domingo, 15 de febrero de 2026

PERSEGUIR LO QUE AMAMOS ES UN ACTO DE AMOR HACIA NOSOTROS MISMOS


Ricardo Miñana

El tiempo que invertimos en perseguir aquello que amamos tiene un valor que no siempre es visible a los ojos de los demás. Aunque a veces parezca que avanzamos lentamente, o incluso que estamos estancados, cada instante dedicado a nuestra pasión es una semilla plantada en el terreno de nuestra propia realización. No se trata de aplausos ni de reconocimiento; muchas veces, el camino se recorre en silencio, con constancia y entrega, simplemente por el placer profundo de hacer lo que nos mueve. Esa dedicación, aunque invisible para el mundo, nos transforma, nos nutre y nos da una satisfacción que ninguna recompensa externa puede igualar. En definitiva, perseguir lo que amamos no es una pérdida de tiempo: es un acto de amor hacia nosotros mismos, una afirmación de que nuestra alegría y nuestro propósito valen cada esfuerzo silencioso.

DdA, XXII/6263

No hay comentarios:

Publicar un comentario