miércoles, 21 de octubre de 2026

EN GÉNOVA HAN DECIDIDO APOSTARLO TODO POR EL ESPERPENTO


Puesto que no hay manera de competir contra el sanchismo mediante películas románticas, escribe Torres en alusión al beso de Pedro Sánchez y su esposa en pleno mitin del PSOE,  en Génova han decidido apostarlo todo por el esperpento, un género cien por cien español donde no tienen rival. M. Rajoy hizo su carrera política a base de chascarrillos, desde los hilillos del Prestige al vecino que elige al alcalde, y continuó con ese mismo estilo cómico publicando crónicas futbolísticas que parecen escritas por una freidora de aire recogida en un vertedero de chatarra. 


David Torres

En un mundo donde cada vez es más difícil distinguir entre fantasía y realidad, entre verdad y mentira, esta campaña electoral promete diversión a raudales. Si había que hacer grandes esfuerzos para pensar que Aznar no funcionaba a pilas o que Zapatero no era un dibujo animado, ahora la cosa se complica con la proliferación de la IA, los fotomontajes y los videos falsos. Cualquiera puede inventarse una noticia con la primera gilipollez que se le ocurra y hacerla pasar por verdadera; claro que tampoco le iba a costar mucho después de ver que Inda, Ferreras y otros reporteros de ficción llevan años sacándose exclusivas del sobaco. Es muy burdo, sí, pero van con ello. Hasta los jueces han empezado a instruir causas siguiendo el rastro de esta imaginativa corriente literaria que podemos denominar “periodismo mágico”.

Esta misma semana, Santiago Abascal difundió un fotomontaje realizado con IA donde se ve a una pareja de ancianos en ropa interior que supuestamente han sido agredidos por manifestantes violentos en una calle de París. Como no le bastaba con la bazofia generada por ordenador, añadió un poco más de su propia cosecha y dijo que ese vandalismo era culpa de los aliados del PSOE, que así se van a quedar nuestros ancianos gracias al sanchismo: en pelotas. En un partido construido todo él a base de fábulas, boñigas y paparruchas, lo extraño es que su líder hubiese verificado la información a través de un medio solvente o que un día le diese por leer un periódico de verdad. En un mundo donde Trump ha llegado a la Casa Blanca a base de ser Trump y Milei gobierna Argentina gracias a los consejos de un perro muerto, tampoco sería raro que Abascal llegase a vicepresidente mediante estas técnicas de correveidile.

Sin embargo, cada día que pasa la realidad también se hace más ambigua, más ficticia, hasta el punto de que el presidente Sánchez inaugura un mitin poniendo su matrimonio como ejemplo de gestión, cuando la gestión consistía principalmente en el tráfico de chistorras, en vender armas bajo cuerda a Netanyahu y en votar a pachas junto a Abascal y Feijóo para no reformar la ley de vivienda. Puesto que no hay manera de competir contra el sanchismo mediante películas románticas, en Génova han decidido apostarlo todo por el esperpento, un género cien por cien español donde no tienen rival. Mariano hizo su carrera política a base de chascarrillos, desde los hilillos del Prestige al vecino que elige al alcalde, y continuó con ese mismo estilo cómico publicando crónicas futbolísticas que parecen escritas por una freidora de aire recogida en un vertedero de chatarra.

A la vista está que la gente se entretiene cantidad con estas cosas, de manera que Feijóo no ha tenido más remedio que proseguir el espectáculo del mismo modo que el payaso que sale a la pista del circo cuando su predecesor abandona los trastos. En poco más de una semana obtuvo tres actuaciones memorables: al aludir al peligro que tienen los directivos de Correos cuando él mismo ha sido directivo de Correos, al señalarse a sí mismo mientras decía que en esta campaña no iba a dirigirse a los jetas, y al trabucarse al prometer que iban a construir un millón de viviendas con más suelo y menos democracia. Sin reírse ni siquiera un poco, se corrigió enseguida: “Menos burocracia”. Podía haber rematado el chiste diciendo “menos burrocracia”, aunque hubiese ofendido bastante a mi amigo Pascual Rovira, fundador y presidente de la Asociación para la Defensa del Borrico, en Rute, que sabe por experiencia que los burros tienen más corazón, más vista y más sentido común que cualquier político en campaña.

