martes, 10 de marzo de 2026

LEÓN XIV DEBE HABLAR CON TRUMP PARA PONER FIN A LA GUERRA EN IRÁN

Félix Población

Se echa de menos, tal como está planteada la situación en Oriente Medio y con tantas posibilidades de conflicto global a medida que la guerra de Irán prosigue camino ya de las dos semanas, que desde El Vaticano se hagan llamamientos constantes al entendimiento antes de que ese conflicto desemboque en uno de muy graves consecuencias para la humanidad. En esta ocasión, por primera vez en la historia de la religión católica, el pontífice tiene además nacionalidad estadounidense y Estados Unidos es el único país que puede impedir que Israel continúe con su espiral invasora. Se hace imprescindible, por lo tanto, que la incuestionable inteligencia de León XIV, resaltada por Miñano en el siguiente artículo, se ponga del lado de la humanidad y evite que la barbarie nos lleve al mayor infierno de muerte y destrucción de la historia. León XIV, como máximo representante de casi 1.500 millones de católicos en el planeta, está obligado a comunicarse con el presidente Donald Trump más pronto que tarde para tratar de hacer posible la paz en Oriente Medio, poniendo fin sobre todo a la guerra de Irán. No haberse puesto en contacto todavía a estas alturas con el presidente de su país, en calidad de Papa de la iglesia católica, está resultando muy decepcionante no sólo para la ciudadanía en general que valora el mensaje de fraternidad de Cristo que su persona significa, sino para una gran mayoría -si no todos- los fieles creyentes de la iglesia de Roma*.

Líbano: El padre Pierre El Raii, párroco de Qlayaa, muere en un bombardeo: El padre Toufic Bou Merhi, franciscano de la Custodia de Tierra Santa y párroco de los Latinos en Tiro y Deirmimas, comunicó la trágica noticia a los medios vaticanos. Un primer ataque había alcanzado una casa en su barrio, en las montañas del sur del país, y el padre Pierre había acudido a socorrer a un feligrés herido. En un ataque posterior, el sacerdote también resultó herido, "pero no sobrevivió". La comunidad está profundamente afligida y el Papa de Roma debería decir algo..


Ricardo Miñano

No se trata solo de un Papa más. Estamos hablando de un hombre con un coeficiente intelectual de 145, capaz de hablar siete idiomas y formado con licenciaturas en Matemáticas y Teología. Un perfil poco común incluso en los ámbitos académicos. Durante años fue simplemente un profesor humilde, alguien prácticamente desconocido fuera de su entorno cercano. No buscó el protagonismo ni el poder; caminó durante mucho tiempo en el barro cotidiano del pastor que acompaña a su gente.
En medio del caos del mundo actual —guerras, tensiones políticas, crisis morales— muchas voces gritan, pero pocas invitan a pensar. Por eso algunos creen que vale la pena escuchar con atención lo que dice León XIV. No solo por su inteligencia, sino por la serenidad con la que parece analizar la realidad.
Sin embargo, la verdadera medida de un hombre no está solo en su brillantez intelectual. De poco sirve acumular conocimiento si ese conocimiento no se pone al servicio de los demás. La historia está llena de mentes brillantes que no cambiaron nada.
Por eso la esperanza que algunos depositan en León XIV no está únicamente en su cultura o en su talento, sino en la posibilidad de que utilice esa inteligencia para algo mayor: defender la dignidad humana, buscar justicia y recordar que el saber solo adquiere sentido cuando se convierte en servicio.
La inteligencia impresiona.
Pero lo que realmente transforma el mundo es cuando esa inteligencia decide ponerse del lado de la humanidad.

DdA, XXII/6283

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