jueves, 29 de enero de 2026

DAVID UCLÉS: LA MENTIRA HACE RUIN AL SER QUE LA BLANDE


Uclés fue el primero de los participantes en discrepar del título del evento y negarse a participar en el mismo. Luego hicieron lo propio otros. Hoy David considera el hecho de que no se celebren o aplacen las jornadas convocadas para dentro de unos días -quizá porque fueron demasiados los que renunciaron- como una victoria y una reparación: "Han mentido públicamente. Los participantes no conocíamos la nómina de invitados -el propio Vigorra me pidió disculpas por haber dicho lo contrario y me aseguró que matizaría estas palabras-, y el título nunca llevó signos de interrogación, tal como afirmaba Arturo ayer en varios periódicos. Por suerte, Internet tiene memoria. La mentira hace ruin al ser que la blande. Parece que no estamos tan dormidos y nos atrevemos a señalar mensajes que blanquean el fascismo y el franquismo, por mucho poder que tenga el organizador".

David Uclés

No bebo alcohol, pero me he venido a tomar un vino para brindar por, lo que considero, una reparación/victoria moral: las polémicas jornadas «literarias» de Pérez Reverte han sido canceladas hasta el otoño. ¿La razón? Hemos sido muchos los que, al ver que habíamos sido manipulados, nos hemos bajado de los actos.
Para mí, es una victoria y una reparación.
Victoria porque parece que no estamos tan dormidos y nos atrevemos a señalar mensajes que blanquean el fascismo y el franquismo, por mucho poder que tenga el organizador.
Reparación ya que he sido vejado por una multitud de amigos de Reverte, y descalificado por el propio escritor, quien un sábado me alababa públicamente y al día siguiente me defenestraba. No han jugado limpio. Han mentido públicamente. Los participantes no conocíamos la nómina de invitados -el propio Vigorra me pidió disculpas por haber dicho lo contrario y me aseguró que matizaría estas palabras-, y el título nunca llevó signos de interrogación, tal como afirmaba Arturo ayer en varios periódicos. Por suerte, Internet tiene memoria. La mentira hace ruin al ser que la blande.
También se atrevió Reverte a decir que mis lectores deberían reconsiderar si merece la pena seguir leyéndome. ¡Qué declaración tan osada y miserable! Y todo esto por decir el pasado sábado, de forma educada y sin menospreciar a ningún organizador, que estaba incómodo y no quería acudir.
Y el ruido que formaron… Llevo dos años recorriéndome el país. Hablé de memoria histórica en casi más de trescientos actos y dirigí un podcast con cincuenta intelectuales de ideal político distinto. No tengo miedo al diálogo, como he demostrado de sobra, pero nunca conversaré con aquellos que desean derribar los derechos sociales que tanto nos costó levantar, tampoco con criminales de guerra. Ni secundaré ningún acto en el que participen. Jamás.
Hay cientos de eventos en torno a la memoria. Y decenas de asociaciones para la recuperación de la memoria histórica. No todo se acaba en Sevilla. Al contrario.
¿Qué se decía cuando se brinda? ¡Ah, sí! ¡Salud!

DdA, XXII/6245

No hay comentarios:

Publicar un comentario