lunes, 11 de mayo de 2026

LEELA, LA PERRA DE ECHENIQUE

La imagen es simpática. Seguro que se va a quedar con Pablo para siempre. Vaya para él un abrazo, porque nos consta que el adiós habrá sido duro. Esa mirada se nos queda dentro y sólo muere con nosotros.

Pablo Echenique

Anoche se nos fue Leela. Estuvo por aquí un poquito más de ocho años y no paró de dar compañía, amor y felicidad ni un solo día. Dejó el mundo mejor que como se lo encontró —algo que bien podría ser el sentido de la vida— y lo hizo como lo hacen ellos: como si fuera sin querer y sin pedir nada a cambio.

Leela quiso y fue querida, corrió por un montón de campos y se bañó en un montón de ríos. Jugó mil veces con su hermano Luffy y muchas más veces todavía nos pidió comida, con esa mirada que cualquiera que la haya visto sabe que no se le puede decir que no. Como yo no se la puedo dar con la mano, aprendió a cogerla de mi boca como si fuera un pajarito. La habilidad con la que apoyaba las dos patas delanteras en la silla para hacer la maniobra era propia de un gato.
Y no es lo único que tenía Leela de gato. Tenía la lengua un poco áspera, una querencia por la soledad poco frecuente en perritos y una lista inusualmente pequeña de comidas aceptadas que escapaba a la comprensión de Luffy, que se lo come absolutamente todo sin dudar ni un segundo. Salía corriendo cuando había un ruido fuerte y había convertido la parte de abajo de mi cama en su primera vivienda.
A Leela gustaba correr al galope hasta perderse y acechar a Luffy como si ella fuera un depredador y él un gran herbívoro. Le gustaba revolcarse por la tierra y tuvo una temporada en la que eso incluía caca y animales muertos, porque Leela también era un poco terrorista a su manera. Nos hizo reír un montón de veces con su personalidad y vamos a seguir sonriendo cuando la recordemos.
Leela era noble, inteligente, única y buena y los que hemos tenido la inmensa suerte de haberla conocido nunca la vamos a olvidar.

DdA, XXII/6342

NUEVE PERSONAS DESAGRAVIAN A AYUSO ANTE LA EMBAJADA DE MÉXICO

 


Ana Cardo

La convocatoria de desagravio a la presidenta de la Comunidad de Madrid, después de su fracasado viaje y estancia reducida en México, reunió el pasado domingo, ante la embajada de este país en Madrid, a nueve personas. Según cuenta el diario El País en su edición de hoy, la convocatoria la hizo una cubana anticastrista que, al parecer, no incrementó la concurrida asistencia por causa de una lesión. La cita era a las cinco de la tarde en la Carrera de San Jerónimo, frente al Congreso de los Diputados, lugar en el que está ubicada la sede de la embajada en España de los Estados Unidos de México. Junto a los reunidos había casi tantos periodistas y fotógrafos, alguno de los cuales dejó testimonio para la historia de esta imagen. Obviamente, la noticia no se pasó por alto en algunos medios de información de México. Se eludió, por supuesto, en aquellos que asumieron los agravios que la presidenta profirió contra el país que la recibió, exaltando la figura del conquistador Hernán Cortés contra la opinión de la mayoría de la ciudanía mexicana y del gobierno al que mayoritariamente votó en las urnas y también mayoritariamente respalda. 

DdA, XXII/6342

CUBA: LA OPINIÓN PÚBLICA INTERNACIONAL DEBE OPONERSE A UNA AGRESIÓN MILITAR

Pese a las renovadas amenazas de una agresión militar directa de Washington contra Cuba, no le será fácil concretarla al grupo que detenta el poder en la Casa Blanca. En este contexto, la opinión pública de Estados Unidos y la internacional deben movilizarse para evitar que el trumpismo perpetre lo que sería uno más de sus crímenes.


