viernes, 28 de diciembre de 2018

¿QUÉ QUISO ARREGLAR JAVIER ARDINES ANTES DE SER ASESINADO?

 Alcalde Llanes llora
Enrique Riestra, en un momento de la entrevista ('Equipo de Investigación', La Sexta).
Félix Población

Transcurridos casi cinco meses ya desde el asesinato en agosto del concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Llanes, Javier Ardines, ninguna información más se ha sabido acerca del hecho, del que el pasado 1 de octubre se prolongó un mes más el secreto del sumario. Acaba por lo tanto el año en que se cometió el crimen sin que se tengan indicios que puedan conducir a la detención de quienes lo cometieron (presumiblemente varias personas, habida cuenta la fortaleza de la víctima).

Lo último que se publicó en los medios de comunicación nacionales fue un reportaje del equipo de investigación de La Sexta, en el que el alcalde de la localidad asturiana, Enrique Riestra, manifestó que hay intranquilidad en Llanes por saber lo ocurrido, y porque a un compañero que fue básicamente un ejemplo, nos lo arrebataron. Riestra no pudo entonces contener la emoción al afirmar entre lágrimas que Ardines era un concejal de diez.  

A Javier Ardines le cortaron el paso con una valla, mientras iba en su coche a primeras horas de la mañana por el camino rural que solía tomar a la salida de su casa. Al bajarse para apartarla, su asesino o asesinos le asestaron varios golpes en la cabeza y lo estrangularon. Según el alcalde, alguien quería darle un escarmiento, él se defendió y se les fue de las manos. Se apoya para ello en el testimonio de un vecino de la zona que asegura que el día del crimen escuchó al concejal decir: Esto lo podemos arreglar sin llegar a las manos. 

Seguimos sin saber qué se podía haber arreglado sin llegar a las manos, porque los asesinos siguen en libertad y cuanto más tiempo pase, más sombras se ciernen sobre la entidad del asesinato, del que se ha llegado a decir sin prueba alguna que podría obedecer a motivos sentimentales, quizá para ocultar los que en realidad se dieron. Son cada vez más los vecinos en Llanes que empiezan a creer en la posibilidad de que el crimen quede impune y que de la intranquilidad del vecindario se haya pasado al escepticismo ante su dilucidación. ¿A qué se debe el silencio de los medios de información regionales y no indagar noticias al respecto? 

No dejan de pesar, en las suspicacias que está inspirando este caso a medida que se suceden los meses sin que se resuelva,  el pasado reciente de Llanes, cuando se intentó convertir a esa localidad costera de Asturias en la Marbella del Norte, con una gestión municipal que apostaba por el pelotazo. El concejal asesinado se había comprometido totalmente en su lucha contra la corrupción y el caciquismo, tratando de lograr que aquella congestionada villa turística se convirtiera en un lugar mejor para vivir. ¿Le costó eso la vida? Hay muchos ciudadanos allí que lo siguen creyendo, y puede que no dejen de crecer mientras no se sepa por qué mataron a Javier Ardines mediante una estrategia muy similar a la que le costó la vida al alcalde de Fago hace once años, aunque entonces se actuó con suma rapidez y diligencia para dar con el asesino.

                           DdA, XV/4.049                    

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