martes, 4 de diciembre de 2018

¿NO HABRÁ UNA IZQUIERDA UNIDA ANTE LA DERECHA/ULTRADERECHA UNIDA?

Félix Población

Por culpa del terrorismo de ETA tuvimos en 1981 un golpe de Estado, al que algunos llamaron intento, y gracias al independentismo asilvestrado catalán -con la connivencia de quienes lo propiciaron desde los gobiernos centrales-, Andalucía "la socialista" va a sentar en el parlamento de esa comunidad a doce diputados, doce, de un partido de extrema derecha. 

Esto ha sido posible, una vez más en la historia, porque España carece de una izquierda capaz de enfrentarse a la derecha haciendo un frente común, con un PSOE andaluz y una lideresa que desde que se enfrentó a Pedro Sánchez por la secretaría general del partido y dirigió duras críticas a Podemos no podía despertar en el electorado andaluz ninguna confianza. ¿Para qué votar -habrán dicho muchos de los muchos abstencionistas el pasado domingo- a quien no me garantiza un frente de unidad para que gobierne la izquierda, habida cuenta sus precedentes? 

Si mala es la abstención cuando en el horizonte se tenía la posibilidad de asomo de la extrema derecha, peor es que las dos formaciones de izquierda no ofrecieran una alternativa que permitiera pensar en que, ante esa derecha unida -ya no se habla de centro-derecha- que podía presagiarse junto a Vox, tendríamos una izquierda que limara sus diferencias y por razones de gobierno fuera capaz de juntar objetivos antes que combatirse a sí misma. 

Es lo que ahora acaba de pedir Pablo Iglesias a los partidos que acordaron la moción de censura que hizo posible la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa, porque lo ocurrido en Andalucía puede suceder en las próximas y cada vez más cercanas elecciones generales, con el problema añadido en este caso de que va a costar convencer a los partidos independentistas, empeñados en una necia estrategia del cuanto peor mejor para su causa

Hay que confiar, no obstante, en que los desaguisados del pasado por parte de unos y otros, más acá y más allá del Ebro, se corrijan dialogando ante el oscuro asomo de la ultraderecha en el sur y su más que posible contagio al resto del territorio nacional. Han transcurrido muchos años desde que en la política española un líder de un partido no presumía de llevar pistola, como hizo en una entrevista publicada en El Español quien encabeza Vox. Su primera declaración para celebrar el exitoso resultado de su partido en el sur ha sido amenazar a Pablo Iglesias y responsabilizarle de toda violencia contra su partido. 

Que esto lo diga quien antes que portar ideas presume de ir armado nos recuerda aquella frase lapidaria de José Antonio Primo de Rivera: "No hay mejor dialéctica que la de los puños y las pistolas cuando se ofende a la patria y a la justicia". Ya sabemos adonde nos llevó esa soflama y hay que confiar en que quienes la justifiquen no tienen porvenir en un Estado social y democrático de Derecho.

EL ROTO DE HOY

                   DdA, XV/4.028