miércoles, 15 de abril de 2020

NOS QUISISTEIS TANTO QUE NOS HICISTEIS DÉBILES


La imagen puede contener: 2 personas, personas de pie, calzado y exterior

Victoria Trigo Bello
Nos quisisteis tanto que nos hicisteis débiles.
Reservasteis para vosotros los malos tragos, las maletas de cartón, las medias suelas en los zapatos. Aguantasteis guerras y posguerras, el hambre en pucheros de miseria, los piojos, los sabañones, el miedo pegado a la mirilla, las casas llenas de fotos tristes.
Vestisteis un luto tras otro, la mirada baja, las manos heladas. Subisteis a trenes negrísimos, kilómetros en vagón de tercera, vendimias, fábricas inmensas, lluvias que enlazaban con más lluvia, inviernos que duraban todo el año.
Y todo eso fue para sobrevivir y dar la entrada de un piso, para regalarnos una cuna con colchón de lana, un cubierto con nuestras iniciales, un pupitre en la escuela, unos patines, una tarta de cumpleaños, un juguete -o dos- de los Reyes Magos, una quincena en la playa. Y todo eso fue para que nosotros tuviéramos un paquete de pipas, unas botas de agua, una canción dedicada en la radio.
Nos mimasteis como ni vosotros mismos sabíais que podíais amar.
Nos llenasteis el bolsillo con propinas de cinco duros, nos enseñasteis el verbo estrenar para el domingo de Ramos, para las bodas y las comuniones, nos comprasteis la mochila para los campamentos y os estirasteis para apuntarnos a actividades extraescolares.

Enterrasteis a vuestros muertos con paladas de llanto y silencio.
A nosotros nos lo pusisteis fácil con una póliza de decesos con la que deciros adiós sin mancharnos de tierra. A nosotros nos inundasteis de ColaCao el tazón del desayuno y de naranjada el vaso de la merienda.
Nosotros, escolares de bollo y chocolatina, nunca conocimos qué era repartirse un huevo frito en la cena, ni sospechamos que unas décadas atrás la gente saliera de casa con un bocadillos envuelto en periódico camino del tajo y luego, con el cansancio de la jornada, estudiaba en cursos nocturnos para adultos.
Salimos malcriados. Los zurcidos quedaban en vuestros calcetines, en los abrigos a los que dabais la vuelta para alargarles la vida. Salimos blandos para la contrariedad.
Para nosotros la aspereza de la supervivencia era una aventura de personajes de película que siempre terminaba bien. Creímos que luchar y reivindicar se limitaba a salir a la calle en determinadas fechas con una pancarta.
Creímos que el bienestar heredado de vosotros era una conquista vitalicia. Creímos que comeríamos hojas tiernas toda la vida, que las duras ya las habíais sufrido vosotros.
Creímos que nuestros hijos tendrían el mundo a sus pies a golpe de ratón, en un ascenso imparable para disfrutar de más comodidades y servicios y, además, antes que nadie.
Nos quisisteis tanto que nos hicisteis débiles.
La musculatura de carpetas plastificadas no nos sirve para afrontar la dificultad. Necesitamos prótesis de sinergias, empatías y esos apoyos que vosotros, cuando venían mal dadas, simplemente llamabais solidaridad, compañerismo y compromiso colectivo.
Pero a nosotros, ebrios de másteres y de titulaciones, nos viene grande el papel de la responsabilidad. Por eso nos cuesta tanto asumir este viraje tremendo de la convivencia a nivel mundial en el que fracasan nuestras reglas egoístas de mirar cada cual por lo suyo y, si se puede, robar al vecino más indefenso.
Desde donde os halléis, padres y abuelos, si os dais una vuelta por aquí os escandalizarán nuestras prisiones gestadas en convenios de poltrona y pérdida de derechos. Sin duda os indignará que seamos tan blandengues y manipulables y que desde el conformismo del qué le vamos a hacer y de la cómoda no incumbencia, hayamos permitido que se machacara lo público.
Y vosotros que nos quisisteis tanto, regresaréis a vuestras tumbas complacidos de no depender de nosotros, de nuestros putos móviles, de nuestra académica incultura y de nuestra medular insensatez.

      DdA, XVI/4466    

46 comentarios:

Domiciano dijo...

Es magnífico. Es lo que pensamos mucho/as. Como hacérselo entender a los jóvenes?

0limpia dijo...

...y nos daba vergüenza vuestra ropa, vuestros pueblos...
Y de viejos os aparcamos en residencias (MORIDEROS),lavando así nuestras conciencias y nuestro tiempo. Y culpamos a las administraciones públicas de mataros cuando TODOS hemos contribuido al asesinato.