No hay manera de saber si Feijóo está sobreactuando para acaparar más votos o si ya viene así de fábrica, porque la realidad cada vez está más adulterada. El pasado 15 de octubre, nada menos que Elon Musk pedía a sus seguidores que acudieran en persona a la presentación del Tesla Roadster, para que dieran fe de que se trataba de un auténtico coche volador y no de otra de sus mierdas prefabricadas. Que el mayor fabricante de bulos de la actualidad necesite una audiencia en vivo que testimonie un hecho con sus propios ojos, explica bastante bien la calidad fantasmal del mundo en que vivimos. Cualquier día Abascal va a compartir un video de Agárralo como puedas con la cara de Feijóo en lugar de la de Leslie Nielsen y nos lo vamos a tragar sin rechistar, porque con la ultraderecha que viene la realidad parece mentira.

PÚBLICO  DdA, XXII/6503

LOS MENORES EN ALEMANIA INVERTIRÁN EN SU PLAN DE PENSIONES


Lazarillo

En Alemania, los gobiernos correspondientes empezaron por prohibir las jubilaciones a los 63 años con la dotación íntegra. Ahora ha salido adelante una reforma consistente en dar a cada menor diez euros para que invierta en un plan de pensiones, medida aprobada en el Parlamento, con otra en cartera que pretende ni más ni menos que establecer la jubilación a los setenta años de edad y obligar a cada trabajador a tener un seguro de retiro privado. Son los efectos del incremento presupuestario en armamento a que obliga la OTAN de USA ante una supuesta guerra con Rusia, que no será porque, de ser, sería el acabose. Aquí ya sabemos que el Partido Popular y Vox andan a lo mismo con las pensiones. Vox, por cierto, que lleva la cultura en Castilla y León, vetará las subvenciones a las películas que "impliquen adoctrinamiento ideológico", entre las que no estará, obviamente, ninguna que cuente lo que implica que el canciller alemán ha puesto en marcha con las personas menores de su país: adoctrinarlas con el dinero* para que así su gobierno rebañe recursos y recorte derechos sociales para hacer las guerras de la OTAN. Desconozco si los diez euros se darán a los menores desde la cuna. Se podría complementar esta medida en el futuro con una jubilación a los 75 o a los ochenta. Ya puestos...Miren qué carita se le quedó a Merz, el esbirro de Trump y Netanyahu.

*No pienses que el dinero lo hace todo o acabarás haciéndolo todo por el dinero. (Voltaire)

