Félix Población
En circunstancias como las que afectan estos días al expresidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, que acabó con ETA después de sufrir los más graves ataques dirigidos a un jefe de gobierno por el Partido Popular, conviene tener en cuenta el papel jugado por la mayoría de los medios de información -incluidos aquellos que se dicen progresistas- en el acoso y persecución que sufrieron los dirigentes y diputados de Podemos a base de difamaciones e infundios, de los que en todos los casos salieron absueltos.
De aquellos barros vienen los lodos que en los casos de la esposa del presidente Sánchez, el anterior Fiscal General del Estado y ahora Zapatero está soportando el ejecutivo con objeto de acabar con la legislatura. En el caso de Podemos, no bastó que se probara repetidamente la inocencia en los tribunales. El dispositivo mediático puesto al servicio de la mentira trabajó a destajo en su contra para convertir a un partido sin mancha de corrupción que llegó a competir con el Partido Socialista en un partido testimonial con una escasa representación en el Congreso, a la que también contribuyeron las desavenencias internas.
Hoy un amable comunicante ha tenido el acierto de rescatar y publicar oportunamente en las redes una primera página del diario El País, que ahora, previa reconducción hacia la derecha de la empresa que lo administra, ya avanza en sus titulares y editoriales El caso Zapatero sacude un final de legislatura agónico. Tenemos esa portada después de que este periódico celebrase recientemente su quincuagésimo aniversario y haya publicado para la ocasión, con la firma de un afamado escritor de la casa, un libro titulado El periódico de la democracia.
Supongo que al atreverse con un título en el que parece que el periódico se haya ganado la democracia en exclusiva -todos recordamos aquella edición especial al poco del 23-F-, no habrán cabido en sus páginas episodios como el de esta primera página dedicada a difamar al profesor Juan Carlos Monedero, cofundador de Podemos, que creo también compartió El País con algún otro diario editado en Madrid porque casi todos competían entonces en difundir falacias con una misma diana.
El llamado periódico de la democracia, cuando se demostró el infundio tipográficamente magnificado, dedicó sólo tres líneas a la reparación del mismo, que obviamente no salieron en la primera página sino bien disimuladas en la sección de Cartas al Director, como si formaran parte de una fe de erratas.
Tengo la sensación, por el cariz que está tomando el caso Zapatero y la colaboración estelar en el mismo de agentes de la inteligencia estadunidense, que la contribución del diario El País en aquellos barros contra Podemos se convertirá en lodos contra el presidente del actual gobierno de coalición. Habrá que prestar atención a partir de ahora a los editoriales. De momento, en el primero ya se calificó la imputación del expresidente como seísmo inédito para España, que también podría servir de titular a cualquier otro diario de la derecha extrema.
¿Y SI LA DERECHA EXTREMA SE HUBIERA PASADO DE FRENADA?

Ildefonso Suárez
Una toma de postura. Voy a mojarme ahora porque es éste el momento álgido de “caza mayor” de un expresidente, de José Luis Rodríguez Zapatero para acabar con el gobierno de Pedro Sánchez. La alabanza exagerada de su auto de imputación hace dudar a muchas personas de buena fe de su inocencia. Yo sí me he leído el auto entero, no así los informes de la UDEF porque no se han publicado íntegros en los medios, al menos hasta ahora.
Yo sí creo, como el catedrático Pérez Royo, que estamos en la misma operación que se hizo entre los años 1994 y 1995. Tras perder el PP las elecciones de 1993, la derrota no fue asumida por la derecha. Arenas y Gallardón llegaron a decir que había habido “pucherazo” electoral. La experiencia -es difícil derrotar a la izquierda en unas elecciones generales- les aconsejó llegar al poder por deslegitimación del oponente y la ayuda de sectores judiciales y mediáticos. Es la época del “sindicato del crimen periodístico", reconocido por Ansón que llegó a admitir que “pusimos en peligro la estabilidad del Estado”.
Pues bien, estamos en un “dejà vu”. Tras las elecciones del año 2023 y la sorpresa del triunfo de la izquierda, el PP y la ultraderecha no lo soporta y no se fía del resultado en 2027 y lleva lanzando una conjura mediática judicial para que se adelanten las elecciones. Y al igual que en 1995, no se atreve a lanzar una “moción de censura”.
Volvamos al caso Zapatero. Para mí es “responsable” de hacer parte de lo mismo que todos los demás expresidentes -todos han renunciado a su nómina vitalicia- para vivir de sus agendas, conferencias a precio de oro, participaciones en eventos, etc.. Pero es inocente de lo que se le acusa en el auto, de tráfico de influencias. Los demás miembros que conversan entre ellos le nombran continuamente, pero no existen conversaciones con él, no se identifica a qué personas u órganos influyó y en qué contexto y reuniones se produjo la presión para influir. Lo demás es hojarasca. Eso sí, con menos se ha condenado a todo un Fiscal General.
Una sospecha. En el auto -no sé si en los informes policiales- no se indica en qué fecha la HSI (Homeland Security Investigations) de USA remitió, la extracción (copia) del móvil de un accionista de Plus Ultra a la policía española en su poder desde el año 2021. Es un dato muy importante para comprender el trasfondo de este procedimiento. ¿Por qué no lo envió antes? Si se envió, ¿por qué se ha mantenido oculto hasta ahora? Si se ha enviado recientemente, ¿cuándo? ¿cómo se ha actuado tan rápidamente en este caso y tan lento en otros que afectan a la derecha -léase, caso Kitchen, Montoro, hermano de IDA, etc..
Un vaticinio. Con los mismos mimbres del auto, si no hay aportaciones significativas del material incautado, el juez puede decidir el 2 de junio desde la libertad momentánea de Zapatero con alguna medida cautelar, su ingreso en prisión con fianza o su ingreso sin fianza. Si en 14 días, entre el 19 de mayo y el 2 de junio, la UDEF ya hace su informe habrá que darles un premio por productividad en comparación con otros casos. Lo que decida nos dará una idea de por donde andará la causa.
Una esperanza. El ataque derecho-fascista es tan brutal y evidente que puede pasarse de frenada. El PSOE, si cree que el caso Zapatero quedará en nada, incluso sólo en nada legalmente, actitudes de lobista aparte, debe recuperar, proteger y arropar a Zapatero, utilizarlo en las campañas y no hacer como en anteriores casos de lawfare en las que abandonó en su día a Trías (independentismo catalán) y a Pablo Iglesias (Podemos). Ambos casos quedaron en nada judicialmente pero se les truncó su vida civil y política. Esto no se puede repetir.
DdA, XXII/6356
1 comentario:
Si la corrupción está siendo la mayor tara del régimen de 1978, la utilización de la acusación o imputación de corrupción contra gente inocente, con toda la cobertura mediática, sería una colaboración muy valiosa en la degeneración de dicho régimen.
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