jueves, 23 de abril de 2026

LA BIBLIOTECA DEL ATENEO OBRERO DE GIJÓN



Lazarillo

Algunos tuvimos oportunidad, muchos años después, de consultar en nuestra adolescencia algunos de los libros de esta biblioteca en los que se mantenía el sello del Ateneo Obrero. Les puedo asegurar que aquello en plena dictadura daba un significado especial al ejemplar del libro que teníamos en nuestras manos. La palabra obrero prestaba a las páginas del libro toda la dignidad que pretendió quitarle aquel régimen, empeñado en utilizarla las menos veces posibles. Les sonaba mejor operario. Nada tan estimulante y efectivo para la cultura en la atribulada historia de este país como darle al sustantivo ateneo ese calificativo. Pena que cuanto contenía en su expectativa transformadora  fuera destruido por una guerra. Estanterías repletas de libros de la Biblioteca Popular Circulante del Ateneo Obrero de Gijón, fundada el 20 de julio de 1904 por un grupo de socios y que funcionaba paralelamente, aunque separada del Ateneo: cuota especial, Junta Directiva propia, autonomía de funcionamiento, etc. La propuesta tuvo mucho éxito pues se basaba en el modelo anglosajón del préstamo de libros para la lectura individual y doméstica, y permitió atraer a nuevos públicos (mujeres y niños) con resultados espectaculares: en 1930 tenía 1.870 socios, casi 10.000 volúmenes y 56.584 préstamos anuales. Además había una Biblioteca Fija "Magnus Blikstad" que acumulaba 3.000 volúmenes en sus anaqueles - Colección: Constantino Suárez - Muséu del Pueblu d'Asturies.

DdA, XXII/6323

LA ALIANZA ENTRE ALEMANIA Y UCRANIA, NÚCLEO DEL EJERCITO EUROPEO

Alemania necesita una alianza estrecha con Ucrania. Tiene un problema muy grave: su población y sus jóvenes. Eso de ir a la guerra, una vez más, por Europa y por la OTAN, no parece fácil de vender en este mundo marcado por el genocidio de Gaza y por la sumisión férrea de Alemania al Israel de Netanyahu. Una guerra ―nunca se dice― que tendrá su epicentro en Alemania, donde lo primero que llegarán no serán los T34 o los T-14 Armata sino los nuevos misiles hipersónicos rusos armados con ojivas nucleares. Se entiende por qué hay que seguir humillándose ante el emperador Trump; se entiende, sobre todo, por qué la asociación con Ucrania es necesaria: mano de obra, soldados, efectivos capaces de jugarse la vida por defender su patria. Es cierto, sus fuerzas armadas ya no son lo que eran, diezmadas por la muerte, los heridos, las deserciones y una población cansada, deseosa de un arreglo rápido. El núcleo dirigente que rodea a Zelenski necesita crear futuro desesperadamente, señales claras de que no se les obligará a negociar con Rusia y que el conflicto durará. Eso lo garantizan los predispuestos y, más que nadie, Alemania.



Manolo Monereo

para Miguel Candel

 

No es fácil pensar estratégicamente en un mundo plagado de conflictos.  La clave: atisbar las tendencias de fondo. La reacción contra el eje Netanyahu-Trump es tan comprensible  que no siempre somos capaces de entender que la política que efectivamente realizan tienen referentes claros, nítidos, en prácticas políticas arraigadas norteamericanas y que la llegada de una nueva administración demócrata no implicaría cambios sustanciales, entre otros muchos factores, porque los poderosos lobbies israelitas seguirán conservando su poder de veto en la política de un país que lucha desesperadamente por no perder su hegemonía. Se trata del poder global y de cómo mantenerlo. En esto hay pocas diferencias entre las clases dirigentes de los EE. UU.

Los frentes político-militares, las líneas de fractura del Viejo Orden están en procesos complejos de cambio, de transformaciones que de una u otra forma tienden a converger en un enfrentamiento general. Un lugar central sigue siendo Ucrania y el enfrentamiento que ―por intermediación y activo compromiso del gobierno de Zelenski― mantienen la OTAN y Rusia. Siempre retengo en mi retina y reproduce mi mente un mapa de un libro de Brzezinski (El gran tablero mundial. Página 92. Paidós 1998) donde se ve Europa y en su centro, en forma de montera, cuatro países unidos “Hacia el año 2010 ―dice el conocido geopolítico polaco norteamericano-― la colaboración política entre Francia, Alemania, Polonia y Ucrania, que involucraría a unos 230 millones de personas, podría evolucionar hasta convertirse en una asociación que realzaría la profundidad estratégica de Europa”. Añadiendo más adelante: “la principal meta geoestratégica de los Estados Unidos en Europa se puede resumir en pocas palabras: consiste en consolidar, a través de una asociación trasatlántica más genuina, la cabeza de puente estadounidense en el continente euroasiático para que una Europa en expansión pueda convertirse en un trampolín más viable para proyectar hacia Eurasia el orden internacional democrático y cooperativo”.  No lo voy a comentar, queda claro:  la UE y la OTAN como instrumentos para proyectar poder en Eurasia y asegurar que la cabeza de puente de los EE. UU sobre el continente sea efectiva. Siempre, dejando a un lado la cuestión de si ese “trampolín” contempla los interese estratégicos y la independencia nacional de la civilización- Estado rusa o, simplemente, lo consideran un asunto a vencer.