DdA, XXII/6503

LES ENFANTS DE LA PATRIE LA LÍAN



David Pablo Montesinos

Si hay algo que podemos reconocer sin remilgos a los franceses es que cuando deciden hacer la revolución van muy en serio. Hay un primer elemento con el que no debemos engañarnos.
Los procesos de insurgencia más enfurecidos -y basta ver arder al ayuntamiento de Grenoble para advertir que el asunto no es festivo- no estallan porque a la gente le dé por pedir grandes innovaciones. Pasó con los chalecos amarillos, que son cualquier cosa menos unos hippies, pero a los que hay que entender. Es sencillo: “nos echáis del centro de las ciudades poniendo los alquileres por las nubes pero luego nos subís la gasolina que necesitamos para desplazarnos desde nuestros domicilios de extrarradio.”
El 68 fue otra cosa, de acuerdo, pero aquella fue una revolución completamente anómala y sospecho que irrepetible. La gente se ha movilizado ahora por cuestiones tan estomacales como la necesidad de vivir bajo techo, poder desplazarse diariamente, detener la inflación en productos esenciales, enviar a los niños a una escuela digna… Si en el 68, desde un optimismo acaso tan fascinante como irresponsable, se hablaba de acabar con la familia o el trabajo, lo que ahora se demanda es poder elegir si se quiere formar una familia, disponer de vivienda, tener un trabajo digno… Lo que están pidiendo los acampados por la vivienda, como antes hicieron los Indignados del 15M, es el derecho a elegir una vida, aunque sea convencional y aburrida.
¿Qué está ocurriendo realmente?
De entrada hay que advertir que la cultura internáutica en que nació y vive la Generación Z es capaz de generar respuestas sociales muy rápidas y multitudinarias. Hablando de elementos generacionales, hay una convicción que ha terminado de implantarse en lo más profundo del córtex de la gente joven: "vais a vivir peor que vuestros padres". Es algo muy difícil de asimilar en una cultura ideológicamente configurada a partir de los valores de la ilustración y el relato del progreso. Da igual que la tecnología avance a enorme velocidad: el principio –éticamente fundamentado- de que desde el esfuerzo se puede construir una biografía digna, está saltando por los aires en el tardocapitalismo.
¿Ascensor social? Esa expectativa, la de que trabajando y estudiando duro se podía salir adelante –algo que incluso el franquismo planteaba- ha saltado por los aires. Da igual que estudies, da igual que trabajes con honestidad: la movilidad social no ha sido un relato tan de ficción desde hace ochenta años. Y hablando de estudios. Les aseguro que los jóvenes que empezaron esta revuelta no demandan docentes cuqui ni modelos pedagógicos innovadores. Lo que plantean es que faltan profesores, las bajas no son cubiertas, las infraestructuras escolares están obsoletas y hacen aguas…
¿Entendemos la situación o seguimos pensando que todo esto son epifenómenos que se combaten con represión policial, como sin duda piensan tantos ciudadanos franceses?
Hay una primera opción. Cedamos al empuje de la especie ultra , muy bien respaldado mediáticamente, según la cual nuestro problema es la inmigración. Mientras acudamos a ese señuelo nos comeremos con facilidad el programa de los recortes, los “sacrificios” y las bajadas de impuestos que terminarán beneficiando, como siempre, a los potentados a los que con tanto placer lame las botas el macronismo.
Hay otra opción. Consiste en entender que las amenazas que se ciernen sobre la sociedad europea en general pasan por dos medidas de estado: dejar de proteger el rentismo y sustituir el modelo fiscal actual, que descarga sobre las clases populares el sustento de las instituciones, por una fiscalidad como la que se planteo tras la II Guerra Mundial, cuando se entendió que las rentas del capital debían ser duramente gravadas para que las naciones sobrevivieran.
Ustedes verán. Por cierto, hay que ser bestia para quemar un ayuntamiento, pero no estoy seguro de que no haya razones para la furia.

DdA, XXII/6503

martes, 20 de octubre de 2026

"LA BOLA NEGRA": LA GUERRA CIVIL NO FUE UN AGENTE ATMOSFÉRICO

 

Qué el sufrimiento de Lorca no nos impida ver este nuevo intento por blanquear las responsabilidades históricas en el origen de la guerra civil. No cabe rendir homenaje a Lorca convirtiéndolo en coartada para una operación de reequilibrio histórico. El documental parece querer conmovernos y esa emoción sirve para reinstalar la idea del “todos fuimos culpables”, que no es una conclusión historiográfica sino una herencia política de la dictadura.

Lucio Martínez Pereda

El acertado comentario del historiador Miguel Ángel del Arco Blanco nos pone ante una realidad que puede resultar difícil de percibir: el documental dramatizado se vale del uso de la emociones para no notar que se vuelve a la simetría del “ Todos fuimos culpables” propia de la historiografía franquista del final de la dictadura dirigida políticamente Manuel Fraga. La ficción emocional no es neutra está reordenando la percepción del pasado. Qué el sufrimiento de Lorca no nos impida ver este nuevo intento por blanquear las responsabilidades históricas en el origen de la guerra civil.

El documental sobre Lorca parece querer conmovernos, y lo consigue. Pero esa conmoción, convenientemente administrada en la ficción, sirve para reinstalar la vieja simetría de responsabilidades del “todos fuimos culpables”: una fórmula que no nace de la investigación histórica, sino de la necesidad política del franquismo tardío de lavar su origen antidemocrático.

El “todos fuimos culpables” fue uno de los instrumentos con los que el franquismo tardío intentó borrar propagandísticamente su origen: si todos fueron culpables, nadie fue responsable; si todos perdieron, el golpe de Estado se convierte en una “guerra entre hermanos.” Fraga fue el artífice político de esa operación de maquillaje. Su empeño en responsabilizar a la República del golpe -y en presentar el alzamiento como una reacción- no fue una ocurrencia aislada, sino parte de una estrategia más amplia de legitimación del régimen y de su herencia política. Que esa narrativa siga circulando medio siglo después en una serie de ficción dramática es muy preocupante.

