miércoles, 8 de abril de 2026

EL MUNDO CADA VEZ SE PARECE MÁS A UN ESTADIO DE FÚTBOL

La pensadora Martha Nussbaum, nos recuerda Cano en CTXT, lleva años advirtiendo de que las democracias son erosionadas cuando se cultivan deliberadamente sentimientos negativos como el miedo o el desprecio hacia determinados grupos Agravio, miedo, orgullo. Tres emociones básicas, repetidas hasta el infinito, que convierten la convivencia en una sucesión de reflejos irracionales. El problema de nuestro tiempo no es que haya demasiadas emociones, sino que está dominado por pasiones intensas, mientras la razón duerme. El miedo y la ira son fáciles de producir. El amor, el perdón, la empatía o la compasión requieren más esfuerzo. Querer requiere tiempo, odiar es inmediato.


Paco Cano

...provoca que el mundo se vaya pareciendo cada vez más a un estadio de fútbol. Gritos, banderas, insultos racistas, insultos homófobos, emociones inflamadas y una adscripción a tu equipo por encima de si juega bien o mal, si merece ganar o no. En el estadio no se razona, se vibra y quien no vibra es sospechoso. El sueño de la razón produce el imperio dictatorial de la emoción. La religión, la política y la convivencia diaria parecen haberse adaptado con gusto a ese rito.

Durante mucho tiempo, la modernidad aspiró a otra fórmula. Algo así como aquello de “cabeza fría y corazón caliente”. La razón debía ordenar las pasiones. La emoción tenía su lugar –porque nadie es una máquina– pero debía convivir con el pensamiento autónomo, con la deliberación, con la duda. Hoy esa ecuación equilibrada parece haber saltado por los aires. La cabeza, en lugar de pensar, se llena de sangre y el corazón se desboca. Incluso instituciones poco sospechosas de racionalismo empiezan a advertirlo. 

Hace unas semanas, los obispos españoles mostraron preocupación por ciertos movimientos religiosos juveniles como Hakuna o Emaús, donde la llamada constante a la emoción puede convertirse en una forma de reducción de la fe ante la intensidad del sentimiento. No es que la emoción sea mala –la fe, al fin y al cabo, tiene su base en una dimensión irracional– sino que cuando todo se transforma en experiencia intensa con música o griterío envolvente, la frontera entre espiritualidad y enajenamiento se vuelve peligrosamente difusa. Algo así como lo que ocurre con ciertas drogas.

Ese mismo mecanismo funciona también en política, donde la sobredosis emocional se ha convertido en estrategia central. Partidos como Vox o Aliança catalana lo saben bien. Su objetivo no es convencer, sino excitar. Construir relatos simples que o bien golpeen directamente en el estómago o bien aumenten el sentimiento de pertenencia. Agravio, miedo, orgullo. Tres emociones básicas, repetidas hasta el infinito, que convierten la convivencia en una sucesión de reflejos irracionales.

La pensadora Martha Nussbaum lleva años advirtiendo de que las democracias pueden ser erosionadas por el mal uso político de las emociones. No porque las emociones deban desaparecer –algo tan imposible como indeseable– sino porque cuando se cultivan deliberadamente sentimientos negativos como el miedo o el desprecio hacia determinados grupos, el espacio racional de la democracia se estrecha. El ciudadano deja de serlo para convertirse en hincha o en hooligan

En la multitud, en el grupo, la racionalidad individual se diluye y lo que domina es la sugestión pasional. La masa siente más, pero piensa menos. Lo inquietante es que hoy esas masas no necesitan reunirse en una plaza, un patio de colegio o un estadio porque viven conectadas en redes que incrustan en sus cabezas un amplificador que les anula toda autonomía.

La antipolítica contemporánea ha aprendido esa lección con rapidez. Estamos asistiendo a una forma de guerra cognitiva donde conquistar el territorio ya no significa ocupar una ciudad, sino colonizar los cerebros. No se trata de convencer a la ciudadanía con argumentos complejos, sino de ponerle tanta sangre en la cabeza que el cerebro no pueda pensar. 

En Israel, el gobierno criminal de Benjamin Netanyahu alimenta una narrativa emocional permanente que convierte el miedo y el odio en anfetamina política. El genocidio de Gaza se explica también así. Israel es una sociedad atrapada en una espiral emocional donde la seguridad se ha transformado en una pasión colectiva que apenas admite disidencias y que brinda por la pena de muerte para palestinos. Pocas voces quedan en Israel que se rebelen contra esa lógica del exterminio y reclamen que la justicia no puede construirse sobre la deshumanización del otro.

Freud llamaba tánatos a la pulsión de destrucción y muerte que habita en los individuos y también en las sociedades. Durante décadas pensamos que la política democrática había logrado domesticarla con instituciones, leyes y conciencia humanística. Hoy sabemos que tánatos ha vuelto a ocupar el mapamundi y nuestras calles, apareciendo no solo en los conflictos armados sino también en la conversación cotidiana, donde cada desacuerdo se convierte en una batalla. 

Por eso la metáfora del fútbol no es tan inocente. En el estadio, la lógica es un nosotros contra ellos. Los nuestros siempre tienen razón, los otros, nunca. El árbitro está comprado, el rival es un enemigo, musulmán el que no bote y la victoria lo justifica todo. Es una lógica tan simple, tan desbordada, como profundamente peligrosa. Viva el rugby.

El problema de nuestro tiempo no es que haya demasiadas emociones, sino que está dominado por pasiones intensas, mientras la razón duerme. El miedo y la ira son fáciles de producir. El amor, el perdón, la empatía o la compasión requieren más esfuerzo. Querer requiere tiempo, odiar es inmediato. 

