viernes, 10 de abril de 2026

SANTIAGO SURIA, EL ANARQUISTA ESPAÑOL ASESINADO POR LA OAS EN ARGELIA

https://maitron.fr/suria-santiago-dit-surieta-dictionnaire-des-anarchistes/, entrada SURIA Santiago [dit SURIETA] [Diccionario de anarquistas] de Rolf Dupuy, versión publicada en línea el 15 de abril de 2014, última modificación el 15 de abril de 2014.


El 10 de abril de 1962 es asesinado en Argel, Argelia. Santiago Suria, conocido por Surieta, sus enemigos le llamaban Le Bossu, “El Jorobado”. Había nacido en 1900 en Valencia. Jorobado de nacimiento, apenas media un metro. Su padre fue un modesto marmolista artesano muy humilde. Muy pronto se adhirió al movimiento anarquista, se mostró especialmente activo en los ateneos libertarios. Durante la guerra civil ocupó cargos de responsabilidad y en 1939, con el triunfo fascista, cruzó a Francia. En Lézardrieux, Bretaña, consiguió embarcarse hacia el Magreb. Internado en el campo de concentración de Campo Morand, Boghari, Argel, Argelia, formó parte del grupo de jóvenes libertarios “Exilio”, que publicó un periódico del mismo nombre. Tras la II Guerra Mundial se instaló en Argel donde se afilió a la Federación Local de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y ocupó la función de responsable de paquetería y de distribución y venta de propaganda: periódicos, folletos, libros, etc. En su domicilio creó una importante biblioteca y por un módico precio prestaba libros. Compaginaba esta actividad con su oficio de zapatero. Desde la mañana hasta al atardecer recorría las calles de Argel, y especialmente las del popular barrio de Bab el Oued donde vivía, distribuyendo la prensa libertaria. También participó en una cooperativa de producción de zapatos que habían montado compañeros confederales. Al terminar la guerra de Argelia fue amenazado por los ultraderechistas de la Organización Armada Secreta (OAS). Sus vecinos magrebíes le aconsejaron que no saliera de su casa, que ellos le llevarían los víveres; la Federación Local de la CNT también le recomendó una gran prudencia, pero él continuó repartiendo la prensa libertaria. El 10 de abril de 1962, por la mañana temprano, salió de su domicilio de la zona de La Basseta del barrio de Bad El-Oued con un zurrón lleno de libros y publicaciones, Santiago Suria fue secuestrado por un comando del OAS. Tras ser fuertemente golpeado y registrado buscando direcciones de militantes que no encontraron, fue estrangulado. Su cadáver, con todas las articulaciones rotas, fue abandonado al día siguiente en un saco en la calle Normandía con un cartel que ponía: “Así se paga a los traidores. OAS”. Por seguridad, ningún miembro de la Federación Local de la CNT asistió al funeral.

DdA, XXII/6312

TRUMP PUEDE CAER, PERO EL MUNDO ESTÁ PEOR

 



Lazarillo

En el programa La Base América Latina de Canal Red, una cita obligada para enterarse de la actualidad política en aquel continente con una perspectiva distinta a la que se nos suele ofrecer en los medios de información de nuestro país, se analiza la posibilidad de que Donald Trump no tenga ya mucho recorrido como inquilino de la Casa Blanca, porque hasta los grupos de poder que lo llevaron por segunda vez al puesto que ocupa están ya reconociendo la incalificable desmesura de la política exterior del actual gobierno estadounidense en Oriente Medio. Claro que tampoco vamos a creer, como se dice ahora en aquel país, que la anterior administración Biden fue mucho más comedida, pues el genocidio en la Franja de Gaza y el respaldo armado USA a Israel para perpetrarlo empezó con el anterior presidente. Sí hay que tener en cuenta, desde luego, que con Donald Trump el grado de sometimiento de Estados Unidos al gobierno de Netanyahu está siendo aún mayor, al incorporar a su país a la guerra que Israel ha desatado temerariamente en Irán. Para que esto no siga ocurriendo, llevando a Estados Unidos a una situación muy complicada y a la pérdida de su hegemonía, parece imprescindible que Donald Trump sea desalojado de la Casa Blanca. Esto no evitará que, con él, el mundo haya ido a peor y se haya avanzado en barbarie al considerar como estrategia de política exterior, después del genocidio israelí en la Franja de Gaza, amenazar a Irán con otro genocidio. ¿Adónde podemos ir así que no sea a la mierda?

