Silvio Rodríguez habla de música y del compromiso con su país antes de sus shows en Bilbao, que abrirá con el bertsolari Jon Maia

La periodista Isabel Muñoz, del diario El Correo, le pregunta a Silvio Rodríguez, diez años después del fallecimiento de Fidel Castro, por el recuerdo que tiene del líder de la revolución cubana, recordándole que el cantautor lo cita en su último disco La cuota diaria (Todos pagamos nuestra cuota diaria de humillación): «Fidel nos enseñó muchas buenas cosas. Decía: 'Nosotros no le decimos al pueblo cree; nosotros le decimos lee'». Considera Silvio que Cuba tendrá el futuro que seamos capaces de forjar. 

La voz de Silvio Rodríguez rasga por dentro al que escucha. De pronto es amorosamente tierna y se siente como rocío sobre pétalos, fresca lluvia de verano. Y, de pronto, fuerte y poderosa, podría conducir a la insurrección. Lo mismo empuña su guitarra que un Kalashnikov, porque finalmente Silvio cogió su fusil; lo pidió hace unos meses con 79 años para defender su país de las amenazas de EE UU, y se lo entregó su Gobierno en un acto que dio la vuelta al mundo.

Decenas de fans podrán disfrutarle hoy y mañana en el Euskalduna dentro de una gira mundial en la que presenta temas recientes y canciones eternas, a la vista de sus últimos 'set lists': 'Ojalá', 'Unicornio', 'Rabo de nube', 'Casiopea', 'Canción del elegido', 'La era está pariendo un corazón'. Abrirá los shows junto al bertsolari Jon Maia, que consiguió en 2023 que el cubano cantara con él en euskera el hermoso tema 'Nostalgia'. Silvio contesta por cuestionario a esta entrevista. «Por falta de tiempo. Espero me disculpen».

¿Qué es lo que más atrae de Silvio? ¿Esa forma de cantar, sus letras de amor, las de 'guerra'?

«Algunas personas se sentirán atraídas por la música y las palabras; otras, más informadas, sabrán que soy de un país con una historia, o sea, soy un ser circunstancial, como todos, y lo que hago es contar la realidad que me tocó vivir como la veo».

Su último disco es de 2024 (tiene incontables en su haber), pero ya está preparando el que viene: «Siempre estoy trabajando. Próximamente propondré uno que reúne temas hechos con el trío Trovarroco, de Santa Clara». ¿Qué cantantes le han estremecido? «Benny Moré, Violeta Parra, Bola de Nieve, Édith Piaf, Atahualpa Yupanqui... y muchos otros».

Ha vendido casi todas las entradas en Bilbao. Y eso que los precios sorprendieron a muchos por elevados; patio a 160 euros —las equivalentes de Fito en ese escenario ascienden a 94, las de Plácido Domingo (show cancelado), a 154—.

¿Cómo se explican estas cantidades? ¿Cree que le cuestionan más este aspecto por su pensamiento político?

«En Cuba mis conciertos son gratuitos. No pensé que aquí podían resultar tan caros como dice, pero entre músicos, técnicos y auxiliares conformamos un grupo bastante numeroso. Se trata de viajes trasatlánticos y de muchas habitaciones, hoteles y comidas. Aun así, cuando se han creado condiciones hemos hecho conciertos gratuitos en México, Argentina, Uruguay, Colombia, Panamá. Hace unos años hicimos uno muy hermoso en Vallecas. De todos modos, 'donde fueres haz lo que vieres'».

El representante de la Nueva Trova Cubana aprovechó el jueves para visitar el Guggenheim con los músicos de su banda, entre ellos su mujer, la clarinetista y artista Niurka González. Con motivo de la presencia del músico, hoy a las 19 horas (antes de su concierto de las 20.30) varios colectivos han convocado una manifestación que saldrá desde este museo para denunciar «la grave situación que sufre el pueblo de Cuba, debido al asedio económico y bloqueo energético del gobierno de EE UU, y la inacción de la mayoría de gobiernos ante una violación masiva de derechos humanos condenada cada año en Naciones Unidas».

LAS CLAVES

FUSIL EN MANO

«Las amenazas de Estados Unidos me hicieron reclamar un arma para defender mi país»

PRÓXIMO DISCO

«Estoy preparando un álbum que recoge temas hechos con el trío Trovarroco, de Santa Clara»

Iberia acaba de extender la suspensión de vuelos a Cuba hasta dentro de un año. ¿Cómo están viviendo en la isla?

«Ahora mismo Cuba es una Gaza silenciosa. Nuestro pueblo, la Nación cubana, está siendo víctima de un minucioso plan de exterminio. A la vista del mundo. Más que nunca necesitamos que nos visiten, que nos vean. Los que se atrevan, claro está».

¿Le asusta el mundo actual?

«Llevamos casi 70 años sobreviviendo agresiones y amenazas, recrudecidas en los últimos tiempos. Eso, más que asustar, indigna». La detención de Maduro y las amenazas de Trump a la isla le hicieron temer lo peor: «Me hicieron reclamar un arma para defender mi país», dice en referencia al Kalashnikov que le regaló su Gobierno en un acto que tuvo gran repercusión: «No entiendo el asombro por algo tan natural como el derecho a defender la Patria».

La canción 'Viene la cosa' ('Viene la cosa / viene la cosa fea. / Viene la cosa, / como mano de brea. / Su inquietante nariz / parece un caracol / y su talante gris. / Viene, viene la cosa / y la canción de amor / solloza)...

¿Va por Trump?

«Es de 2016 y la hice por un barbero de La Habana Vieja que puso en su barbería un letrero que decía: 'Prohibido hablar de la cosa'», aclara.

En sus temas tiene también críticas para su Gobierno, o eso parece en 'Para no botar el sofá': «Los vi truncar publicaciones inteligentes y descalificar canciones por diferentes. Los vi cebando las hogueras de la homofobia, en nombre de falsas banderas y tristes glorias»: «Yo siempre he cantado lo que pienso. Mis canciones también son discursos sobre mi derecho a hablar».

Diez años sin Fidel

Preguntado sobre cuánto de culpa tiene el bloqueo y cuánto sus gobernantes, contesta: «El proceso cubano no es perfecto, ninguna obra humana lo es, pero hubiera sido infinitamente mejor sin tanta agresión económica y propaganda nefasta de EE UU. Lo sabe; por eso intensifican un bloqueo que ya es abierto plan de exterminio».

Ha afirmado en alguna ocasión que la economía del país debería haberse relajado hace 30 años. ¿Confía en que las últimas medidas anunciadas ayuden?

«Espero que sí», contesta lacónico.

Sobre el efecto del cambio climático en Cuba, comparte: «En mi pueblo, San Antonio de los Baños, está la Fundación Ariguanabo, de orientación científico ecológica. Me siento parte de ella».

Este año se cumplen diez de la muerte de Fidel, y una cita suya en 'La cuota diaria', de su último disco («Todos pagamos nuestra cuota diaria de humillación»). ¿Le echa de menos?

«Fidel nos enseñó muchas buenas cosas. Decía: 'Nosotros no le decimos al pueblo cree; nosotros le decimos lee'».

¿Qué futuro ve para su país?

«El que seamos capaces de forjar», sentencia.

EL CORREO  DdA, XXII/6466