Recuperar una política que combine razón y emoción no es una tarea sencilla. Quizás, podríamos empezar por recordar algo que la vieja Ilustración advertía; las sociedades que renuncian a pensar acaban siendo gobernadas por quienes mejor saben excitar sus pasiones y cuando eso ocurre, el mundo deja de parecerse a una mesa donde compartir y se convierte en un patio de colegio o en un campo de fútbol de infantiles donde la sangre corre demasiado deprisa por la cabeza de padres y familiares y donde nadie escucha el silbato que intenta detener la violencia.

CTXT  DdA, XXII/6310


LEÓN XIV Y TRUMP, UNA COLISIÓN SIGNIFICATIVA


Ana Cardo

Por fin el Papa ha sido expeditivo y rotundo, después de escuchar las amenazas de Donad Trump contra todo el pueblo de Irán. Hasta ahora, sus llamadas a la paz en aquel país y Líbano no habían pasado de ser las habituales que desde El Vaticano se cumplimentan cada vez que hay un conflicto armado con cierta repercusión mediática. Pero lo de ayer desde Castel Gandolfo, la residencia papal en las afueras de Roma, ha sorprendido tanto por utilizar calificativos como inadmisible e inaceptable como por la inmediatez con la que León XIX ha replicado en cuestión de horas al presidente de su propio país, síntoma posible de que las relaciones entre El Vaticano y la Casa Blanca podrían colisionar. En el ánimo del pontífice está el claro intento político de apropiarse de la fe cristiana desde la ultraderecha. Es una deriva que se ha hecho aún más patente con la guerra, con continuas citas bíblicas y religiosas en las arengas bélicas de la Casa Blanca. El Domingo de Ramos, por ejemplo, el Papa respondió que Jesús es el rey de la paz: “Un Dios que rechaza la guerra, a quien nadie puede usar para justificarla, que no escucha las súplicas de los que la libran y las rechaza, diciendo: ‘Aunque multiplicaras tus súplicas, no te escucharía; tus manos están manchadas de sangre”. Si León XIV está reaccionado así, puede que  le esté dando un adiós adelantado al presidente por el poco futuro que le queda*. 

* Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos condenó formalmente el mensaje del presidente Donald Trump, en el que advirtió que “una civilización entera podría morir”, en medio de la escalada del conflicto con Irán. El arzobispo Paul S. Coakley, presidente del organismo, fue directo: aseguró que amenazar con destruir una civilización y atacar infraestructura civil “no puede justificarse moralmente” y pidió al presidente dar marcha atrás antes de que la situación escale aún más.

DdA, XXII/6310

A PESAR DEL ALTO EL FUEGO EN IRÁN, ISRAEL SIGUE CON SU GUERRA EN LÍBANO

 

Félix Población

Aunque no contara con su historial militar de intervenciones militares imperialistas en otros países o con sus connivencias con regímenes dictatoriales en América Latina, bastaría la sola declaración de Donald Trump estos días, refiriéndose  a un ataque brutal contra Irán (destrucción de infraestructuras civiles), anunciando que iba a acabar con una civilización y devolverla a la edad de piedra, para que la ciudadanía estadounidense y sus instituciones hicieran todo lo posible para que el actual inquilino de la Casa Blanca fuera desalojado del puesto que ocupa. ¿Cómo es posible tanta fachendosa fatuidad y tal grado de crueldad al mismo tiempo, amenazado a todo un pueblo con crímenes de guerra y lesa humanidad? ¿A qué extremos de barbarie está llegando el mundo occidental al que pertenecemos, sin que los gobiernos democráticos no sólo no reaccionen ante ese potentado energúmeno sino que le sigan mostrando una bochornosa condescendencia? Decía ayer el corresponsal de un diario español en Estados Unidos que lo de Trump anunciando ese "infierno" contra Irán le sonaba a TACO, un acrónimo cada vez más popular en USA, cuyo significado es Trump Always Chickens Out (Trump siempre se raja) y que también esta vez se ha cumplido, aunque no sabemos qué pasara después de las dos semanas de tregua suscrita gracias a la mediación de Pakistán, porque los medios de información hablan más bien de una extensión del ultimátum por ese tiempo. ¿Qué pasará en estas dos semanas? Leemos hoy en El Diario que entre los militares del Ejército norteamericano circula el dilema de incumplir órdenes o cometer crímenes de guerra, que los diputados demócratas están tratando de buscar en la legislación del país el modo de inhabilitar al presidente Trump por incapacidad y que, hasta en la propia Casa Blanca, crecen las lamentaciones entre los altos cargos por haber creído las falacias israelíes y haberse embarcado en la guerra contra Irán. Nos gustaría pensar que alguna de estas tres posibilidades o las tres a la vez pueden evitar la continuidad de un conflicto que, de ir a más, quizá derive internacionalmente en un caos global, pero que Israel prosiga su guerra colonial en Líbano, a pesar del alto el fuego en Irán, es un mal augurio. Para que la barbarie no prosiga hay que detener a un genocida llamado Benjamin Netanyahu, adelantado de la barbarie con la atroz masacre del pueblo palestino, y esto sólo lo puede hacer Estados Unidos, hasta ahora a su servicio, pero no creo que con Trump sea posible*.

