“Estoy muy asustada, por favor ven. Ven y llévame. Por favor, ¿Vendrás?”, suplicó el 29 de enero de 2024 la voz de la niña palestina de cinco años Hind Rajab Hamada al otro lado de la bocina en conversación telefónica con el servicio de emergencia Media Luna Roja en la ciudad de Gaza. Viajaba con sus tíos y tres primos intentando evacuar el barrio de Tel al-Hawa cuando su vehículo fue atacado por tanques israelíes. Pasó horas atrapada en el coche rodeada de sus familiares muertos. Dos paramédicos, Yusuf Zeino y Ahmed al-Madhoun, acudieron a rescatarla. También fueron asesinados por las tropas israelíes. El auto donde estaba aún viva recibió más de 300 balazos. (Al Jazeera, 22/10/25)
Marga Millán/Juan Trujillo
Están bajo los escombros imposibles de rescatar, o desapareciendo en los meses recientes. Más de 56, 000 niños y niñas han perdido a uno o a ambos progenitores. Al menos 17 000 niños han sido separados de sus familias (ONU, 13/08/25). En cuanto al índice de desarrollo humano, Gaza ha retrocedido 77 años y si los planes para una reconstrucción integral fueran verdaderos e Israel permitiera el ingreso de materiales, costaría 71, 400 millones de dólares en la próxima década. Más de 38 000 mujeres y niñas murieron en Gaza entre octubre de 2023 y diciembre de 2025, un promedio de 47 al día, según un nuevo análisis de ONU Mujeres (ONU, 17/04/26).
Durante los bombardeos y ataques militares indiscriminados en Gaza, el 20 de abril de 2024, 16 niños de una familia perdieron la vida mientras dormían. El horror ante el exterminio de las infancias despertó la indignación de la sociedad civil internacional. En 2024, Amnistía Internacional y Save the Children lanzaron la campaña Dejen vivir a los niños. Ese mismo año Gaza fue declarada el lugar más mortal para las infancias. Pero dicho esfuerzo y los todavía miles de niños que para septiembre de 2025 seguían vivos, no ha sido escuchado por los gobiernos que sostienen en la impunidad al primer ministro y prófugo de la justicia Benjamin Netanyahu, el ministro de seguridad Itamar Ben Gvir, al ministro de finanzas Bezael Smotrich y al presidente Isaac Herzog, principales políticos israelíes responsables del genocidio.
Desde los primeros meses de 2024 miles de niños han sufrido desnutrición que tendrán consecuencias de por vida. Expertos de la salud señalan que los niños y niñas sobrevivientes enfrentarán traumas permanentes, problemas de desarrollo y más enfermedades debido a la desnutrición (Amnistia Internacional, 2026). Israel viola todos los días la Convención de Ginebra de 1949, que se encarga de la protección de civiles en conflictos armados.
Gaza vive en el colapso sanitario. En un último informe de 2026, Médicos Sin Frontera documenta cómo las autoridades israelíes han impedido el acceso al agua como castigo colectivo a la población. La negación deliberada de agua a los palestinos constituye una parte integral del genocidio. El informe documenta que la reiterada instrumentalización del agua por parte de las autoridades israelíes no consiste en actos aislados, sino que forma parte de un patrón recurrente, sistemático y acumulativo. Esto ocurre simultáneamente al asesinato directo de civiles -muchos infantes- la devastación de instalaciones sanitarias y el arrasamiento de viviendas, lo cual genera desplazamientos masivos. En conjunto, estos actos constituyen la imposición deliberada de condiciones destructivas e inhumanas sobre la población palestina en Gaza.
Desde el pasado 2 de marzo, el sur de Líbano recibe nuevamente la guerra y los ataques de Israel. Su ejército ha ocupado territorio, ha desplazado a poblaciones y tiene sitiados 55 pueblos de los cuales sus habitantes originales no pueden regresar. Ahí, los civiles se quedaron sin el servicio médico nacional. (Médicos Sin Fronteras, 24/04/26) .
La indignación mundial por el caso de la niña Hind Rajab llegó también a la Universidad de Columbia en 2025. El movimiento estudiantil contra el genocidio rebautizó el edificio Hamilton Hall con el nombre de la pequeña masacrada. Alarmante como aberrante, su asesinato se configura como un infanticidio que se busca “normalizar” en el nuevo orden mundial de dominación que el Estado de Israel, Estados Unidos y sus aliados quieren imponer al mundo. Este 30 de abril, “día del niñx” el colectivo Academicxs con Palestina contra el Genocidio rememoró la dignidad de las infancias palestinas con un memorial en las Islas de Ciudad Universitaria y a un costado de la Biblioteca Central de la UNAM.
El acto mostró los nombres de las miles de niñas y niños que han sido victimas de este crimen contra la humanidad. Conocer sus nombres, romper el silencio, dejar de ser indiferentes frente a un genocidio que se perpetra diariamente, es lo mínimo que podemos hacer frente a cada infancia que tiene nombre, historia, sueños y luz propias. Es preciso detener los infanticidios en Gaza, Líbano y en cualquier geografía humana. No podemos dejar de hablar de Palestina, a menos que nuestro lenguaje ya no tenga sentido. Bienvenido el acto de rememoración y presencia que hacen los y las universitarias en el campus de la Universidad Nacional Autónoma de México.
LA JORNADA MX DdA, XXII/6331

No hay comentarios:
Publicar un comentario