Félix Población
No está previsto, que se sepa, funeral laico alguno por las víctimas del accidente ferroviario en la provincia de Toledo. Lo hubo en el caso de las víctima de la Dana en Valencia, bien es cierto que un año después. Sí habrá, el próximo día 10, funeral religioso en la catedral de Toledo. Hoy he leído que la derecha espera que Sánchez también asista, como si estuviera a la expectativa de que no lo hiciera para así poder prolongar sus críticas, ahora que ya no pueden apuntarlas hacia el dimitido Óscar Puente. Algunos medios de extrema derecha pregonaron días atrás que Pedro Sánchez no asistiría, pero sí estará. Lo hará y es de esperar que en una sociedad cívicamente sana, nadie se sirva de una ceremonia de ese carácter para desplantes o abucheos al presidente del Gobierno. Sería un síntoma grave de decadencia moral. El Partido Popular debe creer que, como ocurre cada año el 12 de octubre con el desfile de las Fuerzas Armadas, no faltarán indeseables que puedan servirse de la solidaridad, silencio y respeto que merecen los familiares y amigos de las víctimas para agraviar al presidente del Gobierno. Así ganarían titulares a su favor en los medios a su servicio. La sola suposición de que Sánchez evitaría acudir al funeral por esto, da idea de la miseria mental y moral que afecta a algunos dirigentes de esa derecha extrema, demasiado contagiada por las miserias de la extrema derecha con la que aspira a gobernar, si la ciudadanía no es consciente de lo que esto puede suponer para el país: volver atrás, puede que muy atrás.
DdA, XXII/6614

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