lunes, 18 de mayo de 2026

¿QUÉ FUÉ DEL INFLUENCER "MICHELO"?

 La interrupción de las transmisiones y la presunta detención del activista digital e influencer argentino Diego Omar Suárez, conocido en redes sociales como "Michelo", ha activado los tableros de análisis político y comunicacional dentro y fuera de Venezuela. El procedimiento, presuntamente ejecutado por comisiones del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), ha trascendido la escena del entretenimiento digital para posicionarse en el centro de un debate que involucra la libre expresión, la crítica interna dentro de los movimientos de izquierda y las matrices de opinión sobre el financiamiento de propaganda en plataformas virtuales.


La situación del creador de contenido cobró notoriedad pública luego de que su propio equipo técnico emitiera un comunicado oficial confirmando que Suárez se encuentra totalmente incomunicado "por razones de fuerza mayor", bajo protocolos previamente establecidos y calificando la actual coyuntura como un "momento delicado".

Modificación de línea editorial y matrices encontradas

La trayectoria de "Michelo" en territorio venezolano contempla dos etapas marcadamente diferenciadas que hoy alimentan la diatriba en las redes sociales:

  • Fase de producción institucional: Durante años, el influencer argentino se consolidó como una de las figuras extranjeras con mayor proyección en la difusión de narrativas favorables a la gestión gubernamental, llegando a generar contenidos audiovisuales donde defendía el trabajo que se hacía en Venezuela, la defensa de su soberanía y también denunciaba el imperialismo estadounidense y al genocida estado de Israel.
  • El quiebre discursivo: El viraje radical de su línea editorial se registró tras los acontecimientos políticos de principios de año vinculados al secuestro del presidente Nicolás Maduro junto a su compañera, la diputada Cilia Flores. A partir de ese momento, Suárez difundió una serie de pronunciamientos críticos donde acusaba a sectores de la cúpula militar de presunta "traición interna" y cuestionaba directamente el accionar radical pro estadounidense del gobierno interino presidido por Delcy Rodríguez.

Esta transición ha generado una división de criterios en la opinión pública. Por un lado, sectores de la militancia popular y bases del activismo digital de izquierda manifiestan su preocupación, interpretando la medida judicial como una restricción al debate interno y a la contraloría social y la defensa de la libertad de expresión. Por otro lado, otros grupos señalan que el cambio de postura coincidió con el presunto cese de los honorarios económicos asignados para la promoción comunicacional del Estado, categorizando su viraje como una reacción ante la pérdida de incentivos contractuales y no como un disenso ideológico genuino.

Estatus procesal y repercusiones diplomáticas

Reportes extraoficiales vinculados a los organismos de seguridad del Estado indican que el Ministerio Público avanza en la instrucción de un expediente bajo cargos de presunta conspiración, instigación al odio y difusión de información falsa. Como parte del operativo de inteligencia, se habrían ejecutado allanamientos y detenciones accesorias contra ciudadanos señalados de coordinar y amplificar la campaña digital dirigida contra el Ejecutivo nacional.

Hasta el momento, ninguna instancia judicial o ministerial ha emitido un pronunciamiento formal que certifique el paradero exacto o el centro de reclusión asignado a Suárez, debatiéndose las versiones de prensa entre las instalaciones de El Helicoide y el complejo militar de Fuerte Tiuna.

Fuentes consulares en el Cono Sur indican que la defensa del ciudadano argentino busca establecer canales urgentes con el Ministerio de Relaciones Exteriores de su país de origen para solicitar formalmente asistencia consular e intercesión diplomática bajo la tesis de detención por motivos políticos.

Movilización de activistas internacionales presiona por la fe de vida de Michelo

La prolongada incomunicación del activista digital ha comenzado a articular redes de solidaridad y reclamo fuera de las fronteras venezolanas. Colectivos de creadores de contenido alternativos y figuras del ámbito cultural de izquierda en Europa y el Cono Sur exigen a las instancias judiciales de Caracas una fe de vida del ciudadano argentino y el esclarecimiento de su estatus procesal.

Entre las voces que lideran la campaña de visibilización destaca la reconocida artista visual y activista española Ana Alcalde, quien a través de pronunciamientos en plataformas de derechos humanos ha exhortado a las autoridades consulares y a los organismos de protección internacional a rastrear el paradero exacto de Suárez. A este reclamo se han sumado documentalistas y comunicadores populares agrupados en plataformas de medios comunitarios de Argentina, quienes defienden la premisa de que el disenso y la contraloría social dentro de los procesos políticos de la región no deben ser tipificados como actos de conspiración.