EDITORIAL

De acuerdo con los registros del sistema de monitoreo aéreo FlightRadar24, el gobierno de Estados Unidos ha incrementado en forma significativa los vuelos de aviones y drones de inteligencia militar alrededor de Cuba, particularmente cerca de La Habana y de Santiago. Ello se suma a los recientes amagos de Donald Trump contra la isla y al paquete de nuevas agresiones económicas impuesto la semana pasada por la Casa Blanca, que criminaliza toda cooperación internacional con el gobierno cubano.

El régimen estadunidense se ha embarcado así en una ofensiva cuádruple contra Cuba: económica, militar, mediática y sicológica, en la que alterna amenazas, endurecimientos del bloqueo y mentiras llanas, como la que profirió hace unos días el secretario de Estado, Marco Rubio, sobre una supuesta “ayuda humanitaria” por 100 millones de dólares a la isla, la cual habría sido rechazada por La Habana.

La preocupación por una posible agresión armada estadunidense en la Antilla mayor tiene sobrados fundamentos, si se considera que Trump anda en desesperada búsqueda de algún asunto que le permita alejar los reflectores del desastre estratégico al que llevó a su país al atacar a Irán, de la caída estrepitosa de su popularidad –incluso entre sus propios seguidores y aliados–, del mal desempeño de la economía de Estados Unidos, del multiplicado descontento político y de las dudas crecientes sobre su salud física y mental y sobre sus capacidades para seguir en el cargo; todo ello, a pocos meses de una elección de término medio que se augura como catastrófica para él y para su partido, el Republicano.

Por otra parte, debe considerarse que una incursión bélica contra la isla tendría escasas probabilidades de éxito a corto plazo y muchas de convertirse en un nuevo pantano para el régimen trumpista. El viernes pasado el canciller cubano, Bruno Rodríguez, advirtió que de concretarse, los amagos belicistas contra su país procedentes de la Casa Blanca podrían desembocar en “una catástrofe humanitaria, un genocidio, la pérdida de vidas cubanas y de jóvenes estadunidenses” y en “un baño de sangre” en la isla.

Debe advertirse, adicionalmente, que los nunca superados designios militares de Estados Unidos contra Cuba han perdido respaldo en la sociedad en general, e incluso en la comunidad cubanoestadunidense, en la que la trasnochada fobia anticomunista ha perdido hegemonía y ha ido cediendo paso a nuevas posiciones que, por elemental sentido humanitario o por mero pragmatismo, se oponen a tales fantasías de agresión.

En otro sentido, el sádico bloqueo económico originado hace más de seis décadas y acentuado en las dos administraciones trumpistas no sólo degrada hasta niveles inimaginables las condiciones de vida de la población cubana, sino que es un agravio contra la soberanía de otros gobiernos –incluido el de México– y contra los intereses de actores económicos que se ven impedidos de realizar negocios en la isla.

Así pues, pese a las renovadas amenazas de una agresión militar directa de Washington contra Cuba, no le será fácil concretarla al grupo que detenta el poder en la Casa Blanca. En este contexto, la opinión pública de Estados Unidos y la internacional deben movilizarse para evitar que el trumpismo perpetre lo que sería uno más de sus crímenes.

LA JORNADA MX. DdA, XXII/6342

UN DRON ISRAELÍ LA PERSIGUIÓ HASTA MATARLA EN LÍBANO: 12 AÑOS



Lazarillo

Lo cuenta desde Sidón Marta Maroto, periodista free lance, en una breve crónica que aterra difundida por las redes sociales. Este fin de semana Israel ha causado cuatro decenas de muertos en Líbano. La estrategia aniquiladora puesta en marcha en la Franja de Gaza continúa en aquel pequeño país. El proceder asesino de los invasores lo describe la periodista tal como el gobierno de Netanyahu lo ejecutó sobre territorio palestino. Un misil destruye una vivienda y cuando acuden las ambulancias, un segundo misil asesina al equipo sanitario o cualquier otro servicio de emergencia que acude a socorrer a las víctimas. Dos paramédicos en concreto este fin de semana, más de un centenar desde el pasado 2 de marzo, según Maroto, que encomiablemente mantiene toda su entereza dándonos noticia de tanta barbarie. La limpieza étnica continúa aniquilando a familias enteras en Líbano, dice. Y nos habla de una niña, que podría ser la de la imagen que nos facilita Aisha desde Gaza, también a través de las redes sociales, con estas líneas: "Ella tenía 12 años. Ayer, un dron israelí la apuntó a ella y a su padre en el sur del Líbano. El primer ataque mató a su padre. Ella sobrevivió. Aterrorizada, herida, corrió por salvar su vida. Entonces otro dron la siguió. Y la mató también. Maldito sea todo el mundo cómplice". Lo está, maldito, por permitir que se masacren las jóvenes flores crecidas de vida y nada ni nadie lo evite. 

