lunes, 1 de junio de 2026

EN LA PROVINCIA DE SALAMANCA, EL FRANQUISMO ASESINÓ A 30 ALCALDES

Es una lástima que este tipo de actos no tengan la difusión y la atención que merecen, especialmente por parte del mundo universitario, que suele brillar por su ausencia en ellos, hace notar el firmante del siguiente artículo sobre la represión franquista en la provincia de Salamanca, donde no hubo apenas resistencia a los militares sublevados, que acabaron con la vida de más de 1.200 personas.

Juan Aparicio y Ángel Iglesias
Luis Castro

A estas alturas está bien documentado el alcance de la represión del llamado ‘Movimiento Nacional’ en la provincia de Salamanca. La base de datos de la asociación Salamanca Memoria y Justicia comprende muchos miles de nombres de represaliados, de los que 1.216 son víctimas mortales. Ello, digámoslo una vez más, en una provincia controlada desde el principio por los sublevados y donde no hubo resistencia significativa al golpe. En un ámbito más local, Ángel Iglesias Ovejero ha documentado 235 víctimas mortales en su rigurosa obra sobre La represión franquista en el suroeste de Salamanca. 1936-1948. Ahí señala «una constante de ensañamiento contra varios miembros de la misma familia, incluidas mujeres», como lo hubo notoriamente en su propia familia, exterminada casi al completo. Otro caso notable fue el de la familia de Juan José Aparicio Cascón, quien el pasado día 28 presentó sus memorias en el CDMH, tituladas El doloroso camino de una familia de Ciudad Rodrigo.
Aparicio expone los orígenes de su familia y recuerda de modo especial a alguno de sus miembros. Así, a Manuel Martín Cascón, alcalde republicano de Ciudad Rodrigo, condenado a muerte en consejo de guerra con otros nueve hombres por ‘rebelión militar’. (En Salamanca fueron asesinados unos treinta alcaldes, entre ellos el de la capital, Casto Prieto). Es la ‘justicia al revés’ de los rebeldes, que Aparicio califica justamente de «infame» y «mendaz». Rememora también el asesinato de su propio padre, Eduardo Aparicio Fernández, «sacado» de la cárcel de Ciudad Rodrigo en un grupo que acabó en una fosa común, por el mero delito, se supone, de sus ideas y relaciones republicanas.
Y evoca con orgullo la trayectoria de su tío Manuel Cascón Briega, al servicio de la República como oficial de aviación, de la cual era coronel jefe al final de la guerra. Entonces rechazó la huida, considerando que, habiéndose limitado a obedecer las órdenes del gobierno legítimo, de nada podían acusarle. Pero los rebeldes le condenan a muerte por ‘rebelión militar’. Otro tío, Pedro, también militar, fue al exilio… Y así Aparicio va dando cuenta de los avatares dolorosos que sufrieron en mayor o menor medida los miembros de su familia, incluida su madre, condenada por el Tribunal de responsabilidades políticas por haber sido esposa de Eduardo y hermana de Manuel y Pedro, una actuación que el autor considera, con razón, «auténticamente miserable». Las memorias se complementan con un trabajo de contextualización histórica a cargo de Ángel Viñas, quien, partiendo de un enfoque de amplio zoom sobre el devenir de la II República, va reduciendo el marco de observación hasta llegar a la familia de Eduardo Aparicio y, más concretamente, a la biografía de Manuel Cascón Briega.
La motivación de obras como las de Iglesias Ovejero y Aparicio Cascón es doble: dar cuenta de unos hechos largo tiempo olvidados o tergiversados y, por otra parte, reivindicar la memoria de su familia, que, más allá de los asesinados, encarcelados o exiliados, es también la de ellos mismos, a quien el trauma ha marcado de por vida con el dolor del recuerdo, la exclusión social y las penurias económicas. Y es algo que concierne también al resto de la sociedad, pues la memoria democrática debería ser un ingrediente de nuestra convivencia, ya que los ideales de justicia, libertad y solidaridad por los que lucharon y murieron esas víctimas no son muy distintos de los nuestros.