Unknown dijo...

Es dificil entender esta filosofía por los jóvenes, como lo van a entender, si nosotros camino de los ochenta tacos, lo estamos entendiendo ahora.
Siempre pensé que mis hijos vivirían mejor que yo, ya que yo he vivido mejor que mis padres, pero tengo más dudas que nunca sobre el futuro de ellos y de mis nietos no digamos.
Es humano dar lo mejor a nuestros hijos, pero quizás se lo hemos puesto demasiado fácil,los tiempos parece que lo pedían pero, al menos yo,tengo cada día más dudas de haber hecho lo que debía
Todo son dudas.

Yashira dijo...

Estupendo, doloroso por lo real. Y nosotros aún se lo hemos puesto más fácil a nuestros hijos, veremos qué pasa en adelante. Porque, ahora, puede que haya un antes y un después.

Unknown dijo...

La verdad es que hemos intentado que ellos tengan lo que no hemos podido tener nosotros , quitándote tu de muchas cosas que te habría gustado tener en algún momento , si as tenido esa posibilidad ,creo que ese pensamiento es el de todos los padres que hemos pasado una pos guerra ,y ahora intentas ayudar también a los nietos ,para que ellos puedan salir adelante con las hipotecas ,etc etc .. pero siempre te queda la duda de si la estas haciendo bien o mal , ya es tarde para las dudas , son ellos los que tienen que juzgar ,este comportamiento ,y si por casualidad lo juzgan mal ,quiero que sepan que ha sido pensando en su bien ..por que ellos siempre han sido los primeros

manolillo dijo...

Os propongo un ¨nuevo¨término: POBREZA IDEOLOGICA

Anónimo dijo...

Ha habido epidemias antes. Y las seguirá habiendo después. Normalmente, los padres quieren lo mejor para sus hijos, salvo que no estén bien de la cabeza. Esto pasará como tantas cosas que ha habido a lo largo del mundo. Habrá cosas que cambien pero los que somos jóvenes ahora aunque nos hayamos criado con móviles seguiremos queriendo lo mejor para nuestros hijos. No somos mejores que la gente de 80 años. Pero peores tampoco.

Unknown dijo...

Es tan impresionante y tan cierto que, echando la vista atrás te obliga hacer una reflexión. Ellos, lo hicieron muy bien, aún recuerdo el trozo de pan untado de aceite con un poquito de azúcar, era gloria bendita, cuanto les debemos. ¿ y
nosotros? ¿Seremos capaces de hacerlo igual? Me temo que no.

Unknown dijo...

Qué momento tan difícil, con nuestros mayores, padres, abuelos...no sólo no hemos respondido a sus pretensiones, de que vivamos mejor, sino que se están marchando, en una profunda soledad, desamparados y con el miedo en la mirada..en muchos casos incluso menospreciados por nuestro Presidente de la Comunidad Autónoma de Castilla la Mancha, mecaguendiez...

Anónimo dijo...

Si no somos capaces de ejercer la solidaridad ahora, de dejar en el camino o la cuneta a los mismos vulnerables de siempre, si no ayudamos a los que ayudan, si no pensamos en los niños, que mañana diran que fuimos unos miserables, si toda nuestra pena es que no podemos salir de cañas, sin pensar en los que hoy se van a la cama pronto, antes de que el hambre empiece a rugir, si no vamos a ser capaces de arreglar un poco este mundo infame, merecemos extinguir nos.

Unknown dijo...

Precioso, me ha dejado un nudo en la garganta. Que se haya olvidado todo lo que hicieron por nosotros es muy triste, pero imperdonable es que se haya tirado al suelo, pisado y escupido sobre ése maravilloso legado que nos dejaron. Creyeron que su amor bastaba para educar generaciones solidarias... Olvidaron el poder que ejerce el poder...

Mucha fuerza y mucho amor, desde Barcelona a cada rincón del mundo

Unknown dijo...

A mí de todo esto lo que me tiene negra, lo que me indigna profundamente es ver esas residencias de ancianos (asilos de toda la vida) llenas. En casa habrá sitio para el perro, para la habitación de estudio del niño, no vaya a ser que estudiar en otra parte de la casa le traumatice. Habrá espacio para un vestidor para lucirnos. Espacio para la Play, y hasta para el gato. Pero, lástima, el abuelo, la abuela no caben. Qué mundo de egoístas nos hemos vuelto. Salvo contadas ocasiones en las que no queda otra que internar a las personas, el resto es....no sé como calificarlo....deleznable, un crimen. Pobres personas mayores. R.I.P. a todos los que han muerto abandonados estos días.