DdA, XXII/6342 

PROHIBIDOS LOS SÍMBOLOS SOVIÉTICOS EN LOS MEMORIALES DE BERLÍN


Uno de los tres memoriales que hay en Berlín como homenaje a los soldados del Ejército Rojo

Félix Población

Las autoridades de Berlín han vuelto a prohibir los días 8 y 9 de este mes  la exhibición de banderas y símbolos de la Unión Soviética, Rusia y Bielorrusia en el recinto de los tres principales memoriales soviéticos erigidas en aquella ciudad después de la Segunda Guerra Mundial.

Según detalla la policía de Berlín y el portal oficial berlin.de, la medida afecta a los memoriales de Treptower Park, Tiergarten y Schönholzer Heide, donde permanecen enterrados miles de soldados del Ejército Rojo que perdieron la vida en la llamada Batalla de Berlín. No obstante, y a pesar de la prohibición, en Schönholzer Heide hubo congregación de berlineses y una ofrenda floral a cargo del embajador ruso en Alemania. 

El Tribunal Administrativo de Berlín ha ratificado estas prohibiciones alegando "la necesidad de preservar la paz pública" y evitar un "efecto de marcha victoriosa" que pudiera interpretarse como "instrumental" para "expresar apoyo a Rusia" en la actual guerra de Ucrania. La prohibición pasa por alto el hecho de que no existe una correlación directa entre los símbolos soviéticos y los nacionalistas rusos, y que de hecho millones de ciudadanos soviéticos de otras nacionalidades murieron o fueron asesinados durante la invasión de la Alemania nazi contra la URSS. De hecho, después de los rusos, los ucranianos representan la mayoría de las víctimas, alrededor de 6,8 millones. 

El número de soldados del Ejército Rojo que perdieron la vida en la Segunda Guerra Mundial supera los nueve millones, con más de 17 millones de bajas mortales entre la población civil y un territorio con sus pueblos y ciudades en gran parte arrasado por los combates. Prohibir los símbolos bajo los que esos soldados lucharon contra el nazi-fascismo y murieron en combate, y por lo que se les rinde homenaje en los memoriales berlineses, no va a evitar -aunque se pueda pretender- que se olvide su historia.  Tampoco su importante papel en aquella guerra, en la que fue decisivo la intervención militar de la Unión Soviética para lograr la victoria. Ningún otro país ni ejército entre los de los aliados que combatieron en el conflicto para derrotar hace 81 años a las llamadas potencia del eje lo pagó con un balance de víctimas tan elevado.

Es lo que tiene haber visto hasta el hartazgo en el occidente europeo sojuzgado por la OTAN tantas pelis en las que Estados Unidos se erige en ejército salvador, siendo incomparablemente menor -aunque igualmente lamentable- el número de víctimas entre sus soldados, combatiendo además sin que su país sufriera daños en su territorio. Nuestra cultura occidental está empapada de esa óptica hollywoodense. 

Estamos convencidos de que las autoridades administrativas de Berlín que prohibieron las banderas y símbolos soviéticos, aplicarían normas muy distintas si otros fueran los países que tuvieran memoriales similares y otras fueran las banderas y los símbolos. Como por ejemplo los de Estados Unidos, cuyo gobierno viene colaborando durante más de dos años con el de Netanyahu en el genocidio del pueblo palestino arrasando la Franja de Gaza, inició junto a Israel una guerra ilegal en Irán y secuestró previo ataque armado al presidente de Venezuela.

