jueves, 7 de febrero de 2019

VOX (PABLO CASADO) CONVOCA A LA DERECHA TRINA EN LA PLAZA DE COLÓN


Félix Población

Mi estimado colega Ignacio Escolar, en el artículo que firma hoy en su periódico, distribuye en una ordenación muy pertinente la serie de frases que constituyen una de las soflamas más aberrantes expuestas por un líder de la oposición en los últimos cuatro decenios. Lo del orden es importante porque la última frase resume la desvergüenza de Pablo Casado, el del máster regalado, a modo de colofón. Ha dicho el sujeto, tan cargado de riesgos al reunir en su persona una triple tara: falta de experiencia política, ignorancia y afán competitivo con la derecha extrema:

"El presidente del Gobierno es el mayor traidor que tiene ahora mismo nuestra propia legalidad"."El Partido Popular quiere liderar a la España sensata a la que ya solo le queda el recurso de salir a la calle para pedir que se cumpla la ley y que no se siga humillando a nuestro país"
"El presidente está cometiendo un acto de felonía, está siendo un felón contra la propia continuidad histórica de la democracia española".
"Es lo más grave que ha vivido la democracia española desde el 23 de febrero de 1981".
"Pedro Sánchez tiene 84 escaños. Es un presidente ilegítimo a partir de hoy. Como ilegítimo es un presidente que cometa delitos de narcotráfico".
"Cada día que pasa Pedro Sánchez al frente de España es un escarnio a la historia democrática de este país".
"Que ayuden a España a echar a este okupa, a este incapaz".
"Pedro Sánchez es el mayor felón de la historia democrática de España, un irresponsable, un incapaz para gobernar, un desleal que está cometiendo alta traición, un mentiroso compulsivo"
"Ahora empezarán con que crispamos".
 

No sé qué pensará el respetable que más se respete a sí mismo y al país en el que vive, a propósito de esta vil e inadmisible difamación más propia de un pronunciamiento decimonónico de los que se estilaban en la España de las tres guerras civiles que de un político europeo de nuestros días, pero tengo la sensación de que Pablo Casado, el del máster regalado, está sufriendo los efectos del síndrome Venezuela y que, de seguir por esos derroteros para ganarle la pugna a la extrema derecha, puede caer en el delirio de autoproclamarse presidente interino del gobierno español, recurriendo si es menester al apoyo de Trump según su modelo Guaidó.

A su lado, Albert Rivera, siendo un poco más mesurado, no ha querido desaprovechar la ocasión del nombramiento de un relator por parte del Gobierno  para llevar a cabo las conversaciones que traten de resolver políticamente la cuestión catalana, y se ha unido a Casado para convocar una gran manifestación de protesta el domingo en la Plaza de Colón, el mismo lugar en el que la derecha entonces única reunía a sus fieles.

Como ahora la derecha es trina, no podía faltar a la cita Vox, y aunque los informativos nos han dicho que a la convocatoria de don Pablo se ha unido ese partido, lo cierto es que han sido el Partido Popular y Ciudadanos los que se han unido al dictado de Vox, porque la soflama de Pablo Casado, el del máster regalado, ha sido la propia de un líder de extrema derecha, y por ahí me temo que va a seguir.

                        DdA, XV/4.081                      

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