Miguel Esteban dijo...

Yo, con un solo hijo, dos carreras y sin una deuda economica desde hace años, tengo la tremenda seguridad de decir que no llego a ser ni la sombra de mis padres y mucho menos de mis abuelos. A mi Padre DEP trabajador y responsable y a mi Madre que Dios le de toda la fuerza para seguir con vida mientras sola, incomunicada en una sala apartada de una residencia de ancianos aguanta el aislamiento del posible positivo del coronavirus maldito...Desde ayer no puedo ni hablar por telefono con ella y tengo que estar esperando hasta las doce para que si me cogen el telefono me digan como se encuentra... de su ultima conversacion hace unos dias nos daba animos para todos sus nietos y para nosotros sus cinco hijos...NOS LO HAN DADO TODO, TODO ...Gracias por el articulo.Esta mañana mas que nunca te digo Buenos Dias Mama aguanta no te rindas, tu familia te quiere te da las gracias y te da el mejor beso del mundo.

Unknown dijo...

Grandes débiles efectivamente, tan débiles como para permitir lo que está sucediendo en las residencias que los estamos dejando morir INDIGNANTE !! No se merecen esto

Félix s. dijo...

Aprendamos del pasado.eso es saludable.Lloremos a nuestros mayores que se fueron en soledad y abracemos a sus familiares tan fuerte como podamos.
Pero si el pasado nos produce rencores con nombre y apellidos,mejor dirijamos nuestras energías a construir el futuro utilizando de ladrillos otros valores y como argamasa la amistad,la tolerancia y el respeto.
Ya el 2009 nos dio un aviso de que está sociedad del postureo llevaba a la estación termino de Ninguna Parte,pero no aprendimos.
Ahora,este latigazo con herida profunda del bicho maldito espero que nos haga entender un nuevo aviso para rectificar la cartografía del GPS vital de esta sociedad y de cada uno de nosotros.un abrazo enorme para los que sufren.

Anónimo dijo...

Gracias, muy emotivo.
Ojalá nos sirva al menos para saber transmitirles algo a las nuevas generaciones… no será fácil separarles de la pantalla. Un abrazo.

carolus ex dijo...

Y como dijo el poeta, nos queda la palabra. Sin olvidar que las guerras, antiguas y actuales, tampoco han sido ejemplo de bondades, y el hambre y la pobreza siempre han sido campo de cultivo del odio,si es cierto que en estos laares hemos sobredimensionado todo, y más con nuestros hijos. Aun así el amor siempre se ha sabido transmitir, pero ha quedado muchas veces camuflado por las comodidades.

Alf dijo...

Dejemos d mimar tanto a los niños actuales, mimar no es amar, amar es otra cosa. Mimar permanentemente, caprichosamente crea inutiles y acomodados. Darselo y prrmitirselo todo a un ser es castrarlo. Hay q saber dejar ser y que se equivoquen, q se caigan, q se aburran, q se cansen, q vayan a su ritmo, q aprendan limites, q aprendan a encontrar su lugar dentro d ellos y en su entorno. Dejadles vivir su vida, dandoles cariño afecto y atencion, y la medida d esto solo la sabras si a ti mismo t lo diste antes. Si no, darás al niño lo q a ti t dieron y tu t des ahora. Saludos.

Alf dijo...

Dejemos d mimar tanto a los niños actuales, mimar no es amar, amar es otra cosa. Mimar permanentemente, caprichosamente crea inutiles y acomodados. Darselo y prrmitirselo todo a un ser es castrarlo. Hay q saber dejar ser y que se equivoquen, q se caigan, q se aburran, q se cansen, q vayan a su ritmo, q aprendan limites, q aprendan a encontrar su lugar dentro d ellos y en su entorno. Dejadles vivir su vida, dandoles cariño afecto y atencion, y la medida d esto solo la sabras si a ti mismo t lo diste antes. Si no, darás al niño lo q a ti t dieron y tu t des ahora. Saludos.

Luis F. Mier dijo...

Tristemente cierto... por más que a algunos, llegados del pueblo a la ciudad, ya nos jodiera desde nuestra infancia esa sensación de ir creciendo tan blanditos, e intentáramos poner algún campestre remedio.
Ya nos apretará la realidad "los machos" y aprenderemos, o aprenderán, a apechugar con esfuerzos y miserias...
Gracias por el texto, Victorina.
(¿permiso para compartir la entrada en RRSS?)

tomix dijo...