*“El Presidente de los Estados Unidos está amenazando con cometer crímenes de guerra y eliminar a toda una ‘civilización’, todo porque inició una guerra desastrosa por su propia cuenta y no tenía ningún plan ni estrategia para terminarla.” “Esto es aborrecible, y el pueblo estadounidense no apoya esto.” “La imprudencia de Trump está poniendo innecesariamente en peligro a nuestros valientes miembros del servicio, debilitando la posición global de Estados Unidos y haciendo la vida aún más difícil para el pueblo estadounidense.” “Debemos oponernos a esto y rechazar la financiación de esta guerra ilegal por decisión propia.” Kamala Harris

DdA, XXII/6310 

EL PODER DE TRUMP HA DESBARRADO EN LA BARBARIE Y EL TOTALITARISMO

Hasta los más belicistas presidentes USA se han cuidado de justificar sus actos en nombre de la democracia, la justicia, la legalidad y el bien común. La ausencia total de este barniz institucional en Trump no puede tomarse como una mera cuestión de estilo: representa el colapso de los límites a un poder presidencial que ha desbarrado en la barbarie y el totalitarismo. Cabe esperar que las maltrechas ramas Legislativa y Judicial hallen la sensatez y la aptitud para conformar un contrapeso que ponga a salvo a la humanidad del peligro trumpiano, pues de otra manera la catástrofe inducida por el magnate pesará sobre muchas generaciones dentro y fuera de Estados Unidos.`



EDITORIAL

El presidente Donald Trump bromeó ayer con la idea de postularse a la titularidad del Ejecutivo venezolano, dada la alta popularidad con la que cree contar en la nación caribeña. Por otra parte, en su enésimo ultimátum a Irán para que reabra a la navegación el estrecho de Ormuz, aseguró que “todo el país podría ser arrasado en una sola noche… y esa noche podría ser mañana mismo”.

Aunque sendas declaraciones parecen del todo distintas en tono, tema y contenido, comparten la característica de exhibir el acelerado deterioro mental que padece el magnate. Si el chiste sobre Venezuela es “únicamente” grotesco y de mal gusto, la amenaza contra Teherán resulta inquietante cuando la profiere alguien que ha admitido no sentirse restringido por ninguna ley y que además cuenta con los medios para cumplirla, al ser el comandante en jefe de las fuerzas armadas con el segundo mayor arsenal nuclear del planeta y con las mayores capacidades para el uso de dicho armamento.

Al peligro del propio Trump debe sumarse el de su secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien muestra tanto o más desprecio por las normas y por las vidas humanas que su superior. El ex presentador de la cadena Fox y fundamentalista religioso no se ha limitado a llamar a los soldados a cometer crímenes de guerra y mostrar su obsesión enfermiza con la letalidad que, a su juicio, debe ser la primera cualidad de las fuerzas armadas estadunidenses. Además, ha removido a por lo menos una docena de altos mandos que disponían de una vasta experiencia y de una jerarquía de las que él carece; generales y almirantes con la autoridad para decirle al presidente por qué sus bravuconadas son una mala idea, tanto para el planeta como para el propio Estados Unidos. Sin el muro de contención de esos mandos, el mundo está a merced de dos personajes fanatizados, inescrupulosos y notoriamente inestables.

Para entender qué ha cambiado respecto al imperialismo estadunidense habitual, debe reconocerse que ningún presidente de Estados Unidos ha titubeado en ordenar la comisión de crímenes de guerra cuando considera que ello es necesario para alcanzar los objetivos geopolíticos de su gobierno o proteger los intereses de las grandes corporaciones de su país. Pero, hasta los más belicistas se han cuidado de justificar sus actos en nombre de la democracia, la justicia, la legalidad y el bien común. Asimismo, por lo menos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, todos han mantenido una concienzuda separación entre sus discursos –institucionales, comedidos, apegados al derecho internacional– y las atrocidades que mandan o toleran, de tal modo que cuentan con pretextos plausibles para negar responsabilidad en las ejecuciones extrajudiciales, torturas, violaciones, masacres y otros crímenes perpetrados por sus tropas.

La ausencia total de este barniz institucional en Trump no puede tomarse como una mera cuestión de estilo: representa el colapso de los límites a un poder presidencial que ha desbarrado en la barbarie y el totalitarismo. Cabe esperar que las maltrechas ramas Legislativa y Judicial hallen la sensatez y la aptitud para conformar un contrapeso que ponga a salvo a la humanidad del peligro trumpiano, pues de otra manera la catástrofe inducida por el magnate pesará sobre muchas generaciones dentro y fuera de Estados Unidos.

    LA JORNADA MX.  DdA, XXII/6310

martes, 7 de abril de 2026

EL OTRO "GUERNICA", DE AURELIO ARTETA, LLEGÓ A EXPONERSE CON FRANCO

 

Se trata del tríptico sobre la Guerra Civil del artista vasco, nacido en Bilbao en 1879, Aurelio Arteta. Es una obra que, como la mucho más conocida de Pablo Ruiz Picasso, también data de 1937 y que igualmente denuncia el brutal bombardeo nazi de abril de ese mismo año sobre la ciudad vasca. En 1973 se expuso en Madrid, en el Banco de Bilbao (actual BBVA). Este artículo se ha publicado en ELDIARIO.ES EUSKADI y creo que conviene tenerlo en cuenta.