DdA, XXII/6312

LA FAPE Y SUS CÓDIGOS Y LA JUSTICIA Y SUS DOS VELOCIDADES

Vivimos en la España del VAR, ese sistema de arbitraje indescifrable –o quizá demasiado evidente– mediante el cual hay veces que se acude con celeridad a ver la cámara lenta de un roce dudoso, mientras otras se permite que una patada en la cara quede sin sanción. El pasado domingo, el rey Juan Carlos era ovacionado en una plaza de toros. Si hubiese aparecido por los alrededores Begoña Gómez, nadie duda de que los taurinos la hubieran abucheado al grito de corrupta sin conflicto interno. No ha robado, pero su secretaria envió algunos mails personales ajenos a sus funciones. Mientras que el rey y el novio de Ayuso entran y salen de España, sabemos que a Gómez se le ha solicitado la retirada del pasaporte.



Gerardo Tecé

La FAPE (Federación de Periodistas de España) ha denunciado públicamente al presentador de TVE Javier Ruiz por haber vulnerado el código deontológico de este santo oficio. La noticia corre como la pólvora por las redacciones del país. ¿Qué un periodista ha incumplido el código deontológico? A ver si Iker Jiménez hace un especial, porque lo paranormal del caso lo merece. Todo sucedió la mañana del pasado 29 de agosto cuando el nefasto profesional intentó rebatir desde la cadena pública los argumentos de Vox, favorables al hundimiento de barcos humanitarios como el OpenArms porque los inmigrantes a los que rescatan en alta mar vienen a España a violar. En realidad, dijo el periodista mintiendo cual bellaco, nueve de cada diez casos los protagonizan españoles. La cifra real, la contrastada según la propia investigación realizada por la FAPE, es que los delitos sexuales cometidos por españoles en los últimos años no suponen el 90%, sino simplemente el 82%. Es decir, que no eran nueve de cada diez españoles los violadores como aseguraba Javier Ruiz, sino 8,2. Hay que ser Ruiz, que diría Rajoy. Un error porcentual que no debe quedar sin su correspondiente escarnio público si queremos que el periodismo español siga siendo reconocido por su pulcritud. ¿Mintió Javier Ruiz? Lo hizo y Baratito Quiles y demás defensores del buen hacer de este oficio lo celebran esperándolo a las puertas de su casa. Periodismo de investigación, podría llamarlo la FAPE.

¿Qué es de un país si el engranaje de sus piezas fundamentales no funciona correctamente? El periodismo, al que ese error del 8% cometido por Javier Ruiz ha estado a punto de mandar al descrédito, es una de esas piezas. Otra es la Justicia, que estos días celebra dos importantes juicios. Por un lado, el que sienta en el banquillo al exministro socialista José Luis Ábalos por el caso mascarillas, una supuesta trama de cobro de comisiones en la compraventa de material sanitario durante lo peor de la pandemia. Ojalá caiga sobre él todo el peso de la ley, ha declarado el hermano de Isabel Díaz Ayuso, a lo que el novio de la presidenta ha apostillado: amén. Por otro lado, tenemos el juicio al caso Kitchen. Ya saben. El supuesto uso de instrumentos del Estado por parte del PP para destruir pruebas de su propia corrupción, incluyendo la creación de una “policía patriótica”. Policía que, como su propio nombre indica, trabajaba en favor de los corruptos. La suerte ha querido que ambos juicios coincidan en el tiempo, y ya es casualidad teniendo en cuenta que el que afecta al PP llega con 13 años de retraso. Y es que la Justicia, como el mítico Johan Cruyff, tiene en sus cambios de ritmo explosivos su mejor arma. Si quiere, puede ser lenta y que se pierdan por el camino pruebas y testigos, que se alarguen los procesos hasta el infinito. Si quiere, también puede ser ágil cual Rayo McQueen finiquitando sin pruebas a un fiscal general del Estado en lo que tarda Miguel Ángel Rodríguez en darle un sorbo al cubata. ¿Existió una filtración? Existió, y un país democrático debe tomarse muy en serio las filtraciones, como lo hizo en este caso.