DdA, XXII/6364

GUSTAVO PETRO DENUNCIA POSIBLE FRAUDEL ELECTORAL



Ana Cardo 

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reaccionó a los resultados preliminares de las elecciones al asegurar que no reconoce como definitivos los datos que ya se conocen durante el preconteo y que únicamente aceptará los resultados que surjan del proceso oficial de escrutinio realizado por la Registraduría Nacional, según leemos en varios medios colombianos. A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, el mandatario afirmó que el denominado conteo transmitido durante la jornada electoral “no tiene fuerza vinculante” y sostuvo que sus datos no constituyen una norma pública. En ese sentido, insistió en que los resultados oficiales serán los que determinen las comisiones escrutadoras dirigidas por jueces de la República. Según Petro, durante la última semana se habría modificado el software utilizado para el conteo y los escrutinios. El jefe de Estado aseguró que estos cambios ocurrieron en tres oportunidades y habló de presuntas inconsistencias en el censo electoral. En su pronunciamiento, el presidente afirmó que existirían diferencias entre el censo electoral oficial y la información que está en el software. El cual se usó para el proceso electoral. De acuerdo con sus declaraciones, el sistema tendría cerca de 800.000 personas adicionales que, según él, no aparecen en el censo oficial presentado por las autoridades. Por esa razón, afirmó que actualmente existirían dos registros distintos y pidió que se revisen esas diferencias durante el proceso de verificación de los resultados. El mandatario también aseguró que algunas mesas ya impugnadas demostrarían la existencia de votos agregados sin que, según sus afirmaciones, existieran los correspondientes sufragantes registrados. ¿Hasta dónde llega la injerencia del gobierno de Donald Trump, denunciada por analistas internacionales durante la campaña electoral y que tanto ha alertado al gobierno de Claudia Sheinbaum, acordando la anulación de unos comicios cuando se demuestre injerencia extranjera en los mismos? La propia Sheinbaum ha dicho que deben tenerse en cuenta las declaraciones de Gustavo Petro sobre un posible fraude en el conteo de votos.

DdA, XXII/6364

INVESTIGAR LO OCURRIDO CUANDO RESULTA FLAGRANTEMENTE EVIDENTE

Vamos a investigar lo ocurrido porque raro sería que esto fuese lo que parece. Vamos a investigar lo ocurrido es, probablemente, lo peor que una delegada del Gobierno podría decir tras ocho años de dejadez por parte del Ministerio del Interior y del Gobierno de España. Durante estos años, hemos podido ver a la policía golpeando a jubilados, a ecologistas, a trabajadores, a sanitarios, a profesores... También escoltar a nazis por las calles o compadrear entre banderas franquistas junto a líderes de opinión de la ultraderecha. Siempre se investiga lo ocurrido. Y siempre vuelve a suceder. Y se vuelve a investigar. De entre todas las dictaduras social-comunistas, la de España es, sin duda, la más exótica del planeta. Nadie en este Gobierno le recuerda a los policías más motivados que la jubilada tirada en el suelo por defender derechos merece ser tratada con el mismo respeto y amabilidad que quien porta tatuajes nazis en los brazos pidiendo que otros pierdan derechos. De toda la herencia que dejan Sánchez y Marlaska, la más macabra será que no notaremos mucha diferencia cuando el Ministerio del Interior caiga en manos de Vox. Algún día los historiadores investigarán lo ocurrido.

https://youtu.be/KaUStXhwa9k?si=ZcRcaauNkHgewSXQ


Gerardo Tecé

Los docentes se manifiestan por las calles de Valencia en defensa de la Educación Pública. Un policía nacional se acerca corriendo hacia una profesora jubilada que camina con la ya mítica camiseta verde –educación de todos y para todos– y, sin que la señora se lo espere, el poli la empuja con violencia por la espalda. La embiste más bien, la atropella. Tras recibir la inesperada sacudida, la cara de la señora acaba golpeando contra el asfalto y tiene que ser hospitalizada. Llamadme héroe, dijo el policía al llegar a casa. Vamos a investigar lo ocurrido, anunció después de que el vídeo se viralizase la delegada del Gobierno en Valencia, Pilar Bernabé. Anunciar que vas a investigar lo ocurrido cuando las imágenes son evidentes es noticia de por sí. Es tanto como anunciar que podría haber algo más que no sabemos, que no hemos visto. Tal vez policía y jubilada hubieran pactado previamente jugar al tú la llevas con desastrosas consecuencias. Tal vez el uniformado fuese, en realidad, un trabajador del circo al que, disfrazado de policía, le hubiese tocado hacer de hombre bala impactando el cañonazo desafortunadamente contra la señora. Vamos a investigar lo ocurrido porque raro sería que esto fuese lo que parece. Vamos a investigar lo ocurrido es, probablemente, lo peor que una delegada del Gobierno podría decir tras ocho años de dejadez por parte del Ministerio del Interior y del Gobierno de España.

