Félix Población
La Ley 3/2009, que es la de Montes de Castilla y León, establece que los aprovechamientos cinegéticos en los territorios quemados quedan suspendidos automáticamente durante cinco años “para ayudar a la regeneración y la restauración del hábitat y supervivencia de las especies de flora y fauna silvestre”.
Pero como se contempla la posibilidad de levantar esa suspensión si la consejería correspondiente acredita que la actividad cinegética es compatible con la recuperación ambiental, el gobierno de la Junta de Castilla y León permitirá la caza siete meses después de se registraran, especialmente en las provincias de León y Zamora, unos incendios forestales que en el primer caso fueron los mayores de su historia y en el segundo una segunda parte de los grandes incendios habidos en años anteriores.
La resolución que levanta la suspensión cinegética ha sido denunciada por varios partidos de izquierda por considerarla contraria tanto a la legalidad como al sentido común. Hay que recordar que el pasado mes de agosto el número de hectáreas quemadas en las provincias citadas se cifró en torno a las 135.000 (165.000 en todo el territorio autonómico).
A partir del 1 de abril del año en curso, los corzos, ciervos, rebecos, gamos y demás fauna que sufrieron el espanto de las llamas y han perdido buena parte de su entorno ambiental, estarán en el punto de mira de la escopetas de los cazadores porque la consejería correspondiente acredita que tal actividad es compatible con la recuperación ambiental.
Para nada se repara en que lo ocurrido este verano pasado constituyó una auténtica catástrofe ambiental, favorecida por la falta de prevención y mala gestión del gobierno autonómico durante los incendios. Se quemó (entre León y Zamora) una superficie equivalente a la de la ciudad de Madrid o a la de la isla de Gran Canaria. Eso sí, al consejero responsable Quiñones (con un balance de cientos de miles de hectáreas quemadas a lo largo de su gestión) lo mantuvo Mañueco en el puesto, aunque lo "haya desaparecido" de las listas electorales del Partido Popular para las próximas elecciones autonómicas.
No deberían olvidarlo los electores, sobre todo en las provincias de Zamora y León. Máxime si se tiene en cuenta que poco se ha hecho en materia de prevención desde entonces para que lo ocurrido no vuelva a suceder. Si además se diera el caso de que en el próximo gobierno autonómico estuviera Vox, cuyo desprecio al cambio climático es manifiesto, los riesgos de nuevas catástrofes ambientales son aún más previsibles por la desconsideración que este partido tiene a toda medida de prevención al respecto.
DdA, XXII/6264


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