Totalmente de acuerdo con la autora del artículo, también consideramos que se trata de un un documental honesto, con honda vocación pedagógica, informativa y de servicio público, totalmente trascendental. Esto no quita para que nos hayamos preguntado también por Fausto Canales. No vale con dos fotos y una mínima mención de pasada de la persona que durante más de veinte años, veinte, no dejó de perseguir la exhumación e identificación de su padre. Contrasta esta lamentable ausencia con la presencia reiterada a lo largo del documental del presidente de la Asociación para la Defensa del Valle, representante de quienes tienen familiares enterrados allí pero se han negado repetidamente a que se identificaran sus restos. Las intervenciones de esta asociación poniendo palos en las ruedas ha alargado excesivamente la espera de quienes creen justa y necesaria la reparación de sus familiares y su digna inhumación. La Asociación de Familiares Pro Exhumación de los Republicanos del Valle sigue exigiendo al Gobierno más celeridad. Hay familias muy descontentas con los insuficientes recursos destinados a los trabajos. La falta de voluntad política durante tantos años, las trabas administrativas y judiciales y el bucle burocrático en el que el propio equipo se ve metido han dado lugar a que a muchos familiares se les haya acabado el tiempo: se fueron con la pena de no haber encontrado a sus seres queridos. Es de esperar que la extrema derecha no forme parte del Gobierno en la próxima legislatura, pues tal como el arqueólogo Francisco Etxeberría comenta en el documental, sería preciso toda una legislatura para culminar los trabajos que ahora mismo está llevando a cabo su equipo en las criptas del Valle de Cuelgamuros.
miércoles, 30 de septiembre de 2026
"CUELGAMUROS, ENTRE LO DIFÍCIL Y LO IMPOSIBLE": ¿SERÁ IMPOSIBLE CON EL PP Y VOX?
Victoria Geijo Caballero
Emocionante. Si tengo que definir el documental “Cuelgamuros, entre lo difícil y lo imposible”, es esa: Emocionante. Puedo afirmar sin rubor que tragué mucha saliva mientras lo veía.
Huesos, exhumaciones y recuperar la memoria de las víctimas de la Guerra Civil y posguerra son sus claves: RTVE graba por primera vez en las criptas de Cuelgamuros para mostrarnos el exhaustivo trabajo forense que desde el año 2023 realiza un variado grupo de personas con enorme profesionalidad. Y todo contado desde muy cerca, intentando que el telespectador se sienta uno más del equipo y entienda, fase a fase, lo complicado que es, no solo localizar de entre 33.800 víctimas (no hay lugar en todo el mundo con semejante volumen de víctimas) a una de ellas, sino llegar a identificarla con una prueba de ADN si el estado de los restos óseos lo permite. La mayoría de esas víctimas son varones jóvenes entre los 19 y los 35 años. Más de 12.000 son de identidad desconocida, trasladadas, en muchos casos, sin el conocimiento de sus familiares por orden del franquismo.
“No busquéis tumbas en el suelo. Las víctimas están emparedadas, escondidas. Solo en este pasillo hay más de 7.000, aunque no hay rastro, ni un cartel, ni nada sobre ellas. Tampoco un lugar donde poder llevarlas flores, nos dirán después algunas familias”, comenta el antropólogo Paco Etxeberría.
Durante poco más de una hora, el equipo forense nos detalla las dificultades y los esfuerzos mentales, emocionales y físicos que les han permitido identificar hasta ahora a 25 personas de las 214 reclamadas. Todos son muy conscientes de que les queda mucho por hacer. Aunque históricamente se asocia la memoria histórica al bando republicano, más de la mitad de esas 214 familias reclamantes son descendientes de caídos del bando sublevado. Porque a pesar de lo que algunos pretenden demostrar, esto no va de buenos y malos.
El documental también recoge los testimonios de los afectados, principalmente descendientes de las víctimas. Hay muchas muestras de agradecimiento y emoción. Aquí tengo que hacer un alto porque al acabar no pude dejar de preguntarme ¿dónde está Fausto? ¿Dos fotos y una escueta mención para quien estuvo más de 20 años, desde 2003, luchando para exhumar e identificar a su padre de las criptas del Valle de Cuelgamuros? La caja 198 en la que estaban sus restos ha sido la caja con más víctimas reclamadas. Me he debido perder algo…
Tampoco entiendo la presencia ni la cantidad de minutos que se le da a Pablo Linares, el presidente de la Asociación para la Defensa del Valle que representa a muchos de los que tienen familiares enterrados en Cuelgamuros que se han negado de todas las formas posibles a que se identificaran los restos. Rechazando las exhumaciones, rechazan el derecho absoluto de los familiares a saber la verdad y el destino final de las víctimas desaparecidas. Los defensores del Valle, que no son más que nostálgicos del pasado, defienden que Cuelgamuros siga siendo un fastuoso monumento funerario a la vergüenza, levantado con la sangre y el sudor de los represaliados, que Franco llenó con los cadáveres de aquellos a los que su régimen sanguinario y brutal había humillado, torturado y asesinado. Por eso este documental no va de buenos y malos. A los malos ya los conocemos. Quien niega el derecho de los familiares a recuperar los restos es tan infante como el régimen al que defiende y como el dictador que sembró el terror en este país durante más de cuarenta años. Afortunadamente, la justicia dio la razón a las familias. Pero cada paso de esta asociación ha supuesto palos a las ruedas alargando la espera de la necesaria y justa reparación.
La Asociación de Familiares Pro Exhumación de los Republicanos del Valle también hace oír su voz exigiendo al Gobierno más celeridad. Son familias muy descontentas con los insuficientes recursos destinados a los trabajos. La falta de voluntad política durante tantos años, las trabas administrativas y judiciales y el bucle burocrático en el que el propio equipo se ve metido han dado lugar a que a muchos familiares se les haya acabado el tiempo: se fueron con la pena de no haber encontrado a sus seres queridos. Hay que resaltar que ya en 2014 la ONU había urgido a España a liderar la localización e identificación de todas las víctimas de la represión. En 2014... Más allá del coste económico, no hay que olvidar que las exhumaciones de víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura nos benefician a todos. A todos. Por eso las administraciones no deberían centrarse en el cálculo del coste por cada víctima identificada, pues con ello se confunde coste y valor.
El futuro no es nada halagüeño. Si PP y VOX gobiernan después de las próximas elecciones, llevarán a cabo sus objetivos de jibarizar los fondos públicos, de apagar los mapas oficiales de las fosas comunes y dejar en la incertidumbre las labores científicas de exhumación e identificación de los restos de represaliados.
Vamos a tener que luchar, está claro. La verdad, la justicia y la reparación deben ser principios irrenunciables. Cueste lo que cueste, hay que seguir adelante con el trabajo de recuperar los restos de los familiares que sean reclamados, preservando la memoria de las víctimas. Solo así podremos afianzar un futuro de esperanza, libertad y democracia.
DdA, XXII/6482
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