Dentro del ecosistema de medios comunitarios y alternativos de izquierda en Argentina, la exigencia por la fe de vida de Michelo se está canalizando a través de redes independientes. Debido a la alta fragmentación del mapa de medios en el Cono Sur tras el cambio de contexto político, los colectivos populares que exigen transparencia sobre su detención no lo hacen bajo marcas corporativas, sino desde plataformas de comunicación de base:

  • Red de Medios Alternativos (RMA): Este conglomerado, que agrupa a decenas de radios comunitarias, televisoras populares y colectivos fotográficos de izquierda en toda Argentina, sostiene una línea de denuncia contra la criminalización de la comunicación popular, argumentando que el disenso no puede ser tratado como un asunto de seguridad de Estado.
  • Colectivos de Comunicadores de Salta: Al ser Michelo nativo de la provincia de Salta, diversas agrupaciones locales de periodismo militante y portales alternativos del norte argentino han sido las primeras en replicar el comunicado de su equipo técnico. Exigen que se abran de inmediato los canales consulares formales para garantizar su integridad física.
  • Frentes de Creadores Digitales del Sur: Canales independientes de streaming alternativo y agrupaciones de documentalistas populares vinculadas a movimientos piqueteros y de izquierda barrial en Buenos Aires. Estos sectores debaten intensamente la paradoja de cómo un militante digital que defendió el proceso de forma masiva en redes termina bajo investigación penal por demandar auditoría institucional ante el secuestro de Maduro. APORREA

CUBA Y EL DERECHO INALIENABLE A EXISTIR Y DEFENDERSE

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, advirtió que una agresión militar de Estados Unidos contra la isla traería un baño de sangre de "consecuencias incalculables" y un impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional. En su cuenta de X, el mandatario cubano señaló que por sí mismas, las amenazas que ha sufrido la isla constituyen un crimen internacional. "Cuba no representa una amenaza, ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país. No los tiene contra EU, ni los ha tenido nunca, lo que conoce bien el Gobierno de esa nación, en especial sus agencias de defensa y seguridad nacional. Cuba, que ya sufre una agresión multidimensional de EU, sí tiene el derecho absoluto y legítimo a defenderse de una arremetida bélica, lo que no puede esgrimirse lógica ni honestamente como excusa para imponer una guerra contra el noble pueblo cubano", afirmó.


Raulito Torres/Aquí en La Habana

En la arquitectura del derecho internacional contemporáneo, existe un principio que, pese a su codificación explícita, ha sido sistemáticamente erosionado, secuestrado y aplicado de manera asimétrica: el derecho inmanente de todo Estado a la legítima defensa.
Este derecho, consagrado en el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, no es una concesión graciosa del orden mundial, sino el reconocimiento jurídico de un atributo inherente a cualquier entidad política que aspire a garantizar la vida, la integridad territorial y la autodeterminación de su pueblo.
Desde una perspectiva materialista y antiimperialista, es obligatorio desmontar la falacia según la cual la legítima defensa es un privilegio exclusivo de las grandes potencias o de aquellos Estados que se alinean con los designios del hegemon.
El derecho a defenderse de una agresión enemiga, sea esta convencional, híbrida, económica o cibernética, no se otorga desde un púlpito moral metropolitano, sino que emana de la necesidad misma de una comunidad política de no perecer.
La historia demuestra que la calificación de lo que constituye una "agresión legítima" o un "defensor legítimo" ha estado mediada por las relaciones de poder.
Cuando el débil se blinda, el fuerte lo llama provocación; cuando el fuerte ataca, lo llama intervención humanitaria o guerra preventiva. Como analistas, debemos desnudar esta trampa discursiva.
La autodefensa no es una prerrogativa ontológica del Norte Global; es un mecanismo de supervivencia para el Sur.
Quien ha sufrido invasiones, bloqueos, guerra no convencional y operaciones de desestabilización no necesita pedir permiso moral a su agresor para disuadir o repeler la violencia.
La doctrina de la "defensa popular" o "guerra de todo el pueblo", desarrollada por diversos movimientos de liberación y Estados poscoloniales, sostiene que la distinción entre lo civil y lo militar se desdibuja cuando la nación entera es blanco de una agresión que busca el colapso social.
En tales circunstancias, el desarrollo de capacidades disuasorias, incluyendo sistemas tecnológicos no tripulados, defensa aérea o cibernética, constituye un acto de afirmación soberana, no una escalada belicista.
La inversión en defensa por parte de un país bloqueado y amenazado no es militarismo; es la contracara de la autodeterminación, un escudo que protege el derecho a construir un modelo social distinto al impuesto por el capitalismo global.
Resulta crucial romper con el tabú que criminaliza preventivamente las capacidades defensivas del oprimido.
En un sistema internacional anárquico, donde los organismos multilaterales han mostrado una incapacidad estructural para frenar las agresiones unilaterales, la disuasión simétrica o asimétrica es una respuesta racional y éticamente justificable.
Exigirle a un Estado que renuncie a toda defensa frente a un enemigo históricamente hostil es exigirle su suicidio político o su sometimiento neocolonial.
Que quede claro: la izquierda no celebra la guerra ni hace apología de la industria armamentista. Pero la izquierda consecuente tampoco predica la indefensión ni el pacifismo abstracto que solo beneficia al opresor. La verdadera paz no se construye sobre la rendición, sino sobre el equilibrio, el respeto a la soberanía y la derrota de la doctrina de guerra preventiva. La legitimidad de defenderse no depende de la simpatía del analista ni del consenso de los medios corporativos; radica en la lucha histórica de los pueblos por no ser arrollados.
En ese sentido, el derecho a la defensa es innegociable, universal y no sujeto a la autorización del imperio de turno.
Cualquier país que enfrente una amenaza real y tangible a su existencia tiene el derecho, y el deber con su pueblo, de prepararse para repelerla.

