Félix Población
Al dirigirse en el Congreso el portavoz de Esquerra Republicana a la señora Nogueras, cuyo partido hizo imposible la aprobación de los decretos del Gobierno sobre vivienda que había impulsado el brutal desahucio de Maricarmen Abascal y la presión popular consiguiente, Gabriel Rufián* dijo que haría todo lo posible por conseguir que Junts acabara en el más desolador (le faltó el calificativo pero se sobreentendía) ostracismo político. Al margen de que esto se llegue o no a cumplir, también hizo Rufián promesa de que con el citado partido nunca más pactaría el suyo, recordando quizá la vergüenza a la que asistimos hace años con aquel esperpéntico capítulo del procés català, en el que la derecha y la izquierda independentistas de Cataluña protagonizaron uno de los más deplorables episodios de su historia, que jugó, a la postre, no sólo en contra del propio independentismo sino a favor de la floración o re-floración (más bien) de la extrema derecha en España, entrañada en el Partido Popular (PP) desde sus orígenes como Alianza Popular. Lo que bien podría esperarse a partir de ahora, vista la estrecha colaboración en el voto junto a PP y Vox de esa extrema derecha catalana contra el gobierno de coalición de Pedro Sánchez, es que después de las ya más que próximas elecciones generales, Junts, con su patriótico grito de Visca Catalunya Lliure, pueda ayudar al Partido Popular y a Vox a formar el siguiente gobierno de coalición de la derecha extrema, si es menester.
*¿Quién llamó ayer a Junts para que cambiaran un voto que ya tenían pactado con el PSOE?
Àlex López
¿Quién llamó ayer a Junts para que cambiaran un voto que ya tenían pactado con el PSOE?
¿A qué se refiere Rufián cuando dice que todos saben a quién obedecen?
¿Qué quiere decir que están pagando una deuda?
¿Qué medio catalán se ha atrevido a publicar los intereses inmobiliarios de Junts?
¿Por qué Rufián ha afirmado que VOX financia a Aliança Catalana?
¿Nadie se atreve? Nosotros sí.
Éstas son las SOCIMIs de las que Rufian habla:
Galil Capital (Galil Spain): Es una SOCIMI controlada por capital israelí (cuyo principal accionista es el magnate tecnológico Gil Shwed). Cuenta con una cartera de edificios residenciales enteros y locales comerciales repartidos estratégicamente entre Madrid y Barcelona.
MDSR Investments: Este fondo israelí destaca por sus inversiones en el sector de real estate comercial e inmobiliario logístico. Recientemente cerró la compra de una cartera de locales comerciales (la mayoría operados por Carrefour), incluyendo 6 activos de gran tamaño en la provincia de Barcelona.
VBARE Iberian Properties: Aunque opera a nivel nacional, esta SOCIMI ha tenido históricamente fuertes lazos con fondos de pensiones y capitales israelíes (como Meitav Dash) y cuenta con intereses y compra de viviendas en grandes áreas metropolitanas, incluyendo Barcelona.
Globe Invest / Tauro Real Estate: El magnate israelí Teddy Sagi adquirió la gestora Tauro Real Estate (con sede en Barcelona) para expandir significativamente su cartera de compra de bloques de pisos, rehabilitación y alquiler de viviendas de lujo en Cataluña.
Urban View: Una firma de inversión inmobiliaria enfocada en la adquisición de inmuebles residenciales en España y gestionada por directivos de origen israelí con foco en Cataluña.
Keren Business Development Spain: Fondo inmobiliario israelí que dispone de oficinas físicas establecidas directamente en suelo catalán, concretamente en El Masnou (Barcelona).
¿Quién financió el procés? ¿Qué deuda existe? ¿Quién está atacando a España con guerra Híbrida? ¿De quién es el software Pegasus?
Que se lo pregunten a Puigdemont y a Rahola.
Gabriel, no estás solo. Algunos nos vamos a dejar la piel para que Junts sea un mal recuerdo.
Desde las calles, en nuestras redes sociales o nuestros entornos más cercanos: todo el que pueda hacer, que haga. Ellos lo han querido.
DdA, XXII/6484
4 comentarios:
No sólo puede ser... Es probable que lo sea porque, al fin y al cabo, ahora lo que les preocupan son dos cosas: a) la "pela" que está muy por encima de la cuestión identitaria; y b) su preocupación en este momento es el avance de la ultraderecha catalanista de Aliança Catalana.
Ese es el pacto al votar como votaron, sin duda.
Que la derecha española (la centralista y la periférica más o menos nacionalista) tiene vínculos (y financiación) de fondos inmobiliarios (y las grandes corporaciones del ladrillo) es sabido y más que evidente... Son alguno de sus principales valedores, como bien apunta Álex López, o, por mejor decir, ellos son los testaferros políticos de las corporaciones y fondos inmobiliarios... Así que, si en un momento deciden que no basta con que se protejan sus intereses sin demasiado daño, sino que es llegado el momento de aprovechar la situación para tumbar el gobierno definitivamente, no hay más que hablar. Lo grave es que la socialdemocria (española, europea, mundial) no es ajena en absoluto a esos intereses... Con Felipe González se inició el proceso acelerado de "desaparición" de un más de un 25% de la vivienda total que, por entonces, era pública y así estamos.
Las viviendas de protección oficial (VPO) construidas —que en esos años suponían en torno al 28% al 50% de la edificación anual nueva—, fueron en la inmensa mayoría de estas VPO otorgadas en régimen de propiedad privada bonificada por lo que fueron saliendo del parque público permanente de alquiler social... Luego hasta ese tipo de viviendas fueron dejando de construirse.
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