DdA, XXII/6342

domingo, 10 de mayo de 2026

LA INTEGRIDAD SIGNIFICA HOY DEFENDER A CUBA Y SU GOBIERNO (PABLO IGLESIAS)

 Sumida en la peor crisis económica de la historia de la era revolucionaria por las sanciones estadounidenses, la isla, que se ha convertido en el centro de atención de Trump y Rubio, lucha por sobrevivir. Evita los errores del pasado reciente, cuando las reformas acordadas con la administración Obama resultaron lentas e incompletas. Pero, al mismo tiempo, defiende su modelo social, que sigue siendo una espina clavada para los conservadores de Washington. No comparto ni un enfoque sectario y dogmático ni posturas que se nieguen a reconocer los errores y fracasos del socialismo -escribe Iglesias en este interesante artículo publicado en Pluralia, pero estoy convencido de que hoy la decencia exige que defendamos tanto al pueblo cubano como a su gobierno. Durante mi estancia en La Habana -escribe Pablo Iglesias en este artículo publicado en Pluralia- solicité una entrevista al presidente Díaz-Canel, quien accedió sin condiciones. Le pregunté todo lo que consideré necesario, incluso sobre las críticas que muchos cubanos le dirigen, y di voz a quienes nunca habían tenido la oportunidad de ser escuchados en los principales medios de comunicación en español. A pesar de todos sus errores, el gobierno cubano se encuentra actualmente amenazado por un criminal que dirige Estados Unidos. A pesar de todos sus reveses, ha resistido una brutal guerra económica y numerosos atentados terroristas durante décadas, y ahora se enfrenta a una enorme amenaza terrorista por parte de Trump. En mi opinión, la integridad hoy en día, por encima de cualquier otra consideración, significa defender a Cuba y a su gobierno.

Pablo Iglesias

Mi primer vuelo fue a Cuba en agosto de 1994. En aquel entonces, Cuba atravesaba una situación económica extremadamente difícil tras el colapso de la Unión Soviética, el llamado "período especial". Yo solo tenía 15 años y llevaba menos de un año en la Liga de la Juventud Comunista. Fue esta la que organizó un grupo de jóvenes para viajar a Cuba. Allí, salimos al campo a trabajar la tierra junto a nuestros compañeros cubanos y otros jóvenes activistas internacionalistas.

Visitamos varios lugares relacionados con los acontecimientos revolucionarios y participamos en diversas actividades y reuniones. En aquel viaje a Cuba, no solo aprendí a cortar caña de azúcar con un machete. Allí fue donde nació mi interés político por Latinoamérica, y fue allí donde comprendí muchas cosas. En ese viaje, me di cuenta de que no existe un mundo ideal socialista o comunista. He llegado a comprender que la política del mundo real está plagada de contradicciones, complejidades, errores e incluso injusticias. He visto que la Revolución Cubana no fue algo ajeno a todo esto. Pero entonces, en aquel viaje, y más tarde, al leer gran parte de lo que llegó a mis manos, también comprendí lo que Cuba y su revolución significaron para Latinoamérica y para el mundo entero. Después de todo, la Revolución Cubana no comenzó con un hombre barbudo en la Sierra Maestra, sino con la independencia del país del colonialismo español; luego continuó como una lucha por la independencia del colonialismo estadounidense, una lucha liderada por revolucionarios cubanos bajo el liderazgo de Fidel Castro. El hecho de que este proceso se desarrollara en plena Guerra Fría fue lo que finalmente selló el acuerdo. Los patriotas cubanos encontraron en los países del bloque socialista un aliado político, económico y militar en su oposición a Estados Unidos.

La Revolución Cubana ha traído consigo un nivel de justicia social y desarrollo sin precedentes en América Latina. El Índice de Desarrollo Humano reconocido por la ONU y otras instituciones internacionales, las victorias olímpicas posibles gracias a la educación gratuita en escuelas deportivas, los logros científicos y académicos, así como el acceso universal a los servicios públicos gratuitos, han convertido a Cuba en un faro para todos los pueblos de la periferia colonizada, así como para organizaciones de izquierda en muchos países. Cuba demostró su compromiso con la causa de la libertad de los pueblos oprimidos enviando a sus mejores soldados a luchar contra el colonialismo en África. Cuando Nelson Mandela ganó las elecciones y se convirtió en presidente de Sudáfrica, muchos desinformados se preguntaron qué hacía Fidel a su lado.

