Félix Población
He visto con interés varios capítulos de Cuánta guerra, uno de esos programas sobre la Memoria Histórica que se echaban de menos en la televisión pública desde los tiempos, al menos, en que nacieron las asociaciones memorialistas y, con ellas, la primera ley sobre la materia (2007). Veinte años atrás, la búsqueda documental y escénica de la guerra y represión vividos por el abuelo y el tío abueno del periodista Juan Carlos Rivero o del abuelo la cantante Rozalén, habrían podido quizá contar con testimonios orales más directos. Es lo que ocurre cuando, por trabas políticas conocidas, fueron los nietos y no los hijos los que se movilizaron para buscar la verdad de sus antepasados y encontrar la reparación que merece su memoria, tanto tiempo enterrada durante la dictadura y buena parte del actual periodo democrático. Aparte de magnífico trabajo llevado a cabo por los documentalistas del programa y la no menos excelente labor de su conductora, lo que más cabe destacar es la relevancia del factor humano, lo que experimentan los descendientes de las víctimas y van expresando a media que la luz de la memoria descubre lugares y documentos que dan referencias de quienes durante tantísimo tiempo fueron silencio en las propias familias. Desconozco el número de programas realizado y me gustaría pensar que todos serán emitidos, aunque el próximo gobierno cuente con la extrema derecha en el Consejo de Ministros. Pero me parece que me voy a equivocar, a juzgar por la agenda de Vox en lo gobiernos de las comunidades autónomas. "Es el perdón lo que hace caminar", comentó la cantante Rozalén, emocionada e iluminada por el testimonio de su abuelo Francisco Rozalén, anotado en las páginas manuscritas de su diario de guerra. Esa frase bien merece una canción.
DdA, XXII/6611

No hay comentarios:
Publicar un comentario