En dieciséis años han pasado muchas cosas. No entraré mucho en ello, solo indicar que la guerra en Ucrania, cuatro años después, ha cambiado enormemente el mapa geopolítico europeo y mundial. Lo primero, constatar que las cosas no salieron como se pensaba, Rusia no fue derrotada, la crisis económica y social no se produjo y el esperado cambio de régimen parece que aún tardara. Es más, lo datos delatan capacidad para absorber las sanciones económicas, financieras y comerciales, y una sorprendente inteligencia colectiva para convertir las agresiones en instrumentos para transformar el modelo productivo y ampliar el complejo científico, militar e industrial, fortaleciendo la operatividad de sus fuerzas armadas y manteniendo, un apreciable consenso social. Segundo, la Unión Europea, ese viejo protectorado de los EE. UU., ha cambiado y mucho. La ruptura con Rusia ha tenido consecuencias económicas, comerciales y políticas especialmente negativas. La dependencia de la potencia imperial se incrementó sustancialmente, la militarización de la política y de la sociedad se convirtió en un nuevo inicio, instrumento e impulso para una enésima refundación de la UE en horas bajas. Tercero, Alemania obligada a cambiar su modelo productivo y redefinir su papel en una UE en mutación. Su estrategia parece clara: seguir siendo un aliado imprescindible de los EE. UU., convertirse aceleradamente en una gran potencia político-militar y seguir reivindicando su papel dominante en Europa, también, en esta nueva fase ¿Qué es lo nuevo?  Que ahora lo quiere ser abiertamente y sin complejos. Wolfgang Streeck viene hablando desde hace tiempo de una Alemania hegemón de un imperio (neo)liberal UE; creo que hay mucha verdad en ello. El núcleo fundamental de la seguridad europea del que hablaba Brzezinski (Francia, Alemania, Polonia y Ucrania) ha cambiado mucho y va a cambiar mucho más.

Trump no abandonará la OTAN: no se entrega lo que se domina, se necesita y, al final, conviene a los intereses de los EE. UU. El presidente seguirá en su juego de amenazar, engañar, maltratar y despreciar a unos aliados siempre bien dispuestos y entregados. No lo seguirán en todas sus iniciativas porque no pueden hacerlo, entre otras muchas razones, porqué aún no se han creado las condiciones para legitimar ante las poblaciones los costes en vidas y recursos de las guerras de agresión al servicio de intereses de una potencia en declive. Este temor es compartido por Trump, simplemente espera que los demás pongan los muertos y él obtenga la victoria. Siempre quedará Israel, pero sus compromisos son problemáticos: pone sistemáticamente sus intereses en el centro de sus iniciativas militares y de seguridad y actúa, a la vez, como actor interno en la política norteamericana, con un papel preponderante en el circulo decisorio de Trump.  

No hay que hacer un gran esfuerzo para entenderlo. Si el enemigo es Rusia, si la Unión Europea se prepara para la guerra contra Putin en el 2029-2030, si hay un plan estratégico aprobado, generosamente financiado y operativizado para esas fechas por las instituciones europeas y coordinado al detalle con la OTAN, habrá guerra. Problema: sin los EE. UU. no la pueden ganar; insisto, sin la alianza atlántica organizada y dirigida por los estadounidenses no podrán derrotar militarmente a Rusia. La actual administración norteamericana lo ha dejado claro desde el principio y así se recoge en sus documentos básicos y en las sucesivas declaraciones de sus principales dirigentes. La prioridad de los EE. UU. es el Indo-Pacifico y contener a China, su único rival sistémico. La clave, recuperar el dominio sobre el hemisferio occidental, redefinir el papel de la OTAN, responsabilizando a Europa de la defensa de su territorio y de los costes económicos que ello supone. EE. UU., repito, no se retira, seguirá ahí con su poder nuclear, con sus bases y dirigiendo la alianza militar.

El verdadero problema de las clases dirigentes europeas, incluida la española, sigue siendo Rusia. Entendámoslo, éstas, representadas por el tándem von der Leyen-Borrell, se sumaron con entusiasmo a la guerra por delegación ucraniana contra Putin. Llevaban tiempo preparándose para ello, mucho tiempo, y la llegada de Biden aceleró el proceso. EE. UU. volvían a lo grande: primero Rusia, luego China. Era necesario defender el “Orden internacional basado en normas”, es decir, el poder unipolar norteamericano como condición material para su continuidad. Esa política fracasó y una de sus consecuencias fue la vuelta de Donald Trump. Esto es lo que nunca se tiene en cuenta. El nuevo presidente lo dijo claro desde el principio, esa guerra nunca se tuvo que producir y hay que encontrarle una salida realista.

