martes, 6 de enero de 2026

YA ES MALA SUERTE QUE USA NO PERSIGA DICTADURAS SIN GAS NI PETRÓLEO



Manuel Santana Barbuzano

La Fuerza siempre avasalla, abusa, siempre se impone. Tal es su naturaleza, hasta que irrumpe algo que se la opone. Y siempre irrumpe, pues es el propio ejercicio tiránico de la Fuerza el que provoca su opositor. Es biología, es física, es la tercera Ley de Newton. De no ser así, ningun Imperio caería nunca.

El documento de estrategia de seguridad nacional de los EEUU, publicado por la administración Trump en noviembre de 2025, tiene 26 páginas. Cualquiera puede leerlo. Haciendo gala de una sinceridad pornográfica sonrojante, cosa que se agradece, el trumpismo, en lo que no es más que una reactualización de la Doctrina Monroe -América para los americanos (estadounidenses)-, pone negro sobre blanco su intención de intervenir los países de América Latina contrarios a sus intereses, apropiándose de sus recursos naturales y expulsando una presencia de China y Rusia que en las últimas décadas había ido asentándose en la zona.

El imperialismo yankee, exhausto y desgastado por una guerra económica y tecnológica contra China que va perdiendo, provoca una escalada de la tensión entre Rusia y Ucrania que acabe con la invasión del segundo a manos del primero para debilitar a la UE, apoya el genocidio de miles de palestinos en Gaza, entre ellos 20.000 niños, ataca Venezuela, secuestra a su Presidente y presume, pavoneandose, de que a partir de ahora asumirá la gobernanza del país, no se sabe aún investido de qué legitimidad o legalidad internacional.

Liderados por una burda imitación de Nerón, empresario inmobiliario condenado en tribunales por delitos sexuales y fiscales, instigador de un histórico asalto al Capitolio tras perder las elecciones contra Joe Biden en 2020, EEUU se ofrece así como la mejor representación de la degradación moral y la crisis de valores en la que está sumida Occidente. Finalmente el sueño americano era esto; una nación con 40 millones de pobres oficiales que impone la ley del más fuerte para mantener su nivel de vida expoliando países extranjeros.

Se intuye, tras este desfile de despropósitos macarras, que reproducir los patrones de dominación del siglo XX ya no será posible. Lo que en el pasado fue síntoma de hegemonía estadounidense, en este momento histórico se antoja signo de la desesperación consecuencia de la decadencia y caída de un Imperio que está perdiendo su posición en el sistema mundo.

Tras el ataque yankee se abre una situación compleja, de difícil pronóstico. ¿Qué nos dice que Maduro no haya sido asesinado, que se le extrajese de Venezuela con tal limpieza, acompañado además de su esposa, como afectará esto a la reacción chavista, secuestrar a Maduro es derrocar al chavismo, como reaccionará China, etc?

Ya es mala suerte que EEUU nunca persiga dictaduras donde no tienen petróleo ni gas.

DdA, XXII/6219

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