No cabe rendir homenaje a Lorca convirtiéndolo en coartada para una operación de reequilibrio histórico. El documental parece querer conmovernos y esa emoción sirve para reinstalar la idea del “todos fuimos culpables”, que no es una conclusión historiográfica sino una herencia política de la dictadura.

El recurso a la tragedia personal es legítimo; lo que no lo es es utilizarlo para difuminar la pregunta esencial: quién provocó el conflicto, quién lo organizó y quién se benefició de su desenlace. La Guerra Civil no fue un agente atmosférico que cayó sobre una España abstracta, sino el resultado de un golpe militar contra un gobierno legal, con una trama previa, unos responsables identificables y un proyecto de destrucción de la República.

NR  DdA, XXII/6502

NOS ESTÁN DESALMANDO Y APENAS OFRECEMOS RESISTENCIA

No hace falta que observemos la panorámica general. Miremos a nuestro propio alrededor, el más próximo, y quizá estemos todavía en disponibilidad de advertirlo. Lo peor de lo que Cañamero señala en su comentario es la insensibilidad con la estamos asistiendo a nuestra propia deshumanización, demostrando así el sistema su extraordinaria estrategia y capacidad para desalmarnos sin que apenas sintamos sus efectos y podamos ofrecer alguna resistencia.



Diego Cañamero

En nombre del desarrollo económico, el mundo camina hacia el precipicio.
Todo gira alrededor de la producción, no importa si lo que se produce es necesario o no, ni si la explotación de los recursos naturales pone en peligro la vida en la Tierra. El sistema liberal y de "libre" mercado está diseñado para producir bienes de consumo. Para ello, necesitan una gran masa social con capacidad económica capaz de consumir todos estos bienes materiales que el sistema nos proporciona, aunque para obtener estos bienes (una especie de droga) nos están convirtiendo en esclavos modernos del siglo 21.
Y lo más preocupante es que hemos cambiado la solidaridad por el "egoísmo", el amor por el "odio", la paz por la "guerra", la verdad por la "mentira"…
Nos estamos deshumanizando, nos han convertido en "robots", en máquinas sin "alma" ni "corazón".
El mundo que ellos han diseñado necesita personas que hablen pero que no piensen, que escriban pero que no analicen, que lloren pero que no sientan, solo nos quieren para consumir, y como soldados para sus guerras.
Tenemos que reaccionar, la felicidad del ser humano no está en el sistema político y económico que ellos/as han diseñado. Este sistema, aparte de beneficiar a los de siempre, terminará por devorarnos a todos y todas.

DdA, XXII/6502

TERRORISMO Y VIOLENCIA MACHISTA EN "EL TELEDIARIO DE NUESTRAS VIDAS"


Félix Población

Con motivo del septuagésimo aniversario de TVE se emitió ayer a media noche un telediario especial (El telediario de nuestras vidas) de mayor duración, en el que tocó resumir algunas de las noticias más importantes contadas desde la televisión pública lo largo de siete décadas. La presentación de esa informaciones corrió a cargo de quienes fueron en muchos casos presentadores de esos telediarios y corresponsales, a los que vimos desfilar a cámara lenta para mayor aureola y mejor prestancia de su currículum profesional. No podía faltar, en ese índice de noticias más relevantes, la sección dedicada al terrorismo en España, que durante tantos años afectó a nuestro país y registró entre 1960 y 2020 un total de 1451 víctimas mortales, con casi 5000 personas heridas. También hubo en el balance un apartado dedicado a la mujer en general, en que se habló de la violencia machista, sin que se hiciera constar en este caso que desde 2003 el número de mujeres asesinadas en España asciende a 1383, según datos de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. Es de lamentar que no se haya considerado informativa la mención a esta cifra, cuando sí se resaltó, siendo proporcionalmente mucho menor y por fortuna cerrada hace años, la de las víctimas asesinadas en acciones terroristas durante 60 años. El director de este telediario especial de los setenta años debería haber reparado, siendo además una lacra que se mantiene en activo sin que suela abrir los telediarios, que las víctimas de la violencia machista han resultado comparativamente agraviadas con este tratamiento informativo. Y nos sorprende, por la profesionalidad que caracteriza habitualmente a Carlos del Amor.

