Moreno Bonilla ha perdido la mayoría absoluta. Pasar de tener mayoría absoluta a no tenerla es algo malo en política. Parece que hay que explicarlo. Especialmente si alguien siguió la noche electoral en La Sexta. Fue una fiesta bonillista. Gran victoria. Juanma arrasa. Ridículo del PSOE, lamentaban con cara de celebración y se preguntaban por qué Sánchez sigue ahí. Debe de ser la hostia tener este poder. Imaginen el ABC imprimiéndose cada mañana para convencer al votante de derechas de que la opción de izquierdas no está mal. Fuah. Más allá del poderío mediático, ¿sale peor parado el PP o el PSOE? El resultado del PSOE es horrible, sí, pero ya lo era antes. ¿Es más decepcionante ir a las olimpiadas y quedarte sin medalla de oro o ser Stephen Hawking y que te despeinen? Pues yo qué sé…
La sanidad pública ha pesado poco en estas elecciones marcadas por el desmantelamiento de los servicios esenciales. Cuatro escaños se han desplazado a la izquierda. Fin del asunto. De aquí a 2030 mejor no enfermar. Pónganse rebequita.
Las encuestas fallaron augurando la absoluta. Las encuestas las encarga el diablo. El CIS, con sus enormes horquillas, sí acertó, lo cual habla bien de las horquillas enormes, poco útiles para los titulares de prensa que buscan desmovilizar.
Los fascistas de Vox ni suben ni bajan. Se mantienen y se mantendrán porque representan a un sector real de la población. Los racistas, machistas, homófobos, etc, están representados. Esto no es Ciudadanos, una fachada de cartón piedra que le sirvió a la derecha para llegar en 2018. Ahora Juanma el moderado tendrá que gobernar con fascistas. Un lío, llamó a esto durante la campaña. Un lío porque la mayor campaña de propaganda mediática de la década en Andalucía, titulada Juanma El Moderado, queda patas arriba. Patas arribaspaña, se entiende. Nuevas propagandas o repetición. Ya gobernó con Vox en 2018. El moderado fue, de hecho, el primero del PP en unir su firma a la de Abascal.
La izquierda sube 6 escaños. Por Andalucía (IU + Sumar + Podemos) mantiene sus 5 escaños liderada por Antonio Maíllo en un escenario difícil y Adelante Andalucía se dispara de 2 a 8. Era un secreto a voces que pasaría. La frescura no se explica, se tiene o no se tiene. Cuando se tiene, la gente la compra.
CTXT DdA, XXII/6348
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