Diario del Aire
viernes, 10 de julio de 2026
DOCE MUERTOS EN EL INCENDIO DE ALMERÍA Y 100 PROFESIONALES MENOS PARA EXTINGUIRLO
MOHAMED SALAH NO SÓLO ES EL MEJOR FUTBOLISTA AFRICANO DE LA HISTORIA
Ana Cardo
Se dice de Mohamed Salah que es el mejor futbolista africano de la historia, pero es menos conocido lo que el destacado futbolista egipcio, actualmente en la plantilla del Liverpool, ha gestionado con su fortuna personal. Salah financió de su propio bolsillo la construcción de escuelas, hospitales y redes de agua potable en Nagrig, su pueblo natal, mitigando drásticamente la pobreza de su comunidad al rescatar a cientos de familias vulnerables. A través de su fundación benéfica, el delantero egipcio ha transformado por completo la infraestructura de su región de origen, garantizando el acceso a una educación digna y a servicios de salud especializados, sin costo alguno para los habitantes de escasos recursos. Además de estas obras, Mohamed Salah entrega pensiones mensuales estables y subsidios financieros directos a madres solteras, enfermos y personas en situación de extrema precariedad, convirtiéndose en un motor de desarrollo social y un símbolo de generosidad que demuestra la solidaridad efectiva con los más desfavorecidos a la que se puede llegar a través del éxito deportivo de un solo futbolista. Ha tenido que ser a través de un Mundial de fútbol, en el que la selección de Salah fue eliminada injustamente por la selección argentina, para que sepamos que no sólo hay capacidad de lucha, entrega y buen fútbol en la selección egipcia. También hay corazón de arraigo, solidaridad con la gente más necesitada y memoria natal o de clase de la que se procede.
DdA, XXII/6403
ESTÁ CLARO QUE RUTTE NO SE TIENE RESPETO A SÍ MISMO, RASMUS SVANEBORG
jueves, 9 de julio de 2026
LO QUE MÁS DUELE DE LA INJUSTA DERROTA DE EGIPTO, SE VIVIÓ TAMBIÉN EN GAZA
Al entrenador egipcio Hossana Hassan -no olvidaremos su nombre-, que por unas horas llevó el júbilo a las caras de los menores palestinos que vieron a la selección egipcia enfrentarse a la argentina desde los escombros de la ciudad devastada de Gaza.
Félix Población
Nadie como ellos, los niños, el pueblo palestino masacrado por el Estado invasor y genocida de Israel, para merecer la alegría de ver en los televisores de la ciudad arrasada de Gaza y ocupando como telespectadores los escombros de los edificios destruidos por los misiles israelíes, la que estaba siendo una sorprendente y merecida victoria de la selección egipcia sobre la argentina, campeona del mundo en la anterior edición. Nadie como ellos para disfrutar como los vemos en las imágenes, alzando los brazos, con la expresión del rostro llena de júbilo, porque en esos momentos se había hecho un pequeño espacio de celebración en sus jóvenes vidas, hechas a soportar desde casi tres años un calendario de barbarie, viendo morir a familias enteras, con miles y miles de menores asesinados día tras día. No, lo del árbitro francés que favoreció con tanta desfachatez la victoria de la selección argentina, o lo de Infantino anulando una tarjeta roja al futbolista goleador de la selección de Estados Unidos por capricho de Donald Trump, no fueron sólo decisiones que perjudicaron al fútbol como espectáculo deportivo, poniendo en entredicho una vez más la limpieza de su organización internacional. Lo que más duele de la injusta derrota de la selección egipcia frente a la argentina y al Messi pateador sin expulsión de un adversario argelino en un partido anterior, es la decepción y el disgusto con los que los menores supervivientes de un genocidio, perpetrado por Israel con la colaboración de Estados Unidos y otros Estados europeos, se fueron a dormir a sus tiendas de campaña, confiando al menos que esa noche el falso alto el fuego de Netanyahu y Trump no volviese a sumar más menores palestinos asesinados por las tropas israelíes para trocar las caras de júbilo de la imagen en caras de pánico y desesperación.
DdA, XXII/6402
TRUMP Y LOS INFANTINOS DEL MUNDO QUE BESAN SUS BOTAS
Trump pasará a la historia como el presidente más patético de la historia de EEUU. Un patetismo que sería injusto atribuirle en exclusiva a Donald Trump. Nada de esto sería posible sin los Infantinos y los infantiles que cada minuto disfrutan del placer de besarle las botas a un tipo con poder. De aquí a la final lo mismo se frustra por no entender el fuera de juego. Estaríamos jodidos.
