Diario del Aire
martes, 8 de septiembre de 2026
¿UNA TERCERA GUERRA MUNDIAL PARA QUE EL FASCISMO VUELVA A DAR VERGÜENZA?
EN IRÁN PIERDE USA LA GUERRA Y DECENAS DE MILES DE MILLONES DE DÓLARES
Siete meses después de iniciada la agresión estadunidense-israelí contra la República Islámica, la que solía ser la armada más poderosa del planeta no ha sido capaz de anotarse una victoria en la guerra marítima asimétrica que le ha impuesto Irán con recursos bélicos infinitamente menores, y no hay perspectivas de que lo logre. Y ese solo hecho, aunado a la imposibilidad de derrotar a Irán después de una “furia épica” que le ha costado a los contribuyentes de la superpotencia decenas de miles de millones de dólares, bien puede ser calificado de derrota.
Nuevos reportes periodísticos dieron cuenta este fin de semana de las deplorables y desesperantes condiciones que los 5 mil marinos a bordo del portaviones Abraham Lincoln han venido padeciendo durante el despliegue de ese buque y de su grupo de ataque en las proximidades del golfo Pérsico: militares asignados a esa embarcación declararon a un corresponsal de MS Now en Tailandia –donde hicieron escala después de 286 días de permanecer en alta mar– que el actual fue “el peor despliegue que jamás habían experimentado” y compartieron sus temores de que maniobras como ésa –prolongadas y sin escalas– se vuelvan habituales debido a la situación creada por la agresión estadunidense contra Irán.
Informes previos ya hablaban de una crisis de intentos de suicidio entre los marinos a bordo de ese portaviones, de comida escasa y descompuesta, de falta de agua y de productos de higiene personal y de descomposturas permanentes de los sanitarios a bordo. Condiciones semejantes habían sido reportadas en marzo por la tripulación del USS Gerald R. Ford, el portaviones más grande del mundo, tras nueve meses de permanecer en el mar Rojo; esa embarcación sufrió además un incendio que dejó 200 marineros lesionados y a más de 600 sin litera para descansar.
Estas realidades a bordo de los barcos de guerra más poderosos del mundo son difícilmente compatibles con el discurso triunfalista de la Casa Blanca, que pregona la derrota de Irán, la victoria de Estados Unidos y un dominio militar regional más que dudoso. No sorprende, en consecuencia, que el secretario de Defensa Pete Hegseth haya impuesto una política de total opacidad, gestionado el despido de editores y colaboradores del periódico especializado en temas militares Stars and Stripes y establecido restricciones adicionales a la información disponible en la red interna del Pentágono.
Según una investigación de The New York Times, las tribulaciones de los marinos se deben principalmente a la crisis logística causada por la destrucción de una base militar estadunidense en Bahréin que servía como principal punto de aprovisionamiento logístico de la Quinta Flota y que fue atacada por Irán con misiles y drones en respuesta a los primeros bombardeos en su contra lanzados por Washington y por Tel Aviv. Desde entonces, los barcos de Estados Unidos desplegados en la región dependen de la base militar de la isla de Diego García, mucho más alejada del teatro de operaciones, lo que causa un cuello de botella en las líneas de suministro. Por lo demás, y a pesar de las aseveraciones de Trump, múltiples medios internacionales señalan que la Marina estadunidense no está en posibilidad de desplazar libremente sus unidades por el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz y que éstas se ven forzadas a operar en mar abierto, a fin de evitar los ataques misilísticos y las maniobras en enjambre de las lanchas rápidas iraníes, armadas con cohetes, torpedos y misiles antiaéreos y antibuque.
En suma, siete meses después de iniciada la agresión estadunidense-israelí contra la República Islámica, la que solía ser la armada más poderosa del planeta no ha sido capaz de anotarse una victoria en la guerra marítima asimétrica que le ha impuesto Irán con recursos bélicos infinitamente menores, y no hay perspectivas de que lo logre. Y ese solo hecho, aunado a la imposibilidad de derrotar a Irán después de una “furia épica” que le ha costado a los contribuyentes de la superpotencia decenas de miles de millones de dólares, bien puede ser calificado de derrota.