Para la Unión Europea, aquí y ahora, la paz pasa por la derrota político-militar rusa. Sentarse a negociar con Putin sería aceptar unas condiciones logradas en frente militar y consolidadas en el plano político y económico; en este momento lo importante es ganar tiempo, jugando a fondo con las debilidades, cada vez más visibles, de Trump, y esperar. En noviembre hay elecciones parlamentarias en EE. UU., no está nada claro cómo terminará la guerra contra Irán, el sistema económico y financiero internacional está al límite y las consecuencias de una crisis energética pueden ser muy graves.  Toca esperar y verlas venir. Mientras, la Unión se rearma aceleradamente e inicia una enésima refundación hacia un poder supranacional más centralizado, menos burocrático, más liberal, con menos regulaciones ecológicas y sociales, comprometido con el incremento sustancial de los gastos militares y de seguridad de los Estados, más allá de las sacrosantas normas del “consenso de Bruselas” y que garantice el poder del nuevo núcleo duro: Reino Unido, Francia, Alemania y Ucrania.

Se dirá que el Reino Unido no está en la UE, tampoco Ucrania. Vivimos una etapa de excepción determinada por una guerra a plazo fijo.  Hoy el mando real, la dirección política efectiva, reside en la OTAN.  Desde ahí, se planifica la guerra total e integral contra Rusia, el llamado “Schengen militar”, las nuevas tecnologías aplicadas al control de las poblaciones (Israel, su experiencia, tecnología y métodos, es decisiva), las flamantes nuevas armas, la guerra cognitiva, una doctrina y una estrategia militar unificada. Desde ahí, se definen las políticas de sanciones (para Rusia, para China, para Irán), la supervisión de los grandes corredores geopolíticos, las políticas de recursos que afectan o pueden afectar a la operatividad de unas fuerzas armadas en proceso de transformación radical.

La reciente reunión entre Zelenski y Merz da muchas pistas sobre lo que se hace y lo que se quiere hacer. Por lo pronto, han convertido su relación en asociación estratégica y van a intentar coordinarse mucho más, inclusive para devolver los inmigrantes ucranianos en edad militar. La Historia nunca se va del todo y vuelve siempre que se producen reorganizaciones geopolíticas de poder. Las relaciones entre los alemanes y los nacionalistas de extrema derecha o simplemente fascistas han existido siempre, hasta ayer mismo. Nada une más que la necesidad: Merz y Zelenski están obligados a entenderse y tienen intereses comunes relevantes. No me refiero a algo que pueda acontecer próximamente, sino de algo que ya se puso en práctica y que ahora se consolida.

Las relaciones de poder están cambiando en la UE y en la OTAN. El predominio alemán preocupa, sobre todo, a Francia y a Polonia. Viejos problemas. Macron, habla y habla, ocupa titulares de prensa y decae como poder real. Polonia quiere ser la gran potencia militar de la zona, tiene cuentas pendientes con Ucrania y trabaja para construir un espacio-zona de influencia propio en torno a la Iniciativa de los Tres Mares. Además, no es un detalle menor, es aliado clave de los EE. UU. Las divergencias de las dos derechas duras que compiten por el gobierno polaco tienen mucho más que ver con el papel de las instituciones de la Unión en su apoyo a la hegemonía alemana que con el nivel de identificación con los supremos valores del europeísmo. El Reino Unido observa y permanece, aparentemente, en un segundo plano. Lo fundamental está garantizado, no habrá entendimiento con Rusia. A partir de ahí, frenar a Alemania, jugando unas veces la carta polaca y otras veces ―llevan siglos haciéndolo― la francesa, eso sí, siempre pendientes de los “primos” norteamericanos, como decía el gran John le Carré.  

Ucrania es, desde hace tiempo, parte decisiva de la OTAN. Dejó de ser un Estado soberano mucho antes de la intervención militar rusa y ahora es la vanguardia estratégica de la alianza. Ucrania es cada vez más dependiente del Occidente colectivo, en el plano financiero, económico, comercial, técnico-militar, logístico; todos sus recursos básicos como país están hipotecados y sobrevive a base de préstamos y donaciones. La dirección operativa está dirigida, organizada y supervisada por la alianza por medio de varios miles de asesores. El gobierno de Zelenski es parte fundamental y eslabón necesario en la política de rearme, articula de facto todos los planos, es decir, diseño, formación, ensayo de los nuevos equipos y arsenales y la aplicación de las nuevas tecnologías, especialmente la IA. Visto desde otro ángulo, Ucrania está sirviendo de preparación político-ideológica, técnico-militar, operativa, para la guerra con Rusia. No será la primera vez que un país cumple este papel en Europa.