Gerardo Tecé
Por primera vez, la FIFA le ha quitado una tarjeta roja a un futbolista para que pueda disputar el siguiente partido. El impulsor de esta decisión pionera –hasta hoy existía la mala costumbre de que, cuando alguien era expulsado, se perdía el siguiente encuentro– ha sido el presidente naranja Donald Trump. Descontento por la no participación del futbolista norteamericano Balogun en la siguiente ronda, el presidente de uno de los países organizadores del Mundial decidió descolgar el teléfono y hablar con su amigo, esclavo y siervo, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. “Le dije que no podía ser que los equipos jugasen sin los mejores y que, además, no tenía sentido castigar a alguien en un partido que todavía no se ha jugado”, confirmaba en su red social Truth –verdad verdadera– la secuencia de unos hechos que se habían producido exactamente de la manera patética que todos habíamos imaginado. En Bélgica, siguiente rival de EEUU, no daban crédito ante una decisión tan injusta, aleatoria y descarada destinada a favorecer a un tipo en concreto. Y eso que en Bélgica tienen rey.
Cuando hagan la película de este tiempo estúpido y violento que asumimos con cierta normalidad, la escena de Trump manipulando el Mundial de fútbol, y tantas otras cosas, seguro que estará presente. Pero los guionistas, si son buenos, caerán en la cuenta de que hay un prisma infinitamente más interesante que el del matón y es el de los pelotas que rodean al matón. Quizá la peli no irá de Trump, sino de las patéticas personas que besaron las suelas de los zapatos de Trump. No es la primera vez que Gianni Infantino logra transmitir, a nivel planetario, un sentimiento tan complejo que pocos idiomas son capaces de describirlo: la vergüenza ajena.
Cuando a Trump no le concedieron el Nobel de la Paz que tanto le apetecía colocar en la vitrina y amenazó con bombardear Oslo, Gianni descolgó a toda prisa el teléfono para anunciarle a su poderoso amigo naranja que, mira por dónde, casualmente la FIFA –eso del fútbol– había decidido crear un premio de la paz y que a ver si adivinaba quién lo había ganado. Al tiempo que Infantino le otorgaba el premio de la paz de cartón piedra, Corina Machado, a la que un celoso Trump había insultado en público días atrás, viajaba a Washington para ofrecerle el real. Cuando hagan la peli tendré que taparme los ojos. Sufro muchísimo con las escenas fuertes.
No es Trump lo más sabroso del trumpismo, sino los idiotas y mudos que lo hacen posible cada día. Trumpismo, una idea estúpida y la otra lo mismo, es el entrenador norteamericano no pudiendo ya elegir si poner de titular o no al jugador indultado por toda la cara. Imaginen al míster del banquillo gringo diciendo ahora que no lo pone porque había pensado en un 4-5-1. Podría acabar en un consejo de guerra. Trumpismo es el jefe de la OTAN diciéndole al presidente de EEUU “siempre tuyo”, cuando le escribe un mensaje por WhatsApp, y, sin embargo, siendo capaz de mirar a los ojos a sus seres queridos. Es el patriota Abascal aplaudiéndole cuando ataca a España y mendigando una foto. Es la manada de corresponsales españoles conservadores que, desde la Casa Blanca, luchan por una mirada suya. “No todos los días uno pasa la Nochebuena con el mejor presidente de la historia de Estados Unidos. Feliz navidad desde el lugar más poderoso del mundo”. Así celebraba un propagandista español de ultraderecha tener lejos a su familia en Navidad, pero cerquita, al otro lado de la cinta de seguridad, a quien pasará a la historia como el presidente más patético de la historia de EEUU. Un patetismo que sería injusto atribuirle en exclusiva a Donald Trump. Nada de esto sería posible sin los Infantinos y los infantiles que cada minuto disfrutan del placer de besarle las botas a un tipo con poder. De aquí a la final lo mismo se frustra por no entender el fuera de juego. Estaríamos jodidos.