Cuba formó a líderes políticos y guerrilleros latinoamericanos destinados a cambiar la historia de injusticia que asolaba sus países desde hacía siglos. Cuba ha brindado refugio a personas perseguidas por algunas de las dictaduras más brutales, como la chilena, y ha permitido que cientos de miles de jóvenes de Latinoamérica, Asia y África estudien en sus universidades. Cuba ha apoyado sistemáticamente la lucha palestina y la del pueblo del Sáhara Occidental, y siempre ha sido un referente para los nacionalistas negros en Estados Unidos. Malcolm X afirmó que su pueblo podría haber lidiado fácilmente con elementos anticastristas, y el Partido Pantera Negra se inspiró en la Revolución Cubana. Su líder, Assata Shakur, perseguida en su país, se vio obligada a refugiarse en Cuba.

Desde sus inicios, Cuba ha sido blanco de guerra económica, bloqueos y cientos de atentados terroristas orquestados por sucesivas administraciones estadounidenses y sus cómplices. ¿Qué significa para un país, su gobierno y la sociedad en su conjunto estar atrapados en un estado de guerra económica y terrorismo patrocinado por la principal potencia mundial? Significa vivir en un estado de guerra constante, con todas las restricciones a la libertad que ello conlleva. Y, a pesar de todo, Cuba ha demostrado su fortaleza al mundo como potencia cultural, deportiva y científica.

El colapso de la Unión Soviética provocó dificultades mucho más graves e hizo necesaria la apertura de la economía —es decir, su liberalización—, lo que inevitablemente generó nuevos conflictos sociales y desigualdad. La Revolución Bolivariana en Venezuela ayudó a la isla a liberarse de su dependencia del combustible; a cambio, Cuba envió a sus mejores médicos a Venezuela y le brindó asesoramiento estratégico. Durante la presidencia de Barack Obama y la gestión de Raúl Castro al frente del gobierno cubano a través de una serie de reformas complejas, el bloqueo se alivió en cierta medida y reinó un clima de esperanza en el contexto de una clara recuperación económica. Cuba ha centrado su atención en China y Vietnam, y hoy cualquier economista sensato reconocería que, de no ser por el bloqueo y la guerra económica, Cuba estaría en una mejor posición que cualquier otro país del Caribe o Centroamérica.

Hoy, Donald Trump está asfixiando al pueblo cubano con sanciones económicas y un bloqueo aún más severo que los anteriores, y amenaza con una intervención militar semanalmente. Piensen en lo que eso significa. Imaginen el sufrimiento que el bloqueo y la prohibición de importar combustible están causando a la población. ¿Por qué tratan así a Cuba? ¿Por qué, si no tiene petróleo como Venezuela o Irán? Si, ​​como ellos mismos afirman, el socialismo cubano se ha derrumbado, ¿por qué imponer un embargo a Cuba? ¿Por qué no dejarla ahogarse en sus propios problemas? La respuesta es obvia: una Cuba que pudiera competir en igualdad de condiciones con otros países de la región le daría al mundo muchas lecciones, y esto es algo que Estados Unidos y sus cómplices no pueden tolerar.