Alemania necesita una alianza estrecha con Ucrania. Tiene un problema muy grave: su población y sus jóvenes. Eso de ir a la guerra, una vez más, por Europa y por la OTAN, no parece fácil de vender en este mundo marcado por el genocidio de Gaza y por la sumisión férrea de Alemania al Israel de Netanyahu. Una guerra ―nunca se dice― que tendrá su epicentro en Alemania, donde lo primero que llegarán no serán los T34 o los T-14 Armata sino los nuevos misiles hipersónicos rusos armados con ojivas nucleares. Se entiende por qué hay que seguir humillándose ante el emperador Trump; se entiende, sobre todo, por qué la asociación con Ucrania es necesaria: mano de obra, soldados, efectivos capaces de jugarse la vida por defender su patria. Es cierto, sus fuerzas armadas ya no son lo que eran, diezmadas por la muerte, los heridos, las deserciones y una población cansada, deseosa de un arreglo rápido. El núcleo dirigente que rodea a Zelenski necesita crear futuro desesperadamente, señales claras de que no se les obligará a negociar con Rusia y que el conflicto durará. Eso lo garantizan los predispuestos y, más que nadie, Alemania. No es extraño ver por todos lados al presidente de Ucrania ofrecerse y ofrecer sus fuerzas armadas, sus especialistas y sus drones para poner fin al bloqueo del estrecho de Ormuz, combatir a Irán, ayudar a las milicias yihadistas en El Sahel o amenazar físicamente a Orbán y recientemente a Lukashenko.

Del discurso sobre el ejército europeo, queda poco, casi nada; es un significante vacío que sirve para diferenciarse de Trump no para separarse de él ―eso nadie lo quiere realmente, nadie. Legitima el rearme y ―es lo fundamental― da cobertura a un nuevo inicio de la Unión Europea. Lo que se está ejecutando con el nombre del ejército europeo son las directrices impuestas por la administración norteamericana: que los europeos se ocupen de su defensa y la financien, que construyan una base industrial común adecuada y todo ello se realice en el marco de la OTAN.

 Manolo Monereo, Sevilla a 22 de abril del 2026

DdA, XXII/6323

ISRAEL TAMBIÉN ASESINA PERIODISTAS EN LÍBANO Y NO PASA NADA



Félix Población

Del poeta, académico y editor palestino Mosab Abu Toha (1992) son estos versos relativos a su tierra arrasada y masacrada, que llevan por título Ejercicio Intenso: En Gaza/ respirar es una tarea,/ sonreís es hacerse/ cirugía plástica/ en el propio rostro,/ y levantarse por la mañana/ intentando sobrevivir otro día,/ es regresar de los muertos. Pero hoy no nos participa razones y sentimientos de su tierra, sino el asesinato de otro periodista en Líbano (mujer en este caso), donde parece que la estrategia seguida por el mandatario genocida Benjamin Netanyahu en la Franja de Gaza, eliminando profesionales de la información palestinos (más de 250), también se aplica. (Vuelvo a subrayar que entre las cronistas españolas en este país invadido por Israel se encuentra una magnífica profesional, Marta Maroto, cuyas informaciones sigo en las redes sociales). Mosab Abu Toha nos habla hoy de la muerte de la reportera Amal Khalil, del diario Al-Akhbar, víctima de un ataque terrorista israelí en el sur de Líbano. Khalil y la fotoperiodista independiente Zeinab Faraj estaban cubriendo las secuelas de un ataque terrorista israelí anterior con drones en la ciudad de al-Tiri, en el que murieron dos civiles. Después de que su vehículo fuera atacado -nos cuenta el poeta palestino-, las periodistas buscaron refugio en una casa cercana. Esta casa fue bombardeada posteriormente, atrapando a Khalil bajo los escombros. Durante varias horas, los disparos israelíes y las granadas aturdidoras impidieron que la Cruz Roja Libanesa y el ejército llegaran al lugar. Zeinab Faraj finalmente fue rescatada en estado grave y llevada a un hospital. Horas después, los equipos de rescate recuperaron el cuerpo de Amal Khalil de los escombros. Mosab Abu Toha es categórico ante esa persecución y agresión: "El asesinato de Amal Khalil en al-Tiri no es un acto aislado de terrorismo; es una continuación calculada de un patrón de décadas de atacar a la prensa en Palestina y el Líbano. Esta historia del terrorismo israelí contra los trabajadores de los medios de comunicación tiene un propósito claro y sistémico: asesinar a los testigos y silenciar la verdad". ¿Qué tiene que ocurrir para que el periodismo internacional haga una explícita condena del asesinato de tantos profesionales en Gaza y Líbano, con las correspondientes acciones o movilizaciones de protesta en sus respectivos países? El silencio de los grandes medios de comunicación y agencias de noticias de nuestro mundo occidental, incapaz de reaccionar ante estos hechos, vuelvo a decir que me parece indignante y denota una carencia alarmante de solidaridad que no se daría en otros casos, como por ejemplo si las víctimas fueran ucranianas, pongamos por caso. Es totalmente inimaginable esto último, que en Palestina y Líbano forma parte de un sistemático ejercicio criminal por parte de Israel.

Defensa del periodismo libre en Líbano con la imagen de la profesional asesinada en la primera página de su periódico

LÍBANO NO DEBE CONVERTIRSE EN OTRO CEMENTERIO DE INFORMACIÓN

Diario L'Orient Le Jour

Este artículo de opinión, publicado originalmente por el periódico libanés el 25 de marzo de 2026, fue actualizado este 23 de abril después de que Israel matara a la periodista de al-Akhbar, Amal Khalil, e hiriera a su colega Zeinab Faraj en un ataque en Tiri, en el sur del Líbano.