CTXT DdA. XXII/6402
LA SELECCIÓN ARGENTINA NO MERECE LOS CUARTOS DE FINAL
Miranda se pregunta si caso de llegar a la final del Mundial de Fútbol la selección española, permitirá el juez Peinado o su sustituto que el Presidente del Gobierno y su esposa estén en el palco. Antes de eso habrá que llegar a la final, claro, algo que, suponiendo pueda llegar a la misma la selección argentina, va a plantear a este Lazarillo la posibilidad de no ver el encuentro. Esta selección nunca debió pasar a cuartos de final a costa de la selección egipcia, víctima de la mayor injusticia arbitral que se haya dado nunca en una competición de esta entidad. Ya contra Argelia, el ídolo de la selección argentina, Lionel Messi, debió recibir la tarjeta roja por una patada de mala baba a un adversario, merecedora de esa sanción. Antes de esa final no deseable con España -más por motivos de sospecha arbitral que por las dificultades futbolísticas que pueda ofrecer como adversario Argentina-, deberán superar Messi y sus compañeros a las selección de Suiza y a la vencedora del Noruega-Inglaterra. Para empezar, habrá que estar muy atentos al arbitraje de los cuartos de final, por si se parece a los que dejó a Messi sin expulsión y sanción frente a Argelia, y a la selección egipcia sin victoria. El fútbol le estará siempre agradecido a los jugadores de este equipo por haber jugado como lo hicieron. (Se registraron 23 errores arbitrales en el partido entre Egipto y Argentina. Es la cifra más ALTA en un encuentro del Mundial 2026 y otra vez la selección Argentina involucrada. Algunas federaciones nacionales piden la destitución del presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA, el histórico exárbitro italiano Pierluigi Collina, quien dirige el organismo encargado de aplicar las reglas de juego y de designar a los árbitros para los grandes torneos, como la Copa Mundial de la FIFA 2026).
Celso Miranda
Más allá de los cuartos, vaticino dos apasionantes semifinales: Francia-España (con permiso de Marruecos) y Argentina-Inglaterra, que convocará a viejos fantasmas. El mundo ha cambiado de forma acelerada en los últimos tiempos, y el fútbol, simplificación a escala, no va a ser menos. Abochorna el comportamiento servil de Infantino, epígono del capitalismo menos sutil, siempre a favor de los poderosos. Pero, ay, la grandeza del fútbol está en los detalles y en que no todo se puede manejar hasta sus últimas consecuencias. Ahí está la victoria belga, humillante, sobre el equipo de un tipo que no sabe qué cosa son las normas porque ha nacido para transgredirlas. O el susto, mayúsculo, que una selección que ondea la bandera palestina asestó a las cuentas de un Mundial que no podía permitirse dejar a Argentina caer en octavos. El mundo visualiza las injusticias, y las anota. Fue un robo. Pese a la mayúscula reacción de Messi, tan listo en la cancha como inane fuera de ella, Egipto denunció el saqueo, mostró las líneas rojas del sistema fútbol y enseñó a millones que no todo está perdido. Bueno, sí, está perdido el sentido de la dignidad de quienes salen señalados de esta cita: Infantino, Trump (que sigue en su decadencia sin fin) y el mundo sin reglas. Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir. A estas alturas, apostamos a la España primus inter pares, sin prioridades nacionales. Sólo nos asalta una duda: ¿podrá ir Begoña Gómez a la Final, acompañando al Presidente? ¿Terminará el juez Peinado sus vacaciones para entonces o será el sustituto quien resuelva? A mí, de momento, me representa estupendamente Javier Bardem, heredero de lo mejor de esta España sin odios ni rencores.
DdA, XXII/6402
miércoles, 8 de julio de 2026
ARDIENDO DESDE EL 26 DE JUNIO EL VALLE DE SAJAMBRE
Ana Cardo
Aunque parezca increíble, por el grado de negligencia que refleja a modo de continuación del récord de incendios forestales sufridos por la provincia de León el años pasado, el incendio en el Valle de Sajambre, en pleno corazón del Parque Nacional de los Picos de Europa, se inició el pasado 26 de junio, pero sólo hasta ayer, cuando el fuego llegó -como cabía esperar- al lindante territorio de la comunidad autónoma del Principado de Asturias, este gobierno decidió colaborar con el de la Junta de Castilla y León para trabajar juntos al objeto de sofocarlo. La pregunta a estas alturas, cuando estamos a 8 de julio, es obvia: ¿Por qué el gobierno autonómico de Asturias se ha mantenido inactivo hasta el 7 de julio, viendo como el Valle de Sajambre ardía, y siendo de todo punto probable -como así ha ocurrido- que las llamas traspasaran los límites territoriales que son competencia del gobierno autonómico de Castilla y León, de cuya incompetencia para enfrentarse a estos desastres tenemos fresca memoria por lo ocurrido el verano pasado? Con esta celeridad tomar medidas con urgencia y diligencia, y teniendo en cuenta que los incendios afectan cada vez con más frecuencia a este Parque Nacional, podríamos pensar sin demasiado pesimismo en su peor destino: el de quedar alguna vez arrasado.
