía de los intereses geoestratégicos. No deberíamos olvidar que, en 1939, Stalin y Hitler firmaron el llamado Pacto Ribbentrop-Molotov. Aunque parezca increíble, se dividieron Europa a trozos con total desfachatez.

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Notas Asturias Laica
Sobre Ravensbrück en el blog de Asturias Laica

Las heroínas del Puente de los Cuervos (2025)
Mujeres españolas exiliadas, luchadoras en la Resistencia, encarceladas en Ravensbrück, enfrentaron horrores nazis con valentía inquebrantable. Entre ellas también había asturianas: Rita Martínez, Olvido Fanjul, Ángeles Álvarez o Leonor Rubiano

Sobre el libro de Mercedes Monmany
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La escritora Mercedes Monmany | Antonio Heredia-Fuente «composición»
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Sinopsis de ALGO QUEDARÁ DE MÍ

Non omnis moriar, no todo lo mío morirá. Así lo expresó en un famoso verso el poeta Horacio.

Esta es la historia de diez mujeres que escogieron el bando de la libertad y la justicia en los tiempos del Tercer Reich. Venían de diversos países europeos y de distintas filiaciones políticas, orígenes sociales, credos y convicciones. Pero eran valientes, odiaban la tiranía y nada las detuvo a la hora de defender, incluso enfrentándose a la deportación, la tortura y la muerte, la libertad y la dignidad de sus respectivos pueblos sometidos a la atrocidad de una ideología asesina: el nazismo.

Cinco de ellas morirían y otras cinco sobrevivirían y dedicarían el resto de su vida a dar testimonio y mantener viva la memoria, a través, como diría la resistente Germaine Tillion, ‘de la fuerza de las palabras’. Un lugar siniestro las reunió. En 1939, hasta la liberación en 1945, las SS establecieron el mayor campo de concentración de mujeres del III Reich en la población de Ravensbrück, en Alemania.

Cinco de estas heroínas pertenecían a la Resistencia francesa: la etnóloga Germaine Tillion, la dramaturga Charlotte Delbo, la joven aristócrata Anne de Bauffremont-Courtenay, la brigadista Lise London, y la estudiante y sobrina del líder de la Francia Libre, Geneviève de Gaulle. A ellas se unían una testigo de los campos de concentración nazis y soviéticos de aquellos días, la alemana Margarete Buber-Neumann; la periodista checa, y fiel amiga de Kafka, Milena Jesenská; la monja rusa, miembro de la Resistencia francesa, Marie Skobtsova, santa de la Iglesia ortodoxa; la espía británica Violette Szabo y la poeta polaca Graz?yna Chrostowska, ejecutada vilmente con tan solo veintiún años.

ASTURIAS LAICA  DdA, XXII/6344

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