viernes, 6 de febrero de 2026

NI PUEDE, NI SUMA, NI EN COMÚN: FRACASA LA UNIDAD DE LA IZQUIERDA EN CASTILLA Y LEÓN


Félix Población

Como era de prever, mal que nos pese, el PSOE no tendrá a su izquierda a la izquierda transformadora en las elecciones autonómicas de Castilla y León, a celebrar el próximo mes. Esto, me temo, aumenta las posibilidades de que el próximo gobierno vuelva a ser el que conformen la derecha y la extrema derecha, tal como ocurrió en los comienzos de la anterior legislatura, con la más que probable capacidad de Vox de tener más influencia en el ejecutivo, si es, como parece por la demoscopia, que Vox obtiene más escaños que en la ocasión precedente. La falta de acuerdo entre Izquierda Unida y Podemos ha impedido que se forme una coalición unitaria a la izquierda del PSOE que, como se demostró en Extremadura, fue capaz de obtener unos resultados muy estimulantes en las urnas. No voy a echar las culpas a unos o a otros  porque creo que siempre que no se consigue la unidad las culpas están repartidas y las consecuencias son las que merecen quienes no la han logrado. He leído muy por encima en qué puntos estaban las diferencias y me parece deplorable que con la que se nos viene encima, un gobierno autonómico de derecha extrema que quizá sea el adelanto del próximo gobierno nacional, la izquierda autodenominada transformadora sea incapaz de transformar sus lacras sectarias y sus egos ridículos en una imprescindible y urgente unidad de acción ante lo que se avecina. Habrá esta vez entre sus habituales electores quien se aparte de las urnas, hastiado, incremente la abstención o vote más que a regañadientes y sin remedio al PSOE. El resto dividirá sus votos entre esa izquierda partida, con un más que probable y rotundo fracaso por parte y parte. Esto no es derrotismo, es adelantarse preventivamente, desde la misma comunidad autonómica en la que se van a celebrar los comicios, a una jornada electoral muy triste para la autodenominada izquierda transformadora, esa izquierda no unida, que ni puede, ni suma, ni es capaz de ir en común cuando lo que viene obligaría a ser menos imbéciles¨*.


DdA, XXII/6254

4 comentarios:

JOSÉ IGNACIO dijo...

¿Hay realmente una izquierda transformadora?... ¿Puede hablarse de "izquierda" sin que su fin último no sea el bien común a través de dar prioridad absoluta al principio de igualdad (material, no meramente formal o legal)?... Tras las leves consecuencias del 15M hubo un leve espejismo de unidad que, tras el choque de realidad de las contradicciones que implicaba el gestionar un poder relativo en un contexto capitalista y la consiguiente y progresiva (y acelerada) bajada electoral/frustración colectiva, vovió a estallar en una fragmentación similar a la del tardofranquismo y la transición (sólo que, en vez de romperse en función de modelos de teoría política comunista -marxismo más teórico/ estalinismo/ marxismo-leninismo/ maoísmo/ trotskismo...- a los que se añadían los sectarismos internos en cada una de ellas derivados de matices supuestamente prácticos; ahora los matices vienen dados por la aceptación o no del marco estatal como unidad administrativa de gestión política -con el nacionalismo español de una parte de esa izquierda y los llamados "nacionalismos periféricos" como extremos, con distintos modelos de federalismo, autonomismo o regionalismo en medio-) así como la mayor o menor aceptación de "las leyes del mercado" como horizonte de referencia socioeconómica básico y, en consonancia, la mayor o menor aceptación de la UE como marco de referencia regulativo... En fin, mientras no se empiecen a manejar discursos claros, con capacidad de pregnancia pública, en los que el principio de igualdad material se sitúe como prioridad irrenunciable y, en consecuencia, se cuestione la sacralidad del mercado como regulador socioeconómico, hablar de "unidad de la izquierda" más allá del socioliberalismo (hablar ya de socialdemocracia también resulta excesivo) es puro voluntarismo.

Félix Población dijo...

Antes la izquierda era revolucionaria, ahora transformadora y al paso que vamos (hacia atrás) quizá acabemos sin izquierda porque el fascismo no conoce fronteras y está en plena expansión. Lo siento, es como lo veo.

JOSÉ IGNACIO dijo...

No, si ya ves que estoy de acuerdo... Sólo que yo creo, como digo, que lo de que no hay izquierda ha ocurrido ya hace alguna década...

Félix Población dijo...

Desde la Teacher por lo menos, el eurocomunismo y tal.

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