Iker Rioja Andueza

Frente al palacio de Ajuria Enea, la residencia de los lehendakaris, se ubica otro palacio, el Agustín Zulueta. Es la sede del museo de Bellas Artes de Álava. Allí, en una silenciosa sala de la primera planta, entre un Zuloaga y un retrato de Miguel de Unamuno, se expone desde hace unos meses el otro 'Guernica'. Se trata del tríptico de la Guerra Civil del artista vasco Aurelio Arteta. Es una obra también de 1937 que igualmente denuncia el bombardeo nazi de abril de ese año. Arteta colaboró con el Gobierno de Euzkadi en la denuncia de los horrores de la contienda de cara a la exposición universal de París como Pablo Picasso lo hizo con el Gobierno legítimo de España, el republicano. Dice la Real Academia de la Historia que “algunos artistas y diplomáticos quisieron que sustituyera en el pabellón de España en París al 'Guernica' de Picasso”, aunque también se matiza que el propio autor se opuso.
El día siguiente a que trascendiera el enésimo intento de las autoridades vascas de que la obra cumbre de Picasso sea exhibida en Euskadi -en este caso mediante una cesión temporal al Guggenheim de Bilbao para conmemorar el nonagésimo aniversario tanto del la constitución del primer Ejecutivo autonómico como del propio ataque nazi-, la sala del otro 'Guernica' en Vitoria no tenía un solo visitante. Tampoco se promociona en el folleto oficial de la pinacoteca.
En verdad, hace muy poco tiempo desde que este tríptico es patrimonio de las instituciones vascas y que está en exposición permanente. Como el de Picasso, el cuadro de Arteta es de 1937. Bilbaíno nacido en 1879, el estallido de la Guerra Civil lo vivió en Madrid. Luego pasó por Barcelona o Valencia, siempre en zona republicana, y finalmente se instaló en el exilio en la zona vasca de Francia, donde acometió el tríptico. De 1937 es también su 'Romería con ikurriña', el cuadro que preside el vestíbulo principal del Parlamento Vasco. En 1939 continuó su exilio en México, donde tuvo contacto con el socialista Indalecio Prieto, pero falleció en 1940 en un accidente de tranvías.
Del recorrido del otro 'Guernica' se sabe que en 1973 se expuso en Madrid, en el Banco de Bilbao (actual BBVA). El dictador Francisco Franco seguía vivo. Se editaron algunos catálogos al respecto. En 1979 se conmemoró el centenario del nacimiento del artista y el cuadro viajó a Bilbao. En 1984 y 1985 saltó a Baiona, volvió a Bilbao en 1991 y 1999 y participó en 2001 y 2002 en un monográfico sobre la Guerra Civil española en Londres, en el Imperial War Museum. En la época más reciente, se exhibió durante tres meses de 2013 en el Bellas Artes de Bilbao, durante otra temporada entre 2019 y 2020 en el de Vitoria y, finalmente, en el Guggenheim en 2021.
Sin embargo, todas estas exposiciones eran préstamos. Su último dueño era un particular, el millonario empresario vitoriano Juan Celaya, que amasaba una muy relevante colección de arte. Sin muchos detalles, se sabe que antes era de una familia de apellido Gamboa. Celaya, conocido por negocios como las pilas Cegasa o Tuboplast, falleció en 2016. Su legado pasó a una fundación con su mismo nombre y creada para promocionar la cultura vasca.
Sin embargo, las deudas en el Impuesto del Patrimonio acumuladas por el empresario hicieron que, en 2022, la fundación heredera tuviera que usar las obras de arte -más de 80- para cancelar una cuenta pendiente con la Hacienda foral de Álava de 4,3 millones de euros. La operación fue destapada en 2024 por este periódico y unos meses después se confirmó oficialmente que era Celaya el anterior dueño de las piezas. Del material entregado, solamente una colección de grabados originales de Francisco de Goya fue tasada por encima del tríptico de Arteta, 1,5 y 1,2 millones, respectivamente. La Hacienda de Álava traspasó la colección al Bellas Artes de Vitoria, que ya había dispuesto de parte del material en préstamo unos pocos años antes.
Pero el tríptico no solamente tiene un alto valor económico. Lo tiene también histórico y artístico. Son tres escenas en una. De izquierda a derecha están 'El frente', 'El éxodo' y 'La retaguardia'. “El lienzo de la izquierda, 'El frente' está ambientado en un paisaje rocoso y muestra la figura de un hombre joven, impotente ante la destrucción que llega del cielo y que posiblemente acabará con él, como lo ha hecho con sus dos compañeros de lucha”, se puede leer en la ficha oficial. Se ven perfectamente los aviones nazis sobre la cabeza del soldado.
Y se añade: “El panel central, 'El éxodo', carece de referencias directas a la guerra y solo entra en el contexto por la contigüidad de los otros dos paneles que le aportan su significado. [...] En 'La retaguardia' son la mujer y el hijo los que han sido destruidos, con lo que se consuma la desaparición del triángulo familiar y la línea del futuro y la esperanza. Junto a la mujer hay dos animales, un buey muerto y un perro que ladra su lamento”, se puede leer también. “Las tres piezas del tríptico funcionan como un retablo, con las piezas más pequeñas a los lados y la más grande en el centro. La composición de las piezas laterales ayuda a este funcionamiento. El fusil del miliciano crea una diagonal que se ve correspondida por otra línea similar construida en el muro inclinado de la casa de la mujer muerta”, se abunda.