LA JORNA MX. DdA, XXII/6458
BARBÓN CAMBIA DE SANTUARIO EL DÍA DE ASTURIAS: DE COVADONGA A CASTROPOL
A propósito de lo afirmado ya hace días por Barbón, «Todos los años, el 8 de septiembre voy a misa, otra cosa es el lugar», Luis Fernández le recomendaba en este escrito que «o se independiza el Día de Asturias de la festividad religiosa de Covadonga (separando fechas) o, para evitar situaciones inasumibles por la ciudadanía, Adrián Barbón elige otro de los muchos centros de culto donde puede participar, sin riesgos, en la misa católica que desea». Ayer confirmaba [1] el Presidente del Principado la segunda opción, eligiendo el santuario de Castropol en lugar del santuario Covadonga para práctica de su credo. El indiscutible derecho de Barbón a asistir personalmente a misa el 8 de septiembre tiene que compaginarse con su responsabilidad de estar presente como Presidente de toda la ciudadanía en la celebración institucional del Día de Asturias necesariamente aconfesional, aunque hasta hace unos años acudiera a Covadonga a recibir las admoniciones del prelado Sanz el reconquistador. Con los moros en la costa, se promete animada la homilía que predique el arzobispo en la "cuna de la hispanidad" este año. Atención a los titulares de la prensa de hisopo y sacristía.

Asturias Laica, 7 de septiembre de 2026
Otra vez se acerca el 8 de septiembre y otra vez nace el debate sobre la asistencia de Barbón a la misa de Covadonga.
Él ya ha dicho a la prensa: «Todos los años, el 8 de septiembre voy a misa, otra cosa es el lugar».
Es indudable que el ciudadano Barbón tiene libertad para asistir a una misa católica el 8 de septiembre como cualquier otro día del año, y que esa libertad incluye elegir el lugar donde participar en ella.
El problema aparece cuando el 8 de septiembre es el Día de Asturias, es decir, el día de toda la ciudadanía asturiana. El respeto a sus derechos y el respeto a la interpretación que el Tribunal Constitucional hace de la Constitución Española obliga al Presidente del Principado a participar como tal en un acto institucional aconfesional, ajeno a cualquier creencia. Y tiene que hacerlo de una forma que sea públicamente reconocible.
Y es aquí donde surgen los inconvenientes. La situación no es tan manejable como la jura de su cargo, cuando besó la biblia que le habían dejado (intencionadamente) sobre el atril, la retiró con decisión, y juró sobre la Constitución intentando señalar la diferencia entre sus creencias personales y sus responsabilidades institucionales. En este caso el indiscutible derecho de Barbón a asistir personalmente a misa el 8 de septiembre tiene que compaginarse con su responsabilidad de asistir como Presidente de toda la ciudadanía en la celebración institucional de Día de Asturias necesariamente aconfesional.
Para repetir el juego de la jura del cargo debería aparecer como uno más por la misa de Covadonga, diferenciarla del Día de Asturias, dejar claro que lo hacía a título personal no como representante institucional (renunciando al séquito que le acompaña), y evitar todo protagonismo en el acto. Situación inimaginable conocido el talante del dueño del acto católico en Covadonga quien directamente se dirigirá a él en razón de su cargo.
Lo mismo ocurre con las críticas realizadas a las opiniones del responsable de la misa. Como católico es deseable que realice críticas a las opiniones del oficiante (si sus estatutos lo permiten ya que es su pastor) pero como representante del Estado es inadmisible. La independencia del poder político y las confesiones es de doble sentido y, salvo ilegalidades, cada comunidad puede decidir qué opiniones están de acuerdo con su forma de entender el mundo. Como ciudadano puede (debería) discrepar de las opiniones de su jefe de filas. Como presidente de Asturias debe respetar las manifestaciones de culto de las diferentes comunidades presentes en la Autonomía.
Este difícil dilema tiene dos soluciones: o se independiza el Día de Asturias de la festividad religiosa de Covadonga (separando fechas) o, para evitar situaciones inasumibles por la ciudadanía, Adrián Barbón elige otro de los muchos centros de culto donde puede participar, sin riesgos, en la misa católica que desea.
