Félix Población
Nos unimos desde aquí a Asturias Antitaurina en el día en que se conmemora en aquella villa el regreso en 1811 de Gaspar Melchor de Jovellanos a su ciudad procedente de su destierro en el castillo de Bellver, en Palma de Mallorca, hasta donde un día viajó una expedición de alumnos del instituto que lleva el nombre del ilustrado gijonés para rendirle un sencillo homenaje. Muchos de nosotros desconocíamos entonces, mediados los años sesenta del pasado siglo, que Jovellanos se había opuesto radicalmente a las corridas de toros, algo que personalmente ya hubiera celebrado, después de haber asistido más que obligado a una corrida en la plaza de toros gijonesa. Como es sabido, la actual alcaldesa de Gijón recuperó para Gijón las corridas de toros durante las fiestas de la ciudad, algo que había erradicado, como en otras ciudades de España, la anterior corporación municipal. Eso sí, Carmen Moriyón presidirá hoy el homenaje que se le rendirá a Jovellanos con la lectura de algunos de sus textos, sin incluir, por supuesto, ninguno de los que el ilustrado gijonés escribió contra el espectáculo taurino, al que calificó de sangriento y bárbaro, destinado "únicamente a dar salvajes diversiones al pueblo". Miembros de Asturias Antitaurina estarán también en el acto conmemorativo de la Plaza del Seis de Agosto para recordar, como ha hecho Medea López, la presidenta de este colectivo, que "la Ilustración española fue un periodo renovador y de progreso moral en España. La mayor parte de los ilustrados españoles se opusieron frontalmente a las corridas de toros. Y es que cada vez que a lo largo de la historia se ha producido en España el más mínimo intento modernizador, renovador o regenerador, la tauromaquia ha sido señalada como un obstáculo para el progreso cultural, social y educativo del país". Jovellanos comparó las corridas de toros con el circo romano y es seguro que se hubiese sentido tan reconfortado por la eliminación en su ciudad de tan nefasto espectáculo como indignado después por su recuperación a cargo de la actual corporación.
PS. Aprovecho este post para calificar igualmente de nefasta y más que deplorable la invasión de los Jardines de la Reina, en el puerto interior gijonés, por el llamado Paseo Gastro, dando vía libre al negocio gastronómico privado sobre suelo público. Puestos a invadir, lo próximo quizá sea habilitar plataformas de chiringuitos bien surtidos de cachopos sobre la misma mar del puerto deportivo. El caso es consumir hasta que el consumo nos consuma muy guapamente.
Se celebra hoy, 6 de agosto, el regreso de G. M. de Jovellanos a Gijón / Xixón en 1811, después de sus años de encarcelamiento en Mallorca. Con este motivo os enseñamos la divisa o escudo del Real Instituto Asturiano, que fue una de las iniciativas gijonesas más queridas de las que promovió Jovellanos. En 1794 encargó al pintor Luis Paret (1746 - 1799) este dibujo, que concibió él mismo, y que grabó Blas Ametller (1768-1841). Es una estampa muy rara. Nuestro museo es la única institución pública asturiana que conserva ejemplares de este grabado pegados en tres títulos emitidos por el Instituto Asturiano en la primera mitad del siglo XIX. El emblema está lleno de símbolos y alegorías al reino de España, la villa de Gijon / Xixón, el conocimiento de la náutica, la mineralogía, las matemáticas, etc, y encabezado por el lema: «Quid verum, quid utile» («A la verdad y a la utilidad pública»). Dos de estos títulos han ingresado recientemente por donación y proceden del archivo del arquitecto Borja Bordiu Cienfuegos-Jovellanos. MUSÉU DEL PUEBLU D'ASTURIES
DdA, XXII/6428



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