EL DIARIO DdA, XXII/6309

RAJOY, EL PRESIDENTE DE LA GÜRTEL


Raúl Quinto

Es curioso cómo funcionan las cosas. Mariano Rajoy es percibido por la mayoría como un simpático jubilado, lejos de la polarización general que desatan otros expresidentes, seguramente también porque a diferencia de estos ha mantenido un perfil bajo y es menos ególatra que un Felipe o un Aznar. Para muchos queda solo como un chiste amable, un tipo que ahora anda deprisa y cuyo recuerdo más vivo es el de esos trabalenguas involuntarios. Un tipo amable y gracioso. Inofensivo. Y sin embargo es el presidente que más dolor social ha causado en mucho tiempo: fue el que provocó la declaración de independencia fake de Cataluña y la represión que partió aquello en dos, su gestión de la crisis de 2008 aún colea en algunos sectores, es el presidente de la corrupción de la Gürtel y de los papeles de Bárcenas, entre otras cosas, y bajo su mando se crearon estructuras dentro del Estado para borrar las huellas de la corrupción de su partido y crear pruebas falsas para atacar a sus rivales políticos (Podemos e independentistas), lo cual es de lo más grave que se puede hacer en una democracia; y luego está asomando el caso Montoro, del que poco se habla, pero que al parecer era una trama del ministerio de Hacienda que recibía mordidas para cambiar leyes. Un cuadro. No sé, a mí Rajoy no me hace ni puñetera gracia.

DdA, XXII/6309

EN PRO DE LA REPÚBLICA, EL EMÉRITO FUE A SEVILLA A VER LOS TOROS


Félix Población

Para que no le faltara la guinda a la semana santa nacional-católica sobrellevada por casi el 40 por ciento de la población española que no se considera creyente, el rey emérito huido a Abu Dabi en 2020 quiso estar en Sevilla el Domingo de Resurrección para ver la correspondiente corrida taurina. Para su hijo y actual Jefe del Estado y para la institución que representa, quien fuera Juan Carlos I está suponiendo un serio problema con sus idas y venidas, bien sea por unas regatas galaicas o una tortura y muerte de toros en La Maestranza sevillana, en donde un fotógrafo, cuyo nombre ignoro, dejó constancia del semblante nada saludable del emérito. Desconozco si sobre esta instantánea y lo que puede significar se han hecho comentarios relativos al estado de salud de quien fue rey de España y lo que supondría para la Corona el fallecimiento de Juan Carlos I fuera del país en el que reina su hijo. ¿Hay algún tipo de estrategia prevista para la posibilidad de que esto pudiera suceder, porque, que yo sepa, es bastante singular para cualquier monarquía de las que sobreviven en el planeta que el padre del Jefe del Estado de un país fallezca fuera de su país por haber huido del mismo? De momento, el escritor Roberto Enríquez, más conocido por Bob Pop, se ha despachado a gusto sobre el emérito en La Maestranza: "Domingo de Resurrección y peineta en toda nuestra cara de un tipo que, en cuanto ha dejado de cobrar nuestro dinero, ha empezado a trabajar incansablemente para darnos la razón", dijo ayer en su espacio en Hoy por hoy. Cree Bob Pop que el emérito vive en una realidad alternativa, hecha de "desvergüenza, favores pagados a tocateja con nuestro dinero y un gusto por lo rancio que echa para atrás". El escritor tuvo palabras también para Juan Carlos I como protagonista de la transición, a la que ha quitado la mayúscula santificadora y modélica, para decir de ese proceso tan magnificado por la historia oficial que una vez desenvasado [desembalsado, leo en algún medio] del vacío ha empezado a pudrirse y a oler a soberano, que fue cosa de hombres puteros y a sangría de animales agonizantes". Desconozco -aunque puede suponerse- cómo habrá sentado en La Zarzuela que el emérito haya venido otra vez a España para ir un Domingo de Resurrección a Sevilla a ver los toros, pero cada vez que el padre del actual Jefe del Estado hace una de estas visitas privadas al país, trabaja, efectivamente, en contra de su heredero, la institución que éste representa y a favor de la Tercera República. El país de charanga y pandereta ya era viejo en tiempos de Antonio Machado.

ESTA ESPAÑA ES LA DEVOTA DE FRASCUELO


DdA, XXII/6309

GRITOS CON CITA Y GLOSA (LXX): APOLOGÍA DEL DUDAR FRENTE A LA IMPOSICIÓN DEL NO SABER


José Ignacio Fernández del Castro

«-Hay un momento —continuó el padre Eugenio— en el que el hombre tiene que elegir entre la verdad y la mentira. Lo cómodo, lo tranquilo, es siempre la mentira, porque la verdad es sólo una y las mentiras son muchas y puede escogerse la que más acomode.»
Gonzalo TORRENTE BALLESTER (Serantes, Ferrol, 13 de junio de 1910 – 
Salamanca, 27 de enero de 1999): Los gozos y las sombras III: La Pascua triste (1962).

La modernidad nace y crece desde los conceptos de duda y certeza... Descartes dixit.
En realidad, es, básicamente, la confianza ilimitada en la capacidad y voluntad humanas de desarrollar su conocimiento para buscar y encontrar verdades.
De todos modos, las “verdades” encontradas por la razón ilustrada (aparte de diversas en su sucesión y frecuentemente en autocrítico conflicto) pronto comenzaron a resultar sospechosas por una ufana y altanera pretensión unitaria y monolítica que siempre parecía legitimar algún desafuero“naturalizar” alguna diferenciaapuntalar alguna exclusión... Y sobre esa sospecha fueron desarrollándose perspectivas de verdades posibles, más modestas y plurales, en un camino que consistía más en dilucidar lo que es indudablemente falsomentira, que en sostener la esperanza de alcanzar verdades últimas e indubitables. Ahí estaban los “filósofos de la sospecha” (Marx, Nietzsche, Feud) de los que Paul Ricoeur hablara en su De l'interprétation de 1965, señalando cómo habían cuestionado, ya en el siglo XIX, los ideales “absolutos” de racionalidad, verdad y conciencia de la modernidad, desenmascarado de distintas formas las "falsedades" que esconden la moral, la ideología y la mente, al mostrar cómo el sujeto está condicionado, en su ser y en su estar, por dinámicas económicas, biológicas o inconscientes.
Así que, sobre esas reticencias, la radical crítica postmoderna de los excesos dogmáticos de la razón ilustrada, planteada en último extremo (como lo sintetiza Comte) como una alternativa a las religiones tradicionales en un credo positivista, tiene el valor de vacunarnos contra toda pretensión de verdad única... 
Pero, acaso, nos deja inermes ante las mentiras convenientes sostenidas por quienes tienen el poder y la fuerza. Y a fuer que lo hacen con denuedo en su lucha constante por eso que se ha dado en llamar “el control del relato”. En suma, que, si antes dudábamos, ahora simplemente no sabemos