Si el periodismo y la Justicia son piezas que deben funcionar de manera impecable, ¿qué decir de la política? Hablar de política en España es hablar de Sánchez, y hablar de Sánchez es hablar de la supuesta corrupción que rodea a su esposa, Begoña Gómez. ¿Cometió la mujer del presidente un delito de malversación de caudales públicos? Es probable, según las investigaciones del prestigioso juez Peinado que, tras años de macroproceso judicial, ha llegado a la conclusión de que la secretaria de la mujer del presidente podría haber enviado algunos correos que no le correspondía enviar. Algo similar al caso niñera, en el que una asesora del Ministerio de Igualdad sujetó en sus brazos a la hija de Irene Montero durante un mitin. Vergonzoso, denuncia Jaime de los Santos, diputado del PP que durante años trabajó como asistente personal de la esposa de un tal Eme Punto Rajoy con cargo a los fondos públicos. ¿Cometió Begoña Gómez un delito de malversación? Probablemente.

Vivimos en la España del VAR, ese sistema de arbitraje indescifrable –o quizá demasiado evidente– mediante el cual hay veces que se acude con celeridad a ver la cámara lenta de un roce dudoso, mientras otras se permite que una patada en la cara quede sin sanción. El pasado domingo, el rey Juan Carlos era ovacionado en una plaza de toros. Si hubiese aparecido por los alrededores Begoña Gómez, nadie duda de que los taurinos la hubieran abucheado al grito de corrupta sin conflicto interno. No ha robado, pero su secretaria envió algunos mails personales ajenos a sus funciones. Mientras que el rey y el novio de Ayuso entran y salen de España, sabemos que a Gómez se le ha solicitado la retirada del pasaporte. Alguien filtró ese secreto judicial a OkDiario. Una filtración que, en este caso, no ha tenido mayor importancia ni consecuencia como sí las tuvo que la Fiscalía desmintiese los bulos de la presidenta de la Comunidad de Madrid. El periódico de Eduardo Inda, a propósito, lleva entre su menú informativo en estos momentos la condena de la FAPE a Javier Ruiz. Javierín es un embustero, comenta en la noticia un usuario demostrando una vez más que el uso del diminutivo es el mayor indicador de que la etapa escolar de bullying aún no ha sido superada. Es cierto que mintió en el dato: era el 82% y no el 90% el porcentaje de delitos sexuales cometidos por españoles. Y, arriesgándome a mentir como Javier Ruiz, diría que el 99,9% de votantes de la derecha están encantados con este sistema moral y arbitral de dos velocidades. Cómo para no estarlo. Si me equivoco, que la FAPE me corrija, por favor. 

CTXT  DdA, XXII/6312

SEGUIR LA AGENDA SIONISTA PUEDE LLEVAR AL COLAPSO DE LA HEGEMONÍA USA

Durante mucho tiempo, los críticos del sionismo han sostenido que la relación entre la potencia mundial y Tel Aviv es un raro caso en que “la cola mueve al perro”, pero la idea se ha descartado como una teoría conspiratoria originada en la animadversión hacia Israel. Sin embargo, por la manera en que Trump se ve obligado una y otra vez a hacer suyas acciones de Netanyahu que le son claramente onerosas y de las que parece ni siquiera haber sido informado, es inevitable preguntarse cuál es la fuente de la influencia del segundo sobre el primero y hasta qué punto el magnate ha acelerado el colapso de la hegemonía estadunidense para servir a la agenda del sionismo más recalcitrante.


EDITORIAL

Horas después de que el presidente Donald Trump anunció un alto el fuego de dos semanas consensuado con Irán como paso inicial para negociar un tratado de paz duradera, Tel Aviv lanzó más de 100 ataques contra objetivos civiles en Líbano, lo cual resultó en el asesinato de al menos 250 personas y dejó miles de heridos. De acuerdo con el coordinador humanitario de la ONU en el país levantino, Imran Riza, “sean cuales sean las cifras actuales, van a ser mucho mayores” debido a la devastación de zonas residenciales y a las limitaciones de los servicios sanitarios, diezmados por los problemas internos de Beirut y medio siglo de intermitentes agresiones israelíes.