Durante estos años, hemos podido ver a la policía golpeando a jubilados, a ecologistas, a trabajadores, a sanitarios, a profesores... También escoltar a nazis por las calles o compadrear entre banderas franquistas junto a líderes de opinión de la ultraderecha. Siempre se investiga lo ocurrido. Y siempre vuelve a suceder. Y se vuelve a investigar. De entre todas las dictaduras socialcomunistas, la de España es, sin duda, la más exótica del planeta. Vamos a investigar lo ocurrido fue lo que me dijo una vez el responsable de prensa de la Guardia Civil cuando llamé para preguntar por unas imágenes en las que un señor con tricornio golpeaba a un detenido tumbado en el suelo en los aledaños de una plaza de toros. Al parecer, había cometido el grave delito de saltar al ruedo con una pancarta protestando contra el maltrato animal. Sí, he visto las imágenes, ¿qué pasa?, me respondió con chulería el encargado de la diplomacia con los medios dejándome la duda de cómo serían las respuestas no diplomáticas. Lo mismo se le abre un expediente al compañero, pero ya te avanzo que, como mucho, serían un par de días sin empleo, pero con sueldo, me explicó con el tono vacilón del que sabe que puede pillarse vacaciones pagadas un martes cuando quiera. Tampoco te vas a enterar de la sanción porque el compañero tiene derecho a su privacidad, concluyó. De no haber sido por teléfono sino en persona la conversación, se hubiera despedido de mí con una colleja.

Han expedientado al policía que empujó violentamente por la espalda a una jubilada haciéndola caer de boca contra el suelo, dicen los medios. Circulen. Aquí no hay nada que ver, al igual que el Ministerio de Interior nada tiene que ver al parecer con las actuaciones excesivas, con los sindicatos de ultraderecha, con el buen rollo con los manifestantes de derechas y las cargas contra manifestantes de izquierdas. Circulen, repite una y otra y otra vez un Marlaska que hace mucho tiempo que no es culpable de esta situación, sino su jefe, el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez, más allá de perpetuar la Ley Mordaza, ha perpetuado un modelo de independencia policial que viene a decir que la poli se gobierna sola. Que la ideología ultra que abunda en la policía es la normalidad. Que la poli hace y deshace sin que nadie les recuerde de manera contundente que trabajan para personas como esa jubilada tirada en el suelo. Nadie en este Gobierno le recuerda a los policías más motivados que la jubilada tirada en el suelo por defender derechos merece ser tratada con el mismo respeto y amabilidad que quien porta tatuajes nazis en los brazos pidiendo que otros pierdan derechos. De toda la herencia que dejan Sánchez y Marlaska, la más macabra será que no notaremos mucha diferencia cuando el Ministerio del Interior caiga en manos de Vox. Algún día los historiadores investigarán lo ocurrido.

CTXT  DdA, XXII/6364


Y AHÍ NOS SUBIMOS EL PUEBLO Y YO A CAMINAR SOBRE EL MALECÓN DE LA ESPERANZA...



Raulito Torres
/Aquí en La Habana

Anoche me senté en el Malecón, con los pies colgando sobre el horizonte, y el pueblo llegó sin avisar. Venía cansado el pueblo, con una guayabera gris que ya tuvo mejores domingos, y traía en los ojos ese brillo raro que tienen esos consortes presidiarios que no han estado jamás presos porque nunca han delinquido y que han visto y vivido mucho pero no se rinden y que bailan lo mismo un reparto que te cantan un tema de Feliú.....ah
Tate quieto...
—Siéntate, pueblo
—le dije, y le tendí un buche de café aguao pero caliente, de esos que se hacen con amor y poquito polvo.
Me dijo Hola?
_yo..., sí hola"
Y el pueblo se sentó a mi lado, que es como sentarse con un abuelo que carga machetes en la memoria, con un niño que juega al taquito en la esquina de un barrio sin electricidad, con una mujer que saca los milagros de la libreta de la bodega y todavía se pinta los labios para que la vida no le gane la pelea. El pueblo es todas esas cosas juntas, apretadas como los pasajeros de un P8 a las seis de la mañana.
—Estoy cansao, me dijo el pueblo, sobándose las manos curtidas.
Anoche no había luz y el calor se me metió en los huesos. Los muchachos no pudieron dormir, y la bodega me miró otra vez con cara de poco. El imperio ese, el de los dólares y los bloqueos, me quiere ver de rodillas.
Y yo, que no soy más que otro hijo suyo, le agarré la mano callosa y le dije:
—Pero mírate, pueblo. Mírate de pie, con la misma guayabera gris pero planchada.
Mírate sacando rumba de un cajón de madera, poesía de un pedazo de pan viejo.
Tú no te arrodillas como han hecho otros que han engañado por ahí pa allá.
Tú bailas sobre las ruinas de las absurdas sanciones, le pones miel a la hiel y conviertes el cerco en un guaguancó.
El pueblo con ese rostro negro blanco mulato moro chino rubio (sin coma que no hay comida)...se quedó un rato en silencio.
A lo lejos, el Morro nos miraba con su catalejo de centinela eterno. Y como a las 5 de la mañana pasó un muchacho en bicicleta con un radio viejo sonando la maza esa sin cantera ...si sí la de Silvio... Y Pasó una palma detrás tarareándola y meneándose con tremendas piernas ... ya de vuelta de algún motivito laboral que se extendió y se convirtió en otra trasnochadera como si nada pasara...
—¿Tú crees que yo aguante? me preguntó el pueblo, con una lágrima escondida entre el cansancio y el orgullo.
Asere tu aguantas porque eres de palma real, pueblo!!, le respondí. Porque tienes el machete del mambí en el alma, porque cuando te quitan el pan te inventas el casabe, cuando te bloquean el mar te sobra el corazón. Tú no estás solo, mi viejo lindo. Mira cómo te quieren, desde Europa a la Patagonia, de La Habana hasta México.los rusos...Brasil, Canadá ...no sé, bola de países porí pa allá...
Mira cuántos hijos tienes regados por el mundo que no te olvidan....no te hablo por supuesto de los ingratos que quieren teñirte la guayabera de rojo ...yo la prefiero gris que tinta en sangre ...pero de preferir de verdad , elegiría que tu guayabera volviera a ser blanca como cuando el comandante en jefe la usaba ...
Chacho!! Eso fue como una inyección!!
El pueblo sonrió, así como quien ve salir el sol después de una tormenta. Sacó del bolsillo un peine y se arregló los pocos cabellos que le dejó la historia.
Bueno, asere, me dijo guiñando un ojo. Dale, que la vida sigue. Ponnos otro buche de café "hola" ese mismo
Y ahí nos subimos el pueblo y yo a caminar sobre el Malecón de la esperanza vestidos aún de resistencia harapienta e invento pa ir resolviendo...Y las olas lamiendo los muros, que saláss son!!!, y un tres cubano tumbando con los brazos abiertos, se perdió a lo lejos caminando derechito hacia el horizonte buscando dice que el son del abrazo de la paz!!
Ay Dió...sTán del Carajo sta Gente!!!