GRacias Victorina por ponerle palabras a unos sentires compartidos por muchos y que se torna indignacion y rabia al ver como estamos trtando a nuestrocs mayores como sociedad. Lo comparto, un abrazo!

Anónimo dijo...

Verdad todo lo que dice,verdad todo lo que está pasando,pero más verdad y por desgracia es que seguirá pasando mientras la felicidad la basemos en el consumo que devora todo atisbo de empatía, bondad ,solidaridad y cariño,hacia los demas y hacia nuestra madre tierra.

Charo dijo...

Menudas verdades más grandes que se dicen!!! Hay que empezar a cambiar las cosas y a educar las voluntades de los hijos

Unknown dijo...

Verdades como puños, pero, es ley de vida, mi madre nos dió todo y más de lo que pudo, yo he procurado lo mejor para mis hij@s y ahora ell@s a mis niet@s

ovetus dijo...

Mi abuela decía un refrán tiene un padre más para cien hijos, que cien hijos para su padre.

Lambon dijo...

Grandes verdades...
Aprendamos de nuestros errores que falta les hara a nuestros herederos saber de que va la vaina.!!!

Ana 🌹 dijo...

Gracias por este in memoria a nuestras personas mayores. Poco podían imaginarse que después de tantas miserias, hambre y penurias iban a tener un final tan diabólico y macabro... Mientras leía tu texto, he recordado mi infancia como hacía tiempo que no lo hacía. Y mis dos abuelas siempre con la tripl jornada como medio de vida. Como bien dices siempre enlutada. Con delantales de cuadritos pequeños blanco y negro de Vichy hechos por ellas mismas a mano... Recuerdos claro oscuros... Miserias, necesidades y hijo muchos hijos.
Muchas gracias 🌹 😘

Anónimo dijo...

Este testimonio como muchos otros que estoy leyendo sirven para decir alto y claro "QUE NO SE LES HA OLVIDADO" y que su legado permanecerá siempre vivo.Es nuestro deber compartirlo con nuestros menores, aun que yo ciertamente no lo hago. Por favor sigan publicando cosas como esta, preciosa y recopilen escritos, fotografías,etc UN ABRAZO

Unknown dijo...

muy cierto todo muy emotivo mis felicitaciones a quien lo haya escrito mebha llegado a emocionar

Ariadna Vilalta dijo...

Enhorabuena por este post. Tuve la suerte de crecer cerca de mis abuelos, que me transmitieron muchos valores y, sin hacer mucho incapié en la guerra, nunca escondieron lo afortunados que fueron, aunque con miserias, de vivir donde y como vivieron esos duros tiempos. Siempre les respeté muchísimo por ello y entendí mi vida como un regalo. Ojalá tengamos más presente todo lo que ellos pasaron y qué es realmente una vida dura, austera. No es la nuestra, ni antes ni ahora. Nos han privado de libertad, pero aún somos mucho más afortunados que todos ellos que pasaron frío, hambre y penas. Deberíamos aprender muchas cosas de tu escrito, y lo más importante, recordarlas en el futuro. GRACIAS!

Unknown dijo...

Maginifico y mas que merecido homenaje a nuestros ancestros.

Unknown dijo...

Lo dieron sin dudarlo al fin Padres.80's aún respetabamos...después se perdieron primero los Padres...ahora como los paramos cuando nos tratan como antiguos...lo peor sin respeto.Hoy les tocaría volverse sensibles y hacer algo por sus viejos. Saludos desde México y ánimo Espana.

Unknown dijo...

Me alegra mucho escuchar cosas vuestras M Morano y G Mejias muchos besos

Taisa dijo...

Es cierto que muchos de nuestros padres y abuelos lo pasaron mal... Pero no todos lo escondían. O al menos no lo escondieron toda la vida.

Yo sé que mi madre solo compraba un filete para la cena, para mí, y que ella comía ensaladas. Que doblaba turnos en el hospital. Que alquilaba la habitación a estudiantes para tener un extra y que me llevasen a la escuela ya que con sus horarios era difícil. Hacía noches y turnos largos y sin embargo yo la recuerdo conmigo siempre todo su tiempo libre. Y también me habló de su niñez. Que ella conoció el Colacao con más de 20 años, y había desayunado sopas de ajo toda su infancia. Que nunca comió dulces, una vez les regalaron martillo de caramelo alguien, y su padre lo guardo en un cajón porque solo era uno y 3 niños. Así que yo tuve claro desde bien joven la suerte que tenía.