En respuesta, Teherán recordó que la pausa de la invasión israelí a Líbano forma parte de los 10 puntos para la paz acordados con Trump. El ministro iraní del Exterior, Abbas Araghchi, advirtió a Washington debe elegir entre respetar el alto el fuego o continuar con la guerra por conducto de Israel, pues la tregua es incompatible con las masacres de civiles inermes. Asimismo, el Parlamento iraní denunció que incluso antes del inicio de las conversaciones de paz, Estados Unidos ya violó por lo menos tres de los 10 puntos que el republicano reconoció públicamente como una base viable para la negociación. Sin embargo, Trump se desentendió de su compromiso previo: aseguró que las agresiones de Israel contra Líbano constituyen “una escaramuza aparte” y dijo que ello no es un problema.

Desde cualquier punto de vista, resulta evidente que el recrudecimiento del sadismo israelí sobre el pueblo libanés supone un sabotaje deliberado a las negociaciones con Irán, como señaló Ahmed Aboul Gheit, secretario general de la Liga Árabe. El peso de este reclamo se sustenta no sólo en el interés de las petromonarquías árabes del golfo Pérsico en poner fin al conflicto, sino en que dicho organismo multilateral carece de cualquier simpatía hacia Teherán y, por el contrario, sostiene una tensa relación con la república islámica por motivos religiosos, históricos y geopolíticos.

Está claro que el régimen que encabeza Benjamin Netanyahu, prófugo de la Corte Penal Internacional, es hoy por hoy el mayor agente de desestabilización global y el más insidioso instigador de guerras y violaciones a la legalidad internacional, pues que no muestra ningún escrúpulo al masacrar de forma indiscriminada si considera que ello le reporta algún beneficio político o personal. Durante años, sus objetivos parecieron alineados con los de Trump y su familia, pero es difícil ocultar la creciente divergencia entre los planes de guerra permanente del régimen sionista y la urgencia del inquilino de la Casa Blanca por zafarse de una campaña militar que ya era impopular antes de convertirse en el estrepitoso e irreversible fracaso que es a estas alturas.

Durante mucho tiempo, los críticos del sionismo han sostenido que la relación entre la potencia mundial y Tel Aviv es un raro caso en que “la cola mueve al perro”, pero la idea se ha descartado como una teoría conspiratoria originada en la animadversión hacia Israel. Sin embargo, por la manera en que Trump se ve obligado una y otra vez a hacer suyas acciones de Netanyahu que le son claramente onerosas y de las que parece ni siquiera haber sido informado, es inevitable preguntarse cuál es la fuente de la influencia del segundo sobre el primero y hasta qué punto el magnate ha acelerado el colapso de la hegemonía estadunidense para servir a la agenda del sionismo más recalcitrante.

  LA JORNADA MX.  DdA,XXII/6312

jueves, 9 de abril de 2026

FIDEL CASTRO PESCADOR Y LA PICÚA O BARRACUDA


Tere Felipe

Hace unos días vi un vídeo de Fidel en una de sus tantas intervenciones. En él relataba una anécdota ocurrida durante uno de esos escasos momentos de ocio que se permitía. Contaba que un día salió a pescar y, estando mar adentro, se le apareció de pronto una enorme picúa. Su primer instinto, como el de cualquiera, fue huir, alejarse del peligro. Entonces, la picúa al verlo retroceder, se volvió más agresiva y se lanzó tras él con mayor ferocidad.
Fidel explicaba que, al verse acorralado, decidió cambiar de táctica. En lugar de seguir huyendo, resolvió enfrentar al animal, hacerle frente sin titubeos. Y fue justo en ese instante, cuando la postura pasó de ser defensiva a ser firme y desafiante, que la picúa dio media vuelta y huyó despavorida.
Él utilizaba esta imagen como una poderosa analogía de lo que deben hacer los pueblos cuando se sienten amenazados, en este caso, por el imperio más poderoso del mundo. La lección es clara, cuando nos sentimos acechados por el imperio, no cabe ni la rendición ni el acobardamiento. Si el imperio despliega su agresividad en su empeño por doblegarnos y ponernos de rodillas, nosotros tenemos todo el derecho, y el deber, de mostrar la misma agresividad, la convicción de lucha en defensa de nuestra vida y nuestra soberanía.
Pero, sobre todo, se trata de enviar un mensaje inequívoco, y contundente, que vamos a luchar sin descanso, sin miedo hasta las últimas consecuencias y que, para el imperio, esta batalla no será fácil ni exenta de consecuencias. Que sepan que aquí hay un pueblo dispuesto a erguirse y a demostrar que, ante la amenaza que acecha, la firmeza es la única huida posible para el agresor. Fin