DdA, XXII/6401
EL VATICANO INVESTIGA AL CARDENAL SALESIANO DE RABAT POR AGRESIONES SEXUALES
El cardenal de Rabat, el salesiano español Cristóbal López Romero, está siendo investigado por el Vaticano por presuntos abusos sexuales sobre varias mujeres adultas, según ha anunciado él mismo este martes en un comunicado difundido por la archidiócesis marroquí. EL PAÍS ha contactado con él, pero no ha obtenido respuesta. En una conversación con la agencia Efe, ha afirmado: “No he cometido ninguna agresión, ni violencia ni acoso sexual”. La Sala de Prensa de la Santa Sede, consultada por este diario, ha respondido que se remite al comunicado del propio cardenal y ha informado que, de momento, no va a hacer declaraciones.
Íñigo Domínguez
MARCADOR SIONISTA CONTRA LA SELECCIÓN EGIPCIA
Unos días antes: "Gianni Infantino debe irse“. Con esa frase, el prestigioso diario británico The Telegraph exigió que el presidente de la FIFA, de origen suizo-italiano, renuncie luego de la polémica por el retiro de la tarjeta roja al estadounidense Folarin Balogun, tras la intervención del presidente norteamericano Donald Trump. “Este escándalo amenaza con empañar lo que de otro modo podría haber sido un éxito rotundo para Estados Unidos. El señor Infantino ha deteriorado aún más la reputación de una organización que ya se había convertido en sinónimo de corrupción bajo su predecesor, Sepp Blatter. Debería dimitir", dice el editorial de The Telegraph.
Félix Población
Son muchos los comentarios que hablan hoy de la injusta derrota de la selección egipcia en su partido contra la selección argentina, actual campeona del mundo. Entre quienes vieron en su integridad la contienda deportiva -yo no lo hice porque temía lo ocurrido-, hay una mayoría que considera que el arbitraje favoreció claramente (gol anulado incluido) al equipo en el que, por última vez, participa un futbolista considerado por buen parte de los entendidos el mejor del mundo. A Lionel Messi, aparte de por su meritoria carrera, no se le ha dejado de ensalzar durante los partidos celebrados por su selección en este Mundial, si bien la actuación de Argentina hasta ahora no está siendo como para mantenerla entre las selecciones favoritas a lograr el título de la actual edición. Probablemente sea en la próxima eliminatoria, durante su enfrentamiento con la selección suiza, cuando podamos evaluar realmente las posibilidades de Messi y sus compañeros de revalidar el título. Lo cierto es que, tanto frente a la selección de Cabo Verde como frente a la de Egipto, la victoria fue de esas que se califican agónicas y, en el caso del partido disputado ayer, injusta para muchos. La selección egipcia tenía en su contra a la propia FIFA, sumisa a Trump como vimos en el caso de la tarjeta roja anulada al futbolista goleador estadounidense en su eliminatoria con la selección suiza. Y Trump ya sabemos las buenas migas sionistas que hace con Milei, el presidente argentino. Siendo así, ¿cómo iba a permitir una FIFA sumisa a Trump permitir que la selección del único entrenador que denunció la masacre sionista pasara a la siguiente ronda? Precedida de la injusticia de la tarjeta roja anulada, ayer se cometió otra injusticia mucho más evidente y de mayor repercusión ante cientos de millones de telespectadores. En el marcador de la FIFA, Trump, Netanyahu y Milei habrá vencido la selección argentina, pero para muchos entre los que me encuentro -visto un resumen del partido-, tanto futbolística como éticamente la victoria de la selección egipcia ha sido clamorosa, dejando como ejemplo su entrenador la denuncia expresa de un genocidio mientras se celebraba las más afamada competición mundial de fútbol. Vergonzoso*.
*El lamento de Infantino en el palco de autoridades ante el segundo gol de Egipto lo explica todo. Se trata de un valioso documento gráfico, que tendrá aún más valor dependiendo del derrotero de la selección argentina en este Mundial, con ocho penaltis pitados a su favor en doce partidos.
Léase@además: No es común que se pueda asistir al mayor escándalo mundial de fútbol de esta manera. La brillante e inesperada actuación de Egipto ante Argentina, poniéndose dos goles arriba en el marcador, hizo que el margen de estafa fuera muy visible. Messi no colaboró al errar un tiro penal, muy dudoso por cierto, y los minutos corrieron en contra de la “lógica”. De allí en adelante, la actuación del francés Letexier fue cada vez más cuestionada:
Mohammad al-Wahidi
DdA, XXII/6401