Ahora el reto es podérselo transmitir a nuestros hijos... En la era en que casi todas las familias hasta las que menos tienen pueden tener smartphone de última generación, Robot aspirador y de cocina...

Anónimo dijo...

Me ha conmovido el texto, y me hace recordar las casas de mis abuelos con esas fotos tristes como dice, ahora las veo con otros ojos, pero... a nuestros hijos ¿que les dejaremos?, creo que les dejaremos un mundo contaminado del que podran disfrutar menos que nosotros, veo unos recursos necesarios malgastados, veo que nuestra generación ha sido la que más se ha aprovechado y veo que vivimos bien porque no hemos vivido una guerra, ¿cuantas generaciones no han vivido una guerra ni una posguerra?, parece cruel pero para apreciar lo mas básico el hombre necesita conocer lo que es básico.
gracias por leer mis lineas.

Unknown dijo...

Magnífico resumen de nuestras vidas. Yo estoy totalmente de acuerdo en la exposición,tengo setenta años. Y lo llevo grabado en mi vida, pero a nivel personal mi familia sí es consciente de lo que hemos pasado. Y se esfuerzan así como yo, por cambiar las cosas. Luchan por un mundo mejor¡ Mas humano, libre y igualitario y en la naturaleza.

Unknown dijo...

Magnífico resumen de nuestras vidas. Yo estoy totalmente de acuerdo en la exposición,tengo setenta años. Y lo llevo grabado en mi vida, pero a nivel personal mi familia sí es consciente de lo que hemos pasado. Y se esfuerzan así como yo, por cambiar las cosas. Luchan por un mundo mejor¡ Mas humano, libre y igualitario y en la naturaleza.

Montse Comerma dijo...

Me ha gustado mucho este post. Estos días yo me acuerdo mucho de mis abuelos y mis padres. Por si no lo conoces, te recomiendo el museo de la emigración, en Sant Adrià de Besòs (junto a Barcelona): http://www.mhic.net/

y aquí más.
http://rosellesalaciutat.blogspot.com/2017/07/historia-de-la-immigracio-museu.html

Unknown dijo...

Muy cierto que nos lo pusieron fácil pero somos tan sumamente estúpidos que hemos dejado que nos pisoteen los derechos por los que se dejaron la piel. Somos cómodos,dejados,conformistas y así nos va; poco a poco nos llevan para atrás y nos quedamos en casa con cualquier excusa y tragamos y tragamos. Ya no os acordais de las palabras de Fraga???;tengo que veros en alpargatas,y ahora que podríamos ver un tenue rayito de luz con este gobierno vamos y no paramos de criticarlo.Os imagináis si estuviese la derecha???? serian felices, mas muertos menos pensiones mas muertos mas negocio. Todas nuestras desgracias son su negocio para la derecha ya está más que demostrado pero nosotros seguimos con los ojos cerrados.......una pena. Apollemos al gobierno y si lo hace mal en las urnas lo pagaran.

Wisonte dijo...

Insuperable homenaje a quienes nos dieron la vida.

Antonio dijo...

Mis padres tubo la satisfacción y lo decían; sus hijos e hijas nueras y yernos estuvimos hasta el último día con ellos, 24 horas en su casa cada familia para que no les faltase nada, satisfacción inmensa la que tenemos por haberlos cuidado hasta sus últimos días.

DIGOTE dijo...

gracias por traernos tantos recuerdos verdaderos que
en estos día hemos recordado. Me han emocionado. Un abrazo

la que no es correcta con las falsas dijo...

yo si que me pone negra los comentarios de algunas personas que se permiten escupir o criticar a las residencias sin infomacion, con perdon de mi vecina que es negra y muy buena.Ala que os den morcilla.

la que no es correcta con las falsas dijo...

Por cierto mi padre a cumplido 94 años a superado el virus y esta en una residencia y les agradezco el cuidado que tienen con el y los de mas residentes .Mas morcilla

Anónimo dijo...

Los hijos que tienen a sus padres en residencias, deseo que sus hijos los metan también en ellas...ajo y agua

Juan Carlos dijo...

Vacuo sentimiento que lleva repitiéndose a lo largo de toda la historia de la humanidad. Tan camaleónico que, aunque quien lo escribió en primera persona es una mujer de 61 años, lo que pondría bajo contexto que generaciones considera "débiles", cualquiera que lo lea podrá aplicarlo a las generaciones de su preferencia, porque es naturaleza humana el rememorar el pasado con gafas de color de rosa.

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