DdA, XXII/6311

LOS VALORES DE LA IZQUIERDA NO SON ETIQUETAS DE UN CLUB EXCLUSIVO



José Antonio Garmón Fidalgo

Nadie debería tener que demostrar que es suficientemente progresista.
Conozco muchas personas que se definen como progresistas, que votan a la izquierda, que defienden la sanidad y educación públicas, que creen en la igualdad y en la justicia. Algunas de ellas me han dicho en voz baja, casi avergonzadas, que ya no se sienten cómodas en ciertos ambientes o con ciertos discursos. No porque hayan cambiado sus valores. Sino porque alguien ha decidido, sin preguntarles, que están equivocados. Que cosas que llevan años haciendo, cosas que les gustan, incluso que les apasionan, que su vida, en definitiva, está mal. Y eso es un error enorme.
La izquierda, el pensamiento progresista, nació precisamente de la rebeldía contra quienes pretendían dictar la verdad absoluta. Nació de la Ilustración, de la libertad de conciencia, del derecho a disentir. Es una tradición que ha dado al mundo figuras tan distintas como Simone de Beauvoir y Albert Camus, Nelson Mandela y Václav Havel, Rosa Parks y Bertrand Russell. Personas que no pensaban igual en todo pero que compartían algo esencial: la convicción de que el mundo puede ser más justo, más libre y más solidario.
Hoy, sin embargo, hay una tendencia creciente en las redes, en ciertos discursos, en determinadas militancias, a convertir la identidad progresista en un catecismo. A vigilar quién dice las palabras correctas, quién adopta los gestos adecuados, quién ha pasado el examen de pureza ideológica. Y quien no lo supera, queda fuera y queda señalado. Eso no es progresismo. Eso es Inquisición con otra bandera.
Los valores que históricamente han definido a la izquierda como la libertad, la igualdad, la solidaridad o la justicia, no son etiquetas de un club exclusivo. Son valores universales, humanos, que pertenecen a todo el que los abraza con sinceridad, independientemente de cómo vista, cómo hable, qué música escuche, qué películas disfrute o, incluso, qué errores haya cometido en el pasado.
Y aquí quiero reivindicar algo que me parece profundamente progresista y que, sin embargo, se nombra poco: el deseo genuino de ser mejores personas. No la perfección inalcanzable, sino la voluntad. La disposición honesta a escuchar cuando nos equivocamos, a reconocerlo sin excusas y a intentar que no vuelva a ocurrir. Eso es madurez moral. Y eso, también, es izquierda.
Porque la izquierda que más debemos admirar no es la que nunca se equivoca. Es la que tiene el coraje de mirarse al espejo. La que sabe que la coherencia no se demuestra siendo inflexible sino siendo honesto.
Hay millones de personas en este país que se sienten progresistas en lo más profundo. Que creen en los derechos laborales, en la educación pública, en la sanidad universal, en la igualdad entre hombres y mujeres, en una España que conviva en paz consigo misma. Pero que se han ido alejando, poco a poco, no porque hayan abandonado sus convicciones, sino porque el espacio donde deberían sentirse en casa se ha vuelto, a veces, rígido, hostil y excluyente.
A esas personas les quiero decir algo muy claro: vuestro sitio sigue estando aquí. No hace falta que seáis perfectos. No hace falta que habléis con los términos exactos que alguien ha decidido que son los válidos. No hace falta que os disculpéis por pensar con matices. Solo hace falta que creáis, como creéis, que la libertad importa, que la igualdad importa, que la solidaridad importa, que nadie debería quedarse atrás.
El progresismo más auténtico no es un muro. Es una puerta abierta. Y al otro lado no hay un tribunal esperando juzgarnos. Hay personas, imperfectas y comprometidas como vosotros, intentando, juntas, construir algo mejor.
Somos muchos en este país quienes, cuando apagamos el ruido de las redes y de los medios y nos quedamos a solas con nuestra conciencia, seguimos queriendo lo mismo de siempre: que nuestros hijos tengan oportunidades, que nuestras mayores sean cuidadas, que nadie enferme sin atención, que la dignidad no dependa de la cuenta bancaria. Eso es la izquierda. Y eso nunca ha dejado de ser tuyo.