DdA, XXII/6364

LUIS ENRIQUE Y PEDRO SÁNCHEZ, A POR TODAS


Félix Población

Desconozco a qué partido político vota Luis Enrique Martínez, futbolista en sus comienzos del Sporting de Gijón, que lo descubrió en los campos de La Braña, y que después de una brillante trayectoria como jugador está culminando una aún más brillante como entrenador, dejando a su equipo el París Saint Germain como campeón de la Liga de Campeones por segunda vez consecutivaĥ*. Tengo para mí que una vez consiga culminar esa magnífica carrera como entrenador internacional de fútbol, Luis Enrique acabará sus días profesionales en el mismo club en donde comenzó todo, esperando quizá lograr con el Sporting lo que desde hace unos cuantos años no consigue: su ascenso a primera división. Lo del voto, con lo que inicié este post, lo digo porque estos días he leído declaraciones muy similares por parte del futbolista gijonés y del presidente del Gobierno. El primero ha hablado de ganar todas las competiciones, convencido de que su gestión deportiva y los excelentes futbolistas con los que cuenta el equipo parisino, le permiten hacer semejante diagnóstico, como si el París Saint Germain no tuviera un sólo adversario capaz de derrotarlo. No es el pronóstico más adecuado después de haber vencido al Arsenal en la fase de penaltis. Pedro Sánchez, por su parte, les ha dicho a las juventudes de su partido que no sólo espera ganar las elecciones generales de 2027, sino que lo suyo va más allá, a pesar del reciente varapalo que para el PSOE está siendo el auto de imputación de Rodríguez Zapatero, el máximo valedor del presidente. Pareciera que tanto Luis Enrique como Pedro Sánchez desestimaran, temerariamente, la entidad de los adversarios, el uno en los estadios de fútbol -donde nada debe darse por hecho, como en todo deporte-  y el otro en la política, sabiendo en este caso que la mayor adversidad no proviene de este ámbito, como está quedando sobradamente demostrado con lo que algunos expertos llaman golpe de Estado judicial. Lo que no se les puede negar a los dos, desde luego,  es una gran confianza en sí mismos y en los equipos que pilotan, algo que en ambos casos rindió sus frutos en los últimos años con éxitos competitivos en sus respectivos ámbitos. Con todo, no creo que Luis Enrique vote a Sánchez. Con el ego que lo caracteriza, siendo entrenador de la selección española en el Mundial de Qatar, llegó a postularse como candidato a la presidencia del Gobierno: "Podría ser una opción, dijo. Eso sí. Me comprometería a que si en el primer año no cumplo el 50% de las cosas que prometo en campaña, lo dejo. No estaría mal. El que quiera gobernar que gobierne, pero al menos cumple el 50% de lo que dices. Debería ser un objetivo para nuestra clase política. Hablan muy bien pero no cumplen. Dejan mucho que desear". Igual, en vez de entrenador del Sporting, a lo que Luis Enrique aspira en realidad es a ser alcalde de la villa de Gijón. De momento, la actual alcaldesa del Foro de Cascos ya ha puesto su nombre a la playa del Rinconín, compitiendo con el de la escritora librepensadora Rosario de Acuña que ya lleva el espacioso paseo marítimo hasta el lugar.

