martes, 9 de junio de 2026

PARA CUESTIONAR LEYES DEMOCRÁTICAS, NI UN AYATOLÁ, NI UN OBISPO DE ROMA


Félix Población

Hasta ayer a estas horas, el papa de Roma había echado mano del Evangelio en sus discursos, pero como decíamos también ayer a estas horas, una vez el gobierno de coalición social-comunista le concedió al pontífice el privilegio de hablar en la tribuna del Congreso de los Diputados, León XIV pasó de hacer Evangelio a hacer la política que corresponde a su Estado teocrático de 44 hectáreas y más de 1.400 millones de feligreses. Para satisfacción del pensamiento político más reaccionario, el obispo de Roma ha utilizado la institución más importante de un país democrático, aquella en la que se firman las leyes que los representantes de la ciudadanía acuerdan, para cuestionar varias de ellas con un descaro manifiesto por lo que comporta de injerencia en los asuntos internos de un país soberano y supuestamente aconfesional. León XIX ha justificado con esto que los diputados de Podemos y el BNG renunciaran a acudir al Congreso por estimar improcedente la presencia del pontífice en el Parlamento, primera en la historia de este país. Por contra, hasta siete minutos, siete, duraron los aplausos del resto de los representantes de los partidos políticos al término de la alocución papal, aunque el obispo de Roma haya empleado una parte de sus palabras en disentir de leyes como las del aborto y la eutanasia, aprobadas por el Parlamento español, aparte de estar en contra del matrimonio homosexual o de los derechos de las personas LGTBI, sin que la institución que preside haya reparado a las 400.000 víctimas de abusos sexuales cometidos por el clero católico en España. Posiblemente, tanto el gobierno como la oposición estarán haciendo sus cuentas de lo que conviene resaltar en su respectivo provecho político de la visita papal, pero lo que resulta evidente es que ni un ayatolá ni un obispo de Roma deberían utilizar el Parlamento de una nación democrática para cuestionar las leyes democráticas aprobadas en el mismo*. 

*En medio de esta histórica sesión parlamentaria, la diputada de Junts Miriam Nogueras interrumpe los saludos del Papa para pedirle en un aparte que hable en catalán en Barcelona, como gesto de "amor" hacia los catalanes. Se lo dice en inglés, no sabemos como gesto de qué hacia un papa que habla castellano.

DdA, XXII/6372

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