EL COMERCIO DdA, XXII/6311

ISRAEL ES UNA MÁQUINA DE GUERRA QUE SE OXIDARÁ ANTE NUESTROS OJOS


Vijai Prashad*

Me encanta Beirut, me encantó vivir allí.
El horrendo y genocida ataque israelí contra la ciudad hoy y contra toda la mitad sur del Líbano no sólo es ilegal, sino que está absolutamente fuera de control.
Israel no es un país, sino una máquina de guerra que parece no tener otro propósito.
Esta pintura es del gran artista libanés Abdel Hamid Baalbaki y se llama 'Guerra'. Es de 1979, y representa - para mí- el corazón de la situación libanesa contra (en ese momento) la Operación Litani, cuando israelí invadió el sur del país.
Líbano es fuerte y prevalecerá.
Israel no es un país, sino una máquina de guerra que se oxidará ante nuestros ojos.

Vijay Prashad (1967) es historiador, periodista Y comentarista político indio. Director ejecutivo de Tricontinental: Institute for Social Research , editor de LeftWord Books, corresponsal jefe de Globetrotter y miembro sénior no residente del Instituto Chongyang de Estudios Financieros de la Universidad Renmin de China.

DdA, XXII/6311

LECCIÓN AL MUNDO Y A SUS VERDUGOS DE LA SOCIEDAD IRANÍ

La sociedad iraní dio a sus verdugos y al mundo una admirable, conmovedora e histórica lección de integridad y valor, se nos dice en este editorial del diario La Jornada: millones se ofrecieron para defender a su país y cientos de miles formaron cadenas humanas para resguardar las plantas de energía, puentes, centrales eléctricas, desalinizadoras y otras infraestructuras civiles críticas marcadas como blancos de los bombardeos con los que había amenazado Trump. Este reconocimiento es independiente del juicio que se tenga sobre su sistema de gobierno; apunta, en cambio, a la voluntad de resistencia y el protagonismo evidente de las mayorías, una realidad que desmonta la demonización occidental levantada contra Irán desde que este país decidió ser independiente.


EDITORIAL

El presidente estadunidense, Donald Trump, anunció ayer, minutos antes de que venciera su enésimo ultimátum con la amenaza de una “aniquilación total” de Irán y “la muerte de una civilización entera en una noche”, un alto el fuego con esa nación de Asia central, condicionado a que Teherán abra el estrecho de Ormuz en forma “completa, inmediata y segura”, aunque calificó de “una base de negociación viable” las 10 condiciones establecidas por el gobierno iraní para poner fin al conflicto al que fue arrastrado por Washington y Tel Aviv. Paradójicamente, entre esas condiciones se estipula el reconocimiento del control iraní sobre el paso marítimo mencionado y el establecimiento “de un protocolo de tránsito seguro y negociado”.

Lo que Trump admitió como “una base de negociación viable” y Araghchi denominó “la aceptación por parte del presidente estadunidense de los 10 puntos (propuestos por Teherán) como un marco general como base para negociaciones” habría resultado del todo inaceptable para el ocupante de la Casa Blanca si no se hubiera encontrado en una situación límite –por decirlo suavemente– en el escenario del conflicto: tales puntos incluyen el inmediato cese de las agresiones bélicas de Tel Aviv y Washington en contra de los aliados de Irán en Líbano, Irak y Yemen, el retiro de las fuerzas militares estadunidenses de la región del golfo Pérsico, el fin de las sanciones internacionales a las que ha estado sometida la república islámica, el pago por los daños que le causaron los bombardeos israelo-estadunidenses, la liberación de los fondos y activos iraníes en el extranjero confiscados por naciones occidentales, especialmente Estados Unidos, y el reconocimiento de la legalidad del programa de desarrollo nuclear con fines pacíficos que ha realizado Teherán, y que incluye cierto grado de enriquecimiento de uranio. De todos esos puntos, sólo el último puede ser presentado por Trump como una muy relativa victoria, dado que la república islámica ha manifestado desde siempre su negativa a fabricar armas atómicas. El resto constituye una derrota en toda la línea, por más que el magnate se esfuerce en presentar el alto el fuego como resultado de una exitosa negociación de paz.