Estimado lector,

«Precisamente el núcleo de nuestra misión colectiva —informar, comprender y, cuando proceda, denunciar estos hechos— está siendo atacado deliberadamente, y en general, se trata de impotencia», escribimos en estas columnas el 1 de septiembre de 2025. Ese día, L'Orient-Le Jour decidió, junto con más de cien medios de comunicación internacionales, unirse a la operación lanzada por RSF y Avaaz, vistiéndose de negro para defender el acceso de la prensa a la Franja de Gaza y denunciar la muerte de 210 periodistas asesinados por Israel en el ejercicio de su profesión.

Más de siete meses después, mientras la población libanesa lidia con las numerosas y trágicas consecuencias de un conflicto precipitado por la decisión suicida de Hezbolá, el Estado israelí parece una vez más decidido a no respetar límites en su campaña para destruir la infraestructura (tanto civil como militar) del partido-milicia. Tras haber atacado previamente a periodistas y medios de comunicación afines, el ejército israelí atacó la casa de Mohammad Cherri , director del programa político de Al-Manar, la noche del 17 de marzo, matándolo a él y a su esposa e hiriendo a sus hijos y nietos que se encontraban presentes.

El jueves 19 de marzo, dos periodistas de Russia Today resultaron heridos en un ataque aéreo israelí mientras informaban desde el puente Qannayat. El ejército israelí se defendió alegando que había emitido una orden de evacuación para la zona. Sin embargo, las circunstancias de este ataque recuerdan a otros perpetrados durante la anterior guerra del Líbano. Entre octubre de 2023 y octubre de 2025, 13 periodistas o trabajadores de los medios de comunicación murieron en ataques aéreos israelíes. En algunos casos, incluido el que le costó la vida a Issam Abdallah en octubre de 2023, varias investigaciones internacionales concluyeron que los ataques fueron deliberados.

Desde entonces, la lista no ha dejado de crecer. El 25 de marzo, el fotoperiodista independiente Hussein Hammoud fue asesinado en Nabatieh. Tres días después, tres periodistas —Ali Choeib de al-Manar, Fatima Ftouni de Mayadeen y su hermano, un camarógrafo— fueron atacados por Israel mientras se encontraban en su vehículo en Jezzine. El 8 de abril, el día del "Miércoles Negro", Ghada Dayekh, una periodista veterana que había dedicado su carrera a la emisora ​​local Sawt el-Farah, también murió cuando Israel disparó un misil contra su edificio de apartamentos en Tiro.

La tregua de 10 días, que entró en vigor a medianoche del 17 de abril de 2026, no ha logrado cambiar la situación. El 22 de abril, el cuerpo de la periodista de Al-Akhbar, Amal Khalil, fue hallado entre los escombros en Tiri, en el distrito de Bint Jbeil, al sur del Líbano, tras un ataque aéreo israelí contra un edificio donde la reportera y su colega Zeinab Faraj (cuyo estado era estable el miércoles por la noche) se habían refugiado. Durante horas, el ejército israelí impidió el acceso de los equipos de rescate y del ejército libanés a la zona.

Israel parece empeñado en destruir el entorno civil de Hezbolá, incluyendo su red de medios, e impedir cualquier cobertura de sus acciones en el sur del Líbano, mientras se prepara para lanzar una ofensiva terrestre a gran escala en la zona. En ambos casos, esto contradice todos los valores que L'Orient-Le Jour ha defendido durante más de un siglo.

Independientemente de la opinión que se tenga sobre la línea editorial o el papel de los medios de comunicación vinculados o cercanos a Hezbolá, ningún periodista debe convertirse jamás en blanco de ataques, sin importar sus opiniones o las circunstancias. La supervivencia de la libertad de información depende de ello. Sobre todo porque Israel no es el único actor que no respeta esta libertad. Resulta inaceptable que Hezbolá, cuyas actividades militares han sido declaradas ilegales por las autoridades, siga ejerciendo un control directo sobre la cobertura mediática en varios barrios y localidades del país, exigiendo a los periodistas obtener permisos para acceder a estas zonas, a menudo acompañados de un equipo de seguridad.

Aún más grave es el ciberataque sufrido por MTV en marzo, así como por los sitios web de los Ministerios de Información y Asuntos Exteriores , reivindicado por un grupo autodenominado «los fatimíes». Este ataque forma parte de un clima de intimidación contra todos aquellos que se han opuesto abiertamente a Hezbolá desde el inicio del conflicto. Durante años, hemos denunciado las innumerables amenazas de muerte, las tácticas de presión y las campañas de acoso llevadas a cabo por sus medios de comunicación y sus «ejércitos electrónicos» contra quienes se atreven a exponer sus fechorías. Y no hemos olvidado el silencio cómplice de los medios de comunicación afines a Hezbolá durante los numerosos asesinatos de figuras políticas, periodistas e intelectuales de los que se ha acusado a la milicia del partido.

En un momento en que la historia se repite ante nuestros ojos y las tensiones han alcanzado tal nivel que el diálogo entre los libaneses se ha vuelto imposible, parece más esencial que nunca intentar trazar una línea roja. Nada, absolutamente nada, puede justificar los ataques contra periodistas.