Treinta y dos años después de mi primera visita, regresé a Cuba, donde me habían invitado a participar en los eventos de la Internacional Progresista y en la flotilla humanitaria. Vi a Cuba enfrentando dificultades aún mayores que las que había encontrado en 1994. Vi a Cuba debilitada por el bloqueo y la escasez de combustible. Soy muy consciente del hartazgo de amplios sectores de la población con el gobierno cubano. He leído casi todas las novelas de Leonardo Padura; en ellas, describe con gran emotividad la vida de los cubanos y pinta un retrato mordaz del gobierno. Pero, ¿cuál es exactamente mi papel como europeo de izquierda? ¿Criticar al gobierno cubano? ¿Centrarme en sus dificultades o sus errores? ¿Dar voz a elementos anticastristas que ya tienen presencia permanente en todos los principales medios de comunicación occidentales? ¿Convertirse en alguien como la izquierda que insiste en que «Cuba fue maravillosa durante la época del Che Guevara y bajo el joven Fidel», pero ahora que la posibilidad de una agresión estadounidense se cierne en el horizonte, la gente prefiere arremeter contra su gobierno con críticas? No me busquen en ese bando. No comparto ni un enfoque sectario y dogmático ni posturas que se nieguen a reconocer los errores y fracasos del socialismo, pero estoy convencido de que hoy la decencia exige que defendamos tanto al pueblo cubano como a su gobierno. Durante mi estancia en La Habana, solicité una entrevista al presidente Díaz-Canel, quien accedió sin condiciones. Le pregunté todo lo que consideré necesario, incluso sobre las críticas que muchos cubanos le dirigen, y di voz a quienes nunca habían tenido la oportunidad de ser escuchados en los principales medios de comunicación en español. A pesar de todos sus errores, el gobierno cubano se encuentra actualmente amenazado por un criminal que dirige Estados Unidos. A pesar de todos sus reveses, ha resistido una brutal guerra económica y numerosos atentados terroristas durante décadas, y ahora se enfrenta a una enorme amenaza terrorista por parte de Trump. En mi opinión, la integridad hoy en día, por encima de cualquier otra consideración, significa defender a Cuba y a su gobierno.


PLURALIA  DdA, XXII/6341

AYUSO QUISO UTILIZAR EL NOMBRE DEL ESTADO PARA "HACER LAS AMÉRICAS"

Quizás Ayuso, acostumbrada a que su corte mediática le ría las ocurrencias y le aplauda hasta las pedorretas intelectuales, pensó que los mexicanos la recibirían entre plumas, mariachis y danzas folclóricas, agradecidos por aquella misión civilizadora que algunos todavía evocan con nostalgia de sacristía. Pero ocurrió exactamente lo contrario. México respondió con dignidad, con rechazo y con una lección política elemental: las relaciones entre Estados no pueden convertirse en el patio de recreo ideológico de una dirigente autonómica en campaña permanente.


José Sarria

Isabel Díaz Ayuso se presentó en México calada con el morrión y con el catecismo debajo del brazo, convencida de que aztecas y mayas la recibirían como una especie de virreina redentora llegada desde la metrópoli para iluminar a ese “narcoestado” al que, según su incontinencia verbal, parecen estar condenados los pueblos indígenas.

La lideresa de Chamberí, abrazada a un neocolonialismo de opereta, creyó que nada mejor podía ocurrirles a aquellos “indios” que rendir pleitesía a Hernán Cortés, glorificar la conquista y celebrar en la Catedral Metropolitana de Ciudad de México un homenaje al conquistador extremeño. Y para semejante ceremonia imperial, nada mejor que llevarse como gran referente intelectual a Nacho Cano, convertido para la ocasión en una especie de monaguillo del revisionismo kitsch, dispuesto a concelebrar aquello de la “Evangelización y el Mestizaje”.

Pero olvidó doña Isabelita un pequeño detalle: algunos pueblos tienen memoria. Precisamente eso que aquí, desde determinados sectores de su partido, llevan años intentando borrar o relativizar. Porque un pueblo sin memoria es dócil; un pueblo sin memoria acepta cualquier caricatura de la Historia y termina confundiendo la democracia con una charanga de consignas y mamandurrias.

Y México, afortunadamente, tiene memoria. Memoria de la conquista, de la colonia, de las humillaciones y también de su independencia. Porque México dejó de ser el Virreinato de Nueva España hace más de dos siglos. Exactamente desde 1821. Algo que, al parecer, nadie le explicó a la presidenta madrileña antes de embarcarse en esta expedición tardocolonial.

Quizás Ayuso, acostumbrada a que su corte mediática le ría las ocurrencias y le aplauda hasta las pedorretas intelectuales, pensó que los mexicanos la recibirían entre plumas, mariachis y danzas folclóricas, agradecidos por aquella misión civilizadora que algunos todavía evocan con nostalgia de sacristía. Pero ocurrió exactamente lo contrario. México respondió con dignidad, con rechazo y con una lección política elemental: las relaciones entre Estados no pueden convertirse en el patio de recreo ideológico de una dirigente autonómica en campaña permanente.