Este desenlace –provisional e incierto, como todo lo que tenga que ver con Trump– pone en evidencia el contraste entre la determinación defensiva con la que Irán ha construido su estrategia militar durante décadas y lo que para Washington fue una aventura bélica descabellada, inescrupulosa e improvisada, sin más propósito visible que acatar los designios expansionistas, belicistas y genocidas del régimen de Tel Aviv. Pero marca también la diferencia entre el muy menguante respaldo social del presidente republicano y la admirable cohesión nacional del pueblo iraní.

En efecto, la sociedad del país agredido dio a sus verdugos y al mundo una admirable, conmovedora e histórica lección de integridad y valor: millones se ofrecieron para defender a su país y cientos de miles formaron cadenas humanas para resguardar las plantas de energía, puentes, centrales eléctricas, desalinizadoras y otras infraestructuras civiles críticas marcadas como blancos de los bombardeos con los que había amenazado Trump.

Este reconocimiento es independiente del juicio que se tenga sobre su sistema de gobierno y de cualquier evaluación que pueda hacerse del régimen de los ayatollahs; apunta, en cambio, a la voluntad de resistencia y el protagonismo evidente de las mayorías, una realidad que desmonta la demonización occidental levantada contra Irán desde que este país decidió ser independiente.

LA JORNADA MX. DdA, XXII/6311

EN DÍAS COMO ESTOS, IMPORTANTE VIAJE DEL LLAMADO "LÍDER DE EUROPA" A CHINA

 


Félix Población


Como es obvio en una oposición de lo más airada como la que se soporta en este país desde hace unos decenios, los medios de información a su servicio suelen escamotear los elogios que procedentes de los medios internacionales, así como de personalidades de contrastado prestigio de otros países, suelen hacer del presidente del gobierno español desde que Netanyahu y Trump se han lanzado a la barbarie. Está bastante claro que, con no ser la postura de Sánchez todo lo satisfactoria que para los pacifistas a ultranza podría ser, la suya es de las más dignas que se están dando entre los primeros ministros de la Europa a la que pertenecemos, tanto ante la masacre genocida en la Franja de Gaza como ahora ante la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán y Líbano. Lo hemos vuelto a comprobar tras el alto el fuego entre Irán y USA. Sánchez no se ha conformado con el mismo si no se incluye en el acuerdo Líbano, sometido ayer al más cruel de los ataques perpetrados por el gobierno de Netanyahu. Nuestro presidente se ha significado una vez más exigiendo que a Líbano también llegue esta tregua de dos semanas. Sin que se cumpla esto, es muy probable que el alto el fuego se malogre. Por estas cosas, Mark Seddon, director del Centro de Estudios de las Naciones Unidas de la Universidad de Buckingham (Reino Unido) y profesor de Estudios de las Naciones Unidas y Diplomáticos, ha sido rotundo al decir que España debe sentirse orgullosa de su primer ministro y añadir: "Ojalá pudiéramos decir lo mismo del nuestro". También el prestigioso economista británico Owen Jones elogió la postura de Sánchez y ha dicho de él que "se ha convertido en el líder de Europa". Por su parte, el escritor portugués Bruno Maçães, exsecretario de Estado para Asuntos Europeos del gobierno de Portugal, cree que "Pedro Sánchez sale de esto como el único líder europeo que puede ver más allá del día siguiente". En unos días, nuestro presidente visitará China, donde también es muy valorado su papel frente a Donald Trump. Se trata del cuarto de sus viajes oficiales y está proyectado como el más ambicioso en proyectos de colaboración entre los dos países. Planeado desde hace meses y de marcado carácter económico, la estancia de Sánchez va a coincidir con un momento clave para poner fin al conflicto en Oriente Medio. También podría suponer el comienzo de unas relaciones comerciales más intensas con China, a modo de avanzadilla para que la Unión Europea haga otro tanto frente a las guerrillas de aranceles impuestas por Donald Trump. Se habla igualmente de despejar el camino para que las empresas españolas puedan vender sus productos en los mercados de aquel país y garantizar el acceso del nuestro a materias primas críticas y "tierras raras". No ha podido ser en mejores fechas este viaje de quien empieza a ser llamado el "líder de Europa".