Tras Gaza, debemos hacer todo lo posible, antes de que sea demasiado tarde, para evitar que el Líbano se convierta en otro cementerio de la información.

DdA, XXII/6323

miércoles, 22 de abril de 2026

LOS CONSEJOS DE FELIPE GONZÁLEZ A CORINA MACHADO

 


Lazarillo

Se nos va el profesor Juan Carlos Monedero de España, lo ha explicado en el diario El Español, no en Público, donde se le desalojó como colaborador para menoscabo del periódico. Lo tendremos en Iberoamérica, donde le quieren, admiran y valoran, impartiendo sabias tribunas de ciencia política. Le duele España, ha dicho al entrevistador: "Llevo 22 juicios. Necesito quitarme este dolor de país". También nos ha dicho que se va pero España va consigo. Lo seguiremos leyendo en glosas tan sazonadas de filo crítico como la que dedica a Felipe González, abrazado a una señora a la que aclaman miles de racistas en la Puerta del Sol, la gran plaza de este país, y que ha tenido la inadmisible impertinencia de servirse de su visita a Madrid, galardonada con la llave y la medalla de oro de la ciudad por los gobiernos municipal y autonómico del Partido Popular, para cuestionar el sistema electoral español. No cabía esperar otra cosa de quien en su país ejerce de golpista, aunque nuestra derecha extrema le diera tratamiento de primera mandataria. A gente así no se la invita, Pedro Sánchez.

DdA, XXII/6322

PRIMERO VINIERON A POR LOS PALESTINOS Y NO HABLÉ...



Ana Cardo

En el campo de refugiados de Rafah, Rasha, embarazada de siete meses, era algo más que un número. Estaba embarazada de siete meses y preparaba comida para sus hijos cuando fue golpeada por las balas de la ocupación en su tienda.
Hoy, su hija está de pie con los ojos llenos de lágrimas, despidiendo a una madre que fue su pilar de apoyo. ¿Qué crimen cometieron estas dos chicas? ¿Qué mal hizo Rasha. aparte de tratar de alimentar a sus pequeños? Lo que está sucediendo en Gaza no es una guerra contra los combatientes, sino contra madres y niños, y contra la inocencia, escribe Hazem Musleh (traducción aproximada) desde aquel territorio arrasado por la barbarie. Basir Skelly, un libanés residente en París comenta de modo elocuente la imagen:

First they came for the Palestinians
And I did not speak out
Because I was not a Palestinian
Then they came for the Syrians
And I did not speak out
Because I was not a Syrian
Then they came for the Lebanese
And I did not speak out
Because I was not Lebanese
Then they came for the Iranians
And I did not speak out
Because I was not an Iranian
Then they came for me
And there was no one left
To speak out for me.

Primero vinieron por los palestinos
Y yo no hablé
Porque yo no era un palestino
Entonces vinieron por los sirios
Y yo no hablé
Porque yo no era un sirio
Entonces vinieron por los libaneses
Y yo no hablé
Porque yo no era libanés
Entonces vinieron por los iraníes
Y yo no hablé
Porque yo no era iraní
Entonces vinieron por mí
Y no quedaba nadie
Para hablar por mí.

DdA, XXII/6322

LA EXHUMACIÓN DE ANTONIO ORTEGA, SIN NOMBRE EN UNA FOSA Y EN EL REAL MADRID


Félix Población

Antonio Ortega, presidente del Madrid Football Club entre 1937 y 1938, será exhumado en abril de 2026 de la fosa IX del cementerio de Alicante. Ortega fue ejecutado por garrote vil el 15 de julio de 1939, a los 51 años de edad, después de haber perdido el último barco que zarpó con republicanos españoles desde el puerto de la citada ciudad hacia el exilio. Sus restos yacían y aún yacen junto a los de otras 52 personas igualmente ejecutadas por los sublevados en 1936 contra el gobierno del Frente Popular. Burgalés de nacimiento (1888) y militante comunista, fue director general de Seguridad en el gobierno de Juan Negrín, comandante de las milicias antifascistas vascas y coronel del Ejército Popular de la Segunda República. Antes de su ejecución estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera, así como en el castillo de Santa Bárbara. Fue en este lugar donde, después de un juicio sumarísimo, sin defensa ni garantías procesales -tal como acostumbraba el nuevo régimen político-, fue condenado a muerte y ejecutado. Transcurridos Cincuenta años en Libertad, según el desafortunado y engañoso eslogan del actual Gobierno, no busquemos el nombre de este presidente del actual Real Madrid, nombre otorgado por el rey Alfonso XIII, en la página web del club de fútbol español más reconocido y afamado internacionalmente. Si sus restos mortales llevan noventa años enterrados, incluyendo el medio siglo en libertad, Antonio Ortega  también ha sido enterrado en la lista de presidentes del Real Madrid. No se trata de un olvido, obviamente, sino de una determinación intencionada que han mantenido todos las directivas del club durante estas últimas décadas, como si en una institución deportiva tan importante como la del Real Madrid primase todavía la actitud mantenida durante la dictadura, antes que la propia del régimen democrático vigente, donde quienes combatieron contra el nazi-fascismo que hizo posible la instauración del régimen franquista merecen ser reconocidos, reparados y dignificados, tal como está estipulado en la Ley de Memoria Democrática aprobada por el Gobierno de la nación. A Florentino Pérez no le gustará, tal como ha demostrado a lo largo de sus dos presidencias, pero lo que sus directivas están haciendo ocultando el nombre Antonio Ortega es propio del régimen que lo ejecutó y enterró su cuerpo en una fosa, también sin nombre, para que fuera pasto del olvido en el que lo sigue teniendo el Real Madrid. 

