Se llama Dionisio Rodríguez y trabajaba como vigilante de seguridad, después de haber sido escolta de importantes personalidades. Dicen que al sentirse degradado, tomó la decisión de llevarse el furgón en el que custodiaba casi trescientos millones de pesetas. Ocurrió en 1989. Lo hizo sin ejercer violencia alguna. Antes de salir de España metió las sacas en el maletero de un coche, se citó con tres amigos y les repartió una parte del botín. Aquella suma serían hoy en euros algo más de cuatro millones. Lo demás es bien conocido. Pasaporte falso, peluquín, gafas oscuras y un destino: Río de Janeiro. En Brasil vivió de lujo, a todo tren, pero por más que quiso cambiar de aspecto mediante cirugía, acabó siendo detenido y condenado a tres años y cuatro meses de cárcel por un delito de apropiación indebida. En 1995, tras cumplir tres cuartas partes de la condena, salió de prisión. Más de una vez pensé que El Dioni, por su pedigrí mediático, podría llegar a formar parte de alguna lista electoral. Por eso, que a sus 76 años, siendo un apacible abuelo que juega a la petanca y cuenta con el respaldo de algunos vecinos de la localidad madrileña de El Molar, no me parece nada improbable que esa lista sea la de Vox. Al menos esto es lo que pretende el del robo del furgón para los próximos comicios municipales, tal como contó en una entrevista, asegurando que ya mantiene conversaciones al respecto. Basa su deseo Dionisio Rodríguez en que su madre era natural de la citada localidad, a unos cuarenta kilómetros de la Puerta del Sol. De momento, el partido de extrema derecha no se ha manifestado en ningún sentido. Se supone que El Dioni ha elegido representar a Vox por afinidad ideológica, aunque en cualquier otra lista quizá fuera descartable, por su edad y condición. Sin embargo, con Vox, doy por hecha su candidatura y hasta por posible su victoria. Lo primero lo sabremos pronto.
DdA, XXII/6421
4 comentarios:
Es el retorno de algo que nunca se fue: la España surrealista de Buñuel ("Viridiana", 1961; "Tristana", 1970; "Ese oscuro objeto del deseo", 1977) pasada por el humor berlanguiano de las Escopetas Nacionales ("La escopeta nacional", 1978; "Patrimonio Nacional", 1981; "Nacional III", 1982)... Desde luego, a ese hipotético alcalde nunca se le podrá decir aquello de "Amanece que no es poco" (José Luís Cuerda, 1989), donde un elector entusiasmado le gritaba al Alcalde reelegido (interpretado por Rafael Alonso) aquello de "¡Alcalde, todos somos contingentes, pero tu eres necesario!"...
Bien traído a cuento el recuerdo memorable de la inolvidable película de Cuerda, gracias por ello.
Sí, le pega y mucho. Lo esperpéntico dentro de la lógica en lo que todo cabe por muy surrealista que parezca. Lo peor es que Torrente puede llegar a presidente. De hecho gobierna con mayoría absoluta en la comunidad de Madrid con gran respaldo popular. Tiempo al tiempo.
También lo de Torrente viene a cuento, pero me resisto a creer que llegue a La Moncloa. Más bien para no cer en la depresión.
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