DdA, XXII/6311

QUE LA CORROSIÓN NO OXIDE NUNCA LA MEMORIA DE SATURRARÁN

La Prisión Central de Saturrarán se demolió en 1987. Fue una de las jaulas para mujeres más represiva del franquismo. Entre 1938 y 1944 más de un centenar de reclusas y no se sabe cuántas pequeñas criaturas desaparecieron en ella. En 2007, el Gobierno Vasco inauguró un memorial para recordar (no olvidar)…¿Por qué se dejan oxidar los metales? Al Ayuntamiento de Mutriku, ¿no le corresponde mantenerlos lustrados? El hecho de que solo 3 de las 118 reclusas cuyos nombres aparecen grabados en el díptico fuesen vascas, ¿resta peso a la cimentación de nuestra memoria? ¿Pondera menos el reconocimiento de la violencia cuando ésta se ejerce sobre las mujeres y sobre determinadas mujeres? 

Memorial de la prisión de mujeres de Saturraran

Cristina Gutiérrez MeursGARA-NAIZ

La Prisión Central de Saturrarán se demolió en 1987. Fue una de las jaulas para mujeres más represiva del franquismo. Entre 1938 y 1944 más de un centenar de reclusas y no se sabe cuántas pequeñas criaturas desaparecieron en ella.

En 2007, Gobierno Vasco inauguró un memorial para recordar (no olvidar) a las mujeres (¿más de 4000?) que sufrieron el horror de una arquitectura de piedra que, según cuando, también fue balneario, hotel, seminario o cuartel militar. Un díptico de hierro, obra del gran artista vasco Néstor Basterretxea.

Sobrevivientes, familiares y ciudadanía contemplaron esperanzadas cómo la memoria parecía abrirse camino. Un espejismo. En 2019 visité el memorial por primera vez. Me costó encontrarlo, descontextualizado, en una campa despeluchada y compartiendo espacio con un merendero cutre y degradado.

Resultaba entonces obsceno interiorizar el grado de abandono y deterioro de la obra. En 2021 volví a visitarlo. En esta ocasión no tardé en localizar las dos partes del todo, pero la corrosión ya afectaba a toda la estructura. Esta semana de Pascua he aprovechado para acercarme de nuevo a fotografiar la obra de Basterretxea y constatar que el homenaje ha perdido literalmente la vertical (una parte no tardará mucho en caer). El daño es irreversible. Reparo en cómo las olas arrastran la huella en la arena y me vienen las preguntas.

¿Por qué se dejan oxidar los metales? Al Ayuntamiento de Mutriku, ¿no le corresponde mantenerlos lustrados? El hecho de que solo 3 de las 118 reclusas cuyos nombres aparecen grabados en el díptico fuesen vascas, ¿resta peso a la cimentación de nuestra memoria? ¿Pondera menos el reconocimiento de la violencia cuando ésta se ejerce sobre las mujeres y sobre determinadas mujeres? Está documentado cómo a las madres allí enjauladas les fueron arrebatados sus hijas e hijos pero, ¿hasta qué punto puede desplegarse el negacionismo del crimen del robo de bebés en el Estado español? En el molde vacío de Saturrarán, algunas respuestas.

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Notas Asturias Laica
Sobre la prisión de Saturrarán en el blog de Asturias Laica

– El infierno estuvo en Saturrarán (2026)

– Asturianas en la cárcel de Saturrarán. 1938-1944 · Los papeles de la Trókola (2025)

 Prohibido recordar: La cárcel de Saturrarán (Vídeo) (2018) En 2018 se presentó en Gijón el documental «Prohibido recordar: La cárcel de Saturrarán», de Josu Martinez, Txaber Larreategi (2010). En el coloquio se pudo contar con Ángeles Flórez Peón «Maricuela», socialista histórica, miliciana y presa en Saturrarán entre 1938 y 1942. 

ASTURIAS LAICA  DdA, XXII/6311