DdA, XXII/6322

LO QUE "EL CASO" CONTABA DE LA ESPAÑA DE LA DICTADURA



Paco Arenas

Con Franco había tanta seguridad que podías dejar la puerta abierta... principalmente para que los vecinos no tuvieran que echarla abajo cuando oyeran los gritos de la pequeña anomalía de turno.
Había mucho cariño y respeto en la familia, como podemos ver en esta noticia:
«Anciana apaleada por su sobrino pedigüeño» El chaval solo pedía con insistencia veinte duros para comprar caballo:
—¿Cómo que veinte duros para caballo, si tú eres más borrico que el asno de mi hermano?
El muchacho tuvo un pronto. Lo de apalear a la tía no fue violencia, fue violencia intrafamiliar por culpa de un pequeño equívoco intergeneracional. También por una falta de liquidez en el sector equino. Seguramente, en el juicio, el abogado argumentó que la anciana provocó al sobrino al no tener cambio de cinco duros, hiriendo su sensibilidad de pariente pobre.
Las mujeres no necesitaban ir en minifalda para que los machos ibéricos se sintiesen provocados. Algunos con mala memoria decían que las mujeres podían cruzar España solas con un collar de perlas puesto. Bueno, si eras una «gitanilla», la seguridad consistía en que te «cosieran a puñaladas» tras ser violada. Pero claro, aquello no contaba como inseguridad ciudadana; era, como mucho, un «incidente folclórico y pintoresco». En aquellos tiempos no sé les podía echar la culpa a los extranjeros, ¿quién iba a venir aquí a trabajar si había cuatro millones de españoles trabajando en el extranjero? En un país sin extranjeros, el cupo de odio racista lo cubríamos, al estilo de Carlos Baute, con el producto nacional, que para eso éramos muy patriotas.
Pero también estaban en aquella época los pandilleros, esos que iban espiando a las parejas con navaja en mano, y que tras pegarle paliza al novio, a ella…
Y qué decir del «basurero borracho e infiel que ahoga a su esposa». Un caballero español de los pies a la cabeza. Si es que la culpa era de ellas, que se empeñaban en no flotar mientras ellos ejercían su derecho constitucional al uxoricidio por honor, porque si ante un juez alegaban que la infiel era ella, tenían derecho a matarla, porque era suya, y eso cualquier juez de la época lo comprendía a las mil maravillas, los de ahora, algunos también. Entre el Soberano (que era cosa de hombres) y el Código Penal (que también lo era), matar a la mujer era casi un trámite administrativo, como renovarse el carné de identidad, pero con más agua de por medio. Lo de ser basurero, eso era secundario.
Había tanta seguridad que incluso en el cementerio te daban sorpresas: «Veló a un muerto que no era el suyo» En la España de Franco, ni los muertos estaban seguros de ser quienes decían ser. Entonces las pruebas de ADN, no existían; de eso no tenía la culpa nadie.
En definitiva, El Caso era un noticiario, o un parte de guerra testigo de una sociedad que, de tanto orden que tenía, se deshacía en crímenes pasionales, navajazos en descampados y borracheras de honor. Había tanta seguridad que, si te mataban, podías estar tranquilo: saldrías en la portada de los sábados por solo un par de pesetas.
De todo lo bueno que dicen de aquellos tiempos, (ahora que ya sabemos quién era M. Rajoy, bueno menos los jueces) Todo es mentira salvo alguna cosa, ¿o era al revés?

DdA, XXII/6322

¿SON AÚN PEORES LOS COLABORADORES DE TRUMP?

En su blog Unqualified Reservations, Peter Brian Hegseth argumenta que la democracia estadunidense es un experimento fallido que debería ser remplazado por una tecnomonarquía responsable similar a la estructura de gobierno de las corporaciones. Ha defendido la esclavitud y ha sugerido que ciertas razas pueden estar más inclinadas naturalmente a la servidumbre que otras. Ha argumentado que los blancos tienen inherentemente coeficientes intelectuales más altos que las personas negras y se opone a los programas de derechos civiles de Estados Unidos.


Víctor M. Toledo

La conducta del presidente de Estados Unidos en los medios, plagada de amenazas, desplantes y mentiras, devela la existencia de un sujeto sicológicamente insano. Su última aparición ha sido su ataque contra el papa León XIV, el máximo representante de mil millones de católicos, quien salió en defensa de los migrantes. 

Donald Trump acompañó a su diatriba una imagen generada por inteligencia artificial en la que aparece representado como una figura semejante a Cristo. Reacciones semejantes también se observan en sus cuatro colaboradores más cercanos dentro del gobierno de Estados Unidos: J.D. Vance, vicepresidente; Peter Thiel, Curtis Yarvin y Pete Hegseth, este último ministro de Guerra. James David Vance ha sido caracterizado como un conservador nacional y un populista de derecha que se describe a sí mismo como un miembro de la derecha posliberal.

