lunes, 7 de septiembre de 2026

ASÍ SE NEGÓ UNA EDITORIAL A PUBLICAR UN LIBRO SOBRE LA MEMORIA DEMOCRÁTICA


Félix Población

Después de haber publicado hace algunos años el libro La memoria nombrada (ed. El viejo topo), esperaba este otoño hacer lo propio con la que sería una segunda parte de la trilogía que formaría, con un tercer volumen, una amplia selección de mis artículos aparecidos en diversos medios a lo largo de los últimos años. Para ello contacté con una pequeña editorial leonesa, radicada en una localidad de la provincia e interesada por este tipo de proyectos. 

Enviado el original de más de 300 páginas hace meses y con la expectativas inmediatas de publicación para el mes de noviembre, recibí el pasado lunes un correo de la editorial, días antes de suscribir el correspondiente contrato, en donde se me dice que no habrá libro porque, a juzgar por un artículo publicado en mi blog ese mismo día (Diario del Aire), mantengo "estrechos vínculos" con un investigador -también de la Memoria Democrática-, igualmente leonés, persona al parecer non grata para la editorial, con el que -según los editores- "comparto sus difamaciones" contra la ARMH (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica).

Como es de suponer, me quedé más perplejo que enojado por la peregrina y falaz razón argüida. En primer lugar, por mi respeto y admiración comprobados hacia la labor llevada a cabo por la ARMH. En segundo lugar, porque mis "estrechos vínculos" se limitan a un único encuentro con el investigador leonés -precisamente en la presentación de mi libro, antes citado-, cuyos trabajos de investigación valoro por su documentado estudio sobre la guerrilla antifranquista, que lleva un montón de ediciones y miles de ejemplares vendidos. Y en tercer lugar, porque a qué viene negar la publicación de un libro apalabrado, hasta ese momento de interés para la editorial, en razón a los vínculos que pueda tener su autor con una determinada persona.  

No voy a nombrar a la editorial leonesa ni al investigador leonés, que además cuenta con varios amigos que publicaron en esa misma editorial, porque tanto a la una como al otro les he participado mi perplejidad y enfado, pero sí quiero dejar constancia pública del deplorable entendimiento que de la empresa de editar han dejado quienes, al parecer, no sólo toman esta decisiones ateniéndose a tan pueriles motivos, impropios de un entendimiento cabal de su cometido, sino teniendo además la desfachatez de imputarme haber compartido difamaciones contra una asociación cuya trayectoria no he dejado de encomiar desde su fundación. 

Que tan desafortunado percance haya ocurrido con una temática como la de la memoria democrática, digna del mayor celo y pulcritud profesionales por parte de investigadores y editores -por lo que nos jugamos en su difusión y conocimiento-, añade más amargor al episodio. Tanto quienes tratamos de darle voz a esa memoria como quienes contribuyen a ello publicándola, así como cualquier otro colectivo implicado en ella, deberíamos evitar circunstancias tan lamentables como esta, sobre todo en un país donde hay partidos políticos que pretenden seguir manteniéndola enterrada en el olvido, tal como pretendieron y lograron con sus víctimas los represores durante demasiado tiempo.

*He llegado a confiar en que la editorial, después de que le pidiera explicaciones y hasta que se disculpara o retractara por su correo, tuviera la amabilidad de responderme, pero es que no acabo de perder la confianza en las más elementales normas de educación.

DdA, XXII/6457

5 comentarios:

cineforumgijon dijo...

Me temo amigo Félix que los motivos serán muy otros (y, tal vez, poco confesables; de ahí el silencio subsiguiente)... Por si no lo conoces, hay una novela del gran Benjamín Prado, la segunda de su serie del profesor de Lengua y Literatura de Secundaria, aficionado a la investigación sobre asintos donde la memoria salpica (como casi siempre) el presente, Juan Urbano, conde la Asociación pra la Recuperación de la Memoria Histórica cobra un papel protagonista en medio de una entramado, que navega entre la ficción y la realidad (en hechos y en personajes), que ponen en cuestión la "ejemplaridad de la llamada Transición Española (con sus tramas ultraderechistas que vinculan a Fuerza Nueva con Ordine Nuovo prolongando sus tentáculos sobre los GRAPO de Pío Moa o las Brigadas Rojas, siempre con la CIA y su poder sobre los servicios secretos europeos e israelís ak fibdi)... Se trata de "Operación Gladio" (Los casos de Juan Urbano 2, 2011). La edición en papel es de Alfaguara, pero hay incluso una versión en audiolibro de 2025 de Penguin Random House. Merece la pena.

Félix Población dijo...

Muchas gracias por la recomendación. Puede que haya otros motivos, en efecto, pero solo COonozco los expuestos

Paco Arenas dijo...

De esos retales tengo algunos. El último en 2017. Participé en un importante premio, sabiendo que no iba a ganar, pero con la esperanza de que se fijarán en mi novela, Magdalenas sin azúcar,. Así ocurrió. A la semana siguiente del fallo, me llamaron y me dijeron que tal vez podrían estar interesados en la novela. Baile samba, no sé bailar. Me pidieron mis redes sociales porque un tal Francisco Martínez López, no aparecía por ningún sitio. Les dije que escribía como Paco Arenas. Quedaron que se pondrían de nuevo en contacto conmigo en unos días y. No esperaron ni uno. A primera hora del día siguiente, recibí un correo electrónico, en el que se dirigían a un tal Federico Martínez, para decirme que la novela del tal Federico no encajaba en su línea editorial. Antes de terminar de leer el correo electrónico, recibí un segundo pidiendo disculpas, por haberse equivocado en el nombre, querían decir Francisco.

Magdalenas sin azúcar lleva algunos miles de ejemplares vendidos, tampoco muchos, con ocho reimpresiones y cinco veces en el top 100 de Amazon.

Paco Arenas dijo...

Aunque lo tuyo es otra historia. Y tiene miga que entre personas que defendemos ideas similares y necesarias, como es la memoria histórica, nos pongamos vetos y zancadillas por qué elmotro tenga una "relación" con alguien que no nos cae bien, aunque defienda lo mismo que nosotros.

Anónimo dijo...

Y no será porque repararon en algo del contenido que no les gusta y no quieren quedar como censores?

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