DdA, XXII/6348

"JUANAMA EL MODERADO" YA TIENE EL LÍO: GOBERNARÁ OTRA VEZ CON VOX

Ahora Juanma el moderado tendrá que gobernar con fascistas. Un lío, llamó a esto durante la campaña. Un lío porque la mayor campaña de propaganda mediática de la década en Andalucía, titulada Juanma El Moderado, queda patas arriba. Patas arribaspaña, se entiende. Nuevas propagandas o repetición. Ya gobernó con Vox en 2018. El moderado fue, de hecho, el primero del PP en unir su firma a la de Abascal.



Gerardo Tecé

Moreno Bonilla ha perdido la mayoría absoluta. Pasar de tener mayoría absoluta a no tenerla es algo malo en política. Parece que hay que explicarlo. Especialmente si alguien siguió la noche electoral en La Sexta. Fue una fiesta bonillista. Gran victoria. Juanma arrasa. Ridículo del PSOE, lamentaban con cara de celebración y se preguntaban por qué Sánchez sigue ahí. Debe de ser la hostia tener este poder. Imaginen el ABC imprimiéndose cada mañana para convencer al votante de derechas de que la opción de izquierdas no está mal. Fuah. Más allá del poderío mediático, ¿sale peor parado el PP o el PSOE? El resultado del PSOE es horrible, sí, pero ya lo era antes. ¿Es más decepcionante ir a las olimpiadas y quedarte sin medalla de oro o ser Stephen Hawking y que te despeinen? Pues yo qué sé…

La sanidad pública ha pesado poco en estas elecciones marcadas por el desmantelamiento de los servicios esenciales. Cuatro escaños se han desplazado a la izquierda. Fin del asunto. De aquí a 2030 mejor no enfermar. Pónganse rebequita.

Las encuestas fallaron augurando la absoluta. Las encuestas las encarga el diablo. El CIS, con sus enormes horquillas, sí acertó, lo cual habla bien de las horquillas enormes, poco útiles para los titulares de prensa que buscan desmovilizar.

Los fascistas de Vox ni suben ni bajan. Se mantienen y se mantendrán porque representan a un sector real de la población. Los racistas, machistas, homófobos, etc, están representados. Esto no es Ciudadanos, una fachada de cartón piedra que le sirvió a la derecha para llegar en 2018. Ahora Juanma el moderado tendrá que gobernar con fascistas. Un lío, llamó a esto durante la campaña. Un lío porque la mayor campaña de propaganda mediática de la década en Andalucía, titulada Juanma El Moderado, queda patas arriba. Patas arribaspaña, se entiende. Nuevas propagandas o repetición. Ya gobernó con Vox en 2018. El moderado fue, de hecho, el primero del PP en unir su firma a la de Abascal.

La izquierda sube 6 escaños. Por Andalucía (IU + Sumar + Podemos) mantiene sus 5 escaños liderada por Antonio Maíllo en un escenario difícil y Adelante Andalucía se dispara de 2 a 8. Era un secreto a voces que pasaría. La frescura no se explica, se tiene o no se tiene. Cuando se tiene, la gente la compra.

CTXT  DdA, XXII/6348

ANDALUCÍA TAMBIÉN NOS ACERCA A UN GOBIERNO DE DERECHA EXTREMA



Félix Población

En muy pocos meses, cuatro comunidades autónomas, cuatro, han votado mayoritariamente por la derecha y la extrema derecha en esta España cada vez más derechizada. Faltaba Andalucía, que de ser un feudo del voto de izquierda (preferentemente del Partido Socialista), ha pasado con el resultado de ayer a ser un vivero consolidado de votos del conservadurismo y la extrema derecha. Por el número de electores (el mayor de toda España), lo ocurrido ayer nuevamente, aunque haya descendido el número de escaños logrado por el Partido Popular -que no ha llegado a la mayoría absoluta-, el anclaje de esta comunidad en esta orientación ideológica podría poner muy cuesta arriba la posibilidad de que el Partido Socialista de Pedro Sánchez pudiese lograr una victoria en unos comicios generales. Cierto, no se vota igual en unas autonómicas que en unas legislativas, pero a falta de un año o poco más para una cita de este carácter, no lograr ni siquiera el mal resultado conseguido hace cuatro años -y en esto creo que ha sido un error la elección de la cabeza de lista-, abre mayores y más fundadas expectativas a la derecha y a la extrema derecha para llegar a La Moncloa, algo que de seguir existiendo división a la izquierda del PSOE me parece lo más previsible. Es más, llegados a este punto creo de no darse una unidad que aglutine a toda la izquierda (PSOE incluido), tendremos sin duda alguna a esa derecha extrema gobernando otra vez España. Y digo otra vez porque, tal como vemos al Partido Popular y a Vox pactando gobiernos autonómicos (Extremadura, Aragón y Castilla y León, este en vísperas) y acordando propuestas conjuntas lesivas para los servicios públicos y la memoria democrática, ese futurible gobierno nacional nos hará recordar los de la dictadura a quienes conocimos lo que fue aquello, que cada vez somos menos en un país al que se le privó de ese reconocimiento cabal de su pasado. La regresión votada no es menos regresión.