Y así, entre cancelaciones, ridículos y agenda vacía, la lideresa tuvo que recoger el morrión, guardar el catecismo y emprender la retirada. Porque una cosa es representar institucionalmente a España y otra muy distinta utilizar el nombre del Estado para ir a “hacer las Américas” por cuenta propia, dinamitando desde el sectarismo las relaciones de respeto y cooperación que durante décadas han construido la diplomacia, la Corona y la sociedad civil entre España y México.

Octavio Paz escribió que “la arrogancia es el disfraz de la impotencia”. Y pocas veces una frase retrató con tanta precisión un viaje político convertido, desde el primer minuto, en sainete colonial y naufragio diplomático.

DdA, XXII/6341

VILEZAS E IMPOSTURAS TRANSMITIDAS COMO LACRAS ENDÉMICAS


Ana Cardo

Se nos recuerda hoy en las redes, mi gratitud por ello a Paco Gallego, que leer a mi admirado José Manuel Caballero Bonald, extraordinario poeta y uno de los escritores que mejor prosa escribieron en nuestro país y en la literatura en general en lengua española, es siempre un buen propósito y una segura satisfacción. Precisamente estos días se cumple el quinto aniversario del fallecimiento de Caballero (9 de mayo de 2021), que nos dejó como patrimonio cultural en Jerez la fundación que lleva su nombre (1998), con todo su legado y un programa de actividades que honran la personalidad y memoria del escritor. La cita viene a cuento para ilustrar la fotografía que la acompaña: "Vengo de una tierra que nunca ha sido capaz de atajar los escarnios perpetrados por sus propios moradores. Vilezas e imposturas que se han trasmitido como lacras endémicas hasta hoy mismo, en una gradual propagación contaminante. Gente soez que de la religión hace una treta y de la vanagloria un catecismo; gente que enarbola la egolatría a modo de trofeo y gusta de mostrar su condición como sostén de la banalidad. Ninguno de sus lerdos narcisismos concuerda con sus más inequívocos modales, mientras todas sus faramallas remiten al mismo barrizal de fingimientos. El majadero es allí un cofrade eminente, y el badulaque el jefe de la tribu. Los más divulgados atributos de su naturaleza son también los más falibles. Pues ¿qué son sino innobles perifollos los gracejos, los regocijos, las alharacas?". (José M. Caballero Bonald, Su oscuridad, su luz. Desaprendizajes, 2015).

DdA, XXII/6341

A TODAS LAS MADRES DEL MUNDO,/ BRÚJULAS DE LA ESPECIE, RAÍZ QUE DA FRUTOS...