DdA, XXII/6502

GRITOS CON CITA Y GLOSA (XCVIII): DE LA UNIDAD Y SUS CONTRADICCIONES…

 


José Ignacio Fernández del Castro

«...La rima es el tirano empurpurado,

Es el estigma del esclavo, el grillo

Que acongoja la marcha de la Idea.

No aleguéis que es de oro! El Pensamiento

No se esclaviza a un vil cascabeleo!.

Ha de ser libre de escalar las cumbres

Entero como un dios, la crin revuelta,

La frente al sol, al viento. Acaso importa

Que adorne el ala lo que oprime el vuelo?.

. . . .Él es por sí, por su divina esencia,

Música, luz, color, fuerza, belleza!.

¿A qué el carmín, los perfumados pomos?...

¿Por qué ceñir sus manos enguantadas

A herir teclados y brindar bombones

Si libres pueden cosechar estrellas,

Desviar montañas, empuñar los rayos?.

¡Si la cruz de sus brazos redentores

Abarca el mundo y acaricia el cielo!.

Y la Belleza sufre y se subleva...

¡Si es herir a la diosa en pleno pecho

Mermar el torso divinal de Apolo

Para ajustarlo á ínfima librea!.

. . . .Para morir como su ley impone

El mar no quiere diques, quiere playas!.

Así la Idea cuando surca el verso

Quiere al final de la ardua galería,

Más que una puerta de cristal ó de oro,

La pampa abierta que le grita “¡Libre!”.»

Delmira AGUSTINI (Montevideo, Uruguay, 24 de octubre de 1886 - 
6 de julio de 1914): “Rebelión” en  “El Libro Blanco”, quinta parte de 
Los Cálices Vacíos (1913).

Curioso espectáculo el de esa casta política postmoderna, sobrada de afeites y tinturas capilares, que, en aras de la libertad del “¡todo vale!”, todo, en realidad, lo someten a norma, para imponerla luego a porra y toga como metafísico resultado de supuestos (y desconocidos) consensos... O, incluso compartiendo (presuntamente) espacio ideológico, renuevan aquellos tiempos de hace medio siglo en los que el aparato de “agitación y propaganda” (eso que el triunfo de la nomenclatura neoliberal ha convertido ahora en “secretarías de comunicación”) de cada partido empeñaba buena parte de sus esfuerzos en descalificar al más próximo (eso sí, ya sin  tra,a ideológica alguna, en un puro ya descarnado situacionismo personalista).
Unos hablan, con ufano desprecio neoliberal, de lo trasnochado del pensamiento igualitario, mientras tratan de aplastar cualquier diversidad orgullosa que perciban como potencial peligro para sus unidades sacralizadas, en base a un principio centralista de igualdad. Otros sitúan términos como “unidad” o “amplitud” en sus nuevos nombres mientras mantienen el mismo ánimo de discordia en busca del “¡quítate tú para que me ponga yo!”.
Son como quienes, practicando una lírica modernista llena de obediencias endecasílabas, sonsonetes ritualizados y cultismos cargantes, se quejaban de la tiranía de la rima como un ataque intolerable a “las ideas que surcaban sus versos”.
Contra los contradictorios excesos culteranos de estas plumas nacieron otras auténticas libertades pegadas a la vida y sus latidos, incluso al exabrupto o el balbuceo, a los desafíos y penurias de las calles.
Esperemos (actuando más allá de la lógica desesperanza) que, contra los contradictorios excesos del individualismo liberal, renazca también el aliento verdaderamente libertario (de libertad ajena a los mercados) capaz de fundirse con el anhelo de igualdad en aras de la justicia...  Así, cotidianas, sin mayúsculas, vitales, abiertas al afán de transgresión con alegría... Porque se trata de hacerlo posible, no simplemente de hacer lo posible. Y la humanidad lo agradecería bastante.

DdA, XXII/6502

DAR PRIORIDAD A UNA GUERRA AJENA SOBRE LAS NECESIDADES Y DERECHOS BÁSICOS

 En última instancia, la responsabilidad de la violencia que se ha apoderado de las calles en diversas ciudades europeas corresponde a autoridades insensibles e irresponsables que han dado prioridad a una guerra ajena por sobre las necesidades y derechos de sus poblaciones y que han ejercido contra ellas la violencia primigenia al negarles derechos básicos y condiciones mínimas de salud, estudio, trabajo y vivienda.



