Laura Tuero
El parque público Hermanos Castro de Xixón -situado junto a otra gran zona verde protegida como Bien de Interés Cultural, el Parque Isabel la Católica- permanece cerrado durante dos meses para que un promotor privado celebre macroconciertos cada fin de semana. El impacto acústico alcanza niveles que, literalmente, se escuchan en toda la ciudad como ya han denunciado la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón. A eso se añade que el río que discurre junto al parque amanece lleno de basura tras los eventos.
Nuestra ciudad no puede convertirse en un parque turístico a costa de quienes la habitamos. Ya hemos visto en demasiados lugares cómo la búsqueda de hacer caja por unos pocos acaba transformando las ciudades en parques temáticos donde cada vez es más difícil vivir, donde el espacio público deja de servir al interés general y los y las vecinas terminan siendo expulsados de ellas. (Pinchar en el artículo para leerlo en su integridad)
LA NUEVA ESPAÑA DdA, XXII/6427

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