Raulito Torres/ Aquí en La Habana

Madre de todos los nombres,
madre de la espera infinita y del pan callado,
vengo a encender en tu pecho un verso
como quien enciende una vela en la noche de los que no vuelven.
Madre del hijo en la guerra,
tu corazón es un campo minado de silencios,
cada latido un disparo lejano
que no sabes si aún es eco o ya es ausencia.
Tú que hilas la luz de la mañana
con el hilo negro de las noticias,
tú que le has dado a la patria
el panal de tu vientre,
y ahora solo recibes el zumbido hueco
de un fusil que no nombra a tu hijo.
Tejedora de banderas que no pediste,
custodia de un retrato que se va quedando pálido,
a ti te canto, madre trinchera,
con el himno de las palomas que no se rinden.
Madre del hijo que está cerca, tan cerca
que su respiración roza la puerta,
pero no escucha tu voz de agua mansa.
Él mira pantallas que no miran
y responde con monosílabos de niebla,
mientras tú le dejas la comida tapada
como si fuera una ofrenda a un dios distraído.
Tú, que fuiste su selva primera,
ahora eres isla que sin tocar él rodea .
Pero el amor tuyo no reclama,
se disfraza de silencio,
se vuelve una silla vacía que espera,
un plato que enfría su paciencia.
No le gritas: el amor tuyo es un río subterráneo
que sabe que el agua, tarde o temprano,
besará las raíces.
Madre de la visita que no llega,
tu casa se ha vuelto un museo de la espera.
Guardas el polvo sobre los muebles
como una sábana santa,
y el teléfono es un animal dormido
que ronca su silencio de hierro.
Sin embargo, tú sales al balcón
y le hablas a las nubes como si fueran nietos,
porque sabes que el amor no es un calendario,
es una raíz que bebe de lluvias invisibles.
Cuando al fin la puerta se abra,
no preguntarás "por qué tardaste",
porque tu amor es la sal que no pregunta,
solo sazona el pan del regreso.
Y luego estás tú, madre encendida,
la que se vuelve loca de amor cuando ve a sus nietos,
madre que de repente olvida sus achaques,
sus años de cansancio acumulado,
y corre por el parque con rodillas de niña,
inventa canciones que no existían,
se disfraza de oso, de luna, de payaso triste
que ha esperado siglos para esta risa.
Tú que guardaste juguetes polvorientos
en un arcón de madera herida,
ahora los sacas como reliquias
y le explicas al pequeño ese misterio:
"Este era de tu padre, que un día fue chiquito
y yo le cantaba lo mismo que a ti te canto".
Eres madre dos veces, abuela eterna,
corazón que se derrama como un panal vencido de dulzura.
Y por fin, madre del sacrificio mudo,
madre que nunca contó las noches en vela,
los pies descalzos sobre la escarcha,
el hambre que fingió no tener
para que el plato del hijo lleno estuviera .
No le contaste las fábricas grises,
las manos heridas, el llanto ahogado en la almohada
para que él durmiera soñando mundos justos.
Tú callaste el cansancio, la ausencia,
el orgullo roto que remendaste con hilo de seda,
porque tu amor es un escudo al revés:
protege por dentro, sangra por fuera.
Y él, que hoy camina erguido,
no sabe que sus hombros
son el monumento vivo de tus ruinas silenciosas.
A todas, madres del mundo,
brújulas de la especie,
raíz que da frutos sin pedir tormentas,
les traigo en este vuelta como un hijo que vuelve,
tarde, pero con el mar en las palabras.
Ustedes son la piedra donde Dios se arrodilla,
el fuego que no se apaga cuando la ceniza es más terca
Benditas las que paren hijos,
las que paren la vida, las que paren la espera,
las que no paren y crían, las que paren la paz, las que paren la ausencia
En cada una vive un verso que me ayuda
y un candil para que me encienda...
porque ser madre es firmar un pacto de luz
con la eternidad,
aunque la eternidad a veces llegue
disfrazada de silencio
y pariendo la primavera...

DdA, XXII/3641

sábado, 9 de mayo de 2026

O "EL PAÍS" O NADA, Y ASÍ SEGUIMOS

 


Lazarillo

Desconoce este Lazarillo la presentación que habrá hecho el diario El País, con motivo de las publicaciones y eventos organizados al cumplir este mes de mayo medio siglo, de las siete personas que aparecen en la ilustración que encabeza este post. Era totalmente imposible que en las condiciones históricas en las que se encontraba España, medio año después del fallecimiento del dictador, un grupo de demócratas que se hubiera opuesto a su régimen fundara el que, con el tiempo, se erigió en periódico clave del régimen aflorado con la Constitución de 1978. Fue un grupo de reformistas y liberales, procedentes del propio régimen franquista, quienes se erigieron en fundadores de El País, caracterizados todos ellos por su arraigado anticomunismo, como el propio régimen del que provenían y fue también nota distintiva de la línea editorial del diario. Lo que me parece más significativo de estos cincuenta años del diario de PRISA, coincidentes casi con la conmemoración de los falsos cincuenta años íntegros de libertad promocionados por el actual gobierno, es que El País nació, creció y se desarrolló en Madrid como diario de difusión nacional sin que ningún otro periódico a su izquierda fuera capaz de hacerle sombra, y los que lo intentaron, fracasaron. O El País o nada, y así seguimos.

DdA, XXII/6340

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