EDITORIAL

Tras la jornada de protestas masivas que tuvo lugar el sábado en Francia, Italia, Albania, Bélgica y Portugal, París y Milán se vieron sacudidas de nueva cuenta ayer por nuevos disturbios y actos represivos. La situación es particularmente crítica en la República Francesa, cuyo presidente, Emmanuel Macron, se ha visto desbordado por los acontecimientos a seis meses de la elección presidencial prevista para el año próximo. Incapaz de ofrecer una respuesta de fondo al descontento social que recorre el país, y que ha tenido por epicentro las movilizaciones estudiantiles que demandan acciones concretas para restaurar un sistema educativo en ruinas, el gobierno ha reaccionado de manera doblemente equívoca: mientras que el jefe de Estado anunció la imposición de severas limitaciones a las manifestaciones, su primer ministro, Sébastien Lecornu, buscó criminalizar al candidato presidencial de izquierda Jean-Luc Mélenchon, dirigente de La Francia Insumisa (LFI), a quien atribuyó la responsabilidad de la violencia que se ha desatado.

En Bélgica la irritación por la creciente precariedad de la enseñanza pública ha sido articuladora del descontento por la crisis económica, la carestía y la falta de vivienda, mismas razones que alientan las movilizaciones en Italia. A ellas se suman, en Albania, el repudio a la corrupción y la inseguridad y los reclamos por un proyecto turístico depredador en el que está involucrado Jared Kushner, yerno de Donald Trump. En Portugal y España, el centro de gravedad de la exasperación social es la falta de viviendas dignas a precios accesibles y el desamparo de los inquilinos ante leyes y reglamentos redactados para favorecer a los arrendadores.

En todos los casos, la problemática central es la brutal reducción de las capacidades del Estado para dar servicios adecuados a la población y para garantizar los derechos fundamentales a la educación, la vivienda, la salud y la alimentación. Al margen de sus especificidades nacionales, lo que articula este otoño caliente en buena parte del continente europeo es la continuación y la profundización de las políticas neoliberales de “adelgazamiento” del sector público.

A esa necedad ideológica y pragmática –porque su aplicación beneficia, en última instancia, a entidades privadas que se ofrecen a remplazar los servicios públicos que los gobiernos ya no son capaces de ofrecer– se agrega el factor coyuntural de la guerra en Ucrania, cuyo gobierno ha sido sostenido durante cuatro años y medio por los países de la Unión Europea, los cuales han invertido cientos de miles de millones de euros con tal de evitar una victoria rusa. La masiva fuga de recursos hacia ese conflicto, definido por muchos analistas como una confrontación delegada entre la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Moscú, ha implicado el desvío de dinero de las políticas de bienestar hacia la insaciable necesidad de armamento por parte de Kiev. A ello debe añadirse el incremento generalizado de precios, pero especialmente agudo en el caso de los hidrocarburos, causado por esa conflagración y por la explosiva situación en el Golfo Pérsico que generó la agresión militar de Estados Unidos e Israel contra Irán.

Para colmo, los gobiernos del viejo continente, con la excepción del español, han respondido a las expresiones de descontento con estrategias represivas brutales que no han hecho más que echar combustible al incendio social. En última instancia, la responsabilidad de la violencia que se ha apoderado de las calles en diversas ciudades europeas corresponde a autoridades insensibles e irresponsables que han dado prioridad a una guerra ajena por sobre las necesidades y derechos de sus poblaciones y que han ejercido contra ellas la violencia primigenia al negarles derechos básicos y condiciones mínimas de salud, estudio, trabajo y vivienda.

LA JORNADA DdA, XXII/6502

lunes, 19 de octubre de 2026

¿QUÉ CAPACIDAD DE TRANSFORMACIÓN HAY CON LOS LÍMITES QUE IMPONE EL PSOE?