DdA, XXII/6309

lunes, 6 de abril de 2026

LA GUERRA MEDIÁTICA CONTRA CUBA DESDE WASHINGTON, MIAMI Y MADRID

La investigadora y periodista Rosa Miriam Elizalde subraya que el bloqueo también es tecnológico y comunicativo.
La investigadora y periodista Rosa Miriam Elizalde subraya que el bloqueo también es tecnológico y comunicativo. Foto Marco Peláez 
El bloqueo en Cuba –explica la periodista e investigadora Rosa Miriam Elizalde– no es sólo económico y comercial, sino tecnológico y comunicativo. La isla enfrenta una brutal y desigual guerra informativa que forma parte de las intentonas de cambio de régimen impulsadas desde Washington, Miami y Madrid. Rosa Miriam es coordinadora del Coloquio Internacional Patria de Comunicación Digital, que se realizará este mes en La Habana. Nacida en Sancti Spíritus, Cuba, es una figura central del periodismo latinoamericano. Fundadora y responsable de diversas publicaciones, ha recibido el Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez. Es autora o coautora de libros como Antes de que se me olvideJineteros en La HabanaClic Internet y Chávez nuestroEn entrevista exclusiva en La Habana para La Jornada –medio con el que colabora–, analiza y disecciona la guerra de redes en la Antilla mayor y la respuesta juvenil en las batallas de las aplicaciones de Internet. 

Luis Hernández Navarro, La Habana., El bloqueo en Cuba –explica la periodista e investigadora Rosa Miriam Elizalde– no es sólo económico y comercial, sino tecnológico y comunicativo. La isla enfrenta una brutal y desigual guerra informativa que forma parte de las intentonas de cambio de régimen impulsadas desde Washington, Miami y Madrid.

Rosa Miriam es coordinadora del Coloquio Internacional Patria de Comunicación Digital, que se realizará este mes en La Habana. Nacida en Sancti Spíritus, Cuba, es una figura central del periodismo latinoamericano. Fundadora y responsable de diversas publicaciones, ha recibido el Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez. Es autora o coautora de libros como Antes de que se me olvideJineteros en La HabanaClic Internet y Chávez nuestro.

En entrevista exclusiva en La Habana para La Jornada –medio con el que colabora–, analiza y disecciona la guerra de redes en la Antilla mayor y la respuesta juvenil en las batallas de las aplicaciones de Internet. A continuación, parte de la conversación con este diario.

–Desde hace muchos años hay una campaña de desinformación alrededor de Cuba. ¿Cuál sería la diferencia con la actual?

–La diferencia tiene que ver con la nueva realidad sociotecnológica e Internet. Estamos a merced de una muy sofisticada gestión de la comunicación, incluso con tecnologías militares.

“Cuba llegó tardíamente a la conexión a Internet debido a distintos factores, entre ellos el impedimento de Estados Unidos para una conexión con los cables de fibra óptica.

“Después, Washington entendió que Internet iba a ser una oportunidad para intentar el cambio de régimen. La Ley Torricelli permitió la conexión de Cuba a Internet en el año 92. Se aplicó en el 94. La concepción que hay detrás de ella es que iba a permitir una especie de glásnost tropical. Así que diseñaron la posibilidad de la conexión de Cuba, pero con un carril de una sola vía. Es decir, que Cuba permitiera la entrada de información y la conexión a Internet, pero que se le impidiera cualquier servicio o aplicación que promoviera su desarrollo.

“Cuba nace a Internet sin posibilidad de comercio electrónico ni otros servicios naturales. Era un ancho de banda muy pequeño. Cada megabit tenía que aprobarlo el Departamento del Tesoro.

“Hoy asistimos a una guerra de información brutal en la que hay un clúster de medios digitales, sobre todo fabricados desde Florida, cuyo único contenido es Cuba y que utilizan elementos de falsa bandera. En el dominio de Internet hay más de 100 sitios que llevan el nombre de Cuba. Sin embargo, están producidos desde Miami o España. No tienen nada que ver con la información de Cuba.

“Dirigen información contaminada, tergiversada, que amplifica los peores problemas que pueda tener el país. Dominan la conversación sobre Cuba en esos escenarios. Las plataformas son estadunidenses. Imponen filtros algorítmicos a los contenidos que se generan desde Cuba, mientras que los generados desde fuera con un contenido antigubernamental son admitidos, incluso violando las regulaciones de las plataformas.

“Hay permisividad con los contenidos que estimulan la violencia contra Cuba. No ocurre lo mismo cuando Cuba genera contenidos defensivos. Éstos son enterrados por los algoritmos”.

–¿Cómo se cruza la guerra de redes con las identidades juveniles?

–Es muy interesante la pregunta, porque no se puede mirar el caso de Cuba con el mismo prisma que se mira cualquier otro país en el mundo.

