Lazarillo
Han tenido que pasar más de dos siglos para que la tantas veces considerada como ejemplar democracia de los Estados Unidos tuviera como gobernadora de uno de sus estados a la primera mujer indígena. Esto ha ocurrido ayer en las elecciones de medio mandato de Nueva México, en la persona de la candidata demócrata Deb Halland. La nueva gobernadora pasó antes por la administración del presidente Joe Biden como secretaria de Interior, cargo en el fue también la primera mujer indígena en ejercerlo, cuando era vicepresidenta del país Kamala Harris. Las prioridades de Haaland, según explica su equipo de campaña, se centran en cuestiones como la salud, la vivienda o la educación, pero también las adicciones, el crimen y la sequía, “desafíos” para los que piden soluciones diferentes a lo habitual. El rostro de la nueva gobernadora, así como los resultados de estas recientes elecciones dejando a la administración Trump en las últimas con la aportación decisiva del voto latino, apuntan un porvenir más estimulante para el país*.
Las victorias históricas de los demócratas que más duelen a Trump: musulmanes, latinos, negras, indígenas y el primer senador gay
*Hijo de migrantes mexicanos, Xavier Becerra ganó también ayer la gubernatura de California tras derrotar al republicano Steve Hilton. El demócrata se convertirá en el primer gobernador latino del estado desde 1875. Antes fue secretario de Salud durante el gobierno de Joe Biden, fiscal general de California y miembro del Congreso. La a demócrata Keisha Lance Bottoms ha ganado las elecciones a la gobernación de Georgia. Primera mujer gobernadora de Georgia, y primera persona afroamericana en llegar a la gobernación de un estado.
DdA, XXII/6613


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