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Notas Asturias Laica
[1] Barbón cambiará la misa en Covadonga por un santuario en el Occidente para el Día de Asturias, La Nueva España (7/09)
El texto (salvo la «introducción», que parecía necesaria hoy) fue enviado a prensa (Nortes) el pasado jueves; dado el retraso en su publicación pareció oportuno hacerlo en el blog ya.
ASTURIAS LAICA DdA, XXII/6458
lunes, 7 de septiembre de 2026
CUANDO LA PRENSA APOYABA LAS LIGAS CONTRA LA BLASFEMIA
En los años finales del siglo XIX, la blasfemia, fuese de palabra o con gestos, era tema recurrente en las Pastorales del Obispo de Oviedo Ramón Martínez Vigil, asunto por el que hasta se llegó a celebrar un mitin y se impulsaron las "Ligas contra la Blasfemia". Tal prelado lo fue de aquella diócesis en los tiempos en que Leopoldo Alas "Clarín" publicó su novela La Regenta, prohibida todavía en las primeras décadas del franquismo. Era blasfemia –según la Pastoral de marzo de 1898 con motivo de la Cuaresma–cualquier injuria o contumelia proferida contra Dios. Distinguiendo que podía ser de palabra o de gestos: gestos externos e incluso internos. "No blasfema", aclaraba la Pastoral, "únicamente el obrero ebrio sino que, y además con mayor malicia, algunos sabios en sus cátedras o escritores en sus libros. Todos influenciados por esos conceptos blasfemos que nos vienen del Norte como las hordas bárbaras del siglo V". El Obispo Fr. Ramón Martínez Vigil aclaraba también que incluso blasfemaba quien llama Diosa a una persona querida o quien juraba por Baco o Júpiter y por supuesto quien llamaba Todopoderoso a Satanás. Esto es lo que nos dice Luis Miguel Piñera en su última Crónica gijonesa, publicada hoy en el diario La Nueva España (Contumelias contra Dios. Aunque les cueste creerlo a quienes olvidan la historia que tenemos detrás, el diario conservador ovetense El Carbayón, de larga vida en Vetusta, llegó a publicar el 23 de abril de 1909: "Si fuera posible restablecer los castigos de otras edades contra el blasfemo, cuando se le atravesaba la lengua con un hierro candente, entonces sí que se conseguiría aminorar esa costumbre irracional de todo punto, siquiera por aquello de que miedo guarda viña o el loco por la pena es cuerdo".
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LAS RAZONES DE MAX PRADERA PARA VOTAR A SÁNCHEZ
Frente a la histeria de la derecha, que ha corrido a calificar el fallo de traición a España [Ceuta], he optado (la victoria de los nazis en Alemania tiene bastante que ver con mi cambio de posición) por abordar el asunto con pragmatismo de Estado: prefiero entender el patinazo no como una felonía, sino como un aprendizaje severo. En la alta política, las lecciones más valiosas son las que se pagan caras.