“En Cuba, desde finales de los años 90 había una política para generar habilidades digitales. Aquí se construyó una de las principales universidades de ciencias informáticas de América Latina.

“Los jóvenes tienen grandes habilidades para el uso de estas tecnologías. En años más recientes, en Naciones Unidas, se hablaba de cómo en Cuba había una débil infraestructura de Internet, pero había amplísimas habilidades para utilizar estas tecnologías.

“Hay conocimiento, hay apropiación, hay uso de estas tecnologías, aunque las condiciones de Cuba a veces son muy limitadas por los apagones y el déficit del servicio. Sin embargo, estos jóvenes se parecen mucho a sus pares en cualquier otro lugar.

“A veces, a juzgar por los consumos que uno ve, parecería que sus contenidos son frívolos. Pero pasan cosas muy interesantes. Por ejemplo, ante los combatientes cubanos que cayeron en Venezuela, uno ve cómo, entre esas poblaciones jóvenes, se generaron expresiones de solidaridad y dolor. Cuando murió Fidel, los jóvenes fueron los primeros que incorporaron en las redes estos contenidos.

“Es decir, los jóvenes cubanos se parecen a los de cualquier otro lugar, pero, a la vez, hay una especie de ADN nacional que tiene que ver con los sentimientos antimperialistas, de rechazo a la injusticia, de sentimiento de solidaridad. Cuando hay un huracán, los primeros que se movilizan son los jóvenes”.

Cultura de la VPN

–Multinacionales digitales han vetado el uso de sus plataformas. ¿Qué implica esto?

–Aquí no se puede acceder a un 57 o 58 por ciento de las plataformas que están libres, salvo por VPN.

“Es decir, en Cuba es muy difícil acceder a servicios que están abiertos en Internet en otras partes del mundo. TikTok está totalmente bloqueada para nosotros. Pero hay cultura de la VPN. La gente se conecta a Internet a través de filtros.

“Los espacios más populares de los jóvenes cubanos son Instagram, Facebook, YouTube y X, que sí están abiertas para Cuba, aunque con muchos servicios limitados.

“El bloqueo no es sólo económico y comercial, sino, sobre todo, tecnológico. Hay muchas limitaciones para múltiples servicios, sobre todo de comercio electrónico, a los que no pueden acceder los cubanos”.

–¿La difusión desde las plataformas de estilos de vida lujosos provocan aspiraciones de consumo?

–Claro, totalmente. Es un carril de una sola vía. Aquí no sólo estamos lidiando con las limitaciones de acceso a Internet, sino también a muchos servicios. Por ejemplo, no se puede acceder a la monetización de los contenidos digitales.

“Si tú abres desde Cuba cualquier sitio en Facebook o Instagram, vas a estar bombardeado permanentemente por contenidos tóxicos provenientes de Florida, ejecutados por operadores comunicacionales, muchos de los cuales reciben financiamiento del gobierno de Estados Unidos para empujar sus proyectos de cambio de régimen. Sin embargo, para que un contenido producido desde Cuba se pueda ver fuera, hay que luchar con el algoritmo, que lo bloquea e invisibiliza.”

– ¿Qué tan extendido está el uso de los celulares y el manejo de las redes en la isla?

–Su extensión es enorme. El servicio de datos móviles se abrió en diciembre de 2018 y, en enero de 2019, casi 20 por ciento de la población ya estaba conectada. Por encima de 90 por ciento de la población tiene móviles o servicios de datos.

“El problema está en que, con los apagones, las radiobases que no tienen batería se caen y se limitan las conexiones a Internet. Se está produciendo un fenómeno que los expertos llaman de olas retardadas. Es decir, en los momentos de corriente eléctrica, hay olas de conexiones muy altas”.

–Durante muchos años hubo una prensa con un mensaje muy claro desde el gobierno y el partido. El Internet rompe esta dinámica. ¿Hay una política gubernamental de comunicación desde las redes?

–Sí. Sí, la hay. Pero es muy asimétrica. La avalancha de contenidos que se generan desde la derecha trasnacional se articulan en las redes sociales contra cualquier información o proyecto que se genera desde Cuba. Hay una disparidad muy alta entre la producción de contenidos de los laboratorios de intoxicación mediática en Miami y España, y los que se generan en Cuba.

“Los servicios y las plataformas más populares en el país son las estadunidenses. Los diseños de cambio de régimen han visto en esto una oportunidad para infiltrar o generar información tóxica, que es la dominante en las redes cuando buscas algo sobre Cuba.

“Hay proyectos cubanos como Picta, que es parecido a YouTube, o Todos, que es parecido a WhatsApp, pero no se han consolidado porque necesitan respaldo en servidores y servicio eléctrico. Estamos en medio de la crisis.

“Es muy difícil que los proyectos de acá se visibilicen. Por eso el impacto del convoy Nuestra América. En la medida que ha venido gente que ha conocido nuestra realidad y la ha traducido por medio de sus propias redes y plataformas, ha aparecido otra Cuba que estaba enterrada y escondida por la asimetría comunicacional”.

LA JORNADA MX. DdA, XXII/6308

ESTA SEMANA SANTA SE CELEBRÓ LA ESPAÑA PURA, FETÉN Y NADA MÁS


La Legión en la calle haciéndose selfies con quienes eligen a Israel o a Estados Unidos antes que a España. La Guardia Civil desfilando junto a los santos; las corridas de toros en la tele pública; los jueces, los reyes y los empresarios en los palcos; y los mismos periódicos que aseguran que vivimos en una dictadura socialcomunista, titulando que vuelve con fuerza la mantilla entre las señoritas cofrades. Pues menos mal. Tengo un amigo, de izquierdas y capillita, que cada año me defiende que esta semana nada tiene que ver con lo ideológico. Estoy deseando verle la cara.