Del editorial publicado en Diario Red estos días (Una izquierda autónoma del PSOE), con motivo de la malograda unidad de la izquierda y que ha acabado con el Frente Amplio presentándose en una lista única con el PSOE en las elecciones al Senado, destacamos el fragmento que sigue, en donde cabe subrayar la pregunta ¿qué capacidad de transformación existe con los límites que habitualmente impone el PSOE? A esta cuestión se le podría responder con otra al editorialista del digital de Podemos: ¿No bastaría con evitar, por ahora, la consiguiente frustración en el electorado que reclamaba esa unidad y también una posibilidad mayor de un gobierno de derecha extrema como el que se nos viene encima y puede llevarnos muy atrás?:


Seguramente, si preguntamos esto a un portavoz del Frente Amplio, nos dirá algo así como que la "unidad" es para que la izquierda sea más fuerte y así pueda conseguir que la gente trabajadora tenga más derechos y los grandes poderes económicos menos poder y menos privilegios. Bien, aceptamos la respuesta. Nos parece correcta. Pero esto produce otra pregunta inevitable: ¿Se puede tener esa capacidad de transformación si uno decide no salirse de los límites que marca el PSOE?

¿No hace falta para conseguir esas cosas, además de tener muchos diputados, tener autonomía política respecto del PSOE? ¿Se pueden arrancar políticas de izquierdas si no estás dispuesto a salir de un gobierno que hace el peor rearme de la historia de España, que compra y vende armas a los genocidas mientras miente y dice que no lo hace, que entrega el CGPJ a la derecha más reaccionaria, que no hace nada en toda la legislatura para resolver el gravísimo problema/estafa de la vivienda? ¿Se pueden reducir los privilegios de los grandes poderes económicos si uno está coaligado en el gobierno con un partido infectado de gravísimos casos de corrupción?

¿Se puede tener autonomía política de un partido neoliberal como es el PSOE si te presentas a las elecciones en coalición con ellos al Senado? ¿Se puede decir libremente la verdad en campaña sobre lo que es el PSOE cuando es el PSOE quien decide cuántos senadores vas a tener? ¿Se puede, en el mismo mitin, censurar duramente las políticas de derechas del PSOE en materia de vivienda y pedir, a continuación, el voto para una papeleta del Senado en la que está el PSOE?

A veces solamente hace falta hacer las preguntas precisas para ver el bosque que hay detrás de los árboles, para sacudirnos el desconcierto y el mal cuerpo que han conseguido ponernos durante estos días y para, después de lavarnos la cara con agua fría, espabilarnos rápidamente. Que hay pocos días, hay mucha campaña que hacer, mucha gente con la que hablar, muchos argumentos falsos que desmontar y en ningún sitio está escrito que las cosas tengan que suceder de determinada manera.

DIARIO RED  DdA, XXII/6501

LULA A FLÁVIO BOLSONARO: QUIERO QUE ME VOTE HASTA TU PADRE


Lazarillo

Va ser muy reñida la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, de suma trascendencia para el resto de América latina. Los sondeos hablan de un empate técnico entre los dos candidatos. El debate televisivo este domingo entre Lula da Silva y Flavio Bolsonaro (ambos moviéndose en el plató, ojo a esta modalidad que puede imponerse en la TV) volvió a demostrar que ante un adversario mucho más joven, la energía y vitalidad del candidato de la izquierda a sus 81 años, y después de superar un cáncer, sorprende también por la agilidad mental de su discurso y los reflejos que ha mostrado ante su contrincante. Así quedó patente cuando Bolsonaro junior, en plena refriega dialéctica sobre la corrupción, le preguntó a Lula si le podría explicar por qué el 73 por ciento de los presos de Brasil le vota. La respuesta del presidente de aquella república fue muy celebrada por sus seguidores y cabe pensar que no muy bien encajada por su adversario, que debió reparar antes de preguntar en la condición penal de su progenitor: "Quiero que sea el 100 por cien de los presos los que me voten, incluso tu padre".*

*Félix Vargas nos facilita este otro izquierdazo de Lula a la mandíbula de su oponente durante el debate en TV:  "¿Ustedes conocen a algún ciudadano que nunca haya trabajado? Ese es Flávio Bolsonaro. Nunca trabajó. Para él un trabajador es algo de ficción". Aquí también tenemos de esa especie.

**Más: Te desafío, Flávio, a abrir tu cuenta de banco, tú y yo vamos a mostrar lo que circula en nuestra cuenta y de nuestra familia, vamos a ver quién es la familia que roba": Lula da Silva

DdA, XXII/6501