Max Pradera Hay una tendencia reduccionista en la política contemporánea a exigir una impecabilidad casi litúrgica. Se juzga a los gobiernos no por la consistencia de su rumbo ni por el balance general de su gestión, sino por el tropiezo más reciente expuesto bajo el foco mediático. El episodio de Ceuta ha sido, sin rodeos, un grave error; un desatino diplomático e institucional que no admite paliativos. Sin embargo, convertir un borrón puntual en el único criterio para juzgar una obra entera equivale a perder de vista la perspectiva histórica. Mi padre, Javier Pradera, solía resumir con brutal nitidez esa conocida incomodidad del votante crítico cuando el partido afín cometía algún despropósito y no quedaba más remedio que acudir a las urnas con la nariz tapada: «A estos tíos los va a votar su puta madre... y yo». Esa paradoja —la de la exigencia intelectual frente a la responsabilidad pragmática— cobra hoy una vigencia absoluta. Frente a la histeria de la derecha, que ha corrido a calificar el fallo de traición a España, he optado (la victoria de los nazis en Alemania tiene bastante que ver con mi cambio de posición) por abordar el asunto con pragmatismo de Estado: prefiero entender el patinazo no como una felonía, sino como un aprendizaje severo. En la alta política, las lecciones más valiosas son las que se pagan caras. Un líder que ha encajado un golpe de esta magnitud, que ha medido el abismo del error y ha sentido el impacto de sus consecuencias, es hoy un gobernante sensiblemente mejor preparado que ayer. Sánchez vale hoy más que antes de Ceuta precisamente porque lleva esa cicatriz en la piel; ya sabe dónde está la mina y difícilmente volverá a pisar el mismo terreno a ciegas. Si ponderamos la trayectoria del Presidente con ecuanimidad, la balanza sigue inclinándose con fuerza hacia el activo. Un análisis riguroso de sus años de mandato exige evaluar cómo ha reaccionado el Ejecutivo ante las crisis más complejas de nuestro tiempo:
A este expediente se suma una política exterior firme: plantar cara al trumpismo y mantener una defensa coherente de los derechos humanos y del derecho internacional, tanto en Ucrania como en Gaza. Un patinazo en Ceuta no invalida años de decisiones estructurales acertadas. Pretender lo contrario sería tan absurdo como juzgar la trayectoria de un profesional por su momento menos afortunado. Es como si a un servidor —disculpen el ejemplo autorreferencial narcisista—, tras haber capitaneado durante seis años Lo + Plus —un espacio que renovó el lenguaje televisivo en España con su audacia, su agilidad periodística y un nivel de prescripción cultural inédito en la pequeña pantalla—, la posteridad decidiera recordarlo únicamente por las tres semanas de emisión de Maldita la hora. El borrón existe, desde luego. Pero la página, leída en su totalidad, sigue estando magníficamente escrita. Así que, una vez más y a mucha honra, ahí estará mi voto. maxpradera@substack.com |
ASÍ SE NEGÓ UNA EDITORIAL A PUBLICAR UN LIBRO SOBRE LA MEMORIA DEMOCRÁTICA
Félix Población
Después de haber publicado hace algunos años el libro La memoria nombrada (ed. El viejo topo), esperaba este otoño hacer lo propio con la que sería una segunda parte de la trilogía que formaría, con un tercer volumen, una amplia selección de mis artículos aparecidos en diversos medios a lo largo de los últimos años. Para ello contacté con una pequeña editorial leonesa, radicada en una localidad de la provincia e interesada por este tipo de proyectos.
Enviado el original de más de 300 páginas hace meses y con la expectativas inmediatas de publicación para el mes de noviembre, recibí el pasado lunes un correo de la editorial, días antes de suscribir el correspondiente contrato, en donde se me dice que no habrá libro porque, a juzgar por un artículo publicado en mi blog ese mismo día (Diario del Aire), mantengo "estrechos vínculos" con un investigador -también de la Memoria Democrática-, igualmente leonés, persona al parecer non grata para la editorial, con el que -según los editores- "comparto sus difamaciones" contra la ARMH (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica).
Como es de suponer, me quedé más perplejo que enojado por la peregrina y falaz razón argüida. En primer lugar, por mi respeto y admiración comprobados hacia la labor llevada a cabo por la ARMH. En segundo lugar, porque mis "estrechos vínculos" se limitan a un único encuentro con el investigador leonés -precisamente en la presentación de mi libro, antes citado-, cuyos trabajos de investigación valoro por su documentado estudio sobre la guerrilla antifranquista, que lleva un montón de ediciones y miles de ejemplares vendidos. Y en tercer lugar, porque a qué viene negar la publicación de un libro apalabrado, hasta ese momento de interés para la editorial, en razón a los vínculos que pueda tener su autor con una determinada persona.
