Es lo que escribe el columnista de CTTX: para ilustrarlo cita los nombres de las izquierdas: No hay más que ver los nombres. Sumar es un partido que se dedicó a restar vetando a Podemos, que es un partido que para nada puede. Como las discotecas a las que pillan sirviendo garrafón, ahora a Sumar le han cambiado el nombre y después de la nueva inauguración se llama Frente Amplio sin importar que ahora sea más estrecho que el frente anterior. Dentro de este frente que no ha logrado la unidad de la izquierda hay partidos como Izquierda Unida. Izquierda-Unida, ¿lo pillas, Gurb? Otro es Más Madrid, cuando todo el mundo coincide en que, si algo necesita urgentemente España, es menos Madrid.
Gerardo Tecé
Cientos de arañazos, hematomas, puntos de sutura y dedos en el ojo después, la izquierda española anuncia que ha conseguido unirse en Valencia y Canarias. He visto apareamientos de hámsters menos violentos, querido Gurb. La política española es un espectáculo digno de ver, muy curioso. Las ideas se defienden a través de partidos y, cuando hay elecciones, cada partido político saca un programa. Menos la izquierda, que del programa saca muchos partidos políticos. A ti, que llevas 35 años dando vueltas por ahí disfrazado de Marta Sánchez, no creo que nada te sorprenda ya.
Para estas elecciones había mucha ilusión puesta en un tal Rufián, querido Gurb. ¿Lo conoces? Si no es así, te cuento que es el líder de un partido separatista empeñado en unir España. ¿No es curiosa la política por aquí? El tipo es muy querido por todos los votantes. Gracias a eso, los trescientos veinticuatro mil quinientos doce líderes que componen las izquierdas se verían obligados a enterrar al fin sus traumas de adolescencia para pasar a la adultez de la mano de Rufián. Ese era el plan, pero… “He fracasado”, ha dicho por televisión Rufián con cara de profesor de primaria deseando darse de baja cuando ha visto que no había nada que hacer. Al parecer, el líder independentista se ha equivocado en su estrategia uniendo. En la tele lo han explicado muy bien. Por lo visto, se trataba de que todos los partidos se fueran acercando a Rufián, pero en el orden correcto. Y como el primero fue Podemos, los del Frente Amplio han dicho que así no, que lo de Rufián ya no sirve. Que la única solución era que Podemos, cuya presencia con Rufián les impedía unirse, se uniera a ellos directamente. Yo qué sé, Gurb, aquí ando intentando arreglar la nave, pero la puñetera pieza que falta no me llega.
La izquierda, querido Gurb, además de curiosa es divertida. Todo el mundo ahí maneja un humor inteligente. Cosa fina e irónica. No hay más que ver los nombres. Sumar es un partido que se dedicó a restar vetando a Podemos, que es un partido que para nada puede. Como las discotecas a las que pillan sirviendo garrafón, ahora a Sumar le han cambiado el nombre y después de la nueva inauguración se llama Frente Amplio sin importar que ahora sea más estrecho que el frente anterior. Dentro de este frente que no ha logrado la unidad de la izquierda hay partidos como Izquierda Unida. Izquierda-Unida, ¿lo pillas, Gurb? Otro es Más Madrid, cuando todo el mundo coincide en que, si algo necesita urgentemente España, es menos Madrid.
Los medios tampoco te dejan aburrirte. Si fulano le ofrece a mengano que se una a sus siglas, titulan que fulano intenta lograr la unidad. Si es mengano el que se la ofrece a fulano, titulan que mengano intenta imponer sus condiciones. Todo esto, querido Gurb, sucede porque los votantes de uno y otro lado son unos románticos y se niegan a ver que en mitad de un proceso de divorcio le piden unión matrimonial a quienes deberíamos pedirles órdenes de alejamiento para que no se hagan daño. Cómo de absurda será la cosa que quienes más repiten la palabra unidad y responsabilidad por la tele son los que hace unos años se escindieron de los otros a unos días de las elecciones. Al final, mucha gente de izquierdas acabará votando al PSOE. Un partido de centro que ha convocado elecciones porque piensa que el problema de la vivienda, frente al que no ha hecho nada, le beneficiará a la hora de que Sánchez no pierda la suya. Es una izquierda Desesperada, como imagino que cantas tú cada día metido en el cuerpo de Marta Sánchez, querido Gurb.
CTXT DdA, XXII/6500

1 comentario:
Es también una vieja costumbre izquierdista... Por ejemplo, todavía recuerdo, en los sectores marxistas-leninistas estatutariamente vinculados al pensamiento maoísta, el grupúsculo autodenominado UCE (Unificación Comunista de España), con algunos de cuyos miembros tuve conversaciones en la Universidad (y más tarde en Valencia), oficialmente constituido en 1973 (en la estela de la publicación "Tribuna Obrera" que provenía de 1968) y adoptó su nombre tras un brevísimo amago de fusión con el Movimiento Comunista de España en 1974. Legalizado en 1978, concurrió a algunos comicios y campañas (contra la entrada en la OTAN o en la CEE) en los ochenta y los noventa... Y fue tirando hasta hoy (sin sonrojarse por su "Unificación") participando en algunas presuntas coaliciones marginales (como Recortes Cero en las generales de 2015) y en distintas acciones en defensa de las pensiones, el acceso a la vivienda y otros problemas socioeconómicos. Verdadero surrealismo casi situacionista.
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