DdA, XXII/6348 

domingo, 17 de mayo de 2026

INDIGNANTE: A TIROS CON UN IBIS EREMITA EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

 


ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

El cadáver de Hel, un ibis eremita de un año y medio, con un disparo mortal. Hel había nacido en Austria. En octubre de 2023, junto a otros 34 ejemplares, completó un viaje de más de 40 días seguido el ultraligero con parapente amarillo de Johannes Fritz, director del proyecto LIFE-NBI de la UE. Lo criaron Helena Wehner y Barbara Steininger, vestidas de amarillo para que las aves las identificaran como su madre. Cruzaron Europa. Aterrizaron en Cádiz, donde ibis eremitas reintroducidos forman una colonia de más de 300 ejemplares. Hel, sin embargo, era un explorador. Se alejó hacia Badajoz. Y allí, alguien con un arma decidió que su vida no valía nada. La denuncia la ha presentado Ecologistas en Acción. Piden la suspensión de la actividad cinegética en ese coto. El responsable del proyecto, Miguel Ángel Quevedo, veterinario del Zoobotánico de Jerez, no puede contener la indignación: "Después de todo el esfuerzo, de los recursos tanto humanos como económicos invertidos, de la implicación emocional de sus criadores con ellos, ocurre esto... Quien hace eso no es un cazador, es un descerebrado". La muerte de Hel no es solo una tragedia local. Es un símbolo del conflicto entre conservación y tradición. El ibis eremita es una especie en peligro de extinción. Desapareció de Europa hace tres siglos. Las poblaciones actuales proceden de reintroducciones de ejemplares de zoológicos. Cada pájaro cuenta. Cada muerte es un revés. Y la de Hel es particularmente dolorosa porque representa el fracaso de la educación ambiental: alguien vio un ave protegida, con un anillo en la pata, y decidió disparar. No por hambre, no por defensa propia, sino porque sí. Porque se puede. Porque en un coto de caza, todo lo que vuela es un objetivo.

El artículo, un reportaje desolador pero bien documentado, narra los hechos y el contexto. El proyecto de reintroducción del ibis eremita es uno de los más ambiciosos de Europa. Las aves son criadas en cautividad y entrenadas para seguir ultraligeros en sus primeras migraciones. El objetivo es que aprendan la ruta y luego la realicen por sí mismas, conectando las poblaciones de Austria y España. Hel había cumplido su parte. Llegó a Cádiz. Sobre el invierno. Pero luego, como tantos jóvenes exploradores, quiso ver más allá. Acabó en Extremadura, a 200 kilómetros de la colonia. Y allí, un cazador (o alguien que se hace llamar cazador) lo mató. No es el primer ibis eremita muerto por disparos. Otros han caído electrocutados o atropellados. Pero la muerte por bala es especialmente cruel porque es evitable. No hay necesidad de disparar a un ibis. No es una plaga. No es una amenaza para la ganadería. Es un ave protegida, reconocible (negro brillante, pico curvo, cresta erizada). Quien lo mató sabía lo que hacía. O debería haberlo sabido. La legislación española prohíbe cazar especies protegidas. Las penas pueden incluir prisión. Pero los cazadores suelen alegar "error de identificación". En este caso, parece difícil equivocarse. El ibis eremita no se parece a ninguna otra ave cinegética en Extremadura.

Las consecuencias ecológicas y morales de esta noticia son un aldabonazo contra la impunidad. Ecológicamente, la muerte de Hel reduce la diversidad genética de la población reproductora. Cada ibis cuenta en una especie que aún está lejos de ser segura. La población española tiene más de 300 ejemplares y 48 parejas reproductoras, un buen número, pero insuficiente para garantizar la supervivencia a largo plazo. La mortalidad juvenil ya es alta (50% en el primer año). Añadir muertes por disparos es añadir una presión innecesaria. Moralmente, la noticia es una vergüenza colectiva. Los proyectos de reintroducción requieren años de trabajo, financiación europea, dedicación personal de biólogos y voluntarios. Hel era un embajador de su especie. Su viaje en ultraligero había sido noticia internacional. Su muerte debería serlo también. Pero los cazadores (o al menos las asociaciones de cazadores) suelen guardar silencio o minimizar estos incidentes. No piden disculpas, no colaboran en las investigaciones. El coto de Fregenal de la Sierra, si no se toman medidas, seguirá funcionando. Y otros ibis podrían correr la misma suerte.