No voy a nombrar a la editorial leonesa ni al investigador leonés, que además cuenta con varios amigos que publicaron en esa misma editorial, porque tanto a la una como al otro les he participado mi perplejidad y enfado, pero sí quiero dejar constancia pública del deplorable entendimiento que de la empresa de editar han dejado quienes, al parecer, no sólo toman esta decisiones ateniéndose a tan pueriles motivos, impropios de un entendimiento cabal de su cometido, sino teniendo además la desfachatez de imputarme haber compartido difamaciones contra una asociación cuya trayectoria no he dejado de encomiar desde su fundación.
Que tan desafortunado percance haya ocurrido con una temática como la de la memoria democrática, digna del mayor celo y pulcritud profesionales por parte de investigadores y editores -por lo que nos jugamos en su difusión y conocimiento-, añade más amargor al episodio. Tanto quienes tratamos de darle voz a esa memoria como quienes contribuyen a ello publicándola, así como cualquier otro colectivo implicado en ella, deberíamos evitar circunstancias tan lamentables como esta, sobre todo en un país donde hay partidos políticos que pretenden seguir manteniéndola enterrada en el olvido, tal como pretendieron y lograron con sus víctimas los represores durante demasiado tiempo.
*He llegado a confiar en que la editorial, después de que le pidiera explicaciones y hasta que se disculpara o retractara por su correo, tuviera la amabilidad de responderme, pero es que no acabo de perder la confianza en las más elementales normas de educación.
DdA, XXII/6457
LA MIGRACIÓN VENEZOLANA Y LA PRESIÓN ECONÓMICA EXTERNA
De menos de un millón de venezolanos residentes en el exterior en 2015 se pasó en los años siguientes a cerca de 8 millones de migrantes. Si bien comienzan a observarse menores salidas de venezolanos y movimientos de retorno, es todavía insuficiente para hablar de una reversión masiva de la diáspora. Sin embargo, si los venezolanos comienzan efectivamente a regresar, se confirmaría que la migración de la década anterior fue resultado de una estrategia de presión económica externa que redujo los ingresos externos y la capacidad de invertir, cuyos costos terminaron recayendo, como siempre y fundamentalmente, sobre la población.
Ana María Aragonés
Las elecciones en países de América Latina como Honduras, Ecuador, Chile, Colombia y Bolivia fueron manchadas por las manipulaciones de personajes ligados a la ultraderecha internacional y a las cloacas de seguridad de Estados Unidos, con Fernando Cerimedo a la cabeza. Situación que en parte explica por qué vencieron los candidatos que representaban las posiciones más neofascistas. Con ellos en la región parece profundizarse la persistencia de la dependencia y el colonialismo en el poder al aceptar mantener el control de los instrumentos financieros, digitalización controlada por corporaciones del Norte global, el extractivismo en toda su extensión, la subordinación tecnológica y las políticas migratorias restrictivas. Frente a ellos quedan dos países que tendrán elecciones y que buscan hacer efectiva la autonomía económica, replanteando el desarrollo como emancipación: México y Brasil. Aunque la intención de esa derecha internacional pretende manipular las conversaciones para las siguientes elecciones, es de esperarse que al haber conocido esas estrategias, los electores lo tomarán en cuenta.
En este contexto, lo que está sucediendo en Venezuela después de la invasión militar de Estados Unidos en la que fueron asesinados los guardias cubanos del presidente Nicolás Maduro y otros civiles, seguido del secuestro del mandatario y su esposa Cilia Flores, y llevados a una cárcel de Estados Unidos, se encuentra en la misma línea de injerencia. Lo que resulta difícil comprender es la actitud de la presidenta interina Delcy Rodríguez. Tal parece que ha aceptado plegarse a todas las condiciones impuestas por Donald Trump y no sólo eso, sino asegura que ¡todo beneficia a los venezolanos y a la soberanía del país!, cuando en realidad se pasó de una política orientada al aislamiento de la industria petrolera venezolana a otra que permite su recuperación, pero con importante participación de empresas extranjeras, y condiciones que otorgan a Washington el acceso más que privilegiado a las enormes reservas de hidrocarburos. Como señala Denis Warrior, “Irak y Venezuela muestran un mismo patrón, el de un país productor que entrega el control de sus ingresos petroleros bajo la promesa de una reconstrucción futura cuyo cronograma queda en manos de quien administra el fondo”.