DdA, XXII/6363

sábado, 30 de mayo de 2026

EL PUEBLO URUGUAYO, CON EL PUEBLO CUBANO: NI ODIO, NI INJERENCIA


Fueron por lana y salieron trasquilados: El intento de escándalo del grupúsculo anticubano en Montevideo.


Orestes Hernández/Aquí en Montevideo

Eran las primeras horas de la tarde del 29 de mayo cuando un puñado de personas se congregó frente a la embajada de Cuba en Montevideo. No eran muchas. Nunca lo son. Pero hacían ruido, como suele ocurrir con quienes creen que el odio estridente puede suplir la falta de argumentos y de respaldo popular.
Eran algunos cubanos residentes en Uruguay, una minoría ínfima dentro de la amplia colonia cubana, pero con una particularidad: sus posiciones extremas, su fervor por una intervención armada de Estados Unidos contra la isla y, según algunas fuentes, su financiamiento proveniente de Miami.
El tufo a vieja política de tierra ajena los delataba.
Les acompañaba cierta diputada de origen cubano, cuya gestión parlamentaria ha estado signada por una obsesión enfermiza contra Cuba.
Tan desmedida es su animadversión que no dudó hace unas semanas en mentir sobre la fecha y el destino de una donación del gobierno uruguayo al pueblo cubano.
En lugar de ocuparse de los uruguayos, de sus problemas reales, de sus desafíos cotidianos, la legisladora prefiere arremeter desde esta orilla contra la isla que la vio nacer.
El odio, decía Benedetti, es una especie de nostalgia al revés. Pero la ironía, caprichosa y justiciera, quiso que la misma tarde de la intentona, una fotografía comenzara a circular mostrando a esta poco conocida diputada casualmente escoltada por un cartel solidario que exigía poner fin al bloqueo contra Cuba.
Un instante involuntario, un encuadre perfecto: la propia imagen la exponía como alguien que, al menos por un segundo, parecía estar del lado que tanto combate. Un premio al ridículo de la parlamentaria.
El frío anochecer montevideano no les sonrió.
Porque mientras el grupúsculo intentaba montar su puesta en escena de supuesta "protesta democrática", lo que ocurrió frente a la sede diplomática fue exactamente lo contrario a lo que esperaban.
El pueblo uruguayo, ese que lleva en el ADN la solidaridad artiguista, se hizo presente. Y no con un puñado, sino en cantidad abrumadoramente mayor.
Ciudadanos comunes, militantes sociales, sindicalistas y estudiantes se apostaron frente a la embajada de la isla con canciones, pasacalles y consignas claras: "No al bloqueo", "Cuba sí, yanquis no", "Manos fuera de la isla".
El valladar solidario fue tan contundente que la intentona anticubana quedó sepultada bajo el canto popular. Allí no hubo espacio para las mentiras de la diputada ni para los dólares de Miami.
Los pocos que intentaron gritar fueron silenciados por la marea humana que, con banderas cubanas y uruguayas entrelazadas, recordaron quién es quién en esta parte del mundo.
Cuando la manifestación concluyó, los convocantes se retiraron cabizbajos, quejosos del poco acompañamiento, derrotados no solo por los números sino por la historia misma.
Y en contraste absoluto, todos los solidarios se acercaron a la puerta de la legación diplomática para saludar a los representantes diplomáticos quienes agradecieron el respaldo del pueblo uruguayo, ese que una vez más supo estar del lado correcto. Los solidarios respondieron con más aplausos y un canto final que se perdió por las calles del barrio montevideano.
El odio había ido por lana, convencido de que su ruido mediático y sus influencias externas le daría el protagonismo que tanto ansía. Pero salió trasquilado, como reza el refrán, porque el pueblo de Artigas demostró una vez más su valía: ni odio, ni injerencia, ni mentiras pagadas desde Miami pueden contra la dignidad de dos pueblos que se saben hermanos y solidarios.
Y en Uruguay, el que va con la lana del imperio a provocar, termina siempre sin lana… y sin vergüenza*.