Sus posiciones políticas incluyen la oposición al aborto, al matrimonio igualitario y al control de armas. También es un crítico abierto a la falta de hijos y ha reconocido la influencia de la teología católica en sus posiciones sociopolíticas. La preocupación mayor de J.D. Vance es la llegada de los extraterrestres y de los ovnis, que según él, son enviados por el demonio. Peter Andreas Thiel es un empresario, activista, administrador de fondos de inversión libre y capitalista de riesgo germano-estadunidense y es cofundador de PayPal junto con Elon Musk. 

Thiel vive obsesionado por la inminente llegada del anticristo, invoca a Jesús y celebra misas por todo el país para luchar por la vida de Cristo. Peter Brian Hegseth es un presentador de televisión, escritor y oficial de la Guardia Nacional del Ejército estadunidense. Es el secretario de Guerra de Estados Unidos desde el 25 de enero de 2025 bajo la segunda presidencia de Donald Trump. Hegseth leyó una plegaria durante un servicio de oración en el Pentágono, diciendo que reflejaba un pasaje bíblico del profeta Ezequiel. 

Sin embargo, lo que recitó resultó ser una copia casi exacta de un monólogo de la película de 1994 Pulp Fiction, del director Quentin Tarantino. La rareza mayor llega en la figura de Curtis Guy Yarvin, también conocido por el seudónimo Mencius Moldbug, quien es un bloguero político y desarrollador de un software de extrema derecha. Es conocido, junto con el filósofo aceleracionista Nick Land por fundar el movimiento filosófico antiegalitario y antidemocrático conocido como la Ilustración Oscura, o movimiento neorreaccionario. 

En su blog Unqualified Reservations argumenta que la democracia estadunidense es un experimento fallido que debería ser remplazado por una tecnomonarquía responsable similar a la estructura de gobierno de las corporaciones. Ha defendido la esclavitud y ha sugerido que ciertas razas pueden estar más inclinadas naturalmente a la servidumbre que otras. Ha argumentado que los blancos tienen inherentemente coeficientes intelectuales más altos que las personas negras y se opone a los programas de derechos civiles de Estados Unidos.

LA JORNADA MX  DdA, XXII/6322

martes, 21 de abril de 2026

SILENCIO OFICIAL PARA LUIS BRANDONI: LA IDEOLOGÍA VALE MÁS QUE EL RESPETO




El presidente de aquella república estaba muy ocupado y entusiasmado abrazándose en Israel a un gobierno genocida con mensajes plenos de ardor guerrero. El testimonio de Guillermo Francella es conmovedor.

Daniel Haggerty

Cuando la ideología vale más que el respeto.
Mientras el país despide a Luis Brandoni, el silencio del gobierno nacional no es solo llamativo: es revelador.
Cerca de la medianoche, ni Javier Milei ni su entorno más íntimo dedicaron una sola palabra de respeto o reconocimiento hacia el querido actor. No fue por falta de actividad: durante todo el día el presidente publicó o replicó decenas de mensajes, la mayoría centrados en Israel y en ataques a periodistas.
La conclusión es difícil de esquivar: cuando alguien no encaja en la lógica oficial, cuando se es opositor, se lo ignora incluso en la muerte. Y eso no es un descuido, es una definición de valores.
Porque despedir a una figura pública no implica acordar con sus ideas. Implica algo más básico: humanidad. Lo que queda expuesto no es una diferencia política, sino una escala de prioridades donde el respeto parece condicionado por la conveniencia ideológica.
Si para los libertarios la vara es esa, entonces no sorprende la percepción social creciente de una falta de valores humanos y morales. No es un eslogan: es lo que muestran los hechos.
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DdA, XXII/6321

¿A QUÉ SE ESPERA PARA EXPULSAR A FELIPE GONZÁLEZ DEL PSOE?


Lazarillo

Desde hace casi un año, la que fuera presidenta del Partido Socialista Obrero Español en Andalucía, Amparo Rubiales, viene recogiendo firmas para la expulsión del PSOE de quien fuera durante muchos años su secretario general y presidente del Gobierno de España, Felipe González. Como es bien sabido, este señor lleva muy mal su arrabal de senectud, que diría el clásico, aunque luzca un artificioso y bronceado semblante bajo su blanco cabello. Además de comentarios críticos propios de la oposición contra la política gubernamental del partido en el que milita, ayer quiso ir más allá con su provocadora actitud sentándose a la mesa con la lideresa de una parte de la oposición venezolana, agasajada por el Partido Popular, y cuyas manifestaciones a favor de la política de coacción y acción armada de Donald Trump contra Venezuela la anulan como alternativa democrática para aquella república, después de ser aclamada por una muchedumbre racista en la Puerta del Sol. La iniciativa de Amparo Rubiales debería complementarse con la inmediata expulsión de Felipe González del Partido Socialista, tal como se hizo en otros casos*.

DdA, XXII/6321