¿Se trata de la traición de la presidenta interina Delcy Rodríguez o es que tiene una pistola apuntando a su cabeza que la obliga a decir que el petróleo venezolano que será parte de las reservas de los estadunidenses es magnífico para Venezuela? Ambiente de gran especulación, sin embargo, más allá de lo observable, la pregunta: ¿es la rendición del chavismo al criminal que invadió su país para robar su petróleo y que se ufana de ser el acuerdo petrolero más importante de la historia, y que duplicará las reservas estadunidenses sin costo para el contribuyente?
Lo que puede ser un dato esclarecedor es observar lo que pasa con el fenómeno migratorio. Recordemos que el régimen de sanciones comenzó con Obama en 2015, pero el cambio cualitativo fue con Trump en 2017. Sancionó a la petrolera PDVSA al financiamiento internacional y en 2019 bloqueó sus activos. El Banco de Inglaterra mantiene unas 31 toneladas métricas de oro del Banco de Venezuela, cuyo valor ronda los 4 mil millones de dólares. La propia Relatoría Especial de Naciones Unidas sobre medidas coercitivas unilaterales intervino formalmente respecto a la congelación de ese oro. El resultado, por supuesto, afectó a la economía del país, es decir, menor capacidad de exportar y cobrar el petróleo, menos divisas, menores importaciones e inversiones, deterioro económico y salarial, y, por supuesto, una extraordinaria presión migratoria.
En este contexto se produjo una de las mayores diásporas contemporáneas: es decir, de menos de un millón de venezolanos residentes en el exterior en 2015 se pasó en los años siguientes a cerca de 8 millones de migrantes. Si bien comienzan a observarse menores salidas de venezolanos y movimientos de retorno, es todavía insuficiente para hablar de una reversión masiva de la diáspora. Sin embargo, si los venezolanos comienzan efectivamente a regresar, se confirmaría que la migración de la década anterior fue resultado de una estrategia de presión económica externa que redujo los ingresos externos y la capacidad de invertir, cuyos costos terminaron recayendo, como siempre y fundamentalmente, sobre la población.
La pregunta sigue en el aire: ¿cuál será el costo de esa estabilización en términos de soberanía sobre sus recursos y del proyecto emancipador que representó el chavismo?
LA JORNADA MX. DdA, XXII/6457
domingo, 6 de septiembre de 2026
A TRAVÉS DE CEUTA, EL FASCISMO DESEMBARCA DEFINITIVAMENTE EN ESPAÑA
El último libro de mi estimado Santiago Alba es muy recomendable. Lo publica Arpa y se titula Gaza y el destino del mundo. Un ensayo sobre la verdad, el poder y el retorno de la barbarie. Ahí es nada. Quizá haya que estar preparado para que su lectura no nos deprima intelectualmente demasiado. Lo que dice en este artículo podría ser una síntesis: Hay israelíes que meriendan en una colina mientras ven arder Gaza. Cómo se han tenido que quebrar los vínculos con algo que antes llamábamos ética o moral universal para que puedas creerte bueno mientras estás participando en un linchamiento. Ese nuevo marco moral, o amoral, esté siendo alimentado por partidos políticos que aspiran a gobernar, incluso a derrocar a un gobierno legítimo por cualquier vía, amparándose en el niño nocturno, en el niño nocturno que todos llevamos dentro. Que nos creamos buenos ciudadanos o buenas personas mientras excluimos al otro, perseguimos al otro o matamos al otro es lo que más me preocupa en estos momentos. A través de Ceuta, este nuevo modelo, este modelo Gaza, está también deslizándose muy deprisa en España, que hasta ahora era un poco una isla que se mantenía protegida del fascismo. Creo que a través de Ceuta el fascismo desembarca definitivamente en España.
Santiago Alba Rico
"SÓLO LA LLUVIA ACABARÁ CON LA MISERIA Y LAS GARRAPATAS"
Paco Arenas
ANTES DEL PRIMER CONSENSO DE WASHINGTON ÉRAMOS MEJORES PERSONAS
Sandra Russo