*Altos mandos militares de Estados Unidos y Cuba se reunieron el viernes en Guantánamo, en medio del deterioro de las relaciones entre ambos países por la amenaza del presidente Donald Trump de tomar el poder de la isla. El encuentro se produjo en la base que tiene Estados Unidos en el extremo suroriental de la isla. Cadena Ser

DdA, XXII/6362

LA COMPRAVENTA DE SERVICIOS ENTRE LA CLASE POLÍTICA

Es evidente que Zapatero estaba en la lista mundial de políticos por destruir que guardan desde hace largo tiempo las agencias estadounidenses. Nunca le perdonaron la retirada de nuestras tropas de la ilegal guerra de Irak. A lo que se añade que Trump se la tiene guardada a Pedro Sánchez por liderar la independencia política en la OTAN y por no apoyar la guerra contra Irán. Tal vez se decidió matar dos pájaros de un tiro. Tardaremos tiempo en saber si fue así. O nunca lo sabremos. De momento, lo prudente es escrutar críticamente los hechos que vaya desgranando la justicia. No es lo que hacen algunos medios que condenan antes de enjuiciar, porque llevan desde el 2018 obsesionados con recuperar el poder para los poderes fácticos que subyacen en la derecha española. (Compartimos algunas de las consideraciones del artículo, pero no todas).




Enric Juliana

Zapatero ha sido un referente para la izquierda española e incluso internacional. No a la guerra, derechos humanos reconocidos a mujeres y homosexuales, apoyo a la democracia en el mundo. Por eso, muchos ciudadanos se aferran a la esencial presunción de inocencia ante un caso que está sacudiendo los cimientos del Gobierno más progresista de Europa. Sabremos algo más tras la declaración del expresidente a mediados de junio. Por el momento, hay sospechas de que podría tratarse de un montaje de los servicios de inteligencia de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que fue la que proporcionó los mensajes conducentes a la investigación judicial. Y cuando esta organización hace un montaje lo hace con profesionalidad, no como las chapuzas que practican en España las múltiples manos sucias.
Es evidente que Zapatero estaba en la lista mundial de políticos por destruir que guardan desde hace largo tiempo las agencias estadounidenses. Nunca le perdonaron la retirada de nuestras tropas de la ilegal guerra de Irak. A lo que se añade que Trump se la tiene guardada a Pedro Sánchez por liderar la independencia política en la OTAN y por no apoyar la guerra contra Irán. Tal vez se decidió matar dos pájaros de un tiro. Tardaremos tiempo en saber si fue así. O nunca lo sabremos.
De momento, lo prudente es escrutar críticamente los hechos que vaya desgranando la justicia. No es lo que hacen algunos medios que condenan antes de enjuiciar, porque llevan desde el 2018 obsesionados con recuperar el poder para los poderes fácticos que subyacen en la derecha española. Una derecha que nunca aceptó la legitimidad de un Gobierno que ha construido la economía más exitosa de Europa, al tiempo que ha desarrollado un Estado de bienestar más necesario que nunca. Pero los casos de corrupción que han rodeado la acción de gobierno han socavado la confianza ciudadana, precisamente porque este Gobierno resultó del hartazgo con la corrupción del PP.
Sin embargo, cualquiera que sea la legalidad de las acciones de Zapatero, hay algo más que ha emergido: su relación con personas de algunas empresas que se mueven en ese mundo turbio de los lobbies políticos disfrazados de consultoría y asesoramiento. Aportando sus buenos oficios en Venezuela se acercó peligrosamente a gente ligada a un régimen tan corrupto como el de Maduro. Y a empresas de amigo(s) y de su propia familia haciendo trabajos para dichas empresas. Pero no sabemos si recibió pagos. Cierto que estos ­asesoramientos pagados son práctica frecuente de expresidentes y políticos en el mundo y en España, desde Clinton, Bush y Obama hasta González y Aznar, pasando por nuestro rey emérito, que constituye un capítulo aparte en este ­tema.
Podemos señalar los límites éticos del lobbismo y de los políticos que se prestan a dichos negocios. No se trata necesariamente de negocios ilícitos. El lobbismo es una práctica habitual de las democracias que aún no se ha podido legislar adecuadamente en España. Y es una práctica en que el dinero (generalmente de empresas, pero también de gobiernos y de fundaciones ­variopintas) influencia (o compra) políticas, cuya decisión corresponde exclusivamente a los representantes de los ciudadanos, que somos quienes les pagamos.
Puede admitirse que favorecer decisiones políticas a cambio de dinero es un negocio como otro cualquiera en un mundo en que todo tiene precio. Pero también podemos señalar los límites éticos de tal práctica y de los políticos que se prestan a dichos negocios. Sobre todo para la izquierda. Porque si hay una diferencia entre la derecha y la izquierda es la prevalencia del ­mercado o de lo público en la gestión del bien común. Eso es lo que se dice en campañas elec­torales.
Y si quienes defienden lo público se pasan después a lo privado para influenciar lo público aprovechando la oportunidad que les dimos los electores, no es de extrañar que los jóvenes desconfíen de una democracia que incluye la compraventa de servicios entre la clase política.

