lunes, 13 de febrero de 2023

POR LA SANIDAD PÚBLICA: VA A SER COSA DE REPETIR Y REPETIR Y REPETIR


Lazarillo

Se ha pasado de las 650.000 personas en las calles de Madrid el pasado 13 de noviembre a un millón ayer (tres meses después), según los organizadores, cifra que la Delegación del Gobierno rebaja a 250.000 personas. De Francia y Gran Bretaña nos están llegando los ejemplos de manifestaciones multitudinarias porque no se puede jugar con las cosas de comer. La ofensiva privatizadora del gobierno autonómico madrileño se merece estas respuestas y más en las calles. Y si por parte de la administración regional no hay una contestación satisfactoria a estas demandas, lo que se impone es volver y volver a las calles cuantas veces sea necesario, en Madrid y en toda España. El desmantelamiento neoliberal de la sanidad pública es algo que ya desde el propio sistema se avizora con cada vez más posibilidades de certidumbre. Se irá haciendo de modo paulatino porque se trata de un derecho cuya eliminación repentina no se puede ni plantear, pero ya hemos comprobado la canallada que se hizo con nuestros mayores en las residencias durante la pandemia. Nacieron en una España en guerra y fueron a morir en una situación inconcebible para quienes levantaron este país en los años más duros de la posguerra: solos, abandonados y desasistidos del servicio sanitario que habían pagado con su trabajo. Hay que repetir las manifestaciones en las calles cuantas veces sea necesario, pensando sobre todo en ellos y en lo que no queremos para las generaciones siguientes. Al frente del gobierno autonómico de Madrid no pueden seguir quienes son los máximos responsables de aquel geronticidio y no dejan de reducir los servicios sanitarios públicos. Tampoco deberían llegar al Gobierno de la nación quienes aplicarán en España similares políticas a las que se llevan a cabo desde el viejo palacio de Gobernación de la Puerta del Sol. Se necesitan muchas voces y votos contra la España retrógrada que representa el ejecutivo de Díaz Ayuso y estamos a tiempo para sembrar la necesidad de esas voces y votos con políticas de unidad. Eso también es lo que esperan los cientos de miles de personas que se reunieron ayer en Madrid y levantaban al aire pañuelos blancos. Los recortes en sanidad son un acto criminal.

DdA, XIX/5.374

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