Félix Población
Por muy ocupado y preocupado que esté el gobierno de España con el asunto Zapatero estos días y los que vengan, tanto el ministro de Asuntos Exteriores como el presidente Sánchez deberían prestar atención a lo que está ocurriendo en el Este de Libia, donde diez integrantes del convoy humanitario Global Sumud Land, que se dirigía Gaza con ayuda humanitaria, fueron retenidos hace más de dos días por las Fuerzas Armadas libias sin que se tenga hasta ahora ninguna información de su paradero. El convoy, que partió de Mauritania hace un mes, lo integran diez camiones de ayuda humanitaria, siete ambulancias y más de 200 personas, entre las que hay expertos en medicina, ingeniería logística y derecho humanitario. Los diez activistas retenidos negociaban el paso del convoy en un control próximo a la ciudad de Sirte. Se trata de la periodista española Alicia Armesto Núñez, la polaca Laura Kwoczala, la estadounidense Jenelle Jones, los argentinos María Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera, el uruguayo Matías Álvarez Rodríguez, la portuguesa Ana Margarida França Santana Baptista, el tunecino Ashraf Joya, y los italianos Domenico Centrone y Leonarda Alberizia. El convoy había informado previamente de que las negociaciones con las autoridades del este de Libia para garantizar un paso seguro se habían estancado. "Las reiteradas peticiones de reunión para finalizar los detalles de la recepción y entrega de la ayuda humanitaria, junto a los especialistas que viajan a bordo, no han recibido ninguna respuesta concreta", explicaba el grupo en un comunicado anterior. Desde la 15,22 horas del 24 de mayo se perdió el contacto con los retenidos y no se tiene hasta el momento información ni prueba de vida de esas diez personas. Anteriormente, otras delegaciones habían recibido amenazas, generando la natural preocupación entre los participantes de esta misión. La pretensión de la Global Sumud Land, según Armesto, del Sindicato de Periodistas de Madrid, es llegar a Gaza, romper el bloqueo y protestar in situ por el elevado número de profesionales de la información que han sido asesinados por las tropas israelíes, en su mayoría palestinos. Creo que el gobierno español está tardando en poner en marcha las correspondientes indagaciones, exigiendo a las autoridades libias la suficiente información sobre el el paradero y estado de salud de Alicia Armesto y el resto de sus compañeros, sobre todo después de haber comprobado los maltratos, torturas y vejaciones sufridos por los activistas humanitarios de la Global Sumud Flotilla, una vez fueron secuestrados en aguas internacionales por el Estado de Israel. Ya se sabe lo largos y poderosos que son los tentáculos de los servicios de inteligencia israelíes*.
*Es de resaltar la repercusión mediática que tuvieron los miembros liberados y maltratados de la Global Sumud Flotilla hace días y la escasa o casi mínima cobertura informativa que se le está dando a los diez "desaparecidos" de la Global Sumud Land. Un motivo más para preocuparse por ellos.
DdA, XXII/6358
No hay comentarios:
Publicar un comentario