LA VANGUARDIA

¿Y SI INCLUSO PUDIENDO HACER, NO PUDIERAN?


Félix Población

Últimamente, y a pesar de la que le está cayendo a su partido con el caso Zapatero y demás casos -todos mediáticamente explotados para que el totum revolutum magnifique el conjunto- , pareciera que Pedro Sánchez se muestra con un sentido del humor que incluso está contagiando a los militantes, afiliados o simpatizantes del PSOE. A pesar de las consejas de algunos de sus compañeros de la gran coalición Felipe González y García Page, coincidiendo con el Partido Popular y su extrema derecha en la necesidad de convocar elecciones de inmediato, Sánchez tuvo la suficiente ironía para reprocharles una convocatoria partidista: "Hay algún compañero que me pide adelantar elecciones porque es consciente de que voy a tener una mayor mayoría parlamentaria para poder gobernar de una forma mucho más tranquila. Yo se lo agradezco, pero no puedo convocar elecciones por interés partidista". De este mismo costal es la ocurrencia de un eslogan para esas elecciones generales de 2027, sirviéndose de la frase reiterada por Aznar el de las Azores a modo de clave desestabilizadora contra el actual gobierno de coalición. A "el que pueda hacer, que haga" del expresidente patrañero, le ha salido un socialista con "El que pueda votar, que vote", que bien podría ser, además, una frase estimuladora de la participación electoral de ese electorado de izquierda, sumido en la abstención, el enojo o la melancolía de las divisiones y que el exdirector del gabinete de Sánchez , el arúspice Iván Redondo, considera esencial para que Pedro Sánchez vuelva a ganar en las urnas. Con todo, creo que a medida que discurren los acontecimientos debería plantearse más pronto que tarde la posibilidad de un frente común para defender la democracia, evitando democráticamente un gobierno de derecha extrema. En pro de ese frente bien valdría como eslogan de campaña "el que pueda votar, que vote". De momento, la última encuesta del CIS correspondiente al mes de mayo mantiene la posibilidad de que un frente en esa línea sí podría dar la presidencia a Sánchez una vez más. Ocurriría entonces lo que hoy parece imposible, que incluso pudiendo hacer, no pudieran*.

*Me dicen compañeros politólogos bien documentados, que circula documentación contrastada y con bastante credibilidad de que si las elecciones generales son para el 2027 como toca, es muy probable que Sánchez pueda formar gobierno de mayoría. Está documentación les llega al PP y partidos de derecha y es lo que les hace precipitarse y lanzar esa justicia preceptiva de salir a tirar la red a ver si hay suerte y pica algo. /Antonio Criado Barbero.

DdA, XXII/6361

viernes, 29 de mayo de 2026

LA BATALLA POR EL FUTURO SE LIBRA EN EL PASADO

 Las vibraciones que emite el pasado reaccionario son tóxicas, porque celebra todo aquello que como sociedad habíamos acordado rechazar: las guerras de agresión, el imperialismo, el despotismo, el racismo y la xenofobia. Celebrar historias reaccionarias y basadas en mitos solo sirve para construir sociedades reaccionarias y vulnerables al engaño. De hecho, está desempeñando ya un papel político clave. Por eso la batalla por el futuro se libra en el pasado.


Alfredo González Ruibal

El pasado parece un tiempo inútil. Frente al presente y el futuro que concentran nuestras preocupaciones y nuestros esfuerzos de cambio, el pasado, como su nombre indica, es lo que ya fue y, por lo tanto, lo que no podemos transformar. Por eso probablemente la historia no ha ocupado un lugar central en ningún programa político.

De hecho, en el pensamiento progresista se ha percibido con frecuencia como una losa que pesa en el presente y de la que debemos librarnos o como un refugio de reaccionarios que quieren perpetuar el statu quo. Esta actitud antihistórica se transformó a partir de los años 60 del siglo XX, pero nuevamente en clave negativa: la historia es importante como advertencia y lugar de duelo, objeto de continua conmemoración melancólica.

Para quienes nos dedicamos al estudio del pasado, adoptar una posición crítica ha significado habitualmente revelar cómo funcionan los discursos y prácticas del poder, exponer injusticias y reivindicar a las víctimas y a los grupos subalternos. Esta aproximación entiende la historia, como "lo que duele, lo que rechaza el deseo" (en palabras de Fredric Jameson).

