martes, 19 de mayo de 2020

LA BANDERA DE GARCIA LORCA ES LA DE LA HUMANIDAD


 Ilustración de la última entrevista a García Lorca en El Sol

Siguiendo el modelo marcado días atrás por el cabecilla del Partido Popular -para líder le faltan más que másteres-, que citó un verso de Antonio Machado sobre el Madrid bombardeado por el nazi-fascismo (rompeola de todas las Españas) para elogiar al alcalde de su partido, una turba más que turbada de abascalinos le colgó ayer una bandera rojigualda a la estatua del poeta Federico García Lorca en la Plaza de Santa Ana de Madrid. Creo imprescindible recurrir a un artículo publicado en este mismo DdA y en El viejo topo el pasado mes de octubre a propósito del asesinato de Federico en Granada en agosto de 1936 (La muerte de García Lorca en la prensa republicana), en el que repasaba las dos últimas entrevistas publicadas en la prensa madrileña antes de su muerte. Como siempre que la derecha se extrema -García Egea dijo ayer que el gobierno de España odia a la Comunidad de Madrid con un desparpajo propio de un tarado, un inconsciente o lo que que el avisado lector está pensando-, la España democrática que representa García Lorca, Antonio Machado y cuantos poetas e intelectuales creyeron y apoyaron a la segunda República debe estar sobreaviso y basar sobre todo su fortaleza en la unidad. La bandera de Federico García Lorca rebasa incluso los colores de la tricolor porque, como todas las grandes obras artísticas y literarias que en el mundo han sido, su enseña es la de la Humanidad, algo que les falta a quienes ponen en riesgo la salud pública con estúpidas concentraciones y con total desprecio a quienes han perdido la vida en la mayor tragedia que ha vivido este país desde que una sublevación militar, afín a su credo, desató la más atroz de nuestra historia. 




Félix Población

Las dos últimas entrevistas con Federico García Lorca que se publican en la prensa madrileña aparecen en el diario vespertino La Voz, el 7 de abril de 1936, y en el diario El Sol el 10 de junio de ese mismo año. En la primera afirma el poeta: "El mundo está detenido ante el hambre que asola a los pueblos. Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa. Yo lo tengo visto. Van dos hombres por la orilla de un río. Uno es rico, otro es pobre. Uno lleva la barriga llena, y el otro pone sucio el aire con sus bostezos. Y el rico dice: ‘¡Oh, qué barca más linda se ve por el agua! Mire, mire usted el lirio que florece en la orilla’. Y el pobre reza: ‘Tengo hambre, no veo nada. Tengo hambre, mucha hambre’. Natural. El día que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la gran revolución. ¿Verdad que te estoy hablando en socialista puro?”

La segunda interviú  no se la hizo a García Lorca un periodista del diario El Sol, sino el gran ilustrador y caricaturista Lluís Bagaría (1882-1940). Tal como se puede leer, discurrió en un clima distendido y jovial -entre bromas y veras- que no hacía prever los graves acontecimientos que se iban a suceder a partir del mes siguiente con el alzamiento militar protagonizado por el general Franco en Melilla, en unión de otros generales felones en distintos puntos de España.  Mucho menos previsible era el asesinato por parte de esos mismos militares, el 18 de agosto, en su ciudad natal, del autor de Bodas de sangre, que había llegado a Granada unos días antes del golpe militar.

Tal como se dice en los sumarios que acompañan al titular de El SolFederico García Lorca habla sobre la riqueza poética y vital mayor de España, en la interviú se hace una reivindicación intelectual del toreo, se habla de las diferencias entre el cante gitano y el flamenco, y también de conceptos tales como el arte por el arte y el arte por el pueblo. Sobre esta última cuestión le pregunta Bagaría en cuál de los dos cree, a lo que responde Federico: "A tu pregunta, grande y tierno Bagaría, tengo que decir que este concepto del arte [por el arte] es una cosa que sería cruel si no fuera, afortunadamente, cursi. Ningún hombre verdadero cree ya en esta zarandaja del arte puro, arte por el arte mismo. En este momento dramático del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas. Particularmente, yo tengo un ansia verdadera por comunicarme con los demás. Por eso llamé a las puertas del teatro y al teatro consagro toda mi sensibilidad".

En el transcurso de la entrevista, caricaturista y poeta se hacen mutuas preguntas acerca de sus respectivas actividades. De las que Bagaría le hace a Lorca creo que hay dos de suma importancia. En un caso le pregunta: "¿Tú crees que fue un momento acertado devolver las llaves de tu tierra granadina?". A lo que Federico contesta con una dura alusión a la burguesía de su tierra, en la que dos meses más tarde sería asesinado y que algunos autores consideran tuvo su influencia en el crimen, habida cuenta la importancia de lo que se publicaba en uno de los mejores diarios del país: "Fue un momento malísimo aunque digan lo contrario en las escuelas. Se perdieron una civilización admirable, una poesía, una astronomía, una arquitectura y una delicadeza únicas en el mundo para dar paso a una ciudad pobre, acobardada; a una “tierra del chavico”, donde se agita actualmente la peor burguesía de España". 


        DdA, XVI/4502       

No hay comentarios:

Publicar un comentario