Gerardo Tecé

Nos tocó ir al cole del niño a contar los gustos que tiene en casa. Qué juguete es su favorito, qué libro leemos una y otra vez o qué comida es la más celebrada sobre la mesa. Pizza con aceitunas, lógicamente. Las caras de concentración de sus compañeros durante la exposición –los gustos de cada cual son un tema muy serio a los cuatro años– sólo se relajaban cuando, de vez en cuando, alguno nos saludaba con la manita de manera disimulada recordándonos la relación fuera del aula. Recuerda que a veces nos vemos en los parques, te decían con la mirada o arqueando las cejas. Un gesto parecido le hará Doña Isabel Díaz Ayuso a Don Carlos Herrera la próxima vez que la entreviste en la COPE. Hey, Carlos, perdona que interrumpa este tercer grado para recordarte que, antes de vernos aquí, nos vimos en tu palco de la Semana Santa de Sevilla. ¿Recuerdas que pasamos el día juntos, que nos reímos, que me enseñaste tus tradiciones y tus gustos, que a mí me encantó disfrutarlo? Carlos guiñará el ojo, y la entrevista a la máxima responsable del mayor abandono sanitario de la historia de España continuará con la independencia y el rigor habituales: ¿cuál es su comida favorita, doña Isabel?, preguntará don Carlos con voz grave y engolada.

Una lejana Semana Santa se celebró en España la legalización del Partido Comunista. Medio siglo después, esta Semana Santa termina celebrando España a secas. España y nada más, que diría el himno del Madrid. La España pura, la fetén, la que ustedes ya saben. La España que, como el balcón de Carlos Herrera, no disimula porque pa’qué. A España no hay que disimularla, hay que mostrarla en todo su esplendor y eso ha hecho durante esta semana grande el nacionalcatolicismo. Periodistas de derechas santiguándose junto a políticos de derechas. Jueces independientes a los que una manifestante frente a la sede del PSOE definió una vez como “nuestros jueces independientes” compartiendo palco de autoridades junto a quienes tarde o temprano tendrán que juzgar. Arquear las cejas también es habitual en los tribunales, si es que te toca sentarte en uno. A propósito, hoy arranca el juicio de la Kitchen. Más lento que el juicio al ya destituido fiscal general y más descafeinado porque españolísimos jueces no vieron indicios de nada por parte de Eme Punto Rajoy o Eme Punto Cospedal a pesar de las grabaciones. Una saeta en su honor. Hablando de no sentarse, el rey Juan Carlos también ha pasado por una Sevilla convertida estos días en capital mundial de la España fetén. No le tocó sentarse en el banquillo, pero sí en el palco de la plaza de toros de la Maestranza donde todo el público le ovacionó en pie. Torero, torero. Se llevó dos orejas, el rabo y algunos millones. 

En estos siete días más que santos santísimos, la derecha española, es decir, la España correcta, ha demostrado su fuerza. Delegaciones de Vox siendo recibidas por todo tipo de vírgenes y santos que bendecían a los cazadores de inmigrantes y difusores de bulos, como Jesucristo pidió. El multiimputado Alvise Pérez de fiesta y no al mismo tiempo, siendo pueblo llano y firmando libros de autoridades, todo a la vez. Líderes del PP metidos bajo palio en cada esquina de España mientras los vecinos cofrades, que son la mayoría, les aplauden. ¡Qué sentimiento, qué fe, privatízame otro hospital! En Murcia, el presidente del PP se subió en una cuadriga mientras el respetable vibraba y nadie sabía ya cómo disimular las ganas de rebobinar dos o tres milenios de una puta vez. Además de balcones junto a Carlos Herrera, Ayuso, santísima doña Isabel de España, bajó a la calle junto a la Legión en Málaga. Incluso cantó la responsable de los 7.291 “soy el novio de la muerte”, porque los chistes en la España actual ya no los cuentan los humoristas, sino sus protagonistas. Mientras, don Cayetano Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, duque de Arjona y conde de Salvatierra, se fundía con los costaleros del Cristo de los Gitanos a los que, con un acento andaluz que recordaba al tejano de Aznar, les recordaba que su madre doña Cayetana dio la vida por ellos. Toma, perfil bajo siempre. Estos días se cumplen los 100 años del nacimiento de la duquesa, a propósito, y la tele pública andaluza le dedica programas y más programas porque la casualidad quiso que la aristócrata que más títulos nobiliarios heredó fuese también la más buena y llana de las personas. Entre doña Cayetana y los sin nombre que trabajaban sus tierras ni lo duden: la humilde era ella. A escasos metros, otra Cayetana, en este caso Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos, marquesa de Casa Fuerte y periodista igual que don Carlos Herrera, disfrutaba de esta santa tradición en otro palco junto al norteamericano Joseph Mary Ansar. 

Ha sido como ver juntos a todos los superhéroes de Marvel. La Legión en la calle haciéndose selfies con quienes eligen a Israel o a Estados Unidos antes que a España. La Guardia Civil desfilando junto a los santos; las corridas de toros en la tele pública; los jueces, los reyes y los empresarios en los palcos; y los mismos periódicos que aseguran que vivimos en una dictadura socialcomunista, titulando que vuelve con fuerza la mantilla entre las señoritas cofrades. Pues menos mal. Tengo un amigo, de izquierdas y capillita, que cada año me defiende que esta semana nada tiene que ver con lo ideológico. Estoy deseando verle la cara.

CTXT  DdA, XXII/6308