Frente a esta historia traumática y este lamento perpetuo, los reaccionarios nos prometen la liberación de toda culpa y el disfrute del pasado sin remordimientos. No un espacio de tristeza, sino de felicidad. Ni de duelo, sino de exaltación: un compendio de hechos de los que sentirnos orgullosos. Y de aquellos que no, la historia reaccionaria nos exonera de responsabilidad.

En un tiempo de crisis existencial -particularmente entre varones blancos heterosexuales, pero no solo-, la historia en clave positiva se convierte en un ejercicio de autoayuda. Nuestra vida puede parecernos un fracaso y el mundo que nos rodea, incomprensible y amenazante, pero nos queda al menos pertenecer a la estirpe de Hernán Cortés y Blas de Lezo. La historia es un espejo que nos devuelve una imagen mejor de nosotros mismos. En nuestras vidas prosaicas y sin resonancia (como diría el sociólogo Hartmut Rosa), la historia nos hace vibrar de nuevo y parece cobrar sentido.

El problema es que las vibraciones que emite el pasado reaccionario son tóxicas, porque celebra todo aquello que como sociedad habíamos acordado rechazar: las guerras de agresión, el imperialismo, el despotismo, el racismo y la xenofobia. Celebrar historias reaccionarias y basadas en mitos solo sirve para construir sociedades reaccionarias y vulnerables al engaño. De hecho, está desempeñando ya un papel político clave. Por eso la batalla por el futuro se libra en el pasado.

Y estamos perdiendo la batalla en todos los frentes. No todo es culpa de quienes nos dedicamos a investigar o enseñar historia. Es difícil combatir contra algoritmos que fomentan la controversia y el negacionismo y contra un aparato mediático (editoriales, redes sociales y medios tradicionales) que presenta a los propagandistas reaccionarios como portavoces legítimos del pasado frente a una academia que oculta o distorsiona la verdad. Me comentaba una colega, profesora de universidad, que los estudiantes reclaman cada vez más esa historia que considerábamos social y académicamente superada: la de los grandes hombres y hechos de armas. No sorprende, porque los jóvenes consumen propaganda reaccionaria disfrazada de divulgación histórica.

Podemos contarles otra visión del pasado -más ajustada a la realidad de los documentos y por lo tanto más compleja y menos amable. Podemos escribir libros desmitificadores -sobre la Reconquista, la conquista de América o la dictadura de Franco (yo mismo lo he hecho). Pero no es suficiente. Nada de ello frenará la ofensiva reaccionaria contra la historia.

Porque resulta difícil que el pasado melancólico pueda sustituir a una historia en clave positiva. Como recordaba aquí Pablo Batalla en relación a la Segunda República, es imposible construir el futuro únicamente sobre el duelo. Aunque debemos recordar el trauma y denunciar las injusticias históricas, no será el trauma y la denuncia lo que nos haga vibrar. La historia no solo es lo que duele.

El gran reto para ganar la batalla por el pasado es construir historias en positivo. Historias que no solo ayuden a entender mejor lo que ha sido, sino a construir lo que será. Con esperanza.

PÚBLICO  DdA, XXII/6360

A ELDIARIO.ES LE VA LA VIDA EN MANTENERSE FIRME ANTE JULIO IGLESIAS


Lazarillo

Ayer, en medio de la febril ebullición de casos judiciales que vivimos estos días en nuestro país, se celebró en el Juzgado de Primera Instancia número 55 de Madrid el acto de conciliación presentado por Julio Iglesias para que El Diario se retractara de haber publicado la denuncia presentada por dos empleadas del cantante, que lo acusaron de agresiones sexuales y trata de personas en sus lujosas residencias de la República Dominicana y Bahamas. Las dos trabajadoras interpusieron la denuncia ante la Fiscalía, con el respaldo de la organización internacional Women's Link Worlwide, por unos hechos que ocurrieron entre enero y octubre de 2021 y fueron investigados por El Diario y Univisión Noticias. Ignacio Escolar, director del periódico digital, ha dicho que no rectificará ni eliminará las informaciones publicadas el pasado 13 de enero sobre presuntas agresiones sexuales, como pedía el cantante. El director y cuatro de sus periodistas, representados ayer por una procuradora, se han negado a ceder a estas exigencias, manteniendo intacta su postura y negándose también el pago de una indemnización que se anticipaba de importante cuantía. Teniendo en cuenta lo que Julio Iglesias representa hoy al margen de su exitosa carrera musical por sus relaciones con el poder, en Estados Unidos sobre todo, es de resaltar y agradecer como profesionales que un periódico de este país mantenga su firmeza en defender el trabajo y profesionalidad de quienes durante tres años se documentaron y redactaron la que quizá sea la exclusiva más importante en toda la trayectoria del medio. Al periódico le va la vida en ello y por esto es más de subrayar su actitud. 

DdA, XXII/6360