¿Hay esperanza? La esperanza realista está en la presión social y judicial. La denuncia de Ecologistas en Acción puede llevar a una investigación. Si se identifica al autor, podría enfrentarse a penas de prisión. La suspensión temporal del coto sería una medida ejemplarizante. La esperanza también está en la educación. Las campañas de sensibilización dirigidas a cazadores pueden reducir los errores de identificación y los disparos "por diversión". La esperanza más poderosa es que el proyecto del ibis eremita continúe. A pesar de Hel, otros 36 ibis llegaron a España en 2024. La colonia de Cádiz sigue creciendo. La población de Marruecos (la única silvestre del mundo) ha pasado de 48 parejas a cerca de 180 gracias a los esfuerzos de conservación. La especie ha salido de la categoría de "peligro crítico" a "en peligro". Es un avance. La muerte de Hel no lo revertirá, pero es un recordatorio de que la conservación no termina en la suelta. Termina cuando la sociedad entera respeta a los animales. Y eso aún no ocurre.

La pregunta que Hel, con su cuerpo sin vida y su anilla de seguimiento, nos lanza desde el coto de caza extremeño es un graznido de dolor: ¿Cuántos ibis más tendrán que morir a tiros para que los cazadores entiendan que no todas las aves son piezas de caza? La respuesta, desgraciadamente, es "muchos". Porque la cultura cinegética está arraigada. Porque muchos cazadores ven el campo como un campo de tiro. Porque la educación ambiental es insuficiente. Hel no murió por un accidente. Murió porque alguien quiso matar algo, y lo que tenía delante era un ibis. No importaba que fuera raro, protegido, valioso. Importaba que volaba. Y estaba en su punto de mira. Ojalá el autor se arrepienta. Ojalá la justicia actúe. Ojalá los cazadores de Extremadura reflexionen. Pero la única garantía es que no habrá justicia para Hel en el sentido literal. Ya está muerto. Su viaje, truncado. Su potencial reproductor, perdido. Lo único que podemos hacer es contar su historia. Y que sirva para que otro ibis no corra la misma suerte. Eso, si acaso, sería un final digno. Pero no es suficiente. Nunca lo es. Hel merecía volver a Austria. Merecía criar. Merecía vivir. Los cazadores que lo mataron le robaron todo eso. Y a nosotros, también. Porque la pérdida de un ibis es la pérdida de un pedazo de esperanza. No podemos permitir que se repita. No podemos. Hel, descansa en paz. Ojalá tu vuelo final no haya sido en vano.

DdA, XXII/6347

LÓPEZ DE LA CALLE: ANDOAÍN SE PUSO EN PIE/ PARA RECHAZAR LA MUERTE...


Ana Cardo

Como recordamos en su día en este pequeño periódico, cuando empezamos a publicar las décimas de mi estimado colega Félix Maraña, los versos como comentario, sátira o crítica de la actualidad tuvieron larga vida en el periodismo español, sobre todo en el que se hacía antes de la guerra. Echábamos de menos que las décimas de Félix no se publicaran en el periódico en el que colabora regularmente desde hace toda una vida, pródiga en el servicio del autor a la cultura en Euskadi. Décimas de fiebre será el título de la sección que con los versos de Maraña se acaba de incorporar cada semana a las páginas del Diario Vasco. En los siguientes recuerda el asesinato de un periodista vasco, José Luis López de la Calle, que tanto nos dolió entonces, sobre todo a quienes lo querían y conocieron. La memoria de aquellos crímenes de ETA también cuenta en la memoria del dolor y la ignominia de este país. Ocurrió en 7 de mayo de hace 26 años y la imagen sigue doliendo:

Matar al periodista

No perdamos el detalle:
Cuando fuera asesinado,
él caminaba enfrascado,
sangre fría, en plena calle,
José Luis López la Calle,
en leer los titulares
de la prensa, y sus andares
eran los de un despistado.
Allí sería fusilado,
cerca de sus familiares.
Andoain se puso en pie
para rechazar la muerte,
mientras su cuerpo, ya inerte,
reposa y nos pide que
exijamos con más fe,
pidamos justicia a gritos.
Luchemos contra los mitos
que ha creado el fanatismo.
Digamos no al terrorismo,
hartos ya de sus delitos.
José Luis ha sido obrero
en alguna papelera
de Tolosa y en la acera,
junto al paraguas primero,
y de su sangre un sendero,
yace la prensa diaria.
Llega ya la funeraria,
llega Ertzantza y sanitarios
y le cubren con sudarios
y con civiles plegarias.

DdA, XXII/6347

CUBA: UN GENOCIDIO LENTO, SIN CAMPOS DE CONCENTRACIÓN DE ALAMBRE DE PÚA

El mundo asiste impávido a un experimento social que lleva décadas perfeccionándose: estrujar la vida de once millones de almas para ver cuánta desesperación es necesaria para hacerlas claudicar. Le llaman eufemismos, le maquillan con legajos leguleyos, pero su nombre verdadero es asfixia, esa asfixia cantada en voz baja por los verdugos de oficina. Es un genocidio lento y blanco, sin campos de concentración de alambre de púas, pero con el cerco invisible de la necesidad inducida. Y yo sueño con que callar no sea parte del negocio. El dolor del cubano es un producto financiero bruto: se invierte en él, se especula con su hambre, se subsidian disidencias de salón que viven de administrar la miseria que otros generan. 



Raulito Torres/Aquí en La Habana


Existe una fábrica tenebrosa que nunca duerme. No opera con acero ni cemento, sino con la intangible materia del sufrimiento humano. Es la gran destilería del desaliento, un laboratorio meticuloso donde se capitaliza el dolor de todo un pueblo, donde la angustia de una madre que no encuentra medicina para su hijo se cotiza como un bono geopolítico. Es la industria del cerco convertida en carroña.
Lo saben bien quienes se benefician del silencio. El mundo asiste impávido a un experimento social que lleva décadas perfeccionándose: estrujar la vida de once millones de almas para ver cuánta desesperación es necesaria para hacerlas claudicar. Le llaman eufemismos, le maquillan con legajos leguleyos, pero su nombre verdadero es asfixia, esa asfixia cantada en voz baja por los verdugos de oficina. Es un genocidio lento y blanco, sin campos de concentración de alambre de púas, pero con el cerco invisible de la necesidad inducida.
Y yo sueño con que callar no sea parte del negocio. El dolor del cubano es un producto financiero bruto: se invierte en él, se especula con su hambre, se subsidian disidencias de salón que viven de administrar la miseria que otros generan.
Y sin embargo, en medio de esta larga noche del hostigamiento, hay una paradoja que rompe la lógica del mercado: la generosidad irracional de la víctima. Nosotros, los habitantes de esa isla condenada al castigo eterno por el pecado de la soberanía, no conocemos el rencor estéril. Somos la nación absurda que, mientras le aprietan el cuello, extiende las manos para salvar al que pasa por delante.
Recórrase el atlas de las últimas décadas: ¿Dónde está la huella de Cuba cuando un huracán arrasa el Caribe, cuando un terremoto devasta Haití, Pakistán, Nepal o Turquía, cuando el Ébola amenazaba con devorar el África profunda? Ahí está, diminuta y colosal. No llegamos con la sobra, llegamos con lo que nos falta. Hemos practicado la solidaridad como un acto reflejo de la dignidad, donando recursos que no nos sobran porque sencillamente entendemos que el dolor ajeno no es una anécdota, sino un imperativo moral. Mientras los mercaderes del asedio intentan sembrar el egoísmo a través de la escasez, el cubano se multiplica partiéndose en pedazos para curar al mundo.
Esta generosidad no es virtud de un gobierno, es el carácter de un pueblo que es el gobierno legítimo, acaben de entender!... que ha hecho de la resistencia una obra de arte y de la solidaridad un músculo hipertrofiado. Pero esa misma nobleza ha sido secuestrada por la hipocresía global.
¡Basta ya de hipocresía, conciencia del mundo! Basta ya de este genocidio silencioso que se esconde tras los dígitos de una ley extraterritorial. No se mata solo con misiles; se mata con la indiferencia calculada, con la prohibición de un respirador, con la demora forzosa de una pieza de oncología. Se mata convirtiendo la mesa del pobre en un desierto para regocijo de los halcones.
Les convoco a escuchar la súplica de Sísifo en el Caribe. Rompan el silencio cómplice. El dolor no se ha de capitalizar, se combate.
Si algo hemos demostrado los cubanos, desde nuestra trinchera sitiada, es que la vida solo vale la pena si se entrega. Pero no estamos dispuestos a seguir siendo la ofrenda sacrificial de los poderosos en el altar de la indiferencia.
Mírennos a los ojos. Somos el mismo pueblo que curó a sus esclavistas cuando el huracán mató al odio. Somos los que compartimos la penuria para que otro viva. Exijo, como un grito telúrico nacido del Malecón y de la Sierra, que nos dejen vivir en paz. Cese ya la asfixia, cesen las sanciones del oprobio, o carguen para siempre con la vergüenza de haber subastado la compasión mientras nosotros, una vez más, compartíamos el poco pan que no teníamos para alimentar al mundo.

DdA, XXII/6347

viernes, 15 de mayo de 2026

SANGRE QUE ATESORABA PARA EL AMOR SUS DONES


Lazarillo

Acabamos de tener noticia de la llegada a las librerías de una nueva obra del historiador Mario Amorós, del que tuvimos el gusto de leer varias biografías, todas excelentes, como las de Pablo Neruda, Salvador Allende o Dolores Ibarruri. Ahora Amorós nos obsequia con la del poeta Miguel Hernández, del que también estos días se han publicado en Alianza Editorial sus escritos periodísticos durante la guerra, despreciados por Andrés Trapiello en un artículo publicado en el diario El Mundo, donde critica con insania el editor de la obra, Joaquín Riera Ginestar, lo que impulsó a éste a la correspondiente réplica. De ambos libros esperamos dar cumplida cuenta en este DdA porque los dos me parecen imprescindibles, aunque Trapiello prefiera a Chaves Nogales, que puede que escribiera mejor de la guerra como profesional del periodismo, pero que no la contó tan de cerca como lo hizo Hernández.  Por quitarnos el mal sabor de boca que dejan siempre estas menudencias, sobre todo cuando se notan en exceso filias y fobias, recuperamos este poema de Miguel Hernández, que no necesita más crédito que el de sus versos -escribiendo dos años después del comienzo de la guerra- para llegarnos al alma:

Es sangre, no granizo, lo que azota mis sienes
Son dos años de sangre: son dos inundaciones.
Sangre de acción solar, devoradora vienes,
hasta dejar sin nadie y ahogados los balcones.
Sangre que es el mejor de los mejores bienes.
Sangre que atesoraba para el amor sus dones.
Vedla enturbiando mares, sobrecogiendo trenes,
desalentando toros donde alentó leones.
El tiempo es sangre. El tiempo circula por mis venas.
Y ante el reloj y el alba me siento más que herido,
y oigo un chocar de sangres de todos los tamaños.
Sangre donde se puede bañar la muerte apenas:
fulgor emocionante que no ha palidecido,
porque lo recogieron mis ojos de mil años".
18 de julio 1936, 18 de julio 1938

DdA, XXII/6346

"DESPUÉS DE UN DÍA DE MIERDA EN EL INSTI", LEYÓ LA REINA CONSORTE


La reina Letizia durante el acto de entrega de la 48 edición de los Premios SM de Literatura Infantil y Juvenil


Ana Cardo

Leo que en los medios y mentideros conservadores no ha sentado bien que una reina consorte de España, la actual esposa de Felipe VI, se haya expresado públicamente, aunque sea leyendo un texto literario, poniendo en sus labios la palabra mierda que utilizaba la autora del escrito, perteneciente al libro de Alba Quintas Garciandia La cuarta vida de Blanca Cuervo, galardonado con el premio de literatura infantil y juvenil El Barco de Vapor y Gran Angular. Doña Letizia Ortiz, muy interesada por este tipo de literatura, acudió al acto donde se celebró la concesión de esos premios, la Casa de Correos, e hizo una estupenda lectura dramatizada de un breve fragmento del libro: "Después de un día de mierda en el insti", comenzaba la lectura de la Reina. Empiezo a ver TikToks… Y veo a una tía impresionante (…) Vacaciones en playas que parecen paraísos y tú te quedas ahí con el culo torcido y entras en su perfil para ver en qué trabaja y tiene un link al perfil de otra red social, la que realmente le da dinero y ya lo sabes", leyó la reina. Lo hizo muy bien y dijo además cosas interesantes acerca de la lectura y los riesgos que corren los menores en  las redes sociales. Que a la salida del acto, en la Puerta del Sol, doña Letizia se interesara por las demandas de las educadoras infantiles solicitando en sus movilizaciones dignidad y reconocimiento para su trabajo, creo que merece ser reseñado. Pareció la de la reina consorte una jornada más propia de una presidenta de la tercera república. Sabiendo como sabemos de infantas e infantes con querencias de ese signo en el pasado, no estaría mal una reina republicana como colofón de la dinastía borbónica.

DdA, XXII/6346

DESDE CUBA: A LOS HIJOS E HIJAS DEL PUEBLO ESTADOUNIDENSE

Dicen que van a invadirnos. No saben que llevamos más de sesenta años invadidos por huracanes, tornados, dengue, chicunguya, pandemia y el constante el asedio de ustedes, y seguimos de pie. Pero esta vez no les hablo desde la resistencia épica, les hablo desde la fragilidad voluntaria del que tiende un puente de papel y tinta. No queremos sus bombas, queremos sus abrazos. No queremos su victoria, queremos su amistad. Que no sea demasiado tarde para que nuestros nietos sepan que elegimos la vida. Obliguen a los suyos a mirar el mapa con ojos de cooperación, escribe Torres desde La Habana. No permitan que la maquinaria del complejo militar-industrial les devore también a sus hijos, sus impuestos, su decencia. Piensen en esa noche cercana en que un crucero lleno de pasajeros curiosos podría atracar en La Habana y ser recibido con flores en lugar de barricadas. Piensen en los hoteles construidos juntos, donde el trabajador de Iowa y el campesino de Pinar del Río beban un café bajo una misma luna. Piensen en lo que significa crecer sin que nadie tenga que morir.


Raulito Torres/Aquí en La Habana

Esto no lo escribe un enemigo. Lo escribo como quien ha aprendido a conocerlos en los escombros de la historia, en los gestos solidarios que cruzan el Estrecho de la Florida cuando ese gobierno cierra los ojos. Escribo con la mano temblorosa de quien ha visto a su pueblo resistir lo que ninguna estadística podría medir: el bloqueo que casi nos asfixia, la asfixia que no nos ha vencido. Y sin embargo aquí estamos, respirando con creatividad, con solidaridad de vecinos que comparten el último pan, con la resiliencia terca del que planta un jardín sobre el cemento. Por eso, cuando escucho que el gobierno de ustedes planea una invasión, no puedo callar. No desde el odio, sino desde un amor entrañable por lo que ambos pueblos podríamos llegar a ser… y estamos a punto de perder.
Quieren un baño de sangre. Pero la sangre no distingue pasaportes. Créanme cuando les digo que ese baño de sangre no se detendrá en nuestras costas: regresará a las suyas en bolsas negras, en soldados rotos, en un nuevo precipicio moral que les costará décadas de luto y deshonra. Su propio pueblo, el que madruga para trabajar, el que sueña con llevar a sus hijos a la universidad, será sacrificado en el altar de un designio imperial que ni siquiera los mira. Las élites que hoy invocan la guerra no pondrán sus cuerpos en la línea de fuego. Pondrán los suyos.
Piensen en todo lo que se perderían ustedes. No hablo de territorios ni de hegemonías, hablo del abrazo posible entre dos pueblos que han sido condenados al desencuentro. Hablo de cada oportunidad que la soberbia asesina antes de nacer. Cierren los ojos un instante e imaginen conmigo, desde esta izquierda que es más ternura que ideología, lo que podría florecer si en lugar de portaaviones enviaran sus barcos llenos de científicos a intercambiar vacunas, a investigar juntos los misterios del cáncer con la biotecnología que supimos desarrollar en la carencia. Imaginen caravanas culturales donde nuestros músicos toquen en sus barrios y el jazz de Nueva Orleans se funda con el son de Santiago. Imaginen equipos de béisbol jugando amistosos no como propaganda, sino como niños que comparten el mismo guante bajo el mismo sol. Eso es lo que nos roban.
Eso y la protección del medioambiente: el Caribe que compartimos nos necesita como aliados, no como adversarios. Juntos podríamos restaurar los arrecifes de coral, limpiar las costas, enfrentar huracanes sin que el bloqueo retrase ni un solo panel solar. ¿Sabe lo que significa para un isleño pensar que el turismo de naturaleza, los cruceros llenos de viajeros que buscan la belleza y no la bala, los negocios hoteleros que respetan el paisaje y el alma local, podrían ser el pan de cada día en lugar de esta economía de resistencia perpetua? Hablo de crecimiento mutuo, de un intercambio digno donde ustedes vengan a caminar por Viñales, a escuchar el silencio elocuente de nuestros mogotes, a dejarse envolver por una noche de trova en el Malecón, mientras nosotros aprendemos de su espíritu emprendedor sin perder el alma solidaria. Todo eso está ahí, al alcance de la mano, y sin embargo prefieren los instructivos de guerra.
Cuánta oportunidad perdida. Cuánta belleza ahogada en la retórica del miedo. Se perderían ellos, sí: perderían la posibilidad de mirarse en nuestro espejo y descubrir que la resistencia creativa de un pueblo bloqueado no es una amenaza, sino una lección de humanidad. En nuestros barrios, donde a veces falta casi todo, sobra esa risa que inventa soluciones con alambre y amor. Ahí hay una sabiduría que ningún ejército puede conquistar, pero que cualquier vecino puede compartir si se acerca sin prepotencia. Ese intercambio, el más valioso, el de la inteligencia colectiva, es lo que ustedes dejarían de recibir si la bestia de la guerra se desata.
Me parte el alma, como músico y como cubano, comprender que la historia vuelve a poner sobre la mesa la peor versión del ser humano: la que confunde poder con destrucción. La filosofía de esta izquierda que abrazo no busca vencer a nadie; busca un nosotros más vasto, un nosotros sin bloqueos ni tanques, donde el mar deje de ser frontera para convertirse en puente. Sé que en el pueblo estadounidense palpita ese mismo anhelo. Lo he visto en los científicos que burlan las prohibiciones para investigar con nosotros, en los artistas que tienden sus manos, en los ciudadanos que llenan un avión de solidaridad cuando el huracán arrasa nuestros techos. Ellos son el pueblo real. No los que planean invasiones.
Por eso les alerto, casi con un nudo en la garganta: elijan mejor. Obliguen a los suyos a mirar el mapa con ojos de cooperación. No permitan que la maquinaria del complejo militar-industrial les devore también a sus hijos, sus impuestos, su decencia. Piensen en esa noche cercana en que un crucero lleno de pasajeros curiosos podría atracar en La Habana y ser recibido con flores en lugar de barricadas. Piensen en los hoteles construidos juntos, donde el trabajador de Iowa y el campesino de Pinar del Río beban un café bajo una misma luna. Piensen en lo que significa crecer sin que nadie tenga que morir.
Dicen que van a invadirnos. No saben que llevamos más de sesenta años invadidos por huracanes, tornados, dengue, chicunguya, pandemia y el constante el asedio de ustedes, y seguimos de pie. Pero esta vez no les hablo desde la resistencia épica, les hablo desde la fragilidad voluntaria del que tiende un puente de papel y tinta. No queremos sus bombas, queremos sus abrazos. No queremos su victoria, queremos su amistad. Que no sea demasiado tarde para que nuestros nietos sepan que elegimos la vida.
Confío en que estas palabras germinen en algún corazón al norte del Golfo, porque el amor entre los pueblos no es utopía: es una semilla que el odio insiste en pisotear, pero que siempre vuelve a brotar. Entre los cañaverales quemados de la historia, siempre, siempre vuelve a brotar. Nosotros tenemos muchísima experiencia